Ann: "¡Navidad, navidad Santa me estafo, mis regalos son un fiasco nada me gustoooo XDD!"
(Turba enfurecida ¬¬)
Ro: Oh, volvemos a los viejos hábitos u.u. Al menos la turba enfurecida sabe que hacer esta vez XDD, en el capitulo pasado estaba algo confundida XDDDD.
(Turba enfurecida ¬/¬)
Ann: ¡Wiiiii navidad º¬º!
Ro: Discúlpenla, se ha tenido que ahogar en dulces para tener más energía u¬uUU
Ann: oO (dándose cuenta de donde esta)...oh si, cierto o/o, Gomen por no haber publicado el mes pasado TT¬TT, tuve algunos problemas u.u, falta de tiempo o.o, y una de mis perritas que murió.
Ro: Da u.u. Pero de todas formas, eso no quiere decir que el mes que viene no vaya a cumplir n—n
Ann: HAI n¬n! Así que espero les guste el capitulo Ne n—n.
Ro: Ok, he aquí la actualización n-n, les recuerdo que esta es una historia extraña que surgió de repente oO, es algo absurda pero sea pacientes Ne o.o, esta es la primera vez que Ann intenta algo así o.o.
Ann: También es una situación inusual que no nos hace responsables de pérdida de neuronas oO, pues aunque "digo" que esto contiene humor ¬¬UU, no puedo asegurarlo u.u. Además, queremos darle un especial agradecimiento a SANGO HIWATARI º¬º que amablemente reviso el Fic antes de ser subido º¬º
De acuerdo BeyBlade no nos pertenece bla, bla, bla, y bueno todas esas cosas que siempre toca repetir -.-
Homo fóbicos ¡HUYAN! YuriyxKai, luego no digan que no se los advertí u.u, Kai hace de uke.
TERCER PASO: ¿QUÉ TIPO DE PERSONAS LE GUSTAN? (Any kind of guy- Big Time Rush)
Estos paseos comenzaban a cansarle. La constante presencia de los demás era increíblemente molesta. Pero debía "agradecérselo" a su acosadora personal que lo arrastraba antes de notarlo. El aturdimiento inicial es la combinación perfecta de un asalto mientras duerme y el hecho de ser tirado cruelmente de la cama, hacia la ducha. Ahí la loca muchacha le gritaba desde afuera, para que se apurara porque los iban a dejar.
Atontado y más dormido que despierto, Kai se veía obligado a aceptar, principalmente porque no pretendía quedarse encerrado todo el día en el baño. Eso no quiere decir que no haya querido eludirla, pero por alguna absurda razón, al final terminaba asistiendo así que dejó de intentarlo.
—Mariam…-llamó a la desquiciada peliazul a su lado.
Ahora estaban en un parque botánico, rodeados de bonitas flores, donde las fuentes y los lagos resaltaban en el bello lugar. Hoy no hacía tanto calor debido a los árboles y las montañas cercanas. Sin embargo, apreciar el paisaje sería más sencillo si no estuvieran escondidos tras unos arbustos.
—Mariam…
—Shhhh
—Hn
Ojos carmín rodaron hastiados. Estar de cuclillas resultaba fastidioso, sin mencionar que su amiga tenía unos enormes binoculares con los que observaba la cafetería, que no estaba a más de dos metros de distancia. La inutilidad del objeto era evidente debido a la proximidad, así que casi sentía pena ajena cada vez que las personas los observan. Kai podía asegurar que ella de todas formas los usaría aunque estuviera a centímetros de la persona que espiaba.
—¿Qué estamos haciendo?- indagó el bicolor.
…aparentemente miraban a Yuriy Ivanov, que estaba sentado en una mesa tomando un jugo. Por el momento les daba la espalda, pero cada tanto giraba por sentirse observado, por lo que ellos debían esconderse en los matorrales, mientras rogaban por que el pelirrojo no se levantara a buscar el origen de la incómoda sensación.
Gracias a que el lugar era grande, y a esa hora de la mañana había poca gente, era mucho más fácil observarlo desde la "distancia"
—Es la segunda parte de mi plan- explicó Mariam sin bajar los binoculares- Tenemos que averiguar qué tipo de personas le gustan.
Hiwatari resopló antes de observar a su Taicho (capitán), que estaba solo. El incidente de la piscina no terminó de la mejor manera, de hecho tuvieron que separarlos o no iban a limitarse a los golpes con la pelota. No es como si aun estuviera enojado (no demasiado) pero eso no significaba que dejara de pensar que el otro era un idiota (porque sí lo era) Con el ceño fruncido miró en otra dirección, aunque un leve rubor tiñó sus mejillas por ser partícipe de algo tan ridículo.
—Oh mira- dijo la chica al extender otro par de binoculares.
—Nh.
