Los jóvenes Titanes: El Inicio (6ª Temporada)

Capítulo 18: A la Normalidad, Malos Entendidos, Los Sentimientos de la Bestia

Queen-Werempire: Hola, holitas mis queridos lectores. Antes de comenzar con su lectura me disculpo mucho por la tardanza de publicar los capítulos de mis fics.

Lucia: Si la pobre tuvo muchas complicaciones con la imaginación, con los estudios del colegio, tuvo una depresión bastante fuerte que tuvo que estar en reposo total.

Raven: ¿Tienes que decir las cosas privadas que le pasan a Queen?

Lucia: Pues si ella no lo dice alguien tiene que hacerlo.

Queen-Werempire: Lucia sabias que es de mala educación decir ese tipo de cosas en esta conversación ¬_¬#

Lucia: Solamente estoy ayudando. Además todos tus seguidores andan preguntando qué hasta cuando vas a seguir publicando con los fics.

Pigeon: Chicas por favor no discutan por favor. Discutir no solucionara nada.

Robin: Pigeon tiene razón. Además debemos comprender a Queen sobre lo que le está pasando.

Queen-Werempire: Gracias chicos.

Chico Bestia: Por cierto ¿En qué va a tratar este capítulo?

Queen-Werempire: Pues… eso tendrán que descubrirlo ustedes mismos.

Starfire: Yo ya lo leí y me pareció de lo más tierno :3

Cyborg: Yo también lo leí y debo admitir que es de lo más genial.

Todos (a excepción de Pigeon, Raven, Starfire y Cyborg): ¿QUÉEEE? ¡A ELLOS SI LOS DEJAS Y A NOSOTROS NO!

Queen-Werempire: En primer lugar; Starfire me arrebató de las manos la historia. Y segundo; no hubo un día en el que Cyborg me dejara de molestar para que le diera una réplica de la historia. ¬_¬# *mirada fulminante*

Lucia: Es injusto yo quería ser la primera en leer tu historia. ¬3¬

Queen-Werempire: Olvidemos todo esto, ¿quieren? Pigeon, Raven me harían los honores por favor, ya me está dando una migraña.

Pigeon: Esta bien.

Pigeon/Raven: Los Jóvenes Titanes no le pertenecen a Queen-Werempire; ni tampoco a Lucia Hilary.


Lucia's Pov:

Había pasado dos días desde que había ingresado a los titanes gracias a mi amiga Pigeon, también esos dos días Raven estuvo ya algo irritada en no tener algunos de los condimentos que tenía que tener para preparar la poción para revertir el "hechizo", si se podría decir, que Mad Mod les había hecho a Pigeon y a… ¿Cómo era que se llamaba el pequeñín?... ah!, si, Chico Bestia. En fin el punto era que la pobre de mí otra amiga ya se encontraba irritada por ello… o al menos eso decía ella… porque la verdad es que siempre le echaba miradas profundas y frías a los chicos y a mí cuando "consentíamos" a Pigeon y a Chico Bestia en cualquier cosa. Según lo que siempre recuerdo de la corta infancia que estuve con Gigi, era que siempre ella era la más consentida de Azar y… bueno… también de Arella. O al menos eso decía Raven cuando pensaba en voz alta.

En fin… en este momento nos encontrábamos Robin, Starfire, Cyborg y yo junto con el pequeñín en el living mientras observamos la tele. Raven se encontraba leyendo tranquilamente en una esquina del living. Y Pigeon… bueno no sabía en donde se encontraba ella. En ese momento, Chico Bestia comenzó a sollozar levemente, casi me ataco de la risa por las expresiones de horror y pánico que pusieron el chico semáforo y el mitad robot cuando su amiguito ya comenzaba a llorar fuertemente. Starfire cargo al pequeñín mientras lo comenzaba a arrullar como solía hacerlo Gigi y Rae cuando el bebé verde lloraba, pero de nada funcionaba, hasta mi nueva amiga empezó a cantarle en un extraño cantico de su planeta pero tampoco sirvió de nada.

– ¡Ay, ya callen a Bestita por favor! – se quejó Cyborg.

– Raven has algo. – miré a mi amiga mientras que ella me miraba desafiante.

– A mí ni me miren, ustedes cuatro quisieron cuidarlo ahora se aguantan. – sentí un tic aparecer en mi ojo derecho mientras que mi querida amiga se rehusaba en ayudar… aunque bueno en parte ella SI tiene razón ya que estuvimos suplicándole desde un inicio que mis amigos y yo cuidaríamos del pequeñín.

– Amigos creo que la canción de cuna de mi planeta no funciona. – dijo inocentemente Starfire.

– ¿Oigan dónde está Pigeon? Ella podría ayudarnos con esto. – dijo Robin mientras que los rostros de los chicos y el mío se nos ilumino.

– Pigeon no se encuentra por el momento en la torre, dijo que daría un paseo en la ciudad. – comentó Rae mientras que nuestros rostros se aguadaron como pasitas.

– Oh rayos ¿Y ahora como le haremos para calmar a Bestita? – se quejó el mitad androide.

– Haber dénmelo. – dije mientras que Star me daba al pequeño. – Ya pequeño no llores.

– Eso no funcionara. – dijo mi vieja de la infancia. – Starfire ya lo hizo y no funciono. – sonrió de una manera divertida mientras que yo comenzaba a sudar frio.

– ¿Qué es lo que tendrá el bebé Chico Bestia? – preguntó preocupada mi amiga pelirroja.

– Tiene una de esas para bebés. – todos las miramos muy confundidos mientras que ella soltó un gruñido molesto. – Si hace del número 2 ¿Dónde creen que esta?

– ¡Ay no! ¡Todo menos eso, por el amor de Azar! – grité internamente mientras observaba que los chicos ahora se habían alejado de mí con el niño en brazos aun llorando. – Este niño se está pudriendo.

– Oye Lucia. – me llamó Robin. – Revísalo.

– Achís, achís los mariachis. ¿Y yo porque debo de hacerlo? – pregunté molesta ignorando los sollozos de Chico Bestia.

– Porque TÚ quisiste cuidarlo. Porque TÚ siempre me estuviste fregando y fregando en que te lo diera. Y porque te mandaré con el mismo TRIGON si no lo haces. – comenzó a sermonearme Raven mientras que ella me miraba irritada por los lloriqueos del pequeñín.

– ¿Algo más? – pregunté casi de forma burlona… pero grave error…

– ¡Hazlo ya!

Tragué saliva mientras me escapaba de Raven, me dirigí a la mesa donde había dejado sobre de ésta a Bestita mientras comenzaba a abrirle su trajecito de bebé para revisarle el pañal, en ese momento un clic se me apareció por mi mente mientras que una sonrisa divertida sentí pasar por mis labios. Esto va a hacer divertido.

– Yew, blarg, yew. No puedo creerlo. – comencé a quejarme emitiendo tanto asco que hizo que mis amigos me vieran con horrores y asco extremo. – Cuidado, cuidado, con permiso. – dije casi en tono dramático mientras comenzaba a fingir que me estaba tropezando sosteniendo el pañal sucio del pequeño.

– ¡Lucia cuidado! – gritaron al unisonó Cyborg y Raven mientras me acercaba a ellos dos. Pero después comencé a acercarme al chico semáforo y a su novia.

– ¡Lucia no juegues con eso! – gritó con asco Robin mientras se alejaba de mi junto con Starfire quien gritaba dramáticamente.

– Ay, ay, ay que me tropiezo. Ay, ay, ay… – dije mientras me iba a "caer" de espaldas dirigiéndome hacia donde estaba Raven. En ese momento arroje el pañal mientras que éste se había desplomado en la cara de mi amiga.

– Urgh… ¡Guacala! – gritó mi amiga pelivioleta mientras se quitaba rápidamente el pañal de su rostro y ponía cara de asco al igual que los de mis amigos.

– Jajajaja. ¡Está limpio! ¡Caíste Raven! – reí con ganas mientras me acordaba de la expresión que había puesto Raven. – Jajajajaja. – en ese momento sentí un fuerte coscorrón en mi cabeza que hizo que casi me noqueara.

– ¡Para que se te quite lo payaso Lucia! – gritó enfadada Raven pero en ese instante escuché a Bestita riéndose, pero luego volvió a llorar cuando reaccioné.

– Oye dale otro, le gusta. – dijo Cyborg mientras que yo lo miraba con molestia, en ese momento sentí otro coscorrón.

– Jejeje, hasta yo me siento mejor pegándole. – confesó mi amiga mientras me miraba divertida.

– Tengan se los regalo. – les entregué a mis amigos al pequeñín mientras que Starfire me lo quitó una vez que él se había calmado. Pero lástima que duró poco porque otra vez continuó llorando.

– Haber Star dámelo tengo una idea. – dijo Cyborg mientras le entregaba al bebé, vi como ese mitad androide puso al niño sobre la mesa. – On ta bebé aquí ta. – el silencio había reinado en el lugar mientras veíamos a Cy tranquilizar al niño quien por supuesto él tenía una cara de shock. – On ta bebé… AQUÍ TA.

– ¡Bwaaaaaaaa! ¡Bwaaaaaaaa!

– ¡Tarado lo asustas! – gritó Robin mientras le había dado un tremendo coscorrón al grandulón. En ese momento la pancita del pequeñín hizo un "glu, glu".

– Debe tener hambre. – dije mientras chasqueaba los dedos.

– ¿Un poco de leche? – comentó Cyborg.

– Uy me encantaría, pero que sea deslactosada porque soy tolerante a la lactosa. – dije emocionada mientras se me hacia agua en la boca por tomar un vaso de leche calientita.

– Tu no tonta, Chico Bestia. – me gritó irritada mi amiga.

– Pues que me viste de cara de mamá sustituta eh?

– ¡Mira Lucia me estás haciendo perder la paciencia para enviarte en cualquier momento en otra dimensión! – gruñó ya algo cabreada Raven.

– Uy mira como tiemblo. – dije mientras fingía estar temblando del miedo, ocasionando que a la chica cuervo ya perdiera la paciencia.

– ¡Pues deberías de tenerlo! – gritó ya enfurecida la hija de Arella. En ese momento las puertas del living se abrieron mientras que de éstas apareció Pigeon.

– ¡Ya llegó! ¡Ya llegó! – exclamó emocionada mi pequeña amiga pelivioleta mientras sostenía una caja mediana de madera. – ¡Ya tengo los ingredientes para hacer la pasión Rae! – la pequeña titán se acercó a su hermana mayor sin quitar aquella sonrisa de su rostro.

– Al fin. – dijo ella entre irritada y a la vez calmada la pelivioleta mayor. Tomó la caja que tenía su pequeña hermana y después la colocó bruscamente sobre la mesa.

– Cuidado Rae. Esos ingredientes son sumamente delicados. – se alarmó Pigeon mientras se dirigió a un lado de su hermana mayor.

