Los Jóvenes Titanes: El Inicio (6ª Temporada)

Cyborg: Hola, hola amigos estamos de vuelta con un capítulo más.

Robin: Debo admitir que se esta poniendo emocionante.

Starfire: Pero este capitulo será el mejor de todos.

Pigeon: No de todo Star, recuerda que va a ver muchos capítulos que nos dejaran con el ojo cuadrado.

Kid Flash: Pigeon tiene razón.

Jinx: Además de eso, recuerden que Kid Flash y yo por fin salimos en el capitulo anterior. Y además saldremos en este también.

Cyborg: Es una lastima que la escritora no este aquí ni tampoco Bestita.

Starfire: Me pregunto como estarán ellos dos.

Cyborg: Espero que esos dos no estén haciendo travesuras.

*Se rompe un vaso de cristal*

Raven: No digas estupideces Cyborg, Queen-Werempire apenas es una menor de edad y Chico Bestia es mayor que ella.

Cyborg: Si pero recuerda que los jóvenes de 16 para arriba ya tienen su primera vez.

Starfire: ¿Qué significa primera vez?

Pigeon: Umm… es cuando las personas tienen… *Raven le cubre la boca con su aura, mientras que la pobre intenta quitárselo para respirar ya que también le cubrió la nariz*

Cyborg: Es cuando se demuestran lo que se quieren mucho Star. Dejan de ser amigos para ser algo más que amigos.

Kid Flash: Si, eso se le llama la prueba de amor. O no es así Jinx. *Mira a su novia quien se ruboriza al máximo*

Jinx: Cállate Kid Flash.

Starfire: Ah!, ya veo… novio Robin ¿Podemos intentar la prueba de amor?

Robin: S-Star… yo… *Se ruboriza al máximo mientras que sus amigos comienzan a burlarse de él, bueno a excepción de Pigeon quien ya se esta poniendo azul*

Starfire: ¿Qué sucede novio es que acaso no quieres hacer la prueba de amor conmigo? *Comienza a derramar lagrimas de cocodrilo*

Robin: N-no es eso… e-es solo que… *Mira a la pobre de Pigeon* Raven tu hermana se esta asfixiando.

Raven: Upps. *Le quita el aura a su gemela mientras que ella respira con dificultad*

Pigeon: Por fin… después de llamarles la atención… uno ya se dio cuenta… y en cuanto a ti Raven no sabes como te va a ir.

Raven: Los Jóvenes Titanes no le pertenecen a Queen-Werempire.

*Raven escapa en ese momento mientras utiliza su mantra*

Pigeon: Ven acá Raven todavía no he terminado contigo.


Capitulo 11: Lagrimas Y Perdón

Normal's Pov:

Raven se despertó poco a poco mientras se tallaba levemente los ojos, sintió en ese momento algo cómodo en su mejilla y a la vez que algo le rodeaba su cintura. Lentamente su mirada llena de confusión miro a un lado de ella por la curiosidad, en ese momento su mirada cambio repentinamente, estaba dormida junto con Chico Bestia y no además de eso ella y el estaban abrazados. En ese instante Raven iba a gritarle al joven titán metamorfo el por qué estaba en su habitación cuando de pronto callo, no estaba en su habitación sino que ella estaba en la enfermería. Confundida miro a su alrededor cuando en ese entonces su vista se dilato de más, frente de ella se encontrar su hermana posada en cama y no además de eso; sino que también estaba vendada de la cabeza, del brazo izquierdo, de la muñeca derecha, y de ambas piernas. Sintió en ese momento un gran dolor en su pecho al igual que un vuelco en el estomago cuando vio a su hermana en esas condiciones. Raven comenzó a llorar en ese instante mientras con delicadeza tomo la mano derecha de Pigeon mientras le decía un millón de "lo siento". Soltó un leve gemido de tristeza haciendo que Chico Bestia se despertara en ese momento, miro a la joven gótica sufriendo en ese instante por la salud de su gemela. Escuchaba claramente lo que lo que decía su compañera entre gemidos de dolor y también entre sollozos; el metamorfo se acercó unos centímetros hacia la chica cuervo mientras le colocaba una mano sobre su hombro haciendo que ella se espantara un poco. Miro al chico verde con sus ojos amatistas llenos de lagrimas, mientras que él solamente notaba en su mirada tristeza, culpa y dolor. Raven soltó por un momento la mano de Pigeon mientras abrazo a su compañero buscando el consuelo entre sus brazos. Chico bestia al sentir el abrazo de su compañera no dudo ni en un segundo en responderle, le susurro al oído de la chica cuervo que todo estaría bien mientras que ella le respondía que todo había sido la culpa de ella. En ese momento las puerta de la enfermería se abrieron pero eso no quería decir que ambos chicos se separaran de aquel abrazo, al contrario, ellos aun siguieron abrazados sin impórtales quienes los estaban viendo. Ya que lo único que importaba era que Raven necesitaba de alguien para que la pudiera consolar en su dolor y en la tristeza que estaba sintiendo en ese instante.

Cyborg fue el quien había entrado a la enfermería, en ese momento cuando vio a los dos jóvenes abrazados quiso hacerles una broma en ese entonces, pero no tenia ganas al ver a su "pequeña hermanita" triste y dolida por su gemela. El mitad androide dejo escapar un suspiro mientras se dirigía hacia los monitores que estaban conectados a Pigeon. Una vez que reviso los ritmos cardiacos, la circulación de la sangre y los signos vitales de la joven arquera, dejo escapar una leve sonrisa; ya que esos estudios habían salido muy bien. Cyborg le comento a Raven y a Chico Bestia que ya no se tenían que preocupar por la salud de Pigeon, porque ella ya estaba mejor. La chica gótica dejo escapar unas cuantas lágrimas de alegría y además una leve risa, pero eso no quería decir que también estaba tan feliz del todo; ya que también estaba muy preocupada porque su hermana aun no despertaba. Raven le pregunto a Cyborg por qué Pigeon todavía no despertaba. El mitad androide explico que tal vez sea por el agotamiento, ya que la pelea que la aura tuvo con Slade fue demasiado agotador y difícil. La joven titán gótica frunció el ceño mientras que apretaba con fuerza su mandíbula y a la vez que su cuerpo temblaba del coraje, cuando Chico Bestia vio y escucho esto también tuvo una gran rabia hacia el maldito canalla quien intento arrebatarle la vida de la hermana de su compañera. El metamorfo coloco una mano sobre la mano de la chica cuervo mientras que ella lo tomaba para después apretarla de una manera leve. Cyborg dejo escapar una sonrisa leve pero después al mirar las expresiones de los dos titanes el mitad androide cambio repentizarte. Miro a la su otra compañera posada en la cama, su rostro sereno tenia leves cortaduras debido a la dura pelea con Slade, Cyborg apretó con fuerza sus manos robóticos mientras que su mirada solamente mostraba preocupación y dolor. Raven no quito su mirada de su hermana lo único que ella quería en ese momento era que su gemela despertara sana y salva, Chico Bestia miro a la chica cuervo mientras que apretaba levemente su mano con la de ella haciendo que la joven gótica también correspondiera al apretón. En ese instante las puertas de la enfermería se abrieron haciendo que los tres titanes despejaran por un momento sus vistas de la titán dormida; eran Robin, Starfire, Jinx y Kid Flash.

– ¿Cómo se encuentra Pigeon? – pregunto Robin algo preocupado.

– ¿Ya despertó? – agrego Starfire en un tono de esperanza.

– Sus signos vitales están bien. Y no todavía no ha despertado. – respondió Cyborg en un tono tranquilo pero a la vez preocupado.

– Raven será mejor que desayunes algo y descanses. – dijo el chico maravilla a su compañera.

