Coleccionista
Capítulo 9
Durante toda la semana hicieron la misma rutina, más allá de que ambos tuvieron unos días muy estresantes, el sábado por la tarde estaban más que ansiosos.
-Ok, que tal éste?.- pregunto Kurt a Adam mientras le mostraba un jean azul.
-Ese grita soy virgen.- dijo Adam sentado en la cama de Kurt.
-Ok. Y éste?.-
-Ese es de mi abuelo. Déjame buscar a mi.- dijo Adam poniéndose de pie y revisando el armario de Kurt.
-Este!.- dijo mostrando un jean negro. -Es perfecto.-
-No sé si entro en el.- dijo dudoso Kurt.
-Mejor. Así te marca las pompis.-
-Las pompis?.- pregunto alzando una ceja Kurt.
-El culo, querido.- dijo Adam.
Kurt tomo el jean negando con su cabeza y entró al baño para cambiarse de ropa.
Adam se recostó en la cama mirando su celular.
-Olvide comentarte algo. Esta mañana un idiota me hizo una multa cuando estacione en el centro comercial. Fueron cinco minutos nada más. Mi padre querrá que pagué yo la multa.- dijo Adam con enojo.
-Tú te estacionaste mal, tú tienes que pagarla.- dijo Kurt saliendo del baño. -Creo que no me circula la sangre en las piernas.-
-Estas para darte una semana o mas.- dijo sonriendo Adam.
Kurt se sonrojo e hizo caso omiso al comentario de su amigo.
-Iremos en mi auto, y pasamos a buscar a tu amiguito.- dijo Adam.
-Sí. Su amigo nos encuentra en el bar.- dijo Kurt buscando un broche en el mueble.
-No sé porque te gustan tanto esos broches. Yo no usaría uno ni loco.- dijo Adam volviendo a su celular.
-Me gustan. Además a Blaine también le gusta coleccionar cosas. Él colecciona corbatines.-
-En serio?!. Son el uno para el otro.- dijo Adam girando sus ojos. -Ya terminaste?, tenemos que irnos.-
-Sí. Estoy muy nervioso.- dijo Kurt apretando sus manos.
-Por qué?. Todo va a salir muy bien, ya lo verás.- dijo Adam caminando hacia la puerta.
Kurt salió detrás de él y los nervios lo invadían cada vez más. Subieron al auto de Adam y recorrieron las dos cuadras hasta llegar al hogar de Blaine.
Kurt bajo del auto para tocar el timbre del departamento de Blaine, y unos minutos después éste salía del edificio y se veía increíblemente sexy, tanto que Adam silbo por lo bajo y a Kurt le costó cerrar la boca.
La sonrisa de Blaine se extendió al ver a Kurt parado junto a un auto, esos jean negro ajustados eran un pecado definitivamente y no estaba ayudando a sus nervios, estuvo toda la tarde enviándole mensajes a Sebastián para asegurarse que los pantalones de cuero no estaban pasados de moda, no sabía por qué los estaba usando pero al ver el rostro de Kurt, todas sus dudas se disiparon.
-Hola.- dijo Kurt luego de respirar profundo.
-Hola.- respondió Blaine y beso su mejilla.
-El es Adam.- dijo Kurt señalando a su amigo.
Recién ahí Blaine noto al otro muchacho apoyado en su auto del lado del conductor.
-Hola.- dijo Blaine con una sonrisa.
-Wow, así que eres el famoso Blaine, Kurt me hablo mucho de ti. Es un placer.- dijo Adam acercándose y saludándolo con la mano.
Kurt estaba rojo y sonreía nerviosamente.
-Suban así no llegamos tarde.- Adam se giro y le susurro un "Sexy" a Kurt en la cara.
Todos subieron y en el trayecto al club Adam le hizo ciento de preguntas a Blaine ignorando las miradas de Kurt.
-Así que no usas uniforme. Pensé que todos los policías usaban uniformes?.- dijo Adam mientras bajaban del auto frente al club.
-No todos, yo trabajo para el departamento de crímenes y no es necesario. Nadie lo usa.- dijo Blaine.
-De verdad?, suena muy serio eso de "departamento de crímenes". Resuelven casos y esas cosas?.- pregunto curioso Adam.
-Sí, eso hacemos.- dijo Blaine con una media sonrisa.