– Si, si, como sea. – dijo secamente la Roth mayor mientras que la menor simplemente la miraba con tristeza y a la vez con negación.

– Ok veamos si está completo los ingredientes. – comentó Raven mientras abría la caja.

Dentro de ésta contenía los condimentos en frascos trasparentes de cristal. Un líquido color dorado pálido, un líquido trasparente, y por último, un líquido espeso color plateado que además brillaba a los rayos del sol.

– El líquido dorado son las lágrimas de sirena, el líquido trasparente es del agua de manantial y el plateado es la sangre de unicornio. – explicó cada detallé Pigeon a su hermana mientras señalaba cada ingrediente.

– Solamente falta un ingrediente más. – dijo la chica gótica.

– ¿Y cuál es Raven? – preguntó inocentemente la chica blanca.

– Esto. – en ese momento la titán cuervo le arrancó a su hermana tres pelos de su cabeza.

– ¡Auch! ¡Raven eso dolió y mucho! – se quejó infantilmente la niña mientras se tallaba la cabeza a la vez que una lagrima de cocodrilo salía de sus ojos.

– No estés chillando como niña chiquita Pigeon.

– Por si no lo has notado Raven, Pigeon ES una niña chiquita. – dije burlonamente.

– Aunque mi querida hermana menor tenga la apariencia de SER una no significa que lo sea. – comentó sin emoción Raven mientras tomaba tres pequeños cabellos de Chico Bestia, quien por supuesto, él comenzaba a reírse.

– ¿Cuándo estará la poción amiga Raven? – preguntó con inocencia Starfire a su Raven.

– Esta noche. – contestó con rapidez la chica cuervo. – Ahora si me permiten estaré en mi habitación. Y NO quiero que NADIE me moleste porque esta poción requiere de mucho trabajo. ¿Entendido?

– Entendido. – todos asentimos.

– Buena suerte Raven. – dijo mi amiga a su gemela mientras que la mayor asentía.

– Gracias Pigeon. – dijo casi en un susurró la titán oscura mientras salía del living junto con las cosas para la poción.

– ¿Y bien que es lo que haremos ahora? – preguntó Robin a nosotros.

– Que les parece si comemos algo, me muero de hambre. – contestó Cyborg mientras que todos afirmaron a la petición del líder.

– Estoy de acuerdo con él. – confirmé.

– Bueno entonces vamos a ordenar una pizza. – dijo el semáforo mientras que él comenzaba en hacer el pedido.

– Que sea dos de pepperoni y tres pizzas de tres carnes. – dijo el mitad androide.

– Yo quiero una vegetariana. – comenté mientras miraba emocionada a los chicos.

– De acuerdo. – afirmó Robin mientras realizaba el pedido.

– ¿Te ocurre algo amiga Pigeon? – preguntó Starfire a Pigeon mientras que ella se encontraba algo somnolienta.

– Eh? Ah, no. No me pasa nada Star.

Ay Pigeon eres mala mintiendo. – pensé mientras la miraba divertida.

– ¿Estás segura? – insistió Star.

– Bueno… la verdad es que tengo un poco de sueño Starfire. – aclaró finalmente Pigeon mientras se tallaba sus cansados ojos.

– Entonces descansa Pigeon. – le dije a mi vieja amiga de la infancia mientras le daba unas leves palmaditas en su cabeza.

– Está bien. – bostezó la gemela menor de Raven. – Lamento en no poder acompañarlos a comer chicos.

– No lo lamentes Pigeon. Tú ve a descansar. – comentó Cyborg mientras le dedicaba a la niña una sonrisa, la cual fue correspondida inmediatamente por ella.

– Gracias chicos. – dijo tímidamente la titán blanca, cuando ella se fue del living Chico Bestia comenzó a llorar.

– Oh, no otra vez. – nos quejamos el mitad androide y yo.


Normal's Pov:

Cuando Pigeon llegó a su habitación lo primero que hizo fue en verse al espejo, al mirarse su reflejo verificó cada parte de su diminuto cuerpo. Una sonrisa burlona y divertida había decorado sus labios, se soltó la cola de caballo dejando caer su largo cabello hasta que éste tocó el suelo.

– Si la Reina te viera en este momento de aseguró que pegaría un grito al cielo. – dijo una voz adulta a la niña.

– Si tú lo dices Felicidad. – respondió Pigeon a una Pigeon adulta; usando una hermosa y elegante vestimenta romana color rosado pálido, al igual que un velo transparente del mismo color cubriéndole su cabeza, su cabello lo tenía bastante largo hasta sus caderas. Mientras que en su hombro se posaba un hermoso colibrí.

– No además la Reina querida sino que también te apuesto a que él también lo haría. – dijo otra Pigeon usando la misma vestimenta pero de un color lila mientras que un cisne estaba a un lado suyo.

– No lo creo Afecto. Yo pienso que él se desquitaría con la persona que le hizo esto a Gigi. – dijo una Pigeon color café mientras que la seguía un cocodrilo.

– Odio. – exclamaron las emociones incluyendo a la portadora.

– ¿Qué? Si es la verdad. – contestó Odio mientras acariciaba a su escamoso amigo.

– Que haremos contigo Odio. – dijo una Pigeon azul mientras acariciaba un cervatillo. – Hola Pigeon. Tanto tiempo sin vernos.

– Hola Tranquilidad. Y si, tanto tiempo sin hablarnos. – respondió la pequeña portadora.

– Oh, Pigeon no sabes la alegría de que nos alegra de verte. – comentó Felicidad mientras la abrazaba tiernamente.

– Pero Felicidad, si ayer por la noche hablamos. – comentó la niña mientras reía divertidamente.

– Y qué. Me gusta mucho que siempre nos visites, y más ahora que te convertiste en aquella niña de 6 años. – respondió la Pigeon Rosada mientras que aun la seguía abrazando y a la vez dándole besos en toda la cara.

– ¡Felicidad ya déjala! – gritó molesta Odio hecha una furia. – ¡Sabes que ODIO todo lo sentimental!

– No le hagas caso Pigeon son celos solamente. – dijo en broma Afecto causando en Odio una molestia y a la vez que se le saltara una venita en su sien al igual que su cocodrilo.

– No te enojes Odio, yo te quiero mucho. – dijo inocentemente Pigeon mientras se dirigió a su emoción para después darle un abrazo a ella.

– Pigeon suéltame. – dijo Odio mientras intentaba alejarse de la niña.

– Awww. Que lindas se ven las dos. Hasta nos recuerdan a nuestra querida hermana mayor; Raven Odio, cuando la abrazábamos de esa forma. – comentaron Afecto y Felicidad mientras miraban con cariño y diversión a la portadora abrazando a su emoción.

– Ay que haré con ustedes chicas. – comentó Tranquilidad mientras reía divertida.

– Por cierto… ¿Cuándo le dirás a Raven sobre…? – en ese momento Odio fue interrumpida por la pequeña Pigeon.

– Todavía no. Pero sé que debo decírselo antes de que regrese a Thilandel. - todas las emociones la miraron con tristeza y preocupación.

– ¿Ustedes creen que nuestra hermana nos seguirá amando? – dijo una Pigeon color gris mientras cargaba y a la vez se aferraba a un pequeño conejito.

– No estés triste Tímida. – respondió Afecto mientras miraba y a la vez abrazaba con cariño a la emoción.

– Pero es que yo no quiero ser odiada por ella. – contesto la emoción gris mientras que las lágrimas no tardaban en salir de sus ojos.

– No lo hará. – dijo la verdadera Pigeon. – Raven jamás nos haría eso. Es nuestra hermana después de todo. Así que por favor ya llores Tímida. – la niña les dedicó una sonrisa cálida y noble a sus emociones mientras que ellas afirmaron y a la vez que le dedicaron una sonrisa a su portadora, bueno, casi todas.

– E-Está bien. – dijo la emoción gris mientras se secaba sus lágrimas.

– Sera mejor que vayas Gigi, Lucy está llamando a tu puerta. – dijo Afecto.

– Si. – afirmó la portadora.

– Salúdame a Lucy de nuestra parte Gigi. – comentó Felicidad.

– Si, lo haré. – asintió levemente Pigeon mientras que ella había desaparecido de su mente.

– ¿Cómo lo tomará Raven cuando se entere de la verdad de Pigeon, Afecto? – dijo Tímida mientras abrazaba al conejito tiernamente.

– Apuesto que se le va caer la mandíbula de la sorpresa. – rió divertidamente Felicidad mientras que el colibrí revoloteaba de acá para allá.

– El tiempo lo dirá chicas seamos pacientes. – comentó sabiamente Afecto mientras acariciaba con gentileza la cabecita de su cervatillo.

– Pues eso espero odio esperar. – se quejó Odio cruzándose de brazos mientras que el cocodrilo emitió un rugido de manera afirmativa.

– Que haremos contigo odio. – dijeron las tres emociones mientras observaban a la emoción bufar negativamente.

Mientras tanto Lucia había salido del living para buscar a Pigeon, ya que los chicos habían ido por las pizzas y que no tardarían en regresar menos de 30 minutos, la pelirroja cargaba en brazos a Chico Bestia mientras que él emitía un sonido como el de carro andando. Al llegar a la puerta de la pelivioleta menor, Lucia empezó por tocar suavemente la puerta, queriendo no espantar a la pobre "niña", que por supuesto para la mentalidad de la pelirroja se encontraría dormida. Al ver como la puerta se abría la chica de poderes botánicos observó con ternura a su amiguita tallándose levemente uno de sus ojos.

– Perdón ¿te desperté Gigi? – preguntó apenada Lucia.

– No Lucy. Estaba aún despierta. – respondió con sinceridad la joven titán.

– Bien. Umm… los chicos ya trajeron las pizzas por si quieres comer de una vez. – dijo la pelirroja.

– Me encantaría. Gracias por decirme Lucy. – Lucia no pudo evitar sonreírle a su "pequeña" amiga por el tierno encanto de ella, en ese momento Chico Bestia comenzó a emitir un sonido llamando la atención de la pelivioleta y su amiga de la infancia.

– Jeje, a ti también te lo agradezco Chico Bestia. – comentó Pigeon dedicándole una sonrisa cálida y hermosa al Bebé Bestita. Quien por supuesto comenzó a reír.

– Bien será mejor que nos vayamos a comer, me muero de hambre. – dijo Lucia sacándole una risa divertida a su amiga de la infancia.

– Si. – asintió la titán arquera.

