Descargo de responsabilidad ni glee ni sus personajes me pertenecen


Capitulo 4

Martes 12 de febrero

59th Central park South.

Un loft al frente de central park, cuatro habitaciones con baño tres de ellas y un baño general para el piso, una cocina comedor dividida por una isla de mármol y una sala gigante, con un cuarto como estudio, un cuarto de juegos. Era la casa de esa extraña y amorosa familia.

Los rayos del sol se colaban en la habitación principal del segundo piso, aquella de paredes crema con fotografías de musicales y Barbra Streisand en una de las paredes, en el centro de una cama King donde una morena aun dormía abrazada a una almohada. Un pequeño rubio se adentraba haciendo el menor ruido posible acercándose a la gran cama donde la morena seguía durmiendo, después de contar hasta 20 como le habían enseñado y asegurándose que no despertaba hizo el mismo procedimiento que al entrar, en silencio salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí, corrió hasta la cocina a informar sobre su misión a terreno conocido.

-Hey! – Lo paro una pelirroja en la puerta de cocina- No corras o te harás daño y tu madre me matará, termino de decir alzando al pequeño a la isla de la cocina.

Ia: pero ella sigue durmi…durm…- tartamudeo Ian, algunas palabras aún le costaban.

J: tranquilo, Ian – interrumpió Jenn- hazlo como te enseñamos mamá y yo – lo animó la pelirroja.

Ia: mami sigue DUR-MI-EN-DO – separo en silabas la palabra como le enseñaron- y conté hasta 20 haber si despertaba – dijo sonriendo por su gran idea.

Je: muy buena idea – lo felicito – entonces tu y yo haremos el desayuno para mami y el tío Thomas ¿de acuerdo?

Ia: ¡Sí! – Festejo el rubio – seré Chef como tu tita Jenn.

Je: lo serás – aseguro con emoción la pelirroja - pero hoy serás mi ayudante Taz, ¡así que MANOS A LA OBRA! – levanto el puño al aire.

Ia: ¿qué cocinaremos tita? –pregunto con emoción -

Je: bueno, como no tenemos mucho tiempo – dijo mirando el reloj que estaba colgado en una pared de la cocina – haremos Homelet de arroz para rach y para nosotros de jamón y queso ¿te parece? – le pregunto mientras lo bajaba de la isla de la cocina.

Ia: ¡Sí! Con mucho jamón.

Je: con mucho jamón – aseguro la pelirroja – antes, ve a despertar a Thomas, Taz.

Ia: ¿por qué? A mí no me gusta que me despierten, no creo que al tío Thomas le guste tampoco – su lógica era innegable-

Je: a nadie le gusta que lo despierten Taz – le dijo al pequeño - pero el tío Thomas tiene una reunión y no puede llegar tarde por eso debes despertarlo ahora.

Ia: bueno –acepto el niño -

Je: No corras Taz – le dijo antes de que Ian cruce la puerta de la cocina -

Mientras Ian iba al segundo piso de la casa a la habitación de Thomas, Jenn preparaba todo en la cocina para hacer el desayuno para todos, iban a ser las 8:00am y Thomas tenía que irse antes de las 10:30am debía apurarse. Diez minutos después Ian bajo a la cocina a ayudar a Jenn a terminar el desayuno.

Ia: ya está – anuncio entrando en la cocina.

Je: ¿no se quería despertar? - pregunto mientras cortaba le jamón

Ia: no, tuve que saltar en la cama para que despertara.

Je: jajaja - soltó una carcajada la pelirroja por los métodos de Ian para despertar a la gente – esa idea estuvo muy bien taz. Te felicito.

Ia: pues eso no le pareció al tío Thomas –dijo con levantado las manos para que Jenn lo suba a la isla de la cocina - se asustó y se cayó de la cama.

Je: JAJAJA – esta vez la carcajada fue más fuerte- ¿enserio? – el rubio asintió – debiste grabarlo Taz.

Ia: ¿para qué?

Je: nada, olvídalo – le dijo aun con una sonrisa en su rostro.

Ia: yo quiero – dijo apuntando a como Jenn cortaba el jamón -

Je: ¿puedes poner la mesa? – Ian asintió – después me ayudas a partir el pan de acuerdo Taz?

