¡Feliz Navidad! (O felices fiestas dependiendo de la celebración que celebren en estas fechas según sus costumbres y/o creencias religiosas. De no ser así, también está bien)

Hoy les traigo una historia navideña de Sonic que está ligada a los sucesos de la historia 'Qué pasa con Sonic'. Siendo precisos del capítulo 'Explicaciones', donde se hace mención de un suceso durante le época navideña pero que tuve que cortarlo debido a que quería hacer unas historia a partir de ella. (Cosa que mencione en el mismo capítulo)

Sin nada más que decir comencemos este ESPECIAL

Declaración: Sonic the hedgehog y sus personajes no me pertenecen, también los personajes invitados tampoco me pertenecen. (Ya verán quienes son)

Declaración 2: Me disculpo por la tardanza pero por las mismas fiesta me tomo más el terminar este especial y como no quería dejarlos con las ganas, decidí terminarlo antes de que se acabe el año. Muchas gracias por su paciencia.

Una aventura antes de navidad.

-Una noches antes de navidad-

En Artika, en la aldea secreta de Santa Claus, donde este y sus duendes trabajaban en el taller en los últimos regalos antes de que su jefe estuviera listo para salir en noche buena e incluso alimentaban a los renos. Santa Claus llego a revisar el progreso del trabajo.

-¿Cómo van la cosas Félix? –Pregunto el alegre hombre de gran barba blanca.

-Estamos terminando los últimos regalos y los preparativos finales para noche buena han empezado. –Dijo un duende con un sujeta papel en mano. –Todo estará listo en poco tiempo.

-Excelente. Tengo el presentimiento de que esta será una gran navidad. –Dijo mientras ríe de forma alegre pero en eso un duende llega corriendo. -¿Qué sucede Ralph? ¿Por qué esta tan agitado?

-¡Vi algo a los lejos! –Estaba agitado y respiro un poco profundamente. –¡En la torre de vigilancia y son muchos! –Respiraba aun agitado.

-¿Muchos qué? –Pregunto Félix.

-¡Robots y se acercan!

-¿Otra vez estuviste comiendo muchos caramelos? –Pregunto con sarcasmo mientras iban a la torre de vigilancia.

-Pero estoy diciendo la verdad.

-Silencio Ralph. –Toma los binoculares y empieza a ver por ellos. –Te voy a demostrar que- ¡Una horda de robots viene a la aldea! ¿¡Por qué no sonaste la campana!?

-¡Me la quitaste el treintaiuno de octubre por lo de Halloween!

-¡Te la devuelvo! ¡Ahora suénala! –Le da la campana y este la toca tan fuerte que los duendes se ponen en marcha para proteger la aldea. –Vamos debemos llevar al jefe y a su esposa al cuarto seguro.

Ambos duendes van a buscar a Santa y a la señora. Los duendes estaban armados con armas estilo navideños y muñecos de soldados listo para defender su hogar y los necesitaran ya que no están enfrentando a robots ordinarios, enfrentan a los Badniks.

La batalla comenzó y los duendes se estaban defendiendo con todo lo que tenían pero los robots de Eggman empezaban a ganar terreno de a poco. En la casa de Santa, el, la señora Claus y los duendes estaban por ponerse a salvo, cuando Santa tomo un sombrero de chistera que tenía una flor y escribió una nota.

-Señor ¿Qué hace? ¿Debemos ponerlo a salvo? –Pregunto Félix.

-El sabe lo que hace, Félix. –Dijo la señora.

-Listo. –Termino la nota y la puso en el sombrero. –Ralph, quiero que mandes volando este sombrero lo más lejos posible, usando esto. –Le da el sobrero y un frasco con viento mágico.

-¿Esta seguro? ¿No sería mejor si fuera Félix el que lo hiciera? –Pregunto el pequeño duende.

-No hay nadie más que sea tan rápido en esta aldea a quien pueda confiarle esta tarea.

-El tiene razón. Eres el duende más rápido que hay. –Dijo el otro duende.

Ralph tuvo algo de duda en un principio pero esa duda se disipo en una mirada de determinación y valor mientras se pone firme.

-Muy bien lo hare.

-Contamos contigo.

-Ten antes de que te vayas. –La señora Claus le pone una bufanda. –No querrás enfermarte.

-Muchas gracias. Ahora estoy listo.

-Mucha suerte, Ralph. –Dijo Santa y este asciente antes de salir corriendo a toda velocidad.

-Señor, usted y la señora deben ponerse a salvo. Vamos. –Félix los llevo al cuarto seguro.

Ralph empezó a correr por el campo de batalla evadiendo disparos y saltando explosiones a gran velocidad, para ser de pierna cortas era lo bastante esquivo para los Badniks e incluso rodo para evadir los ataques. Una vez lejos del campo de batalla abrió el frasco para que el viento mágico salga y poniendo el sombrero en la ráfaga para que se fuera volando velozmente por el cielo. El duende voltea y ve que unos Badniks van tras el por lo que sale corriendo.

En la aldea la batalla termino y las maquinas malvadas habían triunfado, Félix, Santa y su esposa fueron sacados del cuarto seguro y puesto con los demás duendes. En eso ven al Doctor Eggman llegar en su vehículo personas con sus dos minions robóticos.

-¡Oye! Puedo ser amarillo para no soy gordo y ni tonto. –Me hablo Cubot.

-Bueno, Cubot pero tampoco eres exactamente listo. –Dijo Orbot.

-Eso lo sé solo quiero dejar algo en claro a los lectores.

-¡Cállense los dos que estamos en una misión! –Dijo el científico mientras se dirigía a la pareja de ancianos. –Bueno, Santa Claus. Es un gusto volver a verte y de conocer a la señora.

-Ivo. Debo decir que esta no es una agradable sorpresa. –Dijo Santa tratando de proteger a su esposa. – ¿Nuevamente estas en una de tus maldades? ¿No?

-Para que preguntas si sabes que es verdad. –Dijo. –Esta vez no solo vine por tu villa secreta y los regalos, sino que ahora hare de esta una navidad más alegre... –Hizo una pausa. –...A mi propio estilo. –Ríe de forma malvada.

Mientras el sombrero voló durante todo la noche hasta que una mañana cayó en West Side Island debido a una extraña mini tormenta que se formo en el bosque, causa por una guerra de bolas de nieve entre Sonic y Blaze que termino cuando Cream y su Chao Cheese los vencieron.

Luego de ello estaba decorando el muñeco de nieve, con carbón para los ojos y boca del muñeco y una zanahoria como nariz, hasta le dieron una escoba.

El sombrero cayo entre unos arbustos, el pequeño Chao lo encuentra y se lo da a su dueña.

-Gracias Cheese. –Cream toma el sombrero y usa sus orejas para volar sobre el muñeco de nueve y ponérselo.

-¿De dónde habrá sacado ese sombrero? –Pregunto Blaze. –No recuerdo a verlo visto antes.

