Jueves
Era el día antes del examen de matemáticas. Hinata, trataba de resolver el ejercicio que su hermano le había dejado como desafío mientras ambos estudiaban en la biblioteca de la casa. Decidió que lo había resulto y se dispuso a enseñarlo a su tutor.
-y?, que tal?.- el Uchiha leia un libro, que dejo para revisar los ejercicios de la peliazul. Puso una mueca de disgusto, dejando el cuaderno en la mesa de forma algo violenta.
-que ocurre? No lo hice bien?- dijo con duda.
-tardas demasiado, no puedes tomar tanto tiempo en hacer ejercicios tan sencillos como esos.- el ojinegro se veía molesto, su tono de voz era más grave que de costumbre; tomo su libro y retomo su lectura, aunque aún lucia agitado. Se levantó de la mesa acercándose a su hermano.
-que te pasa Sasuke, estas de mal humor, te peliaste con Naruto-kun?- la miro sorprendido, dirigiendo su vista hacia otro lado con molestia chasqueando la lengua.
-es su culpa, hay ciertas cosas que simplemente no puedo transar.- Hinata se sento a su lado, mirándolo fijamente, sin embargo su hermano mantenía el rostro hacia la dirección contraria, sin ver a la chica. Recordó los motivos de su enfado, cerrando los puños con fuerza.
-oie teme, que te pasa, acaso ocurre algo que te preocupa? Es por Hinata-chan?.- le dirigió una mirada fulminante.
-no es algo de tu incumbencia Naruto, no te metas.-
-entonces, si es por ella…- no confirmo o negó lo que decía el rubio, solo se limitó a beber de la copa que tenía en frente de él.
-sabes Sasuke, he estado pensando, deberías relajarte un poco más sobre Hinata-chan, ella es una buena chica, no creo que se meta en problemas, deberías darle un respiro.- dejo su copa con violencia en la mesa del lugar, donde el equipo de futbol y basquetbol celebraban la victoria. Giro su cuerpo para quedar frente al rubio.
-escucha Naruto, ese es un asunto que esta fuera de discusión, y por lo demás, no dejare que Hinata merodee sola mientras estos idiotas pretenden que podrán conseguir algo con ella.- examino a todos los chicos que se encontraban en el lugar con desconfianza.
Naruto dio un suspiro cansado, como era posible que no se diera cuenta de que Hinata era capaz de valerse por sí misma?
-bien, no hablare más de ello pero, podrías siquiera divertirte ahora?-
Termino su trago de un sorbo. -que no ves?- dijo ironico. - Lo estoy haciendo ahora, así que iré por otra copa de diversión.-
Hinata tomo el libro que mantenía en sus manos, sacando al Uchiha de sus recuerdos. –tu enojo debería ser parte del pasado, por què simplemente no lo perdonas?.-
-siquiera sabes lo que paso? se levantó del sillon caminando hacia la ventana.
-solo lo supongo, intuición tal vez.- observaba por la ventana el jardín lleno de hermosas flores, tenía tanto que reflexionar. –Naruto siempre va en contra de mi lógica, es obvio que no tenga intenciones de perdonarlo. La muchacha lo miro con seriedad, cerrando el libro que mantenía en sus manos.
-él es el tipo de persona que no encaja con tus ideales Sasuke, pero también es el tipo de persona que en la mayoría de la veces, tiene razón.- se acercó a la ventana entregándole el libro en sus manos. El azabache la vio alejarse con dirección a la salida.
-aunque tenga razón, hay cosas que simplemente son irrazonables para mi.- Hinata se detuvo un momento, para después desaparecer de la biblioteca dejándolo solo. Pensaba en las palabras del rubio, reflexionando sobre la idea de dar más libertad a su hermana, pero no podía concebir dicha idea, sentía que hacerlo era dejarla desprotegida he indefensa. Ella era una chica solitaria y ante sus ojos, él era el único que merecía protegerla de todo y de todos. Recordar la charla que había tenido con su madrastra sobre la peliazul reforzaba su postura. Habia tenido que ser fuerte por si misma mucho tiempo, por lo que el había decidido estar a su lado y cuidarla el tiempo que fuera necesario.
-no me importa lo que digas Naruto, incluso si es razonable, no dejare que nadie se acerque a ella.-
….