Dudoso en un principio, Kai decidió aceptarlos. Después, sólo necesito un segundo para enfocar a Ivanov que desvió un poco la mirada hacia una muchacha de cabello negro hasta los hombros. No era particularmente bonita, pero siendo justos, poseía lindos labios y una cintura estrecha. Más, en verdad se vería mejor, si la bufanda azul que llevaba no le tapara parte del mentón.
—Genial- sonrió la peliazul. Distraída, tanteó la libreta cercana y comenzó a escribir.
El ruso era una persona difícil, de todas las personas que le habían pasado cerca, ésta era la segunda que miraba, aunque no había ningún patrón entre ellas. En realidad, la primera vez fue un muchacho castaño que estaba discutiendo con su amigo. Además de eso, no tenía nada de especial, no era atractivo, y ciertamente aun era muy joven.
—De acuerdo, vamos a hacerle unas cuantas preguntas- dijo tan alegre y despreocupada, que Hiwatari entrecerró los ojos en desconfianza.
Indiferente a ello, Mariam dejó los binoculares a un lado para sacar unas hojas de su bolso.
—¿Qué es?- preguntó con recelo tras recibir los papeles.
—Realice una encuesta muy detallada con todas las revistas para mujeres que encontré, eso incluye las investigaciones que había en la biblioteca e internet, y las opiniones de psicólogos expertos en temas de pareja- señaló orgullosa luego de tirar en el suelo varias revistas, libros, y hojas sueltas que había en el interior- Esto debe ser suficiente para encontrar una buena respuesta que nos ayude, así que ve y pregúntale.
—…
Como si le hubieran hablado en otro idioma, Kai enarcó elegantemente una ceja que consiguió que la Blade luchadora frunciera el ceño.
—¡Vas a ir!- exigió ella ante la renuencia en moverse.
—Claro que no- repuso sin mirar lo que tenía en la mano.
—¡No pasé la tarde y parte de la noche investigando, para que no sigas el plan!
—No te pedí que lo hicieras.
—Tienes que mostrarte interesado ¿Cómo demonios va a saber Yuriy lo que sientes si no le das señales?
—¡Pero esto es ridículo!
—¡Ve a hablar con él!
—¡No voy a ninguna parte!
—¡Claro que vas!
Por alguna extraña razón, ambos comenzaron a discutir. Incluso hacían ademanes con las manos y constantemente señalaban a Ivanov. Si se ponían a gritar no iban a ser tan llamativos; porque por el momento estaban "escondidos" en los arbustos y su equipo de "espionaje" estaba a la vista.
—No es bueno que los amantes peleen.
—…
Como si hubiera aparecido un fantasma, la pareja saltó en sus puestos y retrocedieron por instinto. Además, dieron algo parecido a un grito ahogado que negarían para mantener el orgullo. Eso no evitó que los corazones latieran rápido, y se erizaran como unos gatos, antes de ver a la sonriente figura de Brooklyn a su lado.
—No somos amantes- áspero Mariam.
Sin inmutarse por la reacción, el pelinaranja que se había inclinado para hablarles, se irguió un poco cuando Yuriy Ivanov se acercó tras la espalda. La discusión atrajo su atención, sin mencionar que la presencia del líder de BEGA fue el incentivo necesario para incorporarse.
La chica saltó contenta, aun cuando el pelirrojo mantuvo su semblante neutro y la observó durante unos escasos segundos. Ya que toda su atención se centró en su segundo al mando, que lucía algo inquieto, tal vez un poco enojado. Quizás seguía molesto por lo de la piscina, lo cual es comprensible considerando que fue su culpa iniciar la pelea, sin embargo no iba a dar una explicación por ello.
Curioso, entrecerró los ojos para ver a través de las emociones ocultas. Pero una vez Kai se sintió observado, frunció el ceño. Eso pareció suficiente para que ambos se mostraran ariscos. Era como si se repelieran, por lo que Brooklyn sonrió divertido, aunque Marian resopló por lo bajo.
—Kai…-llamó el líder de BEGA, y no hubo necesidad de otra cosa para romper el infantil duelo de miradas-…si no estás ocupado ¿sales conmigo?
—…
De acuerdo, finalmente tenía toda la atención de pequeño grupo. Dos pares de ojos en particular se abrieron un poco más de lo normal, aun cuando Hiwatari no se veía sorprendido; tal vez un poco desconcertado por el inesperado giro en los sucesos. Pero, el día anterior habían hablado de batallar, y él acepto, así que debía referirse a eso.
—No puede- dijo Mariam rápidamente. Sin delicadeza, lo golpeó con su propia mano en el pecho- Kai tiene algo para ustedes.
Los ojos carmín se afilaron al ignorar olímpicamente a los capitanes. Durante unos minutos nadie volvió a hablar, así que la muchacha suspiró harta de su necedad.