Jenn miraba como Ian hacia lo que le había mandado con tanto esmero, trataba de no tirar ningún plato al suelo o los cubiertos, y veía bien cada cuchara antes de ponerla sobre la mesa era un pequeño perfeccionista como se lo había enseñado ella ¨la marca de un chef, nada de manchas¨ le había dicho una vez después de ver una película con él (Ratatouille) y al parecer el pequeño no lo había olvidado. Se sentía tan orgullosa de que Ian quisiera ser Chef como ella, quería demasiado a ese niño y haría por el lo que sea. Estuvieron por veinte minutos cada uno concentrado en sus tareas cuando llego Thomas a la cocina.

Th: buenos días amor – saludo con un beso en los labios a la pelirroja -

Je: buenos días cielo – le respondió con una sonrisa.

Th: y tu pequeño – se acerco a Ian – ahora si buenos días. – le dijo mientras lo alzaba en brazos y le daba vueltas en el aire.

Ia: ¡días! – le dijo riéndose y levantando los brazos -

Je: amor bájalo, se va a lastimar.

Th: bueno – acepto el rubio poniendo a Ian en el suelo – y¿Rachel? – pregunto mientras se tomaba asiento en la mesa.

Ia: mami en su cuarto – respondió el pequeño sentándose al costado de Thomas en la mesa.

Th: debe estar cansada.

Je: seguro, ayer le dije que me esperara despierta y cuando llegue estaba dormida con Taz – explico la pelirroja mientras les servía el desayuno a ambos rubios -

Ia: vimos el rey león.

Th: ¿otra vez? – Pregunto el rubio mayor – debes de saberte las líneas de todos los personajes a este paso.

Ia: es mi favorita.

Th: lo sé pero eso no significa que debas verla todas las noches

Ia: puedo verla siempre, ¿verdad tía Jenn? –pidió apoyo en su tía -

Je: claro que si Taz –respondió la pelirroja de espaldas -

Th: ¡hey! – Se quejo – no debes apoyarlo en todo.

Je: claro que no amor - volvió a responder la pelirroja aun de espaldas.

Th: creo que no nos está poniendo atención Taz – le susurro a Ian en el oído.

Ia: no – le respondió también en un susurro -

Pero Jenn si les estaba prestando atención, era divertido ver como peleaban ambos por cualquier cosa, que si películas que si juegos que si cena parecía que en aquella casa había dos niños en vez de uno, pero aun así se llevaban muy bien, compartían planes, travesuras, hobbies entre los dos volvían locas a Jenn y Rachel en cada viaje o salida que hacían los cuatro juntos. Thomas era un niño de corazón, su familia lo trato tan estrictamente en su niñez que estando con Ian se dejaba disfrutar lo que no había podido en sus años.

R: Buenos días – saludaba la morena entrando en la cocina y sentándose en la mesa al costado de su hijo.

Ia: ¡días mami!

Th: buen día dormilona – dijo con la boca llena -

Je: buen día rach – saludo la pelirroja sentándose en la mesa al frente de Ian y llevando platos para ella y la morena -

Desayunaron los cuatro entre bromas y planes para el fin de mes ya que último fin de semana de cada mes hacían una salida fuera de la ciudad, a donde sea, solo para divertirse y pasar el tiempo en familia, los tres adultos pedían permiso en sus trabajos o no hacían planes para esos días, era importante para ellos pasar el tiempo juntos se habían hecho una familia, una familia como los tres siempre quisieron y desearon. Unida y Feliz. Y ese viaje se había convertido en una tradición en esa pequeña familia que ninguno de los adultos quería olvidar ni arruinar.

Th: bueno familia van a ser las 9:30am – dijo levantándose de la mesa - me tengo que ir, tengo una reunión con mi cliente antes del juicio –se acerco a Jenn- hasta luego cariño.

Je: nos vemos por la tarde amor –dijo la pelirroja dándole un beso -

Th: te veo luego rach – paso la mano por el cabello de la morena como saludo de despedida.

R: hasta la noche Thommy, ve con cuidado y suerte – se despidió la morena.

Ia: Chau tío – levanto su mano abierta al aire.