Caminaba por las calles adornadas de grandes casas, sin prestarles atención. Habia decidido que haría todo lo posible por descubrir a la novia de Naruto, pero para eso debía averiguar de alguna forma. Pensó en sus compañeros de clase, pero ninguno parecía saber que el rubio tenía una relacion, sintió el impulso de preguntarle ella misma, pero después de lo que había pasado dudaba que él quisiera hablar sobre eso. Entonces la única idea que se le ocurrio la llevaba a la situación en la que estaba ahora, dirigiéndose a la mansión Uchiha. Sabía que del azabache no conseguiría nada, pero su hermana menor era otra historia.
Nunca habia hablado con ella, y la verdad no le agradaba demasiado; después del incidente en el hospital, algo de la peliazul le producia rechazo. Sentía que la Uchiha estaba demasiado involucrada con ambos chicos, así que si ella era la única a la que podía recurrir para saber sobre Naruto, definitivamente hablaría con ella.
Toco a la puerta de la gran casa, siendo recibida por una empleada. –buenas tardes.- dijo nerviosa. –estoy buscando a Hinata.- la empleada la miro con duda, pues recordaba el rostro de la pelirosa, sin embargo que pidiera ver a la señorita en vez de al señor era extraño.
-pase por favor, le dire a la señorita que la busca.- la empleada salio del gran recibidor, mientras Sakura no dejaba de refregar sus manos intranquila, no estaba segura de si sería recibida o no. Sin demora apareció nuevamente la sirvienta, señalando que la peliazul la recibiría, y que se dirigiera al jardín trasero de la casa.
Sakura avanzo hasta salir y encontrarse con la muchacha. Lucía un vestido amarillo ajustado de la cintura pero suelto hacia abajo sin tirantes. Su cabello suelto negroazulino hacia un contraste maravilloso con su vestimenta. La pelirosa se sintió disminuida ante la visión que tenía en frente; pensó que ni siquiera Ino podría compararse con ella.
-Sakura-san que sorpresa, estás buscando Sasuke? El está tomando una siesta.-
Dudo un poco en responder. –no, busco a Sasuke-kun, en realidad, quería hablar contigo Hinata-san.-
La peliazul dejo de merodear por el jardín admirando las flores; salio de entre las plantas para quedar frente a la pelirosa. –conmigo?- dijo con interés. –que es lo que quieres hablar conmigo?-
Tomo un par de mechones dejándolos tras su oreja. –bueno, quería, quería preguntarte sobre Naruto.- la peliazul la miro seria sin decir una palabra.
-este, yo, quería preguntarte, ya que tu y Sasuke-kun son las personas que mas tiempo pasan con el.- tenia su vista en el piso, pero al alzar su rostro se encontró el rostro inexpresivo de la peliazul. Volvió a resguardarse en el piso asustada. Tal vez esta no habia sido una buena idea.
-entonces, has venido aquí por Naruto-kun.- dijo dándole la espalda con la vista hacia el cielo.
-si.- dijo suavemente la pelirosa.
-sabes Sakura-san, lo mas lógico, es que vinieras a esta casa a hablar de Sasuke y no de Naruto-kun.- levanto su rostro confundida. -que dices?- pregunto preocupada.
-qué crees que diría Sasuke, si vienes aquí a preguntar por Naruto-kun y le traes chocolates ha èl.- la pelirosa apretó el pequeño paquete que llevaba consigo; la bolsa en que estaban los dulces la delataban por completo. Su cara de asombro le dio la razón a Hinata, quien aun permanecía de espaldas con las manos entrelazadas atrás.
-co-como es que!?- dijo frenética.
-bueno, dudo que me hayas traído esos dulces a mi, supongo que no tuviste oportunidad de dárselos ayer.- descolocada por las palabras de la peliazul. Pensó que lo mejor en ese momento era simplemente irse de ahí. Definitivamente las cosas no habían salido como quería, y era obvio pensar que de Hinata Uchiha no obtendría nada.
-creo, que, sera mejor que me vaya, Hinata-san.- rio nerviosamente. –por favor, no le digas a Sasuke-kun que estuve aquí, mucho menos, que pregunte por Naruto.- dijo avergonzada.
