¡Hola! Esta es la traducción autorizada de "Come What May" de 4everklaine

Su perfil: .net (/) u (/) 4002263 (/)

Su historia: .net(/) s (/) 10891275 (/) 1 (/) Come-What-May

Glee no me pertenece, tampoco la historia, sólo me dedico a compartirla con todos ustedes. Espero que la disfruten :D


Cuando Blaine fue a la cafetería el martes en la mañana, se sentó en la mesa de Kurt. Él no estaba ahí, pero Blaine quería que supiera que iba a ser fiel a su palabra. Eran amigos. Blaine ya no podía sentarse en la esquina y pretender que Kurt no estaba ahí.
"Esto es nuevo" Kurt sonrió, poniendo su bolso en sus pies unos momentos más tarde. Se sentó en la silla frente a Blaine y juntó sus manos en la mesa.
"Un café para ti." Blaine lo deslizó hacia él con una sonrisa.
"Espera, espera. No puedes seguir comprándome café." Kurt lo empujó lejos de él. "Ya no soy un desconocido, Blaine. Hemos establecido que eres amable con los desconocidos, pero nunca dijimos que tendrías que hacer eso con un amigo."
"Técnicamente, aún estamos en el proceso de conocernos, así que creo que aún cuenta." Blaine deslizó la bebida de vuelta a Kurt.
Rodando los ojos Kurt se rindió. "Siempre debes tener la razón, ¿no es así?"
"Así es" Blaine asintió.
"Lo añadiré a mi lista de cosas que sé sobre ti." Kurt se rió.
"Bueno, ahora tienes que decirme algo más." Blaine lo incitó.
"¿Cuenta si te digo porqué me iré temprano hoy?" Kurt preguntó. "El cumpleaños de mi novio es la próxima semana y realmente necesito comprarle algo bueno. Hemos estado juntos por dos años, quiero darle algo muy especial. Trato de encontrar el regalo perfecto." Kurt giró su vaso entre sus manos.
"Dos años, eso es impresionante" Blaine asintió. Sintió una punzada de nervios en su estómago. ¿Eran nervios? ¿Eran celos? No tenía derecho de estar celoso. Kurt era su amigo, su nuevo amigo. Nunca tendría una oportunidad con Kurt de todas formas. No podía estar celoso.
"Si, él es grandioso" Kurt sonrió pensando. "Dylan realmente me ayudó a salir de un lugar oscuro, estoy muy feliz de tenerlo."
Blaine se sentía más incómodo con la conversación ahora. Se sentía celoso y no podía dejar que esos sentimientos siguieran. "Um, tengo que llegar a clases, tú deberías ir de compras. Te veo luego, Kurt."
"De acuerdo." Kurt dijo, decepcionado. "Nos vemos"
Blaine salió de la cafetería y se dirigió hacia las lluviosas calles de Nueva York.


Ir a la cafetería parecía un gran reto ahora. No era tan fácil como robar miradas de Kurt a través del lugar. Se estaba volviendo real y Blaine no estaba seguro de poder seguir manejando sus sentimientos. El pensamiento de ver a Kurt lo ponía nervioso, era ridículo sentirse de esa manera porque Kurt no era más que su amigo. Es lo que siempre sería. No había razón para estar nervioso.
Y aun así, Blaine no pudo presentarse en la cafetería las siguientes dos mañanas. Se sentía muy avergonzado por haber huido de Kurt otra vez. No era culpa de Kurt. Sólo tenía que aprender a controlar sus sentimientos.
Tal vez una distracción agradable ayudaría.
Nuevo mensaje para Kurt:
En vez de vernos en la cafetería esta mañana, ¿puedes venir a la sala de pediatría del hospital a las diez? - Blaine
Blaine no pasó por café esa mañana y se dirigió directamente al hospital, como hacía cada viernes en la mañana. Ser voluntario con los niños era su parte favorita de la semana. No era como estudiar para cada clase o lidiar con medicinas. La mejor medicina que les podía dar a los niños era felicidad, y Blaine se sentía tan vivo por un momento.
Nuevo mensaje de Kurt:
Oh-oh. ¿Debería ser tan confiado?