Th: hasta la tarde compañero – choco los cinco con Ian y salió de la cocina.

Ia: mami, ver televisión – pidió a la morena -

R: claro cielo, puedes ir a la sala - respondió ayudándolo a bajar de la silla -

Ian bajo de la mesa y fue a sentarse al sofá de la sala, Rachel lo seguía con la mirada mientras comía su desayuno, pensando en lo irreal de que ese niño rubio perfecto fuera su hijo. Se sentía tan orgullosa de él con cada pequeña cosa que hacía, la diva nunca creyó que lograría sentirse así por una persona, pero Ian cambio toda su visión del mundo como ella creía vivirlo.

Je: Rach – llamo la pelirroja sacando a la morena de sus pensamientos-

R: dime – respondió viendo de frente a Jenn-

Je: tengo algo que contarte.

R: lo sé, ayer te espere pero me quede dormida, lo siento –se disculpo la morena.

Je: no te preocupes, llegue más tarde de lo que pensaba.

R: bueno, dime que es -inquirió la morena aun comiendo -

La pelirroja se puso nerviosa, ¿cómo decirle a Rachel que su hijo estuvo a punto de tener un accidente? Iba a volverse loca.

R: dímelo ya Jenn.

Je: - suspiro - bueno, ayer mientras iba con Ian hacia el teatro pasamos por central park.

R: ¿y? siempre lo haces. ¿Qué hay de nuevo? – pregunto la morena con el ceño fruncido ya que no veía nada extraño con eso -

Je: déjame hablar rach – la morena asintió – íbamos caminando por central park, jugando ya sabes – la morena volvió a asentir - Ian se soltó de mi mano, fue solo por unos segundos, pero cuando me di cuenta el ya estaba corriendo.

Rachel volteo el rostro hacia su hijo, sabía lo que Jenn le quería decir, algo le había pasado a su hijo pero ella no sabía que, a primera vista su hijo se veía bien, sin moretones ni raspaduras o alguna otra cosa. Volvió su rostro hacia Jenn.

R: ¿qué paso? – pregunto nerviosa y con miedo por la respuesta.

Je: corrió hacia la pista – cuando Jenn dijo esto la morena cerro sus ojos por el miedo de que a su pequeño le hubiera pasado algo – venia un auto y casi lo atropella pero una chica lo salvo.

Rachel sintió como si el alma le volviera al cuerpo, era ilógico porque tenía a su hijo a unos metros pero imaginarse que un día antes pudo haberle pasado algo la mataba.

R: ¿qué más? – pregunto con un tono de voz nervioso -

Je: pues nada, lo salvo e Ian está bien lo revise y se lo pregunte no paso nada más que el susto –informo a la morena tratando de calmarla -

R: Gracias al cielo – exclamo la morena con las manos en el rostro.

Je: se que fue mi culpa rach y entiendo que estés molesta y todo, yo misma lo estoy, si algo hubiese pasado yo no me lo perdonaría nunca – siguió la pelirroja con la mirada en la mesa y los puños cerrados -

R: tranquila Jenn – le dijo tomándole la mano por encima de la mesa – no paso nada, todo está bien.

Je: debí de tener más cuidado.

R: tuviste todo el cuidado que pudiste Jenn, eso pudo pasarle incluso conmigo ¿de acuerdo? No te martirices.

Je: tendré mas cuidado lo prometo rach – le dijo mirándola a los ojos.

R: lo sé – le respondió con una sonrisa – y esa chica, ¿la que lo salvo sabes quién es? –Pregunto – tal vez deba darle algo, dinero, entradas, lo que sea.

Je: uhm ahora que lo dices, no me dijo su nombre – recordó la pelirroja.

R: ¿pero le diste algo? ¿Le dijiste quien eras?

Je: bueno, le di una tarjeta del restaurant y le dije que vaya cuando quiera, no quiso aceptar nada mas – se encogió de hombros – y no, no sabe que Ian era tu hijo.

R: pues si va a verte me avisas, tengo que agradecerle lo que hizo.

Je: claro – acepto la pelirroja – también quiero decirte algo más rach.

R: ¿hay más? – Jenn asintió – dime – pidió.

