Ann: ¡ACTUALIZACIÓN º¬º!

Ro: De nuevo con dos meses de retraso xD

Ann: Problemas técnicos u¬uUU, y sin embargo i'm soooo happy º¬º

Ro: No puedo decir lo mismo de las fans u¬uUU

(Turba enfurecida por la demora: ¬¬XXX)

Ann: Hai, Gomen Nasai TT¬TT

Ro: xDD…la nueva obsesión de Ann por Kuroshitsuji, y su amor indiscutible por Jin Akanishi xD, la hicieron actualizar tan rápido como pudo xDD. Porque cuando ella está feliz, poss… actualiza xD

Ann: Mi amado Jin º¬º

Ro: Para quienes la tiene en Twitter, Gomen Nasai por no cumplir en su fecha de actualización u¬uUU, demo, es mejor tarde que nunca

Ann: Dentro de poco habrán actualizaciones en mi Blog º¬º (otra vez xD), así que dense una pasadita Ne n—n

Ro: Ok, he aquí la actualización n-n, les recuerdo que esta es una historia extraña que surgió de repente oO, es algo absurda pero sea pacientes Ne o.o, esta es la primera vez que Ann intenta algo así o.o.

Ann: También es una situación inusual que no nos hace responsables de pérdida de neuronas oO, pues aunque "digo" que esto contiene humor ¬¬UU, no puedo asegurarlo u.u. Además, queremos darle un especial agradecimiento a SANGO HIWATARI º¬º que amablemente reviso el Fic antes de ser subido º¬º

De acuerdo BeyBlade no nos pertenece bla, bla, bla, y bueno todas esas cosas que siempre toca repetir -.-

Homo fóbicos ¡HUYAN! YuriyxKai, luego no digan que no se los advertí u.u, Kai hace de uke.

CAPITULO CINCO: CELOS.

Las ramas crujieron con la caricia del viento, y desprendieron algunas solitarias hojas que cayeron en el suelo. Todo estaba tranquilo, el clima era fresco, y las nubes se encargaron de encerrar el sol en una prisión de algodón.

—Hn

Apreciar la naturaleza es mucho más fácil cuando no está atascado con esos estúpidos paseos; por lo que, Kai Hiwatari finalmente pudo respirar con calma.

Mariam tampoco estaba cerca, así que se desperezó en el pasto, y permitió que una leve sonrisa delineara sus labios antes de cerrar los ojos. Ahora se sentía completo, casi eufórico a pesar de la sangre en su frente (que en su momento le impidió ver), la ropa manchada de más rojo, y las heridas que no eran profundas, pero marcaban la pálida piel.

—Nh- sonrió irónico.

Esto en verdad era perfecto, no había nada como una Blade batalla para liberar tensiones y olvidar todos los malditos problemas que rondaban su vida.

Claro que cuando la brisa le removió el cabello, Kai debió abrir los ojos para ver el cielo a través de las ramas de los árboles. Su expresión fue neutra y adusta; y al final cerró los ojos porque su pecho dolía, y no se refería a algo físico. No le gustaba sentirse así, con el descubrimiento de una nueva presión que ciertamente le fastidiaba.

Pasados unos minutos, frunció el ceño. Él no era precisamente una persona emocional. Sin embargo, suponía que era una reacción normal cuando te das cuenta que la persona que quieres, esta con alguien más.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La mañana tenía un cielo despejado, y una leve brisa que no ahuyentaba la humedad en el viento, o el calor casi pegajoso que lo rodeaba. Claro que el aire acondicionado del hotel hacía de eso un detalle pequeño e insignificante.

En una habitación en particular, cierta peliazul de bonitos ojos verdes saltó contenta en su cama antes de caer sentada. Kai hubiera esperado otro tipo de reacción ya que ni siquiera terminaron la encuesta, pero ella se mostró tan entusiasta y despreocupada que se sintió desconcertado.

—Ven, ven- índico Mariam tras dar energéticos golpecitos en el colchón, para que se sentara a su lado.

El bicolor enarcó una ceja por la voz nasal, y la nariz roja de la congestión; e intrigado por su estado, accedió acompañarla mientras le extendió las hojas de la encuesta. Aun cuando el cuarto era compartido, no se molestó en averiguar dónde estaba Joseph.

—Gracias- sonrió la muchacha- ¡Mira!

Ella todavía tenía puesta la pijama (una camisa esqueleto, y unos pantalones largos) Y dado que la Blade luchadora era una persona madrugadora, esto sólo resultaba mucho más curioso. A esta hora debería estar lista para su siguiente plan maquiavélico.

—Uh…. ¿Qué es esto?- preguntó luego de sujetar la foto que le fue entregada. No le encontraba sentido a esa mancha borrosa, ni a los extraños colores que más bien parecían la composición de algún cuadro vanguardista.

—¡Son tú y Yuriy!- dijo Mariam al acercarse más- La tome cuando se quedaron dormidos, están abrazados en la cama ¿Ves?

—¡No hicimos eso!

—¡Claro que sí! Mira bien.

Como empezaba a sentirse incómodo, Hiwatari se incorporó luego de arrebatarle la imagen. Las figuras eran difusas como si la lente de la cámara estuviera…mojada.

—¿Cómo conseguiste esto?- indagó al mirarla sobre el hombro.

—Los estaba espiando- sonrió divertida- Tenia que asegurarme que todo saliera bien; y ya que ambos discuten mucho, también debía vigilar que no se mataran entre sí. Por cierto, bonito detalle el de llevarle comida.

—…

Normalmente se hubiera puesto a la defensiva. Pero su atención recayó en la peliazul, que estornudo con los ojos llorosos, y debió estirarse en la cómoda junto a la cama con la intención de tomar un paquete de pañuelos.

—No tenías que hacer eso. Estas enferma.