Cuando ambas titanes se fueron al living sus compañeros ordenaban la mesa para comer las deliciosas pizzas que habían ordenado. Una vez que las amigas llegaron al lugar, se sentaron en la mesa al igual que los chicos y comenzaron a servirse. Como Chico Bestia era apenas un bebé, Pigeon, decidió en prepararle a su pequeño compañero una papilla de vegetales casero. Una vez que la pequeña titán pelivioleta había terminado de preparar la papilla, volvió a su lugar y comenzó a alimentar al bebé Chico Bestia, quien por supuesto, él disfrutaba su delicioso y nutritivo alimento. Los chicos al ver eso en Pigeon sintieron una gran ternura que no pudieron evitar sonreírles a sus dos pequeños compañeros. En ese momento cuando todos los titanes se iban a proponer a comer sus alimentos, la pequeña titán blanca habló enseguida.

– Esperen chicos. ¿No vamos a esperar a Raven?

– Es cierto. Se nos olvidó avisar a Raven que íbamos a comer. – dijo Robin mientras que su rostro se le ponía rojo de la tremenda vergüenza. – Alguien le tiene que avisar.

– Yo no puedo porque tengo a Chico Bestia. – comentó Lucia mientras señalaba a un sonriente metamorfo.

– Yo quisiera ir pero no quiero molestarla ya que ella dijo que estaría muy ocupada con eso de la pócima. – dijo Cyborg, aunque la verdad es que él no quería entrar en la habitación de su compañera después del tremendo trauma que tuvo en Nunca Más.

– Yo tengo que supervisar el postre que estoy haciendo. – comentó Starfire. – Amiga Pigeon, ¿Por qué no vas tú? De aseguró la amiga Raven se alegrara mucho de que tú le avises que ya está la pizza.

– Está bien. – respondió la pequeña mientras se levantaba del asiento. – Ahorita regreso chiquitín. – Chico Bestia rió ante eso. Mientras que la pequeña titán pelivioleta se retiró del living todos miraron fijamente a Star.

– Star ¿Por qué le dijiste a Pigeon eso del postre? Si ni siquiera he visto que estuvieras preparando algo en la cocina. – dijo extrañado Robin.

– Novio Robin el lazo de la hermandad que comparten Pigeon y Raven se ha vuelto más estrecha que nunca antes. Y bueno como buena amiga de la amiga Raven y la amiga Pigeon es mi deber que ese lazo nunca se rompa. – explicó la princesa de Tamaran dejando sorprendidos a sus compañeros.

– Sabías palabras Star, te aseguro que si Pigeon te escuchara decir eso se pondría muy feliz. – dijo Lucia a su nueva amiga.

– Muchas gracias amiga Lucy.

Mientras tanto, Pigeon había llegado a la puerta de la habitación de su hermana. Ella comenzó a tocar levemente la puerta para esperar a que su gemela le abriera. No pasaron ni 10 segundos cuando Raven abrió enseguida la puerta. Al principio la titán gótica pensó que era Starfire o Cyborg que llamaban a su puerta, molesta se retiró de la mesa donde hacia la poción que le daría a su hermana y a su compañero para ir inmediatamente hacia la puerta; en ese momento casi iba a gritarle a la persona por osar interrumpir en su trabajo. Pero cuando abrió la puerta y vi que era su gemela el enojo había sido reemplazado por una calma.

– Hola Rae. Umm… espero no haberte interrumpido con la preparación del antídoto.

– No te preocupes por ello Pigeon, es más, la poción está casi lista. – dijo Raven a su hermana, no podía enojarse con ella ni mucho menos cuando escuchó la vocecita de su gemela en un tono apenado e inocente. – ¿A qué has venido Pigeon?

– Ah, bueno es que los chicos trajeron pizza y me preguntaba si quería acompañarnos a comerla. – Pigeon la miró con una inocencia y a la vez con un brillo en su mirar, cosa que para la titán gótica sintió en ese momento una calidez en su pecho y a la vez una ternura hacia su pequeña hermana.

– Me encantaría. – respondió la titán oscura causando en la titán arquera una sonrisa llena de felicidad. – Andando.

– ¡Si! – asintió feliz Pigeon mientras tomaba de la mano a su hermana mayor, cosa que para Raven no pudo evitar una sonrisa ante la infantil actitud de su gemela.

– No has cambiado en nada Pigeon. – pensó la gemela mayor mientras veía con cariño a su hermanita.

Al llegar las dos gemelas en el living se sentaron en sus respectivos asientos y comenzaron a comer las deliciosas pizzas junto con sus amigos, al cabo de unos minutos el grupo de héroes habían terminado y a la vez que disfrutaron de la deliciosa comida. Robin retiro los platos y comenzó a lavarlos, Cyborg limpió la mesa, Starfire recogió la basura y la fue a tirar, Lucia y Pigeon comenzaron a jugar con Chico bestia; quien por un momento se encontraba un poco aburrido, y finalmente, Raven se fue a su habitación a terminar la pócima para esa misma noche.

– ¿Ya estas lista para regresar a la normalidad Pigeon? – preguntó Lucia a la pequeña pelivioleta.

– Si. Aunque la verdad voy a añorar este momento de haberme convertido en una niña. – dijo Pigeon mientras observaba sus pies columpiándose. – Digo… no es que no me guste mi forma adulta, pero, simplemente al verme de esta forma he recordado muchas cosas que solía hacer a esta edad que fue y es algo muy importante en mi vida.

– Sé a lo que te está refiriendo Pigeon. Si estuviera en tu lugar yo también sentiría lo mismo. – respondió la pelirroja. – Pero que eso no te deprima Gigi, lo bueno de todo es que tú sigues la misma Pigeon que yo conocí hace… hace… ¿De cuántos estamos hablando? – la pequeña titán blanca rió divertida mientras miraba con alegría a su vieja amiga de la infancia.

– 14 años. – respondió ella.

– Mmm… tanto tiempo. – dijo la pelirroja mientras que la pequeña pelivioleta asentía.

– Si… tanto tiempo.

Ni una de las dos dijo nada, ya que un pequeño metamorfo comenzó a dar pucheros queriendo llamar la atención de algunas de ellas dos. Pigeon fue la primera en darse mientras le hacía pequeñas y divertidas muecas a Chico Bestia, cosa que para Lucia se moría de la risa por las extrañas e infantiles expresiones que hacia su amiga. Las horas habían pasado tan rápido que la noche había llegado, todos los titanes se encontraban sentados en el sofá ansiosos y a la vez emocionados porque al fin sus dos amigos volverían a la normalidad en cualquier momento, en especial por Chico Bestia, ya que ciertas tuvieron un severo trauma por andar cambiándole los pañales y soportando los pucheros del pequeño; aunque claro la que hizo todo ese trabajo de cuidar al bebé titán fue Pigeon y Starfire, ya que ellas dos adoran mucho a los niños y además las dos tienen demasiada paciencia con los berrinches del Chico Bestia.

En ese momento las puertas del living se abrieron mientras que todos los titanes se voltearon rápidamente con un brillo de emoción y alivio al ver a Raven con dos pequeños frascos en su mano izquierda. La titán gótica se dirigió hacia donde se encontraban sus compañeros, su mirada relajada se había centrado en Chico Bestia y Pigeon, quien por supuesto ella tenía en brazos al pequeño y a la vez que jugaba a "papas y papas".

– Pigeon. ¿Lista para regresar a la normalidad? – preguntó tranquilamente Raven mientras veía a su hermana asentir.

– Si.

– Aww… extrañaré tu forma de niña Gigi. – dijo Starfire mientras veía con tristeza a su amiga.

– Todos lo extrañaremos Star. – comentó Cyborg mientras que sus amigos asentían.

– ¿Y Chico Bestia? ¿También lo extrañara en su forma de bebé? – preguntó con inocencia Pigeon mientras que sus amigos (en este caso Cyborg y Robin) hicieron una mueca forzada.

– Por supuesto que si amiga Pigeon. – afirmó Star.

– Quien no podría resistirse a esa linda y tierna carita en especial con esos cachetitos rosados. – comentó Lucia mientras le apretaba la mejillas al titán.

*Cof*, *cof* No perdamos el tiempo quieren. – intervino Raven mientras fulminaba a Lucia. – Tomen esto. – la titán gótica le entregó a su gemela los dos frascos.

– Si. – asintió Pigeon. Antes de que ella se tomará el antídoto Cyborg la detuvo.

– Espera Pigeon quiero tomarte a ti y a Bestita una fotografía de este momento.

– Está bien. – dijo la niña mientras le dedicaba una inocente sonrisa al androide. – ¿Qué es una foto? – se preguntó a sí misma la titán con inocencia.

En ese momento Cyborg saco una cámara de no sé dónde mientras le tomaba la foto a sus dos compañeros.

– Listo ya está. – comentó él. – Voy a extrañar a esos dos querubines. –pensó el mitad androide con tristeza.

En ese preciso momento Pigeon se tomó la pócima al igual que el Chico Bestia, quien por supuesto, Lucia le dio la pócima. No pasaron ni cinco segundos cuando una luz celeste los había rodeado a los dos, poco a poco, los pequeños cuerpos infantiles de los dos se fueron moldeando a una más adulta mientras que las miradas de los presentes se habían quedado en asombro y aún más cuando se habían dado cuenta de la posición que estaban esos dos. Una vez que la luz celeste desapareció fue ahí cuando comenzó la escena. Chico Bestia se encontraba sentado en el regazo de Pigeon mientras que ella tenía sus brazos alrededor del cuerpo del metamorfo.

– ¡Amigos regresaron hacer ustedes mismos! – chilló de la alegría Starfire mientras se lanzó encima de ellos.

Causando en ese momento que Raven se pusiera roja del coraje debido a dos cosas; la primera fue porque los chicos estaban "aplastando" a su gemela, y la segunda, que Chico Bestia estaba encima de Pigeon.

– Ustedes dos bájense de ahora mismo de mi hermana. – estalló en cólera Raven, haciendo que un aura oscura hiciera explotar todos los focos de la torre.

Y debido a eso todos comenzaron a discutir sobre el "apagón".

1 semana después…

Lucy y Pigeon se encontraban platicando muy a gusto en la sala bebiendo té helado, Raven leía algún que otro libro de las 50 Sombras de Grey, Chico Bestia y Cyborg estaban jugando al Kinect mientras hacían movimientos graciosos que divertían a Robin y Starfire quienes preparaban el almuerzo. Mientras tanto, el titán gótico desvió su vista de su lectura mientras observaba de reojo a su vieja amiga de la infancia junto con su hermana quienes reían divertidas al recordar las travesuras que hacia la pelirroja. Raven no pudo evitar sentirse un poco celosa de aquella amistad que traían esas dos, pues, nunca le ha gustado a las personas que sintieran lastima por ella y más por su hermana menor.

Ya que Pigeon y Raven no tenían mucha suerte de hacer amigos con los otros niños de Azarath, pues, debido a que ellas dos eran las hijas de un ser que no se merecía ser nombrado ni tampoco ser llamado un buen padre. Raven cerró su libro con brusquedad, se levantó del suelo y se dirigió hacia donde estaban su hermana y su vieja amiga. Las dos chicas no presenciaron la cercanía de la titán gótica pues estaban tan entretenidas hablando que no la sintieron cuando ella ya estaba cerca de ellas.