—Bien, yo lo leo.
—Hn
Pensándolo bien, eso sonaba mucho peor. El bicolor no sabía que disparates escribió, por lo que apartó la encuesta antes que pudiera alcanzarla.
—¿Eh?- masculló la integrante de los Saint Shields en confusión.
—Yo lo hago- dijo con aparente desinterés- Esto lo hizo Mariam, es…
—Una encuesta- sonrió ella- Elabore una manera de medir el perfil para encontrar pareja.
—No pensé que tuvieras un lado femenino tan presente- dijo Yuriy apático. Sin embargo frenó el impulso de preguntarle porque seguía insistiendo con eso.
—Pregunta- dijo Brooklyn, indiferente a la muchacha que fulminó al ruso con la mirada.
Personalmente, a él le encantaba la forma casi insegura, con que Kai se mostraba. No era muy notorio para los otros dos, pero el tenue brillo en sus ojos y el mutismo mientras Ivanov y Mariam discutían, lo hacía sencillamente apetecible. Fue por ello que una mirada depredadora resurgió con el mismo tinte homicida que emplea en una batalla.
El bicolor se erizó, pero cuando intentó buscar el motivo de su incertidumbre, sólo encontró la amable expresión del pelinaranja.
—Uh…Dice: ¿Qué atributos físicos te parecen más atractivos en una persona?
—Los labios- dijo Brooklyn.
—Los ojos- respondió estoico Yuriy.
Oírlo hablar fue extraño. Hiwatari observo al pelirrojo, porque no hubiera esperado que participara en la locura de su desquiciada amiga. Intrigado, se tomó otro momento antes de volver a centrarse en la hoja.
—Segunda pregunta: ¿Qué tipo de personalidades te atraen?
—Nunca me ha interesado nadie- dijo Brooklyn con desenvoltura, y no es como si los demás no lo supiera, pero cuando sus ojos verdes recayeron en el bicolor, las cosas parecieron cambiar-…hasta que fui derrotado.
Hablaba tan casual y despreocupado, que incluso mantuvo una sonrisa. Kai lo miró con curiosidad ¿Se supone que eso tiene algún significado en particular?
—¿Eso qué quiere decir?- indagó Yuriy al entrecerrar los ojos.
—Que la personalidad de Kai fue la primera que me interesó. Por eso quiero otra Blade batalla.
Esto comenzaba a ser extraño. Descifrar las intenciones del capitán de BEGA resultaba imposible. Mariam arqueó una ceja antes de reparar en el ceño fruncido de Ivanov, que tampoco se veía muy feliz con no poder comprender sus palabras.
Pero, el ruso-japonés no tenía ni el más mínimo interés en indagar la extraña mente de Brooklyn. La oscuridad que ocultaba tras esa agradable expresión, lo adormecía hasta sumergido en un pozo de desasosiego. Experimentar ese grado de penumbra y locura entremezclado no era agradable. Él era como un cuervo, que al extender las alas creaba una tétrica sensación que aun lograba erizarlo.
—Eh… ¿Tú qué piensas Yuriy?- dijo Mariam para romper el extraño ambiente.
Como si eso fuera suficiente para llamar su atención, el pelirrojo la miró de soslayo por ser apartado de sus pensamientos tan repentinamente. Ahí, lo vio divagar, seguramente con la intención de responder, pero al entreabrir los labios, frunció el ceño.
—Esto es estúpido- bufó de mala gana.
—No tienes porque enojarte- gruñó Mariam- Siguiente pregunta.
—Nh- masculló Kai en afirmación- Cuando sales con alguien, prefieres que su compañía sea:
A) Amable y culta.
B) Sereno y respetuoso.
C) Divertido y extravagante.
D) Irónico y calmado.
—D- respondieron ambos al mismo tiempo.
La única chica los observo extrañada. Creía que esa era una pregunta un poco capciosa (considerando sus personalidades), pero sin interés en las reacciones ajenas, Kai siguió leyendo.
—Si la persona con quien estas saliendo está intentando conquistar a alguien más, tú:
A) Intentas reanudar el romance.
B) Lo mandas al diablo.
C) Le exiges una explicación.
D) Te das cuenta que no vale la pena y sigues con tú vida.
—D
Nuevamente hablaron al unisonó, pero ahora fue inevitable mirarse. Yuriy en especial, lucía algo mosqueado.
—Hn, me voy.
En realidad se preguntaba por qué demonios seguía con el extraño trío. Sin pensar, les dio un rápido vistazo antes de dar media vuelta. Por un breve instante sus ojos encontraron los carmín, pero no se distrajo con la expresión calmada, o con la leve mezcla de curiosidad que los acompañaba.
—No te vayas Yuriy- pidió Mariam. Instintivamente dio un par de pasos hacia adelante, pero sabía que si lo seguía, terminaría presionándolo y eso no era bueno- Nh.
