Hola a todos, otra vez hehehe. Les traigo otra actualización de esta historia que no puede salir de mi cabeza, espero que este capítulo les dé una idea más clara sobre que tratara la trama en general.

Espero que les guste y disfruten.

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¡ES HORA DE LEVANTARSE! –el grito hizo que saltara cayendo estrepitosamente de la cama, abrí mis ojos con pereza para darme cuenta que no había sido un sueño, era real no estaba en mi hogar sino que ahora compartía cuarto con un montón de chicas que vestían uniformes escolares y hablaban de Dios sabe qué.

Me levante lentamente fijándome otra vez en los detalles de la habitación, 5 camas donde cada una de ellas era ocupada por preocupadas adolescentes hablando temas sin importancia, suspire dándome ánimos, no podía actuar como si no supiera que estudiara este lugar, debía concentrarme y fingir que soy una simpática chica hufflepuff-

¡VERA! – El grito en mi oído fue dado por una muchacha alta de cabellos castaños y ojos oscuros, me sonreía de tal manera que ya esperaba que se le cayera su rostro bien cuidado, pestañe despertando de mis pensamientos-

Perdón, ¿qué me has dicho? –pregunte aturdida, su mirada de molestia hizo que tragara saliva-

He dicho que vayamos a desayunar, sí que te afecto el golpe que te diste en el piso más te vale estar pendiente por donde pisas Vera, no querrás continuar con esa torpeza ya que así ningún chico te querrá –dicho esto me comenzó apretar una de mis mejillas a la vez que era arrastrada al baño.- Arréglate pronto para que comamos juntas, quizás nos podamos juntar con Luna antes de clases.

S…si claro –me metí en aquel cuarto tomando un par de toallas para tomar una larga ducha.

Salimos apuradas para reunirnos con Luna ya que mi " ducha" duro mas de lo que pensé, mire a todos lados reconociendo a cada uno de los chicos que describían en el libro, casi se me cae la baba de la impresión cuando vi frente a frente a mis grandes ídolos, los gemelos Weasley. Me sonroje al ver que se dieron cuenta de mi presencia y actuando como si nada tome del brazo a Ema, la chica que me despertó, y seguimos caminando como si no hubiera pasado nada. Nos topamos con Cho Chang quien sorpresivamente me saludo con su mano, más allá encontré a Colin Creevey fotografiando a algunos recuadros del colegio.

¡Woah! –no pude evitar esta vez soltar una exclamación al entrar en el gran comedor, estaban las cuatro mesas llena de estudiantes que se distinguían por los colores de sus casas, instintivamente comencé a buscar con mi mirada a Harry y al divisarlo entre sus amigos me relaje. Después de Harry busque a Draco, no me demore mucho menos ya que su cabello era demasiado llamativo, afile aún más mis ojos al encontrar una vez más al rubio mirando sigilosamente al oji-verde a pesar de estar manteniendo una conversación con sus amigos, sonreí sin poder evitarlo y fue una mano en mi hombro lo que hizo que me despegara de esa escena-

Vera, ¿Cómo te encuentras? –Era Luna, traía consigo el periódico de su padre "el quisquilloso" y mis ojos brillaron de alegría, siempre fue mi sueño leer que cosas maravillosas y extravagante decía- ¿quieres leer esto? – Al parecer no pase desapercibida para el sexto sentido de Luna, esa chica me ponía un poco nerviosa pero no era desagradable, solo extraño.

S…si, seguro –El desayuno siguió tranquilamente, mientras me alimentaba con cuanta cosa se me pusiera enfrente dedique mi tiempo también para analizar mis posibilidades de ayudar a Harry con el innombrable; Si Ron y Hermione eran perfectos eso significaba que estaba en el quinto libro por lo tanto uno de los objetivos era que aprendiera oclumancia. Fije mis ojos en los profesores y vi el rostro falso de Umbrige, inmediatamente mi rostro formo una mueca, seguí mi camino con la mirada hacia Severus Snape, cuál fue mi sorpresa de que este se diera cuenta de mi acoso y me dirigiera una mirada de molestia, aparte la mirada temblando de miedo nunca pensé que de entre todos los profesores él justamente me asustara tanto.

Pasamos todo el día entre clase y clase y yo seguía recabando información, al parecer recién estábamos comenzando el año escolar, todavía no han echado a la profesora Trelawney y el ED sigue sin ser un hecho real, por lo que observaba Hagrid aún no ha regresado de su viaje para la orden del fénix y en general aún no ha sucedido nada de relevancia, bueno exceptuando a la molesta profesora Umbrige.