– Pigeon, ¿Me dejas hablar con Lucia por unos momentos? – preguntó sin emoción Raven a su gemela quien ni siquiera se musito.

– Sí, claro Raven. – asintió Pigeon mientras se iba levantando de su lugar pero fue detenida por su gemela.

– No es necesario que te levantes, voy a hablar con Lucia a solas.

– Bueno si tú lo insistes Rae, vamos a hablar. – dijo Lucy sin musitarse, se levantó de su lugar y se despidió de su amiga. – Hablamos luego Gigi.

– De acuerdo. – afirmó Pigeon mientras le dedicaba a su amiga y su gemela una sonrisa cálida y sincera.

– Andando. – ordenó fríamente Raven a Lucy quien solamente río divertida mientras salían de la sala.

– Viejo ¿Qué fue eso? – preguntó confundido Chico Bestia al ver la extraña reacción de su compañera.

– Pigeon ¿Tu sabes qué fue lo que paso? – preguntó Robin sin entender lo que estaba pasando. Pigeon se giró y observó a sus amigos con una mirada maternal y les dijo con una voz dulce y cálida.

– No se preocupen, ni se espanten amigos. Todo está bien, solamente que Raven está alterada.

– ¿Alterada? ¿Cómo es eso Pigeon? – preguntó Cyborg preocupado.

– Verán chicos, ya les había dicho que Lucia fue nuestra única amiga de la infancia para mí y para Raven. Pienso que Raven aún tiene algo de dificultad para asociarse con las personas, pues, digamos que nuestra infancia fue un momento difícil para nosotras. – explicó Pigeon. – Es por esa razón que mi hermana actúa de esa forma… porque… ¿Quién se juntaría con las dos hijas de un ser que trato de destruir mundos y galaxias?

– Debió de ser duro para ustedes dos. – dijo el líder de los titanes.

– Algo así… pero… lo que me preocupa más es que Raven aún sigue tratando de alejarse de sí misma y de las personas que la rodean. – esto último lo pensó con un deje de tristeza.

Mientras tanto en la azotea…

– Vayamos al grano de una vez ¿A qué viniste Lucia? – preguntó Raven muy enfadada.

– No sé de qué hablas Raven. – fingió la que no sabía Lucia.

– No te hagas la inocente Lucia. Si no me dices la verdad te la sacaré a la fuerza.

– ¿Es una amenaza? – preguntó seriamente la pelirroja.

– Tómalo como quieras. – respondió fríamente la gemela mayor.

– Ya que. Da igual tarde o temprano tendría que decírtelo. – la chica dejó escapar un suspiro cansado, miró con tranquilidad a su amiga y le dijo lo siguiente. – Tu madre quiere que valores lo que tienes ahora, que eres libre para demostrar tus sentimientos hacia las personas que te rodean… ya no eres un peligro para ellos.

Ante aquella confesión que hizo Lucia no le cayó de buen gusto a Raven, la chica frunció su ceño y a la vez que miraba a su vieja amiga de la infancia con una mirada penetrante y fría. Sin previo aviso Raven atacó por sorpresa a la pelirroja utilizando su mantra en forma de garra, lo cual hizo que la estampara contra la pared a la chica, pero ella ni se musito de todo. Puesto a que Lucia ya conocía el carácter de Raven.

– Nunca vuelvas a mencionar que soy una amenaza ¿Entendido? – gruño con rabia y frialdad la chica gótica.

– Está bien… lo siento. – dijo arrepentida la chica mientras miraba con tristeza a su vieja amiga.

– Y que voy a hacer eso. – contestó molesta Raven mientras liberaba de su agarre a Lucia.

– Arella dijo que…

– Ya te dije, y lo volveré a repetir. Es más, ¿para qué quiere Arella que haga eso? – preguntó fríamente la pelivioleta.

– Porque quiere ver a su hija, a su primogénita, a su única hija feliz. En especial quiere que encuentres la felicidad en alguien Raven. – respondió con tranquilidad y con un deje de tristeza.

– En vez de enviarte como su paloma mensajera ¿Por qué no vino ella?, después de todo Arella es la que quiere verme "feliz". – replicó con frialdad y rencor la primogénita de Arella.

– Ya sabes que ahora Arella es la Gran Sacerdotisa, Raven. – respondió a la pregunta de su amiga.

– Pero eso no le quita el tiempo de ver tan siquiera a su hija. Si tanto quiere mi madre verme feliz y hacer las paces conmigo entonces que ella venga personalmente.

–…

– Je, ya me lo suponía. Arella no es más que una miserable mujer cobarde. – dijo con burla Raven, causando en Lucia un gran enfado y cólera hacia ella.

– ¡No te atrevas a llamarle de esa forma a Arella, Raven! – gritó en cólera Lucia.

– No es más que la verdad. Todos en Azarath tenían razón, Arella no es más que una mujer débil y cobarde. – la rabia y la molestia en la pelirroja iba aumentando cada vez más.

– ¡Vuelves a insultarla y te juro que…! – en ese momento Raven la interrumpió.

– ¿Tu qué Lucia? ¿Me vas a pegar? ¿Me vas a atacar con tus florecitas? ¿Qué vas a hacer Lucia?

–…

– Lo ves, ni siquiera tu misma lo sabes. – al momento en que Raven iba a cruzar la puerta la voz de Lucia la detuvo.

– ¿Por qué tanto odio contra tu madre Raven? Ella sacrifico muchas cosas por ti y por tu hermana.

– ¡A Pigeon ni la metas, Lucia! – gruño encabronada. – ¡Jamás vuelvas a meter a Pigeon en ninguna de nuestras discusiones!

– ¿Qué pasa contigo Raven? ¿Por qué actúas de esa forma? – preguntó algo confundida y sacada de onda Lucia por el repentino comportamiento de Raven.

– No te tengo que dar ninguna explicación. Y ahora si no te importa me voy, y otra cosa más aléjate de Pigeon. – comentó la chica gótica a la pelirroja.

– No voy a hacer eso Raven. Pigeon al igual que tu es mi amiga. Siempre has sido muy posesiva y más con tu hermana desde que eran pequeñas.

–…

– Escúchame bien Raven, si Pigeon ya no quiere seguir siendo mi amiga y no me quiere volver a ver entonces sí, me alejare de ella, pero mientras tanto si ella no quiere eso entonces no lo haré. – dijo con una voz seria Lucia. – No decidas por ella Raven. Deja que ella haga lo que quiera, aunque seas su hermana mayor no tienes ningún derecho a ser posesiva con ella.

– Ahora la defiendes.

– Si es necesario, si, la estoy defendiendo de ti. – afirmó la amiga de las gemelas. – Desde el día en que las conocí a ambas tú quisiste evitar que tu hermana hiciera amigos aun cuando ella quería tenerlos.

– No lo hago por ser egoísta Lucia, simplemente la estaba protegiendo de las personas quienes intentaban con lastimarlos. – se defendió la primogénita de Arella.

– Pues tu sobreprotección la estaba dañando. – continuó Lucia. – Escúchame bien Raven, Pigeon ya no es la misma niña quien solíamos conocer y tú ya lo has visto con tus propios ojos. Ella cambio, veo en Gigi algo que jamás en mi vida había visto. Veo libertad, paz, amor y luz en ella; y pienso que también ha hecho muchas cosas en estos 13 o 14 años después de que ella fue…

– ¡Cállate! ¡No te atrevas a mencionar ese día! – gritó con furia Raven mientras que un aura oscura había explotado algunos focos de la mansión sacando de onda a todos los titanes.

– Veo que aún lo has superado. – suspiró con tristeza la pelirroja al ver preocupada a su amiga. – Tienes que dejarlo ir Raven, te está dañando por dentro.

– Lo intento, pero cada vez que lo hago esas pesadillas me atormentan. – confesó la titán gótica. – Tu no estuviste ahí Lucia, si estuvieras en mi lugar lo entenderías.

– Ay Raven. – ladeó su cabeza Lucia mientras que se iba retirando de la azotea pero luego se detuvo cuando le dijo algo más a Raven. – Deberías escuchar… más a tu hermana, ella tiene mucho que contarte todo lo que paso estos 14 años.

Con eso Lucia se fue dejando sola a Raven en la azotea confusa del comentario que le había dicho su amiga. En ese momento la alarma sonó alertando a todos los titanes que se reunieron rápidamente a la sala, Robin verifico en la computadora el punto del crimen que se estaba dando, en eso líder de los titanes le dijo a sus compañeros el lugar seguido por un "Titanes al ataque", todos salieron en ese momento. Raven, Starfire y Chico Bestia (transformado en un pterodáctilo) se habían ido volando mientras que Pigeon y Lucia estaban montadas en el metamorfo, cosa que para Raven le desagrado la idea y comenzó a fulminar con la mirada a la pelirroja y a su hermana menor; Robin y Cyborg estaban en sus respectivos vehículos.

Mientras tanto en los Laboratorios Star; las oficinas y en los laboratorios de prueba estaban completamente destruidos. El causante de todo ese acontecimiento fue nada más ni nada menos que Adonis. ¿Cuál es la razón por la que él estaba allí?, fácil, simplemente porque descubrió un micro-chip que podía aumentar la habilidad e inteligencia en cualquier tipo de arma-robótica. En fin, Adonis irrumpió el lugar sin ningún problema noqueando con facilidad a los guardias de seguridad, cuando el muchacho de hojalata roja llego a uno de los laboratorios para buscar el supuesto micro-chip una voz bastante familiar detuvo su búsqueda.

– ¡Detente ahí Adonis! – era Robin junto con su grupo y las dos nuevas integrantes.

– Oh, vaya ¿Qué tenemos aquí? El Robi-tonto y sus latosos amigos buenos para nada de los titanes. – mencionó con burla el villano. – Hola Raven, tanto tiempo sin vernos ¿no? Sexy hechicera. – dicho esto la titán mencionada sintió un tremendo escalofrío en su columna vertebral mientras que un Chico Bestia estaba hasta el tope de los celos.

– Raven ¿Quién es él? – preguntó curiosa y confundida Pigeon a su gemela.

– ¿Y por qué te dijo sexy hechicera? – preguntó esta vez Lucia mientras ponía una mirada de picardía a su vieja amiga. – ¿Acaso es un novio tuyo?

– ¡Cállense las dos! – gruñó molesta Raven mientras que una venita se la había saltado de su sien.

– Chico Bestia. – llamó la gemela menor a su amigo sin que él le quitara la vista encima a su enemigo.

– ¿Si Pigeon?

– ¿Quién es él? – volvió a preguntar la titán blanca.

– Él es Adonis. – respondió con molestia el metamorfo cosa que había dejado a Pigeon un poco preocupada.

