Los jóvenes Titanes: El Inicio (6ª Temporada)

Queen-Werempire: Hola, holitas minna-san! Pues primero que nada mil disculpas el no haber publicado mis historias, tuve muchos problemas con la imaginación y otros obstáculos que comenzaron a llegar en mi vida.

Pigeon: Pero al menos lo estas intentando Queen, y eso habla muy de ti.

Queen-Werempire: Gracias por el apoyo Pigeon.

Lucia: Por cierto ¿En este capítulo tendré el protagónico?

Queen-Werempire: Si.

Lucia: ¡Qué bien! *salta de la alegría*

Raven: Si aunque sea sólo un poco.

Pigeon: Raven.

Raven: Solamente digo la verdad.

Queen-Werempire: Bueno ya dejen de pelear las dos… por cierto ¿Dónde están los demás?

Pigeon: Robin y Starfire salieron en una cita romántica. *tenía una mirada soñadora mientras que en el fondo era un rosado pálido con corazones rojos pálidos y brillantina*

Raven: Chico Bestia y Cyborg otra vez andan jugando a los videojuegos.

Queen-Werempire: Ya veo.

Lucia: ¿Qué hacemos ahora?

Queen-Werempire: No lo sé -.-

Pigeon: ¡Ya sé! ¡¿Y si vamos a tomar un café a platicar sobre de lo que haremos en los siguientes capítulos?!

Raven: Es una buena idea.

Pigeon: ˆ-ˆ

Queen-Werempire: Bien ¿Qué estamos esperando? ¡Andando!... pero antes… ¿Me harían el honor?

Raven/Pigeon/Lucia: Los Jóvenes Titanes no le pertenecen a Queen-Werempire.

Raven: Ni tampoco a Lucia, ya que ella es el personaje imaginario de la autora; Ravenjaal

Queen-Werempire: Ahora sí. ¡Vámonos! *nos salimos de la torre*


Capítulo 17: Pelea, Lucia (Lucy) Hillary, Soluciones

Normal´s Pov:

Lucy caminaba tranquilamente por las calles de Jump City mientras que los habitantes (en este caso de los varones) se le quedaban viendo a la hermosa chica, ella al notar las miradas de los ciudadanos los ignoró pues no quería perder el tiempo por tonterías, lo único que ella quería era en encontrar a su vieja amiga de la infancia; Raven, y darle el mensaje que Arella le había otorgado para ella.

La chica pelirroja se sintió un tanto confundida con tanto misterio sobre el mensaje que le había dado Arella, Lucy sabía muy bien que detrás de aquellas palabras que la madre de su amiga ocultaba algún significado; pero para ser exactos la chica sentía una gran curiosidad de que era lo que trataba ese mensaje. Dejó escapar un suspiro cansado mientras se detuvo a sentarse en una banca para reflexionar exactamente ese mensaje. A Lucy le agradaban siempre los misterios ocultos en las palabras de Arella, ya que ella tenía una gran admiración hacia la madre de sus viejas amigas.

Desde que ella tenía memoria desde el primer momento en que ella conoció a Arella fue cuando su madre (la madre de Lucy y además mejor amiga de Arella) le dijo a ella que fuera buena y que conviviera con las hijas de la sacerdotisa. Al principio Lucy no entendía por qué su madre le había mencionado eso, cuando la pelirroja le fue presentada a las hijas de Arella se quedó sorprendida al ver el gran parecido que esas niñas tenía un gran parecido a su madre (es decir Arella). Lucy recordó el momento cuando Pigeon fue la primera en acercarse para que después la pequeña pelivioleta le preguntaba "¿Quieres ser mi amiga?" que inmediatamente Lucy accedió.

Al principio cuando ella convivía con las gemelas, tuvo un momento de desconfianza por parte de Raven, ya que la niña cuervo era muy especial en socializar con las demás personas en especial porque era demasiado sobreprotectora con su hermana menor. En fin poco a poco Raven tomó confianza en Lucy gracias a Pigeon. Una sonrisa llena de nostalgia y tristeza se formó en los labios de la pelirroja al recordar que la amistad que tuvo con las gemelas se había consumido rápidamente cuando se enteró de la muerte de la más pequeña de las Roth.

Lucy dejó escapar un suspiro nostálgico mientras se levantó del asiento para comenzar nuevamente en la búsqueda de Raven.

Mientras tanto en la Torre T, el equipo titán comenzaron con un buen desayuno nutricional… bueno… la mayoría de ellos; Robin desayunaba unos huevos rancheros y de tomar un jugo de naranja, Starfire… bueno… ella comía algo morado viscoso y de lo que parecía como lunares verdosos y de tomar leche, Cyborg solamente consumía todo tipo de carne y de tomar café y jugo de uva, Chico Bestia desayunaba huevos de tofu y de tomar leche de soya, Raven comía waffles y tomaba un té de hierbas, y por último, Pigeon comía un coctel de frutas y tomaba jugo de naranja y un poco de té verde.

– Bien muchachos, una vez que terminemos de desayunar vamos a hacer un poco de calentamiento. - comento Robin a su equipo.

– Está bien. – comentaron solamente Cyborg, Chico Bestia y Starfire.

– ¿No crees que deberíamos esperar un poco a que se nos baje la comida Robin? – pregunto inocentemente Pigeon a su compañero.

– Estoy de acuerdo con Pigeon, no quiero ni imaginarme el accidente que tendrán ellos al comenzar con el calentamiento. – comentó Raven mientras comenzaba a tomar cuidadosamente su té de hierbas.

– Esta bien, esperaremos media hora a que se nos baje la comida. – dijo el líder positivamente.

– ¡Qué bien! ¡Así tendré más tiempo para jugar Monkey's 20!

– Enserio Chico Bestia, si sigues jugando ese tipo de juegos la mitad de tus neuronas empezaran a morir… oh!, esperen, no si ya de por si el cuarto por ciento de tus neuronas ya están muertas. – comentó Raven burlonamente cosa que molesto al metamorfo y a su gemela.

– Raven no seas grosera por favor… además por si no lo has notado esos juegos son también son un juego de destrezas por si no lo sabias. – dijo Pigeon defendiendo al chico verde.

– Mph, puras burradas.

– Ay, Rae. – suspiró la gemela menor mientras miraba preocupada por la actitud de su hermana mayor.

– Oye Pigeon. – llamó Chico Bestia a la titán blanca mientras que él estaba sentado en el sofá jugando a su juego.

– ¿Si, qué sucede Chico Bestia?

– ¿Puedo hacerte una pregunta? – antes de que Pigeon respondiera algo Raven la interrumpió.

– Por si no lo sabias Chico Bestia ya se lo hiciste.

– Raven. – llamó la atención de su gemela mayor.

– ¿Qué?

– Por favor no seas grosera hermana, y deja que Chico Bestia me haga la pregunta que quiere hacerme. – todo el mundo se había callado por el comentario que había dicho la titán blanca mientras que un tic apareció en el ojo izquierdo de la titán cuervo. – Continúa Chico Bestia.

– Umm… bueno… es que… yo… – Chico Bestia no sabía que decir al respecto, puesto, a que se había puesto nervioso por la mirada asesina de Raven. – Nada, no es nada.

– ¿Estás seguro? – preguntó Pigeon sin creer lo que había dicho su amigo.

– Si, si, no te preocupes. Además no es nada importante. – comentó nervioso mientras volvía a seguir jugando a su videojuego.

– Chico Bestia. – llamó a su compañero. – Si lo que querías decirme es algo importante para ti, puedes decírmelo, no tienes que guárdatelo para ti mismo. Eres libre para preguntarme lo que quieras, no te voy a negar en contestarte. – ante aquellas palabras de sinceridad el grupo de amigos se había quedado sin habla mientras que todos, en ese momento, sintieron una calidez y emoción en su ser.

En ese momento la alarma comenzó a sonar escandalosamente, cosa que para Pigeon la había espantado solo un poco, Robin corrió apresurado en la computadora verificando que problemas había en la ciudad. En la pantalla del enorme aparato apareció el punto del problema. Había una catástrofe en el centro de la ciudad, al parecer era Mad Mod haciendo de sus locuras. En ese momento Robin puso una mueca de desagrado junto a un tic en su ojo izquierdo mientras que una venita le había saltado en su sien; ya que al parecer el villano Inglés le había dejado un mensaje al líder y a su equipo en su típico "acento" que nuevamente tomaría el control de su país y así mandar el orgullo a Londres por su gran triunfo de vencer no además a los jóvenes titanes sino a los Estados Unidos después de la "terrible" derrota de ese loco viejo.

