Disclaimer: Invasor Zim no me pertenece la obra de animación de culto es propiedad de la autoría intelectiva del indiscutible genio, caricaturista y humorista negro: El genio Johnen Vásquez.

ADN

...

Ya era el doceavo día terrícola que tenía Joseph con él en el planeta Meeckrob. Daba gracias al creador que faltaban solo días para devolverlo a la tierra. Pero estaban pasando cosas realmente raras últimamente, primero la computadora había perdido por completo su configuración de personalidad. Había desaparecido, pensó que la broma del error en el disco duro era cierta al fin y al cabo ya que él era quien le daba más uso a las computadoras en todo el planeta. Le tomaría su tiempo volver a diseñarle una personalidad, pero eso no era prioridad ahora. Segundo: Joseph estaba actuando de manera extraña, le preguntaba cosas innecesarias a cada rato, se le acercaba demasiado al momento de trabajar, le hablaba con mucha amabilidad y no dejaba de elogiarlo por todo lo que hacía. Cualquiera que no fuera Dib y su perenne inocencia se habría dado cuenta de que estaban coqueteando descaradamente con él. Y tercero pero no menos importante. Darken y Joseph eran los mejores amigos de repente y eso no era buena señal. De ninguna manera podía ser bueno que el supuesto huraño de su Científico en Jefe asistente estuviera, todo sonrisas (figurativamente hablado) con el mayor de los pelinegros.

―Bien, debo felicitarte por el trabajo logrado ciertamente― Dib no era ningún malagradecido por muy malos o incomodos términos que tuviera con Joseph pero por algo lo escogió como reemplazo de Liroy…y hablando del roedor espacial este no se había dignado a llamarlo de nuevo, probablemente seguía aturdido desde la última vez que hablaron― Terminados los comandos base a dos días terrícolas antes de lo premeditado. Bien creo que es hora de que regreses al planeta tierra― Dib se giró a Joseph quien estaba sentado en una silla giratoria blanca bebiendo una taza de café, este lo vio con ojos agrandados― Muchas gracias por tu colaboración con la Cede Central de la Embajada Multiversal: Joseph Membrana. Me encargare de traducir tus honorarios al dólar apenas lleguemos a la tierra, sé que eres millonario pero es parte de nuestro agradecimiento― Dib activo una calculadora holográfica y saco una cifra― ¿Novecientos octillones de dólares están bien para ti?

― ¡Espera! ― Membrana se paró de la silla de forma intempestiva― Eh, ¿En serio ya no me necesitas aquí? ― pregunto tomándose de la nuca y viendo algo triste a Dib, este arqueo una ceja sorprendido.

―El trato era que me ayudarías con los comandos base. Ya está terminado y dudo que quieras permanecer mas tiempo aquí…

― ¡Te equivocas! ― le dijo rápidamente Dib no entendía nada― Y-yo…Dib siempre soñé con trabajar juntos en mis laboratorios y probar tu capacidad como futuro heredero de la Corporación…pero aquí hemos hecho más cosas científicas juntos que en toda nuestra vida …y en toda mi historia como científico y apenas son las bases para un contra-ataque…me la pase muy bien contigo…extrañaría irme así sin más― cuando volvió a ver a Dib (pues el Profesor se interesó demasiado en el piso de repente) noto como Dib estaba ligeramente sonrojado.

¿Había escuchado bien? ¿Joseph se la había pasado bien con él? De niño quizá eso lo habría hecho saltar y pegar gritos de alegría pero ahora no eran…casi nada.

―Te la pasaste bien conmigo en el ámbito científico…no me sorprende― Dib cerró los ojos cansado― Pero esto es un asunto serio…es mejor qu- ― de súbito sintió a Joseph abrazarlo. Nunca en su vida lo había abrazado, los pómulos de Dib comenzaron a colorearse pero no sentía que fuera por la figura paterna que nunca tuvo…era algo que no sabía cómo definir― ¿Q-que haces…?

― ¿Puedo pasarla bien contigo…a tu manera? ― le pidió casi en un ruego. Dib agrando los ojos a mas no poder y no supo porque pero fue tarde cuando se dio cuenta de que estaba correspondiéndole el abrazo. Desde que se enteró de que era un clon, desde que veía a Joseph sin el cuello algo y los googles y desde que se mandaban al diablo y hablaban de forma hostil, informal y hasta jocosa donde no había títulos…se había sentido muy liberado y extrañamente bien…

―Eh…yo― el calor del otro estaba tornándose delicioso y embriagante, abrió los ojos con espanto y lo aparto― No hay tiempo para eso…

