Mujer Fatal
Tercera Parte
Incesto.
Avanzo entre la gente con el teléfono pegado a su pecho y la respiración agitada.
-Sasuke-kun.-
Con dificultad logro llegar hasta donde se supone se encontraba el azabache.
- por favor.-
De pronto el ojinegro apareció gallardo como siempre saliendo del baño de hombres.
-por favor acéptame.-
Sasuke camino con dirección hacia donde se encontraba su siempre escurridiza hermana. Sabía que esta era una oportunidad de oro para sus travesuras, en otra ocasión tal vez no se sentiría tan hipervigilante, pero ahora tenía sospechas peligrosas sobre sus reales motivaciones para fastidiarlo tanto y desaparecer.
La sola idea de que su pequeña hermana estuviera con otro hombre.
-me hace hervir la sangre.-
Inesperadamente sintió que alguien jalaba su esmoquin deteniéndolo. Voltio su mirada asesina para deshacerse de quien fuera, cuando los brazos estirados de Sakura y los ojos cerrados lo sorprendieron de golpe.
-S Sasuke-kun! Aquí esta t tu teléfono.- dijo con miedo.
El registro inmediatamente sus bolsillos encontrándolos vacíos. Llevo su mirada hacia la pelirosa confundido, recibiendo el teléfono.
-gracias Sakura.-
Luego de eso continuo su camino hacia el grupo de amigos y Hinata sin decir una sola palabra más, mientras la chica lo seguía desde atrás.
-estará molesto porque fui yo quien le entrego su celular?- pensaba la Haruno asustada y nerviosa.
Al llegar nuevamente junto a sus amigos noto que el Uchiha miraba hacia todos lados, deteniéndose de vez en cuando. Miro a su alrededor notando lo que obviamente buscaba; Hinata.
-Sasuke-kun.- dijo acercándose a èl. –estas buscando a alguien?-
El no la miro, pues estaba ocupado en su búsqueda visual, sin embargo le confirmo sus sospechas diciéndole que buscaba a su hermana.
-e ella me pidió que llevara tu celular, tal vez decidió hacerlo ella misma de todas formas y perdió el camino entre la gente.-
El azabache en cuanto escucho a Sakura fijo sus profundos ojos negro en ella, acaso había escuchado bien?.
-Que Hinata dijo que?- Dijo indignado.
La chica se congelo ante la fulminante mirada y la actitud amenazante.
-b bueno, ella, me di….- no pudo seguir porque el Uchiha la tomo de un bazo apretandolo con fuerza.
-Hinata te dijo esa estupidez y tu caíste no?.- grito acercándola hacia él.
-Sasuke-kun me lastimas!- susurro adolorida por el agarre.
El azabache la soltó con desdén, mientras llevaba sus cabellos hacia atrás arto de las jugarretas de Hinata.
-qué demonios se cree esa mocosa, siquiera sabe con quién se está metiendo?, espera que te encuentre Hinata, esta vez no te va a salir barato.-
Sakura sobaba su brazo adolorido por el apretón del azabache, mientras lo observaba de reojo con miedo. Podía ver la agitación y la furia en el rostro del muchacho. Se podía ver como apretaba su mandíbula y sus puños con fuerza. Nunca había visto al chico tan molesto.
Lo siguió con la mirada hacia donde se encontraban la botella escondida de licor entre las cosas de sus amigos. La Abrió de golpe bebiendo una gran cantidad de él. Definitivamente algo andaba mal, que le estaba pasando a Sasuke?
-por favor, detente, ya no sigas, has bebido suficiente Sasuke-kun.- dijo la pelirosa acercándose a él con cuidado, tratando de sonar dulce y comprensiva. Ella sabía dónde estaba lo ojiperla, pero decirle era delatar a Naruto. Miro al azabache con ojos llenos de compasión. Provocando el asco del Uchiha.
-no me mires así Sakura.- le dijo molesto. –acaso luzco tan arruinado ahora mismo?-
Ella no supo que decirle, y el volvió a dar otro sorbo más al wisky en sus manos.