Cansada, suspiró de mala gana, mientras que tras su espalda Brooklyn se acercó despreocupado a Kai.
— No olvides nuestra Blade batalla- sonrió. Los orbes de fuego comenzaron a apagarse. El líder de BEGA desplegaba la oscuridad a propósito cuando estaba con él, porque de verdad le encantaba verlo sumergirse en ese caótico estado.
—Hn- musito el bicolor al cerrar los ojos. Por reflejo retrocedió, pero el otro avanzó la misma cantidad de pasos.
Una de las cosas que más le gustaban de Hiwatari, era su tenacidad para escapar de la penumbra. Por eso sonrió divertido, aun cuando el ruso-japonés se veía notablemente incomodo.
—Kai…-llamó Brooklyn suavecito. Le gustó la forma en que pronuncio su nombre, especialmente porque consiguió que los bonitos ojos de fuego lo miraran.
El par de infiernos se apagaron un poco más, y su dueño empezó a hundirse en ese mar de sombras. Era sencillamente magnifico contemplar como esa intensa esencia iba extinguiéndose poco a poco. Por ello, lo tomó del brazo.
—Uh…tenemos que irnos- dijo Mariam, insegura de lo que ocurría.
Por suerte, eso pareció suficiente para que el bicolor parpadeara un par de veces y rompiera la lúgubre ilusión. Algo tan simple divirtió al pelinaranja, porque domarlo en realidad sonaba entretenido, en especial por la agresiva naturaleza que fragmentaba su poder. Pero, por el momento los vio partir. Más tarde tendría tiempo de apagar adecuadamente el brillo de sus ojos; ahora permaneció en silencio unos minutos antes de ocuparse de sus propios asuntos.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
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Los pasos rápidos de la pareja, gradualmente se transformaron en un calmado trotecito, que culminó con una suave caminata entre los bellos jardines. La chica suspiró aliviada, aunque ignoraba porque sintió el repentino impulso de huir. Claro que no iba cuestionar sus sentidos cuando ya la han salvado en otras ocasiones.
—¡Mariam!- llamó Julia desde la lejanía. Cerca de ella, estaban los demás equipos que reían despreocupados- ¡Vamos a dar el Tour! ¡Vengan!
Con una sonrisa, la peliazul alzó una mano a manera de aceptar el ofrecimiento. Los jardines eran enormes, incluso abarcaban parte del bosque cercano. Por costumbre, sujetó la mano de Kai para evitar que escapara.
—Bueno, al menos no perdimos el tiempo- dijo ella- Sabemos que a Yuriy le gustan las personas serias, y las relaciones estables.
—¿Supiste eso con dos preguntas?- inquirió impasible, y sin real interés.
—¡Ese es el poder de mi encuesta!- rió Mariam- Sin embargo, si nos hubiera dicho que tipo de personalidades le gustan, nos ahorraría muchos problemas.
—No te lo dirá.
—Quizás no…-divagó sin desalentarse-…pero tal vez a ti si te diga algo.
Kai la observó de reojo al dejar de caminar. Ahora estaban a una distancia prudente del grupo más grande, donde el guía del parque hablaba de las flores violetas de la izquierda.
—No sé por qué dices que no se llevaban bien. He visto que cuando Brooklyn o Hiro te hablan siempre se acerca- señaló divertida. Seguramente ese extraño comportamiento eran celos, de ser así su trabajo sería mucho más fácil.
—Hn
Pero Kai no pareció entusiasmado con el planteamiento. Su rostro se mantuvo sereno e inexpresivo, mientras el viento sopló y su cabello se removió con rebeldía. Las flores también se mecieron, pero él arrugo graciosamente la nariz por sentir que le picaba.
—Eso es porque Ivanov cree que voy a abandonar el equipo sin decir nada. Esta vez quiere que le diga de frente que me voy, y no que desaparezca sin aviso.
Ahí iba otra de sus perfectas hipótesis. Mariam frunció el ceño al comenzar a caminar debido a las indicaciones del guía. Ese par no era muy romántico, claro que los chicos usualmente no lo eran. Cansada resopló, hasta que otra idea se prendió en su mente. Debía atacar todos los flancos posibles, hasta estar segura que Yuriy Ivanov no estaba celoso de las personas junto a su segundo al mando.
—Entiendo que piense que te irás con Hiro, pero ¿Por qué Brooklyn?
—La última vez que Brooklyn me derrotó, volví con la BBA Revolution- informó indiferente, luego de estornudar con la llegada de una nueva brisa.
En silencio, Hiwatari vio las flores blancas que estaban en su máximo esplendor. Pero no pudo apreciarlo debidamente, cuando comenzaron a caminar de nuevo. El aire fresco se hizo más frio conforme se internaron entre los árboles.
