—Summary: Marco tiene novia, es una chica linda, amable, divertida y cariñosa, sin embargo, Star no puede estar bien con ella… ¿Por qué? *Starco. Semi-A/U*
—Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Daron Nefcy.
—Warning: Esto es un Semi-A/U. Además, voy a usar OC, ya saben. Y otra cosilla, este fic fue planeado cuando yo sólo había visto los primeros caps de la primera temporada así que si salen cosas que se desajustan a lo que hay en la segunda temporada (que es genial *O*) lo siento mucho :/
—Pairing: Marco X Star. Starco para los amigos.
—N/A: Sin más el capítulo :3
Ya saben, fic con muchos errores porque no tengo tiempo de revisar y tampoco tengo beta. Como siempre, espero el capítulo esté entendible xD
Nos leemos allá abajooooooo.
(`*•.¸ (`*•.¸*| Color Lavanda |*¸.•*´) ¸.•*´)
•Capítulo 7: Suspicacia•
Marco se quedó mirando a Jackie, casi como en los viejos tiempos donde estaba más que loco de amor por ella. La chica se percató con rapidez de su mirada.
—Hola, Marco —saludó Jackie con una sonrisa afable—. ¿Te quieres sentar?
La muchacha señaló una mesa vacía en el restaurante, acto seguido caminó y se sentó en ella, esperando que Marco hiciera lo mismo. Sí, esa naturalidad era normal. Ellos habían sido amigos durante mucho tiempo, aún lo eran…
Con paso lento y arrastrando los pies, Marco se sentó frente a su antiguo amor platónico.
—Oh, estás con tus amigos —murmuró Jackie al ver a Ferguson y Alfonzo por allá, hablando de quién sabe qué. Se miraban levemente… afligidos—. ¿Y Star?
Era obvio que Jackie preguntaría por Star. Porque, vamos, Marco y Star siempre estaban juntos. Por su lado, Marco abrió la boca para responder, pero en esos momentos se dio cuenta que no sabía qué decir, siendo más preciso no sabía dónde estaba Star y eso era parte de la razón por la que había ido corriendo a donde estaba Jackie.
Como si la joven Thomas fuese ese ángel salvador que él estaba deseando.
—¿Estás bien? —Jackie habló. Marco llevaba como 3 minutos sentado mirando un punto indefinido, sin hacer nada, sólo estaba ahí, eso sin duda era algo para preocuparse.
—Yo… quería preguntar algo —dijo al fin el muchacho, sintiéndose avergonzado.
Jackie le miró levemente extrañada.
—Oh, claro —dijo la chica—. Puedes hacerlo.
—Lo que pasa es que… ack, es algo vergonzoso.
Cuando Marco iba a pedir permiso para empezar a explicar todo su problema se dio cuenta que las cosas no podían ser así. No podía simplemente llegar y pedir un consejo para resolver su vida. ¿En qué estaba pensado? Nada era tan fácil. Se lo repetía, él no era así. No podía esperar a que en el mundo pasara algo extraordinario y todo se resolviera.
Si Star y él iban a mantener su amistad por siempre, justo como debía ser, sería porque ambos lograron encontrar lo forma de limar cualquier aspereza creada en los últimos días. No porqué Marco fue corriendo como niñita asustada a pedir ayuda porque que se sentía frustrado.
Marco se sintió más que avergonzado. Ni sabía que preguntar. No debería de haberse complicado tanto, sólo debería irse a su casa, hablar con Star y decirle… decirle lo mucho que la quería, recitarle todas las razones por las que eran amigos y volver a marcar ese punto de estar juntos siempre.
—¿Marco?
—¿Ah?
—Estás distraído hoy, ¿no?
Marco volvió a la realidad y sus mejillas se pusieron rojas. Por su suerte, hubo una breve interrupción por parte del mesero del lugar, quien llegó con un trato amable y atendió a Jackie para luego irse por donde había venido.
Había que poner las cartas sobre la mesa. Marco tenía novia, una chica linda llamada Lavander, pero a Marco parecía importarle más su mejor amigo Star, porque Star era algo así como su todo… Cielos, si Lavander supiera todo lo que él pensaba de Star… no, si alguien supiera que para Marco no había nadie más importante que Star, con su sonrisa alegre y los corazones en sus mejillas, su cabello o esa forma de moverse por todos lados como si el mundo estuviera hecho para ella, más de uno afirmaría que Marco estaba más que enamorado de Star.
¿Desde cuándo su mente se empeñaba en recordar a Star de esa manera tan fantástica y sublime? ¿Desde cuándo él…?