—Toterias, es syo un pqueño gesfiado- comentó detrás del pañuelo, donde su voz comenzó a sonar mucho peor que al principio. Y tal vez dándose cuenta de ello, se vio obligada a respirar hondo (su pecho al inhalar no se escuchó mejor)- Además, sino lo hubiera hecho, no habríamos conseguido la foto. ¡Mira!

Insistió alegre, con los ojos pequeños por la fiebre. Contenta saltó de nuevo, y señaló la imagen para incitarlo a observarla como es debido.

—Yuriy te abrazo mientras dormías…eso debe significar algo ¿Cierto?

Dudoso, Kai volvió a mirar. Cuando despertó esa mañana el pelirrojo no estaba, lo cual fue bastante extraño considerando que Mariam todavía tenía a Wolborg.

Sonaba lógico que lo esperara para que ambos fueran por la bestia bit, no que desapareciera sin cumplir su cometido. Aunque, en lo concerniente a la nueva información, no recordaba que nadie lo hubiera tocado mientras dormía. Él confiaba bastante en sus sentidos, los cuales se disparaban en alerta cada vez que alguien se acercaba más de lo debido (después de todo, así fue criado) Por eso estaba algo escéptico de sus palabras.

—Muy bien, este es el nuevo plan- prosiguió Mariam tras subirse por completo en la cama- Hoy iremos al festival del Templo Nagashimi, así que ve y entrégale su Blade, y pregúntale si va a ir.

Pedirle que fuera con él, tal vez sería demasiado para el arisco Hiwatari. Mas, ese tipo de pequeñas señales podían aliviar el ambiente entre ellos; donde verse interesado en lo que Ivanov hiciera, seguramente les serviría para avanzar.

—De acuerdo- repuso con indiferente frialdad.

—¿Eh?

Decir que Mariam se sorprendió, desmeritaría la reacción que le hizo abrir un poco más los ojos. Pues esta vez no obtuvo su usual renuencia, ni las quejas en seguir las indicaciones.

Sin embargo había una sencilla explicación para ello. Básicamente tenía que ver con que la chica estuvo bajo la lluvia, sólo porque quería ayudarle. Ese tipo de solidaridad incondicional, consiguió que Kai aceptara sin chistar. Además el planteamiento no sonaba tan mal, y contrario a las otras ideas, esta parecía razonable.

—Genial, entonces yo…- dijo dispuesta a incorporarse.

—Quédate aquí- interrumpió el bicolor mientras guardaba la foto en el bolsillo de la chaqueta- Descansa.

—Estoy bien- repitió, sin que su voz ronca lo convenciera. Al final resopló cansada, y se estiró de nuevo para sacar a Wolborg de la cómoda.

—Hn.

No hubo necesidad de otra cosa, Kai tomó el Blade y lo guardó en el pantalón.

—Te llamare más tarde- dijo Mariam antes que su amigo saliera de la habitación.

Eso fue lo último que se escuchó. El ruso-japonés cerró la puerta tras la espalda, y sacó inconscientemente la foto; todavía no le veía forma, pero una pequeña sonrisa delineó sus labios. Ilusionarse no iba con su carácter frío y calculador, pero quizás la loca peliazul tenía razón. Ellos ya no discutían como antes y sus conversaciones duraban un poco más de dos segundos.

También dejaron de ser hirientes a pesar de insultarse, pero eso era como un habito (el más sano que pudieron encontrar) Entonces….tal vez si tenía una oportunidad. Esa minúscula esperanza de poder acercarse a él, de lograr que no lo viera con fastidio, hizo que sonriera otro poco.

—Nh.

Intrigado con la idea, llegó a la habitación del pelirrojo, donde abrió sin llamar. Vagamente se preguntó porque la puerta estaba abierta…

—…

no obstante, el detalle resulto intrascendente una vez la impresión congeló sus músculos. En el interior del cuarto, dos pares de ojos lo observaron con la misma sorpresa. Yuriy Ivanov efectivamente estaba ahí, sólo que se encontraba sobre un descolocado Tyson Kinomiya que debió tirar la cabeza hacia atrás, para poder ver a su amigo. Estar sobre la cama lo obligó a ello.

—Kai…-masculló el ruso, sin ser consciente de haberlo llamado por su nombre. Por reflejo, soltó las muñecas que forzó sobre la cabeza del peliazul. Aunque sus piernas seguían a cada lado de la cadera.

—Uh…lo siento- dijo Hiwatari- Sólo venía a dejar esto.

Un molesto vacío, se acopló en la boca de su estómago con la rapidez abrumadora de un rayo; ya que parecía haber interrumpido un escenario romántico.

Con total neutralidad, dejó a Wolborg en una mesita cerca de la puerta y salió sin mirar atrás. Hace mucho tiempo, alguien le dijo que pensar con la cabeza fría le evitaría ese tipo de emociones. Ya no recordaba si fue Boris o su abuelo. Pero tampoco importo en cuanto bufó por lo bajo.

Comenzaba a sentirse estúpido; desde un principio contemplo que quizás Ivanov estaba con alguien, sin embargo desechó el planteamiento cuando no lo vio con nadie. Quizás era un secreto, pero si trataba de algo meramente físico no quería averiguarlo. Le resultaría fastidioso hacerlo.

—Yeb (maldición)- ladró enojado.

¿Qué se supone que debe hacer?

—Kai.

lastimosamente, la voz intrusa que salió por una esquina interrumpió sus pensamientos. Mosqueado, miró a Brooklyn que lo analizó con cuidado debido a su expresión endemoniada.

—Blade Batalla conmigo- dijo el pelinaranja. Quería hacerlo ahora, que la intensa mirada tenía el mismo brillo que tuvo cuando lo derrotó: determinación, fuerza y enojo entremezclado con oscuridad.

