.
En el pasado, había encontrado a todos los humanos que llegaron al mundo subterráneo, incluyendo a Chara, no siempre fue así, la muerte corrompe a cualquier ser, siempre y cuando pueda su alma sobrevivir a morir, ya si el mal actuaba, era cuestión si se dejaban consumir.
Conoció a cada humano, cada rasgo característico del alma y como murieron, intento protegerles, no pudo, y sin poder volver el tiempo atrás, se hacia un nuevo archivo cuando los humanos morían, reemplazando el propio, impidiendo regresar.
Eran esas cosas en la línea temporal, las no modificables, solo pudo hacer algo, alterando lo suficiente la historia, y una manera burlesca del universo, para no repetir ciertas modificaciones y protegerse, era guardando automáticamente, irónico cuando lo hace; era deprimente.
Frisk se detuvo, dándose la vuelta y mirando al simpático esqueleto con la mirada perdida, luego reacciono y le volvió a despedir con la mano, indicando con la misma que continúe, una vez se fue, suspiro.
No volvería a fallar, debía cumplir con su palabra, esta vez quizá pueda hacerlo bien, y tendrá mucha ayuda, aunque estos no recordasen que alguna vez la pidió.
Quiso calmarse, no tuvo capacidad, se hundió tanto en sus pensamientos, los cuales se interrumpieron con su mano adolorida, escucho una risa familiar, la ira apareció, sabía quién era, se arrepentiría de esto.
.