Je: Ian se porto… - buscaba la palabra adecuada – diferente.

R: ¿diferente? ¿Cómo diferente?

Je: pues, no la quería mirar, no le quería responder cuando ella le pregunto cómo estaba – empezó a explicar la pelirroja jugando con sus manos encima de la mesa - y cuando se despidió me tomo de la mano fuerte. Fue como si no le tuviera confianza o le tuviera miedo o no quisiera verla más.

R: ¿estás segura? – Jenn asintió – pero Ian no se comporta así.

Je: es por eso que te lo digo, fue raro – su vista paso a Ian enfrente de la televisión - Yo creo que se está volviendo más tímido o mas cerrado con la gente y no debería ser así rach, es apenas un niño.

R: pero el siempre fue así Jenn, tu lo conoces desde bebe.

Je: pues tal vez eso debe ser.

R: ¿que debe ser? – pregunto con curiosidad.

Je: Ian solo se relaciona con adultos rach, quizá eso le está afectando el comportamiento.

R: ¿tú lo crees? – desvió su mirada a Ian que estaba sentado en el piso de la sala viendo atentamente la televisión.

Je: si. Nos ve a nosotras y a Thomas todos los días, a tus amigos de Lima cuando vienen a visitarte, a mis amigos del restaurant, y a tus compañeros del teatro. No hay ningún niño en su vida rach.

R: tienes razón. ¡Dios! ¡Eh encerrado a mi hijo! –se lamento con las manos en el rostro.

Je: deja el drama Rachel – pidió la pelirroja.

R: ¿que deje el drama dices? ¡Mi hijo no tiene amigos! – Dijo apuntando a Ian con la mano – lo he convertido en un antisocial.

Je: no es un antisocial es solo que no conoce a niños de su edad – trato de apaciguar a la morena -

R: ¿qué hacemos Jenn? – pregunto mientras se sentaba en una silla al costado de la pelirroja.

Je: yo creo que debemos meterlo en la escuela, así ganara amigos además está en edad. – le explico a la diva.

R: sí, creo que si – dijo la morena - pero antes iremos a un psicólogo ¿de acuerdo? Quiero estar segura.

Je: de acuerdo – acepto la pelirroja – lo haremos mañana.

R: llamaré a Mónica de camino al teatro y le pediré que busque al mejor – dijo mientras se ponía de pie.

Je: está bien.

Levanto la mesa con ayuda de Rachel y limpiaron todo, después de veinte minutos terminaron y se sentaron con Ian en la sala y pusieron una película animada. Después de una hora de película y bebidas la pelirroja hablo.

Je: ¿a qué hora debes estar en el teatro hoy? – le pregunto a la morena que estaba sentada en el suelo con Ian en sus piernas.

R: a las dos, la función empieza a las 7:30pm. Debemos hacer un ensayo general antes, ya sabes el director es precavido. – se encogió de hombros aun mirando la televisión.

Je: está loco, hacen esa obra cinco días de la semana y ya van 3 meses presentándola. No creo que sea necesario hacer un ensayo general todos los días antes de cada función. – explico la pelirroja con los brazos cruzados en el pecho.

R: no te creas, la semana pasada un compañero se equivoco en una de sus líneas. El director se volvió loco. – dijo con una sonrisa.

Je: ¡serán idiotas!

R: Shhh! - puso sus manos a cada lado de la cabeza de Ian, no dejándolo escuchar.

Ia: ¡mami! –se quejo el pequeño rubio.

Je: mamá está loca Taz.

R: Ja Ja Ja – dijo sarcásticamente – ¿qué chistosa es la tía Jenn verdad cielo? – le pregunto a su hijo.

Je: ¿qué puedo decir? soy un encanto – afirmo mientras les guiñaba un ojo.

R: y muy humilde – murmuro la diva- ¿a donde vamos a almorzar? – les pregunto a sus acompañantes.

Je/Ia: PIZZA! – gritaron ambos.

R: ¡de acuerdo! Vamos a Angelo´s y comemos ahí. – Les dijo mientras se ponía de pie junto a Ian – vamos a cambiarte cielo.

