Summary: El invierno se ha ido y la alegría de la primavera ya se ha asomado por todos los rincones de Mobius. Las mariposas revolotean, los niños juegan en la calle sin miedo a resfriarse y los árboles, después de tantos meses, comienzan a recuperar sus verdes hojas. ¿Cuál será la opinión de cierto zorro ante el cambio de estación?
Disclaimer: Los personajes de Sonic no me pertenecen a mí, sino a Sega.
N/A: Espero que les guste n.n
Número de palabras: 491
Tema: Mariposas
Tails lanzó un profundo suspiro al escuchar nuevamente unas estruendosas risas pasar por su lado. Tenía los ojos cerrados desde hacía ya un buen rato, pero sabía perfectamente que esas carcajadas eran a su costa. Le irritaba que se rieran de él, pero debía mantener el control y no enfadarse. Después de todo no quería pasar por la ira de Amy. No tras haber visto el doloroso final por el que había pasado Knuckles al hacerlo en una ocasión.
Tragó saliva de solo pensarlo y negó repetidamente con la cabeza, sin duda alguna no quería que lo estamparán contra un árbol como le ocurrió al equidna aquel día. No se arriesgaría en conocer por su propia cuenta esa horrible experiencia.
Abrió uno de sus ojos perezoso al sentir una pequeña caricia en su hocico y de manera borrosa pudo distinguir un mancha azul frente a él. Confuso, ladeó la cabeza, provocando con dicha acción que su peculiar acompañante emprendiera el vuelo, dejando que Tails pudiera descubrir que se trataba de una pequeña mariposa.
Sonrió casi de forma inconsciente, ya que —aunque no lo admitiera abiertamente, pues le daba vergüenza— amaba esos diminutos animales con toda su alma. Desde que era pequeño, esa belleza que poseían y esa elegante forma de volar lo habían atraído de sobremanera. Simplemente cuando veía una mariposa no podía centrar su atención en otra cosa que no fuera en ella, era algo imposible para él.
Tal vez por esa razón había comenzado a seguir a la mariposa, sin darse cuenta de que con eso se estaba alejando del lugar acordado. Aunque tampoco es como si le importara mucho en aquellos momentos, para él era más interesante continuar por el camino que le iba indicando el insecto.
Estuvo un buen rato caminando a través del bosque donde se encontraba, hasta llegar a una zona en la que nunca había estado, una pequeña estancia llena de flores hasta donde alcanzaba la vista. Donde hay flores hay animales polinizándolas y aquel caso no era la excepción, aquel lugar estaba repleto de insectos, y para su fortuna —a pesar de también haber muchas abejas y avispas rondando — la mayoría eran mariposas.
Había tanta diversidad de mariposas como flores que casi creyó estar en el paraíso, era imposible que un espectáculo tan hermoso existiera en la vida real. Casi parecía un cuento de hadas como los que solía contarle a Cream en algunas ocasiones.
Para su desgracia, la suerte parecía estar en contra suya y tan rápido como entró en su ensoñación salió de ella al escuchar su nombre ser gritado a lo lejos. Nada más oírlo, se giró en acto reflejo y se espantó al reconocer de quien se trataba. Con el rostro pálido salió corriendo de aquel lugar, en un intento de huir de aquella eriza furiosa que tanto le aterraba.
Ahí pudo entender que el famoso ''efecto mariposa'' del que tanto hablaban, no era tan irreal como él pensaba.