Dejo la botella en su lugar y miro de reojo a la pelirosa; ya se estaba cansando de su actitud benevolente. Sabía que ella estaba siendo amable con él pero eso lo asqueaba. Que mujer podrá soportar tanto maltrato? Eso era lo que odiaba de las chicas que lo seguían con amor ciego. Él podía trapear el piso con ellas y aun así seguirían amándolo con locura.
-patetica.- pensó.
Avanzo hacia unas sillas que se encontraban cerca del lugar, descansando en ellas un momento, pensando, maquinando que debería hacer. Llamarla a su celular tal vez? Claro que no, sería inútil. Pronto tuvo compañía, viendo como la pelirosa tomaba asiento a su lado.
La ignoro completamente, mientras ella sin hacer ruido trataba de no incomodarlo demasiado.
-acaso es una broma?.- pensó alzando una ceja. Sentía el gran impulso de enviar a la chica al demonio. Pero entonces otra mujer con un vestido color dorado llamo inmediatamente su atención. Estaba besando a un chico, pero su afectada visión por el alcohol no le permitía asegurar que fuera ella.
Se levantó de golpe avanzando rápido hacia aquella dirección; entonces pudo ver mejor a la pareja, cayendo en la desilusión; se sintió estúpido por la actitud que estaba tomando, la chica con la que había comparado a su hermana no le hacía justicia alguna, y se sintió un idiota.
Dio media vuelta para volver donde estaba encontrarse nuevamente con Sakura.
La miro con rudeza. –puedes dejarme en paz?- le dijo pasando por su lado.
A pesar de eso ella lo siguió de todas maneras. –por favor Sasuke-kun, habla conmigo, que te sucede!-
El se detuvo de golpe, estaba ebrio, molesto, irritado, agitado…. Se dio media vuelta y enfrento nuevamente a la chica.
-tu no vas a detenerte verdad?- ella lo miro fijo, decidida a llegar al fondo de esto.
-Sasuke-kun, tu puedes confiar en mi, hazlo por favor.- pensaba mientras trataba de no flaquear ante la dura mirada que tenía en frente.
El azabache estuvo en silencio un momento. Ensombreció su mirada, y una pequeña sonrisa de medio lado surco sus labios. Sin previo aviso tomo el brazo de la chica y comenzó a caminar sin decirle absolutamente nada. Ella sorprendida no le quedo más remedio que seguirlo ante el arrastre de Uchiha, hasta que noto hacia que dirección iban.
Se dirigían hacia la salida.
-s sasuke-kun?- trato de decir con duda pero no obtuvo respuesta.
Una vez afuera el azabache saco su teléfono marcando a un número.
Espero un momento y luego simplemente colgó.
-Bien Hinata, haz lo que quieras, yo, yo también hare lo mismo.-
Avanzo hacia la acera para llamar a un taxi. Sakura sin estar muy segura de que hacer lo siguió hasta donde se encontraba.
-tomaras un taxi?- volvió a preguntar.
El Uchiha la miro de reojo, sin decir ni una sola palabra, aumentando el nerviosismo de la chica.
Pronto un taxi de servicio se detuvo, abriendo una de las puertas traseras entrando en el. La Haruno se quedó parada en la acera, sin estar segura de que hacer.
-subirás? O quieres que te cargue para que lo hagas?- pregunto irónico.
Ante lo dicho por el muchacho se subió rápidamente cerrando la puerta tras de sí.
-al Hotel Uchiha-. Dijo al conductor.
No dijeron una palabra durante el trayecto hasta uno de los Hoteles más lujosos de Konoha, propiedad de Fugaku Uchiha claramente. El azabache bajo del taxi sin esperar a la pelirosa, entrando al hotel directo hacia el meson de reservas.
La muchacha que se encontraba atendiendo diviso al hijo del dueño en cuanto cruzo la puerta, arreglando algunos cabellos sueltos de su frente, tratando de lucir lo mejor posible.
-buenas noches Uchiha sama, es un agrado tenerlo de visita.- dijo con una amplia sonrisa.
