Disclaimer: Invasor Zim no me pertenece la obra de animación de culto es propiedad de la autoría intelectiva del indiscutible genio, caricaturista y humorista negro: El genio Johnen Vásquez.

Debo agregar que las demás especies de distintos universos que se citaran de ahora en adelante tampoco son mí de mi autoría.

N/A: ¡BIENVENIDOS A LA INTERMISION! A esto me gusta llamarlo la ''saga de la tierra'' ¿Veo demasiado DBZ? ¡SI ASI ES! AHORA DISFRUTEN LOS FEELS!

ADN

Planeta Tierra. Residencia Membrana.

Joseph cayó inevitablemente de rodillas al suelo, no reparo en los gritos de algarabía que se oían fuera de su casa y en los que obviamente no podía escuchar en todo el mundo. Gruesas lágrimas de alegría desbordante salían de sus ojos y en su rostro no había ningún gesto. No podía procesar aun que lo había visto. Dib estaba vivo y estaba bien. Apenas escucho esa mañana por las noticias que Dib había despertado del coma, el planeta tierra literalmente se paralizo. Sintió como el alma le regresaba con furia al cuerpo y estuvo esperando como un completo obseso frente a la pantalla a que apareciera su pareja, no creería nada hasta verlo en tecni-color. Gaz llego media hora después del anuncio del despertar del coma de Dib bastante alterada, su vientre estaba inimaginablemente gigantesco y detrás de ella venia un cabreadísimo Pepito gritando injurias en lenguas muertas sobre que no debió correr del auto a la entrada. Solo se ganó que Gaz lo dejara momentáneamente inconsciente. La peli-morada espero junto a Joseph a que Dib apareciera en pantalla cuando dieron advirtieron que el Vice-presidente iba a dar una conferencia directamente. Ahora mismo la transmisión acababa de cortarse y Joe estaba en ese estado no obstante tuvo que salir de su trance cuando Gaz se levantó del sofá de forma violenta empuñando las manos hasta dejar ver el blanco del hueso de sus nudillos y una delicada lagrima de furia corrió por su mejilla.

¡MINTIO! ― bramo iracunda.

― ¿G-Gaz? ― El pelinegro mayor la miro confundido― ¡¿De que estas hablando?! ― Pepito sonrió sádico desde su lugar sentando en el sofá recargando su peso en las rodillas.

― ¿No noto los gestos que hizo Dib? ― dijo muy resuelto el anti-cristo― Para mí que fueron un código…― comenzó a reírse realmente malsano― ¿No preciosa?

― ¿E-eso es cierto Gazlene? ― Membrana sentía que perdía las fuerzas.

―Si― dijo ella entre-abriendo los ojos― El bastardo cabezón y yo teníamos un código de emergencia que él siempre usaba para decirme que estaba en aprietos con Zim cuando aún vivía en la tierra…― apretó los dientes casi haciendo sangrar sus encías― ¡Los gestos que hizo son un código que invento ya que Zim no comprendía los ademanes terrícolas! …el que utilizo…― vio al suelo― Pasarse la mano derecha del lado izquierdo de la cabeza y alzar la ceja derecha. Me dijo que cuando hiciera eso es que la versión que escuchara yo de lo que sea que Zim me dijera para ''chantajearme o asustarme'' era mentira, que el error fue suyo y que me explicaría todo apenas volviese a casa…nunca me importo realmente, Zim era un idiota que nunca lograba nada, pero Dib siempre se empeñaba en avisar que estaba en peligro de muerte… ¡LO USO SABIENDO QUE YO VERIA LA TRANSMISION!

