Extremadamente Hermosa.

Parte I

Dormía plácidamente en su cómoda cama de suaves sabanas de seda.

El sonido de la puerta tocando despertó los sentidos de un azabache somnoliento.

-joven Sasuke, su padre lo requiere en la sala.-

Levanto su mano en señal de haber recibido el mensaje

bajare en un segundo.- respondió sin ganas.

Tomo su bata y se dirigió hacia la sala de su casa, donde su padre y Hikari se movían de un lado para otro mientras se preparaban para salir.

-papà….-

-Sasuke, Hikari y yo saldremos de la ciudad por unos días, sé que hoy tienes una fiesta aquí y solo espero que cuides de esta casa.- miro a su hijo seriamente. –estaremos aquí pronto, cuida de tu hermana.-

El azabache asintió con la cabeza, y los señores Uchiha salieron de la gran mansión con algo de prisa. Dirigió su mirada hacia el reloj en la sala haciendo una mueca en su rostro al ver la hora. –Kino, comiencen a preparar todo, los de banqueteria pronto llegaran.-

La anciana sirvienta dio media vuelta para cumplir con el mandato de su joven señor. El por su lado subió las escaleras hacia su habitación para darse una ducha y comenzar de una vez con los preparativos de la celebración que se haría en su casa. Pensar en todo lo que significaba tener a sus compañeros de clase juntos en su hogar le provocaba dolor de cabeza. La sola idea era desagradable. Dejo caer su bata y el resto de su ropa para entrar en la ducha.

el agua se deslizo por la cabeza mientras pasaba su mano lentamente por su cabello llevándolo hacia atrás.

Cerró los ojos en señal de cansancio.

-esto será un fastidio.-

Caminaba rápidamente hacia la casa de su amiga; ese día lograría descubrir al fin la identidad de la novia incógnita de Naruto.

Toco la puerta de la pelirosa ávidamente, su emoción era incontrolable.

-buenos días, vengo a ver a Sakura, podría pasar?- la madre de la chica la miro con alivio haciéndola entrar rápidamente. –por favor Ino, anímala un poco, está muy deprimida.-

La rubia miro a la señora con duda, subiendo las escaleras rápidamente hasta llegar a la habitación de su amiga.

-Sakura?.- dijo abriendo la puerta. –estas bien?- la pelirosa asintió levemente; sus ojos parecían cansados, como si no hubiera dormido bien, Ino se sento a su lado, tratando de animarla un poco.

-vamos Sakura! Arriba ese ánimo! Hoy es la gran fiesta!.- tomo su bolso sacando varias prendas de vestir y bikinis muy coquetos.

-no estoy segura de si quiero estar ahí Ino.-

-de que estas hablando!.- dijo molesta. –escucha frente de marquesina, estuve toda la noche planeando lo que haremos hoy, y no dejare que te arrepientas de hacerlo. La pelirosa la miro con cansancio haciendo que Ino pusiera las manos en sus hombros.

-si no haces esto, perderás a Naruto para siempre.- Sakura abrio los ojos asustada.

-yo, no quiero, que eso suceda.-

La desesperación en el rostro de su amiga apretó su pecho sintiendo su dolor.

-no te preocupes Sakura, una vez que sepamos quien es tu enemiga podrás dar batalla, lo prometo.-

1, 2, 3, Sasuke contaba la cantidad de cosas que entraban desde la puerta de su casa hacia el jardin trasero. Si bien a él no le gustaba la idea de una fiesta en su casa en lo más mínimo, el hecho de que fuera el anfitrión lo obligaba a hacer algo digno de un Uchiha, y eso incluía la decoración el servicio y la comida.

-quieres mi ayuda?- se escuchó decir desde las escaleras.

-no necesito la ayuda de nadie.- respondió ignorándola por completo.

-que se supone que haga entonces?.- dijo cruzándose de brazos.

-hoy te quedaras en tu habitación, repasaras tus lecciones y no serás una molestia.-

Hinata se quedó en silencio, mientras su hermano no dejaba de moverse inspeccionando cada detalle para la celebración; era obvio que no la dejaría estar en la fiesta, y por lo tanto limitaría las posibilidades de ver a su querido novio. Bajo las escaleras rápidamente hasta quedar frente a su hermano mayor.

