¡Hola hola! ¿Qué tal todos? Aquí está el segundo capítulo hahaha. Me tardé un mes en escribirlo, a veces me falla la inspiración.

Oh, por cierto. ¡Gracias Chloe por tu comentario! Casi me sonrojé (?) Es bueno que te haya gustado y que hayas esperado por el segundo capítulo.

Así que... ¡Aquí está! Disfrútenlo. Luego viene más.

Curiosamente, el paisaje estaba mucho más despejado. Aunque el extenso cielo estuviese cubierto de nubes grisáceas, no se veía ya esa niebla que además, era muy fría. Daba gusto sentir el aire fresco ahora.

- Umm... ¿Dónde estaba el centro comercial, Nana? - Preguntó Ness, parecía confudido.

- ¿Cómo es que siempre se te olvida dónde está, Ness? Se nota que eres muuuy distraído. Vengan. - La chica parecía como si fuese nuestra madre. Pero al menos no utilizaba malas palabras.

Nana soltó mi brazo, y se adelantó un poco, para que la siguiéramos. Ness, de inmediato, también soltó mi otro brazo, pero quedó caminando al lado mío.

- Oye, Toon Link. ¿Te puedo llamar "Toon"?

- Sí.

- ¡Yay! Y dime, Toon. ¿De dónde vienes? ¿No eres del mismo lugar que Link, o sí?

- No soy del mismo lugar.

Ness parecía querer inventar un tema de conversación, pero malamente, no soy de hablar demasiado. Aún así, me daba lástima que no pudiese ser tan confiado, como ellos confían en mí.

- ¿Ustedes viven bien aquí? - Me picó la curiosidad de preguntarles eso. Para tener una idea, de por si Nintendo me llegase a gustar.

- ¡Claro que sí! Hemos vivido años en este lugar, aunque Ness ha estado más tiempo aquí. -Nana caminaba con firmeza, pero alegre. ¿Cómo podían ser tan alegres?

- ¡No puedo esperar a que conozca a mi futuro compañero de cuarto! ¡Al parecer me dijeron que tendré a un nuevo integrante de compañero!- Ness se cruzó de brazos, tan sonriente como desde el principio.

- ¿En serio vas a tener a otro integrante de compañero? Recuerdo que tu compañero antiguo era... Era...- Nana se quedó pensativa, cruzándose de brazos. Estaba intentando recordar algo. - ¡Kirby! ¿No es así?

- Sí, ¡Era Kirby! Nos habíamos llevado muy bien desde el primer Smash que se creó. Éramos muy pocos.

- Oye, Ness... ¿Sabes algo de Young Link? - La voz de Nana, ya no sonaba tan feliz.- No he vuelto a oír más de él, desde que terminó Melee.

- En realidad... No tengo idea. ¡Apenas hemos llegado nosotros! Es muy temprano aún. ¡Quisiera que Toon conociera a Young Link, también!

- ¿Eh...? - Yo sólo escuché lo último, no le presté atención al principio; pero cuando dijeron mi nombre, me di cuenta que existía otro Link. - No creo que sea molestia... Conocerlo.

Pero en el fondo, no me interesaba por conocerle. Entre menos personas sean a las que le hable, mucho mejor. ¿Y si termino confiándome como estúpido?

- ¡Ya estamos, Ness y Toon!

Nos detuvimos frente a un gran edificio, ancho. Era grande, mucho más que mi isla, o la Isla del Dragón. No abrí mi boca como gesto de sorpresa, pero sí se notaba todo en mis ojos. Se veía aterrador ver algo muy grande como esto.

-¿Esto es... Un centro comercial...? -Incluso me costaba trabajo hablar, por la impresión.

- ¿Que nunca fuiste a uno, Toon Link?- Nana parecía bastante extrañada, como si estuviese muy sorprendida.

- Pues... Algo tan moderno como esto, nunca he visto. - Me sentí algo patético e ignorante, por ver algo tan nuevo, que jamás en mi vida había visto.

