Los personajes son creados por la escritora Kyōko Mizuki, uno de los seudónimos de Keiko Nagita, y la mangaka Yumiko Igarashi, seudónimo de Yumiko Fijii, publicado en Japón por Kōdansha Ltd. desde 1975 a 1979.

UNA CORRESPONDENCIA UN TANTO EXTRAÑA.

-Lo lamento pero realmente no le recuerdo, si nos disculpa debemos reunirnos con el Capitán y ya vamos tarde, el sujeto no tenia la menor intensión de aceptar un no por respuesta, desde que los vio embarcar se había fijado en aquella chica pelirroja y no había tenido oportunidad de acercarse, pues el Señor Andrew parecía un perro guardián, siempre al lado de la chica que podría ser su hermana, su sobrina o una prima, realmente nadie les había visto mucho durante la travesía porque ellos ocupaban un ala especial en el barco reservada para los familiares de los oficiales abordo, la pareja ya se había alejado unos cuantos pasos cuando el hombre les dio alcance.

-Disculpe mi insistencia, pero me gustaría saber si puedo invitar a la joven, la mandíbula del rubio se tenso, y ella que bien que lo conocía reacciono antes de que él y se apresuro a contestar.

-Usted disculpe joven, no creo que sea bien visto que asista con usted al baile cuando me encuentro en mi luna de miel, ademas no creo que eso sea del agrado de mi esposo, en ese momento levanto la vista hasta el rubio y le guiñaba un ojo acompañado de una deslumbrante sonrisa, aquel joven palideció por un momento, luego su cara comenzó aponerse roja como su mismísimo cabello, la pareja al notar la reacción de este, solo sonrieron.

-Lo lamento, por favor disculpen mi falta de respeto y mi osadía, no .. no sabia, pensé que la señorita... perdón la señora, pensé que era su hermana o su prima quizás su so...

-No se preocupe, no podía saberlo, aun no se realiza el anuncio en Escocia, Albert decidió interrumpir a aquel hombre antes de que dijera otra tontería.

-Si nos disculpa, el cuñado de mi esposo nos espera para tomar el té y vamos tarde, la joven mujer le regalo una sonrisa a el inoportuno para continuar su camino del brazo de su esposo.

-¿Estas celoso? pregunto ella un tanto asombrada.

-No, es solo que ese atrevido pensó que tus cabellos combinaban con los suyos, esto hizo que ella girara a ver al hombre que dejaban tras de si.

-Pues muy poco duraría esa combinación, más combinan con los tuyos, levantándose de hombro hizo un gesto de indiferencia la mujer apretó con fuerza el brazo de su esposo, riendo mientras el apretaba la mandíbula, barco después al llegar al puerto, la pareja desembarco después de que todos los pasajeros lo hicieran, Albert quería mantener su arribo en secreto mientras legalizaban su matrimonio en Escocia.

Elroy Andrew hacia un acuerdo de compromiso a nombre de su sobrino sin que este si quiera tuviera conocimiento del mismo, el padre de la futura novia se mostraba complacido de que su hija no fuera buena en los negocios si no que por cuenta propia había conseguido un arreglo matrimonial con uno de os hombres más ricos el Reino Unido.

El tiempo pasó irremediablemente y rumores llegaban desde Europa, sobre el Patriarca del Clan Andrew, se decía que había logrado cerrar muchos negocios en el viejo continente y también se escuchaba que se hacia acompañar de una joven muy hermosa, Elroy encolerizada, mandaba telegramas a los ancianos del Clan, quienes en el pasado habían sido sus aliados, pero nunca se imagino que la joven acompañante William, en poco tiempo se había ganado el cariño y respeto de todos, ninguno dijo nada sobre la pareja, todos cubrieron el gran secreto que les había llenado a todos el corazón de alegría, día con día la pareja con sus acciones y sus modos dejaban ver que un nuevo tiempo empezaba a brillar para uno de los Clanes más antiguos de Escocia, se habían ganado la confianza y la buena voluntad de todos los que les conocían, y con nuevas esperanzas esperaban todos esperaban un mejor mañana, cada vez que la amenaza de Elroy se hacia presente, la pareja era puesta sobre aviso y se movilizaba a otra zona, durante esos meses viajaron a Francia, Inglaterra, Italia, España, siempre manteniendo un bajo perfil para no llamar la atención y evitar a la prensa.

Día con día Elroy intentaba comunicarse con su sobrino, tenia que saber que estaba sucediendo con él, el por qué de ese viaje de manera tan repentina y sobre todo tenia que anunciarle que ya había adelantado un acuerdo de compromiso con la única hija de un noble escoces, quien al casarse tomaría posesión de una cuantiosa herencia y de algunos títulos nobiliarios más para la familia, poco le importaría a la anciana si él estaba de acuerdo a no con lo que ella ya había planeado, ya vería ella una vez más como manipular la situación para que las cosas fueran como ella las estaba planeando. Una tarde Archie llegaba de las oficinas y accidentalmente escucho a su tía con versar con la hermosa chica que había llegado de visita después de que su tío partiera sin dar ningún aviso, sigiloso y sin perder tiempo salio de la mansión hasta la oficina telegráfica para poner sobre aviso a su tío de lo que se estaba planeando, o cuando menos haría el intento de hacerlo, ya que nadie sabia nada de él desde hacia unos meses.

A primera hora de la mañana llegaba un telegrama a las oficinas del consorcio en Escocia, aunque fue recibido por su destinatario, el telegrama no fue leído de inmediato, ya que Albert estaba por entrar a una reunión muy importante en donde se decidiría el futuro de as inversiones no solo de la familia si no del Clan en pleno, el sobre fue a parar al bolsillo del saco que el joven traía puesto esa mañana, sin tan siquiera imaginar que la noticia que contenía el mismo podía llegar a alterar todos sus planes, su matrimonio y hasta la vida de su querida Candy, la mañana transcurrió entre reuniones y revisión de documentos, el día había sido productivo y las nuevas estrategias que oportunamente había propuesto el joven le salvarían el pellejo a más de uno y de la banca rota no solo a él, si no a todos los de su Clan, al legar a su hogar el silencio reinante le hizo sentir un estremecimiento, sin saber por qué en su mente pidió a Dios por su querida pequeña.

-Dios guárdala donde quiera que este, dame fortaleza para no flaquear, quiero que sea feliz ella lo merece, no permitas que la maldad la alcance, haciendo aquella oración mental se llevo la mano a la altura del corazón, por lo que sintió algo en su bolsillo y recordó el telegrama que le envió Archie desde América y que no tuvo chance de abrir en la mañana, con pesar se sentó en un mueble y se dispuso a leerlo.

Espero estés bien, acá algo extraño sucede, la tía te consiguió prometida, acuerdo adelantado, planea utilizar a Candy, envía indicaciones de lo que debo hacer.

Archie

El rostro de Albert se transformo en una mascara de furia,el telegrama termino arrugado dentro de su puño, Elroy Andrew había llegado muy lejos con todo aquello ya era hora que dejaran a Candy en paz y cada quien asumiera el lugar y el rol que le correspondía dentro de la familia Andrew, por nada ni nadie perdería la paz que había logrado alcanzar dentro de su matrimonio, y mucho menos permitiría que quisieran utilizarla a ella... a Candy en sus estúpidas artimañas para tratar de arrendarlo a él y así obligarlo a someterse a lo que su tía pretendía, cuando era un niño no tenia más remedio que acatar las decisiones de su tía, pero ahora él y solo él era dueño de su vida y de sus destino.

continuará...