– No tengo hambre y no me moveré de aquí hasta que mi hermana despierte. – comento en un tono serio y triste.

– Pero amiga Raven desde ayer no has comido ningún bocado, ¿Te parece bien si te preparo algo de desayunar? – pregunto inocentemente la princesa de Tamaran a su amiga.

– He dicho que no tengo hambre. – respondió con frialdad y molestia la chica cuervo.

– Esta bien… si quieres algo de comer no dudes en pedirlo ¿si? – comento la alienígena algo preocupada y a la vez triste por el carácter de su amiga.

– Raven te traeré algo de comer, recuerda que ayer diste una cantidad de tu sangre para donársela a tu hermana. – replico Cyborg a la joven titán gótica quien no despegaba la mirada de su gemela.

– Haz lo que tú quieras. – fue lo ultimo que dijo mientras miraba a su hermana. – Con tal de que no me separe de Pigeon esta bien.

– Raven… – antes de que Chico bestia hablara fue interrumpido por su líder.

– Chico Bestia será mejor que la dejemos sola por unos instantes.

– Pero… – cuando iba a replicar algo más al chico maravilla callo en ese instante cuando miro a su compañera quien aun seguía mirando a su hermana. – Esta bien.

Dicho esto todos los titanes, a excepción de Raven, salieron de la enfermería. La joven titán gótica miro de reojo a su equipo y a los otros dos titanes marcharse del lugar, dejándola solamente con su hermana. Una vez que los titanes llegaron al living Cyborg les pregunto a sus compañeros, a Jinx y a Kid Flash que les apetecía para el desayuno, ninguno de ellos no respondió ya que estaban preocupados por sus dos compañeras; Robin solamente tomo un poco de café, Starfire comió una sustancia espesa color morada con unas esferas espesas color verdes, Chico Bestia solamente tomo un vaso de jugo de naranja y finalmente Jinx y Kid Flash comieron un cereal. La titán hechicera elemental y su novio corredor miraron confundidos y a la vez preocupados a sus amigos quienes parecían estar en otro mundo, desde que se enteraron que Raven tenia una hermana gemela la curiosidad les carcomía el alma. Cuando todos terminaron de desayunar cada quien tenia que hacer su deber pero simplemente no podían hacer, ya que todos estaban preocupados por la salud de Pigeon y el carácter de Raven; el metamorfo decidió en llevarle un poco de té de hierbas a su compañera para que tan siquiera tuviera algo en su estomago y le rindiera un poco fuerzas, lleno la tetera de agua mientras la colocaba en la estufa para que está calentara el objeto junto con el liquido. Minutos después la tetera comenzó a silbar avisando que el agua ya estaba caliente, el chico verde agarro con cuidado el objeto mientras serbia con sumo cuidado el agua en una taza de porcelana, agarro un paquete de té de la alacena y después agarrado un sobrecito de esté para luego colocarlo en la taza. Una vez que ya estaba listo el té, salió con cuidado del living para entonces dirigirse hacia la enfermería; Cyborg y Starfire fueron los únicos que vieron el gran detalle que su compañero le haría a la chica cuervo, mientras tanto con Raven ella seguía en su lugar mirando a su hermana con la esperanza de que ella se despertara; una par de lagrimas cayeron de sus ojos en ese momento. Comenzó a quitar algunos mechones del rostro de Pigeon mientras sentía la fría piel de la joven arquera. La chica cuervo inhalo y exhalo con dificultad sintiendo un nudo en su garganta, en ese instante Raven empezó a cantar la canción de cuna que Arella solía contarle a ella y a su gemela cuando eran niñas; pero cada vez que ella intentaba cantarla sin ninguna dificultad soltaba un leve gemido o simplemente su voz se entrecortaba haciendo que se desafinara un poco. En ese momento las puertas de la enfermería se abrieron dejando que entrara un cierto chico de tez verde con un vaso de té en sus manos, Chico Bestia alcanzó a escuchar a su compañera cantar aquella canción de cuna; se quedo tan maravillado por la hermosa y angelical voz de la muchacha. En eso el metamorfo le dijo con una voz gentil y tranquila.

– No sabia que te gustaba cantar Rae.

– No me llames Rae… soy Raven entiéndelo de una vez ¿Quieres? – respondió con rudeza y frialdad la joven gótica. – Y no… no me gusta cantar. Eso es estúpido.

– Pues a mi me pareció que lo estabas disfrutando… y además… cantas hermoso. – replico el joven titán verde a su amiga.

– Pues estas mal. – dijo seriamente y molesta la chica cuervo mientras que un leve rubor apareció en sus mejillas, suerte que en ese momento tenia puesta la capucha. – A todo esto ¿Qué es lo quieres?

– Umm… ya que… bueno… como no querías nada de desayunar… yo… te traje un poco de té. – comento el Chico Bestia en un tono nervioso.

– ¿Con que me trajiste un té? – pregunto confundida y a la vez un poco sorprendida.

– Umm… si… si no quieres eso te puedo traer otra cosa. – respondió algo nervios el metamorfo.

Que lindo es, nos trajo una taza de té. – grito con emoción Felicidad.

Debo admitir que es muy educado y además de que se preocupa por tu salud Raven. – agrego Inteligencia.

Se ve sexy cuando se preocupa por nosotras Rae. – dijo cantarinamente Amor/Afecto.

¡Se quieren callar de una vez! – grito con enfado Raven hacia sus emociones.

– Raven ¿Estas bien? – pregunto preocupado Chico Bestia al ver que su amiga no reaccionaba.

– Eh? ¿Qué? – miro confundida la chica cuervo hacia su compañero.

- ¿Te encuentras bien? – volvió a preguntar el metamorfo.

–Si estoy bien. – respondió con tranquilidad la joven gótica. – Por cierto ¿Me podrías dar el té?

– Oh, si claro. – dijo el joven chico verde mientras le entregaba la bebida caliente a su amiga.

– Gracias. – agradeció la joven titán mientras agarraba con cuidadosamente la taza para después beber un pequeño sorbo del té.

– De nada. – respondió Chico Bestia, se sentó a un lado de Raven mientras miraba con preocupación a su compañera. – Todavía… ¿No ha reaccionado?

– No… – murmuro con tristeza la joven gótica mientras miraba a su hermana.

– La canción que tú cantaste hace poco… debo admitir que es muy bonita. – comento el metamorfo a su amiga. – Que yo sepa nunca he escuchado esa canción, es más, tampoco te había escuchado cantar de esa forma tan maravillosa.

– Umm… ¿Gracias? – trato de sonar agradecida y de manera normal la chica cuervo.

– Esa canción… es muy especial para ti ¿verdad? – pregunto en un tono gentil y tranquilo el chico verde.

– Si… cuando Pigeon y yo éramos pequeñas… Arella; mi madre, nos la cantaba cuando no podíamos dormir o simplemente de vez en cuando nos visitaba. – explico Raven a su compañero. – Ayer en la noche… Pigeon cantaba esta misma canción… todo esto es mi culpa.

– Raven no te eches toda la culpa. – dijo Chico Bestia mientras trataba de consolar a su compañera.

– Si lo es Chico Bestia, prometí siempre protegerla… y ahora mira lo que paso por mi maldito orgullo. – grito furiosa pero no de su compañero sino de ella misma. – Si ella no sobrevive, juro que yo misma me…

– Cállate, jamás digas eso Raven. – dijo el metamorfo a su compañera mientras la sostenía con fuerza en los hombros. – Pigeon estará bien me escuchaste, Pigeon estará bien. Si tú eres fuerte Raven, ella también lo es. Si mantienes la cabeza en alto, ella lo hará también. Así que no digas esas tonterías negativas Raven, por favor.