Nuevo mensaje para Kurt:
Siempre.
Blaine pasó la siguiente hora con sus niños favoritos. Algunos de ellos habían estado ahí por un largo tiempo. Una pequeña niña en particular apreciaba las visitas de Blaine. Cuando entraba, ella se sentaba en el regazo de Blaine, quedándose ahí durante toda la estadía de Blaine. Había sido diagnosticada con leucemia hace dos años, y cada día se hacía más débil, pero estaba llena de vida, de felicidad.
"Gracias por venir hoy, Blainey" le dio un beso en la mejilla y sonrió. "¿Vas a regresar la semana que viene?" Siempre le preguntaba pero no le importaba.
"Siempre estaré aquí, Savannah" le dio un abrazo y se volteó hacia la puerta. "Te veo después."
"¿La conoces?" Una suave voz vino de su lado derecho cuando salió de la sala.
"Kurt" Blaine susurró. La triste tensión que se juntaba en su pecho cada vez que estaba en esa sala se desvaneció al ver a Kurt. "Gracias por venir. Estaba esperando que lo hicieras."
"¿Quién es la niña?" Kurt preguntó, sus ojos llenándose de lágrimas. Aparentemente ese lugar que dio a Kurt la misma reacción que a él le daba.
"Savannah, tiene siete." Blaine volteo a verla, ella estaba coloreando en un pedazo de papel: su pasatiempo favorito. "He venido aquí por un largo tiempo, ella ha estado aquí desde que llegué. Sus padres tienen mucho miedo de llevarla a casa. Sus abuelos se ofrecieron a pagar por alguien que la cuide en su casa pero sus padres la quieren aquí... Supongo que tienen miedo de lo que puede pasar si ella..."
"Eso es tan triste" Kurt finalmente dijo, cuando Blaine no pudo terminar la oración.
"Estoy feliz de poder verla. Es la cosa más dulce. Me gustaría que la conocieras algún día." Blaine dijo sinceramente. Venir a la sala de pediatría era algo que Blaine hacía solo. No había llevado ni a su novia ahí. Pero algo sobre Kurt lo hizo querer compartir a Savannah con él.
"Pensé que por eso me habías pedido venir aquí hoy." Kurt apuntó hacia la puerta.
Blaine sacudió la cabeza. "No, no realmente" empezó a caminar por el pasillo y Kurt lo siguió. "Realmente quería disculparme por el otro día si parecía que te estaba ignorando."
"No pensé eso. ¿Estás bien?" Kurt preguntó preocupado.
"Si, estoy bien" Blaine asintió. "Sólo... Tenía prisa y me fui. Creo que debo compensar el tiempo que no compartimos esta semana."
"¿Por qué?" Kurt levantó una ceja.
Se encogió de hombros mirando a Kurt. "Tal vez tuviste una semana ocupada. Quiero escuchar sobre eso." Blaine dijo sosteniendo la puerta para Kurt, guiándolo hacia las calles ocupadas.
"No fue tan ocupada, de hecho" Kurt admitió. "Dylan y yo hemos estado desempacado, pero ha estado tan metido en eso que ya casi acaba. Gracias a Dios. Estoy harto de eso."
"Apuesto que si" Blaine rió. "¿Quieres comer un hot dog y caminar por Battery Park? Si vas a vivir en Nueva York tienes que ver la estatua de la libertad al menos una vez. Es un día maravilloso, probablemente uno de los últimos días agradables antes de que llegue el invierno."
"¿Hot dogs?" Kurt hizo un gesto.
"No tenemos que hacerlo" Blaine se encogió de hombros.
"No, está bien." Kurt le restó importancia. "No soy gran fan pero estoy tan hambriento que comeré lo que sea."
"Lo añadiré a mi lista." Blaine caminó hacia la orilla y detuvo un taxi.
Kurt lo siguió. "¿Disculpa? ¿Por qué tienes que saber eso?" Kurt preguntó poniendo sus manos en la cadera.
"Porque si alguna vez te estás muriendo de hambre, me gustaría saber que al menos comerías un hot dog, pero sólo porque estás muriendo de hambre." Hizo a Kurt entrar al taxi que había detenido e hizo lo mismo.
