Hola, soy Paula, la escritora de este fanfic.

Todos los personajes, excepto los Oc´s son de J.K Rowling, esto no es para ganar dinero sino solo de fans para fans.

Espero que disfruten el fanfic gracias por leer.


Enfrentamientos, sonrisas con guiño y buen final de curso.

Andrómeda Stone

Estaba sentada en la mesa de Hufflepuff junto Altair y Caleb, habíamos notado que Flint estaba actuando más raro de lo normal y eso me preocupaba un poco, ya era el último día de exámenes y no quería que Flint me lo arruinara.

—Posiblemente está esperando el momento perfecto para atacarte — dijo Altair de manera preocupada, pero yo le resté importancia en ese momento, no podía hacer nada aquí, en el gran comedor ya que están los profesores.

—Me atacará, sí, pero no ahora y menos aquí — dije mirando hacia la mesa de Slytherin, buscando a Flint aunque me entretuve mirando a Regulus.

—Si le sigues mirando así, se va a dar cuenta — me dijo Caleb al oído y sentí como el color subía a mis mejillas, pero ignoré su advertencia y seguí mirando al pelinegro. Segundos después, la advertencia de Caleb se volvió realidad, Regulus se dio cuenta de que lo miraban, de que alguien lo miraba y volteó a ver quién era y por segunda vez en la semana, nuestras miradas se encontraron; mi corazón empezó a latir como si fuera a salir. Si antes ya me había sonrojado ligeramente, ahora está peor que el cabello de mis mejores amigas; en cambio él, al notar que lo miraba se mostró un poco sorprendido y después se sonrojo ligeramente y otra vez, apareció su media sonrisa sexy, esta vez el fue el que retiro la mirada.

— ¿¡acaso eres adivino!? — Le exclamé a Caleb, sin subir tanto la voz; miré a Altair y ella me sonrió amablemente, ese momento me había desestabilizado —sus miradas me van a matar, se me va a salir el corazón. Otra vez lo volví a mirar, me di cuenta que se estaba retirando del gran comedor junto con Severus.

Al salir, nos dirigimos a los invernaderos para el examen práctico y escrito de herbología, todo salió bien al parece. Al terminar el examen escrito, la profesora Sprout salió primero para poder llegar y calificar rápidamente los exámenes. Al cabo de un minuto, salimos de los invernaderos, íbamos camino al castillo cuando siento que alguien grita mi nombre, me volteo y veo que es Flint tratando de golpearme, por poco y no lo esquivo, Caleb se puso enfrente mío para defenderme.

—No te metas estúpido mestizo —le dijo furia Flint a Caleb, yo alisté mi varita para atacar o defenderme en cualquier momento, vi como lejanamente se acercaban Severus y Regulus.

—Cal, tranquilo que no me pasará nada —dije con voz neutra aunque estaba nerviosa, podrían restarme puntos si lo atacaba, Caleb se quitó de enfrente pero aún seguía muy cerca y Altair se fue a llamar a los profesores. De la túnica, Flint saco una botella mediana con una poción en ella.

—La vas a pagar, zorra sangre sucia— dijo Flint, la ira estaba impregnada en su voz, destapó la poción e hizo el amague de echármela, retrocedí dos pasos e hice lo primero que se me vino a la cabeza.

— ¡EXPELLIERMUS!— grité y logre desarmarlo, bueno, quitarle de las manos la poción que tenía. Lo que pasó después de eso, fue muy chistoso; al desarmarlo, la botella de la poción se fue hacia atrás y la mayoría de su contendido terminó regado en Flint que, como consecuencia de sus actos, terminó calvo y sin cejas, por un tiempo. Flint se enojó tanto que trato de pegarme otra vez, el ya tenía fama de ser agresivo. Empujo a Caleb y me fue a pegar, pero una mano detuvo su brazo, miré quien era y descubrí a Regulus junto con Sev, deteniendo a Flint.

—Mejor que te vayas, andr...Stone — dijo Regulus, un poco cansado de retener a ese sin cerebro, asentí y cuando volteé para irme, vi a Altair llegar con la profesora Mcgonagall.

— ¿Qué está pasando aquí? — dijo la profesora con una expresión enojada, apretando los labios y frunciendo el ceño después de ver la escena que habíamos montado.

—Verá, profesora Mcgonagall — empezó a hablar Regulus con un tono neutro, ¿defendería a Flint o a mí? — hace más de una semana, ocurrió que Flint estaba insultando a Andr…Stone y ella se defendió, dejando callado a Flint y el quiso vengarse regándole una poción para que la dejara calva y sin cejas. Stone se defendió y desarmo a Flint quien tenía la poción en la mano y se le regó a él, cosa que lo dejo calvo —soltó una risa suave pero corta— y después de eso, se descontroló y acá Severus y yo estamos deteniéndolo para que no la mate a puños.

