Hyuga Neji parte II
Recibió los dulces gentilmente, observando con cuidado la bolsa que los contenía, como si admirara el trabajo de la chica, sin embargo no podía estar más alejado de la realidad, como un hijo de la mafia, estaba acostumbrado a examinar cada cosa que le fuera entregada, sobre todo comestibles; nunca se debe bajar la guardia.
-te agradan?-
-eres muy talentosa Ten-Ten-san estoy muy asombrado.- la chica sonrió ampliamente al escuchar los comentarios positivos de su novio: Neji observo la calle rodeada de árboles florecidos y la invito a dar un paseo que la muchacha acepto de muy buena gana.
-asi que, esa amiga tuya se quedó en el Instituto-.- pregunto sin cuidado.
-eehh si, ella se quedó, no puede irse sin su hermano, mayor o se arma un escándalo!.-
-escandalo?-
-si!, el es muy protector con ella, la cuida demasiado.-
-supongo que es una chica retraída entonces-. la chica de chongos se mordió la lengua para no reírse frenéticamente, Hinata era cualquier cosa menos tímida o retraída.
-ella parece frágil y delicada, pero te aseguro una cosa, no es nada de eso.- dijo firmemente.
El Hyuga no respondió nada, y siguieron caminando; no se tomaban de las manos y Ten-Ten jamás había tenido una oportunidad para besarlo. El era cortes y un caballero pero también era algo frio y distante, consideraba que tenía cierto parecido a la peliazul, con esos mismos ojos blancos, y esa piel tan pálida, además el muchacho tenía el cabello largo y un rostro muy hermoso.
-si Neji-san fuera una chica, sería como Hinata.- pensó.
-bien creo que debo irme, tengo cosas que hacer de forma urgente, solo vine hasta aquí para verte.-
Ten-Ten lo observo desilusionada; esperaba pasar un agradable momento con su novio, y poder dar su primer beso.
-e-esta bien Neji-san, estoy muy feliz de que hayas venido.-
El muchacho se despidió de forma gentil y se marcho del lugar. Su novia lo observo hasta que ya no pudo ser visible; estaba algo triste por no poder pasar más tiempo con él.
-siempre que estamos juntos, algo se presenta y debe irse, y lo peor es que el poco tiempo que pasamos lo hacemos hablando de Hinata; esa chica, por què siempre tiene que destacar en todo!.-
…..
Caminaba lentamente con los brazos hacia atrás y sus manos entrelazadas en su espalda, no había un alma en los salones de clase, pues todos estaban en el evento deportivo, sus pasos eran lentos y algo infantiles, a Hinata le encantaba poder juguetear sin preocupación alguna. De pronto sintió unas voces provenientes del otro lado del pasillo. Se detuvo en seco y camino hasta el borde, sin asomarse a observar. Se recargo de espaldas a la pared con la vista al frente, y solo se limitó a escuchar.
-Sasuke?! Sasuke!?- gritaba el rubio mientras buscaba a su amigo. –por què le pediría a Ino que lo buscara en este lugar? Acaso también va a declarase?- una risita salió de su boca al pensar en esa posibilidad. Observo ambos lados del pasillo, sin encontrar señal alguna de su amigo, de repente una voz desde atrás dijo su nombre, volteándose para encontrarse con alguien muy conocido, pero no era el Uchiha.
-Naruto, que buena que estas aquí.-
-Sakura-chan?!.- dijo el ojiazul confundido.
-no te proecupes por Sasuke-kun, él no es quien quiere hablar contigo- dijo nerviosa.
-otra vez mintiendome, esa Ino…..-
-entonces, eres tu? Que quieres decirme?-
Sakura lo miro algo sorpedida, Naruto estaba tan serio. Se acercó a el lentamente tratando de contener su ansiedad.
-yo, quería felicitarte por lo de hoy, lo hiciste increíble.- la miro en silencio por un momento, luego le dio las gracias por el cumplido; rasco un poco su mejilla por la confusión; acaso lo cito ahí solo para eso?
-bien, si era eso lo que querías decirme entonces yo…..-
-ESPERA!- no te vayas, aún hay mas.- grito desesperada ante la huida del muchacho.
-queria, pedirte, disculpas por lo de la otra ocasión, fui egoísta, no pensé en ti, lo siento.- dijo agachando la mirada.