-Probablemente a alguien se le cayó y lo está buscando. –Dijo Sonic.

La coneja lo pone el sombrero al muñeco de nieve y este empezó a brillar, su cuerpo se veía más humanoide con brazos y piernas, sus ojos se veía más reales, su nariz ahora era como una bola de color rojo y tenía una pipa de madera en su sonriente boca. Se veía como si estuviera vivo... Literalmente.

-¡Feliz cumpleaños! –Dijo el muñeco de nieve, todos se sorprendieron ante esto ya que esto era algo completamente inesperado y mágico, pero la gata le lanzo llamas al muñeco derritiendo su cuerpo y solo quedando la cabeza. –Escuche de bienvenidas cálidas pero esto fue un poco excesivo. –De la nieve salen sus brazos y su cuerpo vuelve a la normalidad.

-¡Un muñeco de nieve viviente! –Cream se emociono y Cheese estaba igual mientras abrazaban al muñeco. –Es real.

-Es agradable conocer a una fan. –Este la abraza, ve a Sonic que está a un sorprendido y Blaze esta última en guardia. –¿Y a ella que le pasa?

-Ella no está acostumbrada a ver muñecos de nieve vivientes. –Dijo el erizo.

-¿Cómo es esto posible? –Pregunto la gata. –Qué yo sepa los muñecos de nueve no cobran vida.

-Y qué yo sepa las gatos no lanzan fuego de las manos. –Dijo el muñeco de nieve. –Por cierto señorita, mi nombre es Frosty. –De da la mano con una sonrisa y ella solo lo ve un segundo antes de estrechársela. (Primer invitado especial)

-Mi nombre es Blaze. –Dijo esta algo desconfiada.

-Yo soy Sonic, Sonic the Hedgehog.

-Yo soy Cream y el es Cheese. –Se presento la niña y a su mascota. –Perdone a la señorita Blaze, Señor Frosty.

-No hay problema, hasta yo mismo hubiera hecho lo mismo. –Dijo sonriendo mientras se acomoda su sombrero y siente la nota. –¿Qué es esto? –La abre y los demás se acercan a ver. –Parece una nota y es de Santa.

-¿Santa? –Preguntaron los demás curiosos.

La nota decía lo siguiente:

-'Querido Frosty

Saque tu sombrero mágico de mi baúl para que pudieras llevarle esta nota a Sonic the Hedgehog. Necesitamos su ayuda, el malvado Dr. Eggman acaba de invadir mi villa y está a punto de tomarla, sé que no va a ser algo bueno y arruinara la navidad para todos en la tierra. Rápido que el tiempo corre.

-firma San Nicolás'

-Es la letra de Santa. –Dijo Frosty.

-Así que Eggman quiere volver a arruinarle la navidad a todos en el planeta. –Dijo Sonic con una sonrisa y risa burlona. –Parece que no aprendió su lección la última vez.

-¿El ya lo había intentado antes? –Pregunto Cream curiosa.

-Sí, tratando de quedarse con todos los regalos para él solo, eso fue hace años. –Conto. –A demás, se me ofreció el puesto de ser el próximo Santa.

-¿De verdad señor Sonic? –Se le iluminaron los ojos a la niña.

-Claro, pero tuve que rechazarlo para seguir luchando contra Egghead.

Blaze tocio un poco para llamar la atención de su amigo.

-Sonic. ¿Está seguro de que podemos confiar en lo que dice este hombre de nieve? –Pregunto la gata sin mucha confianza del mencionado.

-Confíe en ti para rescatar a Cream cuando fue secuestrada por Eggman. ¿No?

-Mmm... –Lo pensó un poco. –...cierto.

-Aparte este chico se ve muy amigable, solo míralo. –Señala a Frosty quien le da una nuez a una ardilla.

-Muy bien, Sonic. Confío en ti.

-Está decidido. Frosty te vamos a ayudar.

-¡Grandioso! –Dijo el hombre de nieve emocionado. –Debemos irnos lo antes posible, ya que siento mi sombrero muy ligero. –Tomo su sombrero y noto que algo pasaba.

-Muy bien. Vamos por los demás para ir lo antes posible a-

Antes de que terminara lo que decía del sombrero salió una ráfaga de viento mágico que se convirtió en un mini tornado se llevo a Frosty, Cream, Cheese, Blaze y a él volando hacia Artika. Si bien estuvieron gritando durante un buen rato luego de eso solo buscaron la forma de entretenerse esperando a el tornado terminara.

-¿Cuánto tiempo llevamos volando? –Pregunto Cream mientras Cheese trataba de luchar a duras penas con la corriente.

-Mmm... –Sonic ve su reloj. –Dos horas. –Dijo suspirando y cruzando los brazos. –¿Cómo paso esto?

-Pues, usaron viento mágico para que mi sombrero llegar contigo lo antes posible y debió quedar algo de viento quedo atrapado para llevarnos a Artika. –Explico Frosty.

-Hubiera sido mejor ir con mis amigos y tomar la Sky Patrol para ir lo antes posible.

-Lo siento, no era mi intención que esto pasara. –Ven a Blaze que estaba estática y viendo solo al frente. –¿Ella está bien?

-Sí... Solo que no le agradan mucho las alturas y estar dentro de un tronado tampoco es de su agrado.

-Ok.

-Veo nieve en el suelo. –la niña señalo el suelo. – Aunque es difícil saber si ese es el suelo.

Todos vieron hacia abajo y efectivamente estaban por tocar suelo cuando el tornado los hizo aterrizar sanos y salvo.

-¿Ya llegamos? –Pregunto Blaze viendo a su alrededor.

Todo estaba cubierto de nieve y no parecía haber señales de vida vegetal o algún tipo de vida en específico solo kilómetros de frio y duro hielo.

-Sip. Esto es Artika, el polo norte de la tierra. –Dijo el erizo azul.

-Me recuerda bastante al que hay en mi mundo. –Comento la gata lavanda.

-Debemos buscar la aldea de Santa y rápido, o será demasiado tarde. –Dijo el muñeco de nieve.

-Nunca es tarde si yo estoy cerca. –Sonic sonrió confiado. –Ahora, Frosty. Muéstranos donde está la aldea.

-Estamos lejos de ella pero si vamos en esta dirección llegaremos pronto. –Señalo hacia su lado izquierdo.

-Muy bien. ¡Aquí vamos! –Empezó a correr rápidamente seguido de sus amigos.

Corrieron por varios kilómetros, pero todavía no llegaban a la aldea de Santa.

-Empiezo a creer que no sabes donde esta esa aldea. –Le dijo Blaze al muñeco de nieve.

-Lo siento. Es que el hielo puede no verse igual luego de un año. –Dijo Frosty.

-Tengo mucho frío. –Cream esta temblando y abrazando a Cheese que también temblaba. Blaze se acerco a ella abrazándolos un poco para calentarlos.

