Disclaimers: Todos los personajes de Naruto pertenecen en su totalidad a su autor Masashi Kishimoto.

Capítulo 4

No supo cómo se acabó durmiendo, toda la noche estuvo soñando con la joven, soñando como la poseía en diferentes posiciones, soñando como se embriagaba con su aroma, incluso había soñado que habían sido descubiertos por el joven de ojos azules. Despertando muy molesto se puso unos pantalones cortos dirigiéndose a servirse desayuno, miro los restos de vidrios en la entrada y tomando una escoba los recogió imaginando que si no lo hacía para la siguiente parranda lo lamentaría, ya le había pasado una vez, había resbalado y se le encajaron unos trozos de vidrio en la espalda.

Mientras se preparaba su desayuno, unos golpes insistentes en la puerta se oyeron, mientras el joven de mirada oscura fastidiado golpeo el sarten que tenía en mano contra la cocina.

-¡Teme!, ¡abreme! ¡Es urgente!- gritaba la voz ya conocida del joven rubio, se oía desesperado y sumamente preocupado, lo cual fue ignorado olímpicamente por el joven de pelo azabache.

-Lárgate Usuratonkachi- gritó el joven mientras ponía a freír algo de tocino y huevos

-¡Por favor ábreme!- lloriqueó el joven de ojos azules mientras pateaba la puerta

Pasaron unos momentos en los que el joven de pelo azabache se sirvió su desayuno y lo comía con mucha calma mientras el joven rubio no paraba de gritar y suplicar que le abriera la puerta. Terminando su desayuno fue a abrirle la puerta ya cansado de sus gritos.

-¿Qué rayos quieres?- gritó el joven de pelo azabache cuando vio al joven rubio, su rostro expresaba mucha preocupación y eso no era normal en él. Entrando empezó a caminar en círculos

-Teme, ayer hice algo malo, muy malo-respiraba nerviosamente el joven rubio mientras se sostenía el cabello tratando de sacárselo.

-Si, hiciste algo terrible, dejaste a tu novia sola y te fuiste tras Sakura- le recordó el joven de pelo azabache

-Sí, no me atreví a ir a buscarla hoy, debe estar odiándome tendría que haberme quedado con ella, ¿Qué voy a hacer?, lo eche todo a perder- exclamó el joven rubio mientras tomaba asiento muy preocupado

-No es la primera vez que echas todo a perder- respondió con desdén mientras recordaba el rostro sonriente de la joven que había reaccionado al contario a todo de lo que imaginaba el joven rubio-¿Qué harás?

-No lo sé, quiero buscarla, pero después de lo que paso no creo quiera saber de mi

-Ella estaba justificando tus estupideces anoche, es muy tonta por haberse fijado en ti- le confesó el joven muy a su pesar, no quería que esos dos se arreglaran para nada.

Mirando al joven rubio este no dejo de sostenerse la cabeza, seguía preocupado a pesar de lo que le dijo, lo miró burlonamente, siempre había dicho que era una retrasado mental, pero esto era el colmo.

-No es solo eso…

-Déjame adivinar- empezó el joven mientras deducía todo- Sakura ¿verdad?

-Estaba muy bebida anoche Teme, no debí dejar que bebiera tanto, anoche todo tenía que ser diferente, tenía que haber presentado a Hinata como mi novia sin más demora, de ser así a estas horas ya tendría su primer beso, ¡Se guardó su primer beso para mí Teme!, debí haberla besado cuando le pedí que fuera mi novia- gritaba el rubio muy nervioso mientras el joven azabache se llevaba inconscientemente sus dedos a sus labio sin dar crédito a sus oídos- Y Sakura… no tenía que haber pasado…

Tras un breve silencio en que el joven de mirada oscura recordaba los ojos de la joven de pelo azul que lo miraba con mucha ira después de haberla besado, sonrió perversamente imaginando a la joven en su cama de nuevo, tenía que ser suya, él tenía que ser el primero, giró su vista a el apesumbrado rubio que seguía en silencio

-Lleve a Sakura a su casa y me empezó a decir que no quería que yo le diera mi atención a otras chicas… estaba muy ebria y me besó, me empecé a dejar llevar, pero recordé a Hinata… ella es mi novia, y…Teme cuando yo reaccione…ya estábamos en su cama y ella estaba sobre mi, salí de allí lo más rápido que pude, no hicimos nada, pero me siento culpable Teme, yo le falte a Hinata, no merece que yo le falle de esta forma, la destruiría si yo se lo cuento, lo que estaría bien es que terminara con ella de inmediato

El joven azabache miro a su amigo fijamente mientras imaginaba a la joven de mirada clara recibiendo la noticia, ella había confiado tanto en el Usuratonkachi anoche que ahora seguro la noticia la haría decaer de inmediato. El de primera mano conocía como reaccionaban las chicas que se sentían traicionadas, cambiaban de muchas maneras, pero la joven Hyuuga era diferente a todas, aunque eso no cambiaba el hecho que se seguro ella cambiaria.

