Coleccionista

Buen día a todos, quería disculparme por si a alguien no le respondí el mensaje, o le respondí dos veces, tuve algunos inconvenientes con FF y no me dejaba responder, ni ver los mensajes, hice el reclamo y se normalizo días después, espero que no vuelva a suceder.

Ahora si los dejó leer tranquilos. Que disfruten el capítulo :)

Capitulo 10

El beso era perfecto, ambos se perdieron en las sensaciones que los invadían, Kurt tenía sus manos apoyadas en los hombros de Blaine, mientras éste lo sostenía por la cintura.

No sabían cuanto tiempo estuvieron besándose, Blaine escucho un sonido y se separo de Kurt, dándose cuenta que estaba presionándolo contra la puerta de vidrio del edificio.

Sonrió al ver a Kurt con los labios rojos, y respirando algo agitado al igual que él. Lo miró a los ojos, y se perdió en ellos, Kurt sonreía con un brillo especial en su mirada, entonces no lo dudo, volvió a besarlo, con dulzura, separándose por momentos para ver a los ojos a ese hermoso muchacho que dio vuelta su mundo.

Se separaron con una sonrisa, mirándose a los ojos, se quedaron así unos segundos hasta que Blaine junto sus frentes.

-Ese fue el beso más hermoso de mi vida.- dijo Blaine.

-Fue perfecto. Te mentiría si dijera que no soñaba con éste momento.- dijo Kurt sonriendo.

Blaine lo miro a los ojos y acaricio su rostro, volvió a juntar sus labios en otro beso perfectamente tierno.

-Te gustaría ir mañana al parque a pasar el día?.- pregunto Kurt mordiéndose el labio.

-Sí, si claro.- dijo Blaine sonriendo. -Te paso a buscar?.-

-Si.- dijo Kurt y volvió a besar a Blaine.

Ninguno de los dos quería separarse, pero decidieron hacerlo en un suspiro y con mucha emoción en sus miradas.

-Te veo mañana, a las once te parece?.- pregunto Blaine, aún abrazando a Kurt.

Kurt asintió con la cabeza, le dio un último beso.

Blaine camino unos pasos hacia el auto de Sebastián girando para ver a Kurt, después de subir al auto y darle una sonrisa tierna que fue correspondida con otra sonrisa de parte de Kurt en la puerta del edificio.

No podía creer todo lo que sucedió, solo pensaba en esos besos, y en Kurt, olvidando por completo incluso a Sebastián, quien quedo en el club.

...

Se despertó cerca de las ocho, aunque había estado enviándose mensajes con Kurt, le envió uno más dándole los buenos días. Cuando sonó su celular atendió sin mirar pensando que era Kurt.

-Idiota. Tienes mi auto.- dijo Sebastián.

-Hola, buen día como estas? Yo bien y tú? Bien, bien pasando el mejor momento de mi vida.- dijo irónicamente Blaine pero sin perder su sonrisa.

-Me alegro. Necesito mi auto.- dijo Sebastián.

-Mmmh puedes dejármelo hoy?, te lo llevo a tu casa en la noche.- pregunto Blaine.

Sebastián hizo una pausa y Blaine escucho unos sonidos extraños.

-Bien...espera, que paso anoche?. Para que quieres el auto?.- pregunto Sebastián.

-Necesito el auto porque saldré con Kurt...Estas solo?.- pregunto Blaine curioso. -como llegaste a tu casa?.-

-Emmm...no estoy en mi casa.- susurro Sebastián.

-Estas con el amigo de Kurt?. Sebastián, te acostaste con el amigo de Kurt?.- pregunto sin creerlo Blaine.

-Déjame el auto en casa en la noche, si llega a estar sucio, pagas la limpieza. Tengo que dejarte, que te vaya bien en tu salida con tu amigo. Adiós.- dijo Sebastián y cortó la conversación.

Blaine se quedo mirando su celular asombrado.

Decidió que cuando le devolviera el auto a su amigo, hablaría con él.

El celular volvió a sonar con un mensaje de Kurt dándole los buenos días, le respondió al instante con una sonrisa.

Nunca creyó que estaría sonriéndole al celular, pero estaba enamorado, completamente enamorado de Kurt.

Comenzó a alistarse y a buscar lo que creyó necesitar para un día en el parque.