-No desesperen. Si podemos encontrar a alguien que nos ayude a encontrar la villa. –Dijo Sonic.

-Pero los únicos que saben son los duendes y ellos no dejan la villa. –Comento Frosty. –No los encontraremos fácilmente.

-Entonces ¿De quién son estas huellas? –Señalo un camino de huellas pequeñas.

-Esa son las huellas que deja un duende en la nieve. –Empieza a seguir el camino hasta una muy pequeña montaña de nieve donde ve un gorro de duende. –Aquí hay uno.

Todos se acercan mientras el hombre de nueve saca al duende que es Ralph y estaba congelado como una paleta.

-¡Ralph! ¿Qué hacías hay? –Pregunto feliz de verlo.

-Me-e-e-e-eee e-es-escondía. –Dijo el duende congelado.

-¿De quién? –Con su brazo congelado señala a dos Badniks pingüinos que lo estaban buscando y al verlo fueron tras ellos, solo para ser destruidos por Sonic y su Homing Attack.

-¿Qué pasa? ¿Acaso los deje fríos de la explosión? –Sonic se burlo de la suerte de los Badniks, y con los animalitos libres.

Blaze prendió fuego con sus manos para descongelar al duende.

-Muchas gracias. –Dijo con un suspiro el duende. –Llevo enterado en la nieve desde anoche.

-Pero. ¿Por qué? –Pregunto el hombre de nieve.

-Esos robots querían atraparme, ya que fui el único que escapo del ataque de Robotnik a la aldea. –Explico. –Se llevaron a Santa, a la señora Claus y a los demás duendes a una base comandada por Tundra.

-El padre de Rotor. –Dijo Sonic. –Esto es serio, debemos darnos prisa antes de que Eggman le arruine las fiestas a todos.

-Síganme. Los ayudare a llegar allá. –El duende los guía por el camino y todos lo siguen.

-Supongo que sabes quienes somos. ¿No? –Pregunto Sonic.

-Por supuesto que sí, aunque de ella no sé mucho. –Señalo a la gata lavanda.

-Luego te contare quien es.

En la aldea de Santa, que ahora estaba bajo el control del malvado científico. Justo en el taller se estaban remplazando los regalos con Badniks armados que podían entrar en formas de esféricas, cubicas y cilíndricas entre otras para ir dentro de las cajas.

-Con estos nuevos modelos de Badniks, voy a poder tomar a todo el mundo por sorpresa y arruinarles a todos las fiestas. ¡Oh Ho Ho Ho Ho Ho! –Se ríe de forma malvada mientras dichos Badniks entraban en las cajas de regalos.

-Debo decir que este puede ser uno de sus planes más nefastos que haya tenido señor. –Dijo Orbot.

-Y en estas temporadas será algo que nadie va a poder olvidar. –Dijo Cubot.

-Por supuesto que sí. Me gusta que una conquista sea tan memorable como cruel y malvada. –Dijo el malvado científico. –Y lo mejor es que nada va detenerme, ni siquiera Sonic será capaz de arruinar mis planes aun cuando sea tarde.

Vuelve a reír pero esta risa es interrumpida al sonar una alarma.

-¿Qué pasa? –Revisa los sistemas y ve que dos de sus robots están fuera de funcionamiento. –Alguien destruyo dos de los robots que envía para capturar a un duende escurridizo.

-No creo que ese duende haya podido hacer algo para acabarlo. –Comento Orbot.

-¿Y cómo podría? Si ese duende es pequeño y débil. –Dijo Cubot.

-A no ser que... –Eggman se puso a pensar con la mano en la barbilla hasta que le llego algo a la cabeza, fue a su eggmobil y activo su comunicador para llamar a la base que tenía en Artika. –Aquí el Doctor Eggman. Llamo para comunicarle a Egg Boss Tundra que esté alerta por si cierta rata azul asoma su cabeza espinosa por el área.

-Señor. Las posibilidades de que Sonic pudiera estar aquí, son muy altas. –Hablo el robot esfera. –Y aunque estuviera aquí, dudo que pudiera saber lo que estamos planeando.

-Ese erizo siempre encuentra el modo de arruinarlo todo, de seguro que encontró a ese duende. –Suspira. –Debe haber alguna forma para evitar que se acerque a la aldea. –Se pensar.

Mientras Cubot miraba curioso por el taller hasta que ve un baúl que dice 'bajo ninguna circunstancia, no abrir este baúl. Contiene un objeto de gran maldad'. El robot tomo el baúl y se lo mostro a su jefe.

-Mire lo que encontré, doctor.

-Solo es un viejo baúl.

-Pues tiene una advertencia escrita.

-A ver. –Ve el baúl y lee la advertencia. –¡Ha! Creen que me van a asustar con tal cosa, veamos que hay aquí. –Abre el cofre. –De seguro que es el rayo laser que le pedí cuando era niño.

-No suelo ser supersticioso, pero no sería mejor mantener ese baúl cerrado. –Dijo Orbot algo preocupado. –Y de ser su rayo laser, no debió ser un niño muy bueno para no dárselo.

-¡Bah! ¿Pero de que te preocupas? Si todo lo que hay dentro es un tonto sombrero de chistera. –Mostro dicho objeto y lo tira. –Tiene que haber algo más en este baúl.

Los tres inspeccionan el baúl vacío sin percatarse que el sombrero estaba siendo arrastrado por el piso debido al viento hasta que salió del taller hacia la nieve, terminando sobre la cabeza de un muñeco de nieve que quedo destrozado por la batalla. La magia del sobrero hace que el muñeco de nieve cobre vida pero su aspecto si bien se veía algo humanoide es más abominable con ojos negros, se veía muy malvado y furioso.

Este malvado hombre de nieve entra al taller como un fuerte frio viento de una feroz tormenta.

-¿¡Donde esta Santa!? –Grito con una voz grave y escabrosa.

El genio malvado y sus robots se asustaron al ver al malvado muñeco de nieve acercándoseles, un Eggpawn iba a atacarlo pero fue destruido con un puñetazo, otros dos trataron de frenarlo por los lados pero pateo al robot de la derecha y toma al de la izquierda y lo lanzo contra el que pateo. Se detuvo frente al trió y pregunto nuevamente lo mismo.

-¿¡Donde esta Santa!?

-¿Para qué lo busca? –Pregunto Orbot tras Eggman así como Cubot.

-Hare que pague por tenerme encerrado en ese baúl durante varios años. –Respondió. –Ahora dime ¿Dónde está?

Eggman estaba impresionado de que una criatura como esta tuviera tantos deseos de vengarse de alguien por lo que decidió sacarle provecho a esta situación.

-Por supuesto que te diremos donde está. –Dijo el genio malvado sonriendo. –Es más deja que uno de mis robot te muestre el camino. –Le hizo una seña a uno de sus Eggpawn para que empezara a caminar en dirección a donde esta Santa.