-esta también es mi casa Sasuke, yo quiero estar donde se me plazca.- el la miro con frialdad, agachándose un poco para ver de cerca a la chica.

-lo que tú quieras, no me importa.- Hinata trato de protestar pero el muchacho la detuvo al instante.

-tu habitación será el único lugar en el que puedes hacer lo que quieras.- se alejó rápidamente de su hermana hacia el jardín para proseguir con los preparativos dejando a la ojiperla con las palabras en la boca. Ella apretó los puños con fuerza, haciendo que sus mejillas enrojecieran por la frustración. Tomo aire y respiro profundo antes de volver a su habitación, entonces su teléfono celular comenzó a sonar.

-Naruto-kun.- pensó al ver la pantalla.-

"Hinata-chan, si no puedo verte hoy quiero que sepas que luces hermosa, como siempre lo es".-

Una pequeña sonrisa se formó en sus delicados labios, haciendo que la ira que sentía desapareciera por completo. Volvió la vista hacia donde se encontraba su autoritario hermano. -hay cosas que no puedes controlar Sasuke, por suerte para mi.- volvió a su habitación sin hacer más protesta, siendo seguida por la aguda vista del azabache. No le agradaba tener a tantos hombres cerca de su hermana, y mientras más lejos pudiera tener a Hinata de ellos, mucho mejor.

Así paso el resto de la mañana y algo de la tarde hasta que la hora anunciada, había llegado. Sasuke esperaba en su habitación hasta que alguien de la servidumbre le avisara que todos habían llegado. Estaba agotado tras permanecer tanto tiempo supervisando todo el trabajo, por lo que había dado órdenes estrictas de no ser molestado hasta que todos los miembros invitados de su clase llegaran y estuvieran instalados en el lugar donde se realizaría la celebración cerca de la piscina.

Mientras permanecía recostado, pego su vista en la muralla que separaba su habitación de la de su hermana; le habia pedido al servicio de banqueteria un encargo especial con todas las delicias que le gustaban a la ojiperla y las sirvientas se la llevarían una vez que ella pidiera algo de comer. Sabía que la peliazul querría revolotear por la gran mansión como siempre lo hace, especialmente en las flores del jardín trasero, pero prefería recibir su odio a soportar las miradas de otros hombres sobre ella. Pensar en eso lo ponía furioso.

De pronto, una de las sirvientas llamo a su puerta. –ya están todos aquí señor.-

Se sentó al borde de su cama dando un suspiro cansado. –bien, iré en un minuto.-

…..

Todos los compañeros de clase estaban ya cerca de la piscina disfrutando de algún vocadillo, tomando sol o nadando en las cristalinas aguas refrescándose. Shikamaru y shougi admiraban el meson con manjares que estaba dispuesto para ellos, uno con cara de hambriento y el otro más bien sorprendido por el soberbio servicio del Uchiha. En la piscina se encontraban Temari con un revelador bikini color amarillo junto a sus hermanos Sabaku-no y Lee quien trataba de impresionar con su cuerpo trabajado en el gimnasio. Sakura e Ino hicieron su entrada triunfal luciendo unos hermosos bikinis que dejaron a varios con infartos; las chicas se instalaron a la orilla de la piscina para disfrutar del sol y tener una vista periférica de todo el lugar, específicamente de la entrada trasera a la gran mansión. De pronto la vista de todos se dirigió a un solo punto y los aplausos no se hicieron esperar, pues Naruto, como Sasuke, hicieron su aparición y los gritos, silbidos y felicitaciones no se hicieron esperar.

-felicitaciones chicos, lo hicieron increíble!-

-son lo máximo!-

-esta fiesta esta increíble!-

-la pasaremos muy bien!-

Se escuchaba decir por todos lados. Los dos muchachos se miraron al entrar pues como si estuviera arreglado habían entrado al mismo tiempo.

-aun no estabas aquí dobe?-

-me retrase un poco, lo siento teme.- respondió Naruto avergonzado.

-no importa, disfruta de la fiesta.- dijo alejándose hacia la multitud.

El Uzumaki observo todo el lugar y pensó que en verdad el Uchiha se habia lucido. Entonces su vista se clavó en las hermosas flores que estaban en la parte más alejada del jardín. Sus colores claros le hicieron recordar la pálida piel de su novia.