El Uzumaki la miro con lastima. –No tienes que disculparte Sakura-chan, yo ya lo olvide, no hay problema.-
-pe-pero yo no lo he olvidado!- prosiguió. –Naruto, yo me he dado cuenta, que ya no somos los mismos de antes, nuestra relacion se ha deteriorado, ya casi ni te veo en los pasillos o los fines de semana, siempre estas ocupado y ahora mucho mas que antes.-
El rubio la miraba sobrecogido por sus palabras, parecía que la pelirosa sufria en verdad.
-yo quiero que volvamos a empezar, a ser los mismo de antes, mira, te traje chocolates, son tus favoritos, espero que te gusten.- le entrego un adorable paquete de chocolates en sus manos mientras sus ojos suplicantes no dejaban de mirarlo. Vio los dulces en frente de el, entonces sintió lastima de sí mismo.
Cuantas, cuantas veces el había esperado un gesto como este de Sakura?, cuantas veces habia observado desde las sombras como la ojiverde obsequiaba con tanto amor chocolates al Uchiha? Que ironías de la vida.
-Sakura-chan, estoy muy agradecido por este obsequio, pero no puedo hacer lo que me pides.- abrió los ojos de par en par al escuchar las palabras de Naruto.
-yo ya no puedo ser el de antes, eso me resulta imposible, yo, puedo seguir siento tu amigo, y como amigo te estaré apoyando, pero, ya no puedo estar ahí para ti cada vez que quieras.- en un acto desesperado, abrazo fuertemente al rubio tratando de detenerlo, no quería escuchar lo que iba a decirle a continuación, eso era perderlo todo.
-espera Naruto, porfavor!- grito. –No lo digas, por favor, no lo digas.- su cabeza recargada en el pecho del Uzumaki, resguardaba las lágrimas que brotaban de sus ojos.
-Sakura-chan, perdóname, pero yo ya no estoy enamorad…- no pudo seguir porque los finos labios de la pelirosa se posaron en los suyos, deteniendo su labia. Abrio los ojos estupefacto ante tal acto de la chica. Sus ojos verdes cerrados fuertemente, lloraban sin parar, entonces la imagen de Hinata vino a su mente como un flash, debía irse de ese lugar.
Tomo a la chica por los hombros y la separo lentamente de él, sus ojos eran serios, no parecía estar feliz por el acto de atrevimiento.
-Sakura-chan, no vuelvas a hacer eso porfavor, no lo hagas nunca más.- el sentimiento de desesperación se apodero de ella sujetando al chico de los brazos.
-Na-naruto, espera!.-
-Sakura-chan, yo ya no siento amor por ti, espero que lo entiendas.- metió su mano en el bolsillo de su pantalón sacando los chocolates que le habia regalado. –Tampoco puedo aceptarlos, no de esta manera.-
-si los acepto, entonces no podre ver a Hinata-chan a los ojos.-
Sakura estiro sus brazos, recibiendo los dulces sorprendida. –NA-NARUTO?!-
-Adios sakura-chan.- se dio media vuelta y salió rápidamente del edificio, estaba tan molesto por lo que había ocurrido que había sentido por un momento odio hacia la pelirosa.
-cada vez que estoy con Sakura-chan termino decepcionando a Hinata-chan….. no lo permitiré otra vez, nunca más volverá a pasar.-
Sakura se quedó viendo como el rubio se alejaba, con una mirada dura y fria en su rostro, el jamás la había visto de esa manera, y más aún, había sido rechazada por completo. Cayo de rodillas al piso derrotada y su llanto inundo el pasillo vacio. Ino quien estaba escondida en uno de los salones salió inmediatamente a contener a su amiga abrazándola, este era un golpe a su orgullo y a su corazón.
-Sakura, Sakura, escúchame, debes escucharme.- no quería escuchar a nadie, se sentía tan enojada y triste que no estaba en condiciones de hablar.
-dejame en paz Ino, ya no quiero mas por favor.-
-Sakura, esto es importante, creo que se el motivo por el que Naruto te rechazo.- levanto su rostro violentamente, mirándola con incredulidad.
-que estas diciendo?- ino se sento frente a ella, debía darle el reporte de su exhaustiva investigación.
-escucha, desde hace algún tiempo Naruto mejoro sus calificaciones, aumento su rendimiento y se convirtió en el capitán del su equipo, es ultra popular y, sin embargo, no está interesado en ninguna chica ni siquiera en ti, que crees que significa eso?-
La muchacha la miro confusa, que podría significar?