La peliazul se voltio para verla, estirando sus brazos hacia Sakura. –no te preocupes, tus asuntos no me interesan, pero deja esos chocolates, me encargare que Sasuke los reciba.-
Dudo ante la petición, pero la mirada dura y penetrante de la ojiperla no le dejo mas opción que dejar el paquete de dulces en las manos de la muchacha. –mu-muchas gracias por recibirme.- salio lo mas rápido posible sin mirar atrás hasta que se sintió segura en la calzada frente a la casa. Miro por ultima vez la gran mansión y comenzó a caminar a paso rápido.
-Dios! Pero que estúpida soy!, como pude pensar siquiera que la hermana de Sasuke-kun me ayudaría, creo que me apuñalo mil veces con esa mirada.- llevo las manos a su pecho tratando de calmar su alterado corazón.
-ella tiene razón, que hubiera pasado si Sasuke-kun se entera de que fui a su casa a hablar con su hermana sobre Naruto, y luego le llevo chocolates a èl!, estoy fuera de control, necesito calmarme, tengo que hablar con Ino, ella es mejor que yo en esto.
Hinata por su parte vio alejarse a toda velocidad a la pelirosa, mientras una risita traviesa salía de su boca. –que valiente es Sakura-san para venir a la casa de la novia del chico que a besado-. Miro el pequeño paquete de dulces en sus manos.
-pobre de Sasuke, no tiene ni una pizca de suerte con las mujeres.-
….
Era ya día jueves, dos días habían pasado desde el campeonato escolar, y también, dos días desde el famoso día de san valentin. La vida había vuelto a ser como antes para el siempre popular Uchiha, sin embargo, para Naruto era completamente diferente. Al ser la figura del campeonato de basquetbol, los niveles de popularidad del rubio habían ascendido a las nubes. Cartas, declaraciones, llamadas, y toda clase de artimañas creadas por las chicas había recibido en estos últimos días y de a poco estaba sintiendo el peso de ser admirado y reconocido.
-dime algo Sasuke, como lo soportas?.- pregunto a su amigo.
-soportar que?- dijo sin mirarlo.
-toda esta atención, y las cartas y los alabos, no he podido estar en paz en todo el dia!, mi teléfono no para de sonar.- el Uchiha caminaba con las manos en los bolsillos. Se dirigían hacia el comedor del instituto, cerró los ojos simulando pensar, le parecía tan estúpido que le hiciera esa pregunta.
-no soy una celebridad dobe, no te tomes en serio lo que te digan, las personas son muy fáciles de impresionar.- el rubio medito las palabras de su amigo, y llego a la conclusión de que era una especie de consejo. Seguramente él ya estaba acostumbrado, por lo que simplemente ignoraba toda esa atención.
En el comedor se encontraban todos sus amigos, comentaban la cantidad de chocolates que habían recibido cada uno, no parecían muy contentos al ver llegar a la pareja de capitanes, si se trataba de chocolates ellos se llevaban el premio.
-miren quienes nos honran con su presencia.- dijo Shouji haciendo que todos se voltearan a ver de quien se trataba.
-que pasa chicos, que hay con esas caras.- preguntaba el rubio.
-que te pasa a ti Naruto?, ahora eres una super estrella.- decía Temari.
El muchacho se ruborizo ante el comentario, sentándose en silencio.
-ya basta.- interrumpió Shikamaru. –lo que sucede es que todos estamos sorprendidos, eres muy bueno Naruto, fuiste la figura del partido.- todos concordaron con el Nara sobre lo que pensaban del Uzumaki, mientras este no hacia mas que encogerse de hombros ante la atención que recibia. Sasuke observaba todo sin decir palabra alguna su rostro se veía molesto de alguna manera, y la Yamanaka que era una intrépida observadora, dejaría al azabache en evidencia.
-que sucede Sasuke-kun, estas celoso?- decía ironica.
La miro de reojo, sin decirle absolutamente nada, su mirada fria la enviaba directamente al infierno, e Ino pensó que no podía ser más sexy con esa actitud.
-chicos, estaba pensando, ya que nuestros queridos compañeros de clase son los campeones del campeonato del año de Konoha, no seria bueno que celebráramos esta victoria con toda la clase?- tenia una amplia sonrisa y su propuesta fue bien recibida por todos. Miro de reojo al azabache quien con su típica postura no demostraba interés alguno por absolutamente nada.