-Si?...y..-
-Y tu amigo sabe la dirección del bar?.- pregunto cambiando el tema Kurt.
-Sí, debe estar por llegar pero mejor entremos para poder estar cómodos.- dijo Blaine.
Ni bien entraron se sentaron en unos sillones enormes que estaban ubicados a los lados de la pista de baile, el club era bastante grande, y lujoso, había mucha gente para ser las nueve de la noche y seguramente se llenaría aún más. Blaine le envió un mensaje a Sebastián quien le respondió que estaba en camino.
-Buscare algo para tomar, que quieren?.- pregunto Adam.
-Lo que sea que no tenga alcohol.- dijo Blaine.
-Yo igual.- dijo Kurt.
Adam giro los ojos y salió rumbo a la barra.
-Y como estuvo tu día?.- pregunto Blaine con una sonrisa, cuando estuvo a solas con Kurt.
-Muy bien. Visite a mi padre así que estuve casi todo el día con él. Y tú?.-
-Muy bien. La verdad es que estuve más que nervioso, no tenía idea de que ponerme, la última vez que salí a un club fue hace como uno o dos años.- dijo Blaine algo avergonzado.
-Estas genial. Digo.. Estas muy bien, yo...tuve que asesorarme con Adam, él tiene más idea que yo en esto.- dijo Kurt.
-En moda. El mejor estudiante de la academia de arte no sabe de moda?.- pregunto con una sonrisa Blaine.
-No. O sea, si sé, pero a la hora de vestirme no me veo nada a la moda.-
-Pues, te ves increíble.- dijo Blaine con una media sonrisa.
-Gracias.- dijo Kurt, y a pesar que estaban las luces bajas y de diferentes colores, podía jurar, por el calor en su rostro, que estaba rojo nuevamente.
-Vaya!. Anderson.- dijo una voz conocida para Blaine.
De pie, a su lado estaba Sebastián, con una sonrisa coqueta, mirando hacia Kurt.
-Sebastián. Él es Kurt.- dijo Blaine un poco serio.
-Hola.- Kurt saludo con una sonrisa al amigo de Blaine.
-Un gusto. Realmente es un gusto. Pensé que eras un amigo invisible de Blaine ya que pasa tanto tiempo encerrado y trabajando, no me extrañaría que divague.- dijo Sebastián mirando a Kurt.
Blaine río para no matar a Sebastián.
-No es cierto.- dijo Adam dejando tres vasos con bebidas sobre una pequeña mesa junto a su amigo. -Tú eres el idiota que me hizo la multa!.-
Los tres muchachos miraron a Adam con curiosidad.
-Ah! El del autito deportivo!. Ya me recuerdo. Te estacionaste en el área de discapacitados.- dijo Sebastián sonriendo con malicia.
-Fueron cinco minutos.- dijo Adam con enojo en su voz.
-Te estacionaste en el lugar para discapacitados?.- pregunto Kurt a su amigo.
Adam lo miró sin saber cómo excusarse. Sebastián lo observaba de pie a cabezas con una sonrisa.
-Me alegro que se lleven bien.- dijo Blaine sin prestar mucha atención. -Kurt, te gustan los jugos naturales?, siempre hay opciones de bebidas sin alcohol hechas con jugo de frutas, son tragos exquisitos.-
-Sí, probé algunos en un local naturista, ellos tienen muchas variedades y recetas.- dijo Kurt con una sonrisa a Blaine.
Sebastián sonrió al ver la cara de indignación de Adam.
-Voy a la barra.- dijo Sebastián.
-Vas a tomar alcohol?.- pregunto Blaine.
-Obviamente.- le responde Sebastián a Blaine.
-Entonces entrégame las llaves de tu auto, no puedes conducir si vas a beber.- dijo Blaine mirándolo con cierta gracia en su rostro.
Sebastián sabia a que venía eso, la última vez que salieron a un club, él conoció un muchacho y terminó su noche en un hotel, pero olvido a Blaine en el local, se enojo mucho y juro no volver a salir con él.
Le entrego las llaves a su amigo con una mueca de disgusto pero sin decir una palabra. Salió rumbo a la barra observando a Adam quien sonreía de manera burlona.
-Eso es un gesto muy responsable. Y es muy cierto no hay que conducir, si vas a beber.- dijo Kurt mirando con admiración a Blaine.
Adam giro sus ojos, era más que obvio que esa noche seria empalagosa y con dulzura de más por parte de su amigo y Blaine.