—No se lo diré a nadie —dijo Jackie, con una sonrisa sincera—. Si es lo que te preocupa.
—¿Eh? —Marco ya ni sabía que rayos estaba haciendo ahí. Genial, ahora hasta había perdido el hilo de la conversación… ¿De qué hablaba Jackie? ¿Leía mentes? Oh, no…
—Sobre lo que quieres preguntarme —Jackie alzó las cejas—. Esa cosa vergonzosa…
—Oh, bueno… —el muchacho se mordió el labio inferior, aliviado.
Vamos, Marco. Vamos, piensa en una excusa… ya había dicho que no quería involucrar a Jackie en el asunto, ¿qué le decía ahora?
El mesero apareció de nuevo, siendo la salvación de Marco, quien desvió la vista a un lado, buscando qué decir y entonces vio que, en una de las otras mesas del restaurante, un mesero llevaba un pastel de cumpleaños a un niño que tenía un triangular y colorido gorrito.
Cumpleaños…
Cuando el mesero se había ido después de dejar el pedido de Jackie, la chica seguía expectante.
—¿En serio, estás bien, Marco Díaz? —susurró Jackie, sin tocar su comida.
Marco jugó con sus manos sobre la mesa y comenzó:
—Lavander, quiero decir mi novia, ella… —él se frenó un segundo.
—¿Sí? —alentó a continuar Jackie, sabía perfectamente quien era la novia de su amigo, los había visto muy cariñosos en los pasillos de la preparatoria más de una vez.
—Ella cumple años el viernes y yo no sé qué regalarle —mintió el muchacho.
Vaya, si ese era el menor de sus problemas.
—Bueno —Jackie jugó con la fajilla de su bebida, con expresión extrañada, pero sin dejar de sonreír—. No es que no quiera responderte, pero… ¿has considerado preguntarle a Star? Digo con lo mucho que se parecen, estoy segura que ella sabrá mejor que yo, o quizá…
Marco dejó de escuchar… ¿Quiénes se parecían?
—¿Qué? —preguntó Marco—. ¿Star y yo nos parecemos?
Una fresca carcajada por parte de Jackie lo hizo fruncir el ceño.
—No —dijo Jackie—. Star y Lavander se parecen. Es decir, podrías ponerle una peluca rubia a tu novia y pintarle corazones en las mejillas… sería como la gemela de Star. Además, las dos son muy efusivas cuando se emocionan y… —dejó de hablar al notar la expresión de Marco, como si le acabaran de contar una historia aterradora.
—Yo no… —fue lo único que él dijo.
No, ellas no se parecían en lo absoluto. Lavander era calmada y Star era indómita. Lavander era una chica bonita, Star era la única chica que Marco miraba de forma realmente especial…
Star era irremplazable y Lavander una buena chica que hacía sentir a Marco especial, pero no tan especial como lo hacía sentir Star.
—¿No lo habías notado? —preguntó Jackie, con calma.
Marco sólo parpadeó y pensó. Si a Lavander Jones le colocaran una peluca y todo el maquillaje del mundo, le pusieran el vestido más bonito de la historia… ni siquiera así podría ser un poco similar a su mejor amiga. No le causaría jamás la misma emoción, Marco frunció el ceño de nuevo, su corazón latía sólo por Star… porque estaba… estaba enamorado de ella.
Sin saber que más hacer, Marco estuvo a nada de dejar de respirar. Jackie agrandó los ojos.
—Me estás preocupando —aseguró Jackie, con franqueza—. ¿Pasó algo malo? ¿Peleaste con Star?
—No, no, no… s-sólo que… todo está bien, bueno, no realmente —Marco se estampó la mano en la frente, cerró los ojos fuertemente—. Han pasado muchas cosas últimamente…
Cosas como darte cuenta que posiblemente estás saliendo con la persona equivocada. Cosas como darte cuenta que tu mejor amiga es la verdadera chica de tus sueños.
—¿Qué cosas? —había que aclararlo, Jackie no era una chismosa, pero ver a Marco sin Star, con esa expresión angustiada y estresada era para ponerse serios.
—Cosas malas… creo —dijo Marco, con voz nasal.
—Oh… —Jackie se quedó sin palabras, por unos segundos.
—Sí —Marco rio, nervioso. ¿Qué hacía ahora? ¿Salir corriendo?
—¿Por qué no vas con el consejero de la escuela? —sugirió Jackie. Si no podía ayudarlo, al menos le diría a Marco quien si podía—. Puedes hablarle de esas cosas malas. Yo fui cuando discutí con una amiga. Justin y Oskar también fueron. El señor Lavish es genial, sabes.
