Los Jóvenes Titanes: El Inicio (6ª Temporada)
*En un hotel cinco estrellas de Venecia*
Chico Bestia: Hola lectores en este momento mí querida escritora Queen-Werempire está enferma y me ha informado que yo tendré que suplantarla hasta que se mejore. *Siente un picoteo en la costilla izquierda y se voltea a verme* ¿Qué pasa Queen-Werempire?
*Le indico que se incline para susurrarle algo en el oído*
Chico Bestia: Oh, ya veo. *Se aclara la garganta* La escritora dice que no se preocupen ya que continuara ella narrando nuevas aventuras de los jóvenes titanes y por supuesto de mí el titán más sexy, inteligente, simpático, galán y… *Lo golpeo con la almohada en la cara* Auch! ¿Por qué me pagas Queen-Werempire?
*Saco una pizarra y comienzo a escribir*
Queen-Werempire: "Tampoco no te pases con eso Chico Bestia ¬_¬'"
Chico Bestia: Pero ¿Por qué me pegas? T-T
Queen-Werempire: "Bueno ya que Raven no está aquí, me pidió de favor a través de un mensaje electrónico que si tu comenzabas a decir tonterías tenia el derecho de golpearte ˆ-ˆ"
Chico Bestia: Eres cruel conmigo Queen-Werempire. *Se va en un rincón de la habitación mientras que un aura de tristeza lo envolvía* Ahora se porque no tienes novio. *Le pego con la lámpara en la cabeza* ¡Auch! ¿Otra vez? T-T
Queen-Werempire: "En primera tenme más respeto o sino cancelare este fic y a ver cómo le haces para escapar de la furia de todos los titanes. Y segunda no te metas en mi vida personal."
Chico Bestia: Pues que vida tan aburrida llevas Queen-Werempire. *Lo golpeo con el control remoto de la tv* ¡Auch! ¿Quieres dejar de hacer eso? Ò_Ó
Queen-Werempire: "Lo dejare de hacer cuando dejes de insultar mi vida privada"
Chico Bestia: Escritora abusadora *Oigan rimo XD*, me alegro de que estés enferma te lo mereces por ser… *le pego con un libro de Harry Potter (amo esta saga) de pasta gruesa en la cara hasta dejarlo noqueado*
Queen-Werempire: "Que quiera estar enferma no significa que también te pueda escuchar Chico Bestia ¬_¬#"
*Se abre la puerta de la habitación*
¿? – Ya llegue Queen-Werempire te traje tus medicinas. *mi misterioso chico se le colgó una gotita de sudor en su nuca al ver al Chico Bestia con varios chapetones y noqueado* ¿Umm… qué le paso a tu amigo?
Queen-Werempire: "Criticando la vida de la escritora T-T"
¿? – *Se me acerca y luego me abraza cariñosamente* No te me pongas mal mi pequeña escritora, porque si lo haces de aseguro que dejaras de escribir este maravilloso fic que tanto tiempo te ha costado en escribir.
Queen-Werempire: "Tienes razón, muchas gracias por animarme eres un amor ˆ-ˆ"
¿? – De nada mi pequeña escritora.
Queen-Werempire: "Me harías los honores por favor, se lo hubiera pedido a Chico Bestia pero como veras el pobre quedo muy mal XD"
¿? – Con mucho gusto, todo lo que mi hermosa y pequeña escritora desee lo hare. *mira al publico* Los Jóvenes Titanes no le pertenecen a mi querida Queen-Werempire. Espero que disfruten el capitulo.