Pigeon, al no comprender las cosas que estaban sucedido, le preguntó a su hermana qué era lo estaba pasando. Raven sin importar la "amenaza" del viejo obsesivo de Mad Mod, comenzó a contarle todo a su hermana pequeña sobre de aquel tipo que en algunos ocasiones se han enfrentado con él. La titán blanca hizo una mueca de disgusto pero a la vez una expresión de sorpresa por lo que le había contado su hermana mayor. En ese momento Robin le gritó a su equipo que se apresuraran en ir a la ciudad a detener al loco pelirrojo ates de que hiciera una tontería de cambiar el mundo, y así lo hicieron, al llegar a la ciudad vieron que todas las personas se alejaban para esconderse en algún lugar seguro.

– Mad Mod. – gritó Robin al villano que estaba en una especie de… ¿barco?

– OH!, pero si son el equipo de los patitos. – dijo emocionado el pelirrojo.

– ¿Patitos? – preguntó extrañada Pigeon mientras miraba a su gemela y a la vez a Starfire.

– Ignora eso Pigeon – dijo Raven molesta al recordar eso tonto apodo del Inglés.

– ¿Qué intenta hacer esta vez Mad Mod? – preguntó enojado el líder de los Titanes.

– Oh!, pensé que nunca lo preguntarías, bien además de conquistar el mundo con un toque de mi estilo Inglés también pensé en hacer esto. – en ese momento el loco villano pelirrojo saco de no sé dónde un… ¿huevo de pascua?

(Raven: ¿Huevo de pascua? ¿Es enserio?, Queen: ¡Bueno entonces ¿Por qué no escribes tú la historia Raven?! ¡Y no tengo la culpa de que se me haya acabo las ideas! Pigeon: Ya, tranquila Queen yo si te entiendo, es más, para animarte ¿Qué te parece si te doy una rebanada de pastel de chocolate con mermelada de fresa? Queen: ¿Pueden ser dos? Pigeon: Si, pueden ser dos. Queen: ¿Y con cafecito? Pigeon: También, déjame preparártelo. Queen: ¡Sí! ¡Voy a comer pastel acompañado de un cafecito! Raven: Oigan yo también quiero)

– ¿Un huevo de pascua? – dijeron al unisonó los titanes a excepción de Pigeon y de Starfire quienes se quedaron maravilladas por los colores del huevo.

– ¡Qué bonito! – exclamaron las dos amigas mientras que sus amigos, la hermana y el novio se cayeron de espaldas estilo anime.

– ¡Pigeon!/ ¡Starfire! – exclamaron los titanes llamándoles la atención a las dos nombradas.

– Volviendo al tema. ¿Viejo que vas a hacer con ese huevo? ¿Vas a hacer un omelett malvado? – rio burlonamente Cyborg mientras que Chico Bestia también rio.

– ¡Viejo que buen chiste! – dijo Chico Bestia mientras chocaba esos cinco con su compañero.

– Jajaja, muy chistosito. – dijo con sarcasmo Mad Mod. – Mejor véanlo por ustedes mismo.

En ese momento el villano loco lanzó hacia uno grupo de ciudadanos mientras que ellos miraron con confusión, al momento en que él lanzo el huevo éste rebotó como pelota en el concreto y a la vez explotó como un petardo liberando un humo color rosa pastel junto con figuritas infantiles. El humo se desvaneció y para lo sorpresa de titanes y de algunos de los ciudadanos se quedaron completamente en piedras, aquel grupo de ciudadanos se habían convertido en unos… ¿bebés?

El grupo titán estaban completamente en shock, a excepción de Pigeon y Starfire quienes por supuesto observaron ternura a los pequeños infantes. Mad Mod río con burla mientras que él comenzó a lanzar por doquier los huevos de pascuas, Robin al percatarse de eso le dijo a sus compañeros que se dispersaran y detuvieran al loco villano pelirrojo; todos comenzaron a dispersarse antes de que algún huevo explosivo los convirtiera en infantes. Pigeon junto con su amiga Starfire tomaron al pequeño grupo de bebés para que ninguno de ellos saliera heridos, los llevaron dentro de unos edificios que por supuesto allí dentro había otros ciudadanos que cuidarían de los infantes.

– Star tu ayuda a los demás a detener a Mad Mod. – dijo Pigeon mientras que su amiga asentía.

– Si. – Starfire se fue dejando a Pigeon a solas con los ciudadanos quienes cuidaban de los pequeños.

– ¿Y tú no vas a ayudarlos? – pregunto una muchacha confusa.

– Si, pero antes tendré que volver a la normalidad a ellos. – comentó con tranquilidad Pigeon mientras le dedicaba una sonrisa a los ciudadanos. – Grenn sab yo nan tan koute rele m 'yo, tounen tan an moun sa yo ki moun ki te dèyè yo.

En ese momento una brisa junto con un polvo dorado comenzó a rodear a los pequeños infantes, algunos de los ciudadanos miraban con curiosidad a lo que estaba en ese instante mientras que otros estaban un poco asustados. El remolino de tierra se desvaneció mientras que en lugar de que se encontraran los infantes ellos ya estaban convertidos en su tamaño original. Pigeon sonrió cálidamente ante el éxito que tuvo con el conjuro.

– Gracias. E-estamos agradecido por lo que hiciste. – comentó agradecido uno de las víctimas de Mad Mod.

– No tienen nada que agradecer. Mi deber es protegerlos de ahora en adelante. – dijo con sabiduría la titán blanca. – Bien ya debo irme, mis amigos me necesitan. – justamente antes de que se fuera Pigeon agregó otra cosa más. – Pero antes de irme, deben prometerme de que lo ustedes vieron hace unos segundos lo guarden como un secreto. ¿Lo prometen?

– Lo prometemos. – afirmaron los ciudadanos sin ni siquiera preguntarle a la chica por qué tenía que guardar eso como un secreto.

– Gracias. Se los agradezco mucho. – sonrió cálidamente la titán blanca sacándole uno que otro suspiro a los varones.

Pigeon salió del edificio mientras que sus amigos y su hermana seguían combatiendo y a la vez esquivando los huevos de pascua que Mad Mod les lanzaba. La chica blanca tenía la curiosidad del porque ese sujeto quería convertir en bebés a las personas, la chica se dirigió hacia el villano pelirrojo mientras que sus compañeros le gritaban que se alejara del loco inglés.

– Disculpe señor. – llamó la atención del villano.

– Eh? ¿Y tú quién eres? ¿Eres acaso un nuevo héroe? ¿Y porque me hablas con tanta formalidad? – preguntó confundido Mad Mod.

– Mi nombre es Pigeon, señor. Solamente quiero saber ¿Por qué está convirtiendo a las personas en bebés? – preguntó con curiosidad la joven titán.

– Eh? Ah, bueno yo… – en ese momento Mad Mod observó a los demás titanes y les preguntó lo siguiente. – ¿Ya les dije por qué hago esto?

– No. – negaron al unisonó los titanes mientras que una gotas gruesas de sudar caían de sus nucas.

– Oh, vaya. Bueno cualquiera uno se puede olvidar de eso. – río nerviosamente el villano mientras se rascaba avergonzado la nuca.

– Quién no. Y más se trata de un anciano. – comentó Raven mientras que el pelirrojo la miraba molesto.

– Bien como estaba diciendo. – el villano carraspeó y miró con interés y agrado a Pigeon. – Bien Pigeon, ya que veo que estas interesada en mis planes te lo diré. La razón por lo que hago esto es porque voy a enseñarles a los querubines el acento inglés y porque no también una nueva colonización de mi querida Inglaterra. – comentó Mad Mod mientras le decía todo eso a Pigeon junto con unas diapositivas que mostraban imágenes de unos bebés y sobre la colonización inglesa.

– Entiendo. – asintió Pigeon. – Pero ¿No cree que es demasiado cruel en hacer eso? – preguntó con un deje de tristeza la chica al villano, cosa que a él le incómodo y a la vez lo dejó sorprendido ver tristeza en la mirada amatista de la chica.

¿Qué tiene esta niña? ¿Por qué tiene esa cara de tristeza? ¿No se supone que los héroes no demuestran tristeza cuando están en un crimen?... pero… esta niña es muy diferente a los otros mocosos. – se preguntó en sus adentros el villano. – Niña por si no lo has notado soy un villano, de eso se trata mi trabajo en conquistar el mundo. – respondió con seguridad el viejo.

