Disclaimer: Invasor Zim no me pertenece la obra de animación de culto es propiedad de la autoría intelectiva del indiscutible genio, caricaturista y humorista negro: El genio Johnen Vásquez.
Debo agregar que las demás especies de distintos universos que se citaran de ahora en adelante tampoco son mí de mi autoría.
N/A: Si hay alguien leyendo que lea y comente, amen.
ADN
…
Centro de Control de la Estación Espacial Beta.
Bien había dos opciones, afrontar las cosas como hombre…o salir corriendo y tirarse al núcleo de la primera estrella que estuviera sobrepasando el límite de Chandrasekhar y dejar que sus átomos se dispersaran por el macro-cosmos. Apenas miro a la Cripner e intento dar un paso hacia ella para disculparse, esta uso la velocidad antinatural de su raza y le había soltado tremenda bofetada en el rostro, el asesto se escuchó por toda la habitación. Dib ni siquiera se molestó en virar el rostro donde un notorio y colorido moretón estaba formándose. Crisia tenía una fuerza brutal, el mismo la entreno en combate y sabía que al menos le imprimió unos quinientos kilos de fuerza, si tomamos en cuenta el concepto de ''masa por aceleración'' el golpe le dolió el triple de esa cantidad.
― ¡N-no t-tiene una jodida i-idea de cómo n-nos sentimos todos ahora mismo su excelencia! ― Crisia cerró los tres hermosos ojos plateados e hipaba fuertemente mientras lagrimones aun salían― ¡¿Cómo si quiera se le ocurrió mentirnos?! ¡¿NO CONFIA EN NOSOTROS?! ¡¿NO HEMOS C-CUMPLIDO NUESTRA LABOR JUNTO A USTED?! ¡¿Por qué nos engañó?! ¡N-no tiene que cuidarnos todo el tiempo! ¡SIEMPRE HACE LO MISMO! ¡HASTA QUE LO GRITO NADIE LO VEIA CLARO PERO YO SI! ¡Siempre se deja al último o no deja nada para usted! ¡NI SIQUIERA RECONOCE EN PUBLICO QUE ES EL HEROE DE LA REBELION! ¡Siempre comparte el crédito aun cuando lo haya hecho todo usted, sacrifica su tiempo, su salud y su esfuerzo inclusive con quienes no aprecian lo que usted hace! ― Crisia se tomó el rostro y las lágrimas cristalinas seguían saliendo de entre sus garras― ¡SI ES POR USTED MORIRIA DEFENDIENDO A LA PEOR ESCORIA DEL UNIVERSO SOLO PORQUE SU NATURALEZA ES ASI DE PURA! ― la Cripner solo lloro más fuerte cuando Dib la abrazo con una tremenda fuerza y dejo que esta se colgara de su cuello― ¡Es un genio actué como tal! ¡HIZO COSAS MUY ESTUPIDAS! ¡N-NO LO P-PERDONO SU EXCELENCIA! ― la mujer de piel como el terciopelo rojo parecía una niña pequeña aferrada al único que ser que le importaba en el mundo― ¡TONTO! ¡Tonto, tonto, tonto, tonto!
―Perdóname mi estrella roja…― Crisia dejo de llorar y no pudo ni siquiera respirar. Los Cripneanos se en orgullecían de su piel imposiblemente roja. Su Diosa creadora era conocida como Nertunmk Camksertn que significaba literalmente: Hermosa Estrella Roja― Soy el tonto más grande de nuestra dimensión por hacerte llorar ― Dib se apartó un poco y limpio las lágrimas de Crisia con sus dedos y esta no hizo más que verlo llena de alegría y enojo al mismo tiempo― Estoy bien…― le regalo una sonrisa quebrada― Pero por favor no sigas llorando por mi…― la tomo de las manos y miro al suelo sus orbes estaban apagados― No lo valgo…
― ¡CLARO QUE SI NO SEA ESTUPIDO! ― le reto su Jefa de Secretarios tallándose ella las lágrimas y con su porte de siempre, envalentonado y cariñoso― ¡Usted vale mucho! ¡Usted es alguien completamente increíble! ― Crisia se sonrojo de rojo nuclear y Dib rio un poco por lo bajo.