― ¿No me darás esa oportunidad verdad? ― El mayor suspiro derrotado― Dib sé que no compensara toda una vida de ausencia y es tarde para enmendarlo todo…pero no tengo idea de si después de esto vuelva a verte…― lo miro de forma seria y se cruzó de brazos virando el gesto― ¿Crees que no recuerdo lo que dijiste en la tierra cuando me fuiste a recoger? ¿Qué NO volverías a la tierra por gusto? Fue horrible que te inculparan de una invasión…fue horrible como te tratamos Gazlene y yo…en especial yo…sé que no volveremos a vernos o al menos yo te veré en las transmisiones…pero quería…― hacia ademanes intentando explicarse― Intentar por lo menos conocer al actual tu…

Dib no podía estar más avergonzado y molesto a la vez. Con un increíble sonrojo le volvió a conectar un puñetazo al esternón a Membrana y mientras se retorcía de dolor le dijo con el tono más adorable que en su vida escuchaba el mayor:

―Está bien…― Dib puso sus manos en el bolsillo de su gabardina― ''Conviviremos'' Estos dos días que te quedan…pero no esperes mucho y tampoco espero que me entiendas mucho menos que me comprendas…

― ¡COOF! …Lo se…― el Profesor se irguió muy sonriente y le siguió el paso a Dib quien con un ademan de cabeza lo insto a seguirlo― ¿A dónde vamos? ― pregunto mas repuesto y muy curioso.

―A que conozcas algo que no sea mi despacho. Meeckrob es enorme y solo estamos dentro de la Cede…algo de turismo te vendría bien…― finalizo eso y fueron al tele-transportador. Dib tecleo un comando y de inmediato aparecieron en una sala de oficinas llena de aliens recibiendo y haciendo llamadas, firmando reportes y mandándolos a otras oficinas― Este es el departamento de comunicaciones, de la sección uno. Todos los presentes son mis secretarios personales.

― ¡¿Todos?! ― debía haber al menos trecientos aliens cada uno de una raza distinta― ¿Nunca llegas tarde a las reuniones verdad? ¿Cómo manejas los memos y otros menesteres de oficina?

―Rutina. Además son los más eficaces― sonrió bastante complacido.

― ¡Buen día su excelencia Vice-presidente Membrana! ― Una alíen que le llegaba a los hombros a los dos se acercó su piel era como el terciopelo rojo sangre, era delgada pero curvilínea y de anatomía algo fibrosa, como entrenada, tenía tres ojos ovalados plateados con pestañas blancas muy coquetas y un largo cabello plateado/blanco que parecía de cristal y una sonrisa encantadora. Estaba con un uniforme de oficina muy formal y pulcro con un folder en las manos que más bien parecían garras― ¡Es todo un placer verlo con nosotros!

―Gracias Crisia― Dib le sonrió encantador y la alíen se avergonzó un poco y rio quedamente― Joseph, ella es Crisia mi Jefa de Secretarios es una Cripner. Su especie es de las más inteligentes del universo, Crisia es una prodigio trabaja aquí desde que era una larva y no sé qué haría sin ella.

― ¡Su excelencia que cosas dice! ― la alíen estaba brillando en un tono rojo radiactivo. Joseph lo interpreto como un sonrojo y vio que tenía mucha familiaridad con Dib pues esta lo codeo a modo de juego― No diga cosas indecorosas…

―Reconocer el excelente trabajo de mis sub-alternos no puede ser indecoroso― sonrió encantado.

― ¿Qué lo trae por aquí su excelencia? ― pregunto de formalmente aun sonriendo apacible― ¿Necesita más asistencia con los comandos base?

―Tranquila, Joseph y yo ya los terminamos. Solo quería darle un recorrido antes de irse.

― ¡¿Ya están listos?! ― estaba notablemente pasmada y luego rio quedamente― El Embajador Liroy se sentirá muy celoso cuando se entere, nunca había terminado los comandos para cualquier índole tan rápido aun la asistencia del Embajador Liroy.

―Se lo debo a Joseph― dijo casi al aire, la hembra de piel roja vio al mencionado de arriba para abajo con una garra en la cintura. El Profesor temió que fuera otra hater…

― ¡Muchísimas gracias por asistir a su excelencia! El C.C.E.M está en deuda con usted― le dijo con una maravillosa sonrisa― ¡Casi lo olvido! Su excelencia, Carlux tiene algo para usted del otro lado de la sala― su sonrisa seguía imborrable.

― ¿En serio? Voy enseguida― se voltio al pelinegro mayor― No tardare. Crisia atiéndelo mientras tanto.

―Si su excelencia.

Apenas Dib se fue, Membrana logro esquivar un agujón muy parecido al de un escorpión que salió de la medula espinal de Crisia quien lo veía con mucho desprecio.

―Es rápido.

―Ya me acostumbre…― dijo totalmente acostumbrado a que intentaran atacarlo a cada rato.