-bien, entonces, ya que seremos toda la clase, porque no lo hacemos en la casa de Sasuke-kun!- el azabache trago con violencia su resfresco y quedo viendo a la rubia que permanecía con una risa inquebrantable. Todos los demás estaban completamente de acuerdo con la idea, pues la casa del Uchiha era muy espaciosa y seria perfecta para albergar a tantos asistentes.
Miro a todos con cara de molestia, dando un suspiro cansado al ver a todos tan emocionados. –esta bien, pero no abra otra ocacion.- dijo firme.
Los chicos se alegraron al escuchar la aprobación del ojinegro, comenzando a organizar todo. Ino quien parecía muy animada con la idea, fue retirada violentamente por la pelirosa, quien tomándola del brazo la saco rápidamente del lugar.
-ya Sakura por favor!, me lastimas!- dijo quejándose.
-que estás haciendo Ino! Una fiesta en casa de Sasuke-kun? Quieres delatarme acaso? Si Naruto y Sasuke-kun estan juntos y también Hnata-san, entonces el se enterara que fui a su casa!- dijo histérica.
-Sakura, pon atención, me pediste que te ayudara con esto, porque eres una idiota, pues bien, tengo una muy buena idea para averiguar sobre la novia de Naruto, pero debe ser en una situación de fiesta para que este relajado, yo hare el trabajo tu solo te esconderás por ahí y escucharas, y de paso.- la miro ironica. –aprenderás algo, esta bien?-
La chica dudo un poco, pero la determinación de su amiga termino por convencerla.
-crees que logremos algo?
-déjamelo a mi frente de marquesina, es hora de que yo me ponga en acción.-
…..
Esperaba a su novio en el mismo lugar de siempre. Como era de costumbre los jueves, tanto la peliazul como el rubio fingían asistir a distintos clubs escolares después de clases, por lo que el Uchiha no tenía más remedio que dejar a su hermana en el Instituto mientras él se dirigía a casa. Esta medida había sido tomada luego de que el control del ojinegro se volvería implacable. La nueva estrategia de Hinata había sido todo un éxito y todos los jueves exactamente huían del Instituto por la parte trasera escalando los muros.
-Hinata-chan!.- grito al verla. –perdón por la tardanza, tuve algunos problemas.-
La chica no le dio importancia, y ambos saltaron el muro con rapidez para tener su anhelada cita. Llegaron a un hermoso parque florecido, donde los arboles estaban en su apogeo de hermosas flores de cerezo que adornaban el lugar. Estaba completamente vacío, así que se sintieron con la libertad de merodear sin el miedo de ser vistos.
A lo lejos diviso una banca bajos unos hermosos arboles de cerezo. Tomando de la mano al rubio lo guio directamente hacia ese lugar, para sentarse y disfrutar a gusto.
Naruto se sento dejando su bolso a un lado, levantando la vista y admirando el paisaje que tenía en frente. De pronto sintió como la peliazul dejaba algo en sus piernas, observando una pequeña caja de chocolates. Sorprendido, indago rápidamente en su contenido, encontrando unos hermosos chocolates en diferentes formas, ordenados perfectamente. Sonrió al ver el detalle que su novia tenía con él.
-los hiciste tu Hinata-chan?- dijo sonrojado.
Hinata con una mirada inocente, asintió respondiendo la duda del Uzumaki. Provo uno de los dulces del empaque, cerrando sus ojos al degustar su sabor. –son deliciosos Hinata-chan!.- dijo sonriendo.
Hinata no dejaba de observar los movimientos del ojiazul, siguiendo con la mirada sus manos y su rostro. Se sintió intimidado por la actitud de la chica, tal vez estaba esperando otra reacción de èl sobre su cita de hoy.
-este lugar es muy bonito Hinata-chan, estar aquí mientras como los chocolates que hiciste para mi es.- no pudo continuar pues su novia husmeaba en su bolso como si nada, encontrando cartas y algunos regalos dejados por chicas ese día.
-así que aquí está la respuesta a tu retraso de hoy Naruto-kun.- el rubio sonrio nerviosamente, la peliazul siempre lograba descubrir sus mentiras blancas.