—De acuerdo.

Él ni siquiera titubeo. Nunca había sido bueno con los sentimientos, y ahora quería deshacerse de esa incomoda presión en el pecho. Cosas como olvidarse de todo, o desgarrar las sensaciones, lo llevaban al punto en el que sólo deseaba explotar su poder al máximo; y si el capitán de BEGA le prometía eso, entonces no veía porque no podía ir con él.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Pronto anochecería, el atardecer se tiñó con el esplendor de un sol que muere entre las montañas.

—Esto es increíble- dijo una voz femenina.

Una parte de su mente reconoció el tono familiar, así que abrió los ojos. Ignoraba hace cuánto los cerró, pero según deducía por la oscuridad del paisaje, podía decir que había pasado unas cuantas horas desde que se quedó dormido, o cayó inconsciente (que para el caso era lo mismo) Indiferente, Kai se apoyó en los codos para ver la delgada silueta que se inclinó, con la intención de entrar en su campo de visión.

—Te dejo solo un par de horas, y pareces un vil guiñapo- dijo Mariam con las manos en la cadera, y un deje de reproche. Su voz sonaba igual o más congestionada que antes, pero el bicolor tardo medio segundo en reconocerla, ya que ella era un gracioso bulto por la gruesa chaqueta y la bufanda que llevaba encima.

—Hn- se quejó adolorido luego de sentarse por completo.

Descuidado, se llevó una mano tras la cabeza para despeinarse otro poco, mientras la muchacha se puso de cuclillas frente a él.

—¿Cómo estuvo la Blade batalla?- preguntó al examinar las heridas, y la sangre seca- Me entere que los interrumpieron.

Hiro e Ian llegaron antes que destruyeran el parque, y aunque eso normalmente no lo detendría; lastimar transeúntes inocentes tampoco le emocionaba demasiado, así que lo dejo pasar esta vez.

La batalla estuvo reñida; Brooklyn jugó como siempre con su presa al hacerle pequeños cortes, que rasgaron cada tramo de piel, antes de sumergirlo en la agonía de un mar negro. Pero a pesar de todo, se las arregló para proporcionarle un par de heridas. Porque esto no era como la última vez, él no sólo le permitiría jugar con su mente.

—¿Invitaste a Yuriy?- divagó Mariam una vez sacó un pañuelo, y agua del pequeño bolsito que colgaba de su hombro. Después sólo comenzó a limpiar.

—…

Kai bufó mientras apoyó las manos tras la espalda, por lo que se alejó un poco de las atenciones femeninas. La peliazul lo examino con curiosidad, una vez su amigo alzó la mirada hacia el cielo que comenzaba a oscurecer.

—No- dijo impasible luego de resoplar- De todas formas no importa, creo que ya está con alguien.

—¿Con quién?

Mariam se mordió los labios en cuanto las palabras salieron solas. Sabía que no era el mejor momento para preguntar, no cuando la herida estaba abierta. Pero aparte de eso, no intentó buscar la veracidad del asunto, ni de poner en duda su palabra. El bicolor no usaría eso para deshacerse de ella; sin mencionar que la seriedad en su semblante, le hizo aguardar en silencio.

No es como si pudiera leerlo por completo, pero él tenía la misma expresión que ella adoptó por saberse no correspondida. Así que se sentó a su lado.

—Lo siento- masculló luego de unos largos minutos de silencio. Pedir disculpas tampoco era cómodo, pero sentía que tenía que decirlo.

—No tiene nada que ver contigo- dijo Kai con calma.

—Cuando investigue a Yuriy, no encontré nada que indicara que estaba con alguien.

Un error tan estúpido no sonaba plausible. Con el ceño fruncido, la Blade luchadora abrazó las piernas contra el pecho. El descuido logro lastimar inconscientemente, a quien se convirtió en su amigo. Y tal vez el ruso-japonés se veía tan neutro como siempre, pero había aprendido a ver el brillo de fastidio de sus ojos.

—No importa- insistió Hiwatari. Sin más, se puso de pie- Vamos.

Dijo al extender una mano, para que la muchacha lo siguiera. En respuesta, los bonitos ojos verdes lo miraron con evidente interés.

—¿A dónde?- preguntó al sujetar su mano.

—Todavía te gusta Ozuma ¿cierto? Voy a ayudarte.

—¿Eh?

…Oh, definitivamente sería divertido invertir las posiciones. Kai sonrió de medio lado al ver su expresión casi horrorizada, que se sonrojó violentamente en una fracción de segundo.

—¿Qué?... ¡¿Pero como…?

—Nh- musitó divertido.

Escandalizada como se sentía, Mariam tardo un momento en recuperarse. Cuando lo hizo, debió correr tras quien la había dejado sola.

Kai iba mucho mas adelante, y con un gruñido colocó una mano en su hombro. Desde la batalla no se había movido para otra cosa que no fuera, lo enteramente necesario. Y aun cuando dolía por los golpes brutales de Zeus, de todas formas fingió neutralidad.

—Hn- resopló.

El vacío en el pecho sólo desapareció durante la batalla y la adrenalina del juego. Pero ahora que la emoción se dispersó, volvió a sentir esa incomoda sensación que le hizo afilar la mirada.

—¡ESPERA KAI!- gritó Mariam- ¡¿COMÓ DEMONIOS SABES ESO?

Por ahora, tenía cosas de las que ocuparse. Distraerse sonaba sensato para poder pensar con la cabeza fría, por eso ayudaría a su loca amiga. En parte por conveniencia propia, y porque ella también merecía su apoyo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

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Ajeno a todo, el día paso lento y calmoso; casi aburrido. La tarde fue seca, y el anochecer llegó con la agradable brisa de verano. En ese amplio terreno, los puestos que se apiñaron unos contra otros en el templo Nagashimi, lograron disminuir el viento que les alzaba la falda a las jovencitas distraídas.

