-Estupido maestro, el y sus jueguitos –musitaba Akane cuando se dirijia a la sala a desayunar con la familia. Al sentarse a lado de su prometido sintió su mirada penetrante en ella, mirándola fijamente.- Que quieres? Porque me miras tanto ahora?- pregunto algo molesta de que Ranma la viera de esa forma

-Mmm..Akane segura que estas bien? Hace un rato…cuando Shampoo estaba..acosandome y pidiéndome citas..pues em…no reaccionaste como normalmente lo haces…- decía alfo nervioso Ranma.

-Mmm.. con que quieres que te golpee eh! –decia algo molesta Akane de que Ranma le tuviera que recordar dicha escena. –pues muy bien toma pedazo de baka, toma esto!- gritaba akane mientras levantaba su mano y golpeaba a Ranma, pero muy al contrario a como hubiera pensado que sucediera la situación Ranma apenas movio su cabeza dos centímetros y no tenia marca de que ella lo hubiese golpeado. –no lo entiendo….que esta sucediendo yo te golpee con mi mayor fuerza…que sucede- susurraba una temerosa Akane mientras veía s mano roja, como si hubiera golpeado una pared o algún concreto duro.

-Que pasa akane apenas y sentí tu mano rozar mi rostro?-preguntaba su prometido con los ojos cerrados como si esperara el momento final- Akane?- abrió sus ojos y vio la silueta de su prometida ir corriendo con dirección al cuarto de Happosai

Muy bien anciano maldito! Que me has hecho?!- gritó Akane al llegar al cuarto de quien llamaba. Al abrir la puerta se topo con Happosai planchando la ropa interior que había logrado obtener hoy.-Que me hizo maestro!- gritó de nuevo la chica

-Oh! Pequeña Akane creo que ya te has encontrado los efectos que te produce mi solución, y bien pequeña si no puedes dañar a los demás con tu fuerza sobre humana no tendras que seguir peleándote con Ranma, no es fantástica mi solución? Mmm aunque se supone que no puedes tener esta clase de arranques de cólera… supongo que es cuestión de tiempo para que ya no lo tengas jejeje- decía el maestro con una cara de pervertido tras imaginar que de esa forma podría hacer que Akane fuera su modelo de lencería personal.

-Mire maestro deme la cura a esa cochinada o le juro q..ue…-se quedo a media palabra ya que no tenia con que amenazarlo. –que nunca más le volveré a dirijir la palabra..- decía decidida mostrando una confianza que no tenia, amenazarlo con quitarle la palabra era de débiles!

-Pero pequeña Akanre no entiendo porque te pones así , tu pediste una cura y yo te la di, porque nunca valoran mis esfuerzos!? T.T- fingía que lloraba el maestro. –aparte yo no tengo la cura, tranquila este efeto es temporal, talves se pase en 2,3..4 semanas o incluso meses pero no es para toda la vida jeje- se reia el anciano mientras iba poco a poco tomando sus piezas de belleza para ir por más. –como sea querida, me tengo que retirar porque aquí ya no me necesitan más- decía mientras saltaba por la ventana justo en el instante cuando Ranma rompía la puerta corrediza y lo intentaba atrapar.

-Que pasa Akane me extrañó que tardaras tanto y que aún no viera al maestro salir por los cielos con el humor que se te veía traías.-

-No más Ranma..no más..durante unos días, semanas o talvez meses no podre hacer nada..sere una débil chica indefensa que no se puede ni proteger ni nada- decía Akane mientras corria por el pasillo para irse a su cuarto, estaba realmente frustrada y triste. Como se defendería ahora?

-Toc! Toc! Akane estas bien?- pregunto Ranma bastante preocupado por la actitud de su prometida, es un solo dia ahbia visto sus diversos cambios emocionales, primero la chica comprensiva que confía en el con lo de Shampoo, luego que no lo gopeara fuerte y se escapara..se ESCAPARA! De golpearlo y ahora la melancolica y tiste que no le quiere hablar.. que tendra? Se pregunto.

-Dejame en paz Ranma ahora no esto de humor mañana hablamos no voy a salir para comer, dile a Kasumi que me suba la comida, que me siento mal-

-Ok..emm…avísame si quieres algo mas…- algo inseguro de dejar sola a Akane, se retiro prometiéndose a si mismo que mañana en la escuela hablaría con ella.