Hola queridos lectores y lectoras, iba a actualizar ayer pero mi archivo falló y tuve que esperar u.u Espero que les guste la historia, ya saben pueden escribirme tomatazos. Dejes Review. Los quiero :D

Recorrieron el recinto hasta la salida, si bien no era tan tarde, algunos autobuses dejarían de pasar en al menos una hora. Los tres chicos avanzaban a la parada de autobuses, Maura sabía que Jane debía ir a casa de sus padres, al menos a una hora de camino, sentía consuelo al saber que Joe viajaría con ella, eran amigos desd hace mucho tiempo y por amistades en común sabia que era un buen muchacho.

JR: Bien, nosotros debemos irnos, es decir, no me gustaría pero... Ya sabes.

MI: Hey no te preocupes, fue lindo pasar la tarde contigo, jaja y con Joe claro- El chico estaba pendiente de que no se pasara el autobús que llevaría a ambos a la central.

JR: Oye, es el segundo concierto que tenemos juntas en este lugar

MI: Es cierto, no me había dado cuenta - sonrió tímidamente.

Joe: ¡Hey ya viene el autobús! Maura, fue genial verte, espero que estés bien y ojalá podamos vernos pronto- dijo a modo de despedida.

JR: Debo irme Maur, avísame en cuanto llegues a tu casa- estaba a punto de ir tras Joe cuando se detuvo, al parecer olvidaba algo, así que regresó y rápidamente dio un beso fugaz a Maura, fue corto e intenso.

MI: (sonriendo) Con cuidado chicos, Jane, escríbeme al estar en casa.- dijo haciéndoles adiós con su brazo mientras el autobús se alejaba.

La rubia esperó apenas un par de minutos, buscaba algún taxi registrado y hasta encontrarlo tomó rumbo a su departamento, la sonrisa no se borraba de su rostro, debido al tráfico tardó tal vez unos treinta minutos, se dio un duchado rápido y al salir solo encontró un mensaje diciendo:

"Oye guapa, gracias por hoy, voy a dormir, ya estoy en casa. Un beso"

No hace falta describir la felicidad que Maura sentía, así sonriendo y sin cenar, se fue a dormir también.

La alarma sonó. 8:30 am.

MI: ¡Diablos! - la semana la estaba dejando agotada, y por si fuera poco, era viernes y eso no la consolaba, mañana se inauguraba el festival de la ciudad y hoy tenía dos ruedas de prensa qué llevar. Como pudo, llegó corriendo a la oficina, justo a la parte de la lectura de poesía. Sus compañeros la vieron agitada, pero también feliz. Una vez terminada la ronda de poesía su jefe se acercó a ella, el tipo era un poco más bajito que ella, cabello largo anudado en una cola de caballo y una barba pequeña que enmarcaba su rostro con grandes mejillas, su nombre era Edward.

Edward: Hola queridísima Maur, hoy te ves más feliz que de costumbre.

MI: Muchas gracias jefe- sonrió- usted también- Maura sabía algunas cosas sobre su jefe y lo mejor de todo, es que eran amigos en secreto- ¿Qué tal va todo con las chicas de la Tate Gallery?

Edward: Oh muy bien ¿Tuviste la oportunidad de hablar con ellas? Son muy hermosas.

MI: Si, durante el taller conversamos un poco, me ayudaron a practicar un poco otros idiomas, quedaron muy satisfechas.

Edward: Sin duda, también debo agradecerte por cubrir el taller, ya sabes, aquí en la oficina solo se trabaja, tu tienes pasión... Quería agradecerte eso.

MI: Muchas gracias Jefe- estaba sonrojada

Edward: ... Y también decirte que te conseguí un aumento, no mucho pero, es lo máximo que la administración me permitió, así que puedes disfrutarlo con esa chica que ha venido últimamente por ti

Maura no sabía si estaba más sonrojada por el aumento o porque su jefe ya se había dado cuenta ¿Será que todos lo supieran ya?

Bianca, asistente de su jefe también parecía sonreírle al notar también su felicidad, solo hizo falta un café para ponerse al día.

Bianca: Pues de verdad parece que esta chica te está subiendo al cielo muy rápido. Está bien, solo creo que deberías ir con calma.

Mi: Todos me dicen lo mismo, entiendo y es lo que quiero pero parece que ufff no lo se, esto lleva su propio ritmo. No sé muy bien cómo hacer esto, tu sabes que mis relaciones no han sido nada buenas.