-hoy, Naruto recibió mas de 10 confesiones de amor y muchos chocolates, y que crees? Las rechazo a todas…. Y.- se detuvo un momento. –hay mas, hoy durante el partido de basquetbol Naruto no paraba de observar hacia las gradas, era a cierto lugar, pero no pude divisar bien a que o a quien veía.-
-Ino, no creeras que…..-
-si.- dijo interrumpiéndola. –Naruto, tiene una novia.-
La pelirosa la miro sorpendida. –estas segura de eso?-
-el dia en que fingimos tu accidente sali mas tarde que de costumbre a comprar a una tienda de conveniencia y que crees, vi a Naruto en su bicicleta, pero iba con alguien mas, era una chica estoy segura, era muy tarde, que estaba haciendo Naruto con una chica a esas horas de la noche yendo hacia las afueras de la ciudad? Ahora mismo lo confirme.-
presiono los chocolates contra su pecho con fuerza, lanzándolos lejos llena de rabia.
-no puede ser, eso no puede ser!.-
-bien frente de marquesina, ahora ya sabes lo que tienes que hacer.- Sakura pensó en Naruto, y en la idea de que había sido reemplazada por otra. –no descansaré hasta saber quién en la maldita zorra que se atrevió a quitarme a Naruto.- ambas se levantaron del piso, la pelirosa parecía haber recuperado su espíritu.
-por cierto Sakura…. Sasuke-kun también miraba a alguien con insistencia en las gradas.-
…..
Vio la hora en su teléfono celular comprobando que no había desobedecido a su estricto hermano.
-debes estar a las 5 afuera esperando, no lo olvides Hinata.-
Cerro los ojos al recordar sus palabras. –Siempre tratando de hacer lo que quiere.-
Llego a las afueras del camerino de los hombres y espero pacientemente en frente de la puerta mientras miraba por la ventana; los chicos que iban saliendo se le quedaban mirando al encontrarse de sorpresa con la peliazul. Su cabello suelto y su rostro fino eran dignos de detenerse unos segundos para admirarla. Poco duro el espectáculo pues Sasuke salió detrás agilizando al resto de sus compañeros, quienes por nada del mundo quería tener algún problema con el.
-llegaste a tiempo.- dijo posicionándose frente a ella, obstaculizando la vista a los muchachos.
-dijiste que estuviera aquí puntual y no lo olvidara.- dijo indiferente.
El Uchiha cerro los ojos cansado. –bien, entonces vámonos ya.-
Salieron del edificio y emprendieron rumbo a la gran mansión que era su hogar. Caminaban a paso lento y tranquilo, admirando el paisaje. Hinata, miro de reojo el bolso que llevaba su hermano mayor notando lo abultado que lucía por la cantidad de cosas dentro. Sasuke noto la mirada de la chica. –qué pasa?- dijo serio.
-tu bolso, parece más grande de lo normal, supongo que está lleno de chocolates.- alzo su bolso un poco, recordando los acontecimientos de la mañana, había sido todo tan molesto, nadie sabía el desagrado que le producía el chocolate.
-se los dare a mi padre y a Kino, supongo que Hikari también querra un poco.- se detuvo un momento. –esta vez Naruto no tendrá que llevarse algunos, creo que tendrá suficientes para un mes.- dijo sin cuidado.
-Naruto-kun….. se ha vuelto muy popular…. Parece ser que ahora soy la única que lo detesta.- quedo mirando a la muchacha, ella siempre tenia que decir algo malo del rubio.
-como sea, no tengo interés en ninguno de los dulces que llevo, si quieres puedo dártelos, no me importa.- Hinata lo miro molesta, parecía algo afectada, como si hubieran dañado su dignidad.
-no seas ridículo Sasuke, yo jamás podría querer tus sobras, mucho menos recibirlas.- acelero el paso, dejando a su hermano atrás. El Uchiha la observo sin decir palabra alguna, no le iba muy bien peleando con la peliazul. De pronto la chica se detuvo, dando media vuelta y acercándose al muchacho. –Ten, espero que sean de tu agrado.-
Deposito en las manos de su hermano mayor un pequeño saco de color blanco, en cuyo interior había chocolates que la misma Hinata había preparado.
-son de chocolate amargo, supongo que será una revelación para ti.- dijo dándole la espalda y retomando su caminar.
El azabache la miro extrañado, que significaba este gesto?, esta no era la clase de cosas que esperaría de ella.
