Extremadamente Hermosa.

Parte II

Lo que quieres ser.

Naruto abrio los ojos de par en par, la sangre se acumuló en sus mejillas enrojeciéndolas a más no poder; no era capaz de decir una sola palabra. Solo se limitó a seguir a la Uchiha con la mirada atónita.

-disculpen.- Dio media vuelta y salió por donde había entrado sin ser detectada y sin voltear, dándoles la espalda hasta salir de la cocina por la puerta de servicio.

-maldita mocosa!.- pensó molesta Ino. –tenías que aparecer en el momento menos apropiado.-

Volvió la vista hacia el rubio; probaría suerte y trataría de seguir con la conversación a pesar de la interrupción, pero èl había tomado el bol con las papas fritas y había salido casi corriendo del lugar sin que la muchacha pudiera ver su rostro sonrojado.

-demonios! Eso estuvo cerca!.- pensó para sí mismo. –soy un idiota! Por què diablos dije algo como eso!, ahora tendré que ser mucho más cuidadoso, sobre todo con esa Ino….

Recordó la imagen de su novia en la cocina. –bueno, ella de seguro escucho lo que dije, pero es cierto, ella es la chica más hermosa que haya visto en mi vida.- Sacudió su cabeza y trato de calmar su respiración, miro hacia todos lados asegurándose de que Ino no lo habia seguido. –será mejor que vuelva a la fiesta.- llevo las papas fritas de vuelta al jardín mientras Ino aun permanecía en la cocina. Había tratado de seguir al Uzumaki pero le resulto imposible.

Miro hacia el almacen donde se encontraba escondida su amiga, acercándose para decirle que ya podía salir.

-Sakura, ya abre, Naruto escapo, escuchaste todo verdad?-

No obtuvo respuesta alguna. Golpeo la puerta para asegurarse que estuviera ahí y la escuchara.

-Sakura? Estas ahí? Sakura?.- nada, ni un solo ruido salía del almacén.

Ino comenzó a impacientarse, acaso no estaba ahí? Eso no podía ser, se suponía que debía estar ahí antes de que llegara con Naruto.

-Sakura habla por favor me estas asustando.- le suplico nerviosa.

-e-stoy bien.- se escuchó un pequeño susurro tras la puerta.

-estas bien? Te acurre algo? Abre la puerta Sakura.- exigió la rubia.

Sakura guardo silencio. Estaba de espaldas a la puerta. Las palabras que habia dicho Naruto las escuchaba fuerte y claro en su mente.

-"ella es muy diferente a ti o a Sakura-chan"….-

Se deslizo lentamente hasta quedar sentada en el piso.

-"pero ella es extremadamente hermosa"-

Abrazo sus rodillas escondiendo su rostro entre ellas. Las lagrimas salían sin control de sus ojos verdes, como si le hubieran roto el corazón.

El ruido que hacia su amiga del otro lado de la puerta la estaba hartando.

-puedes dejarme en paz Ino?!- grito con rabia. –acaso no oíste nada de lo que dijo Naruto?, para èl ya no soy nadie, nada, no significo nada, no quiero hablar más, ya déjame en paz!.-

Ino quedo en silencio al escuchar las duras palabras de la pelirosa. Apretó sus puños en señal de coraje, que la dejara en paz? Claro que la dejaría en paz.

-bien Sakura, entonces quédate aquí sola lamentando tu miserable vida, pero no cuentes conmigo para tus idioteces luego, he estado ayudándote todo este tiempo postergando mis propias necesidades y el hecho de que Shikamaru no me invitara al baile por esa estúpida niña! Hizo una pausa para respirar. –pero claro todo se ha tratado de ti, y de Sasuke y de Naruto y ya estoy harta.-

-me largo de aquí, pero solo te diré una cosa, si hubieras pasado más tiempo valorando lo que Naruto te daba y menos tratando de hacer que Sasuke te valore, no estarías aquí ahora.-

Salió por la puerta de servicio hecha una furia. Su amiga en tanto solo se limito a quedarse en silencio y llorar. Ahora mismo el discurso que le habia dado Ino era lo que debia haber escuchado desde el principio, después de todo ella tenia razón.