― ¡Viniendo de ti debe ser verdad! ― sonrió encantado y Crisia lo codeo a modo de juego. La tensión había disminuido drásticamente.
― ¡P-perdone la bofetada! ― la Cripner comenzó a jugar con sus garras apenada.
― ¿Cuál bofetada? ― dijo el muy alegre y fingiendo demencia haciendo apenar mas a su Jefa de Secretarios― ¿Disculpa…has visto a Kerglim? ― Crisia se tensó y no fue la única. Dib se puso bastante serio de repente― ¿Dónde está? ― demando saber en una orden.
―Él debe estar en alguna parte de la estación…está usando su habilidad con la Termoquinesis y de controlar la densidad de su cuerpo para escabullirse de los sensores…probablemente haga algo estúpido― Dib volteo agrandando los ojos esa voz grave que ahora sonaba muy cruel y despectiva…
― ¡Darken! ― Dib se alegró de verlo ahí. No lo había podido localizar desde que el alíen de piel verde menta se enteró de lo suyo con Joe― ¡Me alegra tanto verte! Eh… ¿Por qué dices que hará algo estúpido?
―Darken― siseo duramente Crisia y su tuviera boca el Dopplageriano habría sonreído sádico y morboso.
― ¡Porque es un estúpido! ¿Hace que su excelencia tenga un arrebato pierda el control y luego quede en coma por un mes? ― se tomó del mentón y vio con ojos muy divertidos la cara que ponía Dib ante sus palabras― ¡JAJAJAJAJA! ¡Debe estar pensando en suicidarse el muy traidor!
― ¡¿Darken pero qué demonios te pasa?! ― el susodicho se sumió de hombros y puso las manos tras la nuca.
―Relájese su excelencia. Kerglim es tan idiota que ni quitarse la vida le saldría bien― su tono estaba lleno de malicia― ¡Por otro lado! ¡¿Sabía que las máscaras de un Aurakiano muerto valen mucho en mercado negro de Centaurus si aún tienen la cabeza dentro?! ― dijo muy divertido― ¿Si se muere me puedo quedar la máscara y la cabeza?
―Okey. TU― tomo al Dopplageriano el cuello del uniforme y lo miro de frente― Me vas a acompañar a buscarlo. Es una orden Darken.
―Como usted diga― hizo una reverencia bastante hipócrita. Pasados cinco minutos Dib y Darken se encontraban caminando por los desolados pasillos inferiores de la estación, no eran muy usados. Dib veía de soslayo a Darken quien caminaba muy resuelto con un par de sus manos en los bolsillos.
―Darken…
― ¿Dígame su excelencia?
― ¿Sabes dónde está Kerglim verdad? ― dijo seguro de saber la respuesta.
― ¿Me vio cara de ser una Sapphire o algo parecido? ― lo miro como si fuera un pelmazo― ¿Que drogas le habrá inyectado Liroy? Porque parece que el efecto no le ha pasado…― Dib inhalo MUY pero muy hondo. Sabía que ahora que Darken tenía los cuernos negros sería un malnacido, pero esto era demasiado para él.
―Dímelo de una vez. Hablo enserio Darken.
― ¡Usted AHORA si habla enserio! ― El de menor estatura se soltó a reír como un psicópata― ¡Vi la grabación de todo lo que le dijo a Kerglim! ¡Mi parte favorita fue la de mandarlo a ejecutar! Eso sí que fue genial…― Darken no hacía más que ver con ojos excitados al pelinegro cuando sintió como lo empujo contra la pared y lo volvió a tomar del cuello del uniforme, la mirada de Dib daba un repelús infernal. Denotaba muerte.