El la ignoro por completo, buscando en su billetera el número de la habitación exclusiva para él, cortesía de su padre. La mujer no dejaba de observar al azabache con una mirada picara, independiente del desaire que acababa de hacerle, entonces noto a alguien tras el guapo adolescente.
Examino a la muchacha con desprecio y superioridad. A su criterio, ella era mucho más atractiva que esa escuálida chica. El ojinegro puso el número sobre la mesa con cara de pocos amigos al notar lo lenta que era la atención.
-e en seguida señor, el penhouse es para usted claro- ingreso los datos al sistema entregándole una llave.
-aquí tiene, que disfrute su estancia.- el no dijo absolutamente nada, simplemente camino hacia el ascensor entrando en el seguido de Sakura.
El silencio era peor que en un funeral. Sakura miraba el piso buscando los motivos por los que en ese momento se encontraba en un ascensor junto a Sasuke Uchiha camino hacia una habitación de hotel. No habia sido capaz de hablar en ningún momento. Mucho menos protestar. Definitivamente el tenia el control.
Las puertas se abrieron en el último piso del edificio. El ojinegro saco una llave de su bolsillo y entro a una lujosa habitación. Ella lo imito asombrándose por el lujo y la amplitud de semejante departamento. Recorrió el lugar con la mirada encontrándose con el azabache sirviendo un poco de wisky para él y también, para ella.
-sientate.- dijo mientras él se acomodaba en el espacioso sofá.
Ella trago grueso, tomando asiento y mirando con un poco de temor al muchacho. –Sa- sasuke-kun, y yo.-
-estas asustada?.- interrumpió.
-bueno y yo.-
-ten, bebe, no quiero oírte tartamudear, sabes que no lo soporto.- soltó con desprecio.
Ella quedo muda ante el comentario. Miro el vaso encima de la pequeña mesa que le ofrecía el azabache, ya no estaba segura de nada, solo del hecho de que estaba en ese momento a solas con un chico atractivo el cual le invitaba una copa de alcohol en un lugar de ensueño.
Saco de su mente los malos pensamientos y tomo de golpe el contenido del vaso dejando sorprendido al Uchiha.
-vaya, parece que esta noche será divertida de pues de todo.-
…..
Se separaron al adentrarse entre la multitud, reuniéndose en el mismo lugar donde se encontraba Sasuke y los demás. El grupo estaba bailando, disfrutando de la música y la charla por lo que no notaron la abrupta llegada de Naruto. La ojiperla buscaba entre los muchachos a su hermano mayor sin éxito. Ha pesar de que estaba segura que el ojinegro la buscaba con desesperación, le sorprendía que solo la llamara una sola vez y no hubiera detenido la música y el evento entero por no contestarle.
El rubio la miraba de vez en cuando, preocupado, pues podía ver la agitación y la actitud extraña de la chica.
Se acercó a ella disimuladamente, para averiguar que estaba ocurriendo. –Hinata-chan, estas bien?-
-Sasuke no está aquí, y no lo puedo encontrar.- dijo mientras seguía buscando con la mirada. El echo un vistazo a su alrededor, notando la obvia ausencia del azabache, miro la hora en su reloj percatándose que se acababa el tiempo.
-se suponía que vendrían por nosotros en unos minutos más.- dijo Hinata.
-lo se, que extraño.- dijo el rubio rascando su cabeza sin saber qué hacer.
La azabache se cruzó de brazos, pensativa, entonces una sonrisa pícara se dibujó en su rostro, había alguien mas desaparecido.
-Sakura-san, tampoco está por aquí.- dijo irónica.
-he?- dijo el sin entender.
-sera mejor que salgamos ahora, el chofer estara esperándonos afuera.- dijo Hinata abriendo camino hacia la salida seguida del Uzumaki.
-donde demonios estará el Teme ahora, debería estar junto a los chicos, o buscando a Hinata-chan.- pensaba extrañado el rubio; justo en ese momento algunos amigos de otro salón aparecieron saludando de paso al blondo, entonces se le ocurrió que tal vez ellos podrían haber divisado al Uchiha.