- ¡Qué bien! ¡Así él va a aprender! ¡Quizás te hagas adicto a las compras! - Respondió Ness, juntando sus palmas en un sólo aplauso.

- ¿Adicto a las com-? Oye, no me gusta gastar tantas rupias, ¿entiendes?

- Chicos, dejen de pelear y entremos. No queremos que los demás vean que somos problemáticos, ¿no? - La chica de parka soltó un profundo suspiro, llevaba una expresión seria ahora.

Entonces, entramos por unas puertas que... ¿Se abrían automáticamente? ¡Cómo pueden hacer eso!

Lo más impresionante, a lo que incluso quedé maravillado tanto por dentro que por fuera, fue por las tantas tiendas que habían. Era realmente espectacular ver este ambiente demasiado iluminado.

"A LAS 9 AM SE PIDE CORDIALMENTE RETIRARSE DEL CENTRO COMERCIAL COCOTERO, SE REALIZARÁ UN TORNEO EN MARIO KART Y ESTE ESCENARIO SERÁ PARTE DEL EVENTO."

Por un altavoz en todo el centro, se escuchó una voz agradable, enérgica, de un hombre.

- ¡Oh! ¡Ya está el Smash Announcer aquí! Qué alegría verle una vez más, aw. - La joven esquimal de ojos azules caminaba ligeramente, disfrutando de la caminata, por lo que se veía.

- ¿Dónde es que estaba la tienda de ropa de esas hermanas? Pili, Mili, y Trini... -Ness observaba a cada alrededor suyo, sin disimular nada sus acciones.

- ¡Cierto! ¡Allá, al fondo! -Apuntó Nana, con el índice de su mano recubierta por su guante marrón.

Se adelantaron caminando, pero yo estaba caminando lento, como suelo hacerlo. Con mucha tranquilidad. Los veía apenas, ya que había gente por estos lados también.

- ¡Toon! ¡Apresúrate o te vas a perder entre la multitud! - Resonó la voz de Ness, como un bajo eco, entre todas las otras voces que se escuchaban. No sé cómo, pero pareciera como si la voz hubiera sonado en mi mente.

Apresuré el paso, casi corriendo. En cierta parte, estar en "soledad" en un lugar desconocido, no ha sido mucho mi especialidad. En las aventuras, sí, claro que podía ir a lugares solo. Pero tenía a mi abuela, el Rey de Hyrule...

Y Tetra... Pero ella...
Olvídenlo. No lo hablaré ahora mismo. ¿Cómo se me ocurre pensar en ella, en momentos así? Ya no estoy en el Gran Mar. Debo olvidarla.

Estaba tan pegado a mis pensamientos ridículos, que no me di cuenta que nuevamente estaba con ambos niños. Aunque, esta vez, en una pequeña tienda de ropa.

Dentro de ésta, había un par de... ¿Erizos? ¡Un erizo rojo que hacía ropa, y un erizo azul que atendía a los clientes! Ambos, tenían aspecto femenino. Quizás eran hembras.

- ¡Piliiii!~

- ¡Miliiii!~ - Ness y Nana casi gritaron al unísono. Nana fue a abrazar al erizo, o eriza, de pelaje rojizo, y Ness, por su parte, fue a abrazar a la eriza de pelaje azul.

Aunque la eriza roja estuviese concentradísima trabajando en una costura, tan pronto escuchó la voz de Nana, y detuvo su trabajo, para abrazarla. Igualmente, la eriza de pelaje azul, abrazó con fuerza al niño de gorra.

Y yo... Pues... sólo observaba las prendas de ropa que se veían allí, mientras.
Sorpresivamente, unos brazos se envolvieron en mi cuerpo, por detrás. ¿¡Estaba alucinando, o es que alguien estaba realmente abrazándome!?

-¡Se nota que es igual a Link!- Se escuchó una voz femenina, que provenía exactamente de la persona que me estuviera abrazando. Sin embargo, yo no la podía ver.