―¡¿Qué?! ― Joe se tomo de la cabeza sintiendo que iba a colapsar de nuevo. Su estado de salud era deplorable, Gaz y Pepito iban todos los días a obligarlo a comer incluso a forzarlo a salir de la cama, muchas veces se vomitaba tanto a causa de la ansiedad de no saber de Dib que terminaba deshidratado y Gaz tenía que inyectarle sueros y solución salina, ni siquiera saber que la pareja de Gazlene era el mismísimo anti-cristo pareció importarle o afectarle en nada, es más una vez en medio de un ataque de depresión se aferró del demonio y le pidió a gritos y llantos que se llevara su alma. Que Dib nunca iba a despertar, Pepito maldijo su mala suerte. Por los únicos humanos que sentía empatía eran su actual pareja y su mejor amigo Todd Casil…pero Membrana estaba tan destrozado que le daba igual que el mismísimo hijo del diablo se llevara su alma así que término compadeciéndose de él y negándose a sus peticiones― N-No puede ser…

―Espera preciosa… ¿El código era que te diría todo DE FRENTE? ― el anti-cristo arqueo una ceja― ¿Por qué diría eso acaso piensa venir? ― Tanto Gaz como Joe lo vieron totalmente impactados. No habían pensado en esa parte… ¡NO HABIAN PENSADO EN ESA PARTE! ― ¿Ignoraron eso verdad? ¡Humanos! ¡Son tan idiotas! Siempre concentrándose en lo malo ¿Por qué creen que a mi padre le va tan bien en este planeta? ¿Y se hacen llamar genios? En especial tú preciosa…creo que los niños ya te chuparon toda la sangre del cerebro…― Pepito vio cómo se aproximaba hacia el puño de su mujer listo para mandarlo a la mierda― ¡Ahora si ya me chingue wey! ― Se le salió el acento mexicano y de milagro logro esquivar el ataque de Gaz. No obstante esto la debilito― ¡Preciosa! ― fue hasta donde ella y la cargo en posición de novia. Tenía fuerza sobre-humana no era de sorprenderse― ¡Te llevare a tu habitación! ― corrió escaleras arriba con Gaz maldiciéndolo y gritándole que estaba bien y que la bajara de una puta vez. Dejando a Joseph bastante pasmado ¡Dib no podía venir a la tierra en medio del caos que vendría! ¡¿O sí?! Se levantó del suelo y justo en ese momento comenzaron a tocar a la puerta con apremio un poco más y tiraban el portal de la casa.

―No…no, no puede ser…― Joe estaba llorando de forma convulsionada, la persona tras la puerta comenzó a golpear más y más fuerte el pelinegro mayor sintió como los ojos se le iban para atrás. Paso en segundos. Oyó como tiraban la puerta y no sintió la duela del piso, alguien lo sostenía.

― ¡MALDITA SEA! ― Una voz idéntica a la suya entro de súbito a sus oídos― ¡JOE, JOE ESTOY AQUÍ! ¡POR FAVOR PERDONAME! ― el mayor abrió los ojos de forma violenta ahí estaba Dib, jadeando. Parecía mortalmente cansado y asustado sin mencionar que estaba llorando como histérico. Su cuerpo se movió por si solo de colgó del cuello del menor y lo beso con demasiada fuerza, se estaban haciendo daño pero a ninguno le importo realmente. El beso se tornó demandante y con demasiada humedad, tanto por parte de las lágrimas de ambos como de los hilos de saliva que salían de las comisuras de sus labios, apenas se separaban un segundo para tomar una gran bocanada de aire y volver a besarse con furia, ninguno quería romper el contacto pero Dib tenía que decirle demasiadas cosas y preguntar muchas otras― J-Joe…yo…― Dib sintió un puñetazo en la mejilla que lo tumbo al suelo el mayor estaba encima suyo tomándolo del cuello de la gabardina.

¡¿Qué FUE LO QUE PASO REALMENTE?! ― estaba enloquecido no dejaba de llorar― ¡MALDICION! ¡ESTUVISTE MUERTO LO SE! ¡LO SENTI COMO SI EL QUE HUBIERA MUERTO HUBIERA SIDO YO! ¡ALGO HORRIBLE TE PASO Y YO SOLO QUERIA MORIRME! ¡NO SABIA SI VOLVERIAS A DESPERTAR! ¡¿COMO CARAJO SE QUE ESTO NO ES SUEÑO MAS DONDE TE VEO ENTRAR POR LA PUERTA?! ¡TE ODIO TE ODIO POR HACERME AMARTE ASI! ¡QUERIA MORIRME DAVID SI CON ESO ESTABA CONTIGO! ¡¿Por qué paso esto?! ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué?! ― Joe se aferró al menor quien se incorporó y lo abrazo con fuerza excesiva. Dib no podía creer nada quería volver al coma. El mayor solo lloraba con tremenda fuerza desgarrándose la laringe a los gritos― ¡RESPONDEMEEEE!