Capítulo 12: Una sorpresa para Pigeon
Normal Pov:
3 Semanas Después
Las semanas pasaran muy rápido para los jóvenes titanes, después de una semana de recuperación –y de exageración de parte de los titanes– Pigeon volvió a sus entrenamientos que no pudo realizar debido al "encuentro" con Slade. Después de unas largas semanas sin tener ni tan siquiera una pelea contra el crimen los seis héroes se encontraban algo aburridos –bueno casi todos ya que Cyborg y Chico Bestia estaban felices de jugar con su nueva consola de videojuegos–. En ese momento Robin, Starfire, Chico Bestia y Cyborg miraron a las gemelas; Pigeon y Raven leyendo un buen libro, sin duda alguna los cuatro amigos se miraron entre si al recordar que su amiga de capucha azul había cambiado mucho las ultimas semanas –bueno de vez en cuando– después de que su gemela menor llego nuevamente en la vida de la joven gótica. Raven presencio las miradas de sus compañeros mientras que ellos les hacían señas de que ella se juntara con ellos, la joven titán oscura desvió su mirada para ver a su gemela –quien aun seguía entretenida en su lectura–, Raven cerro su libro no sin antes poner un separador en la página donde se había quedado. Se levanto del suelo mientras se dirigía con sus amigos, en cuanto a Pigeon dejo por un momento su lectura para ver de reojo a su hermana junto con sus amigos quienes le decían algo en el oído, una leve sonrisa apareció en sus labios mientras volvía a tomar su lectura, la joven arquera estaba tan entretenida una parte de la pagina en donde el personaje masculino le decía a su amada que se casara con él, la chica de la capucha blanca embozo una gran sonrisa al leer lo que la protagonista femenina le respondió un "si" a su amado. De pronto noto que su vista estaba siendo cubierta por una especie de tela, cerro su libro mientras lo dejaba en el suelo para dirigir sus manos sobre aquella tela.
– ¿Qué sucede? – pregunto confundida Pigeon mientras dejaba escapar una leve risa.
– Tenemos una sorpresa para ti amiga Pigeon. – respondió con alegría Starfire mientras ayudaba junto con Raven a la joven arquera a levantarse.
– ¿Una sorpresa? ¿Qué clase de sorpresa? – pregunto en un tono de emoción la gemela de Raven.
– Muy pronto lo sabrás. – respondió Robin mientras dejaba escapar una leve risa.
– Y que estamos esperando vamos a enseñarle a Pigeon. – dijo emocionado Chico Bestia.
Cuando los jóvenes titanes salieron junto con Pigeon y caminaron por los largos pasillos –donde se encontraban las dos habitaciones de Chico Bestia y Raven– hasta doblar la izquierda donde se detuvieron en ese momento. Dejando a una Pigeon demasiado emocionada por la sorpresa que sus amigos y su hermana le darían a ella.
– ¿Bien lista para la sorpresa Pigeon? – pregunto Cyborg en un tono alegre.
– Sí. – respondió algo nerviosa y a la vez emocionada.
– Muy bien a la cuenta de tres te quitaremos la venda. – comento el chico maravilla mientras que su compañera asentía, lo único que ella escuchaba fue como una puerta abriéndose para después que sus la guiaran hacia su sorpresa.
– Uno. – dijo Starfire.
– Dos. – dijo Chico Bestia.
– ¡Tres! – gritaron (a excepción de Raven) todos sus compañeros mientras que Raven le quitaba la venda a su gemela.
– Chicos… – murmuro la joven titán arquera mientras veía con sorpresa el regalo de sus compañeros. – ¿Esto se parece a…
– Bienvenida a tu nueva habitación Pigeon. – respondió Chico Bestia a su compañera.
Pigeon miro en cada rincón de su nueva habitación, las paredes estaban pintadas en un color crema mientras está estaba decorada con unos hermosos lirios y orquídeas, la cama parecía un poco al dosel de su antigua habitación en Thilandel, los muebles eran un estilo victoriano y por el ultimo miro la ventana que mostraba toda la ciudad junto al mar.
– ¿Y bien qué te parece Pigeon? – pregunto el mitad androide en un tono emocionado.
– Es… fantástico, es más, se parece tanto a mi habitación en Thilandel. Muchas gracias chicos, enserio gracias. – comento la joven gemela de capucha blanca a su equipo mientras le sonreía cálidamente, todos podían apreciar el brillo de los ojos de la joven mientras que su rostro mostraba una gran iluminación de alegría.
– No hay de que Pigeon. – dijo el metamorfo.