Cuando estaban cerca del parque, Blaine encontró un vendedor y compró un hot dog para cada uno.
"¿Por qué siempre tienes que pagar por todo? Es molesto."
"Porque no me gustaría hacerte pagar por algo que apenas consideras comestible."
Blaine le entregó la comida y le hizo un gesto hacia un camino que los dirigía a un lago.
"Blaine, ni siquiera puedo lidiar contigo." Kurt sacudió la cabeza.
"¿Sabes porque amo tanto los parques de aquí?" Blaine preguntó. "Este no es mi favorito. Amo Central Park, pero se siente casi igual."
"¿Por qué?"
"Porque es como un lugar seguro entre la locura de la ciudad. A veces me siento tan solo en la ciudad. Eres un pequeño pez en un gran estanque de concreto."
"¿Cómo nadas en concreto?" Kurt bromeó dándole un codazo.
"Ah, ahora entiendes mi sentido del humor" Blaine rió.
"Mucho tiempo contigo, supongo." Kurt le dio un mordisco a su comida. Hizo un gesto de disgusto y cuando Blaine trató de esconder una sonrisa, Kurt se sonrojó. "Cállate, te dije que no es mi comida favorita."
"Lo sé, está en mi lista."
Esperaron en la fila por un rato antes de subirse al bote que los llevaría a la estatua.
Blaine miraba el agua, apreciando como la estatua crecía mientras se acercaban cada minuto. Era lo único que lo hacía sentirse bien entre la turbia agua, mientras el viento empezó a soplar más fuerte.
"Esto es genial." Kurt murmuró, parándose cerca del barandal del bote. "A veces aún me resulta difícil creer que logré llegar a Nueva York. Ha sido mi sueño por tanto tiempo. Esto realmente me hace verlo."
"Bienvenido a Nueva York" Blaine hizo un ademán.
"¿Estás bien? Pareces un poco pálido." Kurt dijo, tomando su mano y guiándolo a tierra firme.
"Odio los botes." Blaine admitió.
"Anotado." Kurt asintió. Se detuvieron mientras Blaine tragó saliva y recobró la respiración. "Aw, espera. Odiaste eso pero ¿me trajiste aquí de todas formas?"
"Claro." Blaine asintió.
"¡Por eso me obligaste a comer un hot dog! No sé si debería agradecerte u odiarte." Sonrió.
Empezaron a caminar sobre el largo sendero que rodeaba la estatua. Kurt sacó su teléfono y tomó varias fotos. Kurt se asombró, no sólo ante la vista de la estatua, sino también ante la vista de la ciudad que la isla ofrecía.
"Increíble, ¿no?" Blaine preguntó, dirigiéndolo hacia un área irregular con pasto. Se sentaron y Kurt continuó viendo el agua. "Gracias por traerme aquí, Blaine. Realmente eres muy amable. Nunca esperé conocer a alguien como tú aquí."
"Hay muchos tipos de personas en esta ciudad." Blaine murmuró.
"Lo sé. Pez pequeño, estanque grande." Kurt asintió.
"Esa es la peor parte." Blaine susurró, mirando sus manos.
"¿Qué?" Kurt quitó sus ojos de la espectacular vista para enfocarse en Blaine.
Él frunció el ceño, aun mirando sus manos. "A veces no sé si podré hacer una gran diferencia como doctor en una ciudad tan grande como esta. Hay tantas personas a las que ayudar y no puedo ayudarlas a todas, pero quiero. Miro a Savannah y deseo poder hacer algo más para ayudarla, para ayudar a todos los niños enfermos. Hay tantos, Kurt."
"Hacer la diferencia en una vida es mucho más importante que no hacer nada." Kurt le dijo. "Como doctor, tendrás muchas oportunidades para ayudar a algunas personas."
"O fallar." Él argumentó.
"No si eres bueno en lo que haces. Si tienes la posibilidad de hacer la diferencia, lo harás." Kurt puso su mano en la rodilla y Blaine se sorprendió ante el toque. Miró a Kurt, quien le dio una cálida sonrisa.