– ¿Por qué? ¿Por qué siempre me tienes decir eso? ¿Por qué siempre me tienes que apoyarme cuando no lo necesito? ¿Por qué estas a mi lado Chico Bestia? – pregunto en tono entrecortado la joven gótica mientras ocultaba su rostro en el pecho de su compañero.

– Porque en este momento… necesitas de alguien que te apoye en estos momentos. Porque no quiero que sufras, Raven. Y porque… me preocupo por ti. – dicho esto el metamorfo sintió el cuerpo de su compañera tensarse.

Raven al escuchar aquellas palabras de la boca de su compañero se tenso en ese momento, levanto su mirada para mirar frente a frente los ojos esmeraldas de su amigo. Se sintió tranquila al mirar aquellos hermosos y relucientes ojos del chico verde mientras que poco a poco sus manos –que estaban en ese momento en el pecho de Chico bestia– se fueron cerrando mientras que agarraba el traje del metamorfo. Ni siquiera ninguno de los dos escucharon la taza de té estrellarse contra el piso mientras que esté se rompía. En un momento a otro una de las manos de Chico Bestia le quitaba la capucha a su compañera mientras que con su brazo libre abrazaba a la chica cuervo alrededor de su cintura, una corriente eléctrica invadieron los cuerpos de los dos titanes mientras se perdían en ese instante en sus miradas. El metamorfo se acercó lentamente al rostro de Raven mientras que ella también lo hacia mismo, sintieron en ese momento sus respiraciones chocarse uno con el otro mientras que sus labios estaban a punto de rozarse, ya faltaba unos centímetros más para el siguiente beso de la semana; pero justamente cuando ya iban a juntar sus labios ambos escucharon los monitores cardiacos que estaban conectado al cuerpo de Pigeon acelerarse de más. Raven se separo rápidamente de Chico Bestia mientras que ella nombraba a su hermana en un tono preocupado y asustado, la joven gótica le dijo al metamorfo que fuera a buscar a Cyborg y que lo trajera inmediatamente con ella; no lo pensó ni en un segundo y asintió. El chico titán verde salió rápidamente de la enfermería mientras se transformaba en un leopardo, mientras tanto la chica cuervo se quedo a un lado de su gemela mientras intentaba hacerla reaccionar. En ese instante unos quejidos salieron de la boca de la titán arquera mientras que poco a poco comenzaba a hablar desesperadamente cosas sin sentido y además llenas de confusión.

– Pigeon ¿Qué te pasa? – pregunto asustada Raven a sus hermana mientras le sostenía una de sus manos.

– No… no ya no… no lo volveré hacer… ya no. – comenzó a decir la joven titán en un tono desesperado.

– Pigeon tranquila aquí estoy… aquí estoy. Por favor despierta, por favor. – dijo preocupada la chica cuervo mientras le acariciaba la frente a su hermana.

– Ya no lo hagan por favor… me duele, me duele mucho. – se quejo la chica arquera mientras que su voz comenzaba a cortarse. – Se lo suplico ya no me hagan daño.

– ¿Quién te quiere hacer daño? Pigeon por favor despierta, es una pesadilla solamente es eso… una pesadilla. – respondió Raven ya algo asustada por la actitud de su hermana.

– Raven ayúdame… ayúdame. – suplicaba Pigeon en sus sueños a su hermana, mientras que la chica cuervo la miraba aun más asustada.

– Aquí estoy, aquí estoy. – comento la joven gótica mientras apretaba con más fuerza la mano de su gemela. – Pigeon abre los ojos, es solamente una pesadilla… tranquila aquí siempre voy a estar.

– ¿Raven? – pregunto confundida y a la vez en un tono cortado la joven arquera mientras que poco a poco fue abriendo sus parpados, dejando ver sus ojos amatistas.

– Tranquila aquí estoy. – respondió la joven titán oscura en un tono maternal, mientras veía a su hermana despertar de su trance.

– ¿Raven? ¿Dónde estoy? – pregunto ajustada la joven arquera.

– Tranquila estas en la enfermería de la torre. – dijo Raven en un tranquilo y aliviado.

– Me duele la cabeza y casi no siento unas partes de mi cuerpo. – comento Pigeon mientras trataba de incorporarse pero fue detenida por su gemela.

– No te levantes, aun estas herida. – respondió con preocupación la chica cuervo.

– Ya veo… ¿Cómo llegue hasta aquí? ¿Cómo me encontraron? – pregunto confundida la joven arquera.

– Robin encontró tu comunicador y… Kid Flash y Jinx fueron los que te encontraron. – dijo la joven gótica en un tono tranquilo.

– ¿Quiénes son Kid Flash y Jinx? – pregunto nuevamente confundida la chica violinista.

– Ellos son… – antes de que Raven hablara fue interrumpida por Cyborg y los otros cuando llegaron a la enfermería.

– ¡Ya estamos aquí Raven!

– Podrían no gritar tan fuerte por favor, me duele un poco la cabeza. – dijo la chica arquera mientras se quejaba del dolor de cabeza.

– ¡Amiga Pigeon que bueno que estas bien! – chillo de alegría Starfire mientras se dirigía con su amiga quien después le dio un fuerte abrazo.

– ¡Auch! S-Star no tan fuerte por favor… a-aun me duele… mi cuerpo. – comento Pigeon mientras separaba con cuidadosamente a la pelirroja.

– Upps… lo siento amiga Pigeon. ¿Cómo te sientes? ¿Quieres algo de comer? ¿Te acomodo la almohada? – pregunto emocionada la princesa de Tamaran a su compañera mientras que ella se le colgaba una gotita de su sor en la nuca.

– Jejejeje… umm… me siento un poco mejor por ahora, y si se me apetece algo de comer y si por favor me gustaría que me acomodaran la almohada. – respondió la joven arquera.

– Nos alegra que ya estés de vuelta Pigeon. – dijo Robin en un tono aliviado. – Pero eso no significa que nos tienes tan contentos con la pelea que tuviste con Slade.

– Lo siento. – comento la chica violinista.

– Bien dejemos por un momento lo de Slade, Pigeon ¿Qué quieres desayunar? – pregunto Cyborg.

– Un poco de té y un poco de fruta, por favor. – dijo la arquera mientras embozaba una leve sonrisa.

– Wow… en verdad lo veo y no lo creo, Raven ¿desde cuando tienes una hermana? – pregunto curiosamente Kid Flash.

– Eh? Umm… ¿Disculpe tu quién eres? – pregunto Pigeon.

– Yo soy Kid Flash y ella es mi hermosa Jinx. – se presento el chico corredor y a su novia.

– Wally, cállate. – murmuro avergonzada Jinx mientras que su novio la abrazaba alrededor de la cintura. – Es un gusto conocerte Pigeon.

– Igual que a mi… y además les agradezco que me hayan salvado la vida. – comento la joven heroína.

– Neh, no fue nada. Es más cada vez que tengas problemas no dudes en llamarme. – dijo juguetonamente el titán corredor mientras que recibió un fuerte coscorroneo en la cabeza de parte de su novia. – ¡Auch! Jinx ¿Por qué hiciste eso?

– No empieces con tus bromas Kid Flash. – contesto furiosa la hechicera elemental.

– Solamente fue una broma. – respondió Kid Flash, en ese momento embozo una sonrisa divertida. – ¿Te pusiste celosa otra vez eh?

– Claro que no. – dijo algo nerviosa la titán hechicera.

– Si, si te pusiste celosa Jinx. – comenzó a juguetear con ella. – Anda admítelo.

– Oye Raven ¿y eso que nunca mencionaste que tenías una hermana? - cambio repentinamente de tema Jinx.

– Además de que nadie me lo pregunto, decidí guardar el secreto de la existencia de mi hermana. – respondió Raven.