– Bueno lo hecho, hecho esta. – respondió Cyborg. – Ya sé, ¿Por qué no celebramos de que Pigeon ya tiene habitación nueva?
– Oh!, que gran maravillosa idea amigo Cyborg! – grito con alegría Starfire.
– No está nada mal. – comento Robin.
– Chicos. – la voz de Pigeon llamo la atención de sus amigos y de su hermana. – Umm… no les importa que yo… bueno…
– ¿Qué tu que amiga Pigeon? – pregunto la tamareana confundida mientras la miraba tiernamente.
– Umm… que yo… c-cocine. – murmuro con pena la joven arquera mientras miraba a sus compañeros confundidos.
– ¿Qué tu cocines? – pregunto confundido el chico maravilla.
– S-sí. – agrego con pena y timidez.
– Haber, haber, haber Pigeon ¿sabes cocinar? – pregunto con incredulidad el mitad robot a la gemela de capucha blanca mientras que ella asentía con timidez. – Umm… bueno si tanto deseas cocinar por nosotros no hay ningún problema.
– Muchas gracias. – dijo con emoción y alegría la arquera mientras que su rostro se ilumino y su sonrisa se agrando en una extrema felicidad, cosa que a los cinco titanes se asombraron por eso.
– Cada vez que Pigeon sonríe, me da una sensación de calidez… como la de… mamá. – pensó algo con nostalgia Robin al recordar un momento de felicidad con su madre.
– Pigeon se ve muy linda cuando sonríe. – pensó Chico Bestia mientras le agradaba aquella sensación de parte de su compañera.
– He visto durante estas tres semanas las sonrisas de Pigeon pero ninguna de estas se compara con la sonrisa que ahora estoy viendo… es como si… nos esta transmitiendo su felicidad y cariño hacia nosotros. – pensó con incredulidad y a la vez con cariño Cyborg al ver a su "pequeña hermanita" sonreír.
– Esa sonrisa… reconozco esa sonrisa, aquella sonrisa que tanto tiempo había extrañado estos 14 años. La sonrisa de felicidad y calidez de mi hermana… veo que aun conserva esa sonrisa después de tanto tiempo. – pensó con tristeza y a la vez con felicidad Raven mientras veía a su gemela con nostalgia.
– Bien ya que ustedes me dieron esta sorpresa, yo también les hare una con este almuerzo. – dijo positiva Pigeon mientras se retiraba de su habitación, dejando que sus amigos la miraran con incredulidad y a la vez con calidez. Antes de que ella se fuera hacia el living se detuvo en ese instante quedando frente a frente de sus compañeros. – Ah!, y una cosa más. Ni si les ocurra entrar al living ¿Lo prometen?
– Sí. – dijeron todos al unísono (eso también a Raven).
– Oye Pigeon y ¿Cómo vamos a saber si ya esta listo el almuerzo? – pregunto confundido el metamorfo mientras que sus compañeros (a excepción de Starfire) lo abuchearon.
– No sean malos con Chico Bestia. – dijo la arquera titán mientras le sonreía cariñosamente a su compañero verde, quien se ruborizo levemente. – Tú no te preocupes Chico Bestia, yo les avisare cuando termine.
– D-de acuerdo Pigeon. – tartamudeo el chico verde mientras que un gran rubor apareció en sus mejillas, que a que Raven le molesto demasiado.
– Bien yo ya me retiro, adiós. – dicho esto la joven titán arquera se retiró del lugar para ir al living.
– ¿Y bien ahora que hacemos? – pregunto el metamorfo.
– Que les parece si jugamos un rato al voleibol. – respondió el chico maravilla a su equipo.
– Me parece una buena Robin. – comento el mitad androide a su compañero.
– Y que estamos amigos esperando vamos. – grito con emoción la princesa de Tamaran mientras que todos comenzaron a dirigirse a la azotea, bueno a excepción de uno de ellos.
– ¿Raven vienes? – pregunto Chico Bestia a su compañera.
