Disclaimer: Los personajes le pertenecen a M. Kishimoto. Yo solo los uso para darle vida a la historia.
-"Habla Hamura en la mente de Hinata o de Ino"
-"Habla Hinata o Ino con Hamura en su mente"
-Hablan los personajes
- Hablan Ino y Hinata mentalmente.
- "Piensan los personajes"
ΩΩΩΩΩ-cambio de escena
†ÚLTIMA PRUEBA Y ¿PADRINOS?†
Eran alrededor de las 6 de la mañana y una azabache se encontraba en el bosque a la espera de su amiga rubia. Debido a que ya no podrán pasar más tiempo juntas a causa de que ya cada una tiene un equipo sus horarios de entrenamiento se vieron afectados radicalmente, ahora entrenarían en las mañanas antes de irse cada una al encuentro con sus compañeros y en las noches turnando días sí y días no, porque vale, está bien que deban entrenar para poder proteger a sus seres queridos, pero, ¿si se sobre exigen a quien ayudarían? ¡A nadie! Era más que lógico ¿no?
―Ya era hora de que aparecieras Ino-chan ― canturreo el nombre de la rubia muy efusivamente, fingiendo no ver o más bien ignorando el adorable puchero de la ojiazul.
― ¡Oh! ¡Vamos Hina, es muy temprano, no lo podíamos dejar para después! ― la pequeña rubia se había acomodado junto a un árbol tratando de volver a dormir 5 minutos más.
― Iie, Ino ya no nos podremos ver como siempre y nuestros horarios de entrenamiento se redujeron, así que debemos de aprovechar el tiempo.
― ¡Ah! Cierto, cierto que pasó ayer en tu casa Hina, sentí tu chakra un poco alterado ― Mencionó como quien no quiere la cosa la rubia, sabia a que se debían esos cambios, éstos tenían nombre y apellido: "Hiashi Hyūga" ― Puedes decirme Hina, ya sabes ¿no? Es bueno desahogarse, no sufras sola, no de nuevo para eso me tienes a mí ¿vale? ― lo último lo susurro la pequeña rubia, que ya estaba abrazando a su mejor amiga, ella sabía por lo que había pasado antes de conocerse, y se había prometido así misma que la ojiperla ya no sufriría sola, ahora la tenía a ella.
― Cierto. Tienes razón Ino, y sí, si fue quien te imaginas ― dijo la ojiperla entendiendo la pregunta silenciosa que tenía la rubia reflejada en los ojos, la rubia era muy transparente para ella, así como ella para la rubia ― Bueno lo que paso fue que… ―
¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤Flash Back¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤
Estaba casi en la entrada del complejo Hyūga, ahí se podía observar como algunos miembros del Sōke la veían con desprecio, ya que, siendo ella la hija del líder del clan, uno de los más fuertes e importantes de la aldea, además de ser la primogénita, estuviese yendo a la academia ninja desprestigiando así el apellido Hyūga, era una deshonra. ¿Por qué? Simple, por ser "débil", alguien a quien deben proteger, un ser inferior e insignificante, un error entre ellos. Pero a la pequeña muy poco le importo, esa mañana le había prometido a Ino que ya no fingiría, ¿no? Bueno pues era hora de empezar, que todos vean cuan equivocados están con respecto a ella.
En la entrada, pudo observar la silueta de un hombre bien conocido por ella, era una de las personas que quería en ese complejo junto a otros miembros del Bōke que apreciaba, no era ni más ni menos que Kō Hyūga, su protector, confidente y amigo.
― Konnichiwa Hinata-sama ― la voz suave del hombre le hizo responderle con la misma dulzura y una sonrisa, aunque los ojos del mayor le auguraban noticias no tan buenas. ― Hiashi-sama la espera en su despacho ― y ahí estaba, "¿Qué no había día que no quiera humillarla su progenitor?" Porque sí, ella sabía que sólo le había mandado a llamar para reprenderla por algo sin importancia.