-Mas te vale que así sea, o si no tú serás quien pagara por mi encierro. –El malvado hombre de nieve se fue siguiendo al robot. El malvado científico suspiro.

-Eso estuvo cerca.

-¿Por qué hizo eso doctor? –Pregunto Cubot confundido.

-Pues para que no me haga trizas obviamente, y para que haga pedazos al entrometido de Sonic. –Sonríe de forma malvada.

Por otra parte Ralph, consiguió llevar a Sonic y a los demás a la base de Tundra. El perímetro de la base estaba siendo vigilada por soldados y robots.

-Veo que aun no les llego el mensaje de que es la temporada baja. –Comento Sonic.

-Deben tener a Santa y a los demás hay dentro. –Dijo el duende. –Tiene que haber alguna forma de acercarse sin ser vistos por los guardias.

Blaze se puso a pensar un poco.

-Bueno solo deja que me encargue de distraerlos mientras ustedes van a rescatar a Santa y a los demás. –Dijo el erizo con una sonrisa confiada.

-Espera Sonic, ellos pueden estar esperando eso. –Dijo la gata. –A demás de que tengo una idea que puede funcionar. ¿Qué tan profundo es el hielo bajo nuestros pies?

-Como varios metros de profundidad. ¿Por qué? –Respondió Ralph.

-Es bueno saber eso. Vamos.

Mientras unos guardias estaban caminando por el perímetro de la base, cuando de repente ambos quedaron cayeron por lo que parecía ser unos hueco en la nieve que los dejaron enterrados hasta el cuello. Otro guardia vi esto y cuando fue a ver termino igual que ellos, y de esa forma paso con los pingüinos robots y los osos polares robóticos. Un guardia en la torre de observación vio esto e hizo activar la alarma.

-¡Soldados tomen sus posiciones de combate! –Ordeno Tundra, una morsa macho adulto musculoso de pelaje purpura, espesas cejas y pelo facial blanco, piel de color durazno, ojos verdes, cicatrices en la cara y colmillos cibernéticos; vistiendo un uniforme del Eggman Empire, que es una parka azul con capucha, pantalones negros, botas grises, guantes blancos y lentes amarillo-naranja. El se quito los lentes y la capucha para ver con claridad lo que sucedía. –¿Donde está el responsable de esto?

Sonic salió por debajo de la nieve y subiendo sobre el Egg Boss.

-¿Me estabas buscando, pelón? –Pregunto el erizo dándole unas palmaditas en la cabeza a la morsa antes de salir corriendo.

-¡Es Sonic! ¡Ataquen! –Se molesto y fue con sus soldados tras el erizo.

-¿Qué pasa Tundra? ¿Acaso no te alegras de verme? –Pregunto mientras evadía los disparos de los soldados y atacaba a los robots con una patada voladora contra los soldados.

-¡Jamás me alegraría ver a un anarquista como tú, que desafía al poder de Eggman! –Le disparaba con su arma laser.

-Tú ves a un anarquista, yo solo veo a un chico que ama las aventuras y patearle el trasero a Egghead. –Ataca a los soldados con su Somersault Kick para luego ir contra el Egg Boss.

-¡Los cobardes como tú mueren congelados! –Se deshace de su arma para usar su aliento congelante contra el erizo que iba directamente hacia él. Sonic trato de evadirlo pero no tenía tracción sobre la nieve por lo que no pudo evitarlo. Desde la perspectiva de Tundra el erizo azul recibió el ataque pero para su sorpresa no fue así ya que este había escapado por un hoyo en el suelo. –¡Erizo cobarde! ¿Dónde estás?

-¡Justo aquí! –Dijo a varios metros a la derecha saliendo de un hoyo y de este mismo sale Blaze.

-La próxima vez usa tus zapatos para la nieve. –Dijo la gata.

-Sí, no los olvidare.

Tundra volvió a atacar con su aliento helado pero este fue interceptado por un lanzallamas que Blaze hizo con sus manos.

-¿Sabes? Tenemos conceptos diferentes de lo que es 'cobarde'. –Dijo la gata en tono poco serio y de burla. –Si me lo preguntas, cobarde, es aquel que se esconde tras un malvado dictador, como Eggman, y teme enfrentarlo, tú eres un ejemplo de ello. –Esto hizo irritar al Egg Boss más de lo que estaba.

-Auch. Eso debió doler. –Comento Sonic. –Más aun viniendo de una chica.

-¡Par de insolentes! –Tundra se dispuso a atacarlos con un golpe de martillo volador, que ambos consiguieron evadir solo para escapar de su aliento helado. –¡Lamentaran el venir hasta aquí!

-Espero que el plan todavía funcione. –Dijo Sonic a su amiga.

-Recuerda que ya hicimos la fase uno del plan y aun estamos en la fase dos. –Dijo esta. –El resto del plan depende de Cream y los demás.

A lo lejos de la base de Eggman, Cream, Cheese, Frosty y Ralph sacaban a Santa, a su esposa y a los duendes de un túnel que hizo Blaze directamente por debajo de la base.

-¿Son todos? –Pregunto el duende Ralph.

-Sí, somos todos. –Dijo Félix con un suspiro. –Gracias encontrar ayuda, amigo.

-De hecho ellos en encontraron a mí mientras escapaba.

-¿Está bien, señor Santa y señora Claus? –Pregunto Cream.

-Estamos bien, muchas gracias por preguntar y por rescatarnos. –Dijo la señora sonriendo.

-No hay de que, aunque fue gracias al plan de la señorita Blaze. –Dijo sonriendo y su Chao también.

-Bueno lo mejor será irnos antes de que se den cuenta que escapamos. –Dijo Santa.

-¡Alto! –Dijo un Eggpawn. –¿Qué hacen fue de las celdas de la base?

-¡Quítate de mi camino! –El malvado hombre de nieve aplasto al robot mientras se acercaba de forma amenazadora al grupo. –Hola Santa. Hola débil imitación mía.

-¿Quién es él? –Pregunto Cream poniendo en guardia con su Chao a pesar de estar algo asustada.

-Es Mister Bad Frosty. –Dijo el viejo bonachón abrazando a su esposa. (Para los que han jugado alguna vez Clay Fighter ya sabrán quien es este personaje, y si no pueden buscar sobre él)

-¿Mister Bad Frosty?

-Es como Frosty pero malvado y violento. –Dijo Félix asustado de verlo. –Eggman debía sacar su sombre del baúl en el que estaba.

-¡Hare que paguen por encerarme en ese baúl todos estos años! –El malvado muñeco de nieve se lanzo al ataque.

-¡Vamos Cheese! –Ordeno la conejita y su Chao ataco con un golpe a lacara del muñeco de nieve pero este no fue muy efectivo, ya que su puño quedo en la cara del muñeco.