El corazón de Blaine se detuvo un momento y rápidamente desvió la mirada. "Si, tienes razón." asintió. "Es por eso que trato de ser amable con cada persona que conozco. Es por eso que me ofrecí a comprarte aquel café. No sabía quién eras o por qué pensabas que tenías que perseguirme, pero después de verte solo toda la semana, parecía que necesitabas un acto de amabilidad y mira a donde nos ha llevado eso."
"Estoy muy contento de haberte seguido." Kurt sonrió. Cuando Blaine no respondió, dijo "lo digo en serio, Blaine. Es fácil hablar contigo y tienes un gran corazón... Es refrescante."
"Gracias." Blaine dijo.
Después de un rato, Kurt y Blaine regresaron a los botes. Kurt alcanzó la mano de Blaine y le dio un apretón cuando sintió el cuerpo de Blaine tensándose junto a él. Era calmante y Blaine se sintió más tranquilo. Se concentró en Kurt, en vez del agua bajo él, y lo hizo sentir mejor.
Cuando salieron del parque, Kurt miró su teléfono y dijo "mi novio se quedará más tarde en el trabajo. ¿Quieres acompañarme y dejarme hacerte la cena? Estoy seguro de que tienes hambre y ya tenía planes de que cocinar. Odiaría tener que ver cómo se desperdicia esa comida."
"¿Debería ser tan confiado?" Blaine usó la línea de Kurt. Aunque no era cuestión de confiar en Kurt. Había pasado bastante tiempo con él y se sentía cómodo a su lado. En todo caso, Blaine no confiaba en sí mismo. Sabía que en su estómago había un aleteo cada vez que veía a Kurt. Su mente se aceleraba tan sólo estando con él, le había pasado todo el día. Pero estar a solas en su departamento, ¿podía ser Blaine tan confiado?
"Siempre." Kurt lo arrastró hasta un taxi antes de que Blaine pudiera cambiar de opinión.
Cuando llegaron al edificio Blaine se sintió aún más nervioso. ¿Y si los planes del novio de Kurt se habían cancelado? ¿Estaría enojado porque Blaine estaba ahí con Kurt? ¿Kurt estaría resentido si su novio se enojara por eso?
"Wow" Blaine dijo, entrando al apretado departamento. Cajas estaban apiladas contra la pared, había cosas tiradas por toda la habitación y parecía que aún estaban muy desorganizados.
"No es mucho pero funciona" Kurt tiró su chaqueta en la silla cercana a la puerta. "Siempre he querido un departamento tan pequeño como una caja en Nueva York, esta es mi oportunidad, ¿sabes?" Miró sobre el desastre y añadió, "Lo siento. Odio cuando se pone así. Es un tornado cuando trata de organizar. Me vuelve loco pero se verá mejor cuando él termine."
"Entiendo totalmente, porque mi departamento no es mucho mejor. Esta más limpio, tal vez, pero..." sonrió, mostrándole a Kurt que no había nada sobre qué avergonzarse. Todos en Nueva York vivían en departamentos muy pequeños. No era la gran cosa.
"Planeaba preparar pollo para la cena esta noche. ¿Eso está bien?" Kurt camino hacia la pequeña cocina. "A Dylan no le importara si lo cocino sin él... Sólo quiero sacarlo del refrigerador, y me encanta preparar una buena comida cuando llego a casa."
"Porque caminar hasta alguno de los muchos restaurantes que hay por aquí sería mucho trabajo." Blaine lo siguió, recargándose contra la alacena.
"¿Te estás burlando de mí, Blaine?" Kurt se detuvo, cruzando sus brazos sobre su pecho. "¿Sabes? Apenas me doy cuenta de que no se tu apellido. Te invite a mi casa sin saber tu verdadera identidad."
"Anderson" Blaine confirmó.
"Oooh, Anderson, que elegante." Kurt se acercó más. Sus ojos estaban llenos de un deseo que Blaine no había visto jamás. "Doctor Anderson." Kurt sonrió tirando del cuello de su camisa.
"No todavía." Blaine sacudió la cabeza.
