Muchas gracias Anna Alenjandre Ferrer por la portada :)
Capítulo 15
Los días pasaban rápido, Kurt trabajaba arduamente con la diseñadora en la academia y en la cafetería, el sábado tenía otro evento al que Blaine también asistiría, pero esta vez también iría Sebastián y Adam. Durante el día contaba los minutos para poder ver a Blaine quien tenía tanto trabajo como él, no hablaba mucho de lo que hacía, pero era más que importante, pues varias veces Blaine le menciono que daba vueltas por toda la ciudad buscando a un sospechoso.
Se veía más cansado que de costumbre pero a la vez, se les hacía muy difícil alejarse del otro a la hora de ir cada cual a su departamento.
Blaine estaba buscando unas imágenes en la computadora, y quedo helado cuando encontró lo que buscaba.
-Jefe!.- dijo Blaine mirando a Chapman.
Éste se acerco y Blaine le señaló la imagen.
-Es Michael Hamilton, lo sabía, sus padres lo encubren.- dijo Chapman.
-No solo sus padres, el juez que firmo su condena es amigo de la familia, por eso no fue a la cárcel hace diez años, cuando robo el laboratorio.- dijo Kingston con un archivo en su mano.
-Él fue el que robo la droga de la universidad, estoy seguro.- dijo Blaine.
-La probabilidad que sea el secuestrador y el asesino de esos muchachos es bastante alta. Nos pondremos mucha gente en contra. Quiero que sean precavidos y muy discretos, tendremos que hacer el trabajo nosotros, no podemos contar con la policía.- dijo Chapman.
-Por donde comenzamos?.- preguntó Collin.
-Por las últimas apariciones de él, el último alojamiento, la camioneta, los que lo vieron por última vez.- dijo Chapman.
Blaine asintió con la cabeza.
-Collin y tú vayan al hostel, Kingston, ve al departamento que alquilo, y pregunten donde estacionaba la camioneta, en cada lugar que vaya debe pagar estacionamiento.-
-Bien.- dijo Collin y salió junto a Blaine.
Kingston salió detrás de ellos y Chapman hizo una llamada telefónica. Si el asesino era el hijo del ex alcalde, era más que obvio que muchos de los amigos de Hamilton lo encubrían, por eso estaban tan interesados en encontrar un culpable y cerrar el caso.
...
-Entonces, ustedes se siguen viendo?.- pregunto Kurt mientras caminaba por un corredor junto a Adam.
-Sí. No es algo formal, ya sabes.-
-Me imagino. Solo que, es la primera vez que van a acompañarte al evento, y no es cualquier persona, es Sebastián el amigo de Blaine. Vamos a salir los cuatro juntos, como una cita doble.- dijo sonriendo Kurt.
-Alto ahí. No es ninguna cita doble. Le pregunte si quería ir porque sé que tu novio se aburre solo.- dijo Adam.
-Ahhh, entonces estas haciéndolo por Blaine, claro.- dijo Kurt intentando no sonreír.
-Sí. No tengo ninguna otra intención.-
-Muy bien. Tengo que irme a la cafetería, no creo poder almorzar en el departamento así que comeré algo en el camino.- dijo Kurt suspirando.
-Almorzar?, son cerca de las cuatro de la tarde.- dijo Adam mirándolo serio.
-Entonces tomare un jugo de algo.-
-Vas a enfermarte si sigues así.- comento preocupado Adam.
-Solo dos semanas mas y termina la campaña.- dijo Kurt con una mueca. -Hasta mañana.-
Kurt salió caminando rumbo a la estación del metro, estaba cansado y hambriento, en la entrada de la estación vendían comidas rápidas así que decidió comprar algo que comería camino a la cafetería. Esperaba realmente sobrevivir a las dos semanas siguientes porque de eso dependía la beca del año entrante.
Llegó a cafetería con el tiempo contado, le envió un mensaje a Blaine mientras se ponía el uniforme y comenzó a atender clientes, estaba agotado pero esa era su rutina y lo hacía mecánicamente, sin notar que alguien lo observaba con oscuras intenciones.
...
Blaine estaba parado junto a un auto azul con falta de mantenimiento, Kingston estaba haciendo preguntas dentro de una ferretería, habían averiguado que el sospechoso, algunas ocasiones, compraba ciertas cosas en ese negocio.
Miro su celular y sonrió a ver el mensaje de Kurt, escribió una respuesta y lo guardo en su chaqueta nuevamente, Kingston salió del negocio con semblante serio y leyendo un papel.
-Le pedí que me diga que compraba normalmente y me dio esta lista que le trajo el lunes.- dijo Kingston.
Blaine tomo la lista y frunció el seño.
-Sogas, precintos, alambres, y cintas selladoras.-
-Creo que está planeando otro secuestro.- dijo Kingston preocupado.
-Tenemos que encontrarlo antes.- dijo Blaine.
-No tiene cámaras de seguridad en el negocio. Le pedí que me llame cuando vuelva y le dije que era peligroso. Tampoco hay cámaras aquí, no sé como lo encontraremos.-
Kingston hizo una mueca y le indico a Blaine que subiera al auto para volver a la oficina.