-chicos, han visto a Sasuke?-.
Ellos se miraron riéndose de una forma burlesca.
-claro que si amigo, se fue en un taxi junto a una pelirosa, parece que la fiesta va a seguir en otro lado para él, que suerte.- dijeron entre bromas.
Naruto se sorprendio al oir a los chicos, mientras Hinata que estaba cerca formo una sonrisa maléfica en su perfecto rostro.
-vaya, vaya Sakura-san, haciendo horas extra, yo solo te pedí una pequeña distracción.-
La ojiperla volvió a retomar su camino, haciendo que Naruto la siguiera nuevamente desde atrás. La visión de las exuberantes caderas y redondeado trasero de Hinata no pasaban desapercibidas para nadie, mucho menos para el que tenía una vista privilegiada.
-ese vestido le queda como un guante a Hinata-chan, es increíble.- pensaba sin dejar de observarla.
-tienes buena vista?.- escucho Naruto venir de la ojiperla.
-he?- dijo sorprendido.
-no estoy usando sostén, y la parte de abajo, bueno, eso es un secreto.- dijo volteándose, con una sonrisa traviesa y maliciosa.
Acorto la distancia entre ella y el muchacho acercándose a su oído.
-pero, si deseas saberlo, dejare que averigües por ti mismo.-
La sensual voz de su novia hizo que la sangre se adjuntara en el rostro, tragando grueso y alejándose abruptamente de la peligrosa situación.
-l l lo siento Hinata-chan, no quería verte tan descaradamente, lo siento.- trataba de decir rápido, avergonzado.
-cobarde.- dijo Hinata dándole la espalda nuevamente.
El por su lado agacho la mirada para no seguir observando su escultural figura y a la vez para no aumentar su temperatura corporal.
Ambos adolescentes esperaron el auto de la familia a las afueras del gran edificio sin demasiada platica pues estaban en público. Solo pequeñas miradas y sonrisas se compartían el uno al otro.
El viaje de regreso a casa fue también silencioso pero cargado de un ambiente distinto, más cercano y cálido a pesar del mutismo.
Naruto llego a casa despidiéndose con un tibio adiós mientras se quedaba parado en la acera viendo al auto alejarse. Avanzo unos cuantos pasos hacia la entrada de su casa deteniéndose de golpe.
Una sonrisa de triunfo y un salto de victoria marcaron la finalización de una gran noche.
- AL FIN! HINATA-CHAN ES SOLO MIA!.-
La ojiperla por otro lado se bajó del auto despidiéndose amablemente del chofer y apelando a su discreción con respecto a la ausencia de su hermano mayor.
Entro a la casa subiendo las escaleras hacia su habitación con extremo cuidado para no despertar a nadie.
Ya en su cuarto se detuvo frente al espejo en medio del lugar observando detenidamente su figura. Bajo la cremallera de su vestido lentamente, haciendo que este se deslizara por su cuerpo hasta dejarla expuesta, desnuda.
Examino con detenimiento sus muñecas y su cuello, así como también sus caderas y cintura, todas manchadas de moretones como un vestigio del camino dejado por Naruto.
Miro de reojo la hora del reloj en la pared frente a ella.
-Sasuke, has pensado por què las mujeres son tan amables contigo?, porque el mundo no es amable con las mujeres.-
…...
El calor inundaba la habitación iluminada solo por la luz de la luna.
-S Sasuke….-
Sonoros gemidos hacían eco entre las blancas paredes.
-Sasuke-kun!-
Las caricias demandantes y los besos intensos amenazaban con la cordura de la chica.
-no te oigo, dilo con más fuerza.-
-hazlo.- suplico.
-que quieres que haga?-
-entra en mi!-
Sasuke y Sakura estaban en la gran cama de la habitación entre besos, gemidos y caricias. La mente nublada de la pelirosa no le permitia pensar con frialdad. Su cuerpo desnudo bajo el fornido torso del Uchiha solo la llevaba a las nubes.
