Hola a todos, aquí les dejo el segundo capítulo de este fic, disculpen la demora, mi computador está fallando es un lío.

Capítulo dedicado a Lirio-Shikatema, gracias por todo tu apoyo :D

Disclaimer: Naruto y todos sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto. La historia es mía y la publico sin ánimos de lucro.

La problemática de mis sueños

Capítulo II.- Recordando.

POV Temari

Me desperecé luego de ver claridad en la habitación, no sabía bien donde estaba, una pared color verde no me decía mucho. Estiré mi brazo izquierdo y me topé con un bulto, extrañada decidí mirar hacia el lado, ¡sorpresa!, un chico estaba durmiendo a mi lado. Por instinto, levanté la sábana que me cubría, confirmando que no tenía prenda encima; cerré mis ojos y tragué saliva, debía investigar al hombre en cuestión. Me puse de rodillas sobre el colchón y comencé a inspeccionarlo; estaba durmiendo de lado dándome la espalda, no podía ver su rostro, pero sí su cabello, era negro, largo, algo desordenado; de repente se giró quedando boca arriba y pude reconocerlo enseguida.

—Nara Shikamaru —musité, abriendo mis ojos desmesuradamente por aquel deleite visual.

Era el chico con peinado de piña, compañero de mi hermano Gaara desde la primaria. Aquél que siempre se dormía en el sofá de mi casa, cuando hacían trabajos en grupo; el que se echaba en el césped para disfrutar de las nubes, cuando no había nada más que hacer; el que encontraba todo problemático. Nara Shikamaru, el vago que me observaba de soslayo cada vez que yo revoloteaba cerca de mi hermano, el que me regalaba una media sonrisa cada vez que me veía, el que me miraba con cara de tonto cuando yo sonreía; ahora él yacía a mi lado, durmiendo muy relajado.

No pude evitar sonreír con picardía ante tamaña sorpresa, me senté otra vez en la cama y comencé a recordar cómo había terminado en el apartamento de este guapo espécimen; sí, porque para mí, «él estaba como quería», era realmente un monumento. Bueno, era menor que yo, pero eso no era impedimento para encontrarlo atractivo, aunque nunca demostré un interés especial por él, ni ayer ni hoy, no porque no me gustara, sino porque pensaba que no se veía bien la diferencia de edad; además estaban mis hermanos, que siempre han sido muy sobreprotectores conmigo, pese a que eran menores que yo, estaban dispuesto a golpear a cualquier chico que tuviese un interés por mí o viceversa. Incluso ahora estando los dos estudiando en la misma universidad que yo, tenían esas aprensiones conmigo, supongo que por eso no me duraban los novios, me los terminaban espantando a todos.

Cerré mis ojos y una secuencia de imágenes empezó a desfilar por mi mente, estaban algo confusas, pero podía entender más o menos lo que sucedió ¿o no? Me quedé meditando con los labios apretados. ¿Cómo iba olvidar lo había hecho anoche? , por supuesto que no, soy Sabaku no Temari, el alcohol no podía conmigo, soy la más resistente entre mis amigas, unos simples tragos no borrarían lo que hice anoche ¿o sí? Bueno de lo único que podía estar segura, era que anoche me había ligado a Shikamaru en la discoteque, y ahora había despertado junto a él.

Recordaba muy bien las primeras horas de anoche en el antro, mis amigos y yo, estábamos pasándola muy bien entre música, bailes y tragos. Hasta ahí estaba todo claro, pero los recuerdos que venía a continuación estaban difusos, habían algunas lagunas que me impedían repasar todo vivido anoche. Comencé a revivir las pocas imágenes que tenía dispersas en mi mente, estábamos junto a los amigos de Gaara, el por qué estábamos con ellos, no lo sabía, pero eso ya no importaba. El instante en que fui abordada por Shikamaru, tampoco lo recordaba, o sería yo quién lo embaucó con una sonrisa y un movimiento insinuante, ¡vaya, incógnita!, lo único que recordaba de ese momento, era la voz de Naruto gritando a Shikamaru que aprovechará la oportunidad, ya que mis hermanos no estaban presente, esto el rubio lo dijo cuándo… ¿cuándo estábamos bailando en la pista?, ¿y en qué momento me sacó a bailar ese vago?, ¡maldición!, otra laguna en mi mente, me mordí en labio inferior molesta, respiré hondo y decidí seguir repasando los pocos recuerdos que tenía, no sabía muy bien que canción estaba bailando, pero de un momento a otro Shikamaru me tomó de la cintura y me apegó a su cuerpo. Esa sensación de sentirlo tan cerca despertó mis sentidos, por lo que comencé a tantear con avidez el terreno, mis manos se deslizaron suavemente por su playera, presionando tortuosamente la tela que cubría su piel con mis uñas, lo sentí tensarse, por lo que decidió separar un poco nuestros cuerpos. Dirigió una de sus manos hacia mi rostro para alzarlo, y así poder mirarme directamente a los ojos. Al cruzar nuestras miradas, noté que ya no era su típica mirada cansina, sino otra, que denotaba determinación; se veía más maduro, más grande, más sexy, estaba completamente embelesada con ese chico. Lentamente se inclinó hasta el nivel de mis labios para atraparlos en un cálido beso, instintivamente llevé mis manos alrededor de su cuello, él volvió a aprisionar mi cuerpo con sus brazos, apegándolo exquisitamente al suyo. Poco a poco, la intensidad del beso fue aumentando en la pista de baile; no nos importaba nada alrededor. Sentir su lengua entrelazada con la mía era una sensación muy placentera, única, yo prácticamente estaba en el cielo y… ¿?... ¡Rayos!, no recordaba más, ¿cómo era posible eso?, ¿qué hice para merecer esto?, bueno, había bebido como «barril sin fondo», pero estábamos celebrando haber pasado todas las materia del semestre.

