Disclaimer: Invasor Zim no me pertenece la obra de animación de culto es propiedad de la autoría intelectiva del indiscutible genio, caricaturista y humorista negro: El genio Johnen Vásquez.

N/A: Prepárense para el desenlace. Y para la aparición de ciertas especies conocidas fuera del universo de Invasor Zim.

ADN

...

Luego de salir (casi huyendo) del Sacro Palacio de Meeckrob, dejando tras de sí a un muy conmovido Ag-rotk por que Dib lo haya aceptado como figura paterna. Ambos pelinegros se encontraban caminando hacia el primer tele-transportador que los llevara de vuelta al C.C.E.M y por consiguiente al despacho del menor. Joseph aun no manifestaba lo que pensaba acerca de retirarse a la tierra de nueva cuenta mientras que Dib se largaría a una guerra (otra vez) y no había garantía de que regresara con vida.

―Dib…― por fin articulo con voz rasposa el mayor mientras el nombrado se giraba a verlo arqueando una ceja.

― ¿Sucede algo? ― pregunto, no obstante el implante en su lóbulo temporal izquierdo no dejaba de monitorear señales de pánico que se registraban desde el interior del mayor, ahí fue cuando noto que este estaba viendo al suelo conteniendo las ganas de llorar y despotricar como histérico mientras sus nudillos estaban antinaturalmente blancos de tanta presión que ejercía al cerrar los puños― ¿Joseph que ocurre? Tus niveles de adrenalina, noradrenalina y acetilcolina están disparados― lo tomo de ambos hombros seriamente preocupado. El mayor solo bajo el gesto y apretó los dientes, Dib se alarmo cuando los hombros del contrario comenzaron a convulsionar― ¡¿Joseph?!

― ¿Qué ocurre?... ¡Te largas a una guerra eso ocurre! ― El mayor reacciono de manera intempestiva y lo tomo bruscamente de los hombros a él ahora con una fuerza innecesaria que denotaba su miedo― ¡¿C-como mierda quieres que reaccione?! ¡¿Cómo quieres que este?! ― Dib lo veía asustado y sintió que la sangre se le volvía plomo y bajaba hasta sus pies cuando vio de frente la expresión de completo horror y angustia del mayor― ¡Es-esto es incomprensible! ¡ACABAMOS DE TENER UNA ESPECIE DE BODA ALIENIGENA Y AHORA ME REGRESARAS A LA TIERRA Y TU TE VAS AL FRENTE DE BATALLA! ― lo soltó de repente y comenzó a hacer aspavientos y ademanes de querer arrancarse el cabello― ¡¿Qué es esto, una especie de parodia de la Segunda Guerra Mundial, donde la esposa embarazada espera a que su marido vuelva de la guerra y en su lugar llega un ataúd con el susodicho dentro?! ¡PUES NO SERE LA ESPOSA DAVID!

―Joseph― lo calmo abrazándolo con fuerza, el mayor no sabía cómo controlar sus emociones y eso era demasiado nuevo para el― Primero: Deja de ver tantas novelas ― antes de que el mayor le conectara un puñetazo al riñón. Dib volvió a hablar― Y segundo: Todo estará bien, te lo prometo― lo obligo a verlo directamente a los ojos los del menor desplegaban una fuerza aplastante y una determinación infranqueable― Mírame…te juro que regresare con vida…e combatido en muchas guerras posteriores al derrocamiento del Imperio Irken y he salido victorioso junto a mis ejércitos… ¿No confías en mí?

― ¡C-claro que confió en ti pero las probabilidades de que mueras siguen siendo altas! ― quería gritar, quería llorar, quería aferrarse a Dib y rogarle que no fuera al espacio a arriesgar su vida, quería matar a golpes a su creación y abrazarla y no se separarse de él jamás― ¡Te ayude con los comandos base por casi dos semanas! ¡Estudie todo lo referente a las smeets de Irk II! ¡¿Crees que no sé qué el margen de victoria es casi nulo?!

―Al igual que el de derrota― contra-ataco el menor con pose rígida y manos tras la espalda. Joseph se sorprendió de ver su pose de siempre en él, probablemente ni siquiera se diera cuenta de que la usaba― Puedes conocer teóricamente a los Irkens, pero yo los conozco en la práctica…sé cómo piensan, como actúan, como luchan y sobre todo se cuál es su objetivo. Aunque sean súper-soldados. Las smeets de Irk II no sabrán lo que se les vendrá encima― al ver como Joseph se mordía el labio inferior hasta casi hacerlo sangrar mientras se tomaba hastiado el puente de la nariz y decía varias injurias por lo bajo. Dib solo atino a suspirar― ¿Te haría sentir mejor si le pregunto a alguien de confianza cuales son las probabilidades de éxito?

