Capitulo 17

Las horas pasaba lentamente, hablaron con todos los conocidos de Kurt, la desesperación comenzaba a hacerse presente, Blaine sabía bien que las primeras veinticuatro horas eran esenciales, después de eso, a medida que pasan las horas, la probabilidad de encontrarlo disminuía. Burt estaba en el centro de policías junto a Carol, esperando noticias, Kingston hablo con él para que fuera a su casa e intervenir los teléfonos por si se comunicaba el secuestrador, aunque sabía que no sería así, Chapman insistió en hacer todo lo posible para no perder las esperanzas, el edificio de Kurt estaba cerrado, solo la policía ingresaba, Blaine se quedo en la oficina revisando los archivos, Sebastián lo ayudaba en todo lo que podía desde su trabajo.

-Es mi culpa.- dijo Blaine abatido.

-Que?.- pregunto Chapman desde su asiento mientras buscaba información en la computadora.

-Yo estoy en el caso y debió verse acorralado, por eso se llevo a Kurt...- dijo Blaine.

-Espera, no saques conclusiones apresuradas, no sabemos nada del él...pediré una orden de detención para Michael Hamilton.- dijo Chapman tomando el teléfono.

-Pero no tenemos nada contra él.- dijo Blaine.

-Tenemos un nombre falso, una madre mentirosa, y con eso puedo retenerlo un par de horas, tal vez así...-

-Pero si lo retiene aquí, puede que no diga nunca donde tiene a Kurt y a los demás, no podemos hacer eso...- dijo Blaine intentando no pensar en lo que le podría estar sucediendo a Kurt.

Chapman reconsidero la idea, y colgó el teléfono, Collin entro con varios papeles y los dejo en un escritorio.

-Nadie vio nada, ningún vecino escucho nada.- dijo Collin.

-Debe haber algo,...algo que no estamos viendo...él robo esa droga de la universidad con un nombre falso, se hospedo en media ciudad con diferentes nombres, hace esto desde hace años, solo tenemos la camioneta de la que no tenemos ni la matricula...-

-Espere...que idiota soy...- dijo Blaine queriéndose golpear mentalmente.

Chapman y Collin lo miraba curiosos.

-La camioneta negra la vi afuera de la casa de la muchacha que apareció muerta en su cama, él estaba afuera, mirando, tenía la gorra de béisbol, como no me di cuenta antes?.-

-Viste su rostro?.- pregunto Chapman.

-No, bajo la cabeza y no lo vi...- dijo Blaine y de repente los colores desaparecieron de su rostro.

-Qué?!, que sucede?.- pregunto Collin.

-La camioneta...yo...la vi en la cafetería donde trabaja Kurt, en la calle, él un día me dijo que alguien lo seguía y que había recibido un mensaje en su trabajo de que en su edificio había un incendio, yo me lo cruce en el camino y estaba asustado porque alguien lo seguía,...como no me di cuenta antes...la camioneta estuvo siempre afuera de la cafetería, ...él...debió seguirme esa noche y por eso se llevo a Kurt.-

Collin miró a Chapman.

-Tiene sentido, hay cámaras de seguridad en la cafetería?.- preguntó Chapman.

-No lo sé, llamare a Santana, ella trabaja con Kurt.- dijo Blaine sacando su celular.

-Iremos a hablar con ella.- dijo Collin tomando su saco.

-Sí, pregunten si no tienen una lista se clientes.- dijo Chapman.

Blaine salió junto a Collin apresuradamente hacia la calle.

Chapman comenzó a hacer llamadas telefónicas, sabía que corría el riesgo de perder su trabajo, pero estaba seguro que grandes políticos estaban involucrados y no descansaría hasta que todo saliera a la luz y pudieran encontrar con vida a las víctimas.

...

-Santana, intenta recordar, tiene una camioneta negra, él...él usa unos jean gastados,...se llama Michael Grand o Hamilton, nunca escuchaste su nombre en la cafetería?.- preguntó desesperado Blaine.

Santana estaba sentada en la mesa de su casa, su novia Brittany, una chica rubia y simpática estaba preparando café para todos, Collin miraba a la latina esperando una respuesta al igual que Blaine.

-No recuerdo ninguna camioneta, Blaine...yo no la vi nunca, la mayoría de los hombre que van a la cafetería usan jean y ese nombre no lo escuche en mi vida.- respondió Santana angustiada.

-Tienen alguna lista de clientes, las cámaras funcionan?.- pregunto Collin más sereno que Blaine.

-Sí, las cámaras funcionan, hay una adentro y otra afuera, te daré el numero de mi jefe...-

-Usa una gorra, de béisbol...-dijo Blaine.

