Coleccionista

Capítulo 7

Kurt paso a buscar a Blaine, vivían a escasas dos cuadras. Había pasado miles de veces por allí sin saber que él vivía ahí. Parecía que el destino los había llevado a esta situación.

Salieron juntos caminando hacia la galería, una feria internacional estaba de paso y a los dos le llamaba la atención cada cosa y cada local que visitaron.

-Es horrible.- dijo Blaine mientras miraba junto a Kurt una escultura de acero.

-Definitivamente.- dijo sonriendo Kurt.

-No entiendo la forma. Es como un sapo?.- pregunto Blaine curioso.

-Creo que es una persona sosteniéndose los talones.- comento Kurt después de analizar la escultura.

Blaine río por lo bajo intentando disimular, pero el vendedor los observo con el seño fruncido.

Siguieron caminando sonriendo hacia otro sector de la feria.

-Era muy fea esa escultura. No entiendo mucho el concepto del arte en esa cosa.- dijo Blaine.

-A veces el arte solo se aprecia aunque no tenga un significado...pero no compraría una escultura como esa.-

-Estoy seguro que en tu trabajo también haces obras de arte, los diseños son obras de arte.- comento Blaine mirando a Kurt.

-Sí, es cierto, algunos vestidos y trajes lo son. Pero yo solo soy un ayudante, la diseñadora es la artista.- dijo Kurt con modestia.

-Mmmh, pero seguramente algún diseño tuyo también le sirvió a ella.-

-Pues, si. Los que presente en un concurso, ella los uso en la temporada anterior.- dijo Kurt mientras caminaban juntos.

-Ganaste concursos con tus diseños?.- pregunto Blaine.

-Sí. Todos los años se hacen concursos para los estudiantes.-

-Debes ser el mejor estudiante, y no me digas que no porque trabajas con una diseñadora que debe saber cuánto vales.- dijo Blaine.

Esas palabras hicieron sonrojar a Kurt, le brindo una media sonrisa a Blaine que se quedo pensando en sus propias palabras y lo que significaba Kurt para él.

-Estoy seguro que serás el mejor diseñador cuando termines.- dijo Blaine mirando a los ojos a Kurt.

-Gracias...Y tú debes ser muy talentoso también.-

-No sé si talentoso. Creo que tengo paciencia para leer.- dijo Blaine con una mueca.

-Me dijiste que estabas en el mejor departamento de policía, así que dudo mucho que trabajes allí por tu paciencia para leer.- dijo sonriendo Kurt.

Blaine se perdió unos segundos en su sonrisa, en su mirada tan transparente y sincera. Sus miradas se mantuvieron sobre el otro unos segundos, hasta que una música comenzó a sonar por los parlantes.

-Te gustan los discos de vinilos?. Mi hermano tiene una pared repleta, siempre quería escucharlos pero no sabía cómo se usaba el reproductor.- dijo Blaine mirando unas cajas con discos intentando disimular su nerviosismo.

-Nunca escuche uno.- Kurt sonreía al ver a Blaine buscar algo en la caja.

-Ven, este es bastante bueno.- pidió Blaine ingresando a un local.

Kurt estaba un poco perdido, Blaine puso en disco en el reproductor y una música suave comenzó a sonar por los parlantes.

-Te gusta?.- preguntó Blaine emocionado.

-Sí, es muy linda. De quién es?.- pregunto Kurt tomando el envoltorio para leer el nombre del artista.

-Bon Jovi. Slippery When Wet. Es un álbum de la década de los 80'. - dijo sonriendo Blaine apoyado en una repisa mientras miraba a Kurt.

-Es una linda canción.- dijo Kurt escuchando atentamente la letra.

-Never Say Goodbye. Es algo triste, pero me gusta.- confesó Blaine.

-Te gustan los clásicos?.-

-Sí, y Katy Perry.- dijo sonriendo. -Y a ti?.-

-Barbra Streisand y Lady Gaga.-

-Mujeres potentes.- dijo Blaine mirándolo con atención.

-Si.-

Kurt estaba algo nervioso y comenzó a buscar entre los discos alguno conocido, sonreía porque notaba que Blaine lo observaba de una manera bastante intensa.

-Hay muchos artistas clásicos aquí. Ya casi no se escuchan.- dijo Kurt.

-Si es cierto.- dijo Blaine con una media sonrisa.

-Hay un local que hacen tartas de diferentes partes de mundo, te gustaría que pasemos a degustarlos?.- pregunto Kurt observándolo a los ojos.

-Si claro.- respondió con entusiasmo Blaine.

Caminaron juntos por el pasillo hasta llegar a un pequeño local al final de la galería, el aroma era exquisito, desde la entrada se podía apreciar, eso los hizo comenzar a tener hambre, pasaron por una repisa, donde habían platos para servirse de esos manjares que se exhibían en diferentes mesas.

Luego probar casi todos platos, salieron muy satisfechos de la galería. Ya casi rozaba la noche pero ninguno de los dos quería que ese día terminara.

Estaban a un par de cuadras de sus hogares, así que caminaron despacio disfrutando de la serenidad del anochecer.

-Esa tarta inglesa fue sublime.- dijo Blaine mientras caminaban por la calle.