—¿Me pueden repetir otra vez, qué hacemos aquí?

Ocultas entre los árboles y los arbustos; una castaña se hizo oír entre las Blade luchadoras que la acompañaban, mas, ninguna de ellas dio una clara señal de querer responder.

—Ya te lo explique un millón de veces- dijo Ming-Ming, luego de un largo silencio.

—Lo que pasa, es que es corta de entendimiento- comentó Emily.

—No es eso idiota- gruñó Hilary.

Con los ojos entrecerrados, miró a las demás que con ayuda de los enormes binoculares, se centraron en un lugar en particular.

—Con nuestro plan, Kai se le declarara a Mariam- dijo Mariah emocionada, incluso dio un par de pequeños saltitos; y quien estuviera interesado, o al menos atento, notaria el fondo rosa que acompaño sus palabras.

—¿Cómo vamos a hacer eso?- insistió Hilary con los binoculares en la mano, porque se negaba a seguir la actitud de sus amigas.

No es como si estuvieran precisamente escondidas, no podían con la multitud. Por eso estaban relativamente cerca de su punto de interés. Donde resultaba entendible que las personas las miraran con evidente curiosidad.

—Es sencillo- dijo Ming-Ming- Cuando estén cerca, arrojamos un osito de peluche al suelo. Cuando vean que no tiene dueño, Kai se agachara caballerosamente para recogerlo, y una vez mire a Mariam, instintivamente se lo regalara. Ahí se dará cuenta que en verdad la ama º¬º

—Veo un par de inconvenientes en el plan ¬¬UU- insistió la castaña, que incrédula observó a Emily. Alguien tan inteligente como ella, seguramente notaria el absurdo planteamiento, y la idea sacada de algún manga Shojo.

Si al menos tuviera el apoyo de alguna de las chicas, se hubiera ahorrado la vergüenza de ser el centro de atención en el festival.

—Tengo otra pregunta- prosiguió, e ignoró el "no queremos escucharla" que masculló la estadounidense- ¡¿Por qué demonios hacemos esto?

—Shhh, ahí vienen- dijo Matilda con alegría.

Quizás por morbosa curiosidad, Hilary terminó mirando por los binoculares. No necesito mucho para enfocar a la pareja que caminaba sin prisa; Kai no llevaba su bufanda, según escucho, se destrozó en la batalla con Brooklyn.

Pensar en ello bastó para que entrecerrara los ojos, pues el bicolor tenía una venda en la mano y en parte del cuello. Seguramente había más bajo la ropa, pero él no dio indicios de sentirse adolorido…nunca lo hacía.

—¡Ahora!- exclamó Ming-Ming, y Mariah arrojó un osito que le cayó encima a una niña- ¡Aborten!

Gritó cuando Kai miró en su dirección, y ellas debieron esconderse entre los arbustos.

—¿Qué es?- preguntó Mariam dudosa, por la niña que abrazó ese osito que salió de la nada.

—No estoy seguro- dijo Kai con indiferencia. Creyó ver a Hilary, pero no podía asegurarlo con tantas personas- Vamos.

Sin interés comenzaron a moverse. El grupo de Blade luchadoras salió de su escondite, sólo cuando se sintieron a salvo. Luego sencillamente exhalaron con alivio, como si hubieran estado a punto de ser descubiertas en plena escena del delito.

—Eso fue estúpido ¬¬- acusó la castaña.

—No estuvo tan mal- contradijo Ming-Ming- Además tendremos otras oportunidades ¡Listas chicas n¬n!

—¡Sí!- exclamaron Mariah y Matilda con ánimo, mientras Emily dio un escueto "Yupi" y la única que no tenia bestia bit, resopló en fastidio.

Así pasaron la noche. Las cinco detrás de la pareja, arrojando peluches que no caían donde debían. Por suerte tenían un bolsa llena, así que no les preocupo malgastarlos (todo sea por el amor) Por ello, varios ositos cayeron en la parrilla de los Okonomiyaki, se hundieron en los juegos de atrapar el pececito, y en un par de ocasiones estuvieron seguras que alguien gritó "¡Ay mi ojo!" o "¡Oh por Dios! ¡¿Qué es eso en la comida?" pero nada de eso iba a hacer que se dieran por vencidas.

—Nh…Ah…Ah…

Con las respiraciones agitadas, se vieron a sí mismas siguiéndolos como el grupo de acosadoras que eran, durante más de una hora.

—¡Esto es una pérdida de tiempo!- reclamó Hilary- ¡Nunca haremos que ese estúpido oso caiga donde debe!

—Sólo debemos perseverar- sonrió Matilda.

—¡No! Estoy cansada y quiero disfrutar el festival- se quejó con un mohín- Además no veo porque debemos ayudarles. Es su problema si quieren o no confesarse.

—Es solidaridad femenina- dijo Mariah.

—¡¿Por qué Julia no está aquí?- áspero la muchacha.

En realidad, sonaba ridículo ayudar a otra persona a quedarse con el chico que le gustaba ¡Eso no tenía ningún sentido para ella!

—¡¿Saben lo que pienso de su solidaridad femenina?- reclamó enojada, sin importarle que nadie respondiera sus preguntas. De improvisto tomó uno de los últimos peluches, y lo arrojó tras la espalda.

—Hn- gruñó Kai por eso que le cayó en la cabeza, y término rebotando en el suelo.

—¿Un osito?

Indagó Mariam al dar un rápido vistazo. Casi podía jurar que vio el cabello rosa de Mariah, pero tras un parpadeo desapareció. Al final debió enarcar una ceja, con evidente confusión.

—¡Genial Hilary!- felicitó la diva que alzó de inmediato los binoculares.