-soy una idiota, maldita Ino!, por que no me gritaste esto antes.- pego su cabeza a la puerta mirando hacia el techo.

-por què?-

Hinata había salido de la cocina rápidamente. Después de escuchar la conversación de Naruto con la Yamanaka prefirió dejar que su novio se zafara de esa situación sin interferir. Camino hacia las flores y los grandes árboles de roble en la parte más alejada del jardín lejos del festejo; no quería que su hermano la descubriera fuera de su cárcel provisional, mucho menos llamar la atención del resto de los invitados.

El día era esplendido, miraba hacia la copa de los árboles y podía ver la luz entre las hojas, iluminando su rostro; pensó en lo que había dicho Naruto.

-"extremadamente hermosa".-

Sonrió divertidamente. –también podría ser extremadamente diabólica Naruto-kun, o extremadamente cruel.- reconsideró.

-Podría ser que pensara eso solo porque soy su novia? Estoy segura de que no soy lo que dice, es igual a lo que piensa Sasuke de mi.-

-"te ves como una frágil y protegida damisela"-

Volvió a sonreír animadamente. –no soy ni frágil, mucho menos una damisela en peligro y sobre todo, estoy segura de que no tengo tal belleza…..

-pero es muy lindo que solo ustedes piensen así de mi.-

Se quedó admirando un nido de pájaros entre las ramas de los árboles, ajena a todo lo que estaba ocurriendo no muy lejos de ahí. Hinata estaba segura de que no podía ser observada por nadie desde donde se encontraba, pero no podía estar más equivocada. Allà piscina tratando de pasar las horas se encontraba Sasuke con su postura despreocupada y varonil, mirando hacia todos lados como un vigilante en una peniteniceria. Las chicas se le acercaban o simplemente murmuraban sobre él desde lejos buscando la forma de llamar su atención, o sacarle alguna mirada coqueta o seductora.

-ya viste? Sasuke-kun luce de infarto con esa polera-

-que lindo es Sasuke-kun, crees que me esté mirando ahora?-

-es tan guapo y varonil, me encanta!-

Pero el Uchiha era impenetrable. Sus ojos negros no compartían emoción con nadie, y solo se limitaba a dar monosílabos como respuesta cuando alguien le dirigía la palabra. Naruto quien se escondía de Ino también estaba alerta. No quería tener otra charla con ella, mucho menos hablar de más sobre su novia, eso podía enviarlo al infierno en menos de cinco minutos, su vida acabaría en manos de Sasuke.

Miro al azabache de reojo, últimamente pasaba mucho menos tiempo con èl que de costumbre. Seguían siendo amigos sin embargo la relación entre ellos se había dilatado. Algo ocurría en el fondo de su corazón que le hacía alejarse de él. Siguió observándolo detenidamente, y recordó aquellos días cuando se moría por ser algo de lo grandioso que era el Uchiha.

Esos sentimientos habían cambiado, ahora sentía que Sasuke era solo un chico normal, que se esforzaba cada dia por ser quien todos querían que fuera, y que de todas formas no obtenía lo que quería.

-Hinata.-

El rubio percibía que su amigo trabajaba incluso más duro que antes para ser alguien mejor de lo que era, pero para quien…

Por quien….

Sabía que era por su hermana menor, pero por qué motivo?

Algo sobre eso le molestaba, y más que eso, había algo que Naruto no quería hacer consiente, por lo menos no por ahora.

De pronto, noto que Sasuke se escurría por entre los invitados hacia cierta zona de la casa. Su rostro se veía enojado, con el ceño fruncido, esa típica expresión de molesta cuando algo no estaba bien para èl.