― ¡BASTA YA! ¡ES UNA ORDEN DARKEN DIME DONDE ESTA KERGLIM!
―No.
― ¡¿Qué?!
― ¡QUE NO LE DIRE NADA IDIOTA! ― El de piel verde menta logro zafarse del agarre en una pulida técnica de defensa personal, ahora era Dib quien estaba contra la pared pero de espaldas a Darken quien estaba a punto de romperle un brazo.
― ¡¿Qué mierda pasa contigo?! ― Dib no entendía ese comportamiento.
― ¡¿Cree que permitiré que le perdone la vida a ese bastardo?! ― bramo furioso el contrario― ¡SI NO FUERA POR EL USTED NO HABRIA TERMINADO EN COMA! ¡TIENE LA CULPA DE TODO ESTO!
― ¡ESO NO ES VERDAD! ― grito Dib a su vez― ¡Yo mismo me sobre-exigí demás! ¡TODA LA RESPONSABILIDAD ES MIA!
― ¡NO EXISTEN LAS CASUALIDADES SU EXCELENCIA! ― Le dijo muy burlón al oído― Solo…lo que no se puede evitar…Kerglim hizo que usted explotara y ahora yo lo hare explotar a él…me deleitare con cada víscera que vea salir de su cuerpo…asimilare cada gota de sangre que salga de su cuerpo…― su tono era lascivo y le crispo los nervios a Dib― Oh…su cabeza lucirá tan bien como trofeo en mi despacho… ¡Luego me encargare de la perra Cripneana que tiene de asis-tonta! ¡¿Cómo se quiera se atrevió a marcar así su rostro?! ― estaba totalmente loco y encolerizado. Era un sicario y normalmente los Cuernos Negros de Dopplager mataban por placer…Dib debía ser más inteligente.
―Sé que te hice mucho daño al unirme con Joseph Darken― el otro amplio los ojos con horror― Ahora mismo ya no sientes amor por mi…solo obsesión y un retorcido sentido de pertenencia…― la voz de Dib sonaba decepcionada― Te apreciaba mucho ¿Sabes? Amaba lo dulce que eras…lo entregado que eras a tu trabajo…y sobre todo tu lealtad…me decepcionas terriblemente con tus palabras― dictamino con una horrible seriedad.
―N-no… ¡NO ES CIERTO, NO ES CIERTO! ― Lo soltó y comenzó a ponerse histérico y a patalear― ¡YO AUN LO AMO NO ESTOY OBSESIONADO! ¡¿Qué más grande muestra de amor que matar a los que le hagan daño?!
― ¡ESO NO ES AMOR!
― ¡¿Entonces como se lo demuestro?! ― se colgó de Dib temblando y llorando amargamente― ¡DIGAMELO!
―Dime donde esta Kerglim― le dijo con voz suave y tomo del mentón a Darken este lo veía como si fuera un niño desamparado― Hazlo por mi…― el pelinegro vio como el de piel verde menta tenía un conflicto interno. Literalmente Dib estaba haciéndolo ir contra su nueva naturaleza. Alteraba el orden de las cosas.
―….Y-yo…lo hare― se apartó derrotado el Dopplageriano― ¿Pero que gano yo? Usted nunca será mío…― su mirada se oscureció aún más si era posible― No gano nada…nunca gano nada…― vio a otro lado decepcionado de sí mismo― ¿Qué Cuernos Negros resulte eh? Sintiendo compasión…que asco― Dib iba a decir algo pero el más bajo lo callo espetando un: ― Kerglim está en el sótano probablemente llorando como una perra, le dije que se quedara ahí porque usted había dicho que lo detestaba y no quería ver su horrible cara― le dijo muy campante.
―Darken yo…
―Lárguese de una vez, no quiero ver su cara nunca más― dicho esto el menor de estatura se fue por donde habían venido.