-Ya dijiste lo que tenías que decir, ahora vete de aquí- le exigió el joven de pelo azabache

-Pero Teme, necesito un consejo, ¿Qué debo hacer?- lo miro preocupado

Lo agarró del brazo mientras recordaba como la joven de ojos blancos le había gritado defendiendo al rubio, y como él se había ido corriendo detrás de Sakura, lo arrojó fuera de su departamento sin antes dirigirle una mirada fulminante.

-Ayer tu decidiste que vale más para ti Naruto; Te fuiste tras Sakura, demostrando que Hinata no significa nada para ti, y eso que tu significas algo para ella; la perdiste- y dejando mudo al rubio le azotó la puerta, estaba furioso de imaginar que la joven Hyuuga soñadora esperando la llamada de ese idiota.

Pasaron unas horas hasta que logro calmarse, si había sido un poco duro con el joven rubio, pero solo pensar que no valoraba algo que él no tenía lo hacía sentir furioso, sintiendo rugir su estómago se dispuso a salir, vistiéndose rápidamente se dispuso a caminar para buscar algo de comer, pasaron unos minutos ignorando a muchas chicas en el camino, sus pensamientos solo divagaban en la confesión del Uzumaki. Sintiéndose furioso notó lo tarde que era, siempre acostumbraba comprar su comida antes del almuerzo, entrando al mismo restaurante de siempre pidió su orden saliendo 10 minutos después, preguntándose si la joven de mirada clara ya hubiera comprado su comida.

Caminando por una peatonal algo vacía mientras enfrascado en sus propio pensamientos escucho una voz dulce pero asustada, levantando la vista distinguió a la joven de pelo azul, se encontraba acorralada contra la pared mientras dos sujetos se le acercaban, uno de ellos empezaba a tocar el elegante cuello de la joven mientras el otro la recorría con la mirada, la joven temblaba.

-Eres muy hermosa y tu piel es tan suave- le sonreía de forma grotesca un hombre de pelo castaño- Nos vamos a divertir

Cuando uno de ellos se disponía a colar su mano por una de las faldas de la muchacha, el joven Uchiha se dirigió a paso decidido empujando al que estaba más cerca, abrazando a la joven los miro retadoramente.

-Aléjense de ella o juro lo lamentaran- dirigiéndoles una amenazadora mirada que los otros furiosos se retiraron algo asustados, acercando el cuerpo de la joven al suyo sintió unas manos que lo apartaban. La joven de ojos blancos lo apartaba mirándolo con rabia, parecía muy furiosa solo con su presencia, haciéndose soltar del abrazo del joven.

-No me toque, le agradezco me ayudara, pero no se me acerque- la joven se retiró caminando con paso decidido, el joven Uchiha la miro sorprendido, no podía entender su actitud, sintiéndose contrariado camino rápido y tomando su mano la sujeto firmemente obligándola a caminar más rápido.

-oiga! Suélteme, voy a gritar-amenazo la joven mientras forcejeaba

Ignorando los gritos de la joven siguió caminado, la gente que los miraba empezó a comentar sobre "las parejas de hoy", todos lo veían como una disputa de pareja. El ser dentro suyo alentaba el hecho, le parecía que le susurraba "Naruto no merece tener a semejante mujer, tómala tu primero, le perderás el interés y luego déjasela", la joven seguía gritando pegándole con la bolsa de su propia comida. El joven Uchiha recorrió rápidamente el lugar llegando a su edificio, sin pensarlo dos veces guiado por la rabia de que la joven nuevamente lo hubiera rechazado la arrastró hasta su habitación, agradeció que el edificio se encontrara vació, asi no habrían testigos. Abriendo la puerta de su departamento la empujo hacia dentro mientras aseguraba la puerta.

-Vamos a arreglar esto de una vez Hyuuga- la enfrentó frente a frente mientras la temblorosa chica lo miraba furiosa

-Esto es un secuestro, ya déjeme ir.

-Solo quiero algo de ti-

La joven se asustó al ver la mirada perversa del joven de mirada oscura y corrió hacia la cocina seguida por el joven de pelo azabache, la joven alcanzó a tomar un filoso cuchillo con el que empezó a apuntar al joven.

-Alejese, no dudaré en atacarlo

Sin miedo alguno se acercó a la joven con la que inició a forcejear el cuchillo, la joven alcanzó a hacerle una cortadura en un costado antes que él Uchiha le arrebatara el mismo y lo arrojara lejos, logrando reducirla, volvió a sentir su aroma, sintiendo su cuerpo tan cerca la sostuvo fuertemente de los brazos y la beso nuevamente.

La joven se movia trtando de apartar al joven de mirada oscura de si, lo miraba con odio, con rabia, moviéndose violentamente mientras pateaba inútilmente, el Uchiha aguantaba los golpes que la joven de mirada clara le propinaba, alejándose separándose del beso a regañadientes.