– ¿Por qué? – pregunto el chico corredor.

– Es porque… porque… – la joven titán trato de hablar pero no sabia exactamente que decir, hasta que Pigeon hablo en ese momento.

– Lo que mi hermana trata de decir es porque nuestra madre se lo pidió, y bueno nosotras dos habíamos decidido en que ninguna hablaríamos de nuestras existencias hasta que las cosas con… nuestro padre se solucionaran.

– Eh… s-si lo que Pigeon dijo, y como verán no fue nada fácil mantener el secreto de la existencia de mi hermanita menor. – le siguió la corriente la joven gótica su gemela.

– Pero amiga Raven tu nos habías menciona que tu hermana Pigeon y tú habían sido… – antes de que Starfire soltara la lengua Robin le tapo la boca.

– ¿Qué tu hermana y tú que? – pregunto el titán corredor muy confundido.

– Ah nada, es que olvide mencionar que yo estaba en un largo entrenamiento. – mintió Pigeon mientras se reía nerviosamente, cosa que todos sus amigos y su hermana se quedaron sorprendidos por lo que dijo.

– Oh ya veo. – respondió Kid Flash.

– Bueno ya nos tenemos que ir. Espero que algún día nos reunamos Raven y tú también Pigeon, me caíste bien. – dijo Jinx mientras sonreía divertidamente. – Kid Flash ya vámonos que tenemos muchas cosas que hacer.

– Como usted lo ordene my lady. – hizo una reverencia a su novia mientas se dirigían a la puerta de salida de la enfermería. – Adiós chicos, Pigeon.

– Adiós. – respondieron al unísono los seis jóvenes titanes, mientras que los dos novios se fueron. – Al fin.

– Star lo siento por haberte cubierto la boca. – se disculpo el novio maravilla.

– Esta bien novio Robin, por poco y les digo la verdad acerca de Pigeon. – comento Starfire.

– Bien ahora si vamos a desayunar. – dijo felizmente Chico Bestia.

– Pero si nosotros ya acabamos de desayunar Bestita. – respondió el mitad androide.

– Yo me refería a mí y a Pigeon. – indico el chico verde. – Pigeon ¿quieres que te traiga el desayuno en la cama?

– ¿Chico Bestia eres o naciste con problemas de idiotez? Pregunto sarcásticamente la chica gótica.

– Raven no seas grosera por favor. No será necesario Chico Bestia, es más he decidido desayunar en el living. – dijo con tranquilidad y seguridad la chica arquera mientras sonreía de manera cálida.

– ¿Qué? ¿Acaso estas loca Pigeon? Te acabas de enfrentar de enfrentarte con el malnacido de Slade y ese maldito te causo mucho daño. – le llamo la atención Raven a su gemela.

– Oh, por favor no exageres hermanita además tu puedes sanarme con tus poderes de sanación. – canturreo la joven arquera mientras miraba divertidamente a su hermana.

– Pigeon tiene mucha razón Raven, nadie más que tu tiene poderes de curación. – agrego el metamorfo pero luego recibí una mirada asesina de parte de su compañera.

– Mejor tú cállate Chico Bestia. – respondió con molestia la joven gótica. – Y en cuanto a ti Pigeon más te vale que no te muevas.

Raven comenzó a curar a su gemela mientras con una luz azul que salía de sus manos, poco a poco Pigeon fue recuperando la movilidad de su cuerpo; una vez ya recuperada los chicos junto con las gemelas se fueron al living para que Pigeon, Raven y Chico Bestia pudieran desayunar algo. El metamorfo le preparo un coctel de frutas a la chica arquera mientras que le preparaba a ella y a Raven un poco de té; el chico verde se preparo un omelet de tofu y se sirvió un vaso de leche de tofu. Cuando la tetera comenzaba a silbar el joven titán verde vertió el agua caliente en las tazas de porcelana donde estás tenia ya los sobrecitos de té. Una vez que los tres titanes comieron y bebieron sus alimentos; los otros titanes miraban felices a sus dos compañeras; Raven y Pigeon. Cuando terminaron de desayunar Chico Bestia decidió lavar los trastes de sus dos compañeras y las de él, cosa que dejo a lo jóvenes héroes –a excepción de Pigeon– confundidos. Las dos jóvenes gemelas se fueron a sentar en el sofá mientras que la chica cuervo comenzaba a leer un libro –que ni siquiera se donde ella lo saco– mientras tanto la joven arquera miraba la televisión junto con Cyborg viendo el maratón de "Mentes Criminales" (N/A: Me encanta mucho este programa). La joven titán violinista-arquera comenzaba a cansarse y a la vez ya le daba sueño, cerro por un momento los ojos mientras que de inmediato el sueño la invadió. Raven –quien aun se encontraba leyendo– sintió un peso sobre sus piernas, al principio pensó que era Chico Bestia quien se había transformado en gato para dormir en sus piernas. Cuando retiro su vista de su lectura y alzo un poco la voz en un tono molesto, se detuvo en ese instante cuando miro a la persona quien estaba en sus piernas; era su gemela. Cyborg, Robin y Chico Bestia comenzaron a sudar frio mientras que Starfire miraba con ternura y alegría a las gemelas. La joven gótica al ver a su hermana dormida en sus piernas comenzó a recordar cuando ella solía dormir en el regazo de Arella mientras le cantaba su canción favorita, retiro con cuidado algunos mechones del cabello del rostro de Pigeon. Parecía más o menos una copia exacta de su madre, si no fuera por su tono de piel gris ya tendría una copia exacta de Arella. Cyborg se levanto del sofá mientras colocaba las piernas de la joven para que se sintiera más cómoda. Todos miraron con ternura el cariño que Raven le transmitía a su hermana gemela, en todos sus años viviendo como una familia por fin los chicos ven a su compañera verla feliz y sonriente; cosa que a Chico Bestia le causaba un poco de envidia que Pigeon sea la única quien le pueda sacar de vez en cuando una sonrisa de su amiga, pero a la vez estaba agradecido con ella porque por fin podía ver una sonrisa llena de alegría y calidez en el rostro de su compañera. Cyborg llamo la atención de Robin y de Chico Bestia haciendo que este par reaccionaran confundidos, el mitad androide se le acerco a sus oídos mientras le susurraba lo que tenían que hacer. Ambos titanes asintieron mientras se iban dirigiendo hacia la puerta del living, miraron por última vez a sus dos compañeras quienes se encontraban demasiado tranquilas en ver a Pigeon dormida; unas sonrisas aparecieron en sus rostros mientras salían en ese momento del living. Raven fue la única que se percato de eso pero ni siquiera le dio la menor importancia, estaba tan distraída en ver a su hermana ya sana y salva después de aquella terrible pelea que tuvo con Slade. Starfire miro con tranquilidad a sus dos compañeras mientras que una sonrisa de felicidad y llena de cariño se poso en sus labios, la verdad la joven princesa tamareana le tenia un poco de envidia a Pigeon y a Raven, si como lo leyeron la tamareana le tenia envidia a esas dos. ¿Por qué? Simple porque la joven titán gótica se preocupaba por el bienestar de su hermanita y además de eso la joven arquera también le preocupaba de lo que le sucedía a su gemela. Sin duda alguna ellas dos si que eran buenas hermanas preocupándose y protegiéndose una de la otra.