– Je, veo que tienen dos chicas más en su equipo. – comentó Adonis mientras observaba con curiosidad y agrado a las dos nuevas integrantes, pero en ese momento Raven junto Cyborg y Starfire las cubrieron.

– Ni te atrevas en acercarte alguna de ellas. – gruñó con furia Raven temiendo a que ese demente les hiciera algo, en especial a su hermana. – Debo alejar a ese demente de mi hermana antes de que descubra que es mi gemela.

– Sea lo que estés buscando en este lugar Adonis no te permitiremos que sigas destruyendo e invadiendo propiedad privada. – dijo Robin mientras que Adonis reía burlonamente. – ¡Titanes a la ataque! – ordenó el líder del grupo mientras que todos comenzaron a detener al villano.

– Jajaja, ¿piensan que con sus golpecitos me detendrán? No lo creo. – comentó el chico de hojalata roja.

Adonis comenzó a detener los ataques de Cyborg y de Starfire mientras que ellos comenzaron a lanzar objetos del laboratorio, cosa que simplemente eran una distracción para que Chico Bestia lo atacara por detrás cuando él se había convertido en un toro para después embestirlo. Pero lamentablemente Adonis debido a que su traje era un poco pesado y duro no le afecto en nada, el villano tomo un pesado escritorio de hierro mientras que éste lo había lanzado hacia donde estaba el metamorfo, por suerte Raven detuvo el objeto antes de que éste le cayera encima a su compañero. Lucia comenzó colocar sus manos sobre el suelo mientras que el concreto de éste salieron unas enormes y gruesas lianas con espinas moradas que podían inmovilizar a sus víctimas, una de estas lianas tomaron por sorpresa a Adonis mientras que las espinas, lamentablemente, no les podía hacerle daño al chico ya que debido a su traje era impenetrable.

Con una extremada fuerza del traje de Adonis rompió y destruyó con facilidad aquellas plantas gigantes, Lucia chasqueó su lengua contra sus dientes por su mala suerte, en ese momento el villano corrió rápidamente hacia la pelirroja para poder embestirla pero en ese instante Robin lo detuvo gracias a unas bombas de gas que lo habían distraído al momento y también para darle tiempo a Lucia a que se alejara de él antes de que el humo se dispersara. En un momento a otro, Adonis salió de la pared de humo mientras golpeaba bruscamente a Robin mandándolo a volar hacia el otro extremo del laboratorio. Starfire se percató de esto y con una tremenda furia comenzó en atacar con sus Starbolts al villano cosa que a él ni le importo tomo un enorme pedazo de concreto y se lo lanzó a la princesa tamareana; quien por pura suerte destruyó aquel pedazo de concreto.

Cyborg comenzó en golpear con tal brutalidad a Adonis que por así decirlo "noqueándolo", en ese preciso momento antes de que el titán androide fuera a darle el último golpe final; el villano lo detuvo al instante mientras que en un arranque de irritación lo había lanzado al otro extremo de la habitación mientras que Cyborg había atravesado la pared y casi dejándolo inconsciente. Adonis rio triunfante, pero fue en ese momento cuando un dolor de una descarga eléctrica había sentido en la parte de su espalda, aquel inmenso calambre comenzó a desesperarlo que en un rápido movimiento con una de sus manos arranco aquel molesto dolor; era una flecha de plata. Para esto Adonis lo había dejado perplejo, jamás en su vida había visto un tipo de arma como la que tenía en su mano, ni mucho menos que estaba hecho de ese material.

Se giró bruscamente sumamente molesto mientras buscaba al dueño de aquella flecha, fue en ese instante que la vio; era Pigeon quien se la había lanzado. El villano de hojalata al verla algo le decía que fuera tras de ella al igual que la otra titán oscura, en ese momento Raven aprovecho la situación para aprisionarlo con sus poderes, pero, fue demasiado inútil. Adonis usó toda su fuerza haciendo que el aura de la titán cuervo se deshiciera mientras que unas partes del mantra de la titán hicieran que ella y Pigeon las atacara cayendo bruscamente al suelo. El villano de hojalata roja aprovecho la oportunidad mientras se lanzó encima de la titán blanca para aprisionarla, el villano sujeto los delgados brazos de la chica antes de que ella tomara su arco y flecha; al momento de ver eso Raven y Chico Bestia se enfurecieron de más, mientras tanto Adonis miró con burla y deseo a la chica blanca.

– Suéltame, déjame ir. – dijo Pigeon con un tono tranquilo dejando perplejo a Adonis por la encantadora y dulce voz que poseía la chica.

– Veamos quien se oculta detrás de esa capucha. – justamente cuando Adonis iba a tomar la capucha de la chica un aura oscura la había envuelto en ese momento a la chica, mientras que un par de brazos la habían abrazado alrededor de la cintura para después jalarla por debajo del suelo. – Pero que… – se giró rápidamente el villano mientras observaba a una Raven preocupada con una Pigeon confundida.

– ¡Pigeon ¿estás bien?! – preguntó la titán gótica preocupada mientras verificaba si su hermana tenía algún rasguño. – ¡Te hizo algo ese degenerado!

– Estoy bien Rae. No estoy lastimada. – afirmó con gentileza y tranquilidad a su hermana.

– ¡¿Qué?! ¡¿S-Son gemelas?! – en ese momento las dos gemelas voltearon a ver a Adonis mientras que él señalaba a las dos chicas con el dedo apuntador.

– ¡Pigeon tu capucha! – exclamó Raven al ver que su hermana menor tenía su cabeza/rostro descubierto, cosa que para Pigeon se había confundida de como se le pudo haber caído su capucha.

Son gemelas. – pensó Adonis sin quitar la mirada de encima a Pigeon. – Pero… debo admitir que esa chica es mucho más bella como la sexy hechicera, aunque ella se ve mucho más femenina y apuesto que con esa miradita que tiene se ve que es demasiado inocente. – en ese instante el villano de hojalata roja sonrió de oreja a oreja mientras miraba con interés a la gemela menor.

¡Maldito pervertido pero que se cree que es como para hablar así de Pigeon! – pensó con furia Raven.

– Raven. – susurró la gemela menor, en ese momento la titán gótica la vio y le dijo con voz seria lo siguiente

– Pigeon vete de aquí ahora mismo, regresa a la torre inmediatamente.

– ¿Por qué Rae? – preguntó confundida la titán blanca sin entender a lo que estaba pasando.

– Porque así lo digo, vete inmediatamente. – volvió a decir Raven.

– Pero esa no es la razón por la que me tengo que irme Raven. ¿Por qué quieres que yo regrese a la torre? – preguntó aún más confundida Pigeon mientras que la ira de su gemela iba incrementando.

– No te tengo que dar explicaciones Pigeon, regresa de una buena vez en la torre.

– No, no me iré. – negó Pigeon.

– ¡Qué te regreses a la torre te digo! – ordenó nuevamente la titán gótica mientras que su aura la envolvía.

– ¿Y si no me quiero ir Raven? – comentó con una voz medio quebrada que no fue escuchada por su gemela ni los demás, a excepción de Lucia.

– ¡Soy tu hermana mayor y me tienes que obedecer! – gritó con enfado la chica cuervo.

– Aunque seas mi hermana mayor, aunque seas la primogénita de la familia… no voy a obedecerte en algo que no quiero hacer Raven. – comentó con una voz pacifica cosa que dejó congelada a Raven y al grupo.

– Eh… ¿o-oigan así siempre se comportan esas dos? – preguntó confundido Adonis al grupo titán mientras que ellos levantaban de arriba abajo sus hombros de forma de negación.

– La verdad es que sabemos muy poco de ellas dos. – comentó Robin mientras que sus amigos asentían al unisonó.

– Yo soy testigo de esas dos, Raven desde que era pequeña siempre ha sido… como decirlo… muy manipuladora con la pobre de su hermana Pigeon. – confesó Lucia mientras soltaba un suspiro de cansancio al ver como sus dos amigas discutían.

– ¿Pigeon? – dijo confundido el chico de hojalata roja.

– Ese el nombre de nuestra amiga y de la hermana de nuestra amiga Raven. – explicó Starfire.

– No sabía que Raven tuviera una hermana y más por así decirlo una gemela. – comentó Adonis.

– Nosotros tampoco lo sabíamos, hasta que hace unas semanas se rebeló el secreto Raven. – dijo Cyborg.

– Umm… chicos… será mejor que separen a Pigeon y a Raven antes de que alguna de ellas dos pierda el control. – comentó Chico Bestia mientras señalaba a las dos gemelas quienes comenzaron a discutir un poco más fuerte, y bueno también porque Raven ya estaba perdiendo el autocontrol de sus emociones.

– Yo las detengo. – dijo Lucia mientras se dirigía con ambas hermanas, que al preciso momento las jaló cada quien de sus capuchas. – Haber par de latosas ya párenle con sus discusiones, y más tu Raven que estás perdiendo tu control emocional.

– Ella comenzó. – dijeron al unisonó las dos gemelas Roth mientras que se señalaba una a la otra.

– No me importa quien haya comenzado primero, solamente les digo chicas que ya dejen de discutir y terminemos con esta misión de una buena vez. – comentó la pelirroja con autoridad mientras que Raven puso una cara de "si como sea" y Pigeon simplemente asentía y dejaba escapar un suspiro de cansancio.

– De acuerdo. – dijo la titán blanca. – Tú ganas Lucy. – ante eso la pelivioleta le dedico una sonrisa cálida y amigable a su amiga mientras que ella se la devolvía.

– Bien, ahora vamos a terminar con el trabajo que quiero regresar a la torre antes de que empiece la repetición de la telenovela "Mi Corazón es Tuyo". – comentó Lucia mientras que unas gotas de sudor resbalaron de las cabezas de sus compañeros, a excepción de Pigeon que ella simplemente sonreía y a la vez reía divertida.

En ese momento los chicos dieron inicio su batalla con Adonis, otra vez, mientras que él esquivaba sus ataques, Lucia nuevamente colocó sus manos sobre el suelo haciendo parecer unos enormes y gruesos tallos con espinas, éstas comenzaron a rodear a Adonis las espinas comenzaron a penetrar el traje del villano pero antes de que éstas comenzaran a destrozar poco a poco el traje de Adonis, él, se liberó. Tomó una de las plantas haciendo que ésta la arrancara desde la raíz, después, el villano lo utilizó como arma. Lucia les gritó a sus compañeros que tuvieran cuidado con la espinas, ya que éstas podían inmovilizar sus cuerpos.