Lo siguió con la mirada sin embargo algunos chicos se cruzaron en su camino interrumpiendo su rastreo, perdiendo de vista al ojinegro.

Sasuke en tanto se dirigía hacia su hermana.

Ella subía por uno de los arboles sin cuidado alguno,; el azabache que vigilaba la zona la descubrió en el acto, caminando directamente hacia ella para bajarla y enviarla de vuelta a su habitación, antes de que alguien más la viera por ahí.

-Hinata, de todas las mujeres eres la única que me saca de quicio.- pensó irritado.

Repentinamente mientras la peliazul subía por el frondoso árbol, uno de las ramas en la que se sostenía se quebró, haciendo que la chica resbalara cayendo al piso, raspándose la rodilla contra la corteza en el hecho.

-demonios Hinata!.- grito asustado corriendo hacia ella.

-pero qué diablos crees que hacer niña!, acaso estás loca?- le grito enrabiado a la chica.

Hinata se lamentaba en el piso, dirigiendo su vista hacia el árbol y señalando cierto nido en una de sus ramas.

-ese nido estaba a punto de caerse Sasuke, solo subí a acomodarlo, no es para tanto.- explico bajándole el perfil a la situación.

El la miro con reprobación, enfocándose en su rodilla lastimada. La sangre se deslizaba por la blanquecina pierna de la Uchiha.

-no me importan tus escusas Hinata, eres una idiota, te llevare adentro, no te muevas.-

Sin previo aviso tomo a su hermana en sus brazos y la llevo hacia la casa por la puerta de servicio en la cocina. No quería armar un alboroto y tampoco le importaban las quejas de su hermana.

-ya Sasuke, puedo caminar!, no tienes que cargarme.- protestaba en los brazos de su hermano.

-cierra la boca, no quiero oírte ahora, te llevare dentro y te curare, y no quiero tu molesta voz en mi oído.-

Hinata seguía oponiéndose, mientras el azabache solo la ignoraba, entonces la escena fue captada por Naruto, quien habia estado buscando con la mirada a su amigo. Al ver a su novia en brazos del ojinegro quedo sorprendido, algo había pasado con su novia.

-ese es Sasuke?- Entrecerró sus ojos para ver mejor -y, está cargando a Hina.., A HINATA-CHAN!-

-Demonios que fue lo que ocurrió con Hinata-chan!- pensó estremecido entrando rápidamente a la casa para ver que ocurría.

-puedes bajarme ya? Esto es muy molesto Sasuke!- decía la peliazul entrando a la casa por la cocina.

El azabache la ignoraba por completo, pero las quejas de su hermana fueron oídas por otra persona que se encontraba justo en el lugar preciso, para ser espectadora de la pelea entre hermanos en primera fila.

-es la voz de la Hermana de Sasuke-kun?- se preguntó Sakura que aún se encontraba en el almacén y había escuchado la voz de la peliazul reclamando.

Salió rápido y siguió los murmullos que oía dirigirse hacia la sala; lo hizo cuidadosamente para que no la descubrieran espiando. De pronto vio a Naruto yendo hacia la misma dirección que ella corriendo; pudo divisar fugazmente su rostro afligido, haciendo que su curiosidad aumentara aún más, acaso había un accidente?

Siguió al Uzumaki hasta la sala donde se encontraban los hermanos Uchiha aun discutiendo.

-quédate quieta, déjame ver tu herida.-

-puedes dejarme en paz? Puedo hacer esto yo sola.-

-no es una pregunta, quédate quieta de una vez.-

Decían ambos sin parar. Naruto entro a la sala encontrándose con la escena preocupado.

-Sasuke?, Hinata-chan? Que sucede está todo bien?- dijo nervioso.

Hinata levanto la vista, algo sorprendida, sin decir una palabra.

Sasuke en tanto que estaba algo agachado con las manos en la pierna de la muchacha lo miro de reojo, con disgusto.