Ia: yo solo mami, tío Thomas dice un hombre hacerlo solo al menos que sea des… DES-VES-TIR – lo dijo con su técnica – eso hacerlo una mujer – término asintiendo con la cabeza, orgulloso de recordar uno de los consejos de su tío.

Je: Thomas esta muerto – murmuro la pelirroja.

R: lo está – aseguro la morena a lo que dijo Jenn – bueno cielo si quieres hacerlo solo está bien, ¿pero si necesitas algo nos llamas a Jenn o a mi ok? – Ian asintió – bueno vamos! Que se nos hace tarde.

Cada uno se dirigió a su habitación a prepararse para salir, después de unos minutos Rachel escucho que su hijo lo llamaba, termino de arreglarse y se dirigió a la habitación del pequeño, quien estaba casi listo, solo le faltaban los zapatos y escoger un jersey y un gorro para abrigarse, aun hacia algo de frio en la ciudad. Cuando estuvieron listos los tres salieron hacia la pizzería de Angelo´s, era un lugar tranquilo y vendían unas pizzas deliciosas. Cuando bajaron del taxi Rachel agradeció que no hubiera mucha gente dentro de la pizzería, quería un almuerzo tranquilo con su hijo y su mejor amiga sin ningún paparazzi molesto.

Pidieron la pizza y mientras la comían Rachel y Jenn conversaban sobre lo que hablarían con el psicólogo acerca de Ian.

R: ¿que harán en la tarde? –pegunto la morena cuando termino su pizza.

Je: pues no se –miro a Ian – tu qué dices Taz?

Ia: hmmm… cine si Tía? – le hizo un puchero que derritió a Jenn y a Rachel.

Je: iremos al cine rach, ya lo oíste. Quizá luego a central park a jugar un rato.

R: está bien, pero con cuidado he – advirtió la morena a ambos – Ian, ¿debes obedecer a Jenn de acuerdo?

Ia: si mami – miro a la pelirroja.

Je: claro que si Taz es solo que tu mamá es una loca del control – bromeo la pelirroja.

Ia: ¿malo? –pregunto mientras se metía un pedazo de pizza en la boca.

R: claro que no, es solo que Jenn es una exagerada.

Je: tsi tclgro – respondió con pizza en la boca.

R: Jenn, pasa antes de hablar. Tú y Thomas parecen más niños que Ian.

Ia: yto tqyie? –pregunto Ian igual que la pelirroja.

R: lo dicho – dijo sonriendo a su hijo y a su amiga que más parecía su hija en algunos casos – bueno me tengo que ir se me hace tarde, nos vemos en la noche mi amor – se despidió con un beso en la cabeza de su hijo.

Ia: chau mami.

R: Hasta luego Jenn – le dio un beso en la mejilla a la pelirroja.

Je: Hasta luego rach, diviértete. Bueno – se dirigió a Ian cuando Rachel salió de la pizzería – nos vamos Taz?

Ian asintió, terminaron ambos su pizza y decidieron caminar hacia el cine Clearview, no quedaba demasiado lejos.

Rachel estaba en el taxi casi llegaba al Broadway Theater, en el taxi pensaba en lo que le había dicho Jenn, su hijo necesitaba conocer más niños eso era cierto necesitaba abrirse a conocer más personas, Rachel quería que su hijo fuera diferente a Quinn, si bien se parecían en todo lo físico la morena rogaba porque no sacara el carácter de la rubia, fría y cerrada con las personas que no conocen o no les agradan.

Cuando Rachel bajo del taxi agradeció que no hubiera paparazzis fuera del teatro, aun cuando la obra ya tenía tres meses en escena era la obra más vista en Broadway he ahí el porqué del acoso de los paparazzi, esperaban a los actores fuera del teatro, en sus casas o en donde sea. Rachel agradecía que su manager hiciera todo lo posible e imposible porque no saquen cosas de Ian, no lo quería envuelto en ningún chisme o programa de televisión. Ya tuvo suficiente cuando se enteraron que tenía un hijo, paso una semana encerrada porque los paparazzi la esperaban en la puerta de su ex apartamento tratando de sacar una foto de su hijo, fue tan agobiante que a punto estuvo de votar a todos de la puerta con una escoba, suerte tuvieron porque Jenn estaba con ella en ese momento y no se lo permitió. Una sonrisita se le escapo cuando recordó esa tarde.