La castaña en cuestión, casi se desencaja la mandíbula, cuando efectivamente Hiwatari se agachó para recoger el muñeco. Él pareció dudar un segundo, pero una vez vio a la peliazul todo fue más sencillo.

—¡KKYAAAAAAA!- gritó Hilary aterrada. Las demás también gritaron, pero de emoción por ver a Mariam medio sonreír, mientras alargó una mano para aceptar el regalo, que el bicolor le ofrecía.

—¿Uh?

Aunque el encanto se rompió, gracias a un extraño grupo que separó a la pareja con más brusquedad de la necesaria. Descolocada, Mariam trastabillo debido a los brazos que la jalaron hacia atrás.

—¿Qué demo…?- reclamó al reconocer a Joseph y Dunga, que la envolvieron en un posesivo abrazo.

Kai enarcó una ceja al ver a Ozuma junto a los otros dos. Él lucia aburrido de la situación, pero de todas formas los acompañó mientras se llevaban a su amiga lejos. Eso fue…extraño, y hasta perturbador, pero no pudo pensar en ello ya que su situación era similar.

Pasados unos segundos, observó a quienes lo sujetaron de los brazos, para alejarlo de Mariam. Primero vio su derecha, donde Tyson Kinomiya se distrajo con la persona que aprisiono su extremidad izquierda. Quizás por ello giró la cabeza, para encontrar el semblante arisco de Yuriy Ivanov.

Ninguno de los dos se veía muy feliz, de hecho parecían enfrascados en un infantil duelo de miradas, en el cual salían chispas y rayos.

—¡Tengo que hablar contigo!- dijeron ambos tan rápido, que apenas les entendió.

—Piérdete Kinomiya, yo llegue primero- dijo el pelirrojo con acidez.

—¡Claro que no!- contradijo Tyson- ¡Yo llegue antes!

Sonaba como si ambos hubieran estado corriendo para alcanzarlo; pero ajeno al contexto, Kai se centro en un punto en particular, donde definitivamente vio al grupo de Blade luchadoras que tiraron unos binoculares a la basura.

Ellas llevaban una oscura aura en los hombros. Cosa que es comprensible, considerando que sus planes fueron frustrados e interrumpidos, y ahora no quedaba nada más que saber que perdieron toda la tarde planeando, y parte de la noche llevando a cabo la idea.

—¿Nh?

Sin embargo Kai dejó de prestarles atención, cuando sintió que lo jalaban de un lado a otro, como si el par de idiotas intentaran arrebatárselo al otro.

—Hn

Eso comenzaba a ser estúpido, además de infantil. Molesto se apartó bruscamente, y los miró en busca de una explicación.

—¡Es su culpa!- dijeron ambos.

Una vez comenzaron a discutir sobre algo que no alcanzó a entender, Kai intentó descubrir qué demonios ocurría. Aunque no ayudaba mucho que hablaran al mismo tiempo, ni que alzaran la voz o que en algunas ocasiones, se mezclaran ambos idiomas.

No obstante, logró distinguir los insultos, y los constantes "Vete de aquí" "Todo es tú culpa" y "Si esta mañana hubiéramos…" Que al final le hicieron enarca una ceja. Acaso… ¿Esto era una pelea de amantes? Porque si lo era, no quería estar en el medio de una.

Con fastidio chasqueó la lengua, y se deslizó con cautela hasta que pudo dar media vuelta. No le interesaba saber porque lo separaron de Mariam, o indagar en el motivo de la discusión. Ahora sólo quería alejarse, ya que aun era muy pronto para verlos juntos.

—Kai… ¡Espera!- exclamó Tyson cuando Hiwatari ya estaba a una considerable distancia- Yo…espe… ¡Blade batalla conmigo!

Inseguro de cómo retenerlo, dijo la única cosa que sabía que lo haría regresar. Claro que a Yuriy no le hizo mucha gracia, pues abrió grandes los ojos al centrarse en Kinomiya y en la táctica, que en su opinión, era un truco sucio.

Claro que su distracción duro muy poco, una vez volvió a centrarse en Kai. Él había dejado de caminar.

"Yeb (maldición)"

Dijo en su mente, tras ver a su segundo al mando girar despacio. No necesito ver el brillo en sus ojos, ni tampoco la leve sonrisa en los labios para saber que iría con Tyson; así que antes que los mirara de frente, se movió tan rápido como pudo. Después sólo bastó con sujetar su mano para jalarlo.

De esa manera se acomodo tras su espalda y le tapó la boca con la mano libre.

—Hn- gruñó Yuriy luego de fulminar al capitán de la BBA-Revolution con la mirada.

—¡Tyson, viejo, mira lo que encontré!

De la nada, Daichi exclamó mientras corría hacia su amigo. Su comprensión de la situación, fue igual a la de contemplar la idea de ser vegetariano. Y para desgracia del peliazul, el resto de los Blade luchadores no tardaron en rodearlo.

—Es…Esperen- dijo mientras intentaba apartarlos- ¡Kai!

Algunos giraron para ver a la persona que llamaba, pero el bicolor estaba lejos junto al pelirrojo.

—¿Qué demonios haces?- áspero Kai, por ser arrastrado entre los puestos del festival y la multitud. En algunas ocasiones tropezó por la incómoda posición, en la cual tiraba de su mano.

Más, cuando se soltó de mala gana, Yuriy entrecerró un poco más los ojos. Y antes de siquiera advertirlo, lo sujetó por el cuello de la camisa y lo estrelló contra el árbol más cercano. Por reflejo, el bicolor retuvo su muñeca para aminorar el agarre. Aunque eso no evitó que cerrara los ojos una vez se golpeo la cabeza.

—¿Vas a quedarte en Japón?- preguntó el ruso con un tono gélido. No tuvo que alzar la voz para que su enojo fuera evidente.