– Iré a mi habitación tengo que meditar. – respondió sin ganas Raven mientras se dirigía a su habitación, pero en ese momento el joven metamorfo se cruzó en su camino. (N/A: se transformo en ese momento) – ¿Chico Bestia podrías dejar de estorbar mi camino por favor?
– Raven ¿Por qué tratas de evadirnos? – pregunto preocupado el chico verde.
– Porque sí. – respondió secamente la joven gótica mientras esquivaba al joven metamorfo, pero en ese momento él la tomo de su antebrazo antes de que ella se fuera a su habitación. – Chico Bestia suéltame.
– No hasta que me respondas correctamente bien Raven. – dijo con seriedad Chico Bestia a su compañera mientras que ella lo miraba sorprendida, el joven titán al verla detrás de su capucha dejo escapar un suspiro de cansancio mientras la saltaba de su agarre. – Raven, la verdad es que yo ya no quiero pelear ni tampoco discutir contigo… es molesto y la verdad ya me esta aburriendo.
– ¿Enserio? – pregunto secamente mientras cruzaba sus brazos. – Vaya eso me sorprende de ti.
– Raven en verdad deja de actuar de esta manera. – suplico el joven chico verde en un tono cansado.
– ¿Qué deje de actuar? – pregunto confundida a su compañero. – Haber ¿De qué rayos estas hablando Chico Bestia?
– De esto… ambos sabemos que tú ya no eres la antigua Raven, ahora eres… una Raven diferente. – explico Chico Bestia a su amiga mientras que ella lo miraba con sorpresa. – Veras cambiaste Raven… y bueno… la verdad es que me agrada esta Raven. Desde que tu hermana llegó, he visto como tu cambio de humor poco a poco esta cambiando. Gracias a Pigeon, tú ya eres un poco más… abierta.
Silencio. Solamente el silencio comenzó a reinar en aquel pasillo donde se encontraban aquellos dos titanes. Raven no creía ninguna palabra de lo que había escuchado de la boca de Chico Bestia, su mente estaba totalmente en blanco mientras que ella lo miraba con incredulidad aquellos ojos verdes esmeraldas del muchacho. La joven titán gótica intentaba decir algo pero sus palabras se le atoraban en su garganta. Chico Bestia miraba con profunda atención la mirada amatista de la joven, se notaba tranquilo, ninguno de los dos hablo en ese momento. Pero lo único que quedó claro en ese momento es que no ellos dos no necesitaban de palabras solo bastaba solamente con su mirada, una mirada puede decirlo todo. Ambos dejaron escapar un suspiro de cansancio pero sin dejarse de mirarse uno al otro, en ese instante Raven rompió el hielo.
– Creo que… bueno… yo ya me voy a mi habitación.
–Si… claro… tu habitación. – dijo Chico Bestia en un tono de decepción pero no con Raven, sino con él mismo por no decir más.
– Gracias. – susurro en un tono dulce y tranquilo Raven haciendo que Chico Bestia la mirara con incredulidad y además con un leve rubor en sus mejillas. Fue lo ultimo que la joven titán le había dicho al joven metamorfo antes de desaparecer del pasillo.
– De nada, Rae. – murmuro lo más bajo que ni siquiera la joven gótica alcanzo a escuchar, una sonrisa llena de calidez y felicidad se posaron en los labios del chico verde mientras que él se dirigía con su demás amigos a jugar un rato en la azotea.
*Mientras tanto en el living*
Pigeon comenzó a cortar las verduras después de lavarlas mientras se concentraba en cada detalle de los cortes, una vez que termino de cortar las verduras, encendió la estufa mientras colocaba el sartén sobre la base para que el fuego comenzara a calentar el objeto. Aplico sobre el sartén un poco de aceite de oliva para después aplicar la verduras sobre de esta, saco de la nevera un paquete de carne roja para después quitar el plástico y sacar el alimento, corto en tiras gruesas la carne congelada mientras recordaba los pasos que sus antiguos instructores le enseñaron. Pigeon comenzó a recordar la primera que a ella le enseñaron como cocinar, una leve y tierna sonrisa apareció en sus al recordar ese hermoso y especial recuerdo en sus días que estaba en Thilandel.