Marco miró a Jackie con media sonrisa. No sabía que era lo más raro de la noche, saber que lo que sentía por Star era más que amistad o enterarse que Oskar había ido con el consejero escolar…
No era mala idea, en realidad. Quizá era lo que necesitaba.
—Lo pensaré…
.
.
Ya era miércoles, hora de la salida. El martes se había pasado volando, entre que Marco había ido a comprar el regalo para Lavander y que Star había tenido otra salida con Janna, el contacto entre Díaz y Butterfly no había sido precisamente muy íntimo. Aunque claro que Marco comenzara a notar que estaba enamorado de Star no ayudaba a mucho a que su contacto fuera más cercano.
Marco y Star no habían hablado sobre nada importante, el lunes por la tarde cuando Marco llegó su casa, Star ya estaba ahí, en la sala haciendo su tarea de matemáticas rodeada de los perritos laser.
Bonita y sonriente, enamorándolo un poquito más.
Ninguno de los dijo nada sobre los eventos que habían pasado recientemente, mucho menos de lo que sentían. Sólo habían seguido como si nada, platicando de todo un poco y siendo los mismos de siempre. Todo parecía estar bien. Y ese era el problema, sólo parecía…
En la cabeza de Star aún daban vuelta las palabras de Brittney. Marco Díaz tenía novia y la amaba tanto que se lo había repetido un montón de veces en su última cita. Por su lado, Marco no quería pensar en nada, tal vez debía ir a hablar con el consejo escolar, quizá después de eso sus ideas se aclararían…
—Y… ¿qué le regalarás a Lav este viernes? —Star cerró la puerta de su casillero.
Marco hizo una mueca. ¿Desde cuándo era Lav y no Lavander?
Oh, Lavander. Marco también había estado alejado de ella, sólo comunicándose por mensajes de texto. Muchos, pero muchos mensajes, pero ni siquiera la había visto, lo cual de alguna forma era bueno, el joven Díaz no sabía cómo darle la cara.
Una parte de Marco sabía que debía hablar con ella, tenía que decirle que entre ellos todo había… terminado. No había más opciones, era egoísta mentirle a Lavander respecto a sus sentimientos, pero… ¿cómo terminar con Lavander cuando ella acababa de decirle que lo amaba? ¡Además su cumpleaños estaba cerca! No, no. Marco no podía ser tan vil, tenía que esperar y…
—Eh… sí —Marcó se encogió de hombros, fingiendo tranquilidad—. Un collar, creo.
—Oh, lindo —fue la respuesta de Star, casi carente de emoción.
Los adolescentes se paseaban por los pasillos de la preparatoria, sin embargo, por segundos, Marco y Star sentían que estaban solos.
—Supongo —Marco sacudió la cabeza y trato de hablar con más ánimos—. Le compré uno ayer, y compré otro más, pero no es para ella… ¿sabes que collar es?
Star negó con la cabeza, levemente cohibida, pero sin dejar curvar los labios en una sonrisa, medio fingida, medio real.
—El que vimos en el centro comercial la otra vez —de su bolsillo el muchacho sacó el collar y se lo dio a Star—. Es para ti.
—¡El que tiene forma de estrella con un corazón dentro! —Star no podía evitar sentirse alegre antes eso regalo de Marco—. ¡Gracias, Marco!
Por segundos todo volvía a ser como antes.
Cuando miró ese collar que Star le había mencionado que era tan bonito, no pudo evitar comprarlo también. El regalo que había elegido para Lavander sólo había sido un collar del color favorito de su novia, podía sonar cruel, pero Marco ya ni se acoraba de la forma que tenía.
Sin más, Star abrazó a Marco, fue correspondida de inmediato.
Él quería mencionar que estaba ansioso por su salida del jueves. No era libre como hacer eso.
Él sintió una punzada en el pecho. Lo que sentía se llamaba culpa… ¿Qué pensaría Star si supiera que estaba enamorado de ella? ¿Qué le dirían sus amigos y Lavander? Suerte que sus padres no sabían nada de la situación o ya lo hubiera sermoneando de esa forma tan particular que tenían…
La rubia princesa cortó el abrazo. Marco no quería tener secretos con ella, ¿cómo explicarle la situación dubitativa en la que estaba?
¿Recuerdas que te acabo de presentar a mi novia? Pues olvídalo porque de quien estoy enamorado es de ti y ya no sé qué hacer. Dios, eso era lo único que pasaba por su cabeza y sonaba terriblemente estúpido.