Raven levanto la cabeza de su gemela cuidadosamente de sus piernas mientras se levantaba del sofá, dejo cuidadosamente en el lugar donde la chica cuervo estaba mientras retiraba algunos mechones del rostro de su hermana. Starfire miro con ternura a Pigeon, ella se imaginaba ver a su compañera gótica en esa forma de "Bella Durmiente". La tamareana y la azariana decidieron retirarse del living para que la joven arquera descansara, ya que después de aquella pelea que tuvo con el ciclope de Slade; la joven gemela azariana perdió mucha energía. Cuando ambas chicas salieron del living decidieron ir en cada quien a sus habitaciones, justamente cuando ya se iban escucharon un raro ruido en el pasillo donde se encontraba la habitación de Chico Bestia y la de la joven gótica. Se miraron confundidas mientras que decidieron averiguar que fue lo que había ocasionado ese estruendo, corrieron hasta el lugar donde habían escuchado ese ruido, doblaron una de las esquinas de los pasillos y cuando llegaron al lugar se encontraron con la puerta de una habitación (N/A: Enserio no me digan). En fin se miraron confundidas las dos chicas titanes mientras que en ese momento Raven fue la primera en actuar, abrió la puerta mientras que esta se deslizaba automáticamente. En eso un olor a pintura fresca inundo las fosas nasales de las dos heroínas, ellas miraron confundidas a sus compañeros; quienes se encontraba decorando las paredes de la vacía habitación de hermosos lirios y orquídeas.

– ¿Se puede saber que están haciendo? – pregunto incrédula la joven gótica.

– Umm… nosotros estamos… estamos… – Robin trato de hablar pero al ver la mirada seria de su compañera de capucha azul no pudo.

– Estamos decorando la habitación de Pigeon. –respondió Chico Bestia pero en ese momento sus dos compañeros lo miraron fulminante.

– Chico Bestia. – gritaron furiosos los dos titanes.

– ¿Con que esta era la sorpresa que le van a hacer a Pigeon eh? – pregunto curiosa Starfire mientras ponía una sonrisa del gato rizón.

– Si, pero por favor no le vayan a decir ninguna de ustedes de esta sorpresa a Pigeon. – comento Cyborg muy seriamente a sus compañeras.

– ¿Les ayudamos en algo? – pregunto emocionada la tamareana mientras que su mirada estaba llena de emoción.

– Umm… Star yo creo que… – en ese momento el joven maravilla fue interrumpido por su novia.

– ¿Es que acaso no quieren nuestra ayuda? – en ese momento la joven titán alienígena puso la mirada del gatito del Shrek cosa que a Robin no pudo evitar de decir un "no".

– Eh… esta bien tu ganas Star. – dijo rendido el joven maravilla. – ¿Raven nos ayudas?

– Prefiero seguir viendo a mi hermana, ya saben después del enfrentamiento que tuvo con Slade estuvo bastante mal. – respondió con tranquilidad la joven gótica. – Además ustedes no quieren que Pigeon se entere de su sorpresa ¿Cierto?

– En ese caso, Raven tienes mucha razón. – comento el Chico Bestia. – Digo es mejor que distraigas a tu hermana menor para que no levantemos sospechas.

– Si ustedes lo dicen. – respondió en un tono aburrido la joven gótica mientras salía de la nueva habitación de Pigeon.

– Llamare a la mueblería para saber si ya consiguieron la cama dosel. – dijo Cyborg mientras que llamaba desde su brazo la mueblería.

Una vez que los tres jóvenes los cuatro jóvenes comenzaron a lo que estaban haciendo, algunos de ellos comenzaron a idear donde podrían las cosas de la nueva integrante de su futura recamara. Cyborg parecía un poco desesperado ya que no podía conseguir ningún tipo de mueble que la chica arquera le describió hace poco, esto hizo que al pobre mitad androide se rindiera mientras que una mirada de decepción había aparecido en su mirada. Starfire consolaba a su fiel amigo diciéndole que no se preocupara que muy pronto todo eso se fuera a solucionar. Chico Bestia salió de la futura recamara de Pigeon mientras iba a averiguar como estarían Raven y su gemela. Robin también se fue a consolar a su amigo junto con su novia para darle un poco de ánimos. Después de un rato de darle los ánimos al joven titán mitad androide comenzó a ayudarles a sus demás compañeros a decorar la blanca pared de la habitación con aquellos toques de lirios y orquídeas. Poco a poco los tres jóvenes iban decorando de aquellas hermosas decoraciones en la pared y una vez que ellos terminaron miraron con satisfacción, felicidad y orgullo la obra maestra de la habitación. Robin se dirigió a las ventanas mientras las abría de par en par dejando que la fresca y agradable brisa entrara a la habitación. Los tres héroes sonrieron de par en par mientras salían de la habitación y una vez que salieron Cyborg colocó un letrero de papel de color blanco –del cual no se de donde lo saco– en la puerta de metal mientras que este decía con letras negras "Por ningún motivo pase". Se retiraron de l puerta felices mientras decidieron ir al living a comer algo para recuperar sus fuerzas.

Mientras tanto con Chico Bestia, una vez que él salió de la futura habitación de Pigeon se dirigió al living –obvio que ya saben para que– mientras que en ese momento comenzaba a recordar lo que había pasado en la enfermería. Jamás y digo jamás en la vida del joven metamorfo había visto de esa manera a su compañera; su mirada de culpa, tristeza y odio hacían que el corazón del chico verde le doliera. No era la primera vez que la veía de esa forma, no, desde el día en que él y sus compañeros descubrieron la verdad de Raven, en que ella seria la portal para liberar a Trigón; el metamorfo siempre la veía triste, asustada y a la vez llena de rabia. Pero en este caso con la de su hermana gemela era mucha más diferente a cualquier otra cosa, era como si Raven muriera poco a poco al ver a su gemela lastimada y además que estaba a punto de morir. Chico Bestia sintió un vuelco en corazón y a la vez un retorcijón en la boca del estomago cuando recordó lo que Raven le había dicho en la enfermería, el metamorfo sabia muy bien lo que Raven había sentía en esos momentos, lo sabia muy bien. Porque él también había pasado un momento así como la de su compañera pero… no, no era nada parecido a lo de Raven o lo de Pigeon, él suyo era mucho más diferente. Ellas estaban juntas y él no tenia nada y a nadie en ese momento. Unas lágrimas escaparon de sus tristes y dolidos ojos esmeraldas al recordar aquel evento en él que su vida había cambiado para siempre. Cuando Chico Bestia llego a la puerta del living se seco de aquellas traviesas lagrimas y a la vez dejo escapar un largo suspiro agudo, abrió las puertas para luego entrar en el lugar, noto que su compañera de la capucha azul se encontraba en la barra de la cocina mientras disfrutaba de un buen té de hierbas y a la vez que leía un libro que su gemela le había regalado. Raven había presenciado en ese momento al chico verde en la entrada del living, escucho los pasos de su compañero dirigiéndose hacia ella; cosa que a la joven gótica comenzaba a ponerse nerviosa y a la vez irritada. En ese instante ella comenzó a suplicar que su compañero no la molestara con sus aburridos e inmaduros chistes, ya que la chica cuervo no tenia ganas de escuchar a nadie, ni mucho menos cuando ella estaba leyendo. Escucho a un lado que una de las sillas fue arrastrada causando un molesto ruido, frunció el ceño cuando miro de reojo al Chico Bestia sentarse a un lado de ella, solamente le hacia faltaba que él le dijera un chiste y así arruinarle su momento de lectura; es lo que la chica de la capucha azul pensaba.

– ¿Cómo se encuentra Pigeon? – pregunto Chico Bestia a su compañera sobre la salud de la nueva titán.

– Mira Chico Bestia no quiero escuchar en este momento tus tontos… ¿Qué dijiste? – pregunto con incredulidad Raven sin imaginarse de que su compañero le preguntaba.

– ¿Qué como se encuentra Pigeon? – pregunto en un tono cansado y a la vez preocupado el metamorfo.

– Ah, pues… aun no a despertado y… veo que aun se encuentra algo agotada. – respondió con timidez y preocupación la chica cuervo.

