.

Un escalofrió había recorrió su cuerpo, esa sensación de que alguien, algo quizá, había utilizado un punto de salvado, era imposible, solo los humanos podrían hacerlo, incluso solo verlos, claro a excepción suya y su familia, pero no eran capaces de usarlos, un error tal vez; su mente trato de enfocarse en otro proyecto, aun así, su mente no salía del tema.

"¿Quién había sido?" pregunto a la nada particular.

Moriría por dentro, necesitaba saberlo ahora, retiro las cosas en el escritorio, abriendo un archivo registrador del Save, ¿Debía tomarlo como amenaza? ¿Un nuevo humano llego al Underground? ¿Había la necesidad de advertir y entrar en pánico?

Ya está entrando en pánico, debe calmarse, el registro marcaba su casa y Snowdin, volteo a su lado, donde la estrella flotaba inocentemente, como si no puede deshacer y rehacer el mundo, hubiera visto a un humano entrar a su hogar, los minutos marcados eran pocos, quizá hace media hora había sido creado este nuevo archivo; miró una segunda y tercera vez para asegurarse.

El archivo marcaba el nombre de su hijo mayor, como el creador del mismo, pero eso no era posible, ¿O si lo era? , Debajo de la ubicación donde se realizó el Save, marcaba en su respectivo color, Paciencia y Justicia, dos rasgos a encontrar en los humanos, ¿Era por eso? ¿Lo consiguió? ¿Eso era su culpa?

Una vez más, otra preocupación en su vida, por lo menos, hubo cosas buenas en ello, si cosas malas pasaban, faltaba solo cargar el ultimo archivo, solo esperaba la falta de necesidad del uso constante, ni que fuera tan requerido, suficiente tenía con crearlo y condenar a sus hijos a tener que recordar lo sucedido, Sans lo entendía, Papyrus apenas recordaba, era parte mejor así, las consecuencias eran terribles, por ahora, no estaría solo, sin esto, pensaría que estaba loco y quizá imaginando las sensaciones de Deja Vu.

Estaban allí, no está solo, eso importa.

Retomando el asunto anterior, debía comprobar si era verdad, no quiere preguntar, seguro dirá que no, la cena requiere su atención por ahora, más tarde regresaría. Quizá un humano si apareció, usando el nombre de Sans, no era muy común, poco probable, no debe descartarse la posibilidad. Regreso a la cocina, mirando al más joven en la casa vigilar la cocción del alimento.

"También sentiste eso, ¿Verdad?" pregunto sin mirarle.

Asintió, quedándose a un lado, observando el piso.

"¿Fue Sans?" interrogo, mirando a su padre, quien no respondió inmediatamente.

"No lo sé realmente, tal vez" sospechaba que no cometía error alguno, ni siquiera necesario investigar.

Miro a los lados, buscando al mayor de sus hijos, sin encontrarlo, debía estar allí, solo mencionabas la comida y se quedaba cerca, era extraño, también acompañaba a su único hermano favorito, una sensación le consumía.

Algo estaba mal, demasiado.

"¿Dónde está tu hermano?"

"Dijo que iría a su habitación para esperar" dijo con calma, aunque también lo sentía.

Una inquietante sensación los consumía, y no era por el Save.

"Que le avisáramos cuando la cena este lista" dijo regresando su atención a la comida.

Gaster se levantó y fue a buscar a su hijo mayor, con una creciente preocupación a cado paso más cercano a donde se encuentra Sans, abrió con cuidado la puerta, allí esta, suspiro aliviado, miro a su hijo, su mascota, sus cosas, tan diferente de otros, eso quería, Sans no debe ser como los demás, debía ser él.

Abandono el lugar, mirando la estrella una vez adicional, recordaba quienes le habían inspirado y ayudado, Sans le dio la idea y Papyrus le dio el diseño, incluso parecía una estrella verdadera, era una pena la incapacidad de los otros monstruos para verles, también un alivio.

"¡La cena esta lista!" grito una voz desde la cocina.

Dudo mucho en molestar, sin embargo la excusa reservada con las propias palabras dichas, iba a ser interesante.

"Sans, despierta" dijo queriendo despertarle.

"¡No! ¡Déjame!" ordeno con menos molestia habitual y un tono más temeroso en la voz.

.