-no es nada Naruto, no te preocupes.-

El rubio observo la rodilla de su novia, viendo la sangre y la herida que había dejado la caída. Las manos del azabache en su piel blanquecina no causaron nada de felicidad al muchacho, y su piel dañada solo lo hacía querer ayudar a la peliazul.

Cerró sus manos con fuerza. –yo, creo que puedo ayudar a Hinata-chan, también, Sasuke.-

-déjame, ver, su herida, creo que sè, que debo hacer.- decía el Uzumaki acercándose lentamente hacia el sillón donde estaban los hermanos.

-no es necesario, Naruto.- dijo Sasuke interrumpiéndolo y haciendo que se detuviera.

-pe pero Teme, yo.- insistió

-te dije que no, dobe, no te necesito.- dijo subiendo el tono de voz, molesto.

-yo, sé que puedo ayudar, déjame hacerlo.- exigió también alzando su voz.

-ya vuelve a la maldita fiesta, que no me oíste!.- grito levantando la cabeza y viéndolo con una mirada de odio.

Iba a comenzar una pelea verbal cuando la voz de Hinata termino con todo antes de que comenzara.

-YA BASTA.- dijo mirando a ambos muchachos seriamente.

-le dire a Kino que me ayude a limpiar y curar la herida, no necesito de ninguno de los dos. Se puso de pie, alejándose de su hermano y de Naruto hacia las escaleras.

Los chicos se quedaron viendo con evidente rencor el uno al otro.

-que estupidez.- dijo entre dientes el Uchiha subiendo las escaleras siguiendo a su hermana. Naruto quiso seguirlo, también quería ir tras Hinata, pero se detuvo inmediatamente; no podía seguirla, no ahí, cerca de Sasuke él no era nadie para la ojiperla. Apretó sus puños enojado consigo mismo.

-maldicion!- dijo saliendo de la casa por la puerta principal.

La sala había sido el campo de la primera batalla entre los amigos de infancia, y Sakura había sido testigo privilegiado de todo el transcurso de la situación.

Se quedó parada perpleja, sin pestañar, sin moverse, mucho menos decir palabra alguna. Su cabeza comenzó a hilar fino, todo ahora tenía sentido, las cosas ante sus ojos no podían ser más obvias.

Llevo una de sus manos hacia su boca cubriéndola por el asombro.

-no puede ser.-

Salió corriendo al jardín para recoger sus cosas y salir de la casa.

-así que decidiste salir?, aun estas en modo víctima de telenovela Sakura?- decía Ino quien se acercó a la chica al verla aparecer.

-ahora no Ino, tengo que irme.- la pelirosa lucia impactada, como si estuviera en estado de shock. Ino se asusto al verla tan alterada.

-qué te pasa Sakura te encuentras bien?- Sakura la miro con sus ojos llenos de dolor.

-tengo que irme Ino, no puedo estar aquí.- se alejó corriendo hasta salir de la gran mansión, dejando a la rubia asustada y dudosa.

-que diablos.- pensó la Yamanaka.

….

Entro a su habitación agitada, sin voltear a ver a quien la seguía de cerca.

-acaso no me oiste Sasuke?, curare mis heridas yo sola. Dijo entrando al baño y tomando algunas cosas de su botiquín de emergencias.

El azabache no esbozo palabra alguna, solo la siguió con la mirada, serio.

Tomo asiento en uno de los sofás que había detrás de él frente a la puerta del baño, sin quitarle la vista. Hinata lo observaba de reojo mientras limpiaba su rodilla lastimada.

-fuiste muy desagradable con Naruto-kun, tienes que ser así de molesto con las personas?-

Dejo de ver a la chica, dirigiendo su mirada hacia otro lado, ignorándola.

-acaso querías ser el héroe del día?- un pequeño murmullo de molestia salió de la boca de Sasuke.

