Disclaimer: Esta es la traducción del fic con el mismo nombre, cuya trama, ideas y desarrollo pertenece a Mrs Scorpius Malfoy, quien muy amablemente me ha permitido compartir. Los personajes mencionados pertenecen a Masashi Kishimoto, y en esta historia se presentan sin ningún fin de lucro. cabe decir, que esta prohibido re-suban esta traducción/trabajo de la autora ya mencionada. Yo, Aricat, no tomo el crédito de esta hermosa historia.


Something in Common

Parte XVIII

Sasuke no aparece en su oficina tan a menudo en las semanas siguientes. En su lugar, elige pasar su tiempo con las dos chicas que invaden su mente.

Sarada es mucho más feliz ahora, él puede notar. Ella sonríe cada vez que ve a sus padres compartir un beso; trata de envolver sus pequeños brazos alrededor de sus cuellos para mostrar afecto; incluso los llama por la noche plenamente consciente de que su mamá y papá vendrán al mismo tiempo.

Los tres no salen del apartamento juntos a menos que sea una emergencia. Sakura sigue preocupada por ser vista en público con el padre de Sarada, temiendo que alguien pueda descubrirlos. Aunque imagina que Mikoto no tendrá ningún problema con verlos juntos, eso no puede predecir lo que Fugaku y Madara pueden decir al respecto.

Sasuke parece haber encontrado un camino claro en su vida desde que él ya no trabaja hasta el cansancio. Él pasa menos tiempo en su oficina y más tiempo con su hija, algo que Madara tiende a señalar y él elige ignorar. Su tío abuelo no puede interferir entre la creciente relación entre padre e hija, aunque todavía no está informado de las frecuentes estancias de Sasuke en el apartamento de Sakura.

Sasuke siempre se ofrece voluntariamente a cocinar la cena, a jugar con Sarada, e incluso a dejar a Sakura en el hospital siempre que sea posible. La vida en su propio apartamento es lanzada gradualmente por la ventana, sin siquiera molestarse con la idea de que tiene una prometida con la cual asistir a eventos públicos. Karin lo llama, le pregunta qué ha estado haciendo y por su falta de presencia, pero ella es lo suficientemente inteligente para darse cuenta de que Sasuke ha puesto los ojos en otra mujer. Y ella no parece molesta por eso.

Él besa la frente de Sarada cada noche antes de que ella se duerma, y luego deja que los brazos de Sakura lo sujeten cuando él se queda dormido en su pecho, el corazón de ella, latiendo, guiándolo a través de sus sueños.

Y la vida no podía ser más simple o mejor.

Eso es hasta que él es bajado de sus sueños.

"¿Hola?"

"Sasuke."

"Estaré allí pronto, sólo estoy atrapado-"

"No podemos. Esto no está bien," ella suspira con frustración. "Tenemos que parar."

"Pero-"

"Tú estás comprometido."

Pero tú eres mi hogar.

"Tú puedes estar poniendo tu trabajo en la borda."

No lo hagas, no lo destruyas.

"Lo siento. Ya no podemos estar viéndonos el uno al otro así."

"Piensa en Sarada," él no puede creer que su voz se está agrietando.

"Eso es lo que estoy haciendo. Estoy haciendo lo mejor para ella."

"¡Piensa en tu hija! ¡Sakura!"

"Lo siento... Yo... Adiós."

Ella cuelga su teléfono cuando las lágrimas ya están rodando por su cara. El nudo en su garganta le impide respirar adecuadamente, las palabras que intentó decir con tanta dificultad aun atoradas.

Sakura recoge a Sarada de su estación de juego y la trae al sofá. Ella balancea a su hija de un lado a otro, encontrando consuelo en la única variable constante en su vida. El sobre amarillo se sienta en su mesa de centro, su contenido de discretas fotografías de ella con Sarada y Sasuke, luciendo como una familia normal, derramadas en el piso de su sala de estar. Hay una pequeña nota que acompaña a las fotografías, escrita en cursiva y firmada por Madara Uchiha.

Más que sólo su carrera puede estar en la borda.

La joven mujer sabe qué clase de persona es Madara y qué tipo de poder tiene. Ella sabe que es una medida drástica el romper con Sasuke tan pronto, pero la idea de que su pequeña Sarada puede ser comprometida, o incluso en peligro, de este hombre que la mantiene en la punta de sus dedos. Denunciar a Madara a la policía está fuera de discusión; el Uchiha tiene conexiones con todos.

Sakura siguió su corazón sabiendo las consecuencias, eligiendo pasar por el dolor y ser egoísta en lugar de pensar en el futuro. Por supuesto que no hay un futuro con Sasuke. Pueden compartir una hija, pero no tienen nada en común. Él es demasiado inalcanzable; ella está demasiado asustada. Pueden equilibrarse entre sí con sus opuestos, pero la seguridad de Sarada viene primero.

"¿Mama? ¿mama bien?"

Los diminutos dedos de Sarada corren por sus mojadas mejillas, sin comprender por qué su mamá está llorando como ella cuando tiene hambre.

Sakura siente que su corazón se rompe en un millón de piezas. Cada vez que mira a su hija, ve una fracción de Sasuke y del sentimiento que nunca podrá ser posible. Ella desea que Sasuke hubiera nacido pobre, o que ella hubiera sido criada con un estatus social más alto. Que Madara ya estuviera enterrado bajo tierra, lejos de controlar la vida de su sobrino.

Ella desea que Sarada no tenga que verla pasar por esto. Su hija puede ser joven, pero puede comprender que llorar significa algo malo, y que las cosas malas nunca son buenas.

"Mamá bien, Sarada," ella insiste, besando la cabeza de la niña.

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NT: A que no esperaban otra actualización (6) Muahahaha[ Evil laughing in spanish].