—¿De qué estás hablando?- dijo con la misma agresividad.

—Hn.

En verdad Ivanov no estaba para esto, necesitaba una respuesta, así que lo azotó contra el árbol, y no le importo que volviera a cerrar los ojos por el golpe. Pero al abrirse, los orbes carmín tuvieron el mismo brillo asesino de quien está dispuesto a pelear.

—¡¿Qué demonios están haciendo?

La inconfundible voz de Ian sonó cerca, pero no tan alto como para causar una escena. Claro que sus dos compañeros, no parecían necesitar ayuda para crear una.

—No hay nada que ver, sigan caminando. Disfruten el festival.

Con los demás BlitzkriegBoys, una bonita rubia alejaba a los curiosos que se detuvieron para ver lo que prometía ser una interesante discusión.

—Hn.

Kai se soltó bruscamente y le dedico una fiera expresión a su capitán. Ciertamente, todo este maldito asunto era estúpido y no se refería a estar a punto de golpearlo. Era por interesarse en una persona que no lo quería cerca, y no importaba lo que hiciera, parecía que nunca iba hacer capaz de lograr que lo viera de otra manera.

—No voy a volver a Rusia- dijo con firmeza.

—…

Sus compañeros lo miraron sorprendidos, por la repentina decisión. Pero Yuriy… él abrió mucho los ojos, y su expresión fue casi… ¿asustada?

—¿Lo dices porque Yuriy no te quiere en el equipo?- preguntó Julia al acercarse a Bryan.

—Eso tiene sentido- repuso Kuznetzov, y el pelirrojo pareció despertar de la impresión.

La intensa mirada de Kai tenía esa dura expresión que logro turbarlo, porque a pesar de no llevarse bien, él nunca lo había visto con ese nivel de agresividad y decepción entremezclados.

—¿Qué haces aquí Julia?- indagó Ian algo molesto, porque la muchacha hablara con tanta ligereza de un tema que no le concernía.

—Novia- dijo Bryan al señalarla. Fue una respuesta escueta y sencilla pero la rubia sonrió divertida- ¿No lo había mencionado?

—…

…Ok, eso oficialmente atrajo toda la atención del equipo. Pero como a Hiwatari no le interesaba en lo más mínimo, dio media vuelta y se apartó del festival. Por ello caminó entre los costados, y cerca de los árboles.

En su mano todavía llevaba el osito, pero el detalle le pareció insignificante y fuera de lugar. Fastidiado, sus pensamientos se detuvieron bruscamente en cuanto sintió algo extraño, así que paró sin aviso. A pesar de mantenerse lejos de la multitud, eso no significaba que la vía estuviera despejada, de hecho, todavía tropezaba con algunas personas.

Más, al virar por completo, chochó contra alguien que lo sujetó de los hombros por reflejo. Cuando encontró unos orbes azules, frunció el ceño y se apartó con agresividad. Yuriy alzó las manos, como si eso bastara para demostrar que no quería pelear. Y aunque logro que el otro se relajara un poco, no consiguió que abandonara su postura ofensiva, o dejara de verlo con ese tinte de precaución.

—Uh…Mariam no está contigo.

…de acuerdo, el pelirrojo admitía que eso no fue lo más inteligente que pudo encontrar para iniciar una conversación, lo supo apenas las palabras salieron de sus labios, pero en realidad no sabía que otra cosa decir. Aunque, aparentemente lo único que consiguió fue molestar a Kai, porque lo vio afilar la mirada.

—Si la buscas, debe estar con los Saint Shields- señaló el festival, sin apuntar en una dirección en particular. Sin más, giró con la intención de continuar su camino.

Ahora no estaba precisamente de buen humor, y el detalle empeoró cuando pasados cinco minutos, sintió que el idiota lo seguía. Enojado cerró un momento los ojos, y contó hasta diez. Sin embargo todo fue inútil, incluso tenía un pequeño tic en la ceja que lo hizo detenerse y girar de nuevo.

—¿Qué?- reclamó entre dientes.

Ivanov tampoco estaba precisamente alegre, de hecho mantenía el ceño graciosamente fruncido, como si se viera obligado a permanecer ahí. Pero, además de eso, el ruso no dio señales de querer explicarse, así que Kai le dio una mirada significativa antes de resoplar en fastidio.

—Nh… ¡Gracias por devolverme a Wolborg! Hn.

Cuando vio que Hiwatari definitivamente se alejaría de él, Yuriy dijo lo primero que se le ocurrió. Cosa que sólo consiguió que se mordiera la lengua, y se reprendiera entre dientes por ser tan imbécil.

Al menos logro su cometido, ya que el ruso-japonés lo miró de nuevo con ese tipo de sincera expresión, que derrumbo todas sus defensas. Quizás porque Kai no sabía el motivo de tratar ese tema precisamente ahora, así que parpadeo en curiosidad.

—Dije que lo devolvería- repuso con más tranquilidad. Él siempre cumplía sus promesas, pero por el momento se centro en el pelirrojo que lucía algo incomodo.

Dudoso de su comportamiento, Kai vio un lado como si así pudiera descubrir cuál era su problema. Cuando encontró "casualmente" a los BlitzkriegBoys, ellos se tiraron a los arbustos y exclamaron algo parecido a "¡Escóndanse!" Por ello enarcó una ceja, y entrecerró los ojos. Eso fue inusualmente anormal, y considerando todo su entrenamiento, debía decir que si los estaban espiando, eso era patético. Seguramente podían hacer algo mejor. Por lo que lejanamente se preguntó qué demonios estaban haciendo.

—…

Incluso Yuriy estuvo tentado a golpearse el rostro con una mano. Pero todo intento murió, en cuanto el ruso-japonés suspiró con fuerza. Así que lo miró fijamente.