― ¿Alguien de confianza? ― Joseph lo miro increíblemente escéptico― ¿Y cómo lo sabrá exactamente?

―Viendo los posibles futuros y los resultados de la batalla― le sonrió tiernamente el menor. Joseph solo parpadeo demasiadas veces incrédulo― ¡¿Qué haces?! ― la expresión de caricatura de Dib fue para morirse de la risa cuando el mayor deliberadamente se metió a él mismo una bofetada.

― ¿No es un sueño? ― El palpitante dolor en su mejilla le decía que no― ¡¿VER AL FUTURO?! ¡¿QUE ESTUPIDEZ ACABO DE OIR?!

― ¡Argh! ― Dib se manoteo la frente― Científico de mierda tenías que ser… ¡Bien siempre se me olvida que necesitas VER para CREER Joseph! ― Dicho esto lo empujo al tele-transportador, pero en vez de teclear las coordenadas de su despacho dio las del centro de reuniones de la embajada. Ambos llegaron discutiendo a viva voz y solo notaron que no estaban solos cuando cierta Cripner Jefa de Secretarios de Dib carraspeo.

― ¿Su excelencia está todo bien? ― Crisia estaba algo anonadada, se supone que su jefe estaría ahí hace treinta minutos, pero en su lugar llego con el despreciable ser responsable de su creación pegando gritos a lo loco frente a MUCHOS dignatarios― ¿Qué esta ocurriend…?― los tres ojos plateados de le hermosa Cripneana se abrieron de forma espeluznante y soltó un grito de angustia tremendo― ¡KYAAAAAAAAA! ― estaba por demás horrorizada.

― ¡¿Crisia que te ocurre?! ― Dib se estremeció de miedo con esa reacción nada natural de su apreciada Jefa de Secretarios.

― ¡¿QUE ME OCURRE?! ― Su Jefa de Secretaria estaba irreconocible y gruesas lágrimas de furia comenzaron a salir de sus tres ojos― ¡¿Qué significan esos emblemas en sus manos?! ― Los dos pelinegros se tensaron en su sitio y es que se tenían agarrados en una posición de pelea detenida en el tiempo donde se podía apreciar perfectamente los pictogramas brillantes en sus manos.

―Crisia…no te alteres…puedo explicarlo…― Dib intento acercarse pero se Jefa de Secretarios solo se puso a llorar de forma descontrolada― ¡C-Crisia! ― Dib no hallaba como tranquilizarla o donde meter la cara.

― ¡N-no p-puede s-ser! ― hipaba fuertemente la Cripner haciendo que todo mundo se acercara a ver que mierda pasaba― ¡YA TIENE COMPAÑERO Y RESULTO SER ESTE DESGRACIADO INUTIL!

― ¡CRISIA! ― Dib la vio impactado, nunca la había escuchado usar ese tipo de lenguaje.

― ¡USTED! ― lo apunto sin ningún miramiento y Dib sintió mucho miedo al ver como esta sacaba su aguijón de su medula― ¡Creí que tenía mejores gustos o amor propio! ¡Y-yo! …. ¡YO SABIA QUE NO TENIA OPORTUNIDAD CON USTED, PERO ESTO ES PEOR QUE UN RECHAZO! ¡ME HUBIERA CONFORMADO CON QUE ELIGIERA A ALGUIEN DE SU ALTURA! ¡A CUALQUIERA INCLUSO AL EMBAJADOR LARR-NAR!

― ¡¿Tú también con eso?! ― Dib estaba perdiendo el hilo de la conversación― ¡Un momento! ¡DEJA QUE TE…!

― ¡N-NO T-TIENE QUE E-EXPLICARME N-NADA! ― esta vio con ansias homicidas a Joseph quien estaba azul del pánico― ¡Felicidades por su unión! ― grito para salir corriendo.

― ¡Crisia!

― ¡¿Lo que dijo es verdad?! ― Varios de la raza de Cutie se apersonaron y Dib pronto se vio rodeado por más aliens. Hubo llantos, maldiciones, intentos de asesinar a Joseph pero todo empeoro cuando se escuchó una explosión demasiado cercana. Dib reconoció ese sonido.

― ¡Oh no! ― Cuando todos voltearon a ver, vieron como Darken estaba literalmente humeando, un humo negro que salía de sus ahora COMPLETAMENTE negros cuernos y sus siete ojos soltaban enormes lagrimones― ¡Darken!