Por un momento, fue como si hubiera sentido el calor de los brazos de mi abuela, abrazos que ella me daba cuando era muy pequeño. Hace mucho que no recibía un abrazo así.

- ¡Trini! Este chico es el hermano menor de Link, Toon Link. Necesitamos un traje para él.- Empezó a decir Nana, refiriéndose a la persona que estaba abrazándome, como "Trini".

La supuesta Trini dejó de abrazarme, dejándose ver ahora. Una eriza, parecida a Mili, pero con la diferencia de su vestimenta elegante, y tenía sombras en los ojos. No como Mili o Pili, con trajes de... ¿Trabajadoras?

-Hmm...- Susurró Mili, aún trabajando en su máquina de costuras.- Traje de Héroe.

-¿Traje de Héroe?- Pregunté yo, el nombre era igual a mi traje antiguo.

- Cinturón marrón con broche dorado de espiral, camiseta verde limón, camisa y falda verde, gorro puntiagudo verde, mallas blancas, botas marrones. Pili, eso es lo que necesita el traje de Héroe.- Respondió Mili, dirigiéndose a su hermana azul.

-¡Allá voy, hermanita!

-Momento, si el traje de Héroe tiene todo eso...

¿¡Es igual a mi traje de Héroe!? ¿¡Igual en todo!? ¡Todo lo que dijo Mili, pertenecía a mi traje! ¿¡Sería ese traje que alguna vez perdí!?

Pili, la eriza azul, había desaparecido unos instantes, fue a otra parte de la pequeña tienda.
Yo, pensando profundamente.
Nana, hablando con Ness.
Y Trini, hablando con Mili, que no dejaba esa bendita máquina de coser.

-¿Qué pasa, Toon? ¿Por qué tan pensativo, de repente?- Me preguntó Ness. Yo no había reaccionado de inmediato, y a los 10 segundos pasados, contesté.

-Nada, nada...

Pili dejó ver su presencia nuevamente, esta vez sujetando algo en sus patas. Cuando la vi, mi sorpresa no podía ser más grande.

Claro, ese traje era igual al que yo tuve alguna vez. Parecía que era el auténtico. Aunque yo intentase disimular toda la nostalgia que inundaba mi interior, fue en vano. Mi rostro mostraba lo atónito que estaba, inevitablemente.

-Sí, ese mismo, hermana.- Respondió la eriza roja, Mili. Aunque ni siquiera veía el traje, afirmaba que era aquel el correcto.

-¡Síiii! ¡Es muy bonito!- La esquimal de rosa había sido la primera que fue a revisarlo.

Entonces, la joven animal se acercó a mí, entregándome con cuidado ese traje... Tan ordenado, se veía como nuevo...
Todo esto me había recordado a aquel momento, con mi abuela, ese día...

Mi cumpleaños...

A los 9 años. Cuando ella regresó a la Isla, después de que ella hubiera desaparecido cuando yo era más pequeño... Ella siempre fue la única que me quería en ese lugar, y sólo el cariño de ella me bastaba.

Ella... No entiendo cómo es que pudo haber fallecido ya. Me quitaron a la persona más preciada de mi vida.

-¿Toon? ¿Estás bien?- La voz de Ness había aparecido en mi mente, como si hubiera existido algún tipo de Telepatía. Reaccioné de inmediato, observando al chico de gorra.

-¡Sí, sí!-Fue lo que contesté, mentalmente.

Sin embargo, algo me dejó con un vacío. ¿Qué había sido eso? Ness estaba lejos, en una distancia con la que no podemos hablar en voz normalmente alta. Ni siquiera entiendo cómo es que le escuché claramente. Él sólo me veía y asentía con la cabeza... Debería preguntarle acerca de sus habilidades luego.

-Pst, Toon...-Nana estaba al lado mío, me dio ¡Un gran susto!- ¡Pruébate ese traje ya! ¡No hay tiempo que perder!