FLASHBACK
Una Pigeon de alrededor de uno años (N/A: a esa edad me enseñaron a cocinar) camino tímidamente hacia la cocina del palacio mientras observaba con gran timidez y miedo a los cocineros reales, asomo su cabeza detrás de la gran puerta de mármol color crema mientras seguía observando a los cocineros como cocinaban aquellos exquisitos manjares, en especial los postres que ellos hacían para la hora del té. La pequeña Pigeon comenzó a olfatear el exquisito olor de la comida mientras sentía que su boca comenzaba a acumularse demasiada saliva y a la vez que su estomago empezaba a gruñirle del hambre que tenia. En ese momento no se había dado cuenta de que ella había entrado por completo a la cocina, hasta que una voz la saco de sus pensamientos haciendo que la pobre niña se asustara.
– ¿Qué estás haciendo pequeña? – era la voz de una mujer que sonaba dulce y a la vez confundida.
– L-lo... s-siento. – tartamudeo la pequeña mientras miraba con miedo a la mujer, temiendo que le dijera a la reina que estaba allí. – E-es q-que… y-yo…
– Sabes muy bien jovencita que no puedes estar aquí, te puedes hacer daño. – respondió la mujer en un tono cariñoso y llena de bondad a la niña, mientras que ella se incoó hasta llegar a la altura de Pigeon y después acariciarle la cabeza con delicadeza. – Si su majestad se entera que usted aquí no además nos llamara la atención a mis compañeros y a mí, sino que a usted también se lo hará.
– L-lo s-siento m-mucho. – tartamudeo con miedo Pigeon mientras que todo su cuerpo comenzó a temblar como si de un conejo se tratase. – P-por f-favor n-no le vaya a decirle a reina.
– No te preocupes no se lo diré. – comento la hermosa mujer mientras miraba con ternura a la pequeña; aquella mujer tenia tez aperlada, cabello azul celeste que le llegaba a la mitad de sus lomos, ojos grises, facciones angelicales, esbelta figura y su altura era de unos 1'68. – ¿Y dime por qué estas aquí? ¿No deberías estar en tus…
– Tenia curiosidad como hacían la comida… es que la verdad me gusta mucho como la preparan. – respondió ya algo tranquila la pequeña Pigeon mientras que un leve rubor aparecía en sus mejillas.
– Vaya, te agradezco mucho que digas eso… sabes se me acaba de ocurrir algo. – menciono la bella mujer mientras que la mirada amatista de la pequeña se alumbro cuando la mujer dijo lo siguiente. – ¿Por qué no me ayudas a cocinar los manjares para esta tarde?
– ¿Lo dice enserio? – pregunto emocionada Pigeon a la mujer de cabello celeste, mientras que ella asentía.
– Pero tengo una cosa que si te tengo que decir antes de que me ayudes con esto. – dijo divertidamente la joven mujer mientras miraba a la niña de cabello violeta. – Que la reina no se entere de nuestro pequeño secreto ¿Esta bien?
– ¡Sí! – grito emocionada y a la vez con un poco de seguridad la niña.
– Muy bien, ahora lo primero que tienes que hacer es lavarte las manos antes de cocinar. – dicho esto la mujer llevo a Pigeon a que se lavara las manos.
– ¿Cómo te llamas? – pregunto inocentemente Pigeon a la mujer.
– Mi nombre es Aquamarine, pero puedes decirme Aqua. – respondió Aqua a su nueva aprendiz.
– Oh!, que lindo nombre. – dijo Pigeon. – Bien en ese entonces, puedes llamarme Pigeon.
– ¿Qué? No yo no puedo hacer eso, si su majestad se entera de que no le digo su… – antes de que Aqua siguiera hablando Pigeon la interrumpió.
– No se enterara ya veras, es más, ahora es nuestro pequeño secreto. – cuando la pequeña de ojos de amatistas le menciono eso a su nueva maestra de cocina, todos pero todos los cocineros la miraron sorprendidas pero más Aqua. – Entonces ¿Qué te parece Aqua?