-¡Wajajajajajaja! –Se reía mientras tomaba al Chao. –¿Eso es un golpe? Más bien fueron cosquillas. –Río una vez más solo para que Cream le saltara encima de su cabeza hundiéndosela en el cuerpo. –¡MMMMHHHH! –Grito mientras Cream se alejaba con Cheese así los demás.

-¡Debemos irnos! –Todos empezaron a correr, pero Mr Bad Frosty saco su cabeza y fue tras ellos.

-¡Yo creo que es mejor rodar! –Dijo Frosty mientras se convertía en una enorme bola de nieve que redaba a sus amigos para tenerlos adentro de esta y escapar rápidamente del su malvada versión, sin ver por dónde iba.

Volviendo a la batalla que se desarrollaba entre nuestros héroes contra el Egg Army de Artika, Tundra ordeno que sus fuerzas atacaran a Sonic y Blaze sin darles oportunidad de defenderse por lo que estos tuvieron que esconderse en uno de los hoyos que hicieron.

-Ahora. ¿Cuál es la siguiente parte de tú plan? –Pregunto el erizo azul mientras vigilaba la entrada.

-En estos momentos, Cream y los otros ya debieron haber rescatado a Santa y a los demás. –Dijo de forma pensativa. –Lo que debemos hacer es irnos cuanto antes de aquí y detener a Eggman.

-¿Ahora? Y yo que me estaba divirtiendo fastidiando Tundra y a sus soldados.

-Lo sé, pero el tiempo corre y no podemos dejar que ocurra alguna contrariedad que nos retrase más. Vámonos.

Pero antes de que se fueran por donde entraron escucharon el sonido de algo grande acercándose rápidamente. Por lo que asomaron la cabeza y vieron una enorme bola de nieve que era perseguida por un malvado hombre de nieve. La bola de fue detenida por tres robots osos polares.

-¿Nos detuvimos? –Pregunto Cream sacando la cabeza por la parte superior de la bola de nieve con Cheese.

-Es difícil saberlo y que normalmente ruedo cuesta abajo. –Dijo Frosty haciendo lo mismo.

-¡Deténganse ahí! –Dijo uno de los soldados apuntando su arma como los demás.

-Es hora de la venganza. –Mister Bad Frosty hizo un gesto como de sonar los nudillos mientras se acercaban. Un par de robots esfera flotantes con estrellas ninjas con forma de copos de nieve intentaron atacarlo pero este de un solo golpe los destruyo, un oso polar robot trato de atacarlo solo para ser pateado y lanzado contra los guardias.

Sonic y Blaze salieron de su escondite para ir rápidamente a proteger a sus amigos con su Homing Attack y Spinning Claw respectivamente para destruir a los robots y apartar a los soldados de su camino. El erizo pateo al malvado hombre de nieve con una patada voladora mientras Blaze subía a la bola de nieve para ver a sus amigos.

-¡Señorita Blaze! ¿Está bien? –Pregunto Cream.

-Estoy bien pero ¿Consiguieron hacer su parte del plan? –Pregunto esta mientras disparaba fuego contra unos soldados.

-Lo hicimos hasta que Mister Bada Frosty vino a atacarnos. –

-¿Es acaso alguna especie de gemelo malvado? –Le pregunto a al buen hombre de nieve.

-Algo así. –Dijo este no muy seguro.

-No importa. Ahora metan sus cabezas adentro de la bola de nieve que ahora yo conduzco. –Ordeno y estos obedecieron. La gata empezó a correr como si estuviera yendo para atrás, esto con el fin de hacer que la bola rodara hacia adelante mientras le pasaba encima a robots y soldados.

Por otra parte Sonic se metió en un combate contra el malvado muñeco de nieve. Evadía cada golpe que este le daba, para darle una patada con un flip-back, saltar dos metro en el aíre y darle una patada de talón descendente que los estamparía contra el suelo. Mr Bad Frosty se hundió en la nieve para sorprender al erizo con un gancho volador y de ahí darle una serie de golpes y patadas rápidas que lo dejaría en piso.

-¡Ajajajaja! –El malvado hombre de nieve se reía de nuestro héroe mientras este levantaba la cabeza. –Mejor ríndete rata congelada, no hay forma en que logres derrotarme con movimiento tan patéticos como estos.

-Es gracioso que lo menciones por qué pensé que siendo un muñeco de nieve sería tan frágil como te vez. –Dijo con una sonrisa desafiante mientras se levantaba en guardia.

-Te enseñare quien es el frágil. –Este iba al ataque pero Sonic efectúa su Spin Dash para lanzar una honda de viento que impacta contra el hombre de nieve dejándolo en el suelo, cuando este se levanto recibió de lleno un Light Speed Attack y seguido de otros tres más hasta que el erizo en su forma de spinball girara muy rápido a su alrededor para crear un tornado azul que lo levantara del suelo. –¡Bájame!

-Como digas. –El erizo salta muy alto para estar sobre el hombre de nieve con su Sonic Storm con gran fuerza y girando rápidamente para estamparlo contra el suelo al deshacer el tornado. Sonic se aleja un tres metro de Mr Bad Frosty y levanta su puño derecho en frente de él –¡Sonic Wind! –Mueve rápidamente su mano para que los restos de viento que quedaron del tornado azul golpeen al malvado muñeco de nieve dejándolo fuera de combate. –Ahora a ayudar a los demás. –Se rápidamente con ello, aunque solo tiene que ir sobre la bola de nieve gigante que era dirigida por su amiga felina. –Hola. ¿Cómo te va?

-Bien. Dirigiendo una bola de nieve gigante con los pies y atropellando gente. –Respondió esta mientras evadía el aliento helado de Tundra. –Tenemos que irnos de aquí y pronto.

-Oye. Los túneles que hiciste. ¿No tienen algún punto débil?

-Espera. ¿Acaso quieres hacer que el suelo bajos nosotros se...? –Entendió lo que quería hacer. –Pues no es muy frágil pero creo que puedo hacer algo. ¿Quieres conducir?

-Por supuesto. –Dijo con una sonrisa.

-Trata de no ir muy rápido que llevas a muchos pasajeros dentro. –Ella salta para atacar a los robots con su Axel Jump y correr rápidamente hacia uno de los hoyos pero en medio del camino fue detenida por el aliento congelante de Tundra, que le congelo un pie. –Grandioso. Lo que me faltaba.

-Será mejor que dejes de luchar, sé quién eres y de dónde vienes. –Dijo el Egg Boss acercándose. –Sabes el alcance del poder que tiene el Doctor Eggman, ya que ha llegado a otros mundos e incluso más allá de este universo como tú mundo. No hay razón para intentar enfrentarlo, eventualmente el vencerá a quien se le interponga incluyendo a Sonic.

-En lo que a mí concierne, Sonic es capaz de inspirar valor en las personas más que el miedo que Eggman les infunde. –Ella lo patea con el pie que tiene congelado para romper el hielo. –Y mientras el siga luchando, los demás también lucharan y al final Eggman será derrotado. –Corre rápidamente el al hoyo evadiendo el aliento congelante de la morsa.