-Te dije que serias mia

Empezando a ser seducido por el aroma de la joven, esa mirada de rabia que tenia la joven en sus ojos blancos como perlas alentaba a esa bestia dentro de él, esa bestia que exigia que le poseyera a la joven ahora. Besando su cuello mientras más firmemenete sujetaba a la joven que gritaba a viva voz.

Sus gritos en vez de asustarlo o detenerlo por compasión hacia la joven que sollozaba muy asustada, se sintió más provocado, el que lo rechazara de esa manera lo impulsaba a ser más violento con ella. Soltando una de sus manos para sostener ambas manos de la joven con un solo una mano, inicio a acariciar el cuerpo de la joven. Era la primera vez que sentía ese temblor en el cuerpo de esa mujer, la primera vez que oía esos gritos de terror en una mujer a la que besaba de esa manera.

-Suelteme! – lloraba la joven moviéndose más temblorosamente, la joven parecia estar a punto de desmayarse- AUXILIO!

El joven de pelo azabache empezó a quitarle la blusa torpemente, nunca habia tenido la necesidad de quitarle la ropa a alguien, normalmente las mujeres con las que estaba se la quitaban. Lográndole rasgar toda la ropa mientras la joven lloraba más fuertemente que antes, suplicaba desesperadamente que la dejara ir moviéndose aún.

-Naruto! Auxilio!

Se detuvo un momento al oírla mencionar al joven rubio, más furiosos que antes ya dominado por el deseo y la lujuria la arrastró por el departamento, jalándola torpemente de su muñeca, la joven pateaba se lanzaba al piso, rompía las cosas a su paso, mientras le arrojaba algunas, mientras gritaba más enérgicamente que antes. La arrojo sobre su cama para abalanzarse sobre la temblorosa joven, la joven trataba de tomar cualquier cosa para defenderse, empezando a golpearlo el joven volvió a retener sus brazos.

-Deja de luchar

-Nunca…. Naruto!

Más furiosos le arrancó la ropa interior de un tirón contemplando brevemente el cuerpo desnudo de la joven de mirada clara, volviendo a besar su elegante cuello, el cual ya estaba perlado por su sudor, un sudor muy frio, pero iniciaba a sentirse mareado, dejándose guiar por su lujuria siguió besando el cuerpo de la joven ignorando la incomodidad.

-Naruto…ayúdame- lloraba la joven que empezaba a quedarse afónica, no dejaba de gritar el nombre del joven de ojos azules, apretándolos ojos fuertemente para no mirar a su atacante.

Cansado de oír el nombre del rubio apretó su puño y golpeo la cama provocando el sobresalto de la joven que abrió los ojos completamente asustada, cruzando la mirada de miedo de la joven Hyuuga con la de furia del joven azabache.

-¿Por qué?… ¿sabes cuantas mujeres matarían por estar en tu posición?- gritó el Uchiha levantándose de la cama mientras la joven aterrada retrocedía para cubrirse con lo primero a su alcance.

Las miradas de ambos no se cortaron mientras el joven de ojos negros esperaba la respuesta, odiaba admitirlo pero el Uzumaki de alguna forma había logrado estropearle el plan, pero la joven seguía mirándolo con terror no podía articular ni una palabras de su boca.

-¡Responde!- Exigió Sasuke viendo a la joven que aun derramaba algunas lágrimas la cual se aterro más al escucharlo, mirando la sabana que había tomado para cubrirse vio unas manchas de sangre en ellas, llevándose inconscientemente la mano al costado de su cuerpo sintió algo húmedo pero caliente, la herida que le había hecho estaba empezando a ser un problema- Lárgate de aquí

Hinata se levantó rápidamente cogiendo su ropa de manera apresurada sin mirar atrás cuando escucho un sonido seco caer, se giró y vio a Sasuke Uchiha en el piso completamente inconsciente, más aterrada aún empezó a vestirse rápidamente mientras escuchaba la débil respiración del joven, divida entre el miedo y la compasión se quedó estática unos segundos. ¿Acaso estaba enloqueciendo?, ese chico había estado a punto de violarla, ¿Cómo podía pensar en ayudarlo? Lo que había hecho era en legítima defensa y no por maldad.

Se levantó para irse y la imagen del joven rubio se le vino a la mente, esa eterna sonrisa que llevaba en el rostro "Sabes Hinata, eres una chica maravillosa, siempre ayudando a lo demás aunque no se lo merezcan, te admiro", se giró a paso decidido al joven azabache que ya había perdido mucha sangre y lo recostó en la cama, mientras empezaba a buscar lo necesario para curarlo.

Mientras recorria la desordenada habitación, en su mente estaba la sonrisa del joven rubio, no podría vivir si no pudiera mirar de nuevo esa sonrisa, y esos ojos azules, no iba a escoger una vida en la que la vergüenza lo le permitiera que los mirara de nuevo.

Continuara…

Notas de autor: Dos capítulos prometí n.n disfruten el siguiente n.n