Disclaimer: Invasor Zim no me pertenece la obra de animación de culto es propiedad de la autoría intelectiva del indiscutible genio, caricaturista y humorista negro: El genio Johnen Vásquez.
Debo agregar que las demás especies de distintos universos que se citaran de ahora en adelante tampoco son mí de mi autoría.
ADN
…
Centro Comercial de la Ciudad 2:00pm.
Ciertamente no fue NADA gratificante para Dib la idea de salir, primeramente no veía la necesidad de hacerlo. Segundo no le apetecía hacerlo. Y tercero: NO QUERIA HACERLO. Pero ¿Adivinen qué? Tuvo que hacerlo…ahora estaba como un idiota parado en medio de un centro comercial. Simplemente al único ser humano que quería ver cuando salió de Meeckrob era a su pareja. Pero ahora se sentía agobiado por la horda de gente que iba y venía, hablando de forma casi cacofónica. Estaba ataviando en cuero negro, las botas con picos metálicos las había prestado Nny. Dib se sorprendió de que siguiera vivo. Era más alto que Pepito casi por una cabeza entera (medir 1.85mtrs también colaboraba con su imponencia) con la ropa no hubo problema pues, al mitad demonio le gustaba usar una o dos tallas más de las que necesitaba. Pero con el calzado su era exacto, así que con una llamada al ''Maniaco Homicida'' de la ciudad vecina facilito unas botas que nunca había usado y le mandaba sus saludos a Dib. A Gaz le sorprendió que Dib conociera a Nny pero este dijo que no iba a comentar nada al respecto. Tenía una chaqueta de cuero negro con picos y la capucha de esta ocultaba su cabello. También cargaba lentes oscuros y un tapa-bocas negro. No quería que lo reconocieran por nada del mundo, tuvo que decirle a Joe que también usara algo con capucha y unos lentes al menos, no querían que por descuido suyo comenzaran a hablar.
―D, entre más rápido escojas un par de conjuntos más rápido regresaremos a casa― Joe le hablo ya harto de que el menor estuviera matando a todos con la mirada bajo los lentes y además no le gustaba tener que llamarlo ''D'' bueno ciertamente tampoco podía usar su nombre real para llamarlo en público.
― ¡Tks! ― chisto con la lengua el menor y se dirigió a una tienda a paso rápido. Joe lo siguió como a su sombra y apenas entraron el intendente los saludo con una sonrisa enorme.
―Bienvenidos ¿En qué puedo…?― no siguió hablando aquel muchacho de cabello pelirrojo pues Dib se le adelanto groseramente con un pedido a detalle.
―Quiero veintiún camisas de manga larga negras tall no me importa que queden ceñidas, veinte jeans de la misma talla diez negros y diez azul neutro o lo que tengas. Cuatro pares de zapatos converse todos negros talla 40 y si tienen diseños de alguna banda de rock clásico mejor. Estoy con el tiempo encima, date prisa― espeto grosero y sin ver al muchacho. Este tenía una sonrisa nerviosa y estaba muy conmocionado del pedido tan exacto.
― ¡D! ― le reto Joe bastante exaltado, el chico detrás del mostrador no tenía la culpa de su mal humor― El chico no tiene la culpa de tu humor de perros…― lo vio bajándose un poco los lentes.
―No, la humanidad la tiene y tú también por obligarme a salir― le respondió bastante cabreado Joe se palmeo la frente. Ya había escuchado injurias en doce millones de idiomas aliens des que salieron dirigidos hacia el centro comercial y a salir en sí, y aun tenía el chip traductor así que le tuvo que meter un buen golpe a Dib cuando escucho algo realmente obsceno salir de sus labios en el autobús (pues si usaban su auto según Dib también sería arriesgado) solo se ganó que el menor lo fulminara.
―Eh… ¿No piensa probarse nada de su pedido primero señor? ― pregunto el chico pelirrojo que tenía un aura de arco-iris rodeándole, solo Joe lo notaba ya que Dib no se dignaba a mirarlo.