-Sí, y la italiana?, voy a buscar la receta. Tengo una vecina que debe conocerla.- comentó Kurt.

-Tienes muchos vecinos?.- pregunto curioso Blaine.

-No, tengo cuatro. La mayoría es gente muy adulta. Pero en mi piso solo esta Blanca, tiene setenta años y vive con su perro, es como mi abuela.-

Blaine estaba algo nervioso y ansioso, no quería que terminara su salida con Kurt, estaba disfrutando mucho de su compañía y deseaba hacerle una pregunta pero no encontraba el momento.

-Sabes?...mmmh,...no te gustaría que fuéramos el fin de semana que viene a un club nuevo que está cerca de aquí?.- pregunto Blaine algo nervioso.

-Un club?, ah sí, Adam me hablo de ese lugar.- dijo inconscientemente Kurt.

-Adam?, es ...tu...tu novio?.- pregunto preocupado Blaine.

-Qué?, no. Adam es mi amigo, estudiamos juntos. No tengo novio.- dijo Kurt.

A Blaine le volvió el alma el cuerpo. Una sonrisa se le plasmo en el rostro y no podía ocultar la alegría que sintió al escuchar las palabras de Kurt.

-Yo tampoco tengo novio.- dijo un poco exaltado. -Por qué no hacemos ésto, yo tengo un amigo, Sebastián, hace mucho que quiere ir a ese club, porque no invitas a tu amigo y yo al mío y vamos los cuatro al club?.- pregunto Blaine.

Kurt sonrió, sabía que a Adam le encantaría la idea.

-Si claro!. Pero a tu amigo le gustará?.-

-Sí. Estará encantado.- dijo Blaine con mucha seguridad.

Llegaron hasta el edificio de Blaine, y aunque habían pasado toda la tarde juntos, él deseaba mucho más tiempo para disfrutar de la compañía de Kurt.

-Trabajas temprano mañana no?.- pregunto Kurt.

-Sí, muy temprano. Pero disfrute mucho todo lo que hicimos hoy y ayer también.- dijo Blaine.

-Yo también disfrute mucho. Te veré mañana en la cafetería?.- pregunto Kurt.

-Sí. Como todos los días... Me encanta el café que haces.- dijo Blaine con una media sonrisa.

-Hmm! Bueno,...la máquina es la que lo hace, pero no es tan malo.-

-A mi me gustas,...me gusta...el café.- dijo Blaine nervioso.

Kurt sonrió mirando sus pies.

-Ok. Te veo mañana entonces.- dijo Kurt y se despidió dándole un beso en la mejilla a Blaine.

-Adiós...Hasta mañana.- dijo con evidente nerviosismo en su voz.

Kurt salió caminando hacia su edificio, había un par de cuadras de diferencia, y el saber que estaba tan cerca de su hogar lo hacía sentirse muy bien. No sabía porque, pero miraba hacia atrás y podía ver a Blaine sonriendo, él también tenía una sonrisa y se sentía muy feliz.

Subió a su departamento y su vecina, la señora Blanca estaba saliendo con su pequeño perro.

-Hola niño!. Como estas?, no te vi en todo el día.- pregunto la vecina.

-Bien. Estuve de paseo por la feria. Y usted?, quiere que la acompañe para pasear a Pino?.- pregunto Kurt amablemente.

-No, querido. Solo será una vuelta, pero gracias. Que descanses bien.-

Kurt ingreso a su departamento mientras Blanca bajaba las escaleras con su perro. Se sentó en el borde de la cama y se tiro hacia atrás sonriendo. Su celular sonó y miro la notificación, era un mensaje de un número que no conocía.

*-Que descanses bien Kurt. :) B-*

Kurt observo la pantalla y comenzó a escribir la respuesta.

*-Tu también. Descansa bien :).-*

Kurt no podía sonreír mas porque le dolían las mejillas. Había escuchado bien cuando Blaine inconscientemente dijo que le gustaba y lo nervioso que estaba. La mejor noticia, no tenia novio. Era un gran avance.

Cerro sus ojos y se permitió recordar su sonrisa. La puerta de Blanca lo trajo a la realidad recordándole que al día siguiente debía asistir temprano a la academia. Pero nada le quitaría la felicidad que sentía en ese momento.

Blaine miraba su celular sin creer el hermoso día que había pasado junto a Kurt. El saber que no tenia novio, sus gustos musicales, los broches, las tartas italianas. Llevaba en su mente una lista de todo lo que le gustaba, tenia grabado en su memoria su sonrisa, su mirada, su perfume, cada gesto que hizo Kurt y cada palabra que dijo.

Suspiro profundo y se dispuso a preparar su bolso para el día siguiente. Probablemente no dormiría con todos estos sentimientos revoloteando en su interior, pero no quería olvidar ningún detalle sobre Kurt. Se volverían a ver, como siempre en la cafetería al día siguiente y el sábado irían al club, aunque tuviera que arrastrar a Sebastián con él, pero suponía que no se opondría, a Sebastián le mencionaban la palabra Club o Fiesta y sus ojos se iluminaban.

Solo un par de horas y volvería a verlo. No importaba que fueran unos minutos, esa sonrisa y esa mirada lo valían.