―Todo el C.C.E.M está enterado de TODO ¿Si me comprende? ― le advirtió con bastante agresividad en la voz. Membrana solo asintió avergonzado― Normalmente asesinaría a cualquiera que si quiera le alzara la voz a su excelencia…pero como él no tiene deseos de hacer eso con usted no lo hare― lo vio de arriba para abajo― Además seria mal vista si liquidara a la principal fuente de información sobre los detalles íntimos de su excelencia― le guiño uno de sus tres ojos y le sonrió bastante cínica― ¿Le gustaron las fotos? Me base en sus especificaciones…

― ¿Tu eres C-190? ― Membrana estaba impresionado― Je, si Dib se enterara…pero nos llevaremos esto a la tumba ¿Cierto?

―Si es TU tumba mucho mejor, pero si― le hizo una seña extraña con la mano― Promesa.

―Carlux no tenía nada para mi…― llego Dib muy confundido.

―Debí equivocarme. Dispénseme su excelencia― dicho esto su Jefe de Secretarios se marchó haciendo una reverencia.

―Vayamos a la cafetería― dijo Dib y Membrana lo siguió, solo esperaba que a los cocineros no les diera por atacarlo con cuchillos o algo cuando lo vieran.

―El efecto de la hipodérmica nutricional aun no pasa ¿Pero eso no me priva de comer si quiero no? ― pregunto el mayor sabiendo la respuesta.

―Así es, además yo no me la inyecte así que aunque no pudieras comer yo si lo haría― le sonrió perverso.

―Eres un…― se calló cuando llegaron a la enorme cafetería. Había varios aliens comiendo y había una barra enorme de alimentos que Membrana jamás soñó con ver en su vida. Muchas cosas se movían…

―Los platillos vivos son un manjar para muchos jeje― se rio de la cara de espanto del mayor― Tomemos una mesa.

Apenas se sentaron un mesero llego. Era de la misma raza que Cutie solo que mucho más alto y de ojos rojos.

―Bienvenido su excelencia ¿Qué desea ordenar? ― pregunto de forma caballerosa.

―Lo de siempre Empty― el mesero asintió y luego vio con cierta malicia a Joseph.

― ¿Y usted señor?

―Lo mismo que el― señalo a Dib…si le ponían algo raro a la comida para matarlo o destruirle los intestinos al menos sabría si la cosa que le servirían sabia normal ya que Dib estaría comiendo lo mismo.

―Enseguida― Empty se marchó con una reverencia.

Para sorpresa del mayor aunque los platillos fueran irreconocibles estaban deliciosos. Había de colores intensos muy parecidos a cosas que salieron muy mal en sus laboratorios en la tierra pero que el juraba que si probaba más de una vez le crearían adicción.

Al salir de la cafetería noto inmediatamente que Dib lo veía raro.

― ¿Sucede algo? ― le pregunto el mayor.

―No te quejaste de la comida…

― ¿Por qué lo haría? ¡Estaba deliciosa!

―Siempre pensé que odiabas las cosas condimentadas…

―Bueno…quizá nunca supe mucho sobre ti, pero eso hizo que tú tampoco supieras sobre mí ciertamente.

―Eso no lo refuto― sonrió de medio lado― ¿Qué te parece un paseo por Meeckrob?

―Suena muy bien― dijo afable.

Fueron al puerto de salida de Naves Crusier, donde abordaron el Combat Crusier Motorized de Dib a petición de Membrana. Cuando estuvieron a bordo Dib no se molestó en ponerse el casco.

―Sí que te gusto esta nave…

― ¡Es genial! Me gustaría ver los otros que diseñaste.

―Tal vez te mande los planos cuando estés en la tierra. Iré a velocidad normal así que no te preocupes por lo de los mareos…― sonrió y dio marcha a la ignición.

Apenas estuvieron sobrevolando el espacio aéreo de Meeckrob, Membrana quedo más que embobado.

―Es realmente hermoso…se parece un poco a Plutón…― dicho planeta tenía toda la vegetación hecha de cristal, muchas partes asemejaban a la belleza de Alaska, había volcanes escupiendo nitrógeno líquido y muchas creaturas salvajes realmente bellas, como sacadas de la mitología hinduista. Duraron largo rato paseando viendo locaciones interesantes hasta que fue hora de volver.

―Se está acabando este día será mejor que descanses antes de que te lleve a la tierra mañana― culmino Dib bajándose del Crusier y caminando junto con el mayor al tele-trasportador.

― ¿Descansar? ¿Tienes una habitación en tu despacho no?

―Eh, sí. No lo sabes pero hay muchas habitaciones ocultas por termo-ópticos― Dib se tomó de la nuca y Membrana puso su mejor cara fingida de asombro.

Cuando llegaron al despacho. Membrana al fin soltó lo que quería preguntarle.

― ¿Por qué nadie sabe cómo liquidaste al tal Zim? ― Dib se quedó tieso en su sitio.