Sebastián volvió con su bebida, se sentó en el apoya brazos del gran sillón, junto a Blaine quien seguía embelesado con Kurt, miró a Adam con una ceja alzada, y se dio cuenta que estaría toda la noche escuchando una conversación sobre semillas, flores y frutas.
-Nunca probé un hot dog vegetariano. No sabía que existían.- le dijo Blaine a Kurt.
-Sí. Y son muy ricos, yo nunca llego a almorzar en mi departamento, así que normalmente almuerzo en la calle.- dijo Kurt.
-Yo también almuerzo en la calle, ya ni sé lo que es una comida casera.- dijo Blaine con una media sonrisa. -Mmmh...No te gustaría bailar?.-
Kurt lo miró y sonrió, se giró y ya no vio ni a Adam, ni a Sebastián.
-Sí, claro.- respondió con entusiasmo Kurt.
Ambos se dirigieron a la pista de baile que estaba llena de gente, se movieron entre la multitud y bailaron al ritmo de la música. Ninguno de los intento impresionar al otro, los movimientos eran naturales y aunque no eran grandes bailarines, se las arreglaban para divertirse.
Bailaron hasta que se cansaron, fueron juntos a la barra y pidieron unas bebidas sin alcohol.
-Es curioso, no veo a Sebastián por ningún lado, tal vez este en los baños.- dijo Blaine.
-No creo que se vaya, no tiene las llaves del auto.- dijo Kurt. -Tampoco veo a Adam, seguro está bailando con alguien. Le encanta bailar.-
-Te gustaría volver a la pista?.- pregunto Blaine.
-Estoy un poco cansado. Hace mucho que no hago ésto.- respondió Kurt.
-Bueno, la última vez que salí a bailar, camine varias cuadras para conseguir un taxi.- dijo Blaine negando con la cabeza ante el recuerdo.
-Que te sucedió?.- pregunto Kurt.
-Sebastián...tuvo que irse antes.- dijo Blaine.
Kurt hizo un gesto con su rostro. Blaine no podía quitar su vista de él, todo en Kurt lo atraía y por unos instantes, cuando sus miradas se cruzaron, no existía nada mas alrededor, solo sus ojos, y sus sonrisas. Kurt bajo su vista hacia su bebida terminando su contenido.
-Le enviare un mensaje a Adam...wow! Que tarde es!. No puedo creer como pasaron tantas horas.- dijo Kurt observando su celular.
-Si quieres puedo llevarte, le aviso a Sebastián y ya.- dijo Blaine.
-Ok. Le enviaré un mensaje a Adam.- dijo Kurt.
Unos minutos después ambos salían del club sonriendo, caminaron al estacionamiento y los dos se detuvieron asombrados ante el espectáculo que estaban viendo. Unos metros más adelante estaban Adam y Sebastián besándose acaloradamente apoyados en el auto de Adam. Kurt no podía creer lo que veía, y Blaine agradecía haberle quitado las llaves del auto a su amigo.
-Bueno, ya los encontramos.- dijo Blaine abriendo la puerta del auto.
-Pensé que no se llevaban bien.- dijo Kurt ingresando al auto.
Blaine sonrió y Kurt lo siguió.
-Creo que son el uno para el otro.- dijo Blaine.
Blaine condujo hasta el edificio de Kurt, mientras hablaban de sus amigos y sus antecedentes amorosos. Realmente ninguno de los dos quería alejarse del otro, se sentían a gusto cuando estaban juntos.
-La pase muy bien. Genial en realidad.- dijo Kurt bajando del auto.
-Yo también. Me divertí mucho.- dijo Blaine bajando también y acercándose a Kurt.
-Deberíamos volver a ir algún día.- comentó Kurt observándolo con una media sonrisa.
-Sí. Definitivamente.- dijo Blaine sonriendo.
-Hasta mañana Blaine.- dijo Kurt.
Se acerco a Blaine pero en vez de depositar un beso en su mejilla, lo hizo en sus labios, se retiro con una sonrisa y sintiendo mucha adrenalina en su cuerpo. Blaine lo miraba algo aturdido, él simplemente se giró y camino hacia la puerta del edificio sonriendo. Sintió que lo tomaban del brazo y lo siguiente fueron los labios de Blaine sobre los suyos besándolo con dulzura.