—¿Nh?
Aunque ambos parpadearon en confusión al sentirse observados. Deducir el porqué de las miraditas fue sencillo, al recordar que estaban tomados de las manos.
—No voy a soltarte ¿sabes ¬/¬?- dijo Mariam en cuanto entrecerró los ojos en amenaza hacia los Blade luchadores. Algunos giraron, otros comenzaron a cuchichear entre sí, pero la mayoría sonrió con picardía- Demonios, no van a callarse.
Tampoco es como si a Kai le importaran. Así que miró hacia arriba para centrarse en ese entretejido de ramas; la luz entraba con dificultad por lo que creaba una refrescante sombra. En silencio siguió caminando por el terreno irregular, cada tanto debía pasar por encima de alguna gruesa raíz mientras miraban distraídamente la fauna que el guía señalaba. Aun no soltaba a la chica, de hecho en algunas ocasiones ella tropezaba y lo sujetaba con más fuerza, por lo que debía ayudarle.
—Hn…-musitó el bicolor luego de 15 minutos de estar en el bosque- ¿Por qué estas ayudándome?
—Ya te lo explique- dijo Mariam sin dejar de ver las flores.
—No, no lo hiciste- señaló con neutralidad- Ibas a hacerlo, pero te interrumpieron.
—…
No hubo respuesta. Pasados unos minutos Hiwatari se centro completamente en quien no lo miraba, de hecho evitaba hacerlo, y por primera vez sintió que la Blade luchadora quería soltarse, así que se detuvo. Mariam siguió caminando, pero debido a sus manos entrelazadas, su brazo quedo extendido.
De todas formas no giró, siguió dándole la espalda. A pesar de la posición, Kai pudo ver que sus orejas comenzaban a ponerse rojas. Curioso enarcó una ceja.
—Hmmmm….-masculló la integrante de los Saint Shields. A regañadientes, miró hacia arriba en busca de las palabras que no sabía expresar. Los tenues rayos de luz que la acariciaron, la hicieron ver muy bonita a pesar de mantener esa expresión incierta en su rostro- Bueno, a mi...me gta aguen.
—¿Qué?
—¡Me gusta alguien! ¿De acuerdo?...Yo no me di cuenta de cuando ¡Sólo paso y…!
Abrumada, y sintiéndose algo sofocada por la manera en que su corazón palpitó más rápido, dio media vuelta para encarar al ruso-japonés.
—¿Eh?
…pero lo que encontró, la desconcertó hasta el punto en que abrió grandes los ojos por la impresión. Porque, Kai Hiwatari tenía los ojos vidriosos y algo rojos; como si estuviera a punto de llorar. De hecho, él también se sorprendió cuando una solitaria lágrima se deslizó delicadamente por su mejilla; fue igual a una suave caricia que lo obligó a soltar la mano femenina.
—¡¿Qué te pasa?- exclamó Mariam al acercarse sin saber que hacer- ¡Lo siento!
—¿Por qué demonios te disculpas?- bufó Kai algo mosqueado.
Despacio, y con fastidio le dio la espalda. Demonios, inevitablemente estornudo en un par de ocasiones. Sus ojos ardían, le molestaba la garganta, y pronto las lagrimas parecieron tener sentido.
—¡Gomen, Gomen!
Pero las constantes disculpas de la muchacha que revoloteaba a su lado, lo distraían. Así que la miró por el rabillo del ojo, ya que no le gustaba que lo vieran en ese estado.
—Cállate.
—Lo siento, pero no se qué hacer cuando las personas lloran- informó luego de alzar las manos, aun cuando no sabía qué hacer con ellas- ¡No llores!
—Cálmate, parece sólo una alergia.
—¿Alergia? Oh sí...Claro, estamos rodeados de polen y esas cosas- dijo Mariam ya más tranquila. Por un absurdo momento pensó que era su culpa que estuviera en ese estado- Bien, espérame aquí, iré a ver si una de las chicas tiene algo para las alergias.
Con una sonrisa, la peliazul viró y salió corriendo hacia el grupo más grande, que ya estaba lejos. Por eso debió saltar y correr ágilmente a través del terreno irregular. Kai la observó y medio sonrió por su preocupación. Claro que el gesto duro un escaso segundo. Las lágrimas se detuvieron, pero no significaba que tuviera intenciones de seguir con el estúpido paseo.
—Hn
Desinteresado, giró sobre los talones para ir en la dirección contraria. Eso no evitó que sacara su celular del bolsillo del pantalón. Dejar a Mariam después de esa muestra de gentileza era injusto, así que empezó a teclear un mansaje de texto sin dejar de caminar.