¡FELICIDADES POR SU UNION! ― le grito, era obvio que estaba con sus tres corazones destrozados y no se fue sin antes mirar a Joseph y hacerle un gesto con una de sus manos amenazándolo con matarlo.

― ¿Esto puede empeorar? ― Dib debería saber que nunca debía decir eso en voz alta cuando las cosas iban mal.

― ¡¿TE UNISTE CON ESTE ASQUEROSO INSOLENTE MEMBRANA?! ― La Embajadora Nerei para su mala suerte estaba presente, se supone que solo fue a llenar reportes, obviamente no espero encontrar ese escenario en la supuestamente tranquila sala de reuniones― ¡Me decepcionas terriblemente! ― La enorme alíen se le acerco con todo el porte de madre iracunda y le tomo de una de las patillas con fuerza.

― ¡Ahhh! ¡¿NEREI PERO QUE?! ― Dib estuvo a punto de patalear pero la Embajadora de Letex estaba muy dispuesta a sermonearlo.

― ¡Un soldado de TU calibre con un patán imbécil debilucho como ESTE! ― puntualizo a Joseph bastante ofendida y este no estaba mejor― ¡Sin contar que te dobla la edad! ¡Eso es asqueroso! ¡Y Sin contar todo lo que te hizo en esa bola de lodo que llamaste hogar! ― Sí, Nerei estaba enterada de los todos los chismes― ¡¿Dónde nebulosas esta tu orgullo de guerrero?! ¡CREI QUE ME ACEPTARIAS COMO COMPAÑERA LUEGO DE NUESTRA ULTIMA CONVERZACION! ¡Era lo mínimo que me debías como compensación!

― ¡Oye solo me estaba disculpando en nombre de Joseph por la confusión! ― Dib se soltó de su agarre y luego se sonrojo violentamente y frunció el ceño― ¡Embajadora Nerei no se contradiga! ¡Acaba de decir que es asqueroso que tenga de compañero a alguien que me dobla la edad y usted podría ser mi antepasado en tiempo humano!

¡¿Me estas llamando vieja?!

― ¡Solo le aclaro que yo me uno con quien yo quiera!

― ¡Ja! ― soltó indignada― ¡Debí hacerle caso a Ciriak cuando me dijo que eras un completo rompecorazones desalmado!

― ¡¿Qué él dijo que?! ― Dib no entendía ni madres― ¡¿Para empezar de donde saco la idea de que yo ando rompiendo corazones?!

― ¡No niegues que lo despreciaste en cada uno de sus intentos de cortejo cuando se conocieron hasta hace un año terrícola!

― ¡¿Los ataques por la espalda he intentar cazarme eran cortejos?! ― Dib ahora si se sentía en la dimensión desconocida― ¡Se supone que los Kallarianos presentan trofeos a los que quieren pretender!

― ¡ESO ES SOLO CON LAS HEMBRAS! ¡A LOS MACHOS SE LES RETA A BATALLAS! ¡¿Cómo te elegimos Vice-presidente sin que supieras eso?!

― ¡Esta discusión no tiene sentido!

― ¡Tus gustos no tienen sentido!

― ¡Jajajajajajaja! ¡¿Tan bajo caíste niño cabeza de guadaña que te buscaste a ti mismo de compañero?! ― La molesta voz de Larr-Nar se dejó oír, había estado escuchando todo aguantándose una carcajada histérica― ¡Sabia que nadie más podría congeniar contigo! ¡Solo alguien tan idiota como tú en todo sentido podría haber aceptado!

― ¡CIERRA TU ORIFICIO DE SONIDO LARR-NAR! ― Dib se enojó bastante con ese comentario y todos tragaron grueso, pero el Embajador de Vorth seguía metiendo el dedo en la llaga.

― ¡Uy! ¡El Héroe de la Rebelión esta ofendido! Admite que solo estabas desesperado porque alguien te consolara por ser un patético intento de líder que no te bastaba hacerlo ''manualmente'' ― de súbito el sonido de un puñetazo a la mejilla gris de Larr-Nar resonó en la enorme sala de reuniones. Para sorpresa de Dib y todos los presentes fue Joseph quien le había tirado un molar a Vorthiano― ¡¿Sabes acaso a quien le acabas de…?!― Joseph lo tomo del cuello de la túnica y lo elevo a su altura la cual era de una diferencia abrumadora y esos ojos dorados llenos de odio lo calaron profundo.