—Vamos Temari, recuerda un poco más —me repetía una y otra vez, entre dientes con las manos en la cabeza.

Nuevas imágenes llegaron de golpe a mi mente, pero en éstas, no me encontraba en la discoteque, sino en el apartamento de Shikamaru, supongo que estaba en la sala, ya que estaba acostada sobre un sillón, mientras él estaba sobre mí, besando y toqueteando todo mi cuerpo con frenesí; vaya, si hubiese sabido antes, que él tenía la cualidad de hacerme tocar el cielo con un solo roce, hace tiempo me lo hubiese tirado, claro que sí. Otros recuerdos se asomaron por mi mente, estábamos parados dentro de una habitación, besándonos y manoseándonos con desesperación; mi mano izquierda acariciaba su piel por debajo de su playera, su piel al tacto era muy cálida me hacía hervir la sangre y mi mano derecha… ¿mi mano derecha?… ¡oh!, ésta se había aventurado a desabrochar su cinturón y el botón de su pantalón para infiltrarse bajo su prenda interior y así adueñarse de su miembro prominente. Él tampoco perdía el tiempo, ya que luego de recorrer con sus manos mi tórrido cuerpo, comenzó a desabrochar las prendas que me cubría, dejándome solamente en ropa interior; rápidamente se sacó su playera y yo solté su erección para sacarle su pantalón y bóxer. Capturó nuevamente mis labios con su ávida boca y aprisionó con sus brazos mi cuerpo contra el suyo, comenzamos a avanzar torpemente hasta la cama, mientras él desabrochaba mi sujetador chocamos con la cama, por lo que procedimos a tumbarnos en ésta. Acomodé mi espalda en el colchón, mientras él comenzó a descender con besos húmedos desde mi cuello hasta mi ombligo, sus manos se deslizaron hasta mis caderas para bajar mis bragas con premura, su boca continuó su descenso hasta llegar a mi vulva y… ¿? ¡Noooo! … se acabaron los recuerdos. Me agarré el cabello con las manos a la altura de mis sienes y mordí mi labio inferior, cómo podía tener tan mala suerte para no tener ningún recuerdo de ese fogoso encuentro; sí porque debió ser fenomenal, todo el preámbulo lo indicaba. Me levanté sigilosamente de la cama y del piso recogí la primera prenda que encontré, me la coloqué enseguida y salí con cautela de la habitación. Estando en el pasillo, busqué rápidamente el bañó y entré en éste; me lavé la cara y luego me miré en el espejo.

—Shikamaru, recordará todo lo que pasó entre nosotros —susurré, mirando mi reflejo —, estaba más bebido que yo, si no me equivoco.

Escuché rugir mi estómago y sonreí, tenía hambre, tanta acción de madrugada me había abierto el apetito. Decidí ir a la cocina a preparar el desayuno, supuse que este vago tendría la despensa y el refrigerador abastecido. Preparé el desayuno y regresé a la habitación con bandeja en mano; tendría que despertarlo, y al ver su reacción, sabría qué recuerda y qué no.

Al abrir la puerta vi a Shikamaru tapado completamente con la sábana, pero un leve movimiento en la cama, lo delató.

—Hasta que al fin despiertas bello durmiente —hablé con un dejo de sarcasmo, pero él no se movía, ¿se estaría haciendo en dormido?, ¿o estaría estupefacto porque no sabía qué diablos yo hacía aquí?

—Shikamaru, ¿vas a seguir durmiendo? —repliqué algo molesta. Ese vago cobarde seguro que no recordaba nada, por eso no era capaz de darme la cara. Cálmate Temari, déjalo que asimilé la situación.

Comenzó a sacarse la sábana de la cara, lentamente, con mucha pereza, hasta que pude ver su rostro por completo. Fijó su mirada en mí y me escaneó de pies a cabeza; al terminar su escáner, me sonrió de medio lado.

—Buenos días mujer, ¿cómo dormiste? —preguntó con parsimonia.

Esa pregunta no me la esperaba, pero podía notar un sutil nerviosismo. Trataba de iniciar una conversación, en el fondo quería saber por qué yo en tu apartamento.

—