De pronto, Hope, Sabrina, Janna, Lavander, Brittney y esa chica loca fan de Star aparecieron de la nada, caminando juntas por los pasillos.
—Te la robamos un momento —dijo Janna, tomando del brazo a Star—. La llevaremos a casa después de ir de compras…
—Cl-Claro… espera… ¿qué está pasando? —Marco habló, sorprendido.
—Nada, sólo planeamos algunas cosas sobre este viernes, cosas de chicas —fue el turno de Lavander de hablar, justo antes de acercarse a Marco y darle un breve beso en los labios—. Nos vemos —ella se alejó con el resto de las chicas.
Marco dio un paso para atrás y fingió una sonrisa. La culpa de nuevo.
Marco no podía ver a Star y enojarse consigo mismo por no poder abrazarla y decirle todo lo que estaba descubriendo respecto a su relación. Pero tampoco podía ver a Lavander y no sentirse un pedazo de basura.
Si tan sólo hubiese visto a Star y no hubiese sentido nada todo estaría bien. Pero desde su plática con Jackie Lynn Thomas era consciente que cada vez que miraba directo a los ojos de Star era como si volviese a nacer… era ya demasiado obvio lo que sentía para seguir negándolo.
Sin más que hacer y después de quedarse solo, Marco comenzó a caminar, buscaría a Ferguson y Alfonzo, habían dicho que tenían que planear un trabajo en equipo o algo por el estilo.
Por otro lado, Star y las chicas charlaban animadamente, o al menos un intento de eso. Star se sentía extraña al estar sólo con chicas, sentía que, aunque la pasara genial con ellas, le hacía falta algo y ese algo era Marco.
Pero ella no podía estar cerca de él por ahora. Star no podía ver a Marco sin querer abrazarlo hasta que se acabara el tiempo.
—¡Aghh, Star, yo quiero elegir tu vestido! —dijo aquella chica de cabello negro y extraña fascinación por Star—. ¡O mejor aún… yo seré tu vestido!
La princesa ignoró el comentario sin sentido de su amiga y prefirió seguir escuchando a Sabrina.
—Bueno, creo que Lavander puede ir de color lila y nosotros de azul —dijo Sabrina—. El azul es un color muy lindo… esto será genial.
—Me parece bien eso que dices del color azul —dijo alguien, Star ni supo quién había sido.
—O color naranja, está muy de moda.
—Ir del mismo color no es algo tonto, ¿eh?
—¿Y las bebidas? ¿Y la música?
Star hizo una mueca. Lo le importaba mucho que usaría…
—El rosa también es un color lindo —fue el único aporte de Star a la plática.
—Cierto, Star puede aparecer ropa genial con su brujería —añadió Hope.
—Es magia —dijo Star, frunciendo el entrecejo.
—Sí, lo que sea… —Janna le restó importancia a los términos—. ¿Eso es un sí, Star?
En algún momento de la plática, Lavander se alejó de las demás y marcó en su móvil el número de una persona muy especial.
—¿Eden? ¡Hola! —comenzó Lavander, hablando con su móvil pegado a la oreja—. Bueno, verás, el viernes… cuando sea mi fie… ¡No! ¡Claro que no estará mi hermano! Sí, sí… pero…
Lavander comenzó a vociferar comentarios extraños al tiempo que hablaba con Eden por teléfono. Cuando fin colgó la llamada se vio afligida y muy desanimada. Tan sólo Brittney Wong se había percatado de ese hecho.
—¿Qué te sucede, Lav? —preguntó Brittney, acercándose a la nombrada.
—Nada, es que Eden volvió a insistir sobre ese tema.
—Oh, tienes suerte —Brittney sonrió ladina—. Yo no me lo pensaría dos veces —dijo y regresó donde las demás para seguir con los planes.
Con un suspiro cansino, Lavander volvió a unirse al grupo. No le daba buena espina todo ese plan que habían hecho, sabía que estaba mal tratar de engañar a Star e involucrar a más personas. Se sentía culpable y confundida, y más al notar que Star era una muchacha amable y noble que no merecía lo que ella planeaba hacerle… pero entonces pensaba en Marco y todo parecía valer la pena, ¿no?
Luego de un rato donde la música, la ropa y todos esos pequeños detalles que debe haber en una fiesta adolescentes fueron planeados, el grupo se deshizo. Sabrina se adueñó de Star para llevarla a comprar labiales.
Janna se quedó sola en cuestión de segundos, fue entonces que vio por la ventana a un par de querubines que estaba necesitando para su plan. Oh, el viernes estaba cerca y aunque una parte de ella le decía que todo sería un desastre total, su intuición decía que todo saldría bien. Y ella le hacía caso a su intuición la mayoría de las veces, nunca le había fallado.