"Pronto. Serás un gran doctor Blaine." Kurt dijo tranquilamente. Sus dedos gentilmente frotando el suave material de su camisa. "Lo digo en serio. Ver tu amor por ayudar a otra gente sólo muestra lo apasionado que eres, es algo que desearía que más personas tuvieran."
"Gracias." Blaine dijo, su cuerpo tensándose. ¿Por qué Kurt de pronto parecía tan cerca? ¿Por qué Blaine se sentía tan caliente? ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué no estaba deteniéndolo?
"Desearía que hubiera más gente como tú en general. Pareces tan puro, tan honesto y generoso, y realmente me gusta eso de ti. Me has dado la bienvenida más cálida a esta ciudad. La voz suave de Kurt hizo que Blaine se sintiera incómodo.
Definitivamente estaba caliente en la cocina. Las manos sudadas de Blaine se resbalaron del mueble del que se agarraba, y casi se cae.
Kurt tomó su brazo y lo ayudó a recobrar la postura. "Estoy muy feliz de que seamos amigos, Blaine."
"Yo también." Blaine susurró. El deseo con el que había peleado cada vez que miraba esos ojos azules parecía escapar de él. Tomó la cintura de Kurt mientras Kurt se acercó hasta que sus labios se encontraron. Los ojos de Blaine se agrandaron en sorpresa pero no se alejó. Nunca había besado a un hombre antes. No tenía idea de cómo se sentía. Había fantaseado sobre eso, pero besar a Kurt iba más allá de su imaginación.
Sus labios eran suaves, tan cálidos. Sus manos se deslizaron a los costados de Blaine, dándole cosquillas. Blaine puso su mano en un lado del rostro de Kurt. Profundizando el beso, esperando probar más. Nunca había sido besado de esta manera. No era como besar a su novia...
Su novia.
"Mierda" Blaine se alejó de Kurt y lo miró sorprendido. "¿Qué rayos estás haciendo?"
"¿Disculpa? Todo lo que hice fue besarte. Tú fuiste el que involucró su lengua." Las manos de Kurt fueron a su cadera, como siempre que parecía que estuviera tratando de defenderse.
"¿Lo hice?" Blaine estaba impresionado. Se había perdido tanto en ese beso que ni siquiera se había dado cuenta.
"Ambos sabíamos que esto iba a pasar, ¿no? Nunca debí invitarte aquí, Blaine. No nos conocemos tanto, y ciertamente no deberíamos besarnos así." Kurt caminó hacia la puerta y la abrió.
Él no se movió. Sabía que besar a Kurt estaba mal, pero se sintió tan bien. "No me quiero ir." dijo. Sus opciones eran regresar a su departamento, donde la tensión de su relación alcanzaba un nuevo nivel, o quedarse con Kurt. "Mira, sé que está mal, pero estaría mintiendo si digo que no quería hacer eso desde el momento en que te vi."
La cara de Kurt se tornó roja. Mordió su labio nerviosamente y dijo "¿entonces qué hacemos?"
"No lo sé." Blaine dijo sinceramente.
Kurt lentamente cerró la puerta del departamento y miró a Blaine, una mirada hambrienta en sus ojos. "Sabes, mi novio no me ha besado así desde nuestro primer año juntos."
"Sólo somos amigos" Blaine dijo. "Y merecemos ser besados así de vez en cuando, ¿cierto?" Era tan tonto tratar de hacer excusas, pero no le importaba. Había estado mintiendo sobre quién era por tanto tiempo. Esta podría ser finalmente su oportunidad de huir de las mentiras. ¿Cierto?
"Blaine." Kurt se acercó más. Estaba tan cerca, Blaine podía sentir su respiración contra su piel.
"No puedo hacer esto." Blaine susurró.
"¿Qué pasa?" Kurt preguntó. Sus ojos azules miraron los suyos y sintió su corazón detenerse un segundo. ¿Qué pasaba con él? Sabía que no debería hacer eso, pero esos ojos...