Santana lo observo pensativa.

-Hay un hombre, no va siempre, pero es muy raro.- dijo Santana.

-Hay que ver los vídeos de las cámaras. Va de noche?.- pregunto Collin.

-Si, en mi horario y el de Kurt.- dijo Santana.

-Vamos a buscar los vídeos.- dijo Collin caminando hacia la puerta.

-Blaine,...dime...Kurt va a estar bien verdad?.- pregunto Santana con lágrimas en los ojos.

-Voy encontrarlo.- dijo Blaine y salió del departamento de Santana junto a Collin.

Caminaron por la calle hasta llegar a la cafetería, los muchachos que atendían eran los del turno de la tarde, Collin pidió hablar con el dueño quien los miró desconfiado.

-Que desean?.- pregunto el hombre robusto.

-Sí, necesitamos su ayuda, Kurt Hummel es empleado suyo no?.- pregunto Collin.

-Si.- dijo el hombre.

-Desapareció, el secuestrador venia a esta cafetería, necesitamos los vídeos de las cámaras de seguridad.- dijo Collin señalando la cámara sobre la puerta de entrada.

-No deberían mostrarme una orden de un juez?.- preguntó el hombre.

-Si, en veinticuatro horas la conseguiría, pero para eso el muchacho estará muerto, y nadie quiere eso.- dijo serio Collin.

El hombre miro a Blaine y luego a Collin.

-Vengan, las computadoras están en el cuarto del fondo, revisen lo que deseen, pueden llevarse los videos, no las computadoras.- dijo el hombre y guió a Collin y a Blaine por la cocina de la cafetería.

-Busca un pendrive allí, buscaremos en la última semana, dime si lo ves en el vídeo.- dijo Collin buscando la fecha y la hora del último turno de la semana.

Blaine miro video tras vídeo, hasta que lo vio, sentado junto al ventanal, exactamente frente a la barra y frente a donde él siempre se sentaba.

-Es él... es Michael Hamilton.- dijo Blaine.

-Bueno, ya tenemos un rostro.- dijo Collin y marco el número de Chapman. -guarda todos los vídeos en el pendrive.-

Blaine hizo lo que le pidió su jefe y miro la imagen, analizándola, Kurt estaba parado junto a él, hablándole, mirándolo como siempre lo hacía, con esa dulzura que siempre amo de él. Giro su mirada al sentir un nudo en su garganta y las lágrimas picando en sus ojos, tenía que encontrar a ese sujeto para encontrar a Kurt.

...

Chapman pidió que buscaran a Michael Hamilton por cielo y tierra, no sabía cómo lo encontrarían pero no quedaría libre como sucedió diez años atrás, las llamadas comenzaron a caer, desde jueces hasta el actual alcalde, se abrió la caja de pandora y debían ser cuidadosos de ahora en más.

-Aparece la matrícula?.- pregunto Chapman.

-Están analizando los vídeos. Debemos esperar.- dijo Collin.

Kingston entro a la oficina con cara de pocos amigos, miro a Chapman y a Blaine que estaba revisando las declaraciones de los vecinos de Kurt, le hizo una señal a su jefe para que saliera de la habitación mientras Collin entretenía a Blaine.

-Presione a la madre de Michael Hamilton, tenía razón jefe, ella lo encubre,...- dijo Kingston mirando a través del ventanal a Blaine. -Me dijo que él nunca viajo a Seattle, siempre estuvo aquí, hace diez años su padre lo saco de la cárcel, supuestamente estaría en una clínica de rehabilitación pero Michael la convenció que no era necesario, ella creía que era adicto, pero su padre,...su padre sabía que era lo que él hacía, sabía que secuestro a la hija de su amigo, la niña, Cloe, cuando Hamilton se entero que su hijo hizo eso, les pedio a sus amigos importantes que lo cubran a cambio de puestos en la justicia, y adivine quien fue el primer interesado?.-

-Anderson.- dijo Chapman.

-La lista es larga, hay muchos que guardaron silencio, y siguen haciéndolo, no sé si alguno sabe donde esta Michael Hamilton, tal vez su padre, intente hablar con él pero salió de la ciudad,...ésto se ...complica, estos hombres, son poderosos jefe, muy poderosos, y están dispuestos a todo para no perder su poder, en especial el padre de Blaine, quiere ser alcalde...-

-No podemos dejarnos amedrentar por un montón de corruptos, la vida de esos jóvenes valen mucho más que cualquiera de ellos,...podemos hacer que la madre de Michael Hamilton testifique en contra de él?.- pregunto Chapman.

