Tu juventud, mi experiencia y ellos

Resumen: Harry y Scorpius son una pareja de recién casados… pero ahora se les viene el mundo encima, cuando todos se enteren de su nuevo estado civil y el particular estado de Scorpius.

Categorías: Harry Potter

Personajes: Harry Potter, Scorpius Malfoy.

Géneros: Humor, Romance

Clasificación: NC-17

Advertencias: AU=Universos Alternos, Chan=Adulto/Menor, Lemon, Mpreg=Embarazo Masculino

Capitulo: 2/4

Completa:

Disclaimers: Los personajes de este fic no me perteneces, los utilizo sólo por mera diversión.

Primera sorpresa

Si pensé en algún momento que las cosas serían fáciles para mí o mi marido, estaba muy equivocado. Lo primero fue el poco tiempo que teníamos para compartir. ¡Demonios! Lo único que quería era estar entre sus brazos y no podía por que, o estaba él en clases o estaba yo ocupado con mis deberes.

-No podemos hacer nada para remediarlo, amor -me dijo mientras me abrazaba por la espalda.

-Pero no es justo, Harry -le dije mientras me volteaba y me colgaba de su cuello -. No podemos pasar más tiempo juntos.

-Sabíamos que algo por el estilo pasaría cuando nos casamos. Estamos empezando tu último año y ya luego podremos pasar más tiempo juntos.

-¿Pero cómo? Después yo estaré lejos y...

-Y yo dejaré mi puesto para que pasemos más tiempos juntos.

Creo que en ese momento yo me encontraba completamente sorprendido, por que Harry sonrió y me besó. Podía sentir todo su cariño en una simple caricia.

-¿De verdad lo dejaras por mí? -le pregunté, aun sin creer por completo lo que me había dicho.

-Claro que sí. Eres mi esposo y también quiero pasar más tiempo contigo.

Lo abrasé con fuerza. Estas eran las cosas que me hacían amar más y más a Harry. Siempre estaba pensando en el bien de los demás.

-Creo que te amo -le dijo besándolo con fuerza.

-Vaya, y yo pensaba que lo hacías desde antes de que nos casáramos -me dijo con aire juguetón-, pero no importa, yo te amo tanto que basta para los dos por el momento.

-Tonto -le dije besándolo.

-¿Sabes? -me dijo atrayéndome a su lado, mientras caminábamos en dirección a nuestra habitación y se dedicaba a depositar besas en mi nuca, haciéndome suspirar en el proceso- Lo bueno de todo esto, es que cada día es como si pasara una eternidad.

-Para mí lo parece -le dije cuando me dio vuelta y me besó con ansiedad-. Deseo estar a tu lado a cada instante.

-Lo sé -me dijo llevándome a la cama y empezando a desnudarme lentamente-, por que yo mismo ardo en deseo de tenerte entre mis brazos a cada instante.

Me encanta cuando Harry se muestra de esta manera tan apasionada, me gusta cuando me toca de manera que hace que mi mente deje de pensar. Mi esposo es el ser más apasionado cuando se lo propone, y hace que mi mente deje de pensar cuando se trata de estar entre sus manos.

-Harry -su nombre salía de mi bosa de manera tan natural como lo era el respirar. Además, sabía cuanto calentaba a mi marido el que lo llamara en base a gemidos cuando sus dedos se encargaban de preparar mi entrada para recibir su miembro.

-Di que eres mío, Scorpius -me dijo sacándose los calzoncillos, única prenda que cubría su cuerpo a estas alturas. Su miembro estaba más alzado que nunca-. Di que eres mío.

-Lo soy, Harry -le dije abriendo las piernas con descaro, viendo la lujuria revolotear en sus ojos-. Soy sólo tuyo.

Estoy seguro que sentí un gruñido emerger de la garganta de mi esposo, segundos antes de que se enterrara en mí. Amo cuando hace esto, cuando se deja llevar cuando está conmigo.

Nuestros cuerpos se movían al unisonó y quería que no terminara nunca, pero cada vez que su miembro golpeaba mi próstata me impulsaba a estar a un paso del orgasmo. Le dije que estaba cerca del final y él me besó con más hambre mientras entraba y salía más rápido que antes, aunque me costara creerlo. Es como si una bestia se hubiera apoderado del cuerpo de Harry, cosa que no me molestaba para nada.

-Mi niño bello -me dijo al tiempo en que me llenaba con su semilla. Y hacía que yo terminara en medio de nuestros cuerpos.

Mis oídos zumbaban y mis ojos no hacían más que mostrarle puntitos de colores.

-Esto fue… genial -logré decir, cuando Harry sacó su pene de mi entrada.

-Lo fue -me abrazó con fuerza y creo que perdí el sentido.

Habían pasado tres meses desde que empezaron las clases y las cosas sobre nuestro matrimonio aun era cosa de la familia.

Harry me había dicho que agradecía, muy en el fondo de su alma, que mi padre fuera tan sobreprotector conmigo, por que sólo gracias a su gran cantidad de influencias, fue que pudimos mantener nuestro matrimonio entre cuatro paredes, por lo menos hasta que yo saliera del colegio. Ya después nos daba lo mismo que los demás lo supieran, pero ahora quería que yo pasara tranquilo mi ultimo año en Hogwarts.

Ahora lo importante era preparar las cosas para la fiesta de navidad. Este año, como los anteriores, lo pasaremos en Hogwarts, pero con la diferencia, que el año pasado Harry me había dado mi primer beso, y este año lo pasaríamos como una pareja formal y enlazada.

-¿En que piensas? -me preguntó Harry, que corregía exámenes en su escritorio, mientras yo terminaba unos informes que tenía que entregar mañana.

-Que por fin llegará navidad -le dijo suspirando-. Iré con Lily a comprar a Hogsmeade el sábado.

-Me acabas de robar a mi compradora compulsiva -me dijo divertido-¿Sabes lo que me propuso el año pasado par regalarte?

-¿Qué cosa? -Pregunté curioso, esperando saber que cosa pasada por a cabeza de esa niña.

-En palabras suaves y que no ofendan… que te hiciera el amor.

-Que hija mas sabia tienes -le dije mientras caminaba hacia él, pero de un momento al otro me sentí mareado.

-¿Qué tienes?

No me di cuenta en que momento Harry se paró a mi lado, pero fue muy oportuno, por que en ese mismo momento me desmaye.

Creo que aun no puedo cerrar la boca, pero es que lo que me acaban de confirmar me dejó perplejo.

-¿Está segura, madame? -le preguntó Harry a la enfermera, que tenía una sonrisa burlesca en el rostro y me imagino que es por la cara de estupefacción que tiene mi marido.

-Lo estoy, Potter -se sacó los guantes de látex blanco que usó para revisarme y lo desechó en un papelero-. El joven Malfoy está embarazado.

-Potter -dijimos al mismo tiempo.

-Sí, lo siento. Suelo olvidar cuando un de los profesores se casa con su alumno.

Creo que estoy completamente rojo, pero eso no parece ser problema para la mujer que se divierte a costa nuestra.

-Vaya -dijo Harry bajando los hombros. Y lo admito, me asusté por un segundo, por lo menos hasta que se volteó y se me tiró encima para besarme-. Gracias.

Yo le sonreí antes de besarlo de vuelta, sintiendo como la enfermera, por fin, nos dejaba un momento a solas.

Continuará...

Espero que sea de su agrado