―Si te di las especificaciones es porque SE que me va quedar la maldita ropa― le respondió agresivamente.
―B-Bueno…― el joven no quería sentirse amedrentado, pero estaba fallando en el intento― El total seria de…― comenzó a calcular en la computadora pero Dib se le adelanto.
―200$ vaya que todo cambia menos la puta inflación…― rodo los ojos ya enfermo de estar ahí.
―S-Si…eh… ¡Tenemos descuento en…!― intento alegar el vendedor lo más amable posible.
― ¡POR JUPITER SOLO DAME LA MALDITA ROPA TE PAGO Y ME VOY! ― ladro ya harto. Pero lo siguiente que escucho lo congelo por completo.
―… ¿Dib? ― El susodicho se giró más rápido que inmediatamente y palideció en su sitio. El muchacho que lo había estado atendiendo…era Keef…― ¿E-eres t-tú…verdad? ― estaba mucho más alto. Sus facciones más maduras, los ojos positrónicos brillaban en rojo y tenía el cabello acomodado en rastras pelirrojas…parecía tener enormes ganas de llorar y líquido hidráulico comenzó a salir de sus cuencas oculares mientras se sonrojaba intentando contener el llanto.
―Mierda…― musito por lo bajo. Maldito fuera ese desliz de lengua― ¿Dib? ¿Aparte de sordo, estúpido? ― se cruzó de brazos fuertemente― ¿De qué mierda hablas retrasado?
― ¡S-Solo hay una persona que usa referencias a planetas para expresarse! ― A pesar de los insultos que eran solo para salir del lio Keef estaba seguro de sus palabras― ¡¿Dib eres tú?! ― El pelinegro menor comenzó a notar que la gente estaba deteniéndose fuera de la tienda y los que había dentro estaban asomándose.
― ¡Se debe estar equivocando joven! ― Joe intento calmar la situación.
― ¡No, no me equivoco! ― la enorme sonrisa de Keef estaba coronada por las lágrimas de alegría― ¡VOLVISTE! ¡¿P-Pero que sucedió?! ¡Acabas de salir de un coma…!― no pudo seguir hablado pues el cañón de un arma, más específicamente algo muy mimético a una calibre 38 estaba ahora en la frente de Keef.
― ¡D! ― Joe estaba afásico en su sitio. Todos los presentes gritaron asustados.
― ¡LARGO TODOS DE AQUÍ, ESTO ES ROBO Y NO QUIERO VICTIMAS INNECESARIAS! ― ladro y todos comenzaron a salir corriendo. Keef no podía moverse por la impresión. Joe aprovecho que ya no había nadie cerca y tomo a Dib del hombro con violencia.
― ¡¿Qué mierda te pasa por la cabeza?! ― no logro que el menor desistiera de bajar el arma. Obviamente se había cortado la muñeca con algo mientras no veía nadie y había materializado esa cosa.
―NO dejo cabos suelos Joe…― Dib estaba a nada de apretar el gatillo y hundió mas el cañón en la frente de Keef― Pero antes…― miro al techo, el destello blanco de energía neón salió de sus ojos solo un segundo y de repente todo el sistema de seguridad del centro comercial entero exploto de forma horrible y violenta― Listo…no hay nada rescatable en los videos de seguridad ni en los micrófonos ocultos…― las luces también se habían ido pero era perfectamente apreciable la figura de Dib a punto de volarle la tapa de los sesos al pelirrojo.
― ¡DIB BASTA! ―Joe no podía creer lo que estaba pasando.
― ¿E-Entonces…?― el pelirrojo, a pesar de estar a punto de morir lo seguía viendo con alegría en medio de sus lágrimas de miedo.
―No pensaba volver a verte A TI ni a nadie jamás…así que no puedo decir que esta ''no es la forma en la que quería volver a verte'' así que me disculpare solo por matarte…
― ¡Dib! ― Joe estaba realmente molesto.