Todavía le ardían los ojos, y sentía una molesta comezón en la garganta. Nunca había sufrido de alegrías, y era extraño considerando que cada cierto tiempo dormía en el bosque, debido a los entrenamientos de Beyblade. Esto ciertamente no le gustaba. Aun indiferente, se centro en la pantalla del celular mientras enviaba el mensaje, que decía que la esperaba en una de las cafeterías. Después, guardo nuevamente el aparato en el bolsillo, mientras algunas ramitas crujieron bajo los zapatos. El viento sopló y los arboles se mecieron con su caricia. Extasiado cerró los ojos, pues a pesar de la maldita alergia, la naturaleza siempre lograba tranquilizarlo.
—Hn
Sin embargo hubo algo curioso que le hizo entreabrir lentamente lo ojos. Sin dudar observó las hojas de la encuesta, que todavía llevaba consigo. ¿Cómo podía Mariam tener tiempo para hacer esas cosas, cuando prácticamente pasaban casi todos los días juntos? De hecho, en algunas ocasiones desayunaba, almorzaban y comían juntos. Cansado suspiró, no era extraño que los demás pensaran que eran pareja.
—…
Pero obviando eso, analizó con curiosidad los papeles en su mano. Inevitablemente enarcó una ceja, y mientras caminaba comenzó a leer….Esto era, casi como cualquier encuesta hecha para una revista para mujeres, pero efectivamente tenían esas pequeñas trampas inteligentes, que le darían una respuesta concisa del tipo de persona que le gustaban, como le gustaban, porque le parecían atractivas y cuál es el requisito fundamental para ser una pareja perfecta.
Sin embargo, como no terminó de interrogarlo, ya no podría saberlo.
—Yeb (maldición)- resopló con fastidio cuando sus ojos se aguaron.
Lentas pero abundantes lágrimas se deslizaron por sus mejillas. No podía ver por dónde iba, así que se detuvo. Todavía le faltaba mucho para llegar a la cafetería, pero avanzar en esa condición le aseguraba una visita al suelo. Hastiado, comenzó a limpiarse con el dorso de las manos (aunque ellas estuvieras ocupadas con las hojas) Su visión se volvió borrosa por la humedad, así que cerró uno de sus ojos.
CRACK
…demonios.
Una rama se quebró tras su espalda. Con cuidado bajó un poco las manos luego de ocultar su mirada entre los mechones de cabello. Sentía a alguien cerca.
—No esperaba encontrarte aquí.
Deben estar bromeando ¿Por qué sencillamente no aparece Boris para mejorar su día? Comenzaba a pensar que el destino tenía un morboso sentido del humor, o de verdad estaba maldito. Porque oír la voz de Yuriy Ivanov, sólo complico el endemoniado problema.
—No me gustan las multitudes- resupo Kai sin moverse- Hn
Molesto, maldijo su estúpida suerte y gruñó al escuchar los pasos cada vez más cerca. El pelirrojo no pareció notarlo, ya que se distrajo al mirar en todas las direcciones, para asegurarse de que cierta Blade luchadora peliazul no estaba cerca.
—¿Uh?
No obstante, hubo algo extraño una vez el bicolor comenzó a alejarse. No recordaba haberle hecho algo malo en los últimos cinco segundos para que se fuera. Es cierto que no eran buenos amigos (de hecho no sabía si lo eran), pero normalmente había un contacto visual antes que cada uno partiera por su cuenta.
—…
Impulsado por la curiosidad, Yuriy se encontró siguiéndolo, pues por alguna absurda razón quería verlo a los ojos. Después de todo, así iniciaba su rutina, cuando ambas miradas se encontraban surgía algo intenso, como el fuego y el hielo enfrentándose.
—¿Hay algún motivo por el que me estés siguiendo?- preguntó Kai con frialdad. Fastidiado, se limpió las lágrimas con una mano sin que fuese muy notorio.
—No te sigo, vamos en la misma dirección.
No sabía porque le daba explicaciones, pero cansado de ser ignorado, y ya que todo lo referente a Hiwatari lo hacía impulsivo, Yuriy lo sujetó del brazo para obligarlo a girar. Ahí, los bonitos ojos azules se abrieron un poco más de lo normal, gracias a ese semblante lloroso, y ligeramente sonrojado por las lágrimas.
—¿Por qué estas llorando?- preguntó Ivanov completamente aturdido. Cualquier expresión estoica, se esfumó para mostrar un sincero interés que incomodó al otro.
—No seas idiota, no estoy llorando.
Tener alergia es completamente diferente. Enojado, Kai se alejó; las lágrimas ya habían cesado, pero el rastro húmedo lo delataban. El capitán ruso no impidió que se apartara, lo soltó sin protestar principalmente porque el insulto consiguió mosquearlo. Bueno, al menos el bicolor desvió su atención; que alguien lo viera en una situación tan incómoda no le hacía gracia.
—Ocúpate de tus propios asuntos Ivanov- dijo con dureza- ¿Acaso no tienes a alguien más para molestar?