-Rachel! – grito un chico detrás de ella antes de que la morena entrara a su camerino.

R: Jessie! – respondió la morena al dar la vuelta.

Si, Jessie St James era su amigo, lo encontró en meses antes de que empezara Spring Awakening, la obra que estaban protagonizando juntos.

FLASHBACK

Rachel estaba en el teatro Broadway donde haría la audición para la protagonista de la obra Spring Awakening, su manager se había lucido consiguiéndole esta audición, era cierto que Rachel ya había actuado en obras antes pero no como protagonista, si quedaba en esta obra seria su pase de estrella. Estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no vio al chico que de cabello cobrizo que la observaba desde la otra esquina de la sala. Cuando terminaron todas las audiciones Rachel se encontraba tranquila y confiada, había dado todo de sí en la audición y por las reacciones del director y sus acompañantes estaba dentro, iba doblando la esquina del teatro cuando alguien toco su hombro.

-Hola – dijo el chico con una sonrisa tímida.

R: ¿Jessie? – pregunto sorprendida por verlo ahí frente a ella después de algunos años y todo lo que paso cuando estaban en la Lima – que haces aquí?

Jes: vine a adicionar para la obra –señalo con la mano al teatro de donde había salido la morena.

R: Spring awakening? – Jessie asintió – no lo puedo creer.

Jes: pues ya ves, también llegue a Broadway.

R: no lo dudaba.

Jes: Rachel yo... uhm…yo – el chico dudaba de cómo hablar con la diva – hmmm

R: dilo ya Jessie – le apuro la morena.

Jes:- suspiro- yo quiero pedirte disculpas por todo ya sabes, lo que paso en Lima – bajo la mirada avergonzado de recordar todo aquello.

R: tranquilo Jessie ah pasado mucho tiempo, ya lo olvide – le respondió con una sonrisa.

Jes: igual te mereces más que mis disculpas Rachel, aun no sé cómo fui capaz de aquello.

R: era la secundaria, estábamos locos – trato de bromear la diva.

Jes: sigues igual de hermosa y dulce.

R: lo esencial sigue ahí.

Jes: si – respondió distraído – ¿te parece si te invito un café? Así nos ponemos al día.

R: bueno – la moreno reviso la hora en su celular, quería pasar la tarde con Ian. Aunque lo había dejado con Jenn lo extrañaba mucho pero decidió darle una oportunidad a Jessie tal vez no lo volvería a ver- de acuerdo.

Jes: ¡pues vamos!

Aquella tarde Rachel escucho como Jessie llego a new york y como consiguió la audición para la obra, ella también le conto algunas cosas de su estadía en la gran manzana, sus estudios en new york, las obras en las que estuvo, donde vivía, los pocos amigos que tenia y también su ruptura con Quinn, todo menos que tenía un hijo. Eso vino después, semanas después donde ambos recibieron la noticia que serian los protagonistas de Spring Awakening, aquella obra les abrió las puertas de la fama y una ventana de amistad entre ellos, se convirtieron en muy buenos amigos llevaban una muy buena relación, tanto que ahora Jessie era el Tío Jessie.

FIN FLASHBACK

Jes: siempre puntual Diva – le dijo el chico cuando la alcanzo.

R: deberías estar acostumbrado ya St James – bromeo con el castaño -

Jes: lo estoy – le dijo mientras ambos entraban al camerino de la morena – ¿que tal el fin de semana?

R: bien – respondió mientras arreglaba sus cosas – estuve en casa con Ian, vimos películas y por la noche fuimos con Thomas a cenar donde Jenn.

Jes: Oh vaya, me hubiese gustado ir –dijo el castaño mientras se sentaba en el sofá al lado de la puerta – Jenn cocina riquísimo.

R: eso es más que verdad – apoyo la diva – ¿tú qué hiciste? Pensé que te pasarías por casa el domingo por la noche.

Jes: si, lo siento. Pero Claire quiso cenar fuera y no pudo decirle que no.

R: el amor el amor – canturreo la morena haciendo avergonzar al chico.

Jes: calla Berry – gruño.

R: es broma señor serio, aun no entiendo como Claire te aguanta – bromeo de nuevo.