Esperaba eso.
Quería ser tocada por èl.
Quería gemir por èl.
Quería ser amada por èl.
Entonces ahí estaban, bajo las sabanas, sintiendo como la intensidad del azabache la inundaba de placer, como el muchacho violaba cada espacio de su cuerpo, se quemaba por dentro, pero, aun así, por què se sentía extraña?.
El azabache besaba su cuello y hombros con deseo voraz. Ella buscaba sus ojos tratando de encontrar el deseo del ojinegro por poseerla, pero estos eran depredadores, oscuros y expertos. Sus manos recorrían las piernas de la chica hacia sus muslos apretándolos y haciendo que un quejido de placer saliera de su boca.
El sonreía, se sentía realizado al escuchar los sonidos de goce salir de la pelirosa. Eso quería, eso deseaba, el control para él era todo.
De pronto separo de golpe las piernas de la chica, mientras sostiene sus muñecas sobre su cabeza, atrapada por el ojinegro.
Sakura sentía la urgencia de ser penetrada, lo necesitaba, sin embargo él sonreía con superioridad alejándose un poco para observar a la mujer debajo de él.
La muchacha se retorcía al suplicar ser inundada, contorneando sus caderas de forma sensual para llamar la atención de Sasuke. El volvió a bajar atrapando uno de los pechos con su boca, lamiendo y mordiendo, haciendo que ella gritara de placer. No lo podía soportar, necesitaba tocar y sentir, rogaba para que el liberara sus muñecas y se encargara de su intimidad; al ver la urgencia de la chica cumplió su deseo soltando sus muñecas y apretando sus pequeños senos mientras sin previo aviso la penetro con fuerza, entrando hasta el fondo de ella, llevándola hasta el climax máximo.
Una y otra vez, sin detenerse, con intensidad, con violencia, una y otra vez era embestida. Sasuke Uchiha era una bestia en la cama; su deseo era insaciable. Sakura se sentía agotada, tratando de seguir el ritmo del azabache, pero este estaba fuera de su capacidad. Los movimientos se habían vuelto más agresivos, más profundos, sentía que iba a perder la cabeza por tantas sensaciones que le provocaban espasmos eléctricos, era la primera vez que sentía la urgencia del azabache por ella, en su relación anterior no había sentido tanto placer en el sexo con Sasuke como en ese momento.
El climax hizo que el azabache fuera de si recobrara la compostura saliendo del interior de la chica derramando su esperma sobre ella. No llevaba protección, el jamás usaba preservativos, le gustaba sentir con cada parte de su piel, en especial su dotado miembro.
Sasuke cayó a un lado de la chica, agotado y sudoroso. Ella lo miro sonrojándose al notar su desnudes frente a él, saliendo de la cama y huyendo rápidamente hacia el baño para limpiarse.
Se quitó los vestigios de sudor y semen de su cuerpo, mirándose en el espejo y esbozando una sonrisa de éxito. Al fin el azabache la había aceptado, porque eso era lo que significaba.
-no puedo creer lo que acaba de pasar ahora mismo!-
-mañana podremos hablar y volver a intentarlo.-
-po porque, asì, será, verdad?-
Su rostro cambio el semblante a uno de preocupación, hacia escuchado algo Salir de la boca de Sasuke mientras tenían sexo. Una sola palabra, una sola que no quería aceptar.
Sacudió su cabeza tratando de deshacerse de sus pensamientos, volvió junto al ojinegro entrando en la cama y abrazándolo con fuerza. Trato de hablar con él pero noto para su desilusión que estaba ya dormido. Se acurruco buscando el calor de su amado para tratar de hacer lo mismo.
-mañana será un gran día, estoy segura.-
Al día siguiente la luz que entraba por el gran ventanal a un lado de la cama despertó a la somnolienta pelirosa poco a poco. Se sentó en la cama mientras reconocía el lugar donde se encontraba. Miro hacia un lado notando que estaba sola en la cama. Tomo su celular para ver la hora y se dio cuenta de que era muy temprano.