Antes de que Blaine pudiera hacer algo coherente, estaba besando a Kurt otra vez. Los brazos de Kurt se enredaron alrededor de cuello de Blaine cómodamente y Blaine abrazo su cintura. Kurt profundizó el beso y sus manos se movieron a los hombros de Blaine. Guió a Blaine de reversa hacia la pared. Agarrando la pared en busca de soporte, Kurt rompió el beso. "¿Estás bien?" preguntó cuándo Blaine soltó un suave gimoteo.
"S-si." Blaine respiro pesadamente.
Kurt gentilmente desabrochó el último botón de la camisa de Blaine y deslizó sus dedos contra el pequeño estómago de Blaine. "¿Puedo?" Preguntó vacilante. Sin pensar, Blaine lentamente asistió. Levantó sus brazos para que Kurt le quitara la camisa. Se lamió los labios y soltó un suave gemido. "¿Estás seguro de esto?" preguntó.
Blaine nunca lo había puesto a su predicamento antes. Nunca había estado con otro hombre. Quería, pero sabía que sus deseos estaban mal. Había escuchado a su padre por años diciendo que los hombres estando juntos era un acto sucio y que todos los que se comportaran de esa manera estaban muertos para él. Por esas palabras, Blaine sabía que nunca podía actuar de acuerdo a sus sentimientos hacia otros hombres. Le habían enseñado que era una elección. Aunque Blaine sabía que el deseo de estar con Kurt ahora no era una opción. Si tenía el valor, se alejaría de esto por el amor que su novia le tenía. Había estado con ella antes, pero nunca se siento como esto. Blaine no estaba seguro si podía renunciar a esto.
"Si." Finalmente asintió hacia Kurt.
Entonces Kurt sacó su camisa, la aventó hacia el piso de la cocina y comenzó a besar a Blaine de nuevo. Tomó a Blaine, sus labios aún unidos, y lo dirigió hacia la habitación.
Eso hizo que Blaine se detuviera en la puerta. Se sostuvo del marco de la puerta y Kurt se congeló. Blaine puso sus manos en el pecho de Kurt y sacudió la cabeza. "Cambié de opinión." Blaine dijo con voz ronca. "No puedo hacer esto, Kurt."
"No fue lo que pensé." Kurt dijo. "Me sorprende que hayamos llegado tan lejos."
"Tengo una novia, no puedo engañarla. No puedo perderla. No es parte del plan." Blaine se alejó de Kurt y fue a buscar su camisa tirada en el suelo. "Esto fue estúpido."
"¡A la mierda tu plan, Blaine! La vida no siempre va como la planeas. No somos perfectos. Nada funciona como quisieras. No siempre puedes esperar tener todo lo que quieres."
"¡Ciertamente puedo intentar!" Blaine respondió. "¿Qué hay de tu novio? Creí que realmente lo amabas."
"Así es, pero estamos en un mal momento." Kurt dijo tranquilamente. Su tono hizo que Blaine moviera la cabeza en curiosidad. Kurt bajó la mirada y dijo "sólo siento la necesidad de estar cerca de ti, Blaine. Me gusta tenerte alrededor."
"Kurt, esto fue un error." Blaine dijo enojado. "Amo a mi novia y no voy a desperdiciar eso por alguien que apenas conozco. No lo haremos otra vez." Blaine rápidamente puso su camisa sobre su cabeza e irrumpió por la puerta sin otra palabra.
Recargándose contra la puerta, Blaine respiró pesadamente y se mordió el labio. Lágrimas amenazaban con caer y rápidamente las limpió.
Kurt estaba mal. La situación estaba mal. No importaba si Kurt hacía que Blaine se sintiera como otra persona diferente al hombre reprimido que siempre tenía que ser. No importaba si tenía la urgencia de actuar osadamente con Kurt; primero escabullirse al teatro y ahora seducirlo en un departamento. No importaba si Kurt hacía que Blaine se sintiera más vivo que nunca.
Todo estaba planeado. No podía arruinar su futuro después de tanto trabajo.


Quiero dar las gracias a Helidra1 por comentar y también a las personas que han agregado la historia a favoritos y que han puesto sus alertas. La traducción no es la mejor del mundo pero me esfuerzo para que sea más buena cada día. Gracias por leer.