― ¿Cómo…?

―Darken…

―Debí imaginarlo― se manoteo la frente― No es algo que quisiera recordar…

―Lo lamento debió ser duro para ti― le espeto con un claro tono de culpa― Todo es mi culpa, si te hubiera creído desde el principio…

―E-eso está en el pasado― Membrana no soportaba ver más ese sonrojo realmente lo estaba excitando. Trago grueso y jugo su última carta.

― ¿Y dónde está tu habitación?

―Por acá― Dib lo guio a un cuarto camuflado, apenas inserto el código las puertas se abrieron mostrando una habitación a oscuras― Computadora: Luces― no era muy grande pero era perfecta, había una cama King muy bien vestida y de colchas blancas, también había otro baño pequeño dentro― Comprenderás que no vengo mucho aquí…ponte cómodo, tengo que llamar a Liroy y…

Dib no pudo continuar cuando lo empujaron a la cama, tenía la guardia baja ya que Joseph ciertamente no era una amenaza pero eso nunca se lo espero.

― ¡¿Qué te ocurre?! ― pregunto presa de la incertidumbre, enmudeció cuando vio la sonrisa traviesa y los ojos dorados del mayor comiéndoselo con la mirada.

―Computadora apaga las luces y ponle triple refuerzo a la puerta.

―/SI SEÑOR/―

― ¡¿Qué crees que haces?! ¡COMPUTADORA ANULA LA ORDEN!...¡¿Por qué no responde?!

―Responderá a todas tus órdenes mañana tranquilo― le acaricio el rostro de forma insinuante y Dib se sonrojo en el acto.

―¡¿En que se supone que estas pensando?!

―Por primera vez…― se acercó al oído del contrario y le susurro de forma muy sensual con esa voz grave― No quisiera pensar…― Dib no pudo reaccionar cuando el mayor atrapo sus labios en un fuerte contacto, no era agresivo, tampoco dulce pero si muy necesitado, intento apartarlo pero las fuerzas no le llegaron, al principio sintió mucho asco e incredulidad pero apenas sintió las manos del mayor acariciarlo como su fuera un ser delicado y frágil comenzó a relajarse, no supo en que momento comenzó a corresponderle torpemente el beso, no sabía cómo seguirle el paso pero el masaje en sus labios se sentía…muy bien, el mayor mordió levemente su labio inferior haciendo que abriera la boca en un leve gemido y aprovecho de introducir su lengua en la cavidad ajena buscando a su compañera. Dib abrió los ojos espantado pero sus acciones tomaron otro rumbo jalo del cuello a Joseph y lo acerco más a él, permitiendo que jugara con su lengua. El beso se tornó cada vez más caliente, la humedad se estaba aglomerando en la boca del menor y no tuvo más opción que tragar su saliva mesclada con la del mayor. Pero apenas se separaron un milímetro por aire las neuronas de Dib reaccionaron. Logro quitarse a Membrana de encima de un empujón.

Estaba asustado, muy asustado.

¡¿QUE MIERDA TE PASA POR LA CABEZA?! ― el muchacho no reacciono como lo esperaba, delicadas lágrimas salían de sus ojos y no se le quitaba el sonrojo, se tomó fuerte del pecho y continúo gritando: ― ¡Estas enfermo! ¡Demente! ¡Como si quiera te atreves…!― Dib sintió como lo estampaban contra la pared mientras hipaba en su sitio. El mayor lo veía con tremenda seriedad.

―Solo hice lo que ambos queríamos― Dib estuvo a punto de replicar cuando lo callaron― Eres mi creación Dib, se todo sobre tu cuerpo es el mío después de todo…sé que lugares te harán temblar que cosas te harán llorar de placer y sobre todo…sé que me deseas tanto como yo a ti…

― ¡No es…!

― ¡Si es cierto! ¿O fue una alucinación el que me hayas correspondido? ― lo tomo del mentón y lo obligo a verlo― Soy narcisista, si cree clones fue porque ninguna mujer era digna de dañar mi código genético con el suyo para procrear…puede que tu autoestima haya mejorado pero recuerda que soy ególatra Dib…― lo beso de nuevo esta vez muchísimo más pasional y sintiendo como el menor temblaba debajo suyo, aprovecho de poner una rodilla entre las piernas de Dib presionando con fuerza su obvia y precoz erección― Te encuentro realmente hermoso, deseable…adorable y como tu creador me llevare lo que todos los aliens aquí desean arrebatarte en una noche sin inhibiciones…― volvió a besar al menor mientras este gemía ahogadamente por la presión en su ingle. Volvió a corresponder el beso desordenando y jugando con el cabello negro del mayor, estaba realmente excitado nunca se había sentido así― Dime que no quieres…hacerlo y me iré.

La única respuesta que obtuvo fue que lo empujaran a la cama a él.

To Be Continued.