– Esta bien lo que usted desea… Pigeon. – respondió con cariño Aqua a la niña mientras que ella sonreía de oreja a oreja pero a la vez con calidez. – Bien ¿Qué estamos esperando? Vamos a cocinar.
– Sí. – chillo de alegría Pigeon mientras que ambas comenzaron sus clases de cocina.
FLASHBACK
Dejo el último recipiente de comida sobre la mesa, una vez que Pigeon vio que todo estaba listo no pudo evitar más que sonreír victoriosamente y a la vez llena de alegría. Se limpio el sudor de su frente con una toalla que estaba en la agarradera de la estufa, después de estar cocinando una hora y media por fin había terminado con éxito. Pigeon contacto a su gemela telepáticamente avisándole que la comida ya estaba hecha y que además avisara a sus demás compañeros, mientras tanto con Raven ella en un principio estaba algo ida después de que aquellas palabras que salieron de la boca de Chico Bestia la dejaron sorprendida, era la primera que vez que alguien o más bien él le decía algo así, la joven gótica dejo escapar un suspiro de cansancio hasta que de pronto la voz de su hermana cruzo inmediatamente por su mente avisándole de la comida y de que llamara a sus amigos para que se vinieran a comer. Dejo escapar un gruñido de molestia mientras que Raven salía de su habitación para luego utilizar su mantra hasta llegar a la azotea donde estaban sus compañeros que aun seguían jugando, la voz de Raven los saco de su entretenimiento en el juego mientras que ellos corrían velozmente después de escuchar la palabra "comida".
Cuando todos llegaron al living se quedaron en profundo shock, Pigeon los miro con tranquilidad a la vez que ella les sonreía con gracia y alegría. Los tres muchachos (Robin, Chico Bestia y Cyborg) comenzaron a caerles la baba al ver la deliciosa que en estaba sobre la mesa, Starfire miro con un brillo especial la maravilla de comida que su compañera y por el ultimo Raven estaba demasiado sorprendida al ver l gran talento de su gemela. En la mesa se podía apreciar el increíble y a la vez el delicioso manjar de la arquera; había toda una variedad de carnes con unas decoraciones asombrosas, ensaladas de frutas y de vegetales y además unos deliciosos y magníficos pastelillos con hermosos diseños franceses.
– ¿Pigeon hiciste todo esto tu sola o Raven te ayudo? – pregunto incrédulo Robin a su compañera.
– Jajaja, lo hice sola Robin. – respondió en un tono dulce y tranquilo Pigeon. – Bueno que estamos esperando vamos a comer.
– Sí. – dijeron al unísono los cuatro titanes emocionados.
– Pero antes ¿ya se lavaron las manos? – pregunto la arquera mientras mostraba un perfil de seguridad.
– Umm… nuuuuu. – comentaron Robin, Chico Bestia y Cyborg al unísono mientras miraban a su amiga.
– Bueno y que están esperando. – replico Pigeon mientras miraba a sus amigos y a su hermana como si de una madre se tratase. – Vayan a lavarse las manos o no los dejare comer.
– Yo voy primero. – dijo rapidez Chico Bestia mientras se transformaba un chita.
– Eso lo veremos. – menciono el chico maravilla mientras seguía al metamorfo.
– No si yo llego primero que ustedes. – anuncio el mitad androide persiguiendo a su dos compañeros mientras salían del living.
– Pudieron haberse lavado las manos en el fregadero. – dijo Raven en un tono seco mientras que ella y sus dos compañeras se les caía una gotita de sudor de sus nucas.
Después de que los titanes se lavaron las manos regresaron al living donde habían encontrado a las chicas ya sentadas mientras los esperaban para comer, una vez que se sentaron todos comenzaron a servirse el doble de razón en sus platos –bueno esos fueron Robin, Cyborg, Starfire y Chico Bestia– mientras que Pigeon y Raven los miraban incrédulas, en ese momento la joven arquera soltó una risa al ver el comportamiento de sus compañeros, cosa que a su gemela la miraba con curiosidad y a la vez con cariño.