Dentro de los túneles que hizo empieza a usar su Fire Boost para hacer más grande los hoyos como los túneles que hizo provocando que estos empiecen a colapsar uno sobre otro, que a su veces hizo el campo que rodeaba la base se cayera con los soldados y el Egg Boss mientras Sonic llevaba la bola de nieve lejos del derrumbe. Al alejarse se detiene para ver su amiga consiguió salir del derrumbe, esta sale como una bola de fuego que desciende deshaciéndose del fuego un bajando la velocidad de la caída con su Hover Burst, pero al llegar a la bola de nieve abrió un agujero en esta y quedo enterrada de la cintura para abajo mientras Sonic se ría de ella.

-¡Deja de reírte! –Dijo molesta mientras trataba de no hundirse más para luego salir del agujero.

-Lo siento. Es que no me esperaba que eso pasara. –Dijo aun riendo.

-No es gracioso. –Se cruzo de brazos.

-Vamos, Blaze. Ten algo de sentido del humor y ríete de las cosas ridículas que te pasan, verás que es más divertido que estar amargada por ellas.

El aun se reía un poco, la gata aun se veía disgustada por qué le dijo amargada pero le salió una pequeña sonrisa al pensar en lo que le paso así como una leve risa.

-Oigan. ¿Ya estamos seguros? –Pregunto Frosty sacando su cabeza de su cuerpo con forma de bola y viendo el agujero que tenía. –Por qué creo que aun no lo estamos.

-Ya estamos seguros Frosty. –Sonic sonrío y se asomo por el agujero. -¿Están todos bien? ¿No se marearon?

-Por suerte estamos bien, Sonic. Nos alegra verte después de tanto tiempo. –Dijo Santa con buen humor.

-Qué bueno. Ahora debemos ir a la aldea a detener a Eggman. Frosty ¿Puede hacer que el agujero sea un poco más grande para que todos puedan respirar?

-Claro. –Hizo lo que le pidió y puso el agujero a un lado. –Por suerte, puedo evitar que los otros giren mientras ustedes corren.

-Ok. Vámonos de aquí, que tenemos una navidad que salvar. Santa, tú guías.

-Hacia allá. –El buen hombre señalo hacia el noreste.

Sonic y Blaze empezaron a correr para hacer que la bola de nieve empezara a moverse en dicha dirección.

En la base de Tundra, él y sus soldados se levantan de la nieve y llevan a los que resultaron heridos a dentro de la base. El Egg Boss ve hacia a el campo por un momento antes de entrar a la base, mientras la nieve empezó a moverse hasta que Mister Bad Frosty se levanto solo y salió del derrumbe para ver el rastro que dijo la bola de nieve y seguirlos.

En la aldea Eggman ya estaba por terminar de remplazar los regalos con sus robots y para terminar se vistió del mismo.

-Mi plan marcha a la perfección. –Dijo con su risa malvada. –Muy pronto, tendré lo que más quiero para estas fechas, al mundo entero. Orbot. Cubot. Vamos a preparar el Eggmovil para esta noche. Tenemos casas que visitar y gente que esclavizar.

-¿Sabes Orbot? Creo que esta vez el doctor podría conseguir la dominación total del mundo. –Dijo el robot cubo.

-Ojala que así sea esta vez Cubot. –Dijo el robot esférico.

Los tres fueron al vehículo mientras se cargaba las cosas en un Egg Carrier diseñado para no ser detectado.

-¿Qué? A poco pensaron que cargaría en mi Eggmovil un millón de regalos para los mocosos buenos del mundo. –Eggman le hablo rompiendo la cuarta pared. –Deben saber que ahora nadie podrá detenerme esta vez. –Ríe de forma victoriosa.

Los robots estaban subiendo los 'regalos' a la nave, en ese momento Sonic y todos los demás llegaron para detenerlo. Se esconde tras unos escombros de la villa para observa lo que hace.

-Está subiendo los regalos a un Egg Carrier. ¿Por qué? –Se preguntaba el erizo.

-Será. ¿Qué se llevara los regalos, incluyendo el nuestro? –Cream al pensar en esto le dieron ganas de llorar y también a Cheese.

-No creo que sea eso, Eggman no repetiría un plan dos veces. –Dijo. –Tenemos que acercarnos a ver qué es lo que trama.

-Yo me encargo. –Dijo Ralph y empezó a cavar bajo la nieve.

-Espera Ralph, necesitaras ayuda. –Félix lo siguió.

Ambos duendes pudieron entrar al taller por pequeño tunel y acercarse a los regalos sin ser vistos por los robots. Abrieron unas de las cajas para ver que había un robot compactado del malvado doctor, que se activo y los ataco, por lo que se vieron obligados a escapar.

-¡Alto! –Dijo Cubot muy serio. -¿Sabes que no debes salir de la caja hasta que seas entregado y algún niño bueno te abra? Ahora vuelve a ella. –Ordeno y el robot obedeció. –Debemos asegurarnos que los planes del doctor para la dominación mundial sean un éxito.

Los duendes escucharon todo y regresaron con los demás para advertirles sobre lo que tramaba Eggman.

-¡Vimos las cajas y no hay regalos! –Hablo Ralph muy alterado. –¡Solo robots! ¡Robots muy malos!

-Lo que Ralph quiere decir, es que Eggman reemplazo todos los regalos con unos nuevos robots para que ataque al momento de ser abiertos, de esa forma no solo tendrá al mundo en sus manos sino que también arruinara la navidad para todo el mundo. –Explico Félix.

Todos exclamaron en sobresalto.

-Sabía que Eggman era un aguafiestas, pero esto ya es nuevo nivel para él. –Dijo Sonic muy serio.

-Hay que detenerlo antes que despegue, de lo contrario esta será la peor navidad de todas. –Dijo Santa.

-No se preocupen todos, que aun tenemos algo de tiempo. –El erizo azul sonrió de forma confiada. –Y si nos hace falta, entonces yo lo conseguiré ocupándome de Egghead como siempre mientras ustedes se ocupando de los regalos robots. Salvaremos la navidad y Robotnik tendrá su merecido.

Todos asintieron ante esto y se pusieron en marcha. Sonic pasó rápidamente frente a su enemigo cubriéndolo a él y a sus robots de nieve.

-¡Pero! ¿¡Qué!? –Pregunto el malvado hombre hasta que ve a su enemigo. –¡Sonic!

-Hola Eggman. Veo que te a disfrazaste para las fiestas, y dime ¿En qué lista estoy?

-Oh... Si, estas en mi lista. –Dijo mientras subía a su Eggmovil y lo encendía. –¡En mi lista de enemigos a los que voy a destruir! –Le empieza a disparar laser de la nave.

