Descargo de responsabilidad. Ghost Hunt, ni sus personajes me pertenecen. Solo uso este universo en apreciación de lo genial que es y lo entretenido de sus personajes.

Un trabajo de fan para fans

Advertencias. Contiene spoliers si solo han visto el anime.

Linea temporal.Después que Naru y Lin regresan de Londres.


—Entonces Mai-chan, no chocolates para el jefe —preguntó mordiendo uno de los chocolates que le había dado la chica.

—¿Estás loco Yasu? Se te olvida su flamante manera de rechazarme la vez que me confesé.

—Oh, si eso —dijo Yasu —haciendo una mueca de dolor—. ¿Cómo Mai podía seguir trabajando para Naru? Era un misterio. Bueno tal vez no. Mai realmente necesitaba el dinero y los consideraba a todos, él incluido como su familia.

—¿Puedes imaginarlo? Si le fuera a dar chocolates, seguramente me preguntaría con su completa cara de póker ¿Estás segura que son para mí o para mi hermano muerto? —dijo haciendo una ridícula personificación de su jefe mientras ponía dos cucharadas de té en el difusor.

Yasuhara no pudo evitar la carcajada.

—Me lo puedo imaginar… Por cierto Mai, hablando de hermanos muertos ¿Cómo esta Gene?

—Ya sabes lo mismo de siempre, sigue sin avanzar, al parecer encuentra entretenido* aparecer en mis sueños de cuando en cuando para mostrarme el mórbido o terrible pasado del fantasma de nuestro siguiente caso. Pero sigue siendo más gentil y cálido que el hermano que respira en nuestro cuello todos los días —dijo mientras vertía el agua caliente en la taza.

—Y a pasar de ser ¿cómo es que lo llamas? Un idiota, narcisista, adicto al té, lo sigues prefiriendo… —dijo mordisqueando el siguiente chocolate—. Por cierto estos chocolates están de muerte.

—Sabes Yasu, en nuestra línea de trabajo eso está lejos de ser un cumplido.

Ambos soltaron la carcajada.

—Ese té huele extremadamente bien, me recuerda al olor de la uva madura. ¿Puede tener una taza?

—No —fue la respuesta tajante de Mai.

—¡Hey!, desde cuando se le niega una taza de té a un amigo.

—Puedo darte té Yasu, pero no este té.

—¿Por qué no?

—¿Qué sabes sobre el té blanco Yasu?

—Es altamente apreciado, también conocido como Yin Zhen o agujas de plata. Dicen que es una exquisitez. Es un té que brota exclusivamente en las montañas chinas de Fu-jian, a 6.000 metros de altitud. Sólo se recolecta uno o dos días al año, normalmente en primavera, y en unas condiciones un tanto particulares. Se escoge una luz sombreada, una temperatura de 18º C y se va recogiendo el primer brote de las ramas más tiernas.

—Wow Yasu, realmente eres como un libro ambulante ¿Qué me puedes decir de su historia?

—Si la memoria me sirve correctamente desde la Dinastia Song… Era un té reservado solo para los emperadores, si cualquier otra alma inferior trataba de apoderarse de él lo pagaba con su vida… Ohhhh —la similitud lo golpeó como un rayo.

—¿?

—Así que no chocolates para Naru ¿eh?... Pero nuestro idiota, narcisista y ADICTO AL TÉ jefe va a recibir una taza del té exclusivo de los emperadores chinos de manos de nuestra adoraba Mai-chan.

—Cállate Yasu, es solo una taza de té —dijo con un ligero sonrojo cubriendo sus mejillas.


—Algunas veces envidio a ese tipo —dijo cuando la vio salir de la pequeña cocina hacia la guarida de su jefe.


Tocó la puerta de su guarida, perdón oficina y escuchó el gruñido dejándole saber que podía pasar.

Camino hasta su escritorio y depositó la taza de té. Él miró de reojo la taza

—¿Qué es esto?

—Y luego se supone que es un genio —murmuró entre dientes.

—¿Dijiste algo Mai?

—No, nada. Y es té.

—Está claro que es té. Pero es diferente.

—Oh, mmm el Earl Grey se acabó, mañana tengo que salir a comprar.

—Ya veo —dijo tomando un sorbo del té antes de regresar a su libro.

—Debería aprender de buenos modales —murmuró cerrando la puerta.


Esa noche cuando solo él quedaba en la oficina,Naru, no podía dejar de pensar en la exquisita infusión de color semicristalino, con el entrañable perfume, sutil y fresco de uva madura. Solo en muy raras ocasiones había tenido el placer de tomarlo y había sido de vuelta en Londres, cuando Gene aún estaba vivo. Entonces como era posible que lo tuvieran en la oficina. Revisó en el gabinete de la cocina solo para encontrar la caja de Earl Grey todavía más de la mitad… Pero Mai había asegurado que no había, por eso el cambio en el té... En ese momento todo tuvo sentido.

—Mai —susurró. La sombra de una sonrisa dibujándose en su rostro.

De pronto San Valentín, ya no sonaba tan mal —decidió mientras tomaba el abrigo.


NA. *Este es un comentario bastante sarcástico de Mai, sabemos bien que la situación de Gene es un poco mas complicada que eso.

Sus reviews son apreciadas. Por aquí debo una de Naru enfermo. Estoy pendiente de escribirla.