― ¡SABE DEMASIADO! ¡NO DEJO CABOS SUELTOS JOSEPH! ― le grito a su pareja aun impertérrito.
― ¡N-no diré nada, lo juro! ― Y Keef no estaba mintiendo Dib lo sabía.
―Dib tú sabes que no está mintiendo ¡¿Verdad?! ― El mayor quería evitar un derramamiento de sangre.
―Sí, me consta y TAMBIEN me consta como es la naturaleza humana…no confió en los humanos Joseph y NO REPITO LAS COSAS― el mayor sintió miedo de ese tono de voz carente de misericordia― Pero lo hare por ti…NO. DEJO. CABOS. SUELTOS― Dib estuvo a punto de jalar del gatillo pero la voz de su pareja lo detuvo en seco apenas vio como Keef cerraba los ojos para no volver a abrirlos.
― ¡¿Entonces no confías en mí?! ¡SOY HUMANO TAMBIEN! ― Dib se estremeció al oír eso― ¡Soy igual a…!
― ¡NO TE COMPARES CON ESTE TIPO DE MIERDA! ― le grito bastante alterado― ¡¿Chantaje emocional?! ¡¿Te crees un maldito Irken?! ― Y ahí Dib recapacito solamente se limitó a negar frustrado― Escúchame bien Keef― se acercó lo suficiente al pelirrojo para que solo lo oyese él― Me arrepentiré de no matarte ya mismo. Mas te vale que no digas nada…el mínimo desliz de lengua tuya y SE que no te cuesta nada ser un boca floja y hablador de pendejadas…y será tú fin y el de los tuyos…― dicho esto soltó un disparo al techo haciendo que muchos gritaran fuera de la tienda y Joe y Keef se estremecieran― Me largo…― Dib se fue y Joe tuvo muchos problemas en seguirlo. Ya fuera del centro comercial el menor estaba casi trotando para alejarse de ahí.
― ¡Dib!
― ¡DEJAME TRANQUILO! ― le grito al otro, Joe noto como este estaba conteniendo las ganas de llorar.
― ¡¿De verdad lo ibas a matar?!
― ¡¿De verdad crees que me importa este maldito planeta?! ¡¿DESPUES DE TODO LO QUE PASE AQUÍ?! ― lo encaro y se sacó lo lentes― ¡Deberías saber que ese pequeño bastardo fue uno de los que me hizo la vida difícil! ¡Pero obvio no o sabes! ¡JAMAS REPARABAS EN LO QUE ME PASABA! ¡Ahora gracias a mi estúpida piedad ya arriesgue mi identidad! ¡¿Crees que no ira con el maldito chisme?! ¡Solo me quedo aquí por ti! ¡Fueron órdenes del Presidente Ag-rotk pero no lo he desobedecido y te he lanzado a mi Crusier para largarnos de aquí porque sé que no querrías eso! ― Dib se sentía como una mierda…le había gritado a Joe pero estaba demasiado cabreado para pensar.
―Todo lo que dices es verdad― el menor lo vio espantado― Jamás repare en ti y ahora lo hare…Dib― lo tomo de las mejillas y unió sus frentes el menor quería correr dentro y terminar lo que inicio― Ese chico, a pesar de que estuviste a punto de matarlo te miraba con alegría…todo el maldito espacio toda nuestra maldita dimensión te AMA por ser piadoso… ¿Crees que sentir piedad es estúpido?
―No…y te equivocas― se alejó un poco de Joe y este sintió mucho miedo― Cometí demasiados asesinatos…me reconocen por eso…por liberarlos…por matar…por ser un asesino…― la voz del menor sonaba sin vida alguna― S-solo…déjame solo un rato…volveré a casa después…― Joe no pudo hacer mucho pues el menor se alejó a una velocidad increíble aprovechando que un gran camión de carga paso cerca haciendo sonar estridente el claxon y aturdió un poco al mayor.
―Dib…― Joe no podía sentirse peor.