― Gracias Kō-san ― y haciendo una reverencia al pelicafé la ojiperla se fue al encuentro con su padre, que importa lo que fuera a decirle ya no se dejaría humillar, hizo una promesa ¿no? Y la persona que ella debía enfrentar la había llamado, "al mal paso darle prisa". Y con ese pensamiento se adentró en la gran mansión directo al despacho de su "padre".
Se encontraba caminado por los pasillos en dirección al despacho de su progenitor, cuando una pequeña silueta se le atraviesa y la empuja, haciéndola perder el equilibro y caer de sentón al suelo.
― Fíjate por donde caminas, Onee-sama ― una pequeña de no más de 6 años, cabello café como todos en el clan y unos grandes ojos similares a los suyos, le habló con clara burla.
Luego del combate que tuvieron en el cual la peli azul "perdió" por su "debilidad" haciendo que su padre la repudiara y la mandara a la academia para ver si así en una de las misiones se deshacían de la "vergüenza" del clan, su hermana no ha dejado de alardear lo talentosa que es, refiriéndose a sí misma como un genio "Claro, como si algo de eso fuera verdad Hanabi-chan". La razón por la que perdió el encuentro es simplemente sencilla, le hizo una promesa a su Okā-san, ¿simple no? Ya que si ella ganaba su hermana iba a ser sellada y pasaría a formar parte del Bōke ¿Habría cumplido de esa manera la promesa que le hizo a su progenitora? ¡No, claro que no!
― Hmp, tal vez tu deberías de tener más cuidado y no andar corriendo por los pasillos imōto ― de forma tranquila y con movimientos elegantes la peli azul se levantó, sin darse cuenta (o más bien ignorando) la mirada de molestia en la pelicafé al reprenderla. ― Si me disculpas, Otō-san me está esperando en su despacho.
― ¡Ja! De seguro lo que hará será recordarte lo patética que eres y luego saldrás corriendo como siempre haces hermana. ― la mirada altanera de Hanabi se perdió con las palabras que le dijo la peliazul.
― Puede ser imōto, pero soy más libre que tú. Yo puedo salir, tener amigos que me quieran por quien soy, no por obligación. En cambio, tú estás aquí encerrada, nadie te soporta y todos los que se dirigen hacia ti es solo porque eres una Hyūga, por mera obligación. Dime ahora Hanabi-chan ¿quién es la patética? ― y sin esperar respuesta se alejó de la pelicafé. En el camino al despacho de su padre se reprendía mentalmente por haberla tratado así, pero luego recordaba que si no lo hacia Hanabi terminaría siendo una persona despreciable "Lo hice por ti Hanabi, Okā-san espero estar haciendo lo correcto con ella".
Al llegar a la puerta se detuvo para tranquilizarse, no se había dado cuenta que tenía un ligero temblor en la mano, iba a tocar cuando escucha la voz de su padre indicándole que pase, por como lo dijo supuso que ya estaba irritado, quizás le ocupo más tiempo del debido el hablar con Hanabi.
― ¿Qué desea padre? – el decirlo sin tartamudear y manteniendo la mirada alta no pasó desapercibido por el nombrado.
― Ya sé quiénes componen el equipo al que fuiste integrada, y mañana a primera hora irás con el Hokage, pidiendo que te transfiera a otro equipo. ― La voz demandante y la mirada severa de su padre no permitían quejas. Y claro, siendo ella tan obediente y complaciente en lo que diga, no las esperaba; sin embargo, las cosas no siempre salen como se esperan.
― ¿Por qué debería de hacer lo que me pide? Me agradan mis compañeros y el sensei asignados. ― La sorpresa no tardó en aparecer en su oyente, nunca había escuchado hablar a su hija sin titubeos y más aún que le responda de esa manera, tan segura de sí. No obstante, esa sorpresa se disolvió tan rápido como apareció, dando paso a la molestia y sin saber en qué momento ya estaba frente a ella, con la palma de la mano estampada en la blanca mejilla.