—Gracias por eso, señor Black— dijo la profesora Mcgonagall, miró severamente a Flint y dijo con tono estricto — 40 puntos menos para Slytherin y usted será castigado, señor Flint —después miró a Sev y Regulus — 10 puntos para cada uno, por defender a su compañera. —después dirigió su mirada hacia nosotros — 5 puntos para cada uno por no buscar pleito y no atacarle también, además sé que la señorita Stone solo quería defenderse — la profesora se retiró llevándose a Flint con ella, Severus y Regulus se adelantaron mientras que nosotros nos quedamos atrás, para calmar a un furioso Caleb y decirle con detalles lo que pasó. Lo pensé bien, Regulus y Sev apenas iban llegando a la entrada, decidí seguirles para agradecerles mientras Caleb y Altair, se quedaron hablando de los exámenes.

— ¡Black, Snape! — Exclamé llamando su atención mientras me acercaba rápidamente a ellos, Severus me dijo que tenía prisa así que le agradecí rápidamente y después se fue— Emm, Reg…Black, gracias por lo de hace unos momentos— le sonreí y él me miró sorprendido, rápidamente cambió su mirada a una fría y gélida aunque sus ojos seguían siendo hermosos y más de cerca.

—No se te ocurra llamarme por mi nombre, sangre su…— decía con su voz impregnada de desdén, lo interrumpí, no quería escucharlo diciéndome eso, no hoy.

— Por favor, no me digas así, no hoy— le dije suavemente con una sonrisa triste.

—Bueno— aceptó él, miró hacia otro lado y luego volvió a dirigirse hacia mí— solo lo hice por mi casa, al igual nos quitaron puntos— sonaba molesto, ¿quién no? Pobres los Slytherins que tienen que convivir con Flint. Regulus miró hacia el piso mientras se rascaba la nuca—agradezco que estés bien, ese estúpido no alcanzó a hacerte nada— su voz se había suavizado y no dejaba de mirar hacia el piso, cuando subió su mirada, estaba ligeramente sonrojado, en sus ojos grises había un brillo especial aunque se dio cuenta de eso y carraspeó, volviendo a su mirada fría y su pose recta.

—Aunque lo hayas hecho por tu casa, gracias y sé que con Slytherins como tú o Snape, ganan más puntos de los que pierden— dije siendo totalmente sincera, le sonreí, no una sonrisa normal si no la que solo guardaba para la persona que realmente me gustara— eres tan lindo, Black— dije mis pensamientos y luego caí en cuenta, me sonrojé abruptamente y me mordí el labio avergonzada— B..Bueno, ehm, gracias por todo y nos vemos el próximo año— Expresé rápidamente y me dirigí hacia el camino que daba a mi sala común, no sin antes guiñarle un ojo junto con una sonrisa tierna.

Después de todo ese rollo, me dirigí la sala común de Hufflepuff, dejé mis cosas y esperé que Altair y Caleb llegaran para después ir al gran comedor. Cuando llegaron aún faltaba 1 hora para ir a comer, Caleb se fue a bañar y Altair se puse a leer un libro muggle que le regalé de navidad, era "los cuentos de las sirenas" de J.K Rowling; mientras que yo me dispuse a leer un libro llamado "eres la felicidad que la da forma a mi patronus" de Adhara Selwyn, abuela de Altair, era de portada azul oscuro con un lindo patronus corpóreo que era un león en tonos plateados, azules y blancos.

— ¿cómo está el libro? —preguntó Altair, pusiste el separador en el libro y lo cerraste.

—Es interesante, tu abuela solo logró un patronus corpóreo al conocer a tu abuelo y enamorarse de él, eso me dices tú y en el libro narran eso, pero con otros nombres. — respondí impresionada de ver como el amor podría ser tan fuerte para darle forma a un patronus— ¿Cómo está el tuyo? — pregunté.

—Está interesante, la historia de una sirena que se enamora de una chica humana es linda, los muggles tienen mucha imaginación aunque nunca hayan visto a una verdadera sirena— dije con una sonrisa característica de ella, amplia y un poco desviada hacia la derecha, sabía que la había gustado el libro porque en sus ojos azules demostraba mucho interés como cuando está en clase de herbología. Al minuto bajó Caleb, oliendo a lavanda y con el uniforme limpio.

— Vamos al gran comedor— dije levantándome y yendo hacia la puerta con el libro en mano, iba a salir pero la voz grave de Caleb frenó mi caminar. — ¿qué pasa?

—Dos cosas, Meda. — dijo Caleb, llamándome por un mote que estaba acostumbrada a escuchar aunque antes lo odiaba— ¿por qué llevas el libro? y— el respiró profundamente y se pasó la mano por su pelo castaño— ¿Te…te gusta Regulus Black? — me dijo con una cara triste. Di un brinco hacia atrás y mire hacia un lado, joder, ¿qué le iba a decir? Traté de calmar mi respiración y lo miré a sus oscuros ojos que estaban pendientes de cada movimiento que hiciera, agradezco que la sala común esté vacía en estos momentos.