– Amiga Pigeon esta comida está demasiado deliciosa. – exclamo con sorpresa Starfire a su amiga.
– Oye si, además de Cyborg eres demasiado buena para la cocina. – menciono con agrado Robin mientras veía a su compañera con un leve sonrojo en sus mejillas.
– En verdad les agradezco que les haya gustado chicos. – dijo Pigeon agradecida. – Ustedes han hecho muchas por mí y ya era hora de que yo también hiciera algo por ustedes.
– Pigeon ¿Dónde aprendiste a cocinar así? – pregunto Chico Bestia mientras devoraba una gran cantidad de ensaladas de verduras y frutas.
– Umm… bueno cuando tenía 8 años; Aqua, una cocinera y además una amiga mía que trabaja en el palacio, me enseño a cocinar. – respondió con alegría mientras que sus compañeros y su hermana la miraban con sorpresa.
– ¿Cómo es eso de que te ensañaron a cocinar a esa edad Pigeon? – pregunto algo molesta y a la vez asombrada Raven a su hermana.
– No te preocupes Raven, tu pequeña hermanita no sufrió ningún daño. –dijo burlonamente la titán arquera. – Bueno a excepción que siempre se me quemaba la comida y a la vez que me cortaba de vez en cuando las yemas de mis dedos. – pensó.
– Bueno de verdad si que nos sorprendes demasiado Pigeon. – dijo el chico maravilla. – Dinos ¿Qué más secretos nos ocultas?
– Todo a su tiempo Robin, todo a su tiempo. – dijo burlonamente la gemela de capucha blanca.
Una vez que todos terminaron el exquisito manjar (N/A: que por cierto ni me invitaron ¬3¬) cada uno se fue hacer sus deberes; como siempre Cyborg y Chico Bestia estuvieron jugando en la consola, Starfire jugaba con Silkie, Raven estaba en su lectura, Robin como siempre investigando las pistas de Slade y finalmente Pigeon se encontraba en su nueva habitación. La joven arquera miraba el gran detalle que le habían hecho sus compañeros, eso también incluyendo a su hermana, camino hasta la cama mientras se recostaba en esta. Justamente cuando decidió tomar un descanso la alarma sonó repentinamente, abrió de par en par sus ojos amatistas mientras se levantaba tranquilamente, se dirigió a su baúl que se encontraba al pie de la cama mientras que de allí saca su juego de arquería, luego de saco eso decidió sacar otra más; era un dibujo de la reina de Thilandel. Al mirar aquella pintura cerro sus ojos mientras que con su mano libre se la coloco sobre su pecho sintiendo con su palma de su mano sus latidos rápidos de su corazón, Pigeon dijo en un susurro seguro y tranquilo un "dame sabiduría y fuerza su majestad" con eso la joven titán guardo la pintura nuevamente en el baúl mientras la cerraba rápidamente. Salió de su nueva habitación para luego dirigirse al living donde encontró a su gemela y a sus amigos reunidos en la computadora donde indicaban el problema. Eran seis asaltos en diferente lugares de la ciudad; una en la joyería más de toda Jump City, la segunda en el banco, la tercera en una constructora en las afueras de la ciudad, la cuarta en el museo, la quinta fue en un parque y por el último el sexto fue en un centro de electricidad de la ciudad. Robin chasqueo su lengua por ver tantos lugares siendo atacados por villanos, cómo podrían todos ellos llegar a esos seis lugares si el total de su equipo eran cinco, en ese momento el chico maravilla recordó a la nueva integrante en su equipo. Pigeon. En ese momento una sonrisa satisfactoria se colocó en sus labios mientras veía a su equipo decidido.
– Muy bien equipo en este momento nos dispersaremos; Cyborg tu iras a la constructora que esta fuera de la ciudad, Starfire tu a la joyería, Chico Bestia tú en el banco, Raven tú en el museo, Pigeon tú en el centro de electricidad de la ciudad y yo en el parque. – dijo con decisión el chico maravilla mientras que todos sus compañeros asintieron, pero Raven no estaba de acuerdo con eso de que su hermana fuera a pelear.