—¿Por qué no repites eso imbécil?
—…
Aun cuando la atmosfera entre ambos volvía a la normalidad, todo quedo en silencio una vez las lágrimas delinearon el pálido rostro. De nuevo, Yuriy se mostro sorprendido, mientras Kai intentaba controlarse.
—¿Qué te pasa?
Verlo en ese estado era extraño, él lucia vulnerable, y no con ese frio, arrogante y estúpido aire de superioridad. En realidad parecía totalmente desprotegido. Alguna vez escucho que hay personas que se ven atractivas al llorar, y entre ellas, definitivamente entraría Kai Hiwatari. Sinceramente, nunca pensó que alguien pudiera lucir tan malditamente bien en ese estado.
—No es nada- masculló el bicolor al girar un poco- ¿Eh?
—…
Ojos carmín se abrieron grandes, cuando un par de manos le hicieron dar media vuelta, para envolverlo en un apretado abrazo. Antes de poder advertirlo, terminó apoyándose en el cuerpo del más alto. Donde parpadeó confundido un par de veces sin llegar a moverse.
—Nh… ¿Qué haces?- indagó con voz nasal. Si lo seguía sosteniendo de esa manera, terminaría mojándole la camisa, ya que su rostro estaba oculto en su pecho.
—¿Por qué lloras?
—No estoy…
—A mi me parece que si- interrumpió Ivanov.
No es como si se sintiera cómodo con la posición, pero fue lo único que se le ocurrió para calmarlo. Con la mirada al frente, y el ceño graciosamente fruncido, Yuriy fingió enojo e ignoró el tenue rubor en sus mejillas por tenerlo tan cerca.
—No es por nada idiota- sonrió Kai sin que el ruso pudiera ver su expresión.
—Tú eres el idiota si lloras por nada.
El pelirrojo medio sonrió por sentirlo más relajado entre sus brazos, pero aun así, no pudo evitar sentirse desconcertado. Y quizás no era el mejor momento para notarlo, pero él olía tan endemoniadamente bien, que cerró por un momento los ojos. Claro que luego los abrió y resopló entre dientes.
Estaban tan cerca, que podía sentir perfectamente la presión del delgado cuerpo y la manera en que algunos mechones de cabello le hacían cosquillas en el rostro. De hecho, sus brazos que se distribuyeron entre la cintura y la espalda, distinguieron lo delgado que era. Estaba casi seguro que si lo alzaba no debía pesar mucho.
—No es nada- repitió Kai.
Despacio cerró los ojos. Su sonrisa no se borró. Ya recordaba porque le gustaba ese bastardo arrogante. Su estúpida y torpe manera de actuar en temas como estos lo hacía bastante divertido. Además Ivanov estuvo a su lado a pesar de su desconfianza, lo apoyó a su ruda manera, y lo enfrentó sin titubear a pesar de saber que iba a ser ignorado. Era de las pocas personas que no lo engañaba, y le decía las cosas de frente, aunque eso incluyera utilizarlo a su favor en las Blade batallas.
—Estoy bien Ivanov-Taicho (capitán Ivanov)
—Tks.
Yuriy afiló la mirada y chasqueó la lengua en disgusto. El calificativo japonés no le gustaba, y sabía que Kai lo hacía con el único propósito de hacerlo enojar. Esa no era la manera de corresponder a su…Nh… ¿Preocupación? No es como si lo estuviera, pero como fuera, ese imbécil lo iba a oír.
—Sólo es una alergia o algo así- musitó Hiwatari al alejarse lentamente para mirarlo a los ojos.
—No sabía que tenías alergias.
El semblante de Yuriy podía ser neutro e inexpresivo, pero se perdió en el mismo instante en que vio las endemoniadas orbes carmín. Sus manos no lo soltaron, se deslizaron sutilmente por la cintura hasta bajar por la cadera. Después, paulatinamente dejó de sostenerlo.
—Yo tampoco sabía- repuso tras encogerse de hombros con poco interés.
—Hmm…creo que vi una enfermería por allá- señaló luego de un momento de inseguridad. Sin dudar, se movió más cerca para colocar una mano en el hombro del ruso-japonés- Vamos.
Las lágrimas habían vuelto a delinear su rostro, así que Kai intentó limpiarlas. Definitivamente en ese estado no podía ver por dónde iba.
—Maldición- se quejó del bicolor al comenzar a caminar, aunque eso no evitó que escuchara a su capitán reírse por lo bajo- ¿De qué demonios te ríes?
—Deberías verte.
…así de desprotegido, vulnerable…casi lindo.
—Púdrete.
…siempre con esa "encantadora" personalidad, tan simpática como la de un gato enojado. Pero esta vez Yuriy no pudo sentirse molesto, no cuando Hiwatari lucía así.