― ¡Eres una insolente! ¡¿Cómo te atreves a responderme de esa manera?! ¡El clan no va a permitir que nos dejes en vergüenza frente a grandes shinobis! ― Su voz se tornaba cada vez más demandante, ácida y hacia un ligero eco en la habitación, pero la pequeña no cambio de postura, le mantuvo la mirada a su padre. Pasando unos breves minutos de silencio, asimilando lo ocurrido le hizo una corta reverencia a su progenitor, dio media vuelta y se dispuso a marcharse, pero antes de lograr su cometido la otra voz la hizo detener la acción de abrir la puerta. ― ¡No he dado permiso de que te retires! ¡Y harás lo que te he ordenado, no te voy a tolerar otra vergüenza Hinata! – Como si el nombre de su hija le causara repulsión, lo dijo con desprecio denotando su molestia. Pero la peli azul le siguió dando la espalda a su adre y en esa misma posición le respondió.
― Lo siento padre, pero no haré lo que pide. Si eso es todo, con su permiso. – Y sin más, paso a retirarse.
¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤ Fin del Flash Back¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤
― Y eso es lo que pasó ― la ojiperla se encontraba acostada junto a la rubia mirando las nubes, ahora entiende porque Shikamaru lo hace todo el tiempo, es relajante.
― Bueno, creo que para despejar tu mente Hina-chan, empecemos a … ― No puo seguir hablando porque su compañera había lanzado dos kunais, casi rozándole en ambas mejillas, en dirección a unos arbustos. Confusa, se dio media vuelta en posición de ataque, esperando a que la ojiperla le de alguna señal.
― ¡Muéstrense! Ya sé que están ahí desde hace rato. – Al cabo de unos minutos sin que nadie se mueva, de entre los arbustos se dejaron ver cuatro siluetas bien conocidas por ambas pequeñas.
― ¡Sugoi! Eres asombrosa Hinata-chan – La voz de un muy asombrado Rubio fue lo que rompió el tan prolongado silencio - ¿Verdad que es asombrosa Teme? ¡Qué bueno que está en nuestro equipo!
― Hmp – El pelinegro dio un pequeño asentimiento de cabeza, dando a entender que por esa ocasión estaba de acuerdo con el ojiazul.
― ¿Qué se supone que hacían chicos? A caso no saben que escuchar pláticas de señoritas es mal educado – Dando una sonrisa un tanto escalofriante, la rubia se dirigió al pequeño ojiazul, quien al momento de captar la mirada que le dirigía se tensó, y rasco la cabeza con nerviosismo.
― E-etto Ino-chan … Verás el teme y yo estábamos buscando a Hinata-chan para ir juntos al campo de entrenamiento y en el camino nos encontramos a Shikamaru con Chouji, y decidimos buscarlas juntos ¡Dattebayo'! – Cuando terminó su narración, la rubia posó su mirada en el chico con cabello de piña esperando que le diga por qué la andaban buscando. Soltando un suspiro y metiendo las manos a los bolsillos de su pantalón, procedió a explicarse.
― Problemática. Acuérdate que Asuma-sensei nos citó a las 8 en el campo de entrenamiento 10 para nuestra prueba y se nos hace tarde. ― Al terminar de decir lo último la ojiazul abrió enormemente los ojos ¿tan rápido pasó el tiempo platicando que no se dieron cuenta de la hora?
― Shikamaru tiene razón Ino. Igual a nosotros se nos hace tarde, supongo que por eso me buscaban. – mirando a sus dos compañeros, que afirmaron con la cabeza, les regaló una cálida sonrisa a modo de disculpa, que solo provocó un pequeño sonrojo en el azabache haciendo que éste desviara la mirada para que nadie lo viera, a excepción de unos ojos azules pertenecientes a una rubia que sí lo notó provocando su interés, porque ¿Cuándo se le ha visto al gran Sasuke Uchiha sonrojado? ¡Nunca! Tal vez igual le hace de cupido ¿no? – Bueno, creo que es mejor que nos vayamos. Ino nos vemos aquí en la noche. – Luego de que la rubia afirmara, cada equipo se fue a su respectivo punto de encuentro con su sensei.