-No. Ella negara todo.- dijo Kingston.

-No le digas a Blaine, conozco a un periodista que puede darnos una mano con eso, pero primero hay que encontrar a ese desgraciado que se llevo a los jóvenes.- dijo Chapman.

-Sabe,...me dio mucha pena Blaine, estaba...desesperado...ese muchacho debe ser lo mejor que tiene.- dijo Kingston.

-No hay nada, ni una pista, nada.- dijo Chapman.

Volvieron a entrar a la habitación e intentaron seguir con normalidad, Blaine estaba agotado, Sebastián lo había llamado varias veces y le dijo que lo buscaría en la oficina pero Blaine decidió trabajar hasta encontrar a Kurt, Adam y Santana llamaron hasta el cansancio pero la respuesta era la misma, no había nada nuevo.

-Blaine, ve a tu casa, ya es medianoche, necesitas descansar.- dijo Chapman acercándose a Blaine.

El tiempo había volado de repente y solo quedaban ellos dos, Kingston y Collin ya no estaban en la oficina.

-Puedo quedarme a revisar los archivos, aún me quedan algunas declaraciones para ver...- dijo Blaine mirando los papeles que tenia sobre la mesa.

Chapman se puso de cuclillas a su lado, realmente le dolía ver a Blaine así.

-Hijo, escúchame...sé que estas desesperado, pero necesito que estés tranquilo y despierto para encontrar a tu novio, entiendo lo que te pasa pero no lograras nada así.- dijo Chapman en uno tono paternal.

-Él...él es todo para mí.- dijo en un susurro Blaine.

-No tienes un amigo donde quedarte esta noche, ...hermanos...algo.?- pregunto Chapman.

-Sí, mi amigo me está esperando en su departamento.- dijo Blaine.

-Tu familia sabe lo que está sucediendo Blaine?.- pregunto con cautela Chapman.

-Mi madre está de viaje, le deje un mensaje a mi hermano pero no respondió, está ocupado con la campaña de mi padre.- dijo Blaine decaído.

-Y tu padre?.- pregunto Chapman.

-Para mi padre no existo.- dijo Blaine mirando el suelo.

A Chapman se le partía el alma al verlo así.

-Kurt es todo para mí, yo...ni siquiera esperaba que me hablara,...fui a la cafetería donde él trabaja de casualidad, y lo vi, por algunos meses no nos hablamos, solo algunas palabras, y luego...él me dijo su nombre, y todo cambio.- dijo Blaine con lágrimas en sus ojos.

-Ven, te llevare a la casa de tu amigo.- dijo Chapman poniéndose de pie, con un nudo en su garganta.

Blaine junto sus cosas y miro la imagen de la foto de Kurt en la pizarra junto a las demás víctimas, cerró sus ojos e intento serenarse.

...

Sintió muchas nauseas y un mareo importante, estaba en una cama muy angosta en completa oscuridad, la cabeza le dolía y los resortes de la cama se clavaban en su espalda. No sabía dónde estaba, el lugar olía horriblemente a rancio y húmedo, sentía los brazos pesados al igual que sus piernas, se sentó en la cama e intento apoyarse en la pared, pero ésta estaba helada y era de piedras, se incorporó pero cayó de rodillas, el suelo estaba frío y húmedo, le costó adaptarse a la oscuridad pero pudo ver que no habían ventanas, y la única luz era la que entraba por debajo de la puerta, todo su cuerpo parecía de gelatina, llego hasta la puerta en cuatro patas e intento buscar el picaporte, pero no había, la puerta era de hierro y no había manera de abrirla por dentro, miro por debajo y pudo ver que había un pasillo del otro lado, con pisos de piedra y paredes del mismo material, pudo observar mas puertas pero unos pasos y unas botas cerca de él lo hicieron retroceder, al ver que el sujeto siguió camino volvió a mirar por debajo de la puerta y escuchó cuando abrió una puerta en la habitación contigua, era más que evidente que esa persona no lo ayudaría a salir de allí, el sonido del hierro y la traba por fuera lo hizo estremecerse, el hombre camino hacia el lado contrario a su puerta, y él intento seguir el sonido de sus pasos pero desparecieron en el pasillo. Se sentó en el suelo tomando dimensión de lo que sucedía, de pronto escuchó un sonido débil, un susurro, y un sollozo, se quedo quieto y entendió que estaba sucediendo, habían más personas allí, personas en su misma situación, se llevo las rodillas al pecho y las lágrimas comenzaron a correr por su rostro.

-Blaine,...Blaine.- susurro en la oscuridad.