—El libro se lo voy a prestar a Severus— dije mostrando el libro en alto, ya ellos sabían de mi amistad con él— y…—la respiración se me aceleró— Sí, e…él me gusta mucho— dije de golpe y el hizo una mueca, no le gusto ¿o sí?, mierda. —Lo siento por no decírtelo antes— expresé mi culpa ya que él era mi mejor amigo y no lo sabía, el me sonrió amablemente y restó importancia al asunto aunque sus ojos no reflejaran eso. Nos encaminamos al gran comedor.

Al llegar, el gran comedor estaba decorado con listones verdes y plateados y un gran estandarte a la espalda de los profesores, era verde y en el centro una serpiente plateada, eso significaba dos cosas, Slytherin ganó la copa de las casas y bueno, también la copa de Quidditch.

Le di el libro a Altair para que se le diera a Sev, era matar dos pájaros de un tiro, ¿por qué? El es mi amigo, pero casi nadie sabe ya que ya es difícil que sea amigo de Lily, ahora que fuera amigo de dos hijas de muggle, era mucho de lo que se podía y más en Slytherin y la otra cosa es que a Altair le gusta Sev, desde hace poco pero le gusta.

Ya en la mesa de Hufflepuff y Altair feliz de haber hablado con Severus, nos dispusimos a escuchar al director, los puntos; Slytherin con cuatrocientos ochenta y dos puntos, Hufflepuff con cuatrocientos cincuenta y seis puntos, Gryffindor con trescientos noventa y seis puntos; y Ravenclaw con trescientos setenta y dos puntos. Después nos dispusimos a comer, no me había dado cuenta del hambre que tenía hasta que apareció la comida. Mientras comían los jefes de cada casa iban entregando las notas a cada estudiante.

— ¿Cómo les fue? —preguntó Altair a sus amigos mientras revisaba sus notas.

—Muy bien, tuve 7 extraordinarios y 2 supera las expectativas — dije feliz aunque para la próxima lograré todo en extraordinario — fueron herbología y cuidado de las criaturas mágicas— hice una mueca — el próximo año pienso dejar estudios muggles y meter runas antiguas, ¿Cómo les fue? —pregunté.

—Bien, normal —dijo Altair y la miré expectante— en herbología, encantamientos, DCAO y cuidado de las criaturas mágicas tuve extraordinario; en transformaciones, historia de la magia y astronomía tuve supera las expectativas; pociones y runas antiguas tuve aceptable— dijo ella conforme con sus notas— ¿a ti, Caleb?

—Bien, en DCAO, encantamientos, pociones y transformaciones tuve supera las expectativas; en astronomía, aritmancia y cuidado de las criaturas mágicas tuve extraordinario; en historia de la magia y herbología tuve aceptable— dijo él mientras con sus manos hacia una V de victoria. Al final, todos tuvimos buenas notas y la copa de las casas la ganó Slytherin aunque Hufflepuff no estuvo muy lejos de haberla ganado.

Al otro día, mientras alistábamos todo a Altair se le ocurrió que me comprara una mascota, era la única de nuestro curso que no tenía mascota— después veré si la compro o no, Altair— sonreí mientras metía la última prenda al baúl— el próximo año, trataré de entrar al equipo de Quidditch y también quiero ganar la copa de las casas— expresé uno de mis sueños que tenía en Hogwarts.

—Es que vamos a ganar esa copa— dijo Altair con una mirada de que pequeña competitividad— Hay que irnos.

Dos horas después, ya todo el expreso de Hogwarts estaba atestado de estudiantes, decidimos sentarnos con los Leones en un compartimiento, pasaron las horas comiendo y riendo grageas y ranas de chocolate. Al llegar a King cross, tardamos un poco al salir del andén.

— ¡Andrómeda! ¡Teseo! —exclamaron mis padres felices de vernos, abracé feliz a mamá y papá, Teseo no era de muestras de cariño, pero los quería.

—Tenemos tantas cosas que contarles— dijimos al Unísono, yo, feliz porque Regulus me estaba comenzando a poner atención y Teseo porque se consiguió una novia, es de mi curso y es Slytherin, se llama Briseida Lestrange. Me despedí de mis amigos y descubrí que Regulus me estaba mirando, le sonreí y le guiñé el ojo a Regulus sin que su madre se diera cuenta, el se sonrojó y retiró la mirada.

Terminó el tercer año y ya empezaron mis vacaciones, espero que pase algo interesante desde ahora en mis vacaciones o mejor, en mi cuarto año.


Hola, ¿qué les pareció? ¿Qué creen qué sera de Flint? ¿Qué puesto creen que quiere Andrómeda en el equipo de Quidditch? ¿Shippean alguna pareja?

Espero que les haya gustado, gracias por leer

les quiere, Paula

PD: ¿cómo es su varita?

R: la mía es de ciprés, con nucleo de fibra de corazón de dragón, 32,38cm, flexibilidad ligeramente elástica.