―Si lo sé, a un maldito enano resentido, envidioso y patético que no pudo salir de la vergüenza de ser el peor científico de su planeta, de ser el peor sub-alterno bajo el mando de una Terrible Más Alta que ni siquiera están PRESENTE evito su muerte y condeno a su propio planeta… ¡Y DE SER EL LIDER MAS MEDIOCRE DE LA HISTORIA DEL UNIVERSO! ¡TANTO QUE UN NIÑO DE DIEZ AÑOS COMANDO CIEN VECES MAS EJERCITOS QUE TU Y DE PASO SALVO TU ASQUEROSO TRASERO MAS VECES DE LAS QUE PUEDES RECORDAR! ¡ME IMPORTA UN CARAJO SI REPRESENTAS A TODA UNA RAZA PERO SI LE VUELVES A FALTAR AL RESPETO A MI COMPAÑERO TE ARRANCARE LOS CUERNOS Y TE LOS ENTERRARE EN EL CUELLO Y TE ASEGURO QUE ME DELEITARE VIENDO COMO TE DESANGRAS! ¡VOY A LLENAR TU MUNDO CON INTERMINABLES PESADILLAS MALDITO ENANO GRIS! ¡¿ME OISTE?! ― Larr-Nar estaba catatónico y de un pálido enfermizo y todos los presentes estaban tanto asombrados como orgullosos de esas amenazas. Todo empeoro para el Vorthiano cuando se escuchó el sonido de líquido caer al suelo…se había orinado encima del miedo.

― ¡Larr-Nar! ¡Mejor vete a llorar a otro lado! ¡En serio creí que eras patético pero no tanto! ― grito alguien seguido de su carcajada.

― ¡Jajajajaja! ¡Amaran esto en la red! ― dijeron varios secretarios.

― ¡Te dije que tu incipiente estupidez seria tu perdición! ― El Embajador Kerglim se había acercado a Dib a poner una mano en su hombro dándole el ''Felicidades por su unión'' y con la otra mano en forma de altavoz le grito a Larr-Nar, este siendo el blanco del Bullying de todos los presentes se soltó del agarre de Joseph y salió corriendo del lugar.

―Joseph― Dib estaba mortalmente incrédulo y sonrojado a los extremos― Y-yo no sé qué decirte…

―Oye― le sonrió de vuelta el mayor― Es mi debes…te dije que no sería la esposa ¿No?

―Jeje…oye…eso de las pesadillas me recordó mucho a las amenazas de Gaz…¿Se te pegaron no? ― comento risueño, pero luego vio cómo su actual pareja arqueaba una ceja y se soltaba a reír― ¿Qué dije?

―Pff…jeje nada. No se me pego de ella, de joven solía decírselo a todo el mundo…ella saco ese lado de la personalidad tu no…― Dib no esperaba oír aquello― ¿Y bien? ¿Qué íbamos a hacer aquí exactamente?

― ¡Oh! Casi lo olvido― Dib le insto a seguirlo y pronto llegaron a una elegante mesa blanca que era custodiada por unas aliens de dos metros de apariencia amenazante. Tenían tanta musculatura que parecían padecer de hipertrofia y sus melenas blancas llegaban a los talones, una era de un color naranjo barroco de ojos dorados y la otra de una color purpura muy singular. Ambas hicieron un saludo extraño al ver a Dib. Pero lo que Joseph no entendía era porque ambas tenían injertadas aparentes piedras preciosas en la carne. La anaranjada tenía un tipo de Jasper en el pecho y la purpura una Amatista en la frente. De pronto una voz susurrante y femenina se dejó oír.

―Jasper Corte 9JH Amethyst Corte 5XK…dejen pasar a su excelencia…

― ¡Si Su Gran Claridad! ― dijeron ambas y dejaron ver que tras ellas estaba una aparente niña o una alíen muy pequeña totalmente azul salvo por su laceo cabello blanco cuyo fleco cubría su único ojo, tenía un recatado vestido parecido al de las damas victorianas igualmente azul con detalles blancos como los guantes y enorme moño azul y blanco en la cabeza.

―Un gusto verlo su excelencia― la alíen se paró de su asiento, apenas le llegaba a las rodillas a los dos.

―Un placer verla Embajadora Sapphire― Dib hizo una inclinación respetuosa― Joseph: Ella es Su Claridad La Primera Embajadora del Planeta Homeworld, es una raza de gemas humanoides y tienen habilidades únicas. Particularmente La Embajadora Sapphire puede ver el futuro.

― ¿Qué? ― el mayor estaba pasmado.

―Él requiere una prueba― dijo la pequeña alíen― Compañero de su excelencia, de dos pasos hacia atrás dentro de tres minutos…― Joseph no entendía pero pasados los tres minutos dio dos pasos hacia atrás…evitando que alguien lo matara con un láser.

― ¡¿Pero qué?!

―Parece ser su excelencia que tiene a un Dopplageriano resentido ¿No?