Luego de una pequeña caminata entre risas y gruñidos por parte del azabache, llegaron al campo de entrenamiento siete, donde ya les esperaba Itachi Uchiha parado junto a unos postes de entrenamiento.
― Sentimos la demora Itachi-sensei – Dijeron a coro los tres gennin.
― Bien la prueba consta de tres partes: Taijutsu, o sea, el combate cuerpo a cuerpo. Genjutsu, es decir los jutsus de ilusión. Y por último el Ninjutsu, que es el uso de cualquier técnica que utilice chakra. Bien ¡inicien!
Al dar la orden los gennin toma posición de ataque, tratando de idear algún plan o al menos dos de ellos; ya que, el rubio se lanza a atacar, pero con ninguno de sus ataques acierta. Itachi, con su velocidad, se coloca detrás de Naruto y le aplica una patada por la espalda, provocando que Naruto caiga al río. Naruto lanza un par de shuriken desde el agua, pero Itachi las detiene con facilidad. Naruto sale del agua cansado, quien en realidad es un clon, esto fue parte de su plan para distraer a Itachi, mientras que con ayuda de un clon crea el Rassengan. Uno de los clones agarra por detrás a Itachi, pero en el momento en el que iba a golpearlo con su técnica, Itachi lo sorprende apareciendo atrás de él volviendo a darle una patada en la espalda lanzándolo contra un árbol y deshaciendo su jutsu.
Aprovechando que Itachi está distraído revisando que Naruto no se encuentre con algún daño grave debido al Rassengan, Sasuke toma la oportunidad de atacar lanzando dos kunais, que son desviados con facilidad por Itachi. Sasuke se lanza a atacar a su hermano, dando así inicio a una batalla cuerpo a cuerpo, donde Itachi queda impresionado por la habilidad de Sasuke a tal punto que logró casi rozar con su puño la mejilla izquierda de Itachi.
Sasuke pone distancia y ataca a Itachi con su jutsu de fuego. – ¡Katon: Gōkakyū no jutsu! (Elemento fuego: gran bola de fuego) – pero es contrarrestado con la misma técnica por parte del azabache mayor generando una gran cantidad de humo que le impidieron a Sasuke ver a su hermano, lo cual Itachi aprovecho para darle una patada en la espalda que lo mando a estrellarse con unos árboles.
Hinata que hasta ahora solo ha sido una espectadora con respecto a las batallas de sus compañeros, se da cuenta que Itachi metió en un Genjutsu a Sasuke porque, aunque solo han pasado segundos de que Sasuke se puso frente a Itachi, ninguno de los dos se ha movido. Sigilosa, se acerca a Sasuke por la espalda y detiene su flujo de chakra en su cuerpo – ¡Genjutsu Kai! – menciona aplicando un aumento repentino de chakra en Sasuke liberándolo de la ilusión. Sasuke al ver a Itachi delante de sí y que no hay ningún daño en la zona llega a la conclusión de que todo fue un Genjutsu. Itachi aprovecha y lanza dos shuriken en dirección a Sasuke, pero estos son desviados por un kunai, perteneciente a Hinata. Sasuke al darse cuenta que ha sido salvado por ella solo le da un asentimiento de cabeza como agradecimiento y los dos se lanzan a atacar a Itachi. Mientras Sasuke se encuentra peleado con Itachi, Hinata activa su Dōjutsu, cuando Sasuke es lanzado a unas rocas ella ve su oportunidad de atacar.
― Hakke Kūshō (Ocho Trigramas Palma del Vacío) – concentra y expulsa de la palma de su mano una gigantesca ola de chakra, esto causa que se libere un impulso de alta presión y velocidad de la mano de la ojiperla con la intención de impactar contra Itachi. Antes de que eso suceda el azabache mayor desaparece y se coloca atrás de ella atacando con una patada en su costado, pero es detenido por el brazo de ella, dando así una batalla llena de patadas, puñetazos y destreza por parte de ambos, siendo vistos por unos ojos azules asombrados de que su compañera sea tan buena y unos ojos ónix llenos de intriga con respecto a la morena.