Jes: Ja Ja Ja – rio sarcásticamente.

-A ensayar! – grito alguien tocando la puerta del camerino.

Jes: ¡hora del espectáculo! - anuncio Jessie abriendo la puerta para Rachel – rómpase una pierna señorita Berry.

R: rómpase una pierna usted también Señor St James.

El ensayo fue tranquilo, hubo un par de errores pero nada difícil. Estar en compañía de un amigo como lo era Jessie calmaba a la morena quien reía, cantaba y bailaba con sus compañeros de obra. Después de dos horas de ensayo todo fueron a prepararse para la función, la diva hablaba y bromeaba con sus compañeras acerca de los novios de algunas, y anécdotas de otras. Todo el elenco sabía que Rachel tenía un hijo pero no indagaban mucho en ese tema ya que sabían que para la morena un tema tabú, no le gustaba que su hijo anduviera en boca de todos, y ellos como amigos lo respetaban.

Había llegado la hora de la función y la diva estaba ansiosa como cada noche antes de empezar, aunque los nervios se le quitaron cuando puso un pie en el escenario. Todo salió genial, fantástico, aplausos y halagos a tope como cada noche, esa era la mejor paga que recibía la diva, la muestra de que hacia bien su trabajo y la gente lo apreciaba. Después de firmar algunos autógrafos y tomarse algunas fotos con el publico Rachel se dirigió a su camerino a alistarse para ir a casa, eran casi las 11:00pm con suerte encontraría a Ian despierto y le daría el beso de buenas noches.

Mientras se cambiaba sonó su celular dentro de su bolso, se extraño por la hora pero al ver el número en la pantalla se emociono por la persona al otro lado.

R: ¡HOLA! – saludo demasiado emocionada.

¡Hola preciosa! – la respuesta al otro lado venia en forma de susurro.

R: ¿porque hablas despacio? ¿Dónde estás?

En casa, ya sabes – contesto de igual forma.

R: oh entiendo – su voz cambio a uno triste – ¿cómo estás?

¿Bien y tú? Te tengo una buena noticia –anuncio sin poder esconder su entusiasmo.

R: bien también pero eso no importa, dime cual es la noticia.

Llego mañana en la noche a new york.

R: ¿enserio? ¡NO LO PUEDO CREER! Pensé que vendrías en una semana.

Hice todo lo posible para adelantar el viaje, quiero verte y extraño tanto a Ian que me iría ahora mismo.

R: el también te extraña, el domingo quiso llamarte pero no lo deje, no sabía si podrías hablar.

Hiciste bien rach, estuve con ella todo el día empacando todo para enviarlo al nuevo departamento en new york.- informo la voz al otro lado.

R: - suspiro – espero que podamos vernos, te he extrañado mucho.

También yo, tenemos tanto de que hablar y tanto que hacer.

R:sí, no le diré nada a Ian así lo sorprenderás cuando lo veas.

Buena idea, le estoy llevando muuuchos regalos.

R: debes dejar de malcriar a mi hijo – advirtió la diva – cada vez que vienes le traes algo nuevo.

Es mi pequeño también, debo darle todo ahora que puedo.

R: cuando estés aquí ya no dejare que le des nada, entre tu, Jenn y Thomas le consienten todo. Y no digamos nada de Jesse y Claire, todos ustedes engríen demasiado a mi hijo

Debes comprender rach, ese niño tiene unos ojos –dejo la frase a medias.

R: lo sé –rio la morena, lo que hacía su hijo también lo hacia ella cuando era niña y así conseguía muchos regalos de sus padres- es mi hijo.

Si eso…

¿AMOR DONDE ESTAS? – interrumpió una voz al otro lado del teléfono.

Debo colgar, te llamo mañana para acordar nuestra salida. Saludos a Jenn y Thomas y un beso para Ian.

R: está bien, cuídate hablamos mañana.

Adiós, te quiero.

Una sonrisa se formo en el rostro de la morena, mientras se encaminaba a la puerta del teatro donde la esperaba el taxi.

Ya quería que sea mañana y estaba segura que Jenn, Thomas e Ian se alegrarían por la noticia de quien venía.

y para quedarse.