Este capítulo no aborda mucho sobre ellas, espero no arrojen verduras y que les guste aunque sea un poco. Voy lento, pero seguro. Lxs quiero.

La terminal de la Ciudad de México tiene una característica reputación local- que no detallaremos aquí-, aunque Maura ya trabajaba y se había independizado, tuvo que ahorrar para hacer este viaje. Round 1: Maura Win. Viaje sin problemas.

FLASHBACK

En el autobús.

JR: Hemm Maura necesito decirte… pedirte algo- dijo nerviosa

MI: ¿Qué sucede?

JR: Bueno, verás por alguna razón, aunque mis padres no dependan y así, pareciera que las primeras impresiones… hemmm ¿cómo decirlo?...dependen de cuánto dinero ganen… las personas que les presento.

MI: ¡Oh!ok, de acuerdo, eso es raro… pero creo que no debes preocuparte, es decir ya gano mi propio dinero, es ganancia ¿no?

JR: Si, no lo tomes a mal. Creo que tengo una explicación, es porque estudiamos lo mismo, bueno tu te dedicas a otra área pero piensan que si conocen a alguien que es lo mismo que yo y gana muy poco entonces no tengo futuro- dijo apenada.

MI: De todas maneras creo que no es motivo de preocupación, gano lo de ahora porque soy recién egresada y acabo de certificarme, creo que podré crecer muy pronto. Además, no significa que no puedas lograr cosas por ti misa…- intentó tranquilizar a la morena.

JR: Lo sé, gracias por entender y la verdad me apena un poco esta situación.

MI: Lo bueno es que lo hablamos- sonrió.

JR: De todas formas… les dije que ganabas un poco más jeje

MI: ¿Cuánto más?- dijo sorprendida

FIN DEL FLASHBACK

AR: Querida Maura, mi hermana Theresa nos prestará su casa para quedarnos, no sé si Jane te lo comentó

MI: Si y agradezco demasiado el gesto ¿Cómo podemos llegar allá?

FR: Sólo hay que seguir un par de líneas del metro y un autobús, llegaremos en aproximadamente cuarenta minutos.

MI: Excelente, entonces debemos ponernos en marcha.

JR: Eh si, sólo necesito ir al sanitario ¿vienes Maur?

MI: Si, claro.

Aunque no tenía ganas, decidió acompañar a Jane. La recompensa sin duda valdría la pena.

Jane tomó a la rubia por las mejillas y el beso que le dio… bueno, la dejó estupefacta hasta que Jane la sacó de su trance porque su madre estaba gritando desesperada por irse.

En el camino se definieron las habitaciones y sin duda, tanto Maura como Jane cantaban la canción de fondo porque de verdad lo estaban "Because I'm Happy", lo que no sabían, es que más que una habitación, la tía Theresa les había dado un pequeño departamento completo para ambas… por alguna razón.

En el comedor después de acomodarse, estaba sucediendo lo que a Maura tanto trabajo le había costado: ser sociable. Pudo batear esa bola sin ningún problema, tanto al buen Frank como a nuestra rubia les agradaba la política y últimamente, su trabajo le exigía leer periódicos –benditos empleos-. Round Dos: Maura Win. Mantener una conversación coherente con los padres.

JR: Maura creo que les estás cayendo muy bien a mis padres- dijo feliz- casi como si te aceptaran.

MI: Por Dios sabemos que nuestros padres jamás nos aceptarán pero me cae muy bien tu familia.

JR: Al menos tendremos un viaje tranquilo- dijo comenzando a ponerse la pijama- por cierto, ¿no crees que es lindo que nos haya dado este lugar la tía Theresa? Dijo que tenía una pareja gay aquí

MI: Parece que está hecho para eso jaja

JR: Entonces habría que hacerle honor- la morena puso su voz más sexy y apagó la luz.

Dejemos a las chicas tener su privacidad.

Cuando Maura despertó, la cama al otro lado estaba vacía, por lo que aprovechó para vestirse rápidamente. Los recuerdos de la noche anterior aún retumbaban en su cabeza cuando la puerta se abrió de golpe.

JR: Hola princesa, buenos días.

MI: Hey, buenos días ¿Cómo dormiste?

JR: Muy bien, ¿tú qué tal?

MI: Excelente, ¿dónde estabas? Pensé que me habías abandonado.

JR: Sólo fui al baño, además, mi madre tiene siempre la mala costumbre de interrumpir o de entrar a lugares sin avisar, así que estar temprano atentas será lo mejor.

MI: ¡Qué bueno que me dices!-Dijo comenzando a vestirse- ¿Qué haces?

Jane estaba en la ventana, escribiendo algo en el vapor que se había adherido a la superficie.

JR: Sólo marco tu territorio.

Al acercarse, Maura pudo ver su nombre escrito en la ventana. El día apenas comenzaba.

El tío Bob, un hombre alto, robusto, bigotón y un poco calvo, amable y poco conversador por vergüenza pero muy amigable… el guía perfecto. Él y su hermana Theresa habían emigrado a la Ciudad de México hacía casi treinta años y ahora recibían a su familia al menos dos veces al año, Maura escuchaba su historia desde el asiento trasero de la camioneta.

TB (Tío Bob): Hemos pasado por el Auditorio Nacional y el Museo Franz Meyer, ¿algún otro antes de ir al Museo Nacional de Arte?

MI: Si, claro ¿Qué les parece la Casa Azul de Diego Rivera y Frida Kahlo?

JR: Oh si, claro, no nos podemos perder ese recorrido.

El Tío Bob se dirigió a Coyoacán, un maravilloso barrio, muy de la Ciudad de México. Al llegar, los turistas no paraban, Maura veía embelesada cada uno de los espacios, desde el jardín, lleno de flores con los nombres correspondientes, el gran mural azul que dictaba que era la casa de los artistas. ¿Cuántos artistas habían pisado este lugar? Tina Modoti y su fotografía, Siqueiros… Maura amaba el arte y este era un recorrido precioso para ella. Cuando llegaron al estudio, imaginaba a Diego pintando…

El mundo de los artistas… vivía entre ellos.

De no ser porque el Tío Bob veía rastros de lluvia en el cielo, Maura podría haberse quedado ahí un buen rato más.

JR: Dios Santo, Maura, creo que estas personas realmente se amaban, tanto que se hacían daño.

MI: Si, aunque no debió ser lo mejor. Creo que ese tipo de amor, tan pasional, tan diferente… creo que es perfecto para sentir.

JR: Siempre y cuando se aprenda si, de otro modo puede ser masoquista. Además, él se lo dijo, podía ser leal, pero jampas fiel.

Las conversaciones entre ambas, sin duda resultaban productivas. Llegaron al Museo Nacional de Arte, la exposición era la controvertida "El Hombre al Desnudo". Con mucho revuelo acerca de la temática.

Después de un poco de comida china, pasar por una barata de libros y estar en el cine. Ambas estaban recostadas, leían sus nuevas adquisiones en silencio, de esos que se complementan a la brevedad.

¿Cómo habían regresado a esto? Maura no tenía idea, desde el día que terminaron después del concierto, siguieron hablando, fueron por cafés... y estaban ahí, a Maura le encantaba que parecían un viejo matrimonio leyendo, pero más que eso cultivándose.