Caminaba lentamente por fuera del castillo, claro que no sin antes convencer a Luna y Ema de que quería privacidad para ordenar mis recuerdos sobre lo sucedido ayer.

Me dirigí al gran lago, me senté en el cálido césped disfrutando de los maravillosos terrenos de Howarts, estaba a punto de quedarme dormida cuando los pasos rápidos de alguien me alerto sacándome del trance en el que me encontraba. Abrí perezosamente un ojo para ver de quien se trataba y me sorprendí al ver que no era otro que Draco Malfoy, al parecer no fue un gran día para él ya que tenía un semblante de enojo y se revolvía el cabello desesperadamente, nada apropiado por parte de él. Me levante poco a poco hasta quedar detrás de él, y sin reparar en mis actos lo tome del hombro e hice que se girara.

H…Hola –mi saludo más su cara de incredulidad fue lo que basto para darme cuenta que después de todo no había sido una gran idea-

Suéltame, maldita sangre sucia –sus palabras lejos de ofenderme me divirtieron, nunca pensé que después de todo en este mundo sería hija de muggles un nuevo dato que agregar.-

¿Sabes que eso no me ofende verdad? –Al parecer mis palabras lo molestaron aún más ya que la vena de su frente se hizo evidente-

¿Enserio?, pues no me interesa solo suéltame y déjame en paz –Me empujo suavemente pero al ser tan torpe me caí de espaldas en la hierba, no tuve tiempo de replicarle ya que otra persona se estaba encargando de eso, no supe cuándo ni como pero Harry había aparecido en la escena y estaba obviamente enojado con Draco.

¡¿Cuál es tu maldito problema?! ¡No puedes ir por la vida empujando y tratando a los demás como si valieran menos que tú! –el rostro de Harry estaba rojo de la ira y el de Malfoy no estaba muy diferente, se notaba de lejos que quería decir unos cuantos insultos pero por alguna razón se estaba aguantando. Lamentablemente Harry no se percataba de eso y seguía dándole un sermón al rubio quien se mordía la lengua para no soltar un comentario mordaz-

¡YA BASTA POTTER!, YA ME TIENES HASTA… -El rubio estallo, antes que pudiera terminar su frase me interpuse entre los dos-

¡Ya deténganse!, perdón Draco no quise molestarte solo quería saber si te encontrabas bien ya que tu rostro se veía afligido… Y Harry no es nada de lo que te imaginas, Malfoy solo me empujo porque estaba siendo un poco insistente en el tema, ¡así que ya no peleen! –terminando de decir esto pude ver que se relajaban pero seguían atento el uno del otro-.

B…bueno en ese caso, lo siento Malfoy creo que me precipite al gritarte –su disculpa era dicha mientras miraba a cualquier parte menos al peli rubio, obviamente su orgullo solo le permitía decir esa corta frase. Al ver que el chico no iba a responder me acerque empujándolo un poco para que dejara de actuar sorprendido por la escena anterior.-

¿Eh?, ahhh… yo, si, acepto tus disculpas Potter…- inmediatamente se dio cuenta de lo que había dicho- ¡Pero eso no quiere decir que deje de odiarte cara rajada! –Su rostro había pasado de la incredulidad a la prepotencia, supongo que después de todo las viejas costumbres no se pueden olvidar fácilmente. Suspire-.

¡Eso ya lo sabía serpiente rastrera! –Se sentía la tensión, aunque al parecer a ellos no se enteraban y como hacerlo si estaban concentrados comiéndose con los ojos y sonriendo con altanería, después de todo creo que no me equivocaba con ellos, realmente… -

Oh por Dios –solté haciendo que ambos me miraran, me sonroje al descubrir la verdad sobre ellos, sin poder evitarlo los apunte a ambos con el dedo- ustedes son…

Pero no pude terminar la frase ya que tanto los amigos de Malfoy como los amigos de Potter llegaron gritándole a cada uno de que llegarían tarde a clases si no se apresuraban. Los dos muchachos antes de irse se dieron una mirada de desprecio y fueron a sus respectivos grupos, mientras yo seguía impactada por lo que al parecer no eran ideas mías, Harry y Draco sentían una atracción pero no eran capaces de darse cuenta.

Que idiotas –tape mi ojos con mi flequillo y sonreí sin poder creerlo- quien diría que a pesar de todos esos dos si tienen una especie de química, vaya supongo que esto hará más interesante las cosas.

¡VERA! –gire mi cabeza y vi a los lejos a Luna que tenía puesto unos lentes particularmente extraños- ¡Sera mejor que te apresures o el profesor Snape le quitara 50 puntos a tu casa! –Sin pensármelo mucho corrí desesperada para regresar al castillo, me junte con Luna y nos fuimos corriendo hasta la clase de pociones donde llegamos justo a tiempo.