– ¿Por qué quiere conquistar al mundo señor? – volvió a preguntar Pigeon con un deje de tristeza.

– Porque sí. – respondió secamente. – Ahora si me disculpas niña tengo que convertir toda una ciudad en bebés. – en eso el viejo volvió a arrojar los huevos de pascuas por todas partes.

El grupo titán junto con Pigeon comenzaron en esquivar los huevecillos procurando que ninguno de éstos les explotara en ellos. Pero. Lamentablemente no fue nada sencillo, puesto a que por una distracción de Chico Bestia, él, se había transformado en bebé. Los chicos al ver eso se quedaron sorprendidos que hasta sus ojos se había dilatado de más, los titanes comenzaron a esquivar a un más lo huevos que Mad Mod lanzaba; la chica titán observó al pequeño metamorfo mientras que él comenzó a gatear en la batalla, cosa que para la arquera le preocupo tanto que se fue directamente hacia donde estaba el pequeño Chico Bestia. En ese momento cuando Pigeon iba a ir directamente a un callejón para devolver el tamaño a su compañero, en ese momento un robot gigante británico salió de su escondite.

La arquera jadeo de la sorpresa mientras que ella observaba rápidamente que varios robots salieron de sus escondites, en eso la titán blanca se había dado cuenta de algo; estaban en una emboscada. El robot que estaba justo enfrente de ella transformo su brazo en un cañón, Pigeon se percató de eso y corrió apresuradamente antes de que el robot disparara. Raven al igual que sus compañeros se dieron cuenta demasiado tarde que habían sido emboscados por los robots, pero, eso no quería decir que se dieran por vencidos en enfrentarlos. Robin grito un segundo "Titanes al ataque" mientras que sus compañeros, bueno la mitad de ellos, comenzaron en atacar a los robots británicos. Mad Mod reía como loco divirtiéndose en como sus robots atacaban sin piedad a los titanes.

Pigeon en cambio no podía hacer nada por ayudarles a sus compañeros y a su hermana en aquella batalla. Tenía a Chico bestia entre sus brazos y temía por el momento la seguridad de su pequeño compañero que ahora era un bebé. Una vez que se había alejado un poco de la batalla dejó a su pequeño amigo en el suelo mientras que ella disparó una flecha hacia una fila de robots británicos, que en total eran tres, mientras que el arma tenía un aura blanca alrededor suyo y así pudiera penetrar a los tres robots y haciéndolos explotar. Chico Bestia río divertido mientras que con sus pequeñas manitas aplaudía. Pigeon miró eso de reojo y no pudo evitar sonreír maternalmente hacia su pequeño compañero, disparó otra flecha más y destruyo a dos robots antes de que éstos intentaran utilizar sus cañones. Sin que nadie se percatara una chica de cabellos rojos como el fuego veía divertida el enfrentamiento.

Lucia se quedó oculta entre uno de los callejones observando a los jóvenes titanes, en ese momento su vista se desvió observando a la titán blanca; que por cierto Lucia al verla se quedó perpleja cuando un robot había tomado por detrás a Pigeon (N/A: Lucia piensa que Pigeon es "Raven", ya que la gemela mayor se encontraba junto con Robin deteniendo a Mad Mod) mientras que ella se forcejeaba para librarse del agarre del robot. Jadeó Lucia asustada gritando el nombre "Raven" al ver en peligro a su amiga, pero, también se había dado cuenta de porqué la chica "gótica" no usaba sus poderes. Pero. Ese no era el momento de pensar su amiga estaba en peligro. La pelirroja salió de su escondite, mientras se dirigía a socorrer a la titán blanca, pero, antes de que ella llegará hasta donde se encontraba Pigeon tres robots la rodearon impidiendo su paso.

La aprendiz de Arella frunció su ceño mientras que sus ojos adquirieron un tono verde como el pasto mientras que de la nada hizo crecer unos enormes tallos gruesos con espinas cafés las cuales éstas penetraron a los robots haciéndolos explotar, en ese mismo instante los tallos desaparecieron bajo tierra mientras que Lucia iba en ayudar a su amiga "Raven", pero, justamente enfrente de ella se encontraba la chica ya liberada del agarra del robot mientras que éste estaba hecho añicos, la titán blanca tenía nuevamente a Chico Bestia entre sus brazos mientras lo veía con alivió al saber que su, pequeño, compañero se encontraba sano y salvo después de que el metamorfo intentaba en ayudarla a liberarse del robot transformándose en cualquier animal que sea poderoso para derrotar al enemigo.

Lucia se quedó estática en su lugar aliviada de que su amiga se encontraba bien, en ese momento Pigeon se dio cuenta de la presencia de Lucia, desvió su vista de Chico Bestia para luego ver a la chica pelirroja; Lucia se sintió ansiosa y a la vez con una ganas de llorar, pues, también sintió una tremenda nostalgia de no ver por mucho a su vieja amiga. Justamente cuando la chica iba ir directamente hacia Pigeon (N/A: Lucia no sabe que ella es Pigeon, solamente piensa que es Raven) la titán gritó con fuerza y miedo un "cuidado". En ese momento la pelirroja se dio la vuelta rápidamente sin darle tiempo de defenderse del robot británico quien estaba a punto de aplastarla con sus puños, en ese momento, Cyborg y Starfire llegaron justo a tiempo disparándole al robot antes de que atacara a Lucia.

– Amiga ¿Estas bien? – preguntó Starfire preocupada por Lucia mientras que ella solamente asentía algo en shock.

– ¿Chico Bestia? – Cyborg miró incrédulo a su amigo convertido en un bebé, él se aferraba a Pigeon mientras que sus rechonchas y adorables mejillas tenía un leve rubor que lo hacía lucir adorable.

– Cyborg cuida de Chico Bestia, ayudaré a Robin y Raven a detener a Mad Mod. – dijo Pigeon mientras le entregaba al pequeño Chico Bestia entre sus brazos. En ese momento el metamorfo comenzó a llorar para luego poner nervioso a Cyborg.

– E-Espera un momento Pi… – en ese momento el llanto del pequeño titán verde aumento mucho más. – Ya, ya Chico Bestia no llores… m-mira la cara, mira la cara. – en eso el mitad androide comenzó en hacerle caras "graciosas" (N/A: yo más bien pienso tenebrosas) a su amiguito pero él no paraba de llorar.

– ¡S-Star ayúdame! – gritó asustado y nervioso Cyborg mientras que le pasaba su pequeño compañero a la princesa alienígena. Quien por supuesto tampoco sirvió de nada en calmar el llanto del pequeñín.

– Amigo Chico bestia ya no llores ¿Si? – dijo en un tono tranquilo pero preocupado. – ¡Ya sé te cantaré la canción que mi k´norfa nos cantaba a mí y a mis hermanos! – la tamareana comenzó a cantar mientras que Cyborg se tapaba los oídos cuando Chico bestia aumentaba cada vez más su llanto.

Si esa no era Raven… entonces… ¿Quién era? – pensó confundida Lucia mientras observaba impactada a la chica arquera atacando a los robots británicos en un dos por tres con sus flechas. – ¿Quién eres? – susurró la pelirroja.

– Aww, ¿Los pobres patitos ya están cansaditos? – dijo con burla Mad Mod al ver a Raven y Robin cansados de tanto pelear con el británico.

– No… te venceremos Mad Mod. – gruñó con enfado Robin a bocanadas.

– Mmm… pues yo no creo. – en ese momento Mad Mod comenzó a esquivar los golpes de Robin y a la vez los objetos que Raven le lanzaba. – Niños malcriado ¿Qué nunca les ha dicho sus padres que no se entrometan en los asuntos de los mayores?

– Si. ¡Pero a mí nunca me mencionaron nada de los villanos tontos como tú! – dijo Robin ya bastante cabreado con el inglés.

– Ja, tontos. – en ese momento el pelirrojo les lanzó a los titanes otros huevos de pascua, pero, gracias a los reflejos de ellos los esquivaron.

– Fallaste. – dijo el líder pero en ese momento Mad Mod sonrió triunfante y divertido. – ¡Qué hay con esa sonrisa!

– Al parecer otro de sus amigos cayó en mi juego. – río divertido el pelirrojo mientras señalaba una cortina rosada de humo volviendo a alguien.