...
-Estoy agotada, me duelen los pies, esos zapatos nuevos son la muerte.- dijo Santana apoyándose en la mesada de la cocina.
-Deberías haberlos dejado con alcohol durante la noche para que se ablanden.- dijo Kurt secando unas tazas recién lavadas.
-Es que son tan lindos. Y costaron tanto dinero que debería dormir con ellos puestos.- dijo Santana.
Kurt sonrió y miró hacia una mesa de donde lo estaban llamando, dejo las tazas y se dirigió hacia la mesa.
Santana lo observaba con preocupación, Kurt estaba más delgado y notablemente cansado. Escucho el teléfono de la cafetería y se dispuso a atenderlo.
Kurt pasó hacia otra mesa a atender a otro cliente pero escucho a Santana llamarlo.
-Disculpe, enseguida vuelvo.- dijo Kurt al cliente.
-Kurt!, llamaron de tu edificio, parece que hubo un incendio o algo así, tienes que ir.- dijo angustiada Santana.
Kurt la miro consternado y luego dirigió su mirada a su jefe.
-Ve, que Santana te cubra.- dijo el hombre.
-Ve, vamos.- dijo Santana.
Kurt salió a la calle, el frío golpeo su rostro y aunque llevaba su chaqueta sentía que era hielo.
Camino a toda prisa para llegar a la esquina pero sentía que iba en cámara lenta, escucho unos pasos tras él, se giró y pudo ver a un hombre entre las sombras caminando hacia él. Su corazón salía de su pecho, siguió caminando, parecía que no llegaba nunca a la esquina, miro hacia atrás nuevamente y vio al hombre más cerca, doblo la esquina sin mirar y golpeo contra un cuerpo.
-Kurt?. Kurt que te pasa?.- dijo Blaine sosteniéndolo de los brazos para que no cayera al suelo.
-Blaine.- dijo Kurt en un suspiro, miro hacia atrás y ya no vio a nadie.
Blaine dirigió su vista hacia donde miraba su novio sin ver nada.
-Que sucede?.- pregunto preocupado Blaine.
-Creí...creí que alguien me seguía...-
Blaine miró hacia la cafetería y no había nadie en la calle.
-Mi edificio...me llamaron porque había un incendio.- dijo Kurt y miro hacia donde estaba su hogar, una cuadra más adelante.
-Recién pasé por allí y no hay nada, pero mejor vamos a ver.- dijo Blaine y lo tomo por la cintura observando nuevamente al rededor por si había alguien.
-Creo que me asuste, pensé que me seguían, y salí nervioso creyendo que estaba en llamas el edificio.-
-Bueno, en llamas no está.- dijo Blaine cuando llegaron a la puerta del edificio. -creo que fue una broma de mal gusto. Pero subamos, no me voy a quedar tranquilo hasta que no estés seguro.-
Subieron las escaleras al segundo piso y Kurt abrió con su llave su departamento.
-Está todo bien, no entiendo quien puede hacer una broma así.- dijo molesto Kurt.
-Bueno, al menos no sucedió nada malo.- dijo Blaine. -no tiene seguro la puerta?.-
-No, se rompió la hace unos días. Quieres... tomar un café.- dijo Kurt más tranquilo.
-Sí, claro, un café y muchos besos.- dijo Blaine tomándolo por el rostro y besándolo suavemente.
El café nunca lo preparo, ya que ambos terminaron sin ropa y a haciendo el amor, aunque ambos tenían que trabajar al día siguiente, el deseo les gano.
Blaine se despertó gracias a un sonido extraño en el pasillo del departamento de Kurt. Se movió despacio para no despertarlo y se puso el bóxer y una playera que era de su novio, camino hasta la puerta y volvió a escuchar el sonido, busco las llaves de la misma y abrió despacio mirando hacia ambos lados, vio un perro subir por las escaleras y caminando hacia él moviendo la cola, una señora mayor llego detrás del animal y se quedo mirándolo con los ojos muy abiertos.
-Oh! Lo lamento. Los desperté, es que Pino quería ir al baño. Por cierto soy Blanca, espero que pueda volver a conciliar el sueño, tú debes ser Blaine no?.-
Blaine no sabía que decir, así que sólo asintió con la cabeza.
-Hasta mañana querido.- dijo Blanca e ingreso a su departamento con su perro.
-Gracias por la tarta inglesa.- susurro apenado Blaine.
-Que haces allí amor?.- pregunto Kurt desde la cama.
Blaine cerró la puerta y volvió a los brazos de su novio.
-Escuche un ruido y quise ver que era, creo que no le di una buena impresión a tu vecina.- dijo Blaine.
-Saliste así?.- pregunto divertido Kurt mientras abrasaba a su novio.
-Debe pensar que soy un pervertido.-
Kurt sonrió y le dio un pequeño beso en los labios.
-Vamos a dormir, mañana yo hablo con ella.-
Se besaron por última vez y descansaron en los brazos del otro. Kurt sonrió, deseando que toda su vida fuera de esa forma, junto al hombre que amaba.
