Descargo de responsabilidad. Ni Ghost Hunt, ni sus personajes me pertenecen. Solo uso este universo en apreciación de lo genial que es y lo entretenido de sus personajes.
Un trabajo de fan para fans.
Mil gracias a mi Beta, Mutemuia, solo Dios y ella saben las atrocidades que escribo XD. Ah y también gracias por los títulos. Si por mi fuera irían de algo como Historia 1, Historia 2...
VOCACIÓN Y DEVOCIÓN
Para todos los miembros de SPR fue una sorpresa la elección de Mai (quizás con excepción de Naru, su cerebro después de todo, funciona de forma diferente), pues más de uno se hubiese atrevido a asegurar que Mai se decantaría por estudiar parapsicología, lo llevaba en las venas, aunque no es que ninguno pudiese culparla por no escogerla, después de todo como jocosamente la habían bautizado, Mai, era un imán para el peligro. No importaba si eran fantasmas, demonios, espíritus atados a tierra, maldiciones ancestrales, sociópatas, no importaba el tipo de entidad, todos tenían un gusto por Mai. En algunas ocasiones incluso las entidades cambiaban repentinamente la victimología que habían manejado por décadas solo por Mai.
—Mai-san, ¿por qué psicología?, todos pensamos que querías seguir trabajando en la misma línea.
—Y eso es lo que quiero.
—Entonces, ¿por qué?
—Yo creo que el trabajo que hacemos tiene dos propósitos, por un lado recolectamos información que nos ayude a entender mejor estos fenómenos paranormales, datos y resultados que permitan respaldar con bases científicas la existencia de estos fenómenos y el trabajo que hacemos, bueno, del trabajo que hacen todos los que se dedican al campo de la parapsicología. Pero también ayudamos y lidiamos con personas, con vivos y espíritus, y la mayoría de ellos están confundidos, atrapados, tristes, furiosos. Por eso, creo que es de suma importancia entender sus conductas y procesos mentales. Sería beneficioso para todas las partes implicadas.
—Guau Mai, eso es profundo, al final no eres una idiota como siempre dice el gran jefe.
—¡Hey! Yasuhara, que te estoy escuchando— reclamó con los cachetes inflándosele en señal de indignación.
—No lo escuches, Jou-chan —intervino Bou-san apretujándola contra su costado hasta que sintió el golpetazo en la cabeza.
—Viejo pervertido, suéltala.
—Tú, vieja urraca, ¿por qué tienes que golpearme todo el tiempo?
John intervino trayendo la conversación de regreso al tema original.
—¿Cuándo te diste cuenta, Mai-san? Me refiero a querer estudiar psicología.
—Hace poco, pero lo venía pensando desde aquel caso, el de los niños olvidados.
Todos guardaron silencio.
—Estaban tan perdidos, al igual que su sensei, y cuando finalmente pude entender sus motivaciones fue que fui capaz de ayudarlos. Estoy segura que combinando la psicología y mis habilidades podría ayudar mucho más.
—Mai, ¿no olvidas algo? —preguntó Naru.
—Oh, sí, olvidé mencionarlo, también estaré tomando una optativa en parapsicología.
Ni tan errados estaban a fin de cuentas, pensaron a la vez.
—Bueno, compañeros, levanten sus copas y brindemos por Mai.
—¡Felicitaciones!
Naru levantó su copa como todos los demás, una diminuta sonrisa en sus labios, Mai tenía un futuro brillante por delante y se aseguraría que fuera a su lado.
FIN