...

Metió todo en una canasta que le prestó su vecina Blanca, ya casi era la hora, así que dio una última mirada a su reflejo en el espejo, se vistió de una manera casual y cómodo, un jean negro y playera celeste, ese día supuestamente sería caluroso, pero llevaría una chaqueta por las dudas.

Tomó la canasta y salió del departamento en busca de Blaine, camino hasta su edificio y vio el auto en la entrada.

Llamó por el intercomunicador y Blaine respondió al instante.

Cuando bajo a la vereda Kurt estaba de espaldas observando la calle, se veía increíble, precioso.

-Hola.- dijo emocionado Blaine.

-Hola!.- dijo Kurt y s acerco a Blaine.

Antes de darse cuenta estaban besándose, con una sonrisa y algo apenados se miraron a los ojos.

-Le pedí el auto a Sebastián.- dijo Blaine caminando hacia el auto para abrirle la puerta a Kurt.

-Y como regreso a su casa?. Llamé a Adam pero no me respondió.- dijo Kurt.

-No me dijo. Pero...con Sebastián todo es posible.- dijo Blaine.

Subieron al auto, y Kurt dejo la canasta en el asiento trasero.

-Traje algo para comer.- dijo Kurt cuando Blaine lo observo con una sonrisa.

-Cocinaste?.- pregunto Blaine conduciendo por el vecindario.

-Con ayuda de Blanca, mi vecina.-

Blaine le sonrió mirándolo de soslayo.

-Yo no sé hacer nada, tengo varios números de casas de comidas rápidas, la cafetera se maneja sola así que es más inteligente de lo que puedo ser yo en la cocina.-

Kurt sonrió y negó con la cabeza.

-No tienes mucho tiempo para cocinar no?.-

-No, me levanto temprano, muy temprano, así que desayuno de camino al trabajo. Para el anochecer tengo tanta cafeína dentro de mí que podría llegar volando a casa.-

-Eso es malo, podría hacerte daño, tal vez, si quieres puedo enseñarte alguna cosas fáciles y rápidas para cocinar.- dijo Kurt un poco tímido.

-Sí, claro, tendrás que tener paciencia porque soy bastante torpe.-

-No lo creo, eres muy inteligente.- dijo Kurt mirándolo a los ojos.

Definitivamente Kurt era la persona más dulce de la tierra, pensó Blaine.

Llegaron al parque y dejaron el auto en el lugar permitido para estacionar. Blaine saco del baúl del auto unas mantas y dejo algunos paquetes con masas que tenía preparados para comer durante la tarde.

Caminaron unos metros hasta encontrar un lugar cómodo.

Blaine extendió la manta y ambos se sentaron mientras observaban la laguna.

-Sabes, desde que era niño no venia aquí.- dijo Blaine.

-Es un lindo lugar. Mmmh...yo traje algo, esperó te guste.- dijo Kurt buscando un recipiente dentro de la canasta.

Blaine lo observo con una sonrisa, Kurt le acerco el recipiente para que pueda verlo.

-Es la tarta inglesa?!. Es realmente la tarta que probamos en la feria.- dijo emocionado Blaine tomando un trozo de tarta.

-Si.- dijo riendo Kurt y tomo otro trozo.

-Es...es ...muy deliciosa, la hiciste tú?.- pregunto Blaine saboreando la tarta.

-Con mucha ayuda de mi vecina, conoce todo tipo de tartas, le encanta cocinar.- dijo Kurt.

-Agradécele por mí, y...- Blaine guardo silencio mirando a Kurt, se inclino hacia él y lo beso en los labios. -Gracias.-

Kurt se sorprendió ante la acción, sonrió mirándolo a los ojos y sintió su rostro arder.

-De nada.- dijo Kurt mordiéndose el labio.

La tarde llego y ambos habían disfrutado la tarta, unas masas y aperitivos que trajo Blaine junto con exquisito jugo natural que llevo Kurt.

Los patos de la laguna se acercaban y aunque no estaba permitido, Blaine los alimento.

-Está infringiendo la ley Blaine.- dijo Kurt mirándolo con gracia.

-Antes no estaba prohibido.- dijo Blaine.