Sasuke apareció de repente con el torso descubierto; había tomado una ducha y se estaba alistando para salir.
Sakura se sorprendió al ver que el azabache se arreglaba obviamente para marcharse.
-Sa sasuke-kun, porque no me despertarse, yo estaré lista en un minuto.- dijo saliendo de la cama de un salto directo hacia el baño.
-no te molestes, tengo prisa, debo irme.- dijo mientras se colocaba su costoso reloj y sacaba algo de dinero de sus bolsillos.
-dejare esto aquí, para que lo uses y puedas volver a tu casa.- le indico dejando en la mesita de noche algunos billetes.
Sakura estaba perpleja, acaso hablaba en serio?
-pe pero Sasuke-kun!.- dijo con un tono desesperado.
-por cierto, no te preocupes por la cuenta, esta todo cancelado, adiós.-
Cerro la puerta tras de sin oír a la muchacha, ni siquiera prestarle la más mínima atención.
Estaba devastada, no podía creer lo que había pasado. Volvió a entrar en la cama cubriéndose bajo las sabanas llena de dolor. Podía ver el dinero encima de la mesa haciendo que sus ojos lloraran amargamente.
-eso es lo que soy para ti Sasuke-kun, una prostituta?-
Tomo el dinero lanzándolo lejos con rabia.
-Por què, por què Sasuke-kun!, tú y Naruto, porque ninguno de los dos puede amarme!
Salió de la cama, arrasando con todo a su paso, sabanas, almohadas, lámparas, vasos, accesorios, lo que estuviera en su camino. Estaba furiosa, se sentía asqueada, ella no se merecia tanta humillación, porque nadie podía valorarla.
De pronto paso frente a un gran espejo viendo su reflejo. Sus ojos hinchados, su cabello despeinado y algunos moretones dejados por el azabache la hacían sentirse hastiada de sí misma. Cayó de rodillas al piso y escondió su rostro entre las manos. En momentos como ese habría llamado a Naruto para que la consolara; él siempre estaba ahí, pero ahora estaba para
-ELLA.-
Entonces, recordó algo que había ocurrido aquella noche, cuando estaba con Sasuke, algo que había tratado de borrar, como si no hubiera pasado.
La rabia poco a poco se transformó en odio y repulsión al decir en voz alta lo que había escuchado de la boca del azabache.
-dilo.-
-SASUKE-KUN!.-
-dilo con más fuerza.-
-SASUKE-KUN HAZLO.-
-que es lo que quieres.-
-TE QUIERO DENTRO DE MI!.-
-asi me gusta….
-Sasuke-kun dijo, asi me gusta, HINATA.-
Cubrió su boca ahogando un grito de sorpresa. No podía equivocarse, incluso con la excitación y el placer, no podía haber imaginado algo así.
Que significaba todo esto, se levantó rápidamente caminando de un lado para otro como una loca.
La actitud de Sasuke, sus extraños celos, la relación secreta de Naruto y la Uchiha menor, la tensión entre los antiguos amigos, la soltería indefinida del azabache.
Porque un chico como èl con un nivel de popularidad tan elevado y que acostumbraba a deambular con las mujeres más hermosas de Konoha estaría tanto tiempo soltero, eso nunca había pasado, nunca, hasta…
-hasta que llego esa niña.-
Sakura trago grueso, sentándose en la cama. La realidad la golpeaba en la cara, esto estaba fuera de lo que ella podría esperar, o siquiera creer. Le parecía enfermo, repulsivo, la peor perversión, pero ya no podía negarla, el azabache tenía más que amor fraternal por su hermana, la deseaba, eso le había quedado claro anoche.
-Sasuke-kun está enamorado de su propia hermana!.-
…..
Un nuevo capítulo queridos lectores.
Espero que lo disfruten mucho.
Como siempre saludos y agradecimientos a todos y también a aquellos que se dan el tiempo de dejar inbox con sus críticas, menciones, e ideas. Todos sus comentarios son muy valiosos para mi.
Un abrazo a todos nos vemos para la próxima!
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