―Te amo― el mayor sintió demasiada alegría de volver a oír esa frase viniendo de el― Lo lamento…te amo Joe te amo…― solo podía llorar de la rabia infinita que sentía hacia el mismo― No…no sé por dónde comenzar a explicarte nada― Se tomó la frente y el otro solamente aparto su mano y comenzó a besarle todo el rostro intentando calmarlo. A la mierda todo estaba demasiado feliz de tenerlo en sus brazos de nuevo, el amor era una cosa extraordinariamente hermosa y horrible a la vez.

―Tranquilo― volvió a besarlo y al separarse unió sus frentes con cariño― V-Volviste…

―Je― el otro no creía nada de lo que estaba pasándole― Eso…es que…

― ¡¿Qué MIERDA ES ESTE ESCANDALO AQUÍ ABAJO MI MUJER TIENE QUE DESCANSAR…! ¿Eh? ― Pepito interrumpió a los dos pelinegros y agrando los ojos de forma horrible― De verdad viniste…― su rostro estaba demasiado serio hasta algo asustado y se descoloco a Joseph.

― ¿Tú…?― Dib se levantó del suelo. El aura de muerte que lo cubría era horrible y sus ojos asustaron a Joe. Jamás había visto tanto desprecio y ansias de matar en los bellos y dulces ojos de Dib―...― en un parpadeo Dib desapareció de donde estaba, el mayor volteo al escuchar un horrible asesto den otro lado de la sala. Dib estaba ahorcando a Pepito en el suelo, el demonio ejercía toda su monstruosa fuerza en el brazo del pelinegro pero no podía moverlo ni un milímetro, Dib tenía una expresión de frio asesino ― No sé qué hagas aquí…pero no pienso permitir que el maldito planeta que salve se vaya a la mierda…

―J-Je…― el anti-cristo debajo de él rio como pudo― ¿P-piensas d-detener a-al m-mismísimo a-apocalipsis? ― Su sonrisa se borró y paso a tener una cara de espanto horrible. La cara de Dib le daba miedo. No podía creerlo. Ese…ese humano no era normal…era peligroso debía irse ¡IRSE! ― ¡OUGH! ― sintió como le enterraban un cuchillo en el estómago que literalmente lo empalo al suelo. El arma venia directamente de las venas del pelinegro.

―Es metal Meeckrobersiano…― sonrió malsano esa sonrisa solo la conocían sus enemigos― En cuanto a tu pregunta…e detenido millones de apocalipsis alrededor de millones de universos… ¿Crees que vienes del infierno? Oh no…― Dib se acercó un par de centímetros― El infierno real está congelado y se encuentra en el espacio…e eliminado civilizaciones enteras…tú no serás ningún reto…despídete― Dib le clavo cruces hechas del mismo metal en las manos y el cuello. No estarían benditas pero servían para inmovilizarlo― Sancte Michael Archangele, defende nos in proelio, contra nequitiam et insidias diaboli esto praesidium.

― ¡AAAAAAAAAAAH! ¡CALLATE CALLATEEEEEE!

Imperet illi Deus, supplices deprecamur: tuque, Princeps militiae coelestis, Satanam aliosque spiritus malignos, qui ad perditionem animarum pervagantur in mundo, divina virtute, in infernum detrude. Amen. ― Estuvo a punto de cercenarle la cabeza eso lo dentria hasta que lo desintegrara definitivamente. Si aún tenía su material especial en su antiguo cuarto…― Adios…

¡MALDITO CABRON!

― ¡DETENTE! ― Dib volteo y no pudo creer lo que vio.