– Espero que se recupere pronto. – dijo el joven titán verde a su compañera.

– Si. – murmuro tristemente la joven gótica mientras que el metamorfo noto en su mirada tristeza, dolor y enfado.

– No te culpes a ti misma Rae, al menos gracias al cielo tu hermana sigue con vida. – comento el metamorfo mientras le colocaba una mano sobre el hombro de su amiga.

– Si… aunque era mi deber protegerla… ya es la segunda vez fracaso como hermana mayor. – se dijo así misma Raven mientras que la mirada del joven chico verde mostraba confusión.

– ¿A que te refieres con eso? ¿De que es tu segunda vez que fracasaste como hermana mayor? – pregunto confundido y preocupado el Chico Bestia.

– Nada… mejor olvida lo que dije. – respondió con molestia y aburrición la joven gótica. – Sera mejor que me vaya a meditar.

– R-Raven espera. – elevo la voz el metamorfo mientras que de la nada había tomado de la muñeca de la chica cuervo. – ¿Por qué cada vez que intento conversar contigo siempre tratas de evadirme?

– Chico Bestia suéltame. – dijo Raven algo nerviosa ¿Algo? Yo lo dudo hasta la voz le temblaba de los nervios.

– No te soltare hasta que me respondas bien, Raven. – respondió con seriedad Chico Bestia. Y vaya que lo hizo porque en ese momento había sorprendido a Raven.

– Y-yo… yo… ¿Por qué te la tengo que dar? – trato de sonar seria y fría como de costumbre pero lamentablemente no le salió.

– Porque me preocupo por ti. – comento el chico verde mientras que una pobre titán gótica comenzó a ponerse roja pero roja que dejaba atrás a los tomates al escuchar lo que había dicho su compañero, en ese momento el joven verde continuo. – Digo… eres mi mejor amiga… y…. umm… los mejores se preocupan por sus amigos.

– Ah… – trato de hablar la joven titán oscura pero después de escuchar aquellas palabras de su compañero se desilusiono tanto. – Ya veo solamente me ve como una amiga, pero… ¿Por qué razón él me beso?

– Rae ¿estas bien? – pregunto preocupado Chico Bestia mientras veía a su compañera ida.

– ¿Por qué me duele mi corazón? ¿Qué esta punzada que tanto me molesta? – pensó Raven sin prestar atención a las palabras de su compañero.

– Raven. Hola hay alguien allí, ¿Rae me estas escuchando? – trato de llamarle la atención a su amiga pero ella ni siquiera se musito o dijo palabra alguna. – Raven que te pasa contéstame por favor.

– Eh? ¿Qué sucede porque están gritando? – contesto con una frágil y somnolienta Pigeon mientras miraba a su amigo y a su hermana a la vez que se tallaba uno de sus ojos.

– Pigeon algo le pasa a tu hermana. – grito asustado el metamorfo a su compañera.

– ¿Qué?! – exclamo la joven arquera mientras se levanto del sofá para luego reunirse rápidamente con su compañero y su hermana, quien en ese momento volteo bruscamente a su gemela mientras le llamaba desesperada y preocupadamente. – Raven ¿Estas bien? ¿Te ocurrió algo?

– Eh? ¿Pigeon? – dijo algo confusa la gemela mayor mientras miraba a su hermana algo ida.

– Ah, gracias a Azar. Raven nunca vuelvas a hacer eso. – respondió la gemela menor a su hermana con una voz aliviada pero su mirada estaba llena de preocupación.

– ¿Qué no vuelva a hacer que? – pregunto confundida Raven, mientras que unas gotas estilo anime aparecieron en las nucas de las victimas.

– Nada olvídalo, lo importante es que nada te paso. – dijo la arquera mientras dejaba escapar un suspiro de alivio. – Ya todo esta bien Chico Bestia.

– Que bueno, la verdad es que ya iba a salir corriendo en pedir ayuda a los chicos. – comento aliviado el metamorfo. – Pero la verdad es que bueno de que estés aquí Pigeon… digo si no estuvieras aquí en este momento no sabríamos si los chicos no harían reaccionar a Rae.

– ¿Cuántas veces tengo que decirte que no me llames Rae? – gruño Raven mientras comenzaba a fruncir su ceño.

– ¿Qué? ¿Y por qué no le dices también eso a tu hermana? Digo ella también te dijo Rae. – se quejo Chico Bestia mientras mostraba una tristeza fingida estilo chibi.

– Tal como lo dijiste porque ella es mi hermana, y además… porque ella fue la primera quien me llamo así desde pequeñas. – respondió en un tono molesto pero a la vez fue cambiándolo en un tono tranquilo y a la vez ¿nostálgico?

– Rae. – susurro Pigeon en un tono preocupado y a la vez cariñoso.

– Ya veo. – se quedo perplejo el metamorfo mientras veía a su compañera de capucha azul con un leve sonrojo en sus mejillas. – Ya entiendo es por esa razón que a Raven nunca quiso que le llamaran Rae… por el recuerdo a su hermana. Me pregunto ¿Qué ocurrió aquel entonces con Raven y su hermana?

– Uh? ¿Estas bien Chico Bestia? – pregunto confundida la joven arquera a su compañero.

– Eh? Ah, si no te preocupes estoy bien. – respondió con nervosismo Chico Bestia mientras reía nerviosamente.

– ¿Estas seguro? – pregunto curiosa mientras acercaba su rostro con el del joven, cosa que a él le causo un gran rubor en sus mejillas.

– S-si, en verdad estoy bien Pigeon. – dijo nerviosamente el joven titán verde.

– Ejem… Pigeon quiero que vengas a mi habitación, tengo que hablar contigo muy seriamente. – comento Raven en un tono molesto a la vez que se le aparecía un tic en su ojo izquierdo.

– Esta bien Raven, nos vemos luego Chico Bestia. – dijo la joven arquera en un tono alegre mientras le dedicaba una sonrisa amistosa al chico verde.

– Umm… s-si. – tartamudeo nervioso al sentir una presencia maligna y oscura detrás de él, miro a sus dos compañeras retirarse del living dejándolo completamente solo, pero con una gran duda y confusión en su cabeza. – ¿Por qué Pigeon no actúa de forma fría y seria como Rae?... mejor ni lo recibo ya tengo suficiente con Raven que no quiero tener a otra copia de ella pero peor.

Mientras tanto Pigeon y Raven caminaron hasta la habitación de la joven gótica, la joven arquera miro de reojo a su gemela con su ceño fruncido –y eso que aun tenia la capucha puesta– dejo escapar un suspiro mientras intentaba sacar un buen tema que no le molestara a su hermana, aunque no conocía los gustos de su hermana o de las platicas sentía que una parte de ella sacara lo mejor de su gemela. Raven miro de reojo a su hermana menor mientras que ella se mordía el labio inferior nerviosamente, dentro de la cabeza de Raven Felicidad y Afecto/Amor comenzaron a decir cosas como "que linda es nuestra hermanita", "parece que no ha cambiado nada" o "Raven a la otra protege a nuestra pequeña hermanita". La joven gótica comenzó a suspirar irritadamente mientras se masajeaba las sienes para calmar el dolor de cabeza que le causaban sus emociones, mientras tanto Pigeon miro confundida y con preocupación a su hermana. Una vez que ambas gemelas llegaron entraron a la habitación, Pigeon miro a su alrededor viendo cada rincón de la recamara de su hermana, Raven le indico a su hermana que se sentara en la cama con una voz fría y seria; cosa que a la chica arquera le causo le tristeza por como le había hablado su hermana. La chica se sentó tal como le pidió su gemela mientras tanto que la chica gótica se quito la gorra de su capucha mientras miraba a su hermana menor de una manera fría, seria y a la vez un poco de dolor.