-qué te pasa? A qué se debe todo esto?-
-he? Dijo ironica. –acaso no es esto lo que hacen las chicas en dia de san Valentin?.-
-esto, no es algo que haga una chica como tu.- dijo desafiante.
-Sasuke, solo se feliz de estar equivocado, aunque esa es la felicidad de los ignorantes.- el ojinegro se quedó en silencio, guardando los dulces en su bolsillo. Mantuvieron su retorno a casa en silencio, hasta que la peliazul nuevamente interrumpió el mutismo.
-es mi agradecimiento.- dijo suavemente.
-disculpa?-
-que estoy agradecida…. Gracias por ayudarme con mis exámenes y por estar conmigo.- una sonrisa arrogante se posiciono en la cara del azabache. Hinata estaba ruborizada, no acostumbraba a dar esa clase de discursos, mucho menos a dar las gracias.
-no parece que tenga opción.- dijo irónico.
-no te emociones demasiado, no volveré a decirlo.- dijo sin voltear a verlo.
Al llegar a casa, la peliazul como de costumbre dejaba sus cosas por doquier mientras el azabache desde atrás levantaba el rastro de cosas dejadas por su hermana menor. La vio dirigirse directo a la cocina, saliendo con un plato de fideos preparados previamente por la anciana Kino, que ya conocía los gustos culinarios de la muchacha. Luego avanzo hacia la sala donde encendiendo la televisión, se dispuso a sentase en el piso mientras devoraba la deliciosa comida.
Sasuke quien la seguía entro detrás de ella, viendo con disgusto a la chica sentada en el piso.
-Hinata.- dijo haciendo que la chica volteara a verlo.
-podrias decirme porque te ves como una frágil y protegida damisela, pero actúas como una holgazana?.-
Detuvo su trabajo con los fideos. –porque en realidad, no soy ni frágil, ni protegida Sasuke.- el uchiha la miro serio entrecerrando sus ojos ante la respuesta.
-que pasa?, estas actuando de muy mal gusto tratando de imponer tus ideales en tu hermana menor.- una pequeña risa salio del masculino rostro del azabache.
-yo diría que la forma en la que estas sentada ahora es incluso de peor gusto.-
Cerro sus ojos, y se volvió hacia la televisión nuevamente ignorándolo. –cuando seas capaz de aceptarme como soy, entonces te convertirás en un adulto maduro.-
-como sea.- dijo dirigiéndose a su habitación. tiro su bolso y se dejó caer de espaldas en su espaciosa cama. Metio las manos en sus bolsillos sacando los chocolates de Hinata. Decidió que probaría uno, pues el chocolate amargo nunca había sido degustado por él. Para su sorpresa, el dulce era en verdad de su agrado, con un sabor que no le molestaba en absoluto.
Dejo la pequeña bolsa en su mesa de noche sin comer mas; la observo detenidamente por unos instantes y luego se voltio dirigiendo su vista hacia el vacio.
-si te acepto, entonces seré un adulto?.- pensó.
-será mejor que no te acepte Hinata, o ya no podre ser tu hermano.-
….
-señor, tal y como dijo la chica, la señorita Hinata llega y se va del instituto con el sujeto llamado Sasuke, excepto los jueves, que al parecer se queda en el instituto hasta más tarde, sin embargo mis hombres me repostaron que no la han visto salir por la entrada común, por lo que probablemente salga por otro lugar.
-bien, asegúrate que no se dé cuenta de que la siguen, he sabido por los hombres de mi abuelo que es muy lista. Mantenme informado de cualquier movimiento, y Shiro, asegúrate de que los hombres de mi abuelo no te sorprendan, o estaré en problemas.
-no se preocupe, mis hombres y yo somos muy precavidos, el señor Kento jamás se enterara de nosotros.
El hombre salió del lujoso auto alejándose con su tropa de gente a su servicio. Le pidió a su chofer que se dirigiera a casa, debía continuar su investigación.
-Hyuga Hinata, veremos si eres tan feroz como dice Kento.-
…
Hola a todos! Muchas gracias por sus comentarios los aprecio muchísimo.
Un nuevo jugador a entrado a la cancha y ya veremos qué es lo que quiere.
El siguiente capítulo lo publicare muy pronto pues estoy tratando de ser lo más productiva posible, no quiero decepcionar a nadie ni que se queden metidos por mucho tiempo! Yo odio eso!
Muy pronto veremos un cambio entre Sasuke y Hinata y como influirá Neji en toda esta Historia.
SE VIENE EL BAILE!