Los titanes comenzaron a esquivar los ataques de Adonis mientras que él intentaba en darles un tremendo golpe con la planta, Raven utilizó su aura para despedazar la planta; la cual ésta explotó haciendo que las espinas salieran disparadas. Todos los muchachos las esquivaron con agilidad, sin que nadie se diera que una de éstas se dirigía hacia un tanque de químicos haciendo que éste explotara, pero eso ahí no termina de todo bien. Puesto a que Adonis estaba a unos centímetros cerca de los químicos y éstos lo habían bañado de pies a cabeza. El muchacho de hojalata roja había quedado rápidamente noqueado debido a que los químicos tenían un olor muy fuerte que había quedado mareado. Al igual que Chico Bestia estaba muy mareado por los fuertes olores de los químicos. La policía había llegado y arrestaron a Adonis despojándolo de su armadura y a la vez que él había vuelto en sí, antes de que los policías se llevaran al adolescente, él, se fijó en las gemelas mientras las diferenciaba en todo; desde su físico hasta en su carácter.

En ese momento sin que nadie se diera cuenta, Pigeon sintió un tremendo escalofrió cuando se fijó en la mirada de Adonis. Sintió un extraño presentimiento que la había hecho temblar del miedo y a la vez de los nervios. Una vez que los titanes regresaron a la torre hicieron sus deberes personales; Lucia viendo la repetición de la telenovela "Mi Corazón es Tuyo", Starfire haciéndose un bocadillo tamareano, Chico Bestia jugando al Candy Crush en su Tablet, Cyborg haciendo nuevas reparaciones en el carro T, Robin construyendo nuevas armas para sus batallas, Raven meditando en la azotea después de que su pequeña hermana junto con su amiga de la infancia le sacara en sus casillas, y por último, Pigeon se encontraba en su habitación mientras observaba desde su ventana la ciudad con una mirada preocupada.

La noche había transcurrido rápidamente, todos los titanes se encontraban cenando gustosamente una deliciosa pizza clásica y vegetariana, aunque por parte de Pigeon ella solamente comió una ensalada cesar al igual que Lucia. Cuando todos terminaron de cenar, se retiraron y cada quien se fue a lavar sus dientes, luego ellos decidieron en ver una película; ya que ellos todavía no tenía nada de sueño. Pigeon al ver que los chicos no habían lavado sus trastes decidió lavarlos y limpiar el pequeño desorden que habían dejado después de la cena. Una vez que la chica titán blanca había terminado el pequeño trabajo doméstico, les dijo a los chicos que lamentaba en no poder acompañarlos a ver una película, ya que ella se sentía un poco cansada.

Con eso la titán arquera se retiró mientras que sus compañeros comenzaron a ver la película, Raven comenzó a sentirse un poco extraña; era una extraña sensación que por muchos años nunca lo había sentido. Estaba distraída, tensa y preocupada que no se sentía del todo bien. Después, de la nada, una lágrima comenzó a escapar de uno de sus ojos que la hizo sentirse confundida, se limpió disimuladamente su mejilla procurando que nadie viera que había demarrado la lágrima. Un nudo se había formado en su garganta mientras sentía como su corazón comenzara en dolerle cada segundo. Mientras tanto, Pigeon, decidió tomar un baño antes de acostarse; ya que era una pequeña costumbre que tenía desde que era pequeña. La gemela menor se desvistió y comenzó a bañarse con agua caliente.

En ese momento cuando la joven iba a aplicarse su shampoo se había dado cuenta de que se le había olvidado en su habitación. Tomó algunos de los shampoos que se encontraban allí, tres de éstos olían fuertes y a la vez varoniles, cosa que a ella no le disgusto ni un poco, después tomo uno rosa; pero este olía a frutas y a la vez un poco dulzón que era demasiado exagerado el aroma así que lo dejó. Después tomó otro, que por cierto éste le había encantado, éste olía a jazmines y con un toquecito a violetas. Se lo aplicó y se mojó el cabello mientras que la espuma del shampoo se esfumaba de su cabello. una vez que ella terminó de bañarse, se secó con su toalla y después se puso un camisón blanco de seda que tenía hermosos encajes de flores y largo que le llegaba a la mitad de sus tobillos. Luego se puso su bata que también era de seda pero en color crema, una vez que Pigeon entró a su habitación; se metió a su cama y se quedó profundamente dormida.

No paso más de una hora cuando la chica despertó después de haber escuchado un fuerte estruendo en el pasillo, Pigeon se talló levemente sus parpados mientras salía a averiguar que había sido ese sonido, se puso una bata y salió de su habitación mientras caminaba sigilosamente por el pasillo. En ese momento nuevamente escuchó aquel estruendoso ruido, dejándola un poco espantada; en el pasillo se escuchaban gruñidos, que parecían ser los de una bestia, y a la vez fuertes y molestos arañazos que arañaban las paredes. Pigeon se quedó petrificada cuando captó algo por el rabillo del ojo, justamente cuando iba a voltearse para saber lo que era, sintió en ese instante que algo o alguien la empujaba bruscamente en la pared haciendo que su cabeza chocara fuertemente con la pared.

Pigeon se sintió mareada y veía con dificultad aquella extraña figura que se estaba acercando hacia ella, en ese momento observó otra borrosa imagen, que tenía el mismo tamaño de la extraña figura, que había estampado bruscamente al extraño ser. Pero antes de que la chica perdiera la conciencia, el primer ser había atacado a su contrincante haciendo que éste chocara con una de las paredes del pasillo, para que luego el atacante tomara a la chica quien ya se había encontrado inconsciente. En ese momento, los titanes al escuchar el fuerte y el escandalo estruendo salieron corriendo de la sala mientras se dirigían al lugar donde habían escuchado el sonido, para su sorpresa, las paredes del pasillo se encontraban destrozadas, habían grandes huecos en ellos y a la vez marcas de garras.

– ¿Qué demonios paso aquí? – exclamó aterrada Lucia mientras observaba el lugar.

– Amigos… ¿Dónde está Pigeon y Chico Bestia? – preguntó Starfire mientras buscaba por los alrededores a sus dos amigos.

– Vamos a buscarlos. – ordenó Robin, mientras que todos iban a buscar a sus amigos en sus habitaciones, fue en ese momento cuando el grito de Raven y Starfire le gritaron a sus compañeros.

– ¿Qué sucede? ¿Por qué gritaron de esa forma? – preguntó Cyborg hiperventilando.

– Pigeon no está en su habitación. – dijo Starfire preocupada.

– Y no además de eso alguien también irrumpió su habitación. Observen. – comentó Raven mientras señalaba la habitación de la pelivioleta menor casi desordenada y destruida.

– ¿Y el amigo Chico Bestia? – preguntó la tamareana mientras buscaba a si amigo verde.

– No lo encontramos, ni siquiera en su habitación. – comentó Lucia con una voz seria.

– Cyborg rastrea a Chico Bestia o a Pigeon. – ordenó Robin mientras que el mitad androide comenzaba a rastrearlos con su computador de su brazo.

– Están en la ciudad. – informó el titán.

– ¿Y qué demonios están haciendo esos dos en la ciudad a estas altas horas de la noche? – gruño molesta la titán oscura mientras fruncía severamente su entrecejo.

– Tal vez ellos dos estén… – en ese momento Lucia fue callada por su amiga de la infancia.

– ¡Ni menciones la palabra "cita" Lucia! – dijo algo cabreada la chica cuervo mientras que todos sus compañeros la vieron con cara de WTF.

– Yo solamente iba a decir que tal vez ellos dos estén averiguando que o quien irrumpió en la torre Raven. – en ese momento Raven comenzó a maldecir su mala suerte por lo que había dicho anteriormente, pero, al ver la reacción de su amiga supo lo que ella diría. La pelirroja de poderes botánicos embozó una sonrisa picarona y divertida. – O también puede ser eso también, digo, Chico Bestia y Pigeon han estado juntos desde que ella cuido de él cuando fue convertido en un bebé por un tiempo mientras que tú buscabas la forma de devolverlos a su forma original.

– Deja de decir tantas tarugadas Lucia. – comentó la pelivioleta mayor mientras sentía su sangre hervir cuando una imagen de su pequeña hermana junto con el metamorfo acurrucaditos en un abrazo y sonriéndose uno al otro apareció en su mente, lo cual la hizo enfurecer más.

– Ya, ya Rae. Solamente estaba jugando amiga. – río divertida la pelirroja.

– Dejémonos de juegos en otro momento. Debemos descubrir quien irrumpió la torre y contactar a los chicos. – ordenó Robin mientras que sus compañeros asentían. – Cyborg tú al Oeste. Lucia al Este. Star, tú al Norte. Raven al Sur. Y yo voy en el centro de la ciudad. ¡Titanes dispérsense!

Con esa orden dio en marcha la búsqueda. Los titanes comenzaron a contactar a sus compañeros pero nadie respondió, cosa que para Raven sentía una sensación de mortificación en su ser y a la vez un miedo que ella misma no podía controlar. Lucia comenzaba a contactarse con las plantas mientras que ella les preguntaba sobre la gemela menor de su amiga; lo cual la naturaleza le afirmó a la pelirroja que "si" y en ese momento que las plantas les dieron los detalles de la chica, la mirada de ella se había dilatado de más cuando descubrió algo que le había helado su sangre. Sacó su comunicador contactando a sus amigos.

– Lucia ¿Encontraste algo? – preguntó Robin al otro lado de la comunicación.

– ¡Chicos escuchen! ¡Pigeon está en peligro! – gritó alarmada la pelirroja asustando y a la vez alarmando al equipo.

– ¡¿Qué sucedió?! ¡¿Qué le pasó a Pigeon?! – gritó esta vez Raven en el otro lado de la comunicación.

– Al parecer Pigeon fue…

Mientras tanto una joven de largos violetas comenzaba a despertarse con algo de dificultad, poco a poco se fue levantando mientras dejaba escapar un leve quejido de dolor. Se llevó una mano sobre la zona afectada, que era su nuca, mientras sentía un leve chichón. Pigeon parpadeó un par de veces para que su vista se aclarara un poco debido a que ella veía un poco borroso el lugar. Estaba en una especie de habitación completamente destruida y a la vez descuidada, y porque no, pareciera que nadie había habitado en ésta. La joven titán blanca se levantó con algo de dificultad mientras que todo le daba vueltas. Ella se encontraba en un colchón algo viejo y descuidado pero a eso no le importo. Se levantó del colchón y comenzó a tambalearse.

La muchacha miró nuevamente a su alrededor para saber si había alguna señal de que alguien estuviera allí también. En ese momento sintió la presencia de algo o alguien. Aquella presencia tenía una increíble aura que hasta la dejaba débil de lo que ya estaba, pero, no parecía ser una amenaza lo cual a ella le tranquilizaba. Pigeon detuvo por un instante su andar hasta quedar en el centro de aquella habitación cuando escuchó arañazos, crujidos y a la vez gruñidos de un animal. La chica no se musitó en ningún momento, pues, ella sabía bien que esos ruidos eran como un tipo de advertencia que hacían los animales cuando se sentían asechados.