El bicolor comprendía la situación, seguramente los demás enviaron a su capitán para que recapacitara e hicieran las paces, porque el compañerismo y la solidaridad de equipo les gritaban que iban a morirse de hambre si su jugador más fuerte los abandonaba. Adiós al agua caliente (que aun no tenían) y todas las cosas bonitas (como arreglar las goteras) que un buen patrocinador podría ofrecerles.

Con el trabajo que les costó volver a poner la luz en la abadía, y ahora iban a perderlo porque el único patrocinador que tenían (el que consiguieron con trucos y engaños) no estaría contento.

—Escucha Yuriy…-empezó el bajito, y el aludido se desconcertó por escuchar su nombre.

Sin embargo sabía que lo hacía estando delante de personas extrañas, para mostrar compañerismo, confianza, y que los rusos no eran un equipo de cínicos bastardos (en otras palabras, mentía)

—Lamento haberte golpeado- interrumpió Ivanov sin mirarlo. Aun mantenía el ceño fruncido, y un gracioso rubor tiñó sus mejillas.

—Hn.

Aparentemente él no estaba ahí para convencerlo de regresar, y a pesar de sentirse un poco desilusionado, Kai no dijo nada. Por el momento se distrajo con las voces conocidas de la BBA-Revolution, y los Blade luchadores que estaban cerca de ellos. Durante un par de minutos los observó, hasta que escuchó a su capitán resoplar en fastidio.

—Dile a tus estúpidos amigos que no intenten llevarse a mis jugadores.

A juzgar por la inflexión en su voz y el semblante arisco, ese parecía el motivo de su mal humor y tal vez de la reciente, e inesperada agresividad (porque ese día no había hecho nada para hacerlo enojar)

—Hablare con Hiro- masculló distraído.

—No es sólo por él- áspero Yuriy en cuanto comenzaron a caminar de nuevo- Tyson esta mañana, cuando estábamos en mi cuarto…

¡Wow! ¡Alto! Kai se detuvo de nuevo ¿Acaso iba a decirle algo de su relación? Con una mueca de disgusto, alzó una mano para indicar que dejara de hablar.

—No me interesa tú vida privada- aseguró con indiferencia, aunque eso…no era del todo cierto, pero tampoco quería escuchar que estaba con otra persona.

—¿Vida privada? Cual vida…

El rostro de Yuriy fue todo un poema, pasó de confusión a abrir grandes los ojos, y posteriormente a fruncir el ceño casi enojado. Sin embargo, cuando se acerco, el bicolor se exalto como si pensara que iba a estrellarlo de nuevo contra algún árbol.

—No estoy con Tyson. Así que no se puede poner su nombre, e involucrar "vida privada" conmigo. Dios no- aseguró con la voz un poco más arriba de lo normal- ¿De dónde demonios sacaste esa idea?

—Pues…de esta mañana. Parecía que estaban algo "ocupados"- comentó como quien no quiere la cosa, para no parecer muy interesado con la información. Ni verse afectado con ella.

—Eso fue un accidente- se quejó Yuriy con disgusto- El idiota vino a decir que te quiere de vuelta en el equipo, y… ¡No importa! Sólo asegúrate que no intenten llevarse a mis jugadores, evidentemente a mi no me hacen caso. Las personas siguen llegando como una plaga ¿Por qué diablos piensan que no necesito a mis Blade luchadores?

Kai lo miró atento, esto definitivamente era la conversación más larga que habían tenido desde…bueno, nunca habían hablado tanto. Pero como se trataba de Beyblade, supuso que no podía significar mucho. Aunque eso no evitó que sonriera, en un gesto que fue evidente para el otro.

—¿Qué es tan divertido?- rugió el pelirrojo. Ese tipo de interacción no le gustaba, y por alguna absurda razón se sentía expuesto, como si hubiera hablado más de la cuenta. Lo cual puede resultar razonable, considerando que él no era precisamente un tipo conversador.

—Eres tan extraño.

Tal vez Hiwatari debería preocuparse por los extraños cambios de humor, pues hace no menos de diez minutos estaba enojado. No obstante, agradeció que la tensión desapareciera. Y ahora lo que tenía en frente, era una de las personas más discordantes que jamás llego a conocer.

—Blade batalla conmigo.

…el bastardo parecía tener un don especial para descolocarlo. Así que Kai chasqueó la lengua y su semblante se cubrió con aburrida indiferencia al mirarlo fijamente.

—Luchaste contra Brooklyn hoy ¿Cierto?- dijo Ivanov tras señalar la venda del cuello.

—Eso no quiere decir que acepte cualquier batalla.

No cuando tras ganarle las discusiones duraban días, o incluso semanas. Alejar a la persona que te gusta no sonaba muy lógico, mucho menos cuando estaba intentando romper con la agresividad de sus peleas.

Pero en respuesta a sus palabras, el capitán de losBlitzkrieg Boys afiló la mirada y le sujetó la muñeca, como si así evitara que se fuera. Tal vez el bicolor no había dado indicios de querer irse, pero siempre lo hacía luego de negarse.

—No creas que vas a ganarme esta vez- aseguró con voz firme - Pero si no me crees, podemos apostar.

Eso sonó interesante, Kai lo observó curioso, mientras el viento acarició su cabello y los árboles crujieron. Los ojos azules no indicaron que su dueño fuera a hablar más, por lo que suspiró.

—Debes haber mejorado mucho para insistir tanto- dijo en aparente desinterés- ¿Qué quieres apostar?

—Que el ganador decida- respondió con una sonrisa, y una expresión altiva por saber que el más bajito acababa de aceptar.

—De acuerdo.

Normalmente hubiera indagado mas en el asunto, después de todo, una apuesta que no tiene parámetros establecidos no suele ser agradable. Pero debía aceptar que sentía atraído por la insistencia, ya que el torneo de BEGA había terminado hace poco, y con el tiempo que paso su "capitán" en el hospital, no creía que hubiera avanzado demasiado en su juego.