– Se lo que me vas a decir Raven. – dijo Pigeon con una voz triste pero tranquila mientras miraba con tristeza el suelo.

– ¿Enserio? – respondió con enfado Raven. – Que bien que lo sabes Pigeon. ¿SE PUEDE SABER POR QUÉ DEMONIOS TE ENFRENTASTE CONTRA SLADE, SIN NI SIQUIERA COMUNICARTE CON NOSOTROS?

– En realidad… yo no quería enfrentarme contra ese sujeto Raven. – comento con tranquilidad la arquera sin ni siquiera mirar a su hermana.

– PERO LO HICISTE. – grito la joven gótica mientras que su voz podía escucharse en todo la torre. – ¿QUÉ ACASO NO PENSASTE? ESE MALDITO MAL NACIDO TE PUDO DEJAR MUCHO PEOR… O… TE PUDO HABER…

– Asesinado. – termino lo que la chica oscura no pudo decir, la gemela de traje blanco levanto poco a poco su vista mientras que su mirada se dilato un poco al ver a su hermana entre lagrimas. – Lo siento… y tienes razón nunca debí enfrentarme a aquel sádico si ni siquiera saber sus intenciones.

– Pigeon. – Raven trato de hablar pero cada vez que lo intentaba su voz se entrecortaba debido a que sentía como si tuviera un nudo en su garganta.

– Ni se te ocurra Raven, ni si te ocurra decir que no lo sienta… la única culpable aquí soy yo. – respondió con una voz frágil y perdida Pigeon mientras volvía a ver el suelo de una manera ida y sin sentimiento alguno. – Tal vez la razón por la que quería enfrentarme a Slade era porque… quería demostrarme a mi misma que sirvo para algo o simplemente porque quería descargar toda mi furia. ¿Qué tontería no? Casi arriesgo mi propia vida por un tonto capricho mio… no merezco llevar el apellido Roth ni mucho menos ser la menor o la hija de Arella.

– ¡Cállate! – elevo la voz Raven pero esta vez diferente, sonaba algo como dolida. Pigeon elevo su rostro mientras miraba con tranquilidad a su hermana.

– ¿Por qué me callas? Si lo que digo es la verdad Rae, nunca debí haber nacido para empezar. – comento con tranquilidad la joven arquera. En ese momento un fuerte sonido seco retumbo en la habitación, la chica del atuendo blanco se había quedado en shock mientras se llevaba una sobre su mejilla izquierda, la cual había quedado completamente roja. Miro a su hermana con sorpresa mientras que ella estaba roja de la rabia mientras que sus lágrimas seguían cayendo de sus ojos amatistas, entonces fue allí cuando Pigeon se dio cuenta de que ella había sido abofeteada por su gemela.

– ¡Cállate! ¡No digas tonterías, cállate! – grito con una voz quebrada la joven titán gótica mientras que todo su cuerpo comenzó a temblarle del coraje.

– M-me g-golpeaste. – comento Pigeon con una voz de sorpresa y a la vez confundida, mientras que su mano seguía en su mejilla.

– ¡Claro que te golpeé y te lo mereces! – grito aun más enfadada Raven hacia su hermana, sin importarle lo que le había hecho a ella. – ¡Dices estupideces que me sacan de mis casillas, ¿Es qué acaso no sabes como siento cuando escucho a alguien hablar así? Pues te lo diré me da tanto coraje que tengo que golpearlos o hacerles daño para que entren en razón, me da coraje Pigeon… tristeza y dolor también… escucharlo de ti hace que algo en mi interior se derrumbe y comience a dolerme… he sufrido estos catorce años con la… esperanza… de que nos volviéramos a rencontrar aunque sea… por unos segundos o en la próxima vida… yo… yo no me arrepiento de tenerte como hermana Pigeon… la verdad… la verdad es que… estoy feliz… feliz de tenerte como mi hermana… aunque estuvimos tan poco tiempo en estar juntas en Azarath… siempre estuviste allí… apoyándome y hacerme tan siquiera feliz… yo en verdad… no quiero perderte… Gigi.

– Raven… lo siento… en verdad lo siento. – dicho esto, Pigeon se levanto de la cama mientras abrazaba y a la vez consolaba a su hermana. – Realmente lamento haber dicho esas palabras… no se en verdad lo que me paso… perdóname.

– Tuve miedo… en verdad tuve miedo de que fueras a… morir. – respondió Raven en un tono amargo y lleno de dolor en la ultima palabra, mientras que ella abrazaba con fuerza a su gemela como si temiera que ella se volviera a ir. – No quiero que salgas lastimada o que te separen otra vez de mí…

– No pasara… lo prometo. – dijo la arquera en un tono tranquilo y lleno de cariño mientras se separaba de su hermana mayor.

– Perdón por haberte bofeteado. – dijo la titán gótica en un tono avergonzada y a la vez tranquilo.

– Me lo merecía, es más, ni me quejo porque me hiciste reaccionar. – respondió la chica del atuendo blanco mientras le dedicaba una sonrisa burlona y cálida a su gemela.

– Tonta. - murmuro Raven en un tono cariñoso y a la vez gentil mientras le golpeaba levemente en la frente de su gemela con sus nudillos chocándolos contra su chacra. – Lamento haberte ofendido Pigeon.

– Lo hecho, hecho esta Rae… tu también perdóname por haber lastimado tus sentimientos. – comento Pigeon en un tono tranquilo y dulce mientras le sonreía a su hermana con una sincera y leve sonrisa.

– Disculpa aceptada. – respondió la gemela de capucha azul. – ¿Te parece bien si salimos a tomar un poco de aire fresco?

– Si. – dijo la gemela de traje blanco mientras sonreía alegremente.

– Esta bien… una cosa Pigeon. – agrego la titán gótica a su hermana mientras que ella la miraba con cariño y a la vez confundida. – Ni una palabra de lo que platicamos a los chicos ¿De acuerdo?

– Umm… sobre de eso Raven… no te vayas a molestar con ellos por favor. – dijo algo nerviosa la joven arquera mientras mostraba una mirada de pena y nerviosa, cosa que a Raven le preocupo.

– ¿Por qué lo dices? – pregunto la joven gótica confundida, Pigeon se le acerco a su oído mientras le comenzó a susurrarle.

– Ellos ya lo saben. – dicho esto la mirada de la joven titán oscura se dilato de más mientras que fue cambiando a una mirada siniestra y molesta. – Ellos están detrás de la puerta en este momento… bueno en realidad hace unos minutos… y además en el ducto de aire creo que hay una cámara.

– ¿Una cámara? – dijo con incredulidad Raven mientras miraba el ducto con su ceño fruncido. – Cyborg.

– Umm… ¿R-Raven? – replico nerviosamente Pigeon a su hermana mientras que una gotita de sudor comenzó a bajar de su nuca.

– Pigeon, quédate aquí. – gruño la joven titán gótica mientras se dirigía hacia la puerta, en ese momento cuando la abrió los cuatro titanes cayeron debido a que ellos estaban muy pegaditos en la puerta, mientras que unas gotitas de sudor cayeron de sus nucas al igual que la gemela de Raven. – Se puede saber… ¿POR QUÉ NOS ESTABAN ESPIANDO?

– Fue culpa de Chico Bestia. – dijeron al unísono Robin y Cyborg mientras señalaba a su compañero.

Traidores. – pensó molesto el metamorfo.

– Amiga Raven es que… – pauso por un momento Starfire mientras miraba con pena y con nervios a su amiga quien parecía no estar tan contenta que digamos.

– ¿Es que qué? –gruño molesta la joven gótica mientras que su aura oscura cubría todo cuerpo como si fueran llamas.

