"¿Tú crees qué estén bien?". Pregunto Masters a Key.

"Lo dudo". Contestó él otro mientras los cuatro seguían corriendo a través de la jungla.

Tras un rato llegan a un gran claro en donde se podía ver como se alzaba un viejo templo, pero sus miradas se clavarse más en los cuerpos qué tenían al frente de ellos, Key dio la orden de qué Dust y Force lo siguieran al interior del templo mientras Masters revisaba los cuerpos.

Los tres ponis bajaron a gran velocidad por una escalera qué los llevaba a lo más profundo del edificio hasta llegar a una sala en donde se podía apreciar los mismos símbolos y dibujos qué había en él templo qué Last visitó antes de la masacre.

"Se lo llevaron". Sentenció Key mientras clavada sus ojos en un viejo pedestal. "Volvamos". Dijo después para salir con los otros dos de ahí.

Ya afuera del templo se tornaron con Masters qué tenía en su tarro una expresión de desaliento.

"Sólo uno sobrevivió, pero ahí qué llevárnoslo ahora".

Last se había despertado en medio de lo que parecía ser un pequeño valle, no muy lejos de ahí había una pequeña casita. A Last le pare lo fallar aquella casa por lo cual se fue acercando poco a poco, pero se detuvo al sentir un ruido detrás suyo y al volverse vio qué una ráfaga de magia se iba acercando a donde estaba a gran velocidad. En cuestión de segundos lo cubrió a él y la casa qué se encontraba detrás suyo, cuando la ráfaga término de pasar, Last se vio en un escenario distinto, todo lo qué había visto ya no estaba, todo se encontraba carbonizado y la casa estaba en ruina.

"Es una pena que tú ya no me sirvas". Dijo una voz detrás de él, pero cuando apenas se dio la vuelta sobró algo frío qué atravesar su pecho.

Se despertó de golpe al mismo tiempo qué sentía una extraña y fría sensación recorrer todo su cuerpo. Miro a su alrededor y se encontró rodeados de los niños qué dormían plácidamente sobre él, recordó después qué estaba junto a Brigs contando un cuento a los niños para qué fueran a dormir, pero en él proceso también se durmió él. Se puso a jugar con la vista al poni rosado, pero no lo encontró. Con cuidado de no respetar a los pequeños se levanto y bajo al piso de abajo.

"Hey Brigs ¿Por qué no me despertaste?". Le preguntó tras encontrarse con él en la sala de estar, pero justo cuando estaba a punto de contestar entran Key y los demás apresurados.

"Rápido necesito qué me despeje una mesa". Les ordenó mientras arrastraba el cuerpo de alguien, acto seguido Brigs y Last dejaron la mesa de la sala.

"Key, ¿qué está pasando?". Entraba preguntando Sila al sentir todo el escándalo qué estaban provocando.

"Atacaron el templo qué estaban sería de aquí, necesito qué nos traigas el botiquín de primeros auxilios". La jaguar asistió con la cabeza para retirarse de inmediato.

"¿Qué pasó?". Pregunto Brigs mientras hacía lesión en una herida.

"No lo sabemos con exactitud, pero sé qué se llevaron el fragmento de reliquia qué él, Big bien y Soul cuidaban". Respondió Masters

"¡¿QUÉ?!". Se sorprendió.

"Perdonen, ¿Pero quién es él y de qué están hablando?". Pregunto Last.

"El es un guardián eterno al igual que nosotros y para lo otro no hay tiempo, estamos intentando salvar su vida como para ponernos a educar algo demasiado extenso". Le contestaron dejando sorprendido, ya qué en un principio pensaba qué ellos no más era los únicos guardianes en el mundo.

"Aquí era el botiquín/. Decía Sila mientras se acercaba con el objeto en cuestión.

Después de un buen rayo habían logrado salvar la vida del poni qué ahora se encontraba declarado en una cama, Key había hecho reunir a todos en la sala para decidir lo próximo qué harían.

"Muy bien chicos, visto y considerando la situación qué ha surgido nos iremos en cinco minutos, así qué busquen todas sus cosas". Ordenó a lo qué el resto a excepción de Last y Sila sintieron y se retiraron de la sala. "Muchas gracias Sila por dejarnos dormir en tú casa". Le agradeció después el poni a la jaguar.

"No hay porque, recuerda qué mis ancestros hicieron la promesa de ayudar a los guardianes en todo lo qué necesitaran". Le contestó ésta haciendo un pequeño gesto con la mano.

"Antes de qué no vallamos, quiero pedirte un último favor".

"¿Cual?". Pregunto ésta.

"¿Podrías cuidar de Flamer hará qué despierte, cuando despierte le podrías decir qué nos vea en Cérvidas?".

"Con gusto lo haré". Le volvió a contestar

Ya pasado los cinco minutos todos estaban listos para partir, se despidió, tranquilamente de Sila y sus hijos, y partieron al norte.

Se podía ver a las princesas contemplando el horror qué quedó después de la masacre en el templo qué Last había descubierto, junto a ellas había una buena cantidad de soldados y ponis qué ayudaban en recoger los cuerpos qué estaban tirados en el suelo. Celestia se había quedado contemplando el cuerpo del señor Ground con tristeza al recordar qué él era uno de los pocos ponis qué se habían graduado en una escuela especial qué ella había visitado para aquel momento, Luna la hijos. Luego y se puso crin ella para abrazarla después con un ala.

"Disculpe su majestad". Interrumpió un soldado.

"¿Qué desea teniente Wine?". Pregunto luna mientras Celestia seguía viendo al poni.

"Necesito qué vengan a ver esto". Les dijo para después chistosa hasta el templo.

Una vez adentro pasaron tranquilamente mientras veían como los ponis y guardias recogían los cuerpos de los fallecidos o intentaban encontrar al dueño de alguna extremidad qué había sido cercenada aquel día hasta qué llegaron a la sala donde había un sarcófago en el medio de ésta.

"¿y qué quiere qué veamos?". Pregunto luna al llegar ahí.

"Miren el interior del sarcófago". Les pidió, cosa qué ellas hicieron, y al hacerlo quedaron sorprendidas.