Porque Janna tenía una idea clara de qué iba a pasar, sabía que Star y Marco estaban aguantándose las ganas de confesar lo que guardaban y también sabía que era lo que Lavander Jones deseaba más que nada. Lo mejor del plan es que todos salían ganando.
…
Oh, miércoles después de clases, Ferguson y Alfonzo andaban por el estacionamiento de la preparatoria, mientras charlaban sobre un trabajo en equipo que tendrían que entregar la próxima semana. De pronto, los arbustos que estaban cerca de ellos se movieron.
—¿Qué fue eso? —señaló Ferguson, asustado.
—Oh, no. Seguro es esa ardilla que tiene rabia —murmuró Alfonzo.
Los arbustos se movieron de nuevo y algo, o más bien alguien, emergió de ellos. Pero no era ninguna ardilla.
—Hola, hola —dijo Janna a los dos chicos—. ¿Tienen algo que hacer el viernes?
Alfonzo y Ferguson sólo se miraron entre sí, sudando. Janna con una sonrisa como la que tenía en esos momentos sólo significa problemas. Y lo peor del caso era que al parecer, ellos ya estaban involucrados.
(`*•.¸ (`*•.¸*| Continuará |*¸.•*´) ¸.•*´)
N/A: Tener 45 favoritos me hace muy feliz. No saber cómo hacer que Marco note sus sentimiento por Star y salga eso que acaban de leer no me hace taaaan feliz, ¡Gha! Esto es obra de los gnomos ;A;
Ok, me tranquilizo. No pude publicar ayer porque tuve una cita con mi crush y eso no se desperdicia. Lo siento, bbs. Ayer volví a leer sus comentarios del capítulo 5 y pues gracias a: Weapon of the darkness, Emily Rock, RandallMau5 (Ay, casi te llamas Randy Marsh, perdón vengo de un grupo de South Park) KrissDomm, Shokko Jade, Marati2011.
Odié este capítulo, lo odié. Sin embargo, esto es todo por hoy, amigos (?) Espero poder poner otro capitulito el domingo que viene. Pero ahora sí que no prometo nada D: sin embargo, haré mi mayor esfuerzo, ¿vale? Espero que el siguiente capítulo sea más largo y quede mejor… y que ya haya Starco alv xD (perdón, repito vengo de un grupo de SP)
Ahora a contestar los reviews:
-Emily Rock: Pronto veremos si Star y Eden harán algo, creo que para el próximo cap si habrá Starco del bueno, creo… gracias por comentar :3 espero no tardar mucho para el siguiente capítulo.
-Santiago121: No pienso abandonar la historia, no te preocupes. Gracias por tu review uwu)r
-Doctor013: Mmm, una pelea entre los tres… puede pasar algo parecido en cualquier momento O: en fin, ya veremos es más adelante. Gracias por comentar~
-Marati2011: Brittney es una loquilla aquí. Por eso quise meter más personajes secundarios como Hope, Sabrina y la chica fan de Star ._.) luego veremos cómo Lav si deja que Marco y Star sean felices… o no (?) bueno, te agradezco tu comentario.
-Tora Inazuma: Gracias por la paciencia, bb xD espero traer otro capítulo más largo pronto.
-KrissDomm: Aghhh. Tu comentario me hizo muy feliz, gracias y lamento la poca calidad de este capítulo. Todo terminó siendo desastre, pero eso es lo que me ganó por escribir fics en tiempos de exposiciones, pero el próximo será mejor… espero xD
-MaFx98: Hola, señor joven macho alfa, hombros de Toffee, cuernos de Tom, maestro en karate Marco, barba masculina del rey River, peludo como Rafael Díaz, gracias por su largo comentario que me hizo feliz xD quisiera responder todo lo que has comentado, pero, como sabes, carezco de tiempo. Pero pues sí, Oskar sólo era para que Starco se hiciera notar un poco más xD y este capítulo como ya dije no me gustó mucho como quedó, pero prometo mejorar. Al menos, Marco ahora ya aceptó su amor…
-Cefiro101: Hola. Bueno, creo que Star no está rindiéndose, está eligiendo lo que cree que es la felicidad de Marco por encima de la suya, eso es lo que yo quería plasmar al menos xD Gracias por comentar.
-ValeSivan: Aquí hay más~ gracias por leerme y comentarme, preciosura :3
Mucha suerte en todo, Lu fuera~ ._.)7