– Raven tranquila. – hablo su gemela con una voz tranquila que como por arte de magia calmo la ira de su hermana y detuvo el miedo de sus compañeros. – ¿Chicos por qué nos estaban espiando?

– umm… es que bueno… nosotros… lo sentimos. – respondió nerviosamente el líder de los titanes mientras que su rostro ya le ganaba a los jitomates.

– Disculpa aceptada pero… esa no es la respuesta que quería escuchar Robin, ¿Por qué nos estaban espiando? – volvió a preguntar Pigeon pero esta vez con una voz seria, que había dejado con sorpresa a los cinco titanes.

– Pues veras… – justamente cuando el chico maravilla iba a hablar Cyborg lo interrumpió en ese momento.

– Lo que Robin quiere decir es que… escuchamos los gritos de Raven y pensábamos que nuevamente Bestita se había metido en un problema con Ravencita. – unas gotas de sudor se les colgaron en las nucas de Raven y Pigeon.

Ni eso me la creo yo. – pensó la chica arquera mientras miraba con tranquilidad y calidez a sus compañeros. – Ya veo, aunque tengo una duda.

– ¿Cuál es amiga Pigeon? – pregunto confundida Starfire a su nueva compañera.

– ¿El por qué Cyborg y Robin culparon a Chico Bestia diciendo que fue su idea de espiarnos? – pregunto la gemela de Raven mientras sonreía y miraba juguetonamente a sus compañeros (Robin, Cyborg y Chico Bestia) quienes tenían en ese momento unas gotitas de sudor y a la vez un sonrojo en sus mejillas.

– Vaya si que eres demasiado atenta hermanita. – comento Raven a su gemela en un tono orgulloso y ¿divertido? – Ya hasta se me había olvidado esa parte.

– Jajaja, siempre estoy atenta a lo que uno dice Raven. Y en cuanto a ustedes chicos es de mala educación espiar o escuchar las conversaciones de los demás, espero que no se vuelva a repetir ¿de acuerdo? – dijo Pigeon en un tono divertido con una pisca de seriedad y amenazadora, cosa que había dejado a los cuatro espías temblando del miedo por el rostro sereno de la joven titán arquera que además sonreía de manera fría.

– S-si como tu digas Pigeon. – dijeron al unísono los cuatro chismosos titanes mientras se abrazaban del miedo que en ese momento tenían.

– Bien eso quería oír, ahora si me disculpan les sugiero que se vayan en este momento por favor ¿Si? – los cuatro titanes asintieron mientras corrían por sus vidas después de escuchar la voz de su nueva compañera en un tono de ultratumba y a la vez un poco de gentiliza en ella.

– De verdad si que me dejas sorprendida hermanita, ¿Quién hubiera creído que esa vocecita "dulce" tuya dejaría a los cuatro valientes titanes huyendo como almas que se el diablo. – comento con burla la chica gótica mientras que soltaba una risa divertida.

– Que se le puede hacer hermana, si uno no controla las mañas de las personas ellos seguirán haciendo lo que no deben de hacer. – respondió la violinista-arquera en un tono triunfante y orgullos mientras le sonreía divertidamente a su hermana.

– Si pero no quiero que tu me quites el puesto de "¿Quién controla a los chicos de la torre?" Pigeon. – dijo aun más con burla Raven a su hermana gemela.

– Descuida no te lo quitare, es más, eso no va conmigo… yo más bien preferiría conmigo misma "nunca te metas con Pigeon" o "detrás de una inocente golondrina se encuentra una astuta palomita". – respondió divertidamente Pigeon mientras dejaba escapar una risa traviesa.

– ¿"Detrás de una inocente golondrina se encuentra una astuta palomita"? – pregunto curiosa la joven titán cuervo mientras dejo escapar una risa. – ¿Eso que quiere decir?

– Secreto. – dijo juguetonamente la gemela de traje blanco mientras hacia la señal de "secreto" y a la vez que guiñaba su ojo derecho a su hermana divertidamente. – Bien yo iré a tomar un poco de aire fresco Raven, me avisas cuando este la comida ¿Si? Adiós.

– Oye espera. – exclamo la joven gótica a su hermana pero ella se había ido rápidamente dejando a una Raven sola en su habitación y además confundida por lo que había pasado con su gemela. – Creo que ella nunca cambiara, y me alegro que no haya cambiado nada en ella… Pigeon ¿Qué querrás decir con "detrás de una inocente golondrina se encuentra una astuta palomita"?

Mientras tanto en una bola de cristal aparecía Raven muy confundida, dos siluetas oscuras comenzaron a ver a la chica. La primera silueta estaba sentada en una posición de loto mientras movía con gracia sus manos alrededor de la esfera, haciendo que esta la imagen cambiara y en esta aparecía Pigeon sentada mientras miraba relajada la ciudad y el mar. La segunda silueta miraba con agrado y satisfacción a la joven arquera, aquella silueta comenzó a hincarse hasta quedar a la altura de la esfera de la bola de cristal.

– Muy pronto serás mía Pigeon. – susurro la voz de un hombre mientras que en esta mostraba un tono ronco y lleno de deseo y lujuria.


Robin: Y aquí terminamos por hoy el capitulo.

Starfire: Esperamos que les haya gustado ˆ-ˆ

Cyborg: No se les vaya a olvidar comentar ;D

Pigeon: Los esperamos en el siguiente capitulo.

Raven: Ya párenle a su rollo.

Pigeon: Que cruel eres Rae.

Raven: La verdad es que ya me están sacando mis casillas.

Starfire: ¿Qué te sucede amiga Raven?

Cyborg: Debe estar en sus días Starfire.

Raven: ¡Cállate Cyborg!

Cyborg: Lo ves.

*Aparezco en la computadora Titán*

Queen-Werempire: *Con una voz ronca, si se preguntan es porque ando enferma -.-'* Hola chicos.

Starfire: ¡Amiga Queen-Werempire! ¡Que bueno de que verte y… ¿Por qué hablas de esa forma Raven?

Queen-Werempire: Estoy… oca *se me desafinan las cuerdas vocales*

Robin: ¿Qué estas que?

Queen-Werempire: Que… etoy… *aclarándome la garganta* ronca.

Pigeon: Ay cielos, chicos esta ronca.

Cyborg: Queen-Werempire será mejor que no hables.

Queen-Werempire: Pero…

Robin: Nada de peros… ¿Dónde esta Chico Bestia?

*Aparece Chico Bestia detrás de mi con una taza de té*

Chico Bestia: Aquí tienes tu té Queen-Werempire.

Queen-Werempire: Gra... cias. *Comienzo a beber mi té*

Starfire: Amigo Chico bestia ¿Qué le paso a nuestra amiga Queen-Werempire?

Chico Bestia: Bueno es que tuvimos un cambio de clima acá en Venecia y Queen-Werempire enfermo… bueno solamente esta ronca y algo mormada.

Todos: Ya entiendo.

Cyborg: ¿Cuando regresan?

Chico Bestia: Bueno Queen-Werempire dice que dentro de tres días se quiere ir, pero yo le he sugerido que hasta que se recupere porque si no empeorara más su refriado.

Pigeon: Pues yo opino lo mismo que tu Chico Bestia.

Robin: Yo también.

Starfire: Y yo también.

Cyborg: Yo igual.

*Todos voltean ver a Raven, quien no a dicho ni un solo pio*

Chico Bestia: ¿Tu que dices Rae?

Raven: Argh, ya que. Lo que ellos dijeron

Robin: Bien entonces esta decidido, Queen-Werempire tu descansa y recupérate pronto.

Queen-Werempire: *Asintiendo* La verdad ya quiero estar con ellos T-T… Y también presentarles al nuevo integrante ˆ/ˆ.