– No tienes por qué temer. No te haré daño. – habló con una voz dulce y tranquila la chica. – Sal de tu escondite, te prometo que no te haré daño.

En ese momento Pigeon le sonrió a la presencia de aquel ser que estaba detrás de ella, la muchacha se giró mientras que su mirada se dilató de la sorpresa cuando vio lo que tenía frente a ella. Era una criatura grande, de pelaje verdosa con garras y colmillos grandes y filosos. La pelivioleta no sintió ningún miedo alguno, al contrario, sintió una tremenda curiosidad en la criatura verde que hizo que ella se dirigiera hacia a él. La criatura ni se musitó simplemente se quedaba distanciado de la chica mientras que ella se dirigía hacia él. Poco a poco la distancia entre ellos dos se fue haciendo más corta, Pigeon se detuvo quedando a una distancia un poco cercana. La titán blanca miró fijamente a la criatura con demasiada curiosidad y pacífica.

La criatura verdosa se inclinó un poco hacia la chica mientras la olfateaba, la joven titán blanca sintió un cosquilleo sobre su oreja. La criatura se separó de ella mientras la observaba con seriedad y calma. Pigeon miró fijamente a la bestia mientras que sus ojos se centraban con la mirada de éste. Una sonrisa cálida y noble decoró los labios de la joven mientras que su mirada amatista tenía un brillo que a la vez se podía notar un agradecimiento entre estos. Justamente cuando la joven titán iba a decir algo un fuerte rugido y a la vez un estruendoso ruido se escuchó en la planta baja, la Bestia dejó escapar un gruñido de rabia mientras que la arquera comenzó a preocuparse y a la vez sentir miedo por lo iba a suceder.

En ese momento Pigeon escuchó clara y telepáticamente por parte de la criatura un "escóndete, yo te protegeré", la chica asintió mientras hacía caso al omiso de la Bestia. Se escondió dentro de un guardarropa mientras dejaba una pequeña abertura entre las puertas del mueble. En ese momento fue cuando el lugar se volvió pesado y sombrío, otra criatura igual como la Bestia verde apareció bruscamente derrumbando la pared de la habitación, Pigeon se tensó mientras observaba con pavor y preocupación a la criatura verde luchando contra la otra criatura morada. La arquera comenzó a temblar, no por miedo, sino por preocupación y a la vez por no defender a su nuevo amigo quien la salvó de la Bestia morada. Rugidos y gruñidos de rabia y bestiales comenzaron en hacer estruendo en la habitación.

Pigeon se asomó un poco más mientras observaba con mayor preocupación la lucha entre las dos bestias. La criatura morada embistió con mayor fuerza a la Bestia verde hasta que ambos atravesaron la pared de la habitación hasta desaparecer, la Bestia verde mordió brusca y bestialmente en el lomo de su contrincante hasta hacerlo sangrar letalmente. Mientras tanto la Bestia de pelaje morado enterró sus filosas y largas garras en el costado izquierdo de la criatura verde hasta arrancarle un pedazo de piel. Ambas bestias se separaron mientras se miraban a muerte uno al otro, nuevamente las dos criaturas volvieron a atacarse ferozmente.

Mientras tanto la titán blanca tomó el valor de salir cuando escuchó un fuerte y sonoro rugido de dolor de una de las bestias, corrió rápidamente hacia donde estaba el hueco de la pared de aquella habitación mientras se asomaba en ésta, las paredes de concreto de los pasillos estaban hechos un desastres; marcas de garras y agujeros estaban casi por todas partes, e incluso, hasta la sangre se podía ver entre las mohosas y grises paredes. Justamente cuando Pigeon iba a salir de la habitación un fuerte estruendo hizo que se espantara, ella alcanzó a ver como el techo del segundo piso se rompía dejando ver a las dos bestias como rompían el suelo, debido al peso y la fuerza que ambas criaturas poseían, de aquel lugar donde ella se encontraba.

La titán corrió apresurada y preocupada mientras se hincaba donde se estaba aquel enorme agujero, su mirada amatista se dilató de más cuando vio otros agujeros en los otros pisos. Tragó ligeramente saliva cuando escuchó un fuerte rugido de una de las bestias. Al momento de que todo eso ocurriera; las dos bestias comenzaron en luchar brutalmente mientras que ambos se mordían y se encajaban uno al otro sus garras y dientes de manera bestial hasta derramar sus propias sangres. La Bestia verde le dio un feroz zarpazo en la mandíbula de la Bestia morada cuando éste lo iba a embestir al otro extremo del pasillo, esto hizo que a la criatura morada se elevara por los aires haciendo que rompiera el techo del lugar, la criatura verde dio un salto tan alto que logró alcanzar a su contrincante para después golpearlo ferozmente.

La Bestia verde tomó bruscamente del cuello a la Bestia morada y con una brutalidad inimaginable lo golpeó en el abdomen que hizo que aquella criatura morada saliera disparada rápidamente hacia abajo haciendo que rompiera el suelo del duro concreto hasta terminar en primer piso del edificio. La criatura verde soltó un bufido cansado a la vez que había soltado un rugido lleno de triunfo al vencer a su contrincante, aquella criatura saltó hasta llegar al primer piso del lugar, al ver que su contrincante se había vuelto a su verdadera forma se acercó a él para verificar si no se estaba haciendo el inconsciente. En ese momento, la Bestia verde se detuvo antes de que siguiera acercándose a Adonis, alzó su vista hacia arriba mientras que su garganta emitía un gruñido amenazador, justo en ese momento una tuene luz descendió del enorme agujero llamando la atención de la criatura. Que por supuesto él se tranquilizó cuando aquella había tocado el suelo a la vez que desaparecía, dentro de aquella se había encontrado Pigeon mostrando una mirada llena de preocupación.

Pigeon empezó por ver a su alrededor hasta encontrarse con la Bestia verde y a la vez con un Adonis inconsciente y herido. Al ver eso la chica arquera sintió un vuelco en su corazón, se acercó hacia donde estaba la criatura verde y Adonis mientras los miraba con preocupación y tristeza. La Bestia se acercó a ella mientras la olfateaba y a la vez la observaba de pies a cabeza si no estaba herida, se relajó ante eso cuando vio que no tenía ni un rasguño alguno. En ese momento Pigeon llevó una mano sobre la quijada de la criatura a la vez que le acariciaba con ternura y gentileza mientras tanto aquel ser comenzó a ronronear y dejándose llevar por el fino toque de la chica. Poco a poco la Bestia se recostó en el suelo mientras que la arquera se quedó sentada de rodillas, la criatura acomodó su cabeza sobre las piernas de la joven mientras que éste comenzó a cerrar sus ojos y mirar por última vez a la chica. En ese instante el ser comenzó a transforme en su verdadera forma, haciendo que Pigeon soltara un suspiro de alivio al ver que aquella criatura había vuelto ser Chico Bestia.

– Gracias… Chico Bestia. – dijo ella casi en un susurro.

– ¡Pigeon! – en ese momento las puertas del edificio se abrieron, o mejor dicho, fueron derrumbados bruscamente mientras que en la entrada se encontraban los 5 héroes.

– Chicos. – dijo Pigeon aliviada.

– Adonis. – Robin frunció el ceño mientras observaba con rabia al inconsciente villano.

– Pigeon. – Raven se acercó a su hermana mientras la revisaba cuidadosamente si no tenía ni un rasguño alguno. – ¿Estas bien? ¿Te hizo algo ese canalla?

– Estoy bien Raven. Estoy bien. – respondió la gemela menor mientras le sonreía cálidamente a su hermana mayor haciéndola calmar. – Chico Bestia siempre me protegió de Adonis. – la chica blanca acarició a un inconsciente metamorfo mientras lo observaba con calidez.

– Gracias a Azar que los dos están bien. – dijo en ese momento Lucia mientras se dirigía a Pigeon para después abrazarla.

– Lucia deja en paz a Pigeon. – comentó Raven mientras miraba fruncidamente a su amiga a la vez que una venita en su sien comenzó en brotarle.

– Aww, ¿Por qué? – la pelirroja hizo un puchero de niña pequeña mientras seguía abrazando a su amiga de la infancia. (N/A: imagínense en una versión chibi de Pigeon con un Chico Bestia aun inconsciente y a Lucia con la mirada del gatito de Shrek)

– Porque yo lo digo. – contesto la titán oscura aun con el ceño fruncido, y porque no, también en una versión chibi.

– Está bien. – Lucia dejo de abrazar a su amiga mientras que la pelivioleta menor le dedicaba una sonrisa tierna y amistosa.

Minutos después llegó la policía especial mientras arrestaban a Adonis, el villano miró con profundo odio a los titanes, en especial a Chico Bestia, que aún seguía inconsciente. Luego el villano de hojalata roja se centró en Raven y Pigeon, aun sin creer que esas dos eran gemelas, la pelivioleta mayor protegía a su hermana de la mirada de Adonis mientras que la menor simplemente miraba al villano con lastima y compresión. En ese momento el villano de traje de hojalata sintió su mirada dilatarse mientras que su corazón latía rápidamente a través de su pecho, él alcanzo a escuchar a Pigeon a decir un "te perdono" en tono pacífico y lleno de calidez. Los titanes se retiraron del edificio y regresaron a la torre, al llegar allí Cyborg llevó a su pequeño amigo verde a su habitación; mientras que Robin, Starfire, Lucia y Raven se quedaron con Pigeon en la enfermería para verificar si ella no estaba herida internamente o daña psicológicamente.

– ¿Díganme cómo fue que ustedes supieron que estaba en ese lugar? – preguntó Pigeon curiosa a sus amigos y su hermana.

– Fue Lucia quien supo la ubicación. – respondió Robin dándole los créditos a la chica, quien por cierto comenzó a ruborizarse de la pena. – Si no fuera por sus poderes botánicos tal vez no te hubiéramos encontrado a ti ni a Chico Bestia.

– N-No fue nada Robin. – dijo Lucia apenada.

– Lucy. – llamó la pelivioleta menor a la pelirroja mientras que ella volteaba a verla. – Gracias. – dijo ella a la vez que le dedicaba una sonrisa cálida y sincera.

– De nada Gigi. Para estamos las amigas, para cuidarnos las espaldas una de la otra. – dijo Lucia en un tono casi nostálgico mientras le revolvía el cabello a la menor.

– Jeje, sí. – asintió la titán blanca. – Hacia tanto tiempo que no escuchaba esa frase de Lucy. – pensó Pigeon nostálgicamente.

– Será mejor que todos nos retiremos y dejemos a Pigeon descansar. – dijo Robin. – Ha sido una larga noche y bueno ella merece un descanso.

– Mi novio Robin tiene razón dejemos que Pigeon descansé. – dijo Starfire a su novio.

– Si. – asintieron Raven y Lucia, quienes estaban cada quien a un lado de la cama de Pigeon.