Subió la vista hacia el segundo piso de la casa. –Hinata debe estar en su habitación.-

Volvió la mirada hacia el azabache. –Sasuke debe tenerla encerrada.- un ápice de molestia se coló en su pecho.

Dio media vuelta y se incorporó junto al resto de los chicos para olvidarse un poco de su malestar, siendo observado detenidamente no muy lejos de ahi….

- bien Sakura, repasemos.- dijo seria.

-yo llevare a Naruto a la cocina con cualquier excusa, tu estarás ahí escondida en el almacén y cerraras la puerta solo un poco para poder escuchar, entonces yo usare mi poder de persuasión para obtener la información más detallada y si tenemos suerte, el nombre de la madita esa!- rio diabólicamente.

-entendiste?, Sakura, Sakura?- estaba tan concentrada en su plan que no se percató de la ausencia de su amiga. Busco entre los asistentes a la chica hasta que el cabello rosa se destacó junto a un ojinegro que permanecía a un costado del lugar algo solitario.

-bue-na fiesta Sasuke-kun- dijo nerviosa.

-claro.- respondio seco.

Ella lo miro fijamente, ruborizándose al notar su vestimenta ante el azabache, solo unos shorts cortos y un bikini. –yo, que-queria saber cómo estas Sasuke-kun-

La observo serio, no tenía ganas de hablar con Sakura, desde el incidente en el hospital se había convertido en una chica desagradable para el, y no podía olvidar el hecho de que había abandonado a su hermana en su cumpleaños por su culpa.

-bien.- dijo sin ganas. –ire por un poco de refresco, nos vemos luego.-

Se alejó rápidamente y Sakura quedo con un nudo en su garganta. Definitivamente el seguía enojado por lo ocurrido, estaba molesto y había decidido ignorarla. Siempre había tenido la ilusión de que algún día el apreciaría todo el esfuerzo por ganar su amor, pero en este momento el desprecio que le daba era lo más alejado a sus fantasías. Apretó el puño contra su pecho.

-por dios Sakura que estas haciendo!?-

-ya no tengo idea de nada Ino!- dijo cerrando sus ojos a punto de llorar.

Ino tomo su rostro cabizbajo levantándolo para verla fijamente.

-mirame Sakura, recuperaras a Sasuke eventualmente, solo hay que dejar que se le pase el enojo por lo de su hermana, asi que no te preocupes por eso, pero Naruto, lo de Naruto es peor, porque tu rival no es una hermana es una novia, entendiste?-

Por algún motivo las palabras de la rubia la aliviaron, haciendo que su alma volviera al cuerpo.

-gracias Ino, eres una gran amiga.- sonrio.

-después me lo agradeces, ahora vamos por Naruto.-

….

Caminaba en círculos en su habitación. La música y el ruido de risas y charla no permitían que la peliazul pudiera siquiera distraerse de lo que estaba pasando. Se le ocurrió que podría escapar un rato hacia el campo de lirios, pero sin un medio de transporte tardaría más en llegar que en disfrutar del lugar. Llamo por el sitofono hacia la cocina, Sasuke le había dicho que le llevarían algo especial para comer cuando quisiera almorzar, pero las sirvientas estaban tan ocupadas que nadie respondía a su llamado.

Miro hacia afuera desde la ventana, saliendo hacia el balcón.

-solo quiero un vaso de agua, si bajo por aquí y entro por la puerta de servicio hacia la cocina nadie me vera.- comenzó a descender por las ramas del árbol cercano a su habitación. Al llegar abajo se dio cuenta de que podía merodear por ahí y volver a su cuarto sin que el Uchiha se diera cuenta. Sonrió divertidamente al pensar en ello.

-romperé las reglas por un rato, pero antes un vaso de agua.-

Cambio las pantuflas por unos zapatos cómodos y comenzó su plan para salir de la habitación, mientras tanto la cocina era invadida por alguien más…

-vamos Naruto raaapido! Hay que llevar más papas fritas ya no quedan debemos ayudar un poco a Sasuke!- gritaba Ino mientras arrastraba de un brazo al rubio hacia la cocina.