Raven y Robin quedaron anonadados al igual que el villano ingles al ver a la persona. ¡Era Pigeon!, pero, en vez de que la chica titán se hubiera convertido en una linda bebé, ella simplemente tomó la forma de una niña de tan sol años de edad. Pigeon observó con inocencia y confusión al notar que su ropa le había quedado un poco grande, luego su mirada llena de inocencia se centró en su hermana y al líder, y bueno también en el villano.

– ¿Pigeon? – Raven no podía creer lo que sus ojos estaban viendo en ese momento, su hermana, su gemela… se había convertido en una niña de 6 años.

– ¡Maldito seas Mad Mod! ¡Cuando acabe contigo volverás a la normalidad a mis amigos! – gritó con cólera Robin, pero al parecer Mad Mod lo ignoro. Él simplemente se le quedaba viendo a la pequeña con su cabeza descubierta, ya que ella sentía que la capucha le pesaba, y a la vez dejando ver su larguísimo cabello tocando hasta el suelo. – ¡¿Me estas escuchan…?!

– Ah! ¡Eres idéntica a la gótica! ¡Pero eres mucho más linda que ella! – sin que nadie se hubiera dado cuenta, el villano pelirrojo ya estaba a un lado de la pequeña Pigeon mientras la abrazaba como si su hija se tratase. – Oh! ¡Eres tan linda! ¡Pareces como una muñequita de porcelana de colección que mi abuelita, que en paz descanse, tenía en su habitación de colección para muñecas!

– Señor me asfixia. – dijo Pigeon con una voz llena de inocencia y calma, cosa que hizo a Mad Mod le encantara aún más a la pequeña titán.

– Upps… lo siento pequeña. – comentó el villano soltándola pero sin dejar de mirarla con asombro y emoción. – ¿Y dime pequeña que relación tienes con la gótica que te pareces tanto a ella?

– ¡Aléjate de mi hermana viejo loco ingles! – vociferó con rabia y frialdad Raven mientras había noqueado con sus aura al villano. – ¡Viejo loco! – gruño con molestia mientras miraba a muerte al villano, quien por supuesto estaba completamente mareado mientras que en su cabeza salía muchas versiones pequeñas de Pigeon girando sobre de él.

– Pobrecito. – dijo casi en un susurro la titán blanca mientras observaba con preocupación al villano inglés.

– Bien es mejor así. – dijo el líder mientras se le había colgado una gotita detrás de su nuca al ver a un Mad Mod totalmente noqueado al otro extremo de la calle y a una Raven mirándolo con mala muerte, mientras cargaba y abrazaba a una pequeña Pigeon quien solamente observaba con lastima al villano.

– Juro que si alguien como ese pedófilo ingles vuelve a tocar a mi hermana de esa forma, lo mató. – pensó con furia Raven mientras se retiraba de allí antes de que sus instintos asesinos se apoderaran de ella hasta dejar sin existencia al villano.

Espero que ese señor este bien. – pensó Pigeon sintiendo lastima por el anciano. Cosa que para su hermana mayor al "escuchar" los pensamientos de su hermana menor le brotó una vena en su sien.

En ese momento sin que nadie se hubiera dado cuenta unos robots salieron de la nada mientras apuntaban con sus manos hacia su objetivo con tan solo destruirlos. Justamente cuando el primer robot lanzó el primer disparó el grito de Pigeon alarmó a su gemela y a Robin haciéndolos reaccionar mientras esquivaban el ataque, pero lamentablemente no fueron muy rápidos puesto a que el ataque los había alcanzado, chocando con el concreto de la calle y haciendo explotar. Los enormes pedazos de concreto salieron volando y a la vez que una capa de humo había cubierto el lugar, Pigeon comenzó a toser y a la vez respirar con algo de dificultad debido al humo.

La pequeña titán no sintió más las brazos de su hermana preocupándola con severidad, poco a poco, el humo se fue despareciéndose. Fue en ese momento cuando la titán blanca vio a su hermana tirada al otro extremo suyo inconsciente y con su rostro descubierto. Pigeon corrió hacia ella mientras movía bruscamente el cuerpo de Raven, intentando a que su hermana reaccionara y despertara antes de que los robots ingleses atacaran de nuevo. La pequeña titán entro en pánico cuando escuchó otro disparo de los robots haciendo que su ataque fallara en donde estaban las dos gemelas, Pigeon gritó con desespero y en pánico llamando a su hermana mientras que sus lágrimas no tardaron en salir.

En ese momento escuchó una explosión detrás de ella, la pequeña arquera pensó que era otro ataque de aquellos robots… pero… nada, no hubo ningún disparo del ataque, la niña volteó cuando escuchó otra explosión. Fue en ese momento cuando sus ojos se habían dilatado de la sorpresa.

Era la misma chica de antes cuando la rescató de uno de aquellos robots. Lucia al ver en peligro a la niña (N/A: Lucia no sabe aunque ella es Pigeon, es más, ni siquiera se había dado cuenta de que era ella) comenzó en atacar con sus poderes de las plantas a los robots. Pronunció un extraño conjuro Azariano mientras que del suelo salía unas plantas carnívoras, las cuales comenzaron a devorar a los robots. Pero al momento en que la pelirroja iba a terminar con aquellos maleantes mecánicos salieron otros de la nada duplicando en ese momento el número de robots.

La chica chasqueó sus dientes de la rabia queriendo terminar con todo esto, nuevamente pronunció otras palabras y de un momento a otro salieron unas lianas del suelo, y cuando estas comenzaron a enredarse alrededor de los robots ingleses los arrastraron al suelo haciendo que la tierra se los tragara. Pigeon se había quedado sorprendida y aliviada de que los robots poco a poco fueron desaparecieron, pero en ese momento la pequeña titán se alarmo cuando tres robots habían salido de la nada dispuesto a disparar a Lucia por la espalda.

La pequeña pelivioleta corrió en ese momento al ver una flecha y su arco no tan lejos ni tan cerca de donde estaba ella y su gemela. A una increíble velocidad que tenía la arquera al correr tomó su arco junto con la flecha y sin pensarlo dos veces disparó en el cielo, en su último pensamiento dijo lo siguiente…

"Que caigan nuestros enemigos y que la paz se restaure en este lugar."

En ese momento una lluvia de flechas comenzaron a descender de los cielos, haciendo que éstas cayeran y atacaran a los robots que se encontraban escondidos o que apenas iban saliendo de su escondite, Lucia tenía que cubrirse pensando que una de esas flechas caería sobre de ella y le haría daño, pero, nada. Ningún rasguño. La chica observó con incredulidad como aquellas flechas comenzaban a desaparecer cuando ya no había ningún robot cerca de donde esta ella y los titanes. Una vez que todo había terminado, Pigeon dejó escapar un suspiro de alivio, pero aun no cantaba victoria; pues su hermana se encontraba inconsciente. En ese momento ella observó que Robin ya se encontraba con ella y su hermana.

– Bien hecho Pigeon. – felicito Robin a su compañera. – Lo has hecho bien.

– No. – negó la niña confundiendo al líder. – Todos los hicimos Robin.

– Tienes razón. – sonrió el líder de los titanes. En ese momento un gritó llamo su atención.

– ¡Amigos! – era Starfire quien junto con Cyborg quien cargaba a Chico Bestia, aun llorando, llegaron hasta donde se encontraban sus amigos.

– Chicos. Gracias a los dioses y a Azar que están bien. – dijo aliviada Pigeon, sacando de onda a Cyborg y a Starfire al verla de esa forma.

– Pigeon… tu… – Cyborg no pudo decir nada ya que Starfire se le adelantó.

– Oh! ¡Que linda te ves Gigi! ¡Te ves adorable! – exclamó la tamareana mientras la abrazaba y la estrujaba un poco a su pecho.

– Star… no respiro. – dijo sonriendo Pigeon mientras que su amiga la soltaba.

– Upps… jeje, lo siento Pigeon. – se disculpó, en ese momento Raven comenzó a recuperar la conciencia y de un brinco comenzó a entrar en pánico al no ver a su hermana cerca.

– ¡Pigeon! – gritó paniqueada la gemela mayor, en eso al escuchar la infantil y dulce voz de su hermana la tranquilizo.

– ¿Si Rae?

– Pigeon… gracias a Azar que estas bien. – en ese momento sin importar las miradas de sus amigos o de Lucia quien observó todo, abrazó a su pequeña hermana. – Estás bien, estás bien.