Estaba formulando ideas sobre cómo acercarme a esos dos muchachos y ver como juntarlos cuando Severus Snape entro a clases y así comenzó mí tortura, pociones.

Tras mi pésimo esfuerzo en pociones y los retos de Snape me percate del pequeño detalle, que después de todo Hogwarts seguía siendo una escuela por tanto era evidente que no todo podía ser hermoso y perfecto, mi caldero estallo en mil pedazos y quise llorar de nerviosismo al ver el rostro frio e impasible de Severus Snape.

Finalmente luego de unas clases de transformaciones, cuidado de criaturas mágicas y aritmancia fui al comedor para la cena; no encontré ningún rostro conocido en todo lo que resto de la tarde pero eso no significaba que mis planes no fueran a llevarse a cabo. De hecho ahora que sabía de la extraña conexión de Draco con Harry podría sacarle provecho para mis planes sobre derrotar al señor tenebroso lo más rápido posible, quizás hasta podíamos encontrar más aliados en la casa de Slytherin. Sonreí extasiada con todo el mar de posibilidades para que las cosas cambiaran positivamente.

Estaba por entrar a cenar cuando.

Pero mira a quien tenemos aquí –la voz sarcástica y maliciosa de Pansy Parkinson eran inconfundibles, me gire para encararla- no sabía que te gustaba ser acosadora Veraton, será mejor que te alejes de Draco porque él es mío y tú no tienes ninguna posibilidad con él. ¡Eres fea, torpe y sin gracia como cualquier ogro del bosque prohibido! –mi paciencia se acababa, esa chica estaba tentando su suerte. Sin tomarle mayor importancia para no meterme en problemas continúe mi camino.

¡¿Te escondes Hufflepuff cobarde?! –Estaba por responderle pero la presencia de alguien inesperado hizo que todos a nuestro alrededor se quedaran callados.-

Sera mejor que la dejes en paz Parkinson –la cruda voz de Malfoy nos sorprendió a ambas y llamo la atención de unos cuantos rezagados del comedor, incluso la de cierto oji verde que estaba sentando en la mesa gryffindor- no es de tu incumbencia con quien me junto o dejo de juntar, así que más te vale que te mantengas al margen –su ceño se frunció y con un movimiento de cabeza se fue dejando a todos con la boca abierta incluyéndome, nunca en la historia del colegio se había visto a un Malfoy protegiendo a alguien que no fuera de su casa, eso debe ser algo positivo… supongo-

¿Q…qué? –El rostro sorprendido de Parkinson valió todo el mal rato de sus comentarios venenosos. Sonreí victoriosa y seguí mi camino a Hufflepuff, pero la mano de Luna me tomo e hizo que me sentara junto a los leones-

¡WHOA!, ¡Eso ha sido lo más increíble que he visto! –El grito asombrado de Ron fue lo que desato la euforia de todos en el comedor, al parecer no era la única que estaba desconcertada por la intervención del aristócrata rubio-

¿Verónica, verdad? – Hermione aparto su libro para mirarme curiosamente de pies a cabeza, sin importarle mi rostro incomodo ante tal gesto-

Sí, soy yo. Un gusto en conocerlos a todos –les respondí lo más sencilla posible-

Eso fue fantástico, ¿Qué eres de Malfoy?, ¿su novia?, ¿pretendiente?, ¿te has liado con él o … -el golpe de unos cubiertos llamó la atención a todos, irremediablemente lleve mi mano a mi rostro para ocultar la sonrisa de satisfacción al presenciar un evidente ataque de celos protagonizado por nada más y nada menos que el chico dorado.

¡Ya basta!, ella no es novia de Malfoy porque esta mañana yo mismo vi como este la empujaba sin importarle su seguridad – El tono de voz del muchacho demostraba molestia pero una vez más fue ignorado por el grupo de leones. Continúe escuchando- Estoy seguro que Verónica no tiene nada con él, ¿verdad? –Por un instante me sentí apenada por hacer que Harry se sintiera mal, ahora si estaba dispuesta a todo lugar hacer que ambos se unieran-

Por supuesto que no tengo nada con él, se dan cuenta que yo sigo siendo hija de padres muggles, sería ir en contra de todo eso de la sangre pura de Malfoy –al parecer eso desanimo a los presentes exceptuando a Harry ya que su tensión se desvaneció un poco y siguió comiendo como si nada- por cierto, pueden decirme Vera.

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