El erizo lo evade y sale se burla de su enemigo, cosa que lo hace enojar por lo que decide perseguirlo los demás entraron al taller donde Blaze, Cream y Cheese se encargaron de los robots que llevaban las cajas de regalos.

-Tenemos que destruir a los robots mientras aun estén en las cajas. –Dijo la gata quemando con un lanzallamas algunas cajas.

-Pero. No habrá nada en que llevar los regalos. –Dijo Cream algo preocupada.

-No te preocupes por ello, ahora solo concentrarte en destruir en no dejar ningún robot sin destruir.

Los duendes la ayudaban a acabar con los robots dentro de las cajas. La señora Claus escucho un rugido afuera y vio por la venta solo para ver que era Mister Bad Frosty que se acercaba a paso veloz y furioso.

-Oh Cielos. –Dijo está asustada y su esposa ve por la ventana.

-Tenemos un serio problema y viene así nosotros. –Dijo el barbudo por lo que se asomaron por la ventana.

-Se nota que no se rinde. –Dijo el buen Frosty. –¿Qué vamos a hacer con él?

Ralph vio al malvado muñeco de nieve acercándose y luego las cajas de regalos con los robots dentro.

-Tengo una idea. –Dijo el duende y se puso a abrir las cajas de regalos, activando a los robots e hizo eso con las demás cajas.

-¿¡Pero qué crees que haces!? –Cuestiono la gata.

-¡SANTA! –Rugió al entrar el malvado hombre de nieve y el ruido que hizo provoco que los robots fueran tras él, por lo que empezó a destruirlos.

-¡Abran los regalos y que Bad haga el resto! –Dijo este abriendo más regalos y los demás lo siguieron.

-¡Acabare con cada uno de ustedes! –Dijo el hombre de nieve malo mientras Cream con su Chao y Félix llevaban a Santa y a la señora a un lugar seguro.

Afuera Sonic estaba siendo perseguido por Eggman en su vehículo personal mientras le disparaban láseres y le lanzaban misiles al erizo que los evadía con facilidad.

-¿Qué pasa Eggbald? ¿Acaso te quedaste sin ideas originales?

-¡No! Solo no quiero seguir desperdiciando mi mejor material en ti, rata mutante azul.

-Ah que triste. –Dijo en tono desganado. –Se nota que te está afectando la edad, tal vez deberías luchar contra alguien más, como Metal Sonic, tal vez Naugus, Nega o Whisker, para variar hasta Snively sería divertido.

-¡Yo soy mejor que todos eso villanos de quinta! –Presiono un botón que hizo que viniera un trineo robotizado que se unió al Eggmobil y lo hizo parecer como una nave de combate. –¡HO HO HO HO! ¡Que tengas una muy explosiva navidad Sonic! –Se los cañones laterales empezaron a disparar balas como si fueran metralletas y el erizo no perdió tiempo en evadirlas, hasta que Eggman dispara un misil buscador de calor que va contra nuestro héroe.

-Ahora si nos estamos entendiendo. –Sonic acelero el pasa mientras el misil le seguía detrás, nuestro héroe tomaba rumbo hacia la aldea.

En esta los robots todavía eran destruidos por el malvado hombre de nieve que llevo la pelea fuera del taller.

-¿Cuántos robots más quedan? –Pregunto Félix.

-No muchos y los demás están dentro de esa nave. –Dijo Ralph jadeando de tanto correr.

-Tenemos que acelerar las cosas. Me encargare de ellos y luego del feo hombre de nieve. –Dijo Blaze mientras iba al Egg Carrier. –Cream quédate aquí y evita los problemas.

-Si señorita Blaze y tenga cuidado. –Dijo esta.

La gata fue a la nave de Eggman y cuando estaba por entrar ve que su amigo siendo perseguido por un misil.

-Hola Blaze. –Dijo este de paso dándole vueltas a la nave con el misil.

-¿Ese en un misil rastreador de calor? –Pregunto esta al ver el objetivo.

-¡Sí!

-¡Trata de que te siga a la entrada de esta nave!

-¡Ok! –El erizo cambio su rumbo tomando gran distancia entre él y el misil.

Blaze entro a la nave y vio los regalos a los cuales les prendió fuego, mientras hacía eso Sonic estaba dirigiéndose hacia el Egg Carrier por la entrada cuando vio fuego salir de esta y as u amiga tomar distancia de la nave por lo que rodo y el misil fue directo al fuego dentro de la nave y destruyéndola en el proceso con una explosión de la que salieron fuegos artificiales.

El malvado doctor llego para ver esto.

-Oh... Mis fuegos artificiales. –Dijo Cubot triste. –Los guardaba para celebra el triunfo del plan.

-Eso fue un lindo detalle Cubot. –Dijo Orbot tratando de animarlo.

-¡A quien le importa eso! –Grito Eggman molesto. –¡Mi nave está destruida y mis robots ahora son chatarras!

-Eso te pasa por ser un niño malo. –Comento Sonic.

-¡Vas a pagar por todo esto! –Amenazo el malvado científico y alguien lo escucho.

-¡Santa! –Mister Bad Frosty lo vio y lo confundió con el verdadero. –Así que con que hay estabas.

-¡Yo no soy santa! ¡Tonto hombre de nieve! –Dijo Eggma cosa que fue un error, ya que este le dio un golpe a su nave que casi los tira, intento dispararle pero el hambre de nieve se metió bajo la nieve, saliendo de esta de un salto con un gancho volador, este último ataque hizo que dieran vueltas antes de estabilizarse. –Bueno. Solo queda una cosa por hacer.

-¿Rendirnos? –Pregunto Cubot.

-¿Pedir perdón? –Pregunto Orbot.

-No... ¡Salir de aquí! –Puso en marcha su nave para escapar lo más rápido que podía siendo seguido por el hombre de nieve.

-Creo que eso resuelve todo. –Dijo Sonic mientras todos se le acercaban.

-No todo. –Dijo Santa. –Aun tenemos muchas cosas que hacer y poco tiempo.

-Bueno, aun tenemos que asegurarnos de que todos reciban sus regalos.

-No se preocupen por eso. –Dijo Félix. –Ya hicieron suficiente, ahora nos toca a nosotros hacer nuestra parte. ¡Duendes a la obra!

Todos los duendes se pusieron a empacar los regalos en equipo y con rapidez, al mismo tiempo que todos preparaban el trineo y a los renos.

-Vaya que son trabajadores. –Dijo Blaze.

-Hacen esto cada año. –Dijo Sonic.

-Son muy buenos. –Dijo Cream sonriendo con Cheese en brazos.

En poco tiempo los duendes terminaron de hacer los regalos y de alistar todo.

-Todo listo, señor. –Dijo Félix.

-Gracias Félix. Ralph has hecho un muy buen trabajo el día de hoy.

-No hay de que Santa. –Dijo este sonriendo algo apenado.

-Ahora. ¿Qué tal si llevamos a nuestros amigos a casa?