– Rae. – dijo suavemente el nombre de su gemela mientras que correspondía al abrazo de ella. – A mí también me alegra de que estés bien.

– ¿Raven? – la voz de Lucia saco de onda a los titanes, incluyendo al de Chico Bestia. Raven separó a su hermana pero sin romper el abrazo.

– ¿Quién eres? – preguntó confundida y a la vez frunciendo un poco su ceño la titán gótica.

– Soy yo. Lucia. Tú amiga de Azarath. – dijo Lucia emocionada y a la vez temerosa de que su amiga ya no la recordara. En eso la mirada de ambas gemelas se dilataron de más.

– ¿Lucy? – dijo inocentemente Pigeon, se separó de su hermana rompiendo lentamente su abrazo mientras se dirigía hacia donde estaba la pelirroja. – ¿Eres tu Lucy? – volvió a preguntar mientras que la nombrada miró con ternura y a la vez con confusión a la niña.

– Si. – afirmó la pelirroja. – ¿Y tú quién eres pequeña? – preguntó curiosa Lucia mientras que Pigeon sonreía con cariño y ternura a su vieja de la infancia.

– Soy yo. Pigeon. Tú mejor amiga de la infancia. – en ese momento la mirada de Lucia se dilató de más de la sorpresa mientras que el tono de piel de su cuerpo comenzó a palidecer.

– Jeje… niña… eso es imposible, aunque debo admitir que te pareces un poco a Raven a esa edad… pero… ¿Cómo puedes ser Pigeon? Ella murió hace mucho tiempo así que no vengo para juegos. – la voz de lucia comenzó a temblar mientras que sus ojos comenzaron a llenar de lágrimas que estaban a punto de caer.

– Lucy… amiga en verdad soy yo. Soy Pigeon. Soy Gigi. – comenzó a insistir Pigeon pero Lucia negaba que nada de esa era cierto. – Te comprobaré que soy Gigi. En ese momento Pigeon saco de su traje su collar de cuervo mientras que la mirada de Lucia se había dilatado de más. – ¿Ahora me crees?

– ¿Gigi? – susurró con incredulidad la pelirroja y en ese momento…

¡PUM!

Se desmayó.

– Ya la mataste. – dijo Raven mientras que todos miraban preocupados a la desmayada chica.

– No digas eso, ni tampoco juegues con eso Raven. Simplemente se desmayó. – regaño la titán blanca a su hermana. – Será mejor que la llevemos a la torre.

– Si. – asintió Robin.

– Solamente que hay pequeño problema Robin. – dijo Cyborg.

– ¿Qué es Cyborg? – preguntaron al unisonó el líder y la arquera.

– Esto. – el androide señaló a Chico Bestia mientras que el pequeño infante quería separarse de él.

– Mmm… eso sí que es un problema. – dijo Robin, y grave error al decir eso, porque el pequeño metamorfo comenzó a llorar fuertemente aturdiendo a los titanes, a excepción de Starfire y Pigeon.

– Ay que alguien lo callé. – se quejó Cyborg.

– Dámelo. – dijo Pigeon, sin pensarlo dos veces el mitad androide se lo entregó. – Ya, ya. No llores Chico Bestia, ya pasó. Nadie te va a seguir molestando lo prometo.

En eso como por arte de magia Chico Bestia dejó de llorar mientras miraba aun con esos ojos llorosos a la pequeña pelivioleta. Quien por supuesto ella le había dedicado una de sus sonrisas angelicales. Lo cual para el pequeño metamorfo comenzó a reír divertido, mientras tanto, Raven simplemente frunció levemente su ceño disgustando la escenita que tenía que ver de su hermanita junto con el chico, digo, bebé verde. En fin una vez que los policías arrestaron al villano, los chicos se fueron a su hogar; Raven tuvo que hacer el trabajo pesado ya que ella era el transporte personal de su hermana, la desmayada de su amiga de la infancia y por ultimo del Bebé Bestia.

Una vez que los titanes llegaron a la torre T llevaron primero a Lucia a la enfermería, mientras que Raven iba en búsqueda de algún hechizo para deshacerse de la transformación de los dos pequeños titanes. Mientras tanto Pigeon y Starfire jugueteaban con el pequeño metamorfo mientras que él reía divertidamente de las muecas graciosas y de las palabras graciosas de las dos titanes. Robin se ponía en archivar documentos de los crímenes cometidos que habían pasado ese día con el loco inglés de Mad Mod. Y Cyborg verificaba la salud de Lucia para saber si no tenía algún daño psicológico ya que sus sensores indicaban que tuvo un fuerte ataque mental. En ese momento las puertas de la enfermería se abrieron mientras que Cyborg se volteaba a ver quién era; y para su sorpresa eran Pigeon, con Bestita en sus brazos, y Raven con un libro que tenía entre sus manos.

– ¿Cómo sigue Lucy, Cyborg? – preguntó Pigeon con aquella voz de niña inocente y a la vez llena preocupación mientras observaba a su vieja amiga postrada en la cama de la enfermería.

– Ya estable Pigeon. – dijo con sinceridad el mitad androide. – Aunque creo que el gran chichón que tiene en su cabeza tardara mucho en desinflamarse por unas cuantas semanas. – río burlonamente el titán androide mientras que la titán blanca ladeaba su cabeza debido al comentario que hizo su compañero, entre tanto Raven no pudo evitar embozar una sonrisa burlona.

– Ay Cyborg. – pensó la titán blanca mientras observaba con lastima a su compañero quien aún se encontraba riéndose.

– Uff… hacia tanto que no me reía de esta forma. – Cyborg se secó una lágrima de su ojo humanoide mientras comenzaba ya a tranquilizarse de su risa. – Por cierto chicas. ¿De dónde conocen a esa tal Lucia?

– Era una amiga de nuestra infancia. – respondió Pigeon con un deje de nostalgia y a la vez dulce.

– Mmm… ya veo. – asintió el mitad androide. – Por cierto Raven ¿Ya encontraste algún antídoto o hechizo para revertir a Bestita de su forma de bebé y a Pigeon de su forma de niña de 6 años.

– No.

– Mmm… y hablando de eso ¿Pigeon por qué no te convertiste en bebé? – preguntó confundido Cyborg mientras observaba fijamente a la niña.

– Umm… es algo difícil de explicar pero lo intentaré de la manera más sencilla para que Cyborg pueda comprender. – pensó la arquera. – Veras Cyborg como Raven y yo poseemos sangre demoniaca eso nos impide a que nosotras envejezcamos, ya que nuestro tiempo para envejecer es demasiado lento. Cuando Mad Mod me lanzó el huevo de la juventud creo que mi sangre se activó e impidió a que me convirtiera en un bebé. – explicó Pigeon mientras que su gemela asentía cuando Cyborg la miró a ella.

– Ah, con razón a ti también te pasó eso Raven cuando ese Trigon iba a querer conquistar el mundo. – dijo el androide mientras que la chica cuervo lo miraba con frialdad y de la mala cara.

– ¿Rae a ti también te paso eso? – preguntó con inocencia y emoción la titán blanca mientras que su hermana mayor no le dijo nada simplemente la miró fijamente y con un leve sonrojo en sus mejillas.

– Olvidemos esto ¿quieren? – dijo la titán gótica queriendo evitar más el tema de la juventud y de sus orígenes de su naturaleza.

– Bueno yo las dejo, porque estos casos de la eterna juventud me dan un hambre que no se imaginan. – en eso el mitad androide se retiró de la enfermería dejando sola a las dos hermanas, junto con Bestita y su desmayada amiga.

– Lucy. – pensó preocupada Pigeon mientras se dirigía a la camilla donde se encontraba su vieja amiga de la infancia.

– Estará bien Pigeon, ambas sabemos que ella siempre ha tenido una condición de salud muy fuerte. – comentó Raven queriendo darle ánimos a su pequeña hermanita.

– Si. – asintió levemente la titán arquera.

– ¿Por qué traes cargado a Chico Bestia? – preguntó extrañada la pelivioleta mayor mientras arqueaba una ceja al ver como el pequeño infante jugaba infantilmente con uno de los largos mechones del cabello de la menor.