Hinata salta, haciendo distancia entre su sensei y ella, colocándose en medio de sus dos compañeros y empieza a hacer sellos con las manos, sus compañeros al verla la imitan, entendiendo que iban a atacar juntos.
― Katon: Hōusenka no jutsu (Elemento fuego: llamas del Fénix).
― Fūton: Renkūdan (Elemento aire: Ráfaga de aire comprimido).
― Raiton: Okujo (Látigo eléctrico).
El primer ataque es el de Naruto, con su jutsu de viento, que es usado como distracción. ― Doton: Doroku Gaeshi (Elemento tierra: protección de tierra). – Después de sacar tierra con las manos, Itachi crea una pared de tierra con una defensa no perfecta, pero efectiva contra el ataque de Naruto. Luego es el turno de Hinata que destruye la defensa de Itachi con su jutsu de rayo. Y por último Sasuke, que ataca a Itachi con su jutsu de fuego. Itachi los logra esquivar con dificultad, no imagino que esos tres fueran a congeniar tanto, sin darse cuenta una sonrisa ladina adornó su rostro al contemplar a su equipo, tal vez no iba a ser tan malo ser maestro.
― Aprobaron – y tras esas palabras sus estudiantes soltaron un suspiro y se dejaron caer al suelo, jadeantes en busca de aire para sus pulmones, sabían que sería difícil pero no imaginaron que tanto. – Bien ahora iremos con el Hokage a presentarnos como equipo y para saber si hay alguna misión para nosotros. – Tras decir eso dio media vuelta y se puso en marcha, los gennin emitieron algún quejido de inconformidad; sin embargo, se levantaron y empezaron a caminar atrás de su sensei.
Al cabo de unos minutos ya se encontraban subiendo las escaleras en dirección a la oficina de Minato Namikaze. Al llegar frente a la puerta, Itachi le dio dos golpes suaves y cuando escucharon el "Adelante" procedieron a entrar. Antes de que pudieran hacer una reverencia en señal de respeto una voz muy efusiva se hizo escuchar.
― Hey Otō-san, ¡ya soy un shinobi Dattebayo'! ¡Ahora Okā-san tendrá que preparar mucho ramen! – Y sin más procedió a abrazar a su padre, quien le regalaba una cálida sonrisa. Luego el rubio mayor dirigió su mirada a Itachi, quien le dio un asentimiento de cabeza, confirmando que los tres habían aprobado.
― Felicidades, los tres son oficialmente shinobis de la aldea. – Dicho esto los rubios se separaron y Minato procedió a tomar asiento en si silla tras su escritorio. Pero antes de poder decir algo más y como si su hijo la hubiera invocado, una Kushina muy feliz abrió abruptamente la puerta y corrió a abrazar a su hijo.
― ¡Yo sabía que lo lograrías Dattebane'! – Canturreo la feliz pelirroja. – ¡Ahora tu padre no nos puede prohibir comer todo el ramen que queramos! – Al decir la frase, le salían estrellitas en los ojos, de tan sólo imaginar la gran cantidad de ramen que comería. A los demás les salió una pequeña gota en la cabeza al escucharla.
― ¡Oh Sasuke, sabía que lo lograrías, estoy muy orgullosa de mi bebé! – Nadie había visto que detrás de la pelirroja venia una pelinegra, hasta que ya estaba abrazando al nombrado, quien desvió la mirada a otra dirección para que no le vieran su pequeño sonrojo y tratando de alejar a su madre excusándose que ya no era un niño para que lo tratara así delante de todos. ― ¡De acuerdo Sasu-chan, pero no te salvas cuando lleguemos a la casa! – El nombrado solo se le quedó viendo a su madre como si le hubiera crecido una segunda cabeza, es decir, que parte de "Ya no es un niño" no entendía. Regreso a la normalidad al escuchar una dulce risa, proveniente de su compañera. Todos dirigieron su mirada a ella, por lo que se sonrojo debido a la atención que le estaban dando. – Sasu-chan, ¿por qué no me dijiste que la pequeña Hina estaba en tu equipo? – Pero el nombrado solo la ignoro, mucha vergüenza había pasado por su culpa, pero ante su acto solo recibió un pequeño apretón en la mejilla antes que su madre fuera a abrazar a la ojiperla. ― ¡Felicidades Hina-chan! – La nombrada ya no estaba siendo solo abrazada por la pelinegra mayor; si no, que también se unió la pelirroja, quien solo le decía que había que celebrarlo con mucho ramen.