—Eres tan gracioso- rió el pelirrojo sólo para molestarlo.
—Idiota.
Kai se sonrojó porque el otro tomó su mano para guiarlo. No sabía si lo hizo conscientemente, o era un reflejo. De todas formas no se molesto en averiguarlo. Por suerte las lágrimas no hacían notorio el calor que se acopló en sus mejillas. También intentó no sonreír ante la absurda situación, lo cual fue mucho más fácil luego de maldecir la forma en que su corazón se aceleró.
Él no sabía cómo lidiar con este tipo de emociones, ignoraba como podría acercarse a alguien que lo detestaba, y cambiar aunque sea su concepto para logra que sean al menos amigos. Tal vez Mariam tenía razón, debía enviarle señales. Quizás empezar con algo pequeño.
—Gracias Ivanov.
—…
Yuriy dejó de caminar, y Kai estuvo a punto de tropezar con su espalda. Dudoso en un principio, se limpió otra vez las lágrimas, para intentar verlo.
—Andando- repitió el ruso al jalarlo de la mano.
Era inusual (además de raro e inverosímil) oír a Kai decir ese tipo de cosas, fue casi como si lo golpearan. Aunque, resultó extrañamente agradable. Por otro lado, el bicolor enarcó una ceja ¿Acaso el pelirrojo se sonrojo? Inevitablemente, también terminó riéndose por lo bajo.
—¿De qué te ríes imbécil?- gruñó el pelirrojo.
—Eres tan extraño.
—Lo mismo digo Hiwatari-kun.
Estúpido, así era Yuriy Ivanov, también era un bastardo cuando quería, sin embargo eso estaba bien. Después de todo, ésta es la persona que le gusta. Y por él permitió ser arrastrado en los absurdos planes de Mariam.
…más le valía al idiota apreciar lo que hacía.
Tercera parte: ¿Qué tipo de personas le gustan?
Éxito en la misión: 5%?
Misión fracasada (pero es el puntaje más alto hasta ahora º¬º)
*Nota adicional: Persisten los problemas de comunicación, y discusiones sin sentido u¬uUU. De seguir así no vamos a llegar a ninguna parte ¬¬.
CONTINUARÁ.
Ro: Ann les hizo un doujinshi n0n!
Ann: òÔ…¡¿Waaaaaaa por qué les dices eso ¬/¬? Además interrumpiste mi genial cierre del Fic TT/TT
Ro: Hai, hai u¬uUU. Pero, tú no ibas a decirlo o.o, así que creí que era mejor hacerlo antes que pudieras escaparte ñ¬n.
Ann: ¬/¬…ettooo, pues es un pequeño doujinshi YuriyxKai o/ò, que hice pensando en regalar para navidad n/n. También abrí un Blog donde lo publicare, pero si gustan me dejan mi mail y con mucho gusto se los envió n—n.
Ro: Ann está en su faceta doujinshi XD, así que en el blog se supone que publicara todos sus dibujos. En realidad ella pensaba en plasmar "Como un lobo" oO, pero ya veremos cómo sale eso n-n
Ann: Hai u/¬/u. Por cierto, este Fic se inspiro con la canción de Big Time Rush XD.
Ro: n—n. De acuerdo, hasta aquí llegamos n—n.
Como hay una estúpida norma en el FanFiction que impide contestar los Reviewer en el Fic ¬¬XXX, lo hare en mi profile n-n.
Para llegar al profile sólo tienen que ir a la parte superior donde dice Autor: Ann Saotomo. O si prefieren ir a esta dirección (que viene siendo lo mismo o.o): h t t p / w wwf a n f i c t i o n. n e t / u / 4 8 88 2 3 /
Al final no hay necesidad de colocar "punto com." así no más como está la dirección n-n, bueno, ya saben PERSONAS ENCANTADORES QUE SE TOMARON LA MOLESTIA EN ESCRIBIRME VALLAN A MI PROFILE PARA VER SUS RESPUESTAS n0n.
NOTA: PERSONAS QUE ESTAN REGISTRADAS EN EL FANFICTION, LES ENVIE LAS RESPUESTAS A SUS RESPECTIVAS CUENTAS oO, SI ALGUIEN NO LA RECIBIÓ POR FAVOR AVISAR!
Para dejarme un Reviewer presionan el rectángulo de letras verdes que dice: "Reviewer this histoy/chapter" no hay necesidad de estar registrado en el Fanfiction, para que me dejen un Reviewer u.u, o si prefieren me escriben a mis e-mails los cuales encontraran en mi Profile, donde dice "Ann Saotomo" en la parte de arriba y ahí les sale n-n
Se despiden:
Ann: ¡LES DESEAMOS UNA FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO n0n!
Ro: ¡QUE TODO SU YAOI DE AÑO NUEVO SEA CUMPLIDO XDD!