– Ah, es que cuando iba a venir para acá Chico Bestia empezó a llorar y eso que Starfire se ofreció en cuidarlo, pero él lloró aún más fuerte cuando yo ya iba saliendo del living. – explicó Pigeon mientras que Raven miraba fijamente al metamorfo, quien por supuesto a él le causo una risa infantil y traviesa. – A la boca no Chico Bestia. – negó la niña dulce y maternalmente mientras retiraba con delicadeza su cabello de la manita del infante cuando él se lo iba a meter a la boca.

En ese momento unos leves quejidos llamaron la atención de las gemelas y del metamorfo, era Lucia quien ya estaba despertando de su desmayo. La chica pelirroja se llevó cuidadosamente una de sus manos sobre su frente mientras comenzaba a masajeársela. Lucia abrió sus ojos mientras que su mirada se encontraba bastante borrosa, giró su cabeza y con su mirada notó la borrosa silueta de Raven.

– ¿Cómo te sientes Lucia? – preguntó Raven.

– Me siento un poco mareada Arella. – respondió la pelirroja confundiendo a la chica con su propia madre, cosa que para Pigeon le dio un salto de alegría y a la vez de nostalgia al escuchar el nombre de su madre. – Ay Arella no me vas a creer lo que me acaba de ocurrir. Soñé que tú me enviabas a la Tierra para buscar y enviarle un mensaje a Raven.

– ¿Enserio? – arqueó una ceja la pelivioleta mayor.

– Ni modo que de broma. – dijo sarcásticamente Lucia sacando una risita infantil a la pequeña arquera. – Perdón. No quise sonar grosera Arella. En fin abriste un portal, fui a la Tierra, luche con unos robots gigantes y encontré a tu hija. Aunque la verdad estaba bastante cambiada; usaba un atuendo blanco, estaba demasiado flacucha y hasta podría jurar que también estaba demasiada plana; desde la última que la vez que la vi estaba desarrollada.

En eso Raven comenzó a contener unas risas de esas que uno no podía contener mientras que a la pobre de Pigeon se le caía un balde de agua fría por aquel insulto sobre su físico.

– Y lo más sorprende fue que en ese sueño soñé con Gigi, tu hija… lo sé, sé que suena extraño… pero… ella parecía tan real. Era igualita a Raven cuando ella cumplió sus 6 años. – comenzó a explicar la pelirroja llamando la atención de Pigeon. – Aunque bueno la verdad es que Pigeon era mucho más hermosa y femenina que Raven.

– No me digas. – dijo Raven con una voz llena de molestia mientras que su pequeña gemela reía divertida.

– Pero me alegro de que todo eso fue simplemente un sueño Arella. – suspiró aliviada la joven. – Por cierto… ¿Estás enferma Arella?

– No. ¿Por qué lo preguntas?

– Es que te escuchas ronca, como si estuvieras mormada. Y además suenas igualito a Raven. – confesó Lucia. En ese momento Pigeon soltó una ligera risita llamando la atención de su gemela mientras que ella la observaba con una mirada de desagrado.

– Mejor cállate Lucia. – gruñó molesta Raven. En ese ínstate la pelirroja reaccionó y comenzó a parpadear varias veces hasta que su vista volvía a la normalidad.

– ¿R-Raven? ¿Eres tu Raven?

– No, soy el Hada de los Dientes. – dijo sarcásticamente la titán gótica.

– ¡Raven! – exclamó de la alegría Lucia mientras abrazaba a su vieja de la infancia. – Ay entonces no era un sueño. Arella en verdad me envió en la Tierra.

– Y a todo eso ¿A qué viniste? – preguntó entre algo molesta y curiosa la chica cuervo.

– Luego te lo explicare amiga. – respondió en un tono emocionado. – Oh Raven, no sabes la alegría que me da de verte otra vez. – sonrió ampliamente la pelirroja.

– Si ya me di cuenta de ello. – comentó la titán oscura en un tono monótono.

– Raven me creerás loca pero… podría jurar que en una batalla con unos robots gigantes vi a una réplica de ti cuando tenías uno años de edad. – confesó casi sin respirar la chica.

– Pues debo informarte que no lo soñaste ni te lo imaginaste. – comentó Raven.

– Eh?

– Hola Lucy. ¿Cómo te sientes? – habló inocente y dulcemente Pigeon mientras se acercaba hacia su amiga.

– ¿Gigi?... ¿E-Eres tu Gigi? – miró con incredulidad Lucia mientras sentía como la presión se le bajaba.

– Si. – asintió la pelivioleta menor.

– P-Pero… e-eso es imposible… ¿C-Cómo es que tu…? – la pobre pelirroja no podía casi hablar debido a la impresión de ver a su bisque "difunta" amiga frente a ella. – A-A mí me dijeron que tú estabas… muerta.

– Ya veo. – la pequeña titán bajó su mirada de tristeza mientras le sonreía cálidamente a su amiga. – Pero eso ya no importa amiga. Lo único aquí importante es que estás bien gracias a los dioses y a Azar.

– Si gracias a Azar… pero… aun no comprendo en ¿Cómo es que estas viva?

– Es una larga historia. – río nerviosamente la niña pero sin quitar esa sonrisa inocente y cálida de su rostro.

– Arella nunca me va a creer esto. – musitó Lucia. – Todos estos años hemos pensado que habías estado muerta Gigi cuando en realidad era todo lo contrario.

–… – Pigeon no mencionó nada simplemente miraba con tristeza y a la vez con nostalgia a su vieja amiga de la infancia.

– Por cierto… creo que aun tendré que decirte "Palomita". – río burlonamente Lucia mientras que el rostro de la pelivioleta menor estaba llena de confusión.

– Eh? ¿Qué quieres decir Lucy? – preguntó sin entender la pequeña titán.

– Pues… de eso Gigi. – señaló de pies a cabeza a la titán blanca quien tenía el cuerpo de un infante. – En este momento apuesto a que ya cumpliste tus 18 años, pero, tú cuerpo es como la de una niña de 6.

– Ah! ¡Hablas de eso! – exclamó infantil e inocentemente Pigeon. – Pues te equivocas Lucy. La verdad es un hechizo que el Señor Mad Mod nos hizo a mí y a Chico Bestia. – explicó la arquera mientras que se señalaba a sí misma y a la vez al pequeño metamorfo.

– Aww! ¡Qué bonito! – exclamó la pelirroja con una mirada de ternura y brillo al ver al pequeño titán verde. – ¡Ay! ¡Préstamelo Gigi quiero cargarlo!

– Ok, solamente ten cuidado Lucy. Chico Bestia es demasiado inquieto. – dijo en un tono divertido mientras le daba a su pequeño compañero entre sus brazos.

– Aww! ¡Eres un encanto pequeño Boo! – dijo infantilmente Lucia haciéndole caritas graciosas al Pequeño Bestia mientras que él infantilmente reía.

– Yo mejor me voy esto me enferma. – dijo Raven mientras se iba retirando de la enfermería, pero, antes de que ella se fuera su gemela la detuvo.

– Espera rae ¿Por qué te vas?

– Si Rae ¿Por qué te vas? – preguntó infantilmente Lucia mientras hacía mímicas con el Bebé Bestia quien reía divertido.

– Porque tengo que buscar un hechizo para revertir lo que el idiota del inglés ese te hizo a ti y a Chico Bestia. – comentó Raven mientras señalaba a su pequeña hermana y al titán verde.

– ¿Puedo ayudarte? – preguntó con inocencia mientras ponía una cara de esperanzada.

– No. – respondió a secas la titán gótica.

– ¿Por qué no? – preguntó nuevamente Pigeon mientras hizo un puchero cuando su hermana mayor le contestó.

– Porque no. Además no quiero que dejes a Chico Bestia con esa chiflada.

– ¡Oye! Puedo ser burlona, divertida y alegre pero no soy una chiflada. – se defendió Lucia mientras hacia un puchero de niña chiquita. – Bueno en algunas ocasiones pero no tanto. – eso ultimo lo murmuró cosa que para Raven y Pigeon escucharon perfectamente bien.

– Como sea. Tienes que quedarte aquí y procurar que Lucia no le pegue lo mañoso a Chico Bestia. – confirmó la titán gótica. – Ya de por sí puedo tolerar las otras mañas de él y no quiero tolerar otras mañas aprendidas de ciertas personas que conozco. – la pelirroja y la pelivioleta mayor se observaron fruncidamente, en ese momento Lucia le enseño la lengua infantilmente y Raven se lo devolvió.

Y luego mi hermana dice que yo soy la infantil. – pensó burlonamente Pigeon mientras reía bajito.