– De acuerdo. – todos asintieron y dijeron al unísono, a excepción quien solamente se quedó pensativa.
– Bien titanes al ataque. – grito con decisión y orgullo el líder mientras que todos salían del living, pero a excepción de dos.
– Raven ¿Vienes? – pregunto Pigeon a su gemela mientras le sonreía cálidamente.
– Pigeon será mejor que tú te quedes aquí en la torre, yo te cubriré. – dijo seriamente y a la con tranquilidad la titán gótica.
– ¿Cubrirme? ¿Por qué quieres hacer eso Rae? – pregunto confundida la titán arquera.
– No permitiré que salgas lastimada como la última vez. – respondió en un tono serio y a la molesto.
– Ya veo. – murmuro con tranquilidad. – Raven esa vez estaba cansada debido a que tuvimos una batalla con ese escuadrón.
– Da igual, si estabas o no cansada; no permitiré que pelees Pigeon. – comento con molestia y frialdad Raven, Pigeon dejó escapar un suspiro de cansancio y luego hablo en un tono cariñoso y dulce.
– Rae, sé que esa vez tuviste miedo de que yo casi perdiera la vida. – al escuchar aquellas de "perder la vida" Raven se tensó mientras sentía que casi sus lágrimas iban a escapar de sus ojos. – Pero… no toda la vida tendrás que protegerme solamente por un tonto error, es más, tengo una idea; si estoy en problemas con la misión te llamare.
– Pero… – justamente cuando Raven iba a comentar algo habían dos cosas que la hicieron callar; la primera fue el carácter y la idea de su hermana, y la segunda porque Cyborg y Chico los estaban llamando por el comunicador. – Esta bien, por esta vez te lo dejare pasar Pigeon.
– Gracias por confiar en mi Rae, jajajaja. – dijo Pigeon en un tono alegre mientras abrazaba a su hermana con cariño, quien también fue correspondido por su gemela.
– De nada, ahora suéltame Pigeon. – dijo la titán de la capucha azul mientras que ella volvía nuevamente a su ego, pero por una parte de ella estaba preocupada por la vida y seguridad de su gemela.
Raven miro a su gemela irse del living pero antes de cruzar aquella puerta ella la miro con ternura y cariño, la joven titán gótica pudo descifrar aquella mirada. Esa mirada la conocía perfectamente bien, esa mirada llena de vida y de esperanza, esa mirada de su hermana le decía "estaré bien, no te preocupes". Raven dejó escapar un suspiro aliviado mientras le asentía levente a su gemela, ella y Pigeon salieron juntas del living y después de la torre para después separarse de los demás y de ellas para detener el crimen de los lugares que Robin les indico.
Queen-Werempire: Por fin… cof…cof… terminamos.
Chico Bestia: Queen será mejor que no hables aun estas mala de tu garganta.
¿?: Chico Bestia tiene razón Queen, será mejor que descanses.
Queen-Werempire: *Saco una pizarra y comienzo a escribir* Ya sé que ustedes dos siguen preocupados por mi salud, y bueno ya que he estado últimamente enferma tuve que dejar por un momento este fic para tomar reposo.
¿?: Si.
Chico Bestia: ¿Y ahora qué hacemos?
Queen-Werempire: *Comienzo a escribir* Bueno primero que nada quiero agradecer a todo el público por sus comentarios, sus aplicaciones y todo lo demás.
¿?: Oye Queen, no quiero interrumpirte pero… *fue interrumpido por Chico Bestia*
Chico Bestia: ¿Cuándo regresaremos a Jump City?
Queen-Werempire: Ya falta poco lo prometo, es más, Chico Bestia reserva los boletos de una vez.
Chico Bestia: A sus órdenes mi capitana. *Se va hacia el teléfono y comienza a hacer la llamada*
Queen-Werempire: Me harías los honores.
¿?: Claro mi hermosa escritora. *mira la publico* No olviden comentar.
Chico Bestia: Queen-Werempire ¿Sabes hablar o conoces a alguien que sepa hablar italiano?
