-Maravilloso, maravilloso! 20 puntos para Slytherin por un increíble trabajo en equipo- el rostro rubicundo de Slughorn sonrió a Severus y Hermione tras su bigote- ustedes dos tienen potencial, lo veo muy claro. Futuros maestros pocionistas, eso seguro- siguió murmurando su aprobación mientras revisaba el siguiente caldero.
Hermione sonrió a Severus que, aunque sonrojado, parecía haber crecido un par de centímetros ante la aprobación del profesor.
-Hacemos un buen equipo- el pelinegro le ofreció una pequeña sonrisa en respuesta, antes de que la clase terminara.
Había pasado una semana desde que las clases habían comenzado. Como era de esperarse, la primera regla de Gryffindor es "no hables con serpientes", y la primera de Slytherin "no fraternices con Gryffindors, ni sangre sucias, mestizos, ni traidores".
Severus había pasado un mal rato cuando le preguntaron quiénes eran sus padres, "Snape no es un apellido conocido", habían dicho. El ser mestizo no le había traído muchas simpatías, su sangre, le dijeron, estaba contaminada por su inferior padre muggle. Él ya se había preparado para lo que esperaba sería un tortuoso año cuidándose las espaldas en su propia habitación.
"Cuida tu lengua si quieres mantenerla, Goyle", había dicho la pelinegra a su lado en un tono que gritaba peligro (y honestamente, era un poco perturbador viniendo de una niña de once años de apariencia tan frágil), sus ojos grises estrechados en rendijas y sus labios deformados en una mueca desdeñosa.
La temperatura en la habitación parecía haber caído 10° de repente, y se hubiese podido oír un alfiler caer.
Nadie había vuelto a cuestionar la presencia de Severus en ningún sitio. Es más, nadie parecía querer siquiera verlo a los ojos, o respirar demasiado cerca de él.
Severus no tardo en comprender que todos estaban demasiado asustados.
Ahora, una semana después, eso lo llevó directo a la biblioteca, sabiendo que no podía seguir enviándole lechuzas a su madre, y no tenía a nadie más con quien consultar sus dudas.
Allí encontró El Directorio Sangre Pura.
Abbott
Avery
Black
Bulstrode
Burke
Carrow
Crouch
Fawley
Flint
Gaunt
Greengrass
Lestrange
Longbottom
Macmillan
Malfoy
Nott
Ollivander
Parkinson
Prewett
Rosier
Rowle
Selwyn
Shacklebolt
Shafiq
Slughorn
Travers
Weasley
Yaxley
"Las 28 familias arriba mencionadas son consideradas las familias mágicas más antiguas de Gran Bretaña, cuyos ancestros pueden ser rastreados hasta los tiempos de Merlín. Dentro de las 28 familias se encuentran los pilares sociales, políticos y económicos de la Gran Bretaña mágica, siendo los principales: Black, Greengrass, Lestrange, Malfoy, Parkinson y Rosier".
"En otras palabras", pensó Severus, "caer en desgracia con uno de ellos significa el cierre de todas las puertas. Nadie tomaría como aprendiz, o contrataría a alguien que ha enfadado a los que manejan las riquezas y el poder político de todo el país". Ahora todo iba teniendo más sentido.
"A pesar de ser consideradas las familias más sangre pura de la historia, algunos de ellos no son supremacistas, sino que han declarado ideas claramente pro-muggles a lo largo de los años. Los ejemplos más claros de esto son las familias Prewett y Weasley. Por otro lado, familias como los Malfoy, a pesar de ser conservadores, no apoyan el matrimonio intrafamiliar como un recurso para mantener su "sangre limpia". Además, la familia Black, si bien ha tenido matrimonios entre primos, nunca ha aceptado matrimonios entre hermanos o relativos demasiado cercanos, para evitar problemas genéticos que pudieran derivar de ello; por esto mismo, al igual que los Malfoy, los Black son conocidos por tener en su árbol genealógico algunos pocos mestizos."