-e e e espera Ino! Trataba de decir el Uzumaki entrando violentamente sujetando su brazo tironeado por la chica.

Ino tomo rápidamente un bol y un gran paquete de papas fritas que estaban cerca, dándoselas al muchacho para que comenzara a servir.

-qué esperas Naruto ven acá, debemos llevar más comida!- dijo sonriendo ampliamente. El rubio la miro con algo de duda, acercándose hacia la mesa para ayudarla con los paquetes de papas. –esa Ino, que diablos le sucederá, cada vez está más loca- pensó algo asombrado.

En lo que Ino llevaba a cabo su plan maestro, Sakura se encontraba escondida en el pequeño almacen pegada a la puerta, tratando de escuchar algo de su conversación.

-etto… y bien Naruto que te parece la fiesta?- pregunto Ino mientras Naruto luchaba con un paquete de papas que no podía abrir.

-Bueno, ha sido muy buena- respondió sin mirarla, afanado en su lucha con las papas fritas.

-claro ustedes se lo merecen.- dijo mirándolo con Ironia. –Tu ahora eres tan popular como Sasuke…- el Rubio no prestaba mucha atención a lo que decía la muchacha, la conversación era tan trivial que no le dio demasiada importancia. –este, yo… no creo que sea tan así.- dijo aun sin poder ganarle a las papas.

-no digas eso, tu novia debe estar muy feliz ahora….-

El paquete de papas fritas se abrió de golpe y la comida se esparció por toda la mesa de la cocina; Naruto miro con ojos de evidente sorpresa a Ino, quien tenía una gran sonrisa burlona en su rostro.

-y-o yo- yo….- trataba de hilar el Rubio.-

-vamos Naruto!- dijo riéndose. –no te sientas mal, esta bien que tengas una novia, pienso que es genial.-

El agacho la mirada hacia el bol que tenía en frente, tratando de salir de la situación. Acaso lo habían descubierto? Ino ya lo sabía?... no, no podía ser posible, habían sido tan cuidadosos, si ella lo supiera seria el fin!. Recapacito un momento.

-espera, si ella supiera que mi novia es Hinata, ya todos lo sabrían, sobre todo Sasuke, entonces ella aun…. No lo sabe.- miro de reojo a la chica.

-no sé de qué estás hablando.- dijo riéndose nerviosamente.

-no finjas!- le dijo ella dándole una palmada en la espalda.

Acorto la lejanía entre ambos acercándose al Uzumaki incomodándolo. –por lo menos di como es ella Naruto, por ejemplo si se parece a mi, o a Sakura tal vez.- pregunto inocentemente. El regreso su mirada hacia la mesa, como pensado.

La Pelirosa que escuchaba atenta pego su oído aún más a la puerta tratando de escuchar mejor lo que Naruto decía. –No ha negado que tiene una novia, vamos Naruto di quien es la maldita zorra de una vez dilo!- pensó mientras todos sus sentidos se agudizaban al tratar de descubrir quién era su rival, pero el sonido de la puerta de servicio abriéndose la hicieron alejarse de la puerta abruptamente. No podía ver lo que pasaba en la cocina, tampoco podía ver quien había entrado, sintió miedo de que alguien de servicio fuera buscar algo al almacen, entonces ella e Ino serían descubiertas, otra decepción más con Naruto sería el fin. Volvió ha acercarse nuevamente tratando de averiguar que estaba pasando; las voces de Ino y Naruto aún se oían; acaso no se habían percatado de que alguien más estaba ahí?.

-bueno, ella es….. Levanto su rostro con la mirada perdida en un punto, como si reflexionara.

-ella es muy diferente a ti.- hizo una pausa. – o a Sakura-chan, pero ella,….

es extremadamente hermosa.-

El ruido de la llave corriendo interrumpió a ambos chicos volteándose al mismo tiempo.

-lo siento, solo vine por algo de agua.-

….

Perdón por la demora chicos y chicas aquí un nuevo capi!

Què creen? se enteraran al fin Ino y Sakura de la novia secreta de Naruto?

Se lo diran a Sasuke?

Se lo dirán a todo el Instituto?

Proxx capitulo prontoo

Saludos a todos y como siempre agradecida de sus comentarios bye!