En ese momento, entraba a la pequeña sala vacía Kate, de la misma estatura que Maura, rubia, de sonrisa amplia y siempre de buen humor.

Bianca: Quizá Kate pueda darte mejor consejo que yo, a diferencia de ustedes nunca he estado con una chica.- Kate río animadamente como de costumbre. Era curadora de arte y pintora, apenas unos meses mayor que Maura.

Kate: ¿Cuál es el problema ahora?

MI: Vaya, todo el mundo conoce mi vida amorosa

Kate: No, solo conozco cuando las personas sienten algo más que amor por su trabajo, y vaya que tu eres workaholic.

MI: ¡Salud! Tercera persona en la oficina que me describe con ese adjetivo.

Kate: Consejo: Escribirle un mensaje de buenos días, quizá deberías enviarle poesía, no sé, quizá Pizarnik.

Era sábado, era día de las madres, hacía un mes y cinco días que había invitado a salir a esa chica.

Hora: 11 am. Viajó rápidamente a casa de su abuela, donde su madre estaba también, últimamente llegaba tarde a todos lados y es que cierta persona ocupaba la mayoría de su cerebro.

Una copiosa comida, algunas preguntas incómodas sobre si tenía algún chico en su vida o cómo iba el trabajo, ese último tema era el único que podía responder con ánimo y confianza, sin miedos. Estaba logrando lo que quería, tenía el puesto que quería, en el lugar que quería, con un poco más de dinero, solo le hacía falta Jane.

Regresó a su departamento, una ducha rápida y un cambio de ropa para la inauguración, y llegó al auditorio, recibirían a un tenor español, estaba encargada de recibir a la prensa. Algunas personas no entendían que la zona que resguardaba sería ocupada los primeros 15 minutos por camarógrafos, fotógrafos, reporteros, etcétera, así que en cuanto comenzó el concierto muchas personas no estaban conformes con la posición que les había tocado, obviamente la primera a quien le llegaron los reclamos: Maura.

Hizo lo mejor que pudo para mantener la calma, contar hasta 100, respirar profundamente, hasta imaginó las respuestas que le daría a las personas si se diera el permiso de perder la diplomacia. No hizo falta mucho, solo una pequeña notificación de su móvil.

Messenger de Facebook: (Cómo lo odiaba pero dependía quién escribiera)

JR: Hola guapa ¿Qué haces?

Por un momento todo el mundo pareció silenciarse, lo único que importaba para Maura era ese momento de felicidad.

MI: ¡Hola! Estoy en la inauguración del Festival, tendremos un cantante de ópera, pero las personas están un poco desesperadas, nuestros reporteros y fotógrafos les estorban... será momentáneo pero creo que están recordando mucho a mi señora madre **

JR: Jajaja qué divertido, disfruta por mi, solo te escribí rápido, vamos a llevar a cenar a tu suegra

MI: Felicitala de mi parte, dile que gracias por tener una hija tan guapa.

JR: Se lo diré, cuidate guapa.

Hasta parecía que todo se había calmado en automático, esta mujer tenía la capacidad de calmarla en momentos de mayor estrés, eso era un arma de doble filo.

El festival avanzaba y con ello, la energía de Maura iba bajando poco a poco, siempre había destacado como una de las que más participaba, no solo por su trabajo, sino porque verdaderamente disfrutaba de los conciertos y el teatro. Durante la semana apenas pudo ver a Jane, se escribían, Maura dormía con una sonrisa enorme.

Había pasado una semana desde la inauguración, la energía de Maura estaba muy baja, había que trabajar fines de semana también, al menos esos días despertaba un poco más tarde ya que los espectáculos empezaban aproximadamente a las 2 pm. Ya era domingo y esta vez todo comenzó a las 12 pm. Maura apreciaba un baile estilo africano en un teatro que se encontraba junto a la Galería, todo formaba parte del festival.

Su móvil sonó con un mensaje de texto.

JR: Hola guapa buen día ¿Qué haces?

MI: Hey Jane, estoy en una presentación en el Teatro- tomó una fotografía y se la envió

JR: Se ve entretenido ¿qué harás hoy en la noche? ¿Podremos hacer una pijamada?

Pasaron muchas cosas por la mente de Maura. O.O