-bu-bueno Hinata-chan, eso…..-
-no estoy enojada- dijo levantándose de la banca. –ahora mismo no puedo evitar que mi novio sea querido.- camino hacia las flores enfrente de ellos. –seria realmente desafortunado que Naruto-kun no recibiera chocolates de otras chicas en san Valentín por ejemplo.- se detuvo un momento. –o, un beso.-
Naruto se levantó violentamente asustado, mirando a la ojiperla en busca de una reacción. –Hi-Hinata-chan, puedo explicarlo, yo.-
Giro para ver a los ojos al rubio, su rostro lucía un semblante sereno, y una pequeña sonrisita se dibujaba tiernamente. Eso lo tranquilizó de inmediato. –no voy a matarte Naruto-kun, no por ahora.- dijo riendo.
La mirada de Naruto se ensombreció al oir a la ojiperla. Ella siempre trataba de ser gentil incluso cuando él se merecía el peor de los castigos.
-nunca más, nunca mas ocurríra algo así de nuevo Hinata-chan, te lo prometo.-dijo apretando sus puños.
la Uchiha lo miro empática, acercándose lentamente. El viento con su fuerte soplar provoco una danza de pétalos blancos sobre sus cabezas, dando un hermoso espectáculo. Naruto quien aún seguía cabizbajo alzo la vista para encontrarse con el bello escenario. Los petalos parecían rodear a la peliazul, mientras su cabello era mecido al compás de la danza de las flores.
-parece nieve, verdad? Cae suave, como si el tiempo pasara pacíficamente.- decía mirando a su alrededor. –no te parece?.
Naruto miro todo el lugar, y le pareció que el tiempo se movía lento, pero esa era una sensación que tenia de vez en cuando, solo cada vez que estaba con ella, solo con ella.
-si.- dijo sonriendo. Hinata lo miro de reojo.
-debo suponer entonces, que soy una chica aburrida?, o tal vez peor que eso?, hay muchas formas de interpretar tus palabras Naruto-kun.-
Volvió a ver a la chica asustado, estaba más nervioso que de costumbre, era la primera vez que una novia le daba chocolates en día de san valentin, y además estaba el asunto de Sakura que al parecer no había sido de mucha importancia para ella. Trago grueso.
-no cabe duda, Hinata-chan si debe estar moleta.-
-lo siento Hinata-chan, en verdad estas molesta por los chocolates y, por lo de Sakura-chan.- dijo apenado.
Una risita juguetona salió de su boca, empujando con el dedo índice la frente del Uzumaki, sorprendiéndolo.
-te dije que no estaba enojada.- vio a su novia con cierto titubeo –eso es dificl de creer.-
La peliazul se paró a su lado de forma infantil observandolo, con una sonrisa en su semblante. –cuando estamos asì, siento que podría estar contigo para siempre.- abrio los ojos boquiabierto viendo la expresión en el rostro sereno de la chica. –Hinata-chan…-
-aunque ya está comenzando a hacer frio, asi que, no creo que lo haga de todas formas.- una mueca de derrota se dibujó en su rostro ante las palabras de la ojiperla, provocando una suave risita provenir de su novia. Puso su mano en la mejilla del muchacho, haciéndolo temblar al sentir el frio en su cara.
Tomo la mano de la chica, tratando de transmitirle su calor. –hace frio, verdad.- dijo mirando fijamente los ojos blancos de la Uchiha.
Asintió suavemente –justo asi, para siempre.- las palabras se limitaron a un beso entre los amantes, ante una puesta de sol maravillosa.
Se quitó su chaqueta y la puso en los hombros de la chica para protegerla del clima frio, que aparecía ante la huida del sol en el ocaso. Guardo los chocolates que Hinata le habia regalado, y ambos comenzaron su viaje de vuelta hacia sus hogares.
Naruto sujetaba la pequeña y delicada mano de la ojiperla con suavidad, entrelazando sus dedos con los de ella amablemente; no quería dejarla, el tiempo pasaba lento pero no lo suficiente. El sentimiento de amargura aparecía cada vez que debía dejarla ir.
Recordó la conversación con su amigo la noche anterior. Cerrando sus ojos con molestia. Sasuke era dueño del tiempo de Hinata, y por lo tanto, también del suyo. Abrió los ojos dirigiéndole una mirada llena de amor a su novia.
-tengo miedo, de lo mucho que deseo que pasen los días hasta el ansiado jueves.-
-porque sé que cuando la vuelva a ver…..-
-no querré dejarla ir….-
-tengo miedo de eso….-
Apretó el agarre a la mano de la peliazul.
-ojala todos los días de la semana fuesen el mismo día…-
-ojala todos fuesen JUEVES.-
