CAPITULO 6
Cuatro meses después, en DC Quinn comienza a sentirse mal en medio de una cena con los superiores de Puck.
¿Estas bien amor?
No, creo que el bebe ya viene.
O h por dios, no ahora – él se levanta y ayuda a su esposa - disculpen debo irme voy a convertirme en padre.
No te preocupes hombre y corre.
Un rato después se encontraban en la sala de partos del hospital militar, desde afuera se podían oír los gritos de Quinn. En la sala de espera se encontraba judy y Beth aguardando por noticias.
Haaa te odio tu me hiciste esto.
Tranquila amor, ya viene
Vamos señora Puckerman un poco mas y ya saldrá tengo su cabeza
Aaaaaaaah, puuuuuck
Aquí estoy amor, vamos querida ya está aquí
Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah
Se oyó un llanto y un suspiro de alivio.
Hola bebe
Afuera Beth se mordía las uñas y miraba nerviosa la puerta esperando que alguien saliera a decirle algo
¿Es normal que tarden tanto en dar a luz?
Si son muy grandes no.
¿Yo tarde mucho en nacer?
No solo 15 minutos, claro que tu madre comenzó el trabajo de paro el dia anterior. Por lo menos tú la dejaste terminar de competir.
Beth sonrió por lo que dijo su abuela, el profesor Schue le había dicho lo mismo. Un rato después con una enorme sonrisa Puck sale y anuncia que su bebe acaba de nacer.
3,600 kg, 45cm y es el niño más lindo del mundo. Beth ven conmigo hay alguien que quiere conocerte. – ella miro a su abuela.
Ve yo aquí espero.
Tomo la mano de su padre y entro a la habitación. Ella se encontraba exhausta sonreía y en sus brazos tenía un bulto envuelto en una manta con nubecitas, ella se acerco y lo miro.
Hola soy Beth tu hermana mayor.
El bebe la oyó y emitió un gorgojeo, ella le sonrió y lo observo detenidamente estaba muy rosado pero era seguro que su piel se aclararía, tenía una mata de pelo claro, seguro seria rubio como ella, y no tenía los ojos abiertos pero ella esperaba que fueran como los suyos.
De ahora en más habrá una parte de mí con ustedes. Cuídalos mucho Clark y no dude nunca en buscarme yo estaré ahí para ti siempre aunque este lejos. Te amo hermanito y a ustedes.
Puck abrazo a su hija y comenzó a llorar, las palabras de la pequeña rubia lo tocaron en lo más profundo de su corazón eso lo hizo recordar y revivir todo aquello que sintió la primera vez que tuvo en sus brazos a su hija, esa cosita tan pequeña que se removía en sus brazos, aquel aroma embriagador, sus piel tan suave y delicada y de un instante al otro, ese ser, esa felicidad se esfumo, se la arrebataron de sus brazos para dársela a alguien más. Fueron 11 años de pensar en ella, de extrañarla de pedir en sus oraciones que ella estuviera bien, que fuera feliz y luego ella aparece y su vinculo esta más fuerte que nunca. En ese instante se volvió a sentir dichoso entre aquellas cuatro paredes estaba todo lo que necesitaba para ser feliz, ellos tres eran las personas más importantes de su vida
Fin.