Kurt estaba recostado y apoyado en un codo observando a Blaine caminar hacia él, sus miradas hablaban por si solas, Blaine se recostó de la misma manera, con una sonrisa se acerco al rostro de Kurt y se besaron con ternura.

Kurt se recostó sobre la manta y Blaine lo siguió, se miraban a los ojos entre besos suaves y dulces, Kurt acariciaba el rostro de Blaine.

-Yo...tal vez sea pronto, pero siento que eres la persona más importante en mi vida, y quisiera que lo sigas siendo. Y...me gustaría saber si quieres ser mi novio.- dijo Blaine con su corazón golpeando fuerte su pecho, aún recostado.

Kurt sintió que el aire no le llegaba a los pulmones, sólo podía ver a los ojos a Blaine quien esperaba una respuesta.

-Sí. Me encantaría ser tu novio Blaine.- dijo con mucha emoción Kurt y unió sus labios con él.

Para ambos el tiempo se detuvo en ese momento, entre besos y sonrisas, disfrutando de cada gesto.

Blaine sintió que algo tocaba su pierna con insistencia, se giró para ver que era y rieron a carcajadas cuando notaron a un grupo de patos intentando abrir la canasta de comida.

Juntaron las cosas y subieron al auto, más feliz que cuando llegaron.

El camino al departamento de Kurt se hizo corto entre sonrisas. Blaine le contó algunas situaciones graciosas que le habían sucedido en la academia, y como intentando secar una camisa con un secador de pelo, había terminado en el incendio de la misma.

-Te invito un café.- dijo Kurt.

-Acepto esa invitación.- dijo Blaine sonriendo.

Bajaron del auto e ingresaron al edificio. Era la primera vez que Blaine entraba, subieron por unas escaleras hasta el segundo piso.

-Es un poco pequeño mi departamento.- dijo Kurt con cierta modestia en su voz.

Blaine le dio una sonrisa que podía borrar cualquier miedo o duda que existiera.

-Ese es el departamento de Blanca. Ella vive allí.- dijo Kurt señalando una puerta al final del pasillo.

-Espero poder conocerla algún día.- dijo Blaine.

Ingresaron al departamento de Kurt y si era pequeño, con pocos muebles, vio una puerta a un lado que supuso era el baño, y otra que estaba abierta donde podía ver la cama de Kurt.

Había fotos de él y otro hombre mayor que seguramente era su padre, otro donde él estaba abrazado a un muchacho que le llevaría dos cabezas fácilmente.

-Él es Finn. Era, ...era mi hermanastro.- dijo Kurt mirando con nostalgia la foto.

-Era?.- pregunto Blaine.

-Falleció hace unos años.-

-Lo lamento.- dijo Blaine viendo nuevamente la foto.

-Yo también.-

-Esos son los broches que coleccionas verdad?.- pregunto Blaine mirando un estante donde había al menos treinta broches, cada uno en un estuche abierto.

-Sí, son mi orgullo.- dijo sonriendo Kurt.

-Cuantos tienes?.-

-Alrededor de treinta.- dijo Kurt.

-Vaya, son muy lindos.-

-Gracias. Quedo algo de tarta quieres?.- preguntó Kurt preparando café.

-Si.- respondió Blaine.

No podía despegar su vista de Kurt, este sonreía y lo observaba de soslayo con una media sonrisa. Se acerco a él y se apoyo en mueble cerca de Kurt sonriéndole.

Kurt estaba nervioso, sirvió el café en dos tazas mientras sacaba unas porciones de tartas de una fuente.

Estaban en silencio, entre sonrisas y miradas llenas de muchas palabras, Blaine tomó la taza que le ofreció Kurt bebiendo del café, observando al que era su novio, sin creerlo, ninguno de los dos lo creía aún, dejo su taza sobre el mueble y se acerco mas a Kurt quitándole lentamente su taza también, luego de dejarla junto a la suya, miro a Kurt a los ojos y lo besó.

Se fundieron en ese beso, rodeándose con sus brazos, sintiendo el corazón del otro, Blaine lo tomó por la nuca mientras Kurt se aferro más a su espalda. Se separaron unos segundos para mirarse y Kurt volvió a besarlo.

Era perfecto, ese momento de sus vidas estaría guardado en su corazones, y sin lugar a dudas ambos deseaban que ese sentimiento creciera, con la seguridad que el otro sentía lo mismo.