― Kushina, Mikoto ya suéltenla. – La voz del Hokage las sobresalto y le dirigieron una mirada asesina a éste por estropear su abrazo, haciendo que empezara a ponerse nervioso. – ¡Es que la están dejando azul, no puede respirar! – Hablo/gritó al ver el estado de la ojiperla. Al escuchar eso las mujeres, apenadas por su actuar, la soltaron dándole espacio y pidiendo disculpas.
― Etto, ¿Por qué son tan amables conmigo? No tienen por qué sentirse obligados a tratarme así. – Ante las palabras de la ojiperla, todos los presentes sintieron un pinchazo en el corazón, es que ¿sólo le hablaban por ser una Hyūga? La primera en reaccionar fue la pelirroja, quien tenía el ceño fruncido.
― ¿Cómo que porque Hinata Hyūga? – Su voz sonaba algo sombría y la nombrada tuvo miedo de que le haga algo, pero quedó helada al escuchar las palabras de la pelirroja. – Eso es porque somos tus padrinos. – Al terminar de decirlo la miró con mucha dulzura, como solo una madre lo hace con su hijo y le regaló una resplandeciente sonrisa. Pero lo único que logro es que los tres gennin la vieran con los ojos muy abiertos, como si lo que acababa de decir fuese en otro idioma.
La azabache sintió unos brazos rodeándola e instintivamente reaccionó y para su sorpresa las dos mujeres la estaban abrazando de nuevo, pero éste era diferente se sentía más ¿cálido? – ¿P-padrinos? – Fue lo único que alcanzó a decir antes de que unas finas lágrimas bajaran por sus mejillas.
― ¿Cómo es que son sus padrinos? ¿Por qué se lo dicen hasta ahora Otō-san? – la voz de Naruto se hizo escuchar, quien al ver que su amiga no salía de su pequeño estupor, preguntó por ella.
― Bien tomen asiento, es una larga historia. Y quiero que sepas que todo lo que hicimos, Hina-chan, fue para protegerte de tu padre y el clan. Tu madre te confió a nosotros por si ella llegaba a hacerte falta, sabía que no tenía mucho tiempo las ambiciones del clan Hyūga eran demasiadas en ese tiempo e incluso aún ahora y cuando se enteró del poder que tienes temió por tu vida, ellos te usarían como un arma y nos pidió ayuda que le dimos sin dudarlo, aun eras pequeña, tenías como tres años cuando ocurrió la primera vez, aunque tu madre lo sospechaba desde que estaba embarazada de ti. Lo que ocurrió fue que … ― Y sin más la Uchiha procedió a relatar los hechos que ocurrieron bajo la completa atención de los pequeños.
Continuará...
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Uff... creo que es el capítulo más largo que he escrito,espero que les guste. Me emocioné al escribir la "batalla" que tuvieron en su prueba tuve que investigar y ver peleas para no joder esa parte xD
Quiero darles gracias a TODOS por los reviews:
Patohf
fransanchez
chaeon Chan
lauraSo16
Guest
y los que siguen la historia, ojalá no los decepcione en especial a alexsennin9999.
Mata ne hermosuras, mañana -a lo mejor- empiece la continuacón. Ah, quisiera decirles que por la escuela -como había mencionado- me consume mucho tiempo, tal vez mis actualizaciones sean leeentas, me organizaré mejor para no dejarlos esperando demaciado, ustedes son muuuy importantes para mí.
Por: Hinata Uchiha.H