– Con permiso. – dijo la chica cuervo.

– Pásele burro cenizo. – respondió con burla Lucia.

– Cállate Lucia. – gruñó molesta la titán gótica mientras salía a zancadas de la enfermería.

– Veo que no has cambiado en nada Lucy. – Pigeon volteó a ver a su vieja amiga mientras que ella la veía entre nostálgica y alegría.

– Que se le puede hacer Gigi, siempre he sido con ustedes, en especial con Raven ya que ella nunca sonreía de pequeña y creo que hasta la fecha lo sigue haciendo. – explicó la pelirroja. – Has cambiado y mucho se podría decir Pigeon.

– Lo mismo digo de ti amiga. – comentó la pelivioleta menor mientras se sentaba en la cama junto con su amiga. – ¿Cómo se encuentran mi madre, Azar y Gayla?

– Pigeon antes de que te cuente lo que te sucedió hace 14 años debes ser fuerte por lo que te voy a decir. – la titán blanca sintió como si le faltara el aire y a la vez que la sentía desfallecer, tomó aire y asintió levemente con la cabeza. – Gayla y Azar murieron Gigi. Murieron debido a la vejez. Y Arella, tu madre, es la nueva Sacerdotisa y Guardiana de Azarath.

Gayla… Azar… espero que sus almas descansen eternamente en el regazo de los dioses y del Espíritu de la Vida. – pensó Pigeon mientras rezaba por el descanso eterno de sus mentoras. – ¿Qué has hecho estos últimos… 14 años Lucy?

– Pues… seguí visitando a tu hermana para que no se sintiera sola, pero, al parecer siempre ella me evitaba cuando quería ir a verla. Seguí con mi entrenamiento para controlar mis poderes, que por cierto ya soy una experta en la vida de la flora. Caí en un coma debido a que Trigon intentó en atacar Azarath. Arella cuidó de mí desde ese momento cuando desperté del coma y bueno digamos que ahora soy su aprendiz para ser la siguiente Sacerdotisa. – dijo con orgullo Lucia mientras observaba a su amiga con un brillo en sus ojos amatistas.

– Wow, eso es sorprendente Lucy. – exclamó con agrado Pigeon a su vieja amiga de la infancia.

– ¿Y qué hay de ti? ¿Dime en donde estuviste o que has hecho en estos años? – preguntó emocionada y a la vez llena de curiosidad la pelirroja, mientras le sacaba una que otra sonrisa cálida a su amiga.

– Pues yo… – justamente cuando la pelivioleta iba a hablar un ruido llamativo que provenía en el estómago de Lucia interrumpió la conversación de las dos.

– Trágame tierra. – dijo avergonzada la pobre amiga mientras que Chico Bestia reía divertido y a la vez aplaudía infantilmente.

– Creo que nuestra platica quedara pendiente para en otra ocasión. – comentó la titán blanca mientras se bajaba de la cama. – No tardo iré por algo de comer, necesitas alimentarte bien para recuperar tus energías Lucy.

– E-Esta bien Gigi. – Pigeon le dedicó a la pelirroja una sonrisa simpática y llena de inocencia, lo cual para su amiga sintió una inmensa alegría en su ser.

– Bien no tardo. – justamente cuando la titán blanca iba a salir de la enfermería Chico Bestia comenzó a hacer pucheros llamando la atención de la arquera.

– Veo que el niño se ganó tu afecto. – dijo burlonamente la pelirroja a su amiga mientras le entregaba al pequeño metamorfo.

– Así parece, jeje. – Pigeon le dedicó al pequeño titán verde una sonrisa angelical mientras que él reía divertido jugando con los largos mechones de la arquera. – ¿Qué quieres que te traiga Lucy?

– Lo que tú quieras Gigi. – contestó con sinceridad la pelirroja mientras sacaba una que otra a su vieja amiga de la infancia.

– Está bien. – asintió la niña mientras se dirigía a la puerta. – Si necesitas algo puedes usar el comunicador que esta sobre la mesa de medicamentos para que me llames. – la titán blanca señaló el aparato mientras que su amiga asentía levemente.

– Si. – en eso Lucia vio salir a la pelivioleta menor junto con él Bebé Bestia mientras que una sonrisa llena de nostalgia junto con una llena de felicidad había decorado sus labios. – Gracias a Azar que estas con vida Gigi… aunque… aquel recuerdo de ese día jamás se podrá borrar de la mente de tu hermana, de tu madre y de la mía.

Minutos después Pigeon había llegado junto con sus demás amigos a la enfermería, Cyborg tuvo que llevar una bandeja de comida ya que el pequeño metamorfo no quería separarse de la pequeña pelivioleta. Starfire comenzó a formularle muchas preguntas, tales como, ¿Cómo se llamaba?, ¿Cuántos tenia?, ¿Cuál era su comida?, ¿Si quería ser su amiga?, y entre otras cosas más… las cuales para Lucia las contestaba entre algo divertida y simpática, la tamareana no pudo soportar ni un minuto más así que tanta felicidad y emoción hizo que ella abrazara a la protegida de Arella. Casi la pobre pelirroja se quedaba sin oxígeno y algunos que otros huesos por la fuerza del abrazo de la princesa alienígena.

Robin se presentó en su típica voz de líder mientras le daba las gracias por haberlos ayudado a él y a su equipo en detener a Mad Mod y a su ejército de robots, Lucia simplemente asentía por el agradecimiento del líder. Y por último se presentó Cyborg mientras que él también le agradecía a la chica por su grandiosa habilidad y valentía en el campo de batalla a lo cual a la pelirroja muy apenada y a la vez sonrojada asentía y a la vez agradecía por el tal comentario del mitad androide. El titán robótico le entregó a la chica la bandeja de comida mientras que ella miraba con sorpresa y con agua en la boca la exquisita comida; lo cual todo aquello era simplemente una ensalada Cesar, té helado y un tazón de fresas con crema batida.

– ¿Y desde cuando conoces a las amigas Raven y Pigeon, amiga Lucy? – preguntó inocentemente Starfire a la pelirroja.

– Desde hace mucho Starfire. – respondió tranquilamente mientras se llevaba un bocado de ensalada en su boca, disfrutando el sabor de los frescos vegetales.

– Aparte de tener poderes botánicos ¿Qué otras técnicas tienes Lucia? – preguntó Robin mientras que Lucia terminaba de consumir lo que tenía en su boca.

– Soy buenas en las artes marciales. Es más hasta me he graduado con honores en ello. – respondió con orgullo la chica.

– Cool. – dijo sorprendido el líder de los titanes.

– Otra graduada en artes marciales, vaya, al parecer no eres la única Pigeon. – dijo Cyborg a la pelivioleta menor mientras que un rubor decoró sus mejillas y a la vez pudo sentir una curiosidad en su amiga.

– ¿Por qué lo dices? – preguntó la pelirroja.

– Según lo que nos dijo Pigeon ella se graduó con honores en todas las técnicas de las artes marciales. – respondió Robin.

– ¿Eso es cierto Gigi? – preguntó casi sorprendida mientras que una sonrisa picarona decoró sus labios. – Vaya eso de verdad me sorprende mucho de ti.

– ¿Por qué lo dices amiga Lucy? – preguntó inocentemente la tamareana.

– Porque según yo me acuerdo, es que Gigi es o fue una niña que nunca le ha gustado las peleas. – confesó Lucia mientras que los titanes observaban a su compañera con cara de "¿Es cierto eso?"

Y no me gusta. No me gusta pelear, prefiero mil veces en hablar en vez de atacar, pero, también tengo que defenderme…no quiero pasar otro momento como el de aquel día… – pensó Pigeon con algo de tristeza mientras evitaba las miradas de sus amigos.

– Bueno como dice el dicho "el que calla otorga". – dijo divertidamente Lucia mientras que Pigeon fingió una sonrisa "amistosa".

– Si. – murmuró la pelivioleta. En ese momento las puertas de la enfermería se abrieron automáticamente mientras que de éstas entraba Raven ya con una cara más tranquila. – ¡Rae! ¿Encontraste algún conjuro para revertirnos a mí y a Chico Bestia? – exclamó de la alegría la gemela menor mientras corría hacia su hermana.

– Si. – contestó tranquilamente la mayor mientras le daba unos leves golpecitos en la cabeza de su hermana mientras que ella la miraba con admiración y alegría.