– Pigeon mañana no hay entrenamiento para ti, ni para Chico Bestia. – afirmó el líder de los titanes.

– Está bien. – asintió la pelivioleta menor.

– Que descanses amiga Pigeon. – dijo la Princesa de Tamaran mientras abrazaba a su amiga.

– Igual para ti Starfire. Que Xenia te otorgue buenos sueños. – respondió la titán blanca mientras que todos la vieron confundidos.

– ¿Quién es Xenia? – preguntó Raven arqueando una ceja de confusión.

– Oh, Xenia es la diosa de los sueños. Ella es la que nos otorga el descanso y el sueño. – respondió detalladamente la joven arquera.

– Suena interesante. – dijeron al unisonó las dos pelirrojas.

– Bueno. Ya nos retiramos que descanses bien Pigeon. – dijo el petirrojo mientras que la arquera asentía levemente con su cabeza.

– Ustedes igual chicos. Buenas noches. – la chica les dedicó una sonrisa cálida mientras observaba a Lucia, Starfire y Robin retirarse de la enfermería, Raven se quedó un poco tiempo más con su gemela.

– ¿Necesitas algo antes de que me vaya? – preguntó la pelivioleta mayor a la menor.

– ¿Podrías cantarme la canción de cuna que solía cantarnos madre? – Raven sonrió de lado mientras asentía.

– De acuerdo.

Pigeon se hizo a un lado de la cama para que su hermana se recostara en el espacio vacío junto a ella. Cuando Raven lo hizo la gemela menor se acostó de un lado de su hermana mientras que la mayor comenzó a cantar la canción de cuna a la vez que le acariciaba gentilmente la cabeza/cabello de su hermana. Ante la hermosa y fina voz de Raven, la menor de las Roth comenzó a cerrar sus parpados mientras que una pequeña sonrisa había decorado sus labios, la titán gótica había dejado de cantar una vez que su pequeña se había quedado profundamente dormida. La chica cuervo tenía que irse en su habitación, pero, también temía de que si ella fuera de la enfermería alguien o algo le arrebataría otra vez a su pequeña gemela, un dolor punzante había sentido en su pecho al recordar aquel momento de su pasado cuando a ella le habían separado de su hermana.

– Sólo por esta noche. Me quedaré aquí a tu lado, mi pequeña hermana. – se dijo a sí misma la titán mientras acariciaba los cabellos de su gemela como si de una hija la tratase.

Raven se quedó profundamente dormida a un lado de su hermana, en ese momento, sin que la gemela mayor supiera Pigeon comenzó a tener leves espasmos a la vez que sus parpados estaban por abrirse.

SUEÑO DE PIGEON

La titán blanca se despertó por unos extraños ruidos que se encontraban a su alrededor, se levantó mientras que ella se tallaba levemente sus ojos; cuando su vista amatista se había aclarado ella observó que no se encontraba en la enfermería. Al principio sintió algo de confusión pues según ella no había sentido ninguna presencia en la torre o en su alrededor, se levantó del suelo, que por supuesto éste estaba cubierto de pasto vivo y verde. Pigeon estaba mucho más confundida de lo que ya estaba, ella estaba usando un vestido de tirantes delgados y a lo doble beige pegado que moldeaba su cuerpo mientras que la tela transparente tenía un color castaño, sus pies se encontraban descalzos y su cabello tenía un velo transparente café pálido.

– ¿Dónde…? ¿Dónde estoy? – se preguntó así misma en un tono calmado mientras miraba a su alrededor, estaba en un bosque. – Este lugar… no es el Bosque de Thurndöik. ¿Dónde me encuentro?

La joven arquera comenzó a caminar lentamente mientras sentía una extraña sensación de ser observada, al principio se sintió nerviosa pero en cuestión de minutos comenzó en tranquilizarse. En ese momento los ruidos que los animales hacían comenzaron a silenciarse haciendo que el bosque quedara en completo silencio. Pigeon se detuvo en ese instante cuando escuchó que alguien la llamaba… pero en otro nombre.

Raven.

– ¿Quién está ahí? – preguntó sin musitar la chica blanca mientras buscaba tranquilamente al ser quien llamaba el nombre de su hermana.

Raven.

– Por favor muéstrate. Te prometo que no le haré daño. – insistió Pigeon con tranquilidad.

En ese momento a las espaldas de la chica un cálido viento comenzó a recorrerle, causando en ella un leve cosquilleo en su nuca. La chica se volteó cuidadosamente para no alarmar a lo que tenía detrás suyo. En ese instante la joven titán observó con sorpresa y a la vez curiosidad a lo que detrás de ella.

La Bestia.

– Tu. – susurró con suavidad.

No eres Raven. ¿Quién eres? – preguntó la Bestia.

– Mi nombre es Pigeon. Soy la hermana menor y gemela de Raven. – respondió con calidez y pacíficamente Pigeon.

Te pareces tanto a ella… aunque su aroma es completamente diferente. Raven huele a jazmines y esas cosas que siempre lleva en sus manos que hace que su mirada se centre en esos extraños objetos.

– ¿Te refieres a los libros? – la bestia asintió.

Si. Libros. En cambio tu aroma es… embriagador. – un rubor decoró las mejillas de Pigeon. – Hueles a lluvia y orquídeas. Pero. Al principio pude percibir en ti el aroma de Raven.

– ¿El aroma de Raven? – preguntó confundida la chica mientras que la criatura asentía. – Debió ser el shampoo de Raven. – pensó ella aclarándose por sí mismas las dudas. – Por cierto… quiero darte las gracias por haberme protegido y salvado de Adonis.

No menciones su nombre. – gruñó la Bestia causando en Pigeon un poco de miedo.

– Lo siento. No era mi intención en nombrarle. – dijo la titán arquera en un deje de tristeza y miedo, en eso causó en la criatura arrepentimiento por la agresividad que tuvo que pasar por Adonis.

No lo sientas. Y por favor no me temas, simplemente al escuchar ese nombre de mi rival hacen que mis instintos salgan a la luz con tal de proteger lo que es mío. – la joven de mirada amatista alzó su vista confundida y a la vez llena de calidez.

– ¿Proteger lo que es suyo? ¿A qué se refiere con eso? – preguntó con inocencia y confusión la arquera.

Simple. Raven. – en ese momento un rubor decoró las mejillas de Pigeon mientras que su mirada amatista tenía un brillo intenso de felicidad.

– Ya veo. Eso quiere decir que usted se preocupa mucho por mi hermana ¿No es así? – la Bestia asintió. – También eso quiere decir que el motivo de que usted me protegió fue por mi parentesco a mi hermana, ¿No?

Se podría decir que sí. – confesó sin musitar la criatura.

– Entiendo.

Desde ahora en adelante también te protegeré. Tal como lo con Raven, también lo haré contigo. – dijo la Bestia a la joven titán blanca.

– Gracias. Eres muy amable. – la chica le dedicó una sonrisa sincera y cálida a la criatura mientras que éste asentía. – ¿Sientes algo por mi hermana Chico Bestia?

–…

– Por tu silencio se podría decir que sí. He visto cómo te preocupas y proteges mucho a mi hermana Chico Bestia. – dijo con una voz pacífica y dulce la titán blanca.

No soy Chico Bestia. Solo soy Bestia. – dijo la criatura.

– Pero eres una parte de él. ¿No? – Pigeon miró con cariño a la Bestia. – Ustedes harían cualquier cosa con tal de que mi hermana no le pase nada.

Si. Eso cierto.

– Me alegro de que Raven tenga a alguien que se preocupa por ella. – la arquera le dedico una sonrisa sincera y cálida al otro "yo" de Chico Bestia. – Y sobre de tus sentimientos por mi hermana mayor yo los guardaré hasta mi lecho de muerte.

Gracias, por confiar en mí.

Pigeon le sonrió gentilmente a la Bestia mientras llevaba una de sus manos detrás de la oreja de la criatura para después acariciarlo, la criatura comenzó a dejarse llevar por el suave toque de la chica mientras la miraba agradecido y a la vez con cariño. En ese momento todo se volvió blanco, que por supuesto eso que hizo que la chica arquera cerrara un poco sus ojos debido a la fuerte luz.

FIN DEL SUEÑO DE PIGEON

Después de unos segundos la pelivioleta menor abrió poco a poco sus ojos mientras que su mirada amatista se encontraba al principio un poco borrosa, la chica se talló levemente sus parpados haciendo que su vista se aclarara. Somnolienta Pigeon se enderezó mientras observaba a su alrededor algo confundida. Estaba en la enfermería.

– Fue solo un sueño. – se dijo así misma.

Ella giró su cabeza quedando por encima de su hombro derecho y notó que su hermana ya no se encontraba en el sitio donde se había quedado dormida, sino que en su lugar estaba una hoja con su nombre en él. Pigeon lo tomó y lo abrió para luego leer el mensaje de la nota.

– Je, no has cambiado nada Raven. – la titán blanca sonrió de manera cálida y amigable cuando había leído la nota entre sus manos.

"Que te mejores"

Era lo que decía aquel escrito con una hermosa y perfecta caligrafía de Raven. Pigeon aferró cuidadosamente la nota que le había hecho su hermana en su pecho, mientras que ella desvió su vista hacia la ventana de la enfermería. El día era tan brilloso y cálido que hasta los rayos del sol alumbraba la habitación de la enfermería, la titán blanca salió de la cama mientras se encaminaba hacia la ventana para recibir los cálidos rayos del sol.

– Hoy es un nuevo día. – se dijo a sí misma la chica mientras embozaba una sonrisa alegré y llena de vida.


Chico Bestia: Aquí terminamos por hoy.

Cyborg: Espero que les haya gusto el capítulo muchachos.

Starfire: Amigos lectores no se les olvide comentar.

Lucia: Queen nos ha informado que ella estará al tanto de publicar los siguientes capítulos, ya que en estos momentos está teniendo una crisis emocional por dos obvias razones.

Robin: Si… los exámenes. Y por sobre todo que hoy se enteró que un ídolo de la pantalla grande se ha ido.

Pigeon: Pobre de Queen :(

Raven: Nunca he dicho esto en público pero… espero que ella se recupere de todo esto, y que no le afecte su salud.

Chico Bestia: Estoy de acuerdo contigo Rae.

Robin: Si.

Todos: No olviden comentar.


Hoy 28 de Noviembre de 2014 se nos fue un gran comediante que nos ha sacado una que otra sonrisa en nuestra infancia.

"QUE EN PAZ DESCANSE ROBERTO GOMEZ BOLAÑOS, NUESTRO QUERIDO "CHESPIRITO" SIEMPRE ESTARAS EN NUESTROS CORAZONES, GRACIAS POR LA FELICDAD QUE NOS HAS BRINDADO EN NUESTRA INFANCIA."

1929–2014