-no seas ridícula, el héroe del día, no es algo que yo quisiera ser de ti.- ella lo miro seria, abandonando su labor con la gaza y el alcohol caminado hacia su hermano, deteniéndose frente a él.

-entonces, Sasuke, que es lo que quieres ser de mi?. Dijo ironica.

El Uchiha la miro a los ojos, esa mirada blanquecina le exigía una respuesta. Lo estaba desafiando, era tan típico de ella.

-la pregunta es Hinata, que puedo ser de ti.- la miro con ironia, sosteniendo la vista en su rostro. Entonces la peliazul se acercó a su hermano, tomándolo de los hombros y sosteniendo la rodilla lastimada entre las piernas del Uchiha, obligándolo a separalas, sorprendiéndolo.

Acerco su rostro al de él, mirándolo fijamente, escrutándolo.

-con eso quieres preguntar, quieres ser mi mujer, no?-

El azabache guardo silencio y permanecieron así por uno segundos, luego el desvió la vista del blanquecino rostro de la chica.

-yo no me refiero a algo asi.- respondio seco.

Hinata se alejó de él volviendo a entrar en el baño. –Entonces, que es lo que esperas de tu hermana.- pregunto simulando inocencia.

Él se levantó del sofá dándole la espalda a la ojiperla. –que ridículo, además tú y yo no somos hermanos, tù no piensas en mi como un hermano cierto?- respondió algo agitado.

-es obvio, no estamos relacionados por sangre.- dijo con desinterés mientras retomaba la curación a su rodilla, que había vuelto a sangrar por la presión que había ejercido hace un momento.

Sasuke se quedó viendo el resto de sangre dejado por ella en el sofá, su mente estaba algo turbia, y no estaba seguro sobre la conversación que estaban sosteniendo en ese momento, pensó que era mejor salir y despejarse, el ambiente se había vuelto incómodo y el tema inapropiado pero su hermana aún no había terminado.

-entonces Sasuke, debo tomar tus palabras como una aprobación?.- dijo acercándose nuevamente a él.

-aprobación?- pregunto en tono de duda.

-supongo que si esa es tu respuesta, entonces yo podría tener la posibilidad de ser la mujer de alguien más.- él se voltio a verla bruscamente, sujetándola de los brazos con violencia, acaso hablaba de un novio?.

-que dijiste?!.- le grito ejerciendo fuerza lastimando a la peliazul. –acaso estás hablando de alguien?-

Ella se retorció de dolor ante la presión de su hermano, sin embargo este no cedía, estaba fuera de si.

-solo, es una pregunta, Sasuke.- dijo jadeando de sufrimiento. –ya suéltame me lastimas!- le exigió.

Sasuke se percató de lo que estaba haciendo, soltándola inmediatamente, tratando de calmarse. La ojiperla sujeto sus brazos enrojecidos por la fuerza utilizada.

Paso la mano por su cabeza mientras no dejaba de mirar a su hermana con duda.

-escúchame Hinata, no quiero que te relaciones seriamente con alguien, o tendrás un problema mucho peor.-

Salió de la habitación dando un portazo dejando a su hermana lastimada y también, asustada.

Bajo las escaleras hacia el bar de su padre, sacando una botella de wisky y tomando de un sorbo el fuerte licor para calmar su agitada respiración y su mente.

Dejo la botella en la barra, apretándola.

-un novio?, un maldito novio?-

….

Un nuevo capítulo, la continuación del anterior.

Ahora sí que sí, la relación secreta de Naruto y Hinata está a punto de dejar de ser secreta.

Que piensan que pasara?, que pasara con Sakura?

Con Sasuke?

Con Naruto?

Y que creen que pasa en la mente de Hinata?

Se viene prox capitulo, EL BAILE DE GRADUACION,

Postulantes a rey y reina, adivinen a quien postularan los estudiantes…..

Como siempre agradecida de todos sus comentarios! Espero que lo disfruten.

Bye bye.