– ¡Qué bueno! ¡Eres muy hábil en buscar hechizos Rae! – dijo con admiración Pigeon a su gemela mientras que la titán cuervo simplemente se le quedó viendo sorprendida por las palabras de ella.

– Umm… gracias (?) – comentó la chica gótica por el halago que le hizo su hermana.

– Bueno ya que encontraste el remedio para revertir el problemita, será mejor que vuelvas a la normalidad a Gigi y a Bestita. – comentó Cyborg mientras recibía una mirada seria por parte de Raven.

– No es tan fácil Cyborg. – respondió irritada la chica cuervo, a ella nunca le ha gustado que nadie la presionara.

– ¿Por qué lo dices amiga Raven? – preguntó preocupada y a la vez con inocencia Starfire.

– Encontré el hechizo, pero, el problemita de éste es que para que resulte efecto de revertir el problema de Chico Bestia y de Pigeon es; que necesito que esperen 1 semana ya que es un poco complicado de buscar los condimentos necesarios para hacer el brebaje. – explicó la titán oscura.

– Entiendo. – dijeron al unisonó los titanes y Lucia.

– Bueno 1 semana no nos afectara a mí y a Chico Bestia. – dijo la titán blanca. – Tómate el tiempo que necesites Raven, yo esperaré.

Agradezco a Azar que Pigeon sea paciente… no como otros. – pensó Raven sin quitarle la mirada a su gemela mientras que ella simplemente ladeaba levemente su cabeza por escuchar los pensamientos de su querida hermana mayor.

– ¿Qué condimentos necesitas Raven? – preguntó Robin a su compañera.

– No creo que los condimentos que necesito para la pócima estén aquí Robin. – respondió Raven en un tono monótono. – Pero en fin… necesito 7 lágrimas de sirena, 1 flor de llama de fuego, 3 cabellos de la víctima, medio litro de agua de un manantial puro y claro, y por último, 1 gota de sangre de unicornio.

– Vaya… eso sí que se ve bastante complicado. – confesó Cyborg.

– No del todo. – dijo Lucia mientras que todos la observaron. – Puedo crear la flor de llama de fuego.

– Bueno al menos tienes algo amiga Raven. – dijo con inocencia Starfire.

– Si aunque la verdad me será difícil conseguir las otras cosas. – comentó con irritabilidad la gemela mayor.

– No pierdas las esperanzas Rae. – Pigeon animó a su hermana mientras que ella simplemente arqueaba una ceja. – Tal vez en este mundo no encuentres lo que necesites, pero eso no quiere decir que otros mundos SI los tengan.

– Pigeon…

– Déjamelo todo a mí. – dijo infantilmente la pelivioleta menor mientras le guiñaba un ojo a su gemela.

– ¿Y cómo es que harás eso Pigeon? – preguntó Robin confuso mientras se rascaba la nuca.

– Eso es un secreto. – la niña guiño otra vez un ojo mientras colocaba su dedo índice entre sus labios y por debajo de la punta de su nariz como una señal de un "secreto". – Si me disculpan muchachos, haré la lista, con permiso. Oh!, y antes de que me vaya Rae cuida por el momento de Chico Bestia mientras hago la lista.

– Eh?! ¡E-Espera Pigeon yo no…! – demasiado tarde Pigeon le había entregado a su hermana mayor al pequeño titán verde mientras que él reía divertido en los brazos de la titán gótica. – Fantástico ahora tengo que cuidar de Chico Bestia. ¿Qué puede ser más peor que esto? – pensó la joven titán.

En ese momento como si la mala suerte hiciera otra de las suyas el pequeño metamorfo vomitó encima de la chica cuervo mientras que sus compañero miraban con horror y a la vez asco la escena que tenía en ese momento su amiga; a excepción de Lucia quien se estaba conteniendo una tremenda carcajada por lo que había visto.

– Yo y mis pensamientos. – refunfuño entre dientes mientras escuchaba a Chico Bestia reír infantilmente.

Mientras tanto Pigeon comenzó a escribir la lista de lo que su hermana mayor necesitaría para la pócima, una vez terminado la pequeña pelivioleta hizo una pequeña nota aparte mientras que ésta junto con la lista las ponía en un sobre. La menor de las Roth salió de su habitación mientras se dirigía a la azotea, una vez que se encontraba en ese lugar la arquera verifico por todos lados si no había ninguna señal de sus amigos, al no presenciar y no ver a nadie en el lugar comenzó a susurrar en una lengua extraña un conjuro sobre la carta; esto hizo que el sobre comenzar a brillar en una luz blanca que poco a poco el objeto fue convirtiéndose en un ave ante los ojos de Pigeon. Cuando la luz desapareció la carta se había convertido en una paloma blanca que a la vez emanaba una hermosa y llamativa luz.

– Ya sabes a quien enviárselo, ve y mucha suerte. – dijo en un tono dulce y pacifico la niña mientras que la pequeña ave desprendía sus alas para después tomar vuelo. – Pòtal la ki konekte nou tou de mond louvri. – en ese momento un enorme circulo en espiral color dorado apareció en el cielo mientras que la paloma volaba hacia ésta para después desaparecer en lo que era un portal junto con éste.

Pigeon dejó escapar un suspiro ya algo aliviado, solamente tenía que esperar a que el mensaje que a través de esa ave llegará a su destinatario. La pequeña pelivioleta bajo hasta el living y una vez que llegó allí una sonrisa alegre y llena de ternura decoró sus labios. Frente a ella se encontraba su hermana durmiendo a Chico Bestia con aquella canción de cuna que su madre solía cantarles a ella y a su gemela mayor de pequeñas. Sin hacer el mínimo ruido se retiró cuidadosamente del living sin querer interrumpir el pequeño vinculo que su hermana mayor tenía en esos momentos con su el pequeño titán verde.

– Esa mirada que tenía mi hermana, ¿Acaso seria que ella este…? Sí, yo creo que sí. – se dijo a sí misma la arquera mientras miraba por última vez a la escena, que por supuesto en ese momento fue cuando Raven besó la frente de un ya dormido bebé verde.


Queen-Werempire: Uff… que día estoy cansada. *me desplomo junto con Lucia en el sofá*

Lucia: Lo mismo digo amiga.

Pigeon: Pero fue divertido.

Raven: Si.

Queen-Werempire: Deberiamos volver a salir un dia de estos ¿No?

Lucia: Opino lo mismo Queen. Hacia tanto que no me divertía de esta manera cuando vivía en Azarath y en Viena.

Pigeon: Ay espero que algún día de estos pueda visitar ese lugar.

Queen-Werempire: Todo a su tiempo Pigeon, todo a su tiempo. *sonrío divertida*

Raven: ¿Qué hay con esa sonrisa?

Queen-Werempire: ¿Qué sonrisa Raven? Es mi sonrisa.

Raven: Me resulta algo sospechosa.

Queen-Werempire: Aja sí. Bueno tengo que seguir con el otro capítulo.

Pigeon: ¿Te puedo ayudar Queen?

Queen-Werempire: Si Pigeon. Umm… ¿Podrías preparar mucho pero mucho café por favor?

Lucia: ¿Café? Queen acabas de tomar 5 tazas de café ¿Y aun quieres más?

Queen-Werempire: Tienes mucha razón Lucy… en ese caso prepara una jarra con agua y muchos pero muchos hielos entonces Gigi.

Lucia: Umm… yo que tu no tomaría tanta agua fría Queen. Porque si lo haces entonces eso te quitaría…

Raven: Si quieres yo te la preparo. *le tapa la boca a la pelirroja mientras que ella se forcejeaba en agarre de su amiga*

Queen-Werempire: Muchas gracias Raven. Ven Pigeon vayamos a escribir el otro capítulo. *nos retiramos del living, en ese momento Raven destapa la boca de Lucia*

Lucia: ¿Por qué hiciste eso? Casi me matas Rae.

Raven: Si, si como sea. No olviden comentar. *Ella comienza a llenar una jarra de 1 litro y medio y le hecha hielo*

Lucia: Mmm… si Queen toma toda esa jarra dejará a medias la historia. ¬_¬'


"Grenn sab yo nan tan koute rele m 'yo, tounen tan an moun sa yo ki moun ki te dèyè yo." lo que significa. "Arenas del Tiempo escucha mi llamado, regresa a la normalidad a ellos a su verdadero tiempo."

"Pòtal la ki konekte nou tou de mond louvri." lo que significa "Portal que nos conecta al otro mundo ábrete."