-¿Iremos en su trineo? –Pregunto Cream.

-Por supuesto que sí.

-¡Qué bien! –La niña se alegro al igual que su Chao

-¿Qué tiene de especial ir en su trineo? –Pregunto Blaze sin entender mucho.

-Es que su trineo es jalado por sus renos mágicos y vuelan con él por todo el mundo. –Explico Sonic.

-¿Di-Dijiste Volar? –Se puso algo nerviosa.

-Descuida iras en medio.

Ella ríe algo nerviosa, al cabo de unos minutos Sonic, Blaze, Cream y Cheese acompañaban a Santa, Félix y Ralph en el trineo con los regalos atrás.

-El clima está despejado y listo para despegar. –Aviso un duende.

-Ten mucho cuidado querido. –Dijo la señora Claus. –Y lleva a salvo a los niños a su casa.

-Así lo hare querida.

-Bueno chicos, fue un gusto conocerlos a todos. –Dijo Frosty estando a un lado del trineo.

-¿No vas a venir con nosotros? –Pregunto Cream.

-Eso me gustaría pero alguien tiene que ayudar a cuidar la aldea, a parte si voy cuando termine el invierno me voy a derretir. –La niña y su Chao se pusieron tristes. –Pero descuida, cuando la nieve vuelva a caer, iré a visitarte y jugar contigo. ¿Sí?

-Te estaremos esperando. –Dijo sonriendo un poco y abrazándolo con Cheese. Este correspondió el abrazo.

-Cuídate amigo. –Dijo Sonic despidiéndose con el puño y el hombre de nieve hizo lo mismo.

-Gracias por ayudarnos y disculpa que te haya derretido. Eres muy agradable. –Dijo Blaze algo apenada por lo que le hizo.

-No hay problema Blaze. –Dijo este sonriendo. –Aunque de ser una pelea con bolas de nieve tal vez hubiera sido diferente. Cuídense todos.

-Todo listo. ¡Arre Donner! ¡Arre Blitzen! ¡Arre Vixen! ¡Arre Cupid! ¡Arre Comet! ¡Arre Dasher! ¡Arre Dancer! ¡Arre Prancer! ¡Y arre Rudolph! –Ordeno Santa a sus renos que empezaron a tirar del trineo hasta que empezaron a volar.

Cream era la que estaba muy asombrada con esto, Sonic observaba el paisaje y Blaze solo miraba al frente. Todo iba muy bien para ellos hasta que al erizo azul se le cruzo algo en mente.

-Oigan ¿Y que pasara con Mister Bad Frosty?

-Aun debe estar siguiendo a Eggman, la ira lo ciega mucho. No sabrá en donde está la aldea, si lo lleva más allá de las aguas congeladas y cae se congelara. –Dijo el buen bonachón.

Y en efecto eso paso, Eggman lo condujo hacia un lago congelado donde disparo a este y el malvado hombre de nieve quedo congelado en hielo en poco tiempo. Aunque para el malvado científico le consto se preciado vehículo, ahora estaba con sus dos asistentes robots a orillas del lago congelado.

-Necesito que nos vengan a recoger de inmediato. –Hablaba el científico por su comunicar a la base.

-Al menos ya nos deshicimos de ese horrible hombre de nieve. –Dijo Orbot.

-Sí. Con solo verlo me dan escalofríos. –Dijo Cubot viendo al hombre de nieve en hielo. –Aunque ahora me gustaría estar en la base calientito.

-Lo mismo digo.

-Esa no es una mala idea. –Robotnik suspiro cansado.

Todos ven al cielo y ven cuando pasa el trineo de Santa.

-Suerte que hay un próximo año. ¿No doctor?

-Por el momento olvidémonos de arruinar las fiestas. –Cae un regalo cerca de él. Lo abra y ve que solo hay cabrón con una nota.

-"Mejor suerte para la próxima Robuttnik.

-Sonic the Hedgehog."

-¡Odio a ese erizo y odio la navidad! –Grito furioso y destruyendo la nota.

Al cabo de unas pocas horas Santa los dejo justo donde estaban antes de ser enviados a Artika. Tras las despedidas Santa se fue a repartir regalos, mientras nuestros héroes fueron a la casa de Cream, donde fueron recibidos por la madre de esta.

-¿Chicos donde estaban? –Pregunto Vainilla preocupado y con Chocola a su lado. –No los he visto en todo el día.

-Solo estuvimos jugando, aunque creo que nos fuimos un poco de los límites. –Dijo Sonic riendo un poco.

-Bueno no importa, debemos irnos que todos nos están esperando en la fiesta.

Todos se fueron para Chistmas Island, al reino de Mobodoon, en el castillo Hedgehog donde se estaba haciendo una fiesta navideña donde todos sus familiares y amigos estaban presentes. Todos charlaban entre ellos, a demás de disfrutar de la comida que había. Era un ambiente muy ameno.

-¿Disfrutando? –Pregunto el erizo a la gata.

-Bastante. –Dijo esta. –Ya sabes que no soy mucho de fiestas y esas cosas, pero estoy aquí por Cream y por ti.

-Oh... Qué linda eres.

-No empieces. A parte debo decir que todo esto de la navidad resulta bastante ameno pese a las contrariedades que hay. ¿Es así todo el tiempo?

-Algunas sí, otras no tanto pero lo que vivimos fue una de esas aventuras navideñas que a mucho les gustarían vivir.

-Creo que sí. –Tomo un poco de chocolate caliente. –Por cierto.

-¿Sí?

-Amy viene con un muérdago así aquí. –Señalo a la erizo rosa que se acercaba rápidamente.

-¡OOOH! ¡Sonic! –Dijo está acercándose y nuestro héroe sale corriendo mientras Blaze ríe un poco por esto.

-¡Oye! ¡No te rías!

-Por favor, Sonic. Ten algo de sentido del humor.

-Señorita Blaze. –Cream se acerco con Cheese y teniendo un regalo en manos. –Quiero darle esto. –Le entrega el regalo.

La gata lo desenvuelve y ve que es una foto enmarcada de ella con todos sus amigos, luego de salvar a Mobodoon hace un año.

-Es muy lindo. –Los abraza. –Muchas gracias Cream y Cheese.

-No hay de qué. –Ellos corresponden el abrazo. –Feliz navidad, señorita Blaze.

-Feliz navidad para ustedes dos... –Sonrió feliz, luego ve al erizo azul correr y este le sonríe. -...Y feliz navidad para ti también Sonic.

Fin

Espero que les haya gustado esta historia navideña que hice.

Si les gusto puede decírmelo en los reviews del capítulo para saberlo.

Les agradezco por tener la paciencia de leer este especial y por esperarlo.

Nos vemos el próximo año para más sorpresas y aventuras. (¡QUÉ EMOCIÓN!)

Feliz Navidad y un Feliz Año Nuevo. Que la pasen muy bien y no tomen demás.