Severus se sorprendió al pensar en los Black como una familia conservadora. Hermione no había tenido ninguna reacción, ni siquiera en un primer momento, a su condición de mestizo, ni a Lily siendo hija de muggles.
Dejó el libro en el estante en el que lo había encontrado y se encaminó al lago, para encontrarse con Lily, Remus y Hermione.
Se permitió sonreír, sabiendo que nadie lo observaba. Hermione Black era diferente, eligiendo a dos mestizos y una hija de muggles como amigos. ¡Dos de ellos Gryffindors!
Estaba agradecido, por la amistad de la excéntrica niña que, a su modo, se rebelaba a lo impuesto tanto como su hermano.
-Sev! Por aquí!- gritó una pelirroja a la orilla del lago. Sentados junto a ella estaban un castaño y una pelinegra, con sus libros de DCAO en la mano.
Gryffindor y Slytherin compartía tres clases juntos: pociones, defensa y transformaciones. Así que los cuatro amigos se juntaban para hacer sus tareas juntos, y hablar sobre aquellas materias que no compartían.
Lily era, sin lugar a dudas, la más extrovertida de los cuatro. Reía con fuerza, gritaba (ya sea por emoción o enojo) y decía todo lo que pasaba por su mente.
Hermione, por otro lado, aunque elocuente y de temperamento amigable y apacible la mayor parte del tiempo, se comportaba de modo más mesurado, con los modales engranados en su mente desde pequeña, que le impedían comportarse de forma infantil en público. Severus pensaba al observarla que era como ver a una adulta de pequeña estatura, y no una niña.
Remus, al igual que Severus, era extremadamente reservado, y tenía problemas para expresarse libremente. Eso, unido a las pequeñas cicatrices que el pelinegro había observado en su amigo y el hecho de que no hablaba nunca de su familia, le hizo pensar que tal vez el castaño provenía de un hogar tan roto como el suyo.
A pesar de todo, Remus se sentía a gusto con sus acompañantes, no importaba si dos de ellos eran slytherins, sentía que de alguna forma podían comprenderlo en algún nivel.
Los cuatro, sin saber que los otros pensaban igual, deseaban con todas sus fuerzas que el lazo que los unía fuese duradero.
¡Hola! ¿Cómo están? Aquí les dejo un nuevo capitulo, de nuevo, mas explicativo que otra cosa, no quiero avanzar en la historia dejando cabos sueltos y datos confusos. Gracias por sus reviews y su atención a la historia.
Aigo Snape: Umm... Lily. Lily no es de mis personajes favoritos, pero no puedo decir que la deteste; en muchas formas me recuerda a Hermione (Granger). Ambas son hijas de muggles, y como tales sufren de muchos prejuicios, y entonces tienen este complejo en el que necesitan demostrarles a sus detractores que si son "lo suficientemente buenas"a pesar de sus raíces. La diferencia, creo yo, es que mientras Hermione busca probarlo a través de su desempeño académico, Lily tenía un carácter mucho más permeable, y buscaba probar su valor a través de la aprobación de sus iguales. Una quería mejores notas, la otra mas amigos. Es un diferente enfoque a un mismo problema.
Siempre creí que el accidente junto al lago (cuando Sev la llama "sangre sucia") fue más una excusa para disolver la amistad que una razón. Yo veo a Lily como alguien que, a esa edad, cedería a la presión mayoritaria de sus compañeros y amigos de alejarse de la "Casa enemiga" para encajar. Posiblemente, al crecer y dejar Hogwarts atrás habría madurado fuera de esa etapa de complacencia hacia el resto (así como James maduró y dejó de ser un cerdo), pero bueno, no hay forma de saberlo.
Bueno, me extendí demasiado jaja, lo siento. Gracias por leer, y hasta la próxima.
Saludos
Lady Black Snape