—Genial- dijo Yuriy, y su sonrisa se acentuó sólo un poco más.

Ver esa expresión sin rastros de arrogancia, hizo que el bicolor también sonriera. Claro que pasados unos minutos, el silencio comenzó a ser extraño. Eso sin mencionar que Ivanov todavía no lo soltaba.

—Uh… ¿Vas a ir mañana a los termales?- preguntó el pelirrojo mientras aflojó la presión en su muñeca.

—Da (Si)- respondió Kai dudoso. El otro nunca antes había mostrado ese tipo de interés trivial, acaso… ¿esa era una de las señales de las que Mariam hablaba? Inseguro, enarcó una ceja, y su desconcierto creció cuando Yuriy se mostró complacido con la respuesta. Él definitivamente no era bueno para estas cosas- Pachemu? (¿Por qué?)

—Bueno…-titubeó-…allá podríamos tener nuestra blade batalla.

—¡IDIOTA!

El grito de una voz femenina, consiguió que giraran para ver a Julia. Ella no estaba a más de un par puestos de comida, y aparentemente acababa de insultar a algunos de los dos. Aunque, al ver que la miraban, señaló a un vendedor para indicar que no les hablaba a ellos.

—¡Estos precios son idiotas!- dijo la rubia- ¡¿Acaso quiere estafarme?

—¿Qué?- dijo el hombre confundido.

Eso era extraño ¿Qué estaba haciendo ella? Pero antes de poder indagar mas en el asunto, sintió que Yuriy se removía incomodo, así que volvió a centrarse en él. Ivanov finalmente soltó su muñeca. Lo hizo despacio, por lo que sus dedos se rozaron por accidente, como si hubiera acariciado su mano.

—Uh, si…batallemos allá- dijo para retomar la conversación-…Por cierto…

Aun sin saber muy bien cómo actuar, Hiwatari hizo lo único que sabía hacer: le arrojo a su ex-capitán el osito, con la fuerza suficiente para distraerlo, y en seguida le dio un golpe en la boca del estomago. No fue tan brusco como para dejarlo inconsciente, pero si para que se doblegara.

—…no vuelvas a golpearme- finalizó con una sonrisa autosuficiente. Donde le dedico una última mirada antes de dar media vuelta, con la intención de buscar la paz que desde un principio intento encontrar.

—Nh.

Falto de aire, el ruso medio sonrió desde el suelo. Esa era una actitud más normal entre ambos, y aunque algo masoquista, era el único modo que conocían para tratarse. Quizás se lo merecía por haber iniciado la discusión, y por esta vez lo dejaría pasar.

—Uh.

Oh, Kai había olvidado el oso… Dudoso lo recogió antes de levantarse ¿Qué hacia él con esto, de todas formas?

Por otro lado, y ajeno al caído pelirrojo, una leve sonrisa curvó los labios de Kai. Ivanov definitivamente era extraño, e intentar comprenderlo sonaba casi imposible, pero tal vez Mariam tenía razón.

…quizás si tenía una oportunidad.

Quinta parte: Celos.

Éxito en la misión: 80%?

Misión exitosa oÔ? Esto fue suceso improvisto e inesperado oO, así que los datos pueden ser algo confusos.

*Nota adicional: Desistir de solucionar los problemas de comunicación, y las discusiones sin sentido. Como ese es el único método que conocen para hablar, es mejor enfocarse en otras aéreas, o abordar el tema desde otro ángulo.

CONTINUARA:

Ann: ¡Termineeeeee n0n! Soy feliz como una lombriz º¬º, recibí tantos mensajes por el capitulo pasado, que moriré de felicidad TT/TT

Ro: Este fue un curioso giro en los sucesos n.n, demo, esperamos les guste n—n

Ann: ¡I'm happy sooo happy º¬º!

Ro: xD, además de Kuroshitsuji y Jin Akanishi, nos vamos de vacaciones a Panama n¬n, así que Ann sonríe todo el tiempo.

Ann: ¡Happy º¬º!

Ro: Oks xD, hasta aquí llegamos n—n. Dentro de poco habrán actualizaciones en el Blog de Ann º¬º, así que dense una pasadita Ne n—n

De acuerdo como hay una estúpida norma en el FanFiction que impide contestar los Reviewer en el Fic ¬¬XXX, lo hare en mi profile n-n.

Para llegar al profile sólo tienen que ir a la parte superior donde dice Autor: Ann Saotomo. O si prefieren ir a esta dirección que viene siendo lo mismo o.o: h t t p / w wwf a n f i c t i o n. n e t / u / 4 8 88 2 3 /

Al final no hay necesidad de colocar "punto com." así no más como está la dirección n-n, bueno, ya saben PERSONAS ENCANTADORES QUE SE TOMARON LA MOLESTIA EN ESCRIBIRME VALLAN A MI PROFILE PARA VER SUS RESPUESTAS n-n

NOTA: PERSONAS QUE ESTAN REGISTRADAS EN EL FANFICTION, LES ENVIE LAS RESPUESTAS A SUS RESPECTIVAS CUENTAS oO, SI ALGUIEN NO LA RECIBIÓ POR FAVOR AVISAR!

Para dejarme un Reviewer presionan el rectángulo de letras verdes que dice: "Reviewer this histoy/chapter" no hay necesidad de estar registrado en el Fanfiction, para que me dejen un Reviewer u.u, o si prefieren me escriben a mis e-mails los cuales encontraran en mi Profile, donde dice "Ann Saotomo" en la parte de arriba y ahí les sale n-n

Se despiden:

Ann: ¡Espero disfruten las vacaciones º¬º!

Ro: ¡WIIIII º¬º!