-Perdón, perdón. -Hice una mueca, caminando hacia un probador de ropa.

Mientras cambiaba mi traje dentro del probador, pensaba...

¿Ellos podrían enseñarme a querer?
¿Aprenderé a querer?
¿Por qué, siendo un absoluto desconocido, se comportan tan gentiles conmigo? Todos aquí verdaderamente, son rarísimos.

Hace mucho que anhelaba un buen trato. Que me hablaran tan bien. Aunque las dudas sólo me atormentan. Las millones de preguntas que pasan por mi cabeza, me perturbaban.

"¡No! ¡No te encariñes!" Sonó una voz, la voz que ha estado conmigo por estos años; la de aquella esmeralda.

Ya estaba vestido con este traje. No creo haber tardado tanto, era muy simple, y yo no suelo tardarme en vestirme.
Cuando salí, se escucharon los aplausos de 5 personas, ya saben de quiénes. Ness, Nana, y las erizas.

-¡Yo dije que sería un traje divinamente divino!

-¡Nana! ¡Ya hay que apresuraaaarse!

-Ay, Ness. Aún hay...-Nana revisó su brazo, como si tuviera un reloj allí, aunque obviamente no tenía nada.- ¡Hay tiempo! Vamos a comprar algunas cosas que sólo venden hoy.

Vi a Ness suspirar, pero los ánimos no se le iban. Yo quería irme ya, pero les hice un favor y decidí seguir acompañándoles.
Se despidieron de las hermanas, y yo hice un pequeño gesto de despedida con la mano, aunque notable. También se despidieron de mí.

- ¡Gracias! ¡Vuelvan pronto!

...

-¡Vamos a comprar algunos peluches, niños!

-¿Por qué tanta conmoción para comprar peluches ahora?- Pregunté a Nana, aunque esa pregunta sonó algo seca, pero nada más era por el aburrimiento y el sueño que tenía ahora.

-Porque hay peluches muy lindos, Toon Link. De seguro hay un peluche inspirado en ti, o habrá luego.- Respondió Ness, y al parecer, luego recordó algo.- ¡Aaaah! Por cierto, también quiero ver luego si es que mi nuevo compañero ha llegado. ¡De seguro ya pasó el torneo!

Sin darme cuenta, nos encontrábamos en una tienda de peluches. Gran variedad de éstos, en realidad.
Velozmente ambos chicos se repartieron por la tienda, buscando...

-"Buscar un peluche no creo que me haga daño."- Pensé.

Así que fui recorriendo los pasillos, observando cada peluche que se exhibía aquí. Realmente eran demasiados.

Kirby...
¡Un peluche de Kirby!
¡No puedo creerlo! ¿¡Existe Kirby en Smash Bros.!? Lo tengo que conocer. Su apariencia ha cambiado tanto desde que lo jugaba en mi consola. ¡Ahora es mucho más adorable!

-Hm, quiero este peluche. -Mencioné.

-¡Aaaah! ¡Kirby, ¿no?!

Casi por arte de magia una mujer apareció por los pasillos. La mujer tenía su cabello rubio amarrado en una coleta alta; sus ojos azules muy bonitos, llevaba un vestido de verano color rosa Ah, y también llevaba un parasol.

¿Que no hacía frío para llevar UN VESTIDO DE VERANO?

Princesa Pe-!

-¡Nana! No reveles mi nombre aquí, querida.- Nana había aparecido también unos segundos, y la mujer se tornó nerviosa al decir esto. ¿Por qué no quería que dijese su nombre?

-"¿Es una princesa?..."-Pensé. La única princesa que yo conocía, era a Zelda. Sólo ella.

-Hola, pequeño.- La peli rubia se inclinó un poco hacia abajo, para darme unas pequeñas y suaves palmadas en mi cabeza.- ¡Pareces el hijo auténtico de Link! Qué adorable. Eres como Young Link, ¡él también estaba aquí! Y... y...

Y ella hablaba, hablaba demasiado. Pero... Su voz era tan cariñosa que era casi imposible no escucharla. Gracias a las palmaditas, mis mejillas se sentían algo cálidas. No sé qué había sido eso.

-¡Ah, cierto! Perdona por molestarte con mis charlas, he recordado que tú estás comprando un peluche, hahaha.- ¡Hasta su risa era tan frágil!- ¡Vamos! Yo te lo compraré, tú sólo tómalo.

Me sorprendí de inmediato. Negué rápidamente con la cabeza, sintiendo que mi rostro también se sentía cálido. ¿Vergüenza, sería?

-¡No no no! ¡N-no hace falta!

-Ay, pero Toon. Eres nuevo, al igual que Lucas, Wolf, Meta Knight, Zero Suit Samus... ¡Me encantan los niños! Siento que debo protegerlos.

¿Cómo ella sabía todo esto? ¿Cómo ella sabía mi nombre?...
Tantas dudas por hoy, me dejarán con una jaqueca terrible el día de hoy.

-Ya, ya...-Le asentí finalmente. La supuesta princesa, parecía muy feliz porque le acepté.

A pasos ligeros y veloces, se dirigió a otro pasillo, aunque ya no se podía ver.
Pasaron pocos segundos cuando ella regresó de igual manera, hacia mí.

-Listo, querido Toon. ¡Puedes tomar tu peluche!- Me quedé en silencio, tomando a aquella bola rosa. Este peluche estaba hecho de un material ¡demasiado suave! Tanto, que era casi imposible dejar de tocarlo.

-G-gracias...- Susurré, aunque lo suficientemente alto para que ella escuchase.

-¿Hay algún otro que quieras? ¡Puedo comprarte otro!

-¿Otro, señorita...? ¿Está usted segura?

-Claro, pequeño. No tengo ningún problema en comprarte uno más.

Entonces, con algo más de confianza, revisé si habría otro que me convenciera.

Y de repente, algo me llamó demasiado la atención.

Habían dos peluches que estaban juntos. Uno, era de Nana, obviamente era fácil reconocerle por su parka rosa.

Pero el otro que estaba a su lado... ¿Quién sería?
¿Era un niño, verdad? Es muy igual a Nana. Con la diferencia de que, éste llevaba una parka azul, y el peinado variaba un poco.

"Ice Climbers" decía en la placa, abajo de ellos. Por lo que veo, son hermanos gemelos.

-Qué lindos se ven allí, ambos.

La señorita rubia me escuchó y procedió a hablar.

-¡Ohh! ¿Hablas de Popo y Nana?

-Sí. Aunque sólo conozco a Nana, a Popo no le he visto en la mansión.

-Ahh, eso es porque no estaba allí. Popo había ido a la escuela para resolver algo, o no sé.

-Entonces... Elijo estos peluches.

La mujer me sonrió, volviendo hacia la dirección por la cual fue.

-¡Tómalos!-Me indicó ella.

Los tomé, y así es como conservaba a mis tres peluches en mis brazos. Era demasiado lindo contemplarlos, ¡podría estar así todo el día!

-¡Ya son tuyos!- Me dijo la oji-azul, nuevamente estando frente mío.

-Gracias, realmente se lo agradezco mucho...

Y, tomándome por sorpresa, me tomó con ambas manos por la cabeza, inclinándose y plantándome un pequeño beso en mi cabeza.

-Por cierto, ¿Cuál es su nombre, señorita?

-¡Ay, por el Reino Champiñón, dónde quedaron mis modales! Lamento no haberme presentado como se debe. Ejem, ejem...-Vi que soltó un suspiro ligero.- Soy Peach, es un gusto verte aquí en Nintendo.
Ya sabes que sé tu nombre, pero te preguntarás el por qué lo sé. Te lo explicaré... Luego de pasar el examen, ¿Sí?

-¡Toooooon! ¡Vámonos ya! ¡Ya casi empieza el examen para ti!

Desde afuera, se escuchó la voz enérgica de Ness. Antes de echarme a correr, la señorita Peach me regaló una bolsa, adornada, muy bonita a mi parecer.

Buena suerte!- Exclamó ella.

Me despedí con un ligero gesto de mi mano... y sonreí. No fue notorio, pero le sonreí.
¿Por qué me sentía como si estuviera experimentando la felicidad?

"Tienes que resistirte a eso, Toon Link.
No le hagas caso a tus emociones, ¡Sentir felicidad no es lo correcto!" Allí escuché otra vez esa voz, proveniente de la perla. Tenía tal poder en mí, que no le pude desobedecer.

Salí de la tienda de peluches, sujetando la bolsa con esos peluches, y con el rostro sin ánimos. Todo lo que había sentido hace unos segundos, fue exprimido por ese objeto.

¿Se preguntarán por qué no me deshago de ella? De cierta manera, me sirve demasiado. Puedo ser fuerte, frente a cualquier situación que se me aparezca. Pero la parte mala, es que todo buen sentimiento que llegue a mi cabeza, desaparece. Esa es la razón. Le tengo un aprecio a esa perla, después de todo.

-¡Toon, Toon! ¡Ya, vámonos!-Me dijeron Ness y Nana.

No corrimos tanto por el centro, aunque yo seguía sin saber hasta dónde nos dirigíamos. Cerca, se podía apreciar algún tipo de portal. De seguro esto es algo que nos llevaría directamente a la mansión.

-¡Esto nos lleva directamente a la mansión!- Me dijo Nana.

No habíamos dejado de correr hasta que entramos al portal. Todo había pasado en un milisegundo. La rapidez con que el portal nos dejó frente a la mansión, fue increíble.

-¡Iré a ver a mi compañero de habitación! De seguro debe de estar por allí. ¡Buena suerte, Toon Link!- Ness se esfumó muy deprisa en cuanto dijo esto.

Mientras, Nana me guiaba dentro de la mansión, a otro lugar que yo no había visto. Aunque claro, aún no he podido ver ni las habitaciones.
Caminamos un poco por un pasillo algo oscuro, a lo que ella se detuvo casi a la mitad de éste.

-¡Bueno! Debes seguir caminando tú solo. Lo único que puedo decir, es que te deseo muy buena suerte, Toon Link.- La esquimal me sonrió con seguridad, dándome unas pequeñas palmadas en mi hombro.

-Gracias, Nana.

-¡Oh, cierto! Casi lo olvidé. Entrégame la bolsa, te lo guardaré mientras.

Le asentí, extendiendo mi brazo que sujetaba esa bolsa con peluches, para dárselo.

-Toon, tus armas están allí adentro. Camina sin parar hasta abrir aquella puerta grande de allí.- Me apuntó hacia adelante, por el fondo.- ¡Y eso! Vuelvo a decir que, buena suerte.

Se retiró. Observé un poco más hacia atrás, pero luego proseguí a avanzar.
Cada vez que avanzaba, sentía algo de miedo. No tengo mucho afán por los lugares tan oscuros como éste. Además de amplias paredes, la puerta que se veía era enorme.
Todo era lúgubre. La sensación de inquietud no se iba.

¡Al fin llegué a esa puerta! Empujé un poco ésta con la mano, y se abrió. El ambiente dentro, también era escaso de luz. Por mis diosas, tengo tantos pensamientos ahora.

Cuando ya estaba entrando a este "nuevo mundo", escuché las exclamaciones alegres de Nana, por último.

-¡Popo! ¡Al fin estás, hermano! Quiero que conozcas a Toon Link cuando termine el...-

Casi volteé a ver quién era ese tal Popo, pero ya todo estaba silencioso, y no pude ver nada.

Ya me encontraba con mi destino final.

¡Final del capítulo! No está tan interesante como el primero (creo yo), pero el capítulo 3 será mejor, se los prometo. ¡Pueden comentar y opinar! Me ayuda mucho -u- ¡Nos vemos en el capítulo tres!~