Disclaimer: Invasor Zim no me pertenece la obra de animación de culto es propiedad de la autoría intelectiva del indiscutible genio, caricaturista y humorista negro: El genio Johnen Vásquez.

Debo agregar que las demás especies de distintos universos que se citaran de ahora en adelante tampoco son mí de mi autoría.

N/A: Disculpen el retraso pero como estamos llegando a la cumbre supongo que tampoco les voy a dar tan rápido el final. Disfruten y gracias por su apoyo.

ADN

Estación Espacial de Operaciones de Contra-Inteligencia Beta. Sector 8-9-6-5 Cuadrante Omega al Sur de la Galaxia Neridax.

Habían pasado cuatro meses humanos para Dib, este se encontraba esperando bastante impaciente que el portal que los comunicaría con La Dimensión Ki se abriera de una maldita vez. Decir que estaba irascible desde que se separó en contra de su voluntad de Joseph era decir MUY poco. Todos conocían a Dib por ser del tipo de personas que cuando les molesta algo o ese algo o alguien los hace sufrir, lo manifiestan con la ira y cualquier cosa que pueda desahogar sus emociones desbocadas. Con ayuda de Liroy y su equipo logro terminar al 100% los comandos primarios, centrales y culminantes del contra-ataque. Después de todo: No era tarea sencilla mandar una honda de hackeo a una súper computadora con una inteligencia artificial infinita como la de los Controles Cerebrales de Irk, aunque al que fueran a hackear fuera una copia, seguía siendo igual de peligroso y complicado, además si tomamos en cuenta que solo tenían un único disparo, que NO debía tener margen de error y que sería disparado el día del surgimiento de la armada de Irk II y que a pesar del condenado des-fase temporal la copia del Control Cerebral hubiera mandado Voots Irken comandados por el propio Cerebro para atacarlos las últimas dos semanas…bueno cualquiera estaría tenso y de mal humor. Normalmente Dib tenía nitrógeno en lugar de sangre en las venas cuando se trataba de conflictos bélicos, pero vaya que la compañía de su actual pareja lo había descolocado de su carácter habitual. Para evitar pagar la rabia con otros se la pasaba metido entrenando en sus gimnasios personales en la estación hasta el máximo agotamiento, como fue mencionado anteriormente había terminado todo el trabajo con respecto al tema científico con Liroy antes de cumplir dos meses terrícolas, el pelinegro se había inyectado una dosis casi letal de su droga re-potenciadora y había trabajado sin descanso. El Embajador de Rodentz y su equipo completo apenas habían hecho un 20% del trabajo todo lo demás lo había hecho Dib solo y con una cara de que mataría a la primera cosa que se moviera a cien metros si lo interrumpían.

En ese momento se encontraba sentado en la silla levitante que le pertenecía gracias a su altísimo puesto en el C.C.E.M a él no le gustaba estar sentado al frente de todos como si se tratara de una jodida película de Star Trek. No le gustaba tanta parafernalia, era alguien humilde pero debía admitir que tenía sus ventajas, como por ejemplo tener una vista amplia de todo lo que ocurría dentro y fuera de la estación con las innumerables pantallas levitantes y además poder comunicarse con otros Embajadores.

― ¡Computadora! ¡Enlaza una conexión con la Primera Embajadora del Planeta Homeworld! ― ordeno matando todo sonido vivo con su voz. Los que estaban tecleando se detuvieron un momento y tragaron grueso. Liroy solo pudo suspirar sintiendo pena y angustia por su mejor amigo.

/ENSEGUIDA SU EXCELENCIA/―

No pasó nada de tiempo para que una pantalla de tamaño ceremonial apareciera y en ella estaba proyectada la imagen de la Embajadora Sapphire. Dib le hizo una reverencia caballerosa pero solamente por seguir con el maldito protocolo.

―Perdone que la moleste Su Gran Claridad, pero usted dijo que el día de hoy se abriría el portal a la Dimensión Ki y ya casi acaba este ciclo solar y todavía no veo resultados― Dib tenía ambas manos tras la espalda junto a una pose rígida y seria, tenía el ceño fruncido y no se molestaba en ocultarlo.

Su excelencia, se perfectamente que le preocupa el resultado de la guerra. Pero debe tener paciencia― hablo de forma recatada la alíen de zafiro quien sentía mucho pesar por el obvio dolor e impotencia que sentía su superior, pero no iba a ser indiscreta y mencionarle nada por una transmisión― Solo espere. No falta mucho― le rogo juntando sus manos enguantadas. Dib suspiro cansado y se tomó del puente de la nariz sumamente hastiado.

―Está bien. Muchísimas gracias Su Claridad.

Es un honor servirle su excelencia― dicho esto se cortó la transmisión.

Pasaron diez horas para Dib, pero finalmente apreciaron como un portal hecho de energía parecido a un agujero hecho por una brecha inter-dimensional en las líneas temporales del tiempo y espacio se abría. Fue dada la alerta roja en todo el C.C.E.M. Todos estaban en sus posiciones. El Presidente Ag-rotk se apersono con Lut-Fka y Vim-Kam sirviéndole de escoltas minutos después mediante su habilidad nata de tele-transportación. Como el ser más poderoso de ese universo tenía que estar presente obviamente. Se encontraba a setenta metros del portal todos en sus respectivas naves, salvo por Dib quien tenía un traje atmosférico invisible que lo protegía del espacio abierto, los Meeckrobersianos podían vivir fuera de su atmosfera sin protección con ellos no hubo problema. Del portal prontamente una figura comenzó a emerger. Todos se quedaron tiesos y algunos tragaron duro. Nadie podía creer que realmente fueran a tener contacto directo con la dimensión que albergaba a Los Doce Universos. Un ser humanoide de baja estatura, quizá de 1.50mtrs de altura apareció del remolino purpureo de energía. Tenía la piel azul celeste y ojos color violeta sin iris. Tenía el cabello de un blanco inmaculado y prolijamente peinado hacia atrás, portaba una especie de halo azul en la corona de la cabeza, manos tras la espalda, botas blancas de un diseño peculiar y un traje ceremonial azul neutro, su fisionomía era aparentemente masculina.

―Mis disculpas seres de la Dimensión J-V― aunque su apariencia fuera un tanto aniñada su voz era gruesa y grave imponía una presión aplastante con su sola presencia― Soy Daishinkai-sama, Sumo Gran Sacerdote y Ángel Guardián del Rey De Todo Zeno-sama. Eh venido a ofrecerles disculpas por incomodar a esta dimensión, varios de nuestros peleadores lograron abrir un des-fase temporal en un mundo donde literalmente nada existe. Lo cerré antes de que este hiciera colapsar su dimensión entera― dijo formalmente como si no se tratara de nada en especial. Todos tenían la quijada por el piso. No obstante Dib espabilo e hincándose en el suelo le hablo a ese ser. Tenían ciertos conocimientos sobre él como el referente a que podía destruir su universo si se le antojaba con solo un ataque.

― ¡Daishinkai-sama! ― bramo Dib bastante alto y antes de que el Ángel de piel celeste se fuera por donde vino lo miro curioso― ¡Perdone esta descortesía a su presencia, pero esta dimensión necesita ayuda de dos de los universos de la suya!

― ¿Ah, sí? ― sonrió muy risueñamente el Daishinkai-sama― ¿A qué se debe eso?

―Estamos en medio de un conflicto bélico que amenaza con destruir todos nuestros universos y los de varias dimensiones― hablo Dib aun sin alzar la cabeza― Mi nombre es David Membrana Primer Embajador del Planeta Meeckrob. Vice-presidente electo de la única Embajada Multiversal de aquí― Daishinkai-sama afilo los ojos y siguió sonriendo― ¡Necesitamos que El Rey De Todo: Zeno-sama permita el acceso a su dimensión para ir en busca de peleadores de dos razas en específico su excelencia!

―Pero que ímpetu tiene este muchacho― espeto con jocoseria el Ángel azul celeste, luego viro el gesto hacia Ag-rotk― ¿Es usted el ser más poderoso de esta dimensión no es así? ¿Ag-rotk cierto?

―Está en lo correcto su excelentísimo― articulo Ag-rotk haciendo una reverencia.

―Kaio-shin del Séptimo Universo de la Galaxia Norte me había comentado de usted…― soltó una risilla― y díganme ¿Cómo supieron que este portal se abriría? ― dijo haciéndose el que no sabía nada.

―Tenemos un contacto de la Dimensión Sugar, La Primera Embajadora del Planeta Homeworld, es una Sapphire y había previsto este encuentro y también que…habría colaboración de parte de la Dimensión Ki…― Dib volvió a hablar. Estaba temblando, la sola presencia de ese ''Ángel'' lo amedrentaba a puntos patológicos.

― ¿De ahí eh? ― dijo curioso― Supongo entonces que no hay problema en prestar ayuda. No obstante los mejores diez peleadores de todos Los Doce Universos están en un torneo de artes marciales ahora mismo. Si Zeno-sama se llegase a enterar que quieren interrumpir su entretenimiento destruirá esta dimensión― comenzó a reír muy divertido y todos se cuadraron cual militares.

― ¡N-nos informaron de las razas que nos ayudarían! ¡Y también de sus universos! ― articulo Dib muerto del miedo, sentía que su vejiga iba a traicionarlo en cualquier momento.

― ¿Cuáles son? ― el aura amable aunque de exterminio de Daishinkai-sama era demasiado contradictoria.

―Eh…pues― Dib no pudo seguir pues vio claramente como una nave azul zafiro con la forma de una mano femenina se acercaba y de ella salía la Embajadora Sapphire― ¡¿Su Claridad?!

―Su altísima excelencia Daishinkai-sama, señor― Sapphire hizo una reverencia muy femenina y luego entrelazo sus manos― Disculpe pero ya tengo los nombres de los peleadores. No van a importunar su torneo ya que no fueron escogidos para participar en este, mi señor.

―Es bueno verla de nuevo― saludo amablemente el Ángel azul a lo que Dib lo vio abriendo los ojos de forma anti-natural ¡¿Ese alíen azul había estado fingiendo toda la conversación?! Sapphire le hizo un gesto de que no dijera absolutamente nada.

―Gracias mi señor― dijo la gema vidente― Tres guerreros de la raza guerrera del Planeta Namekusei del Sexto Universo, sus nombres son Nail, Virgata y Cargo― Daishinkai-sama asintió y le insto a proseguir― Dos guerreros híbridos de la raza Sayiajin del Planeta Tierra del Séptimo Universo: Sus nombres son Goten y Trunks.

―Tiene razón Lady Sapphire, ellos no fueron selectos en el Torneo de los Doce Universos― hablo sucintamente― No veo problema en que vengan a buscarlos. No obstante deberán pedirle permiso a Zeno-sama primeramente― afilo los ojos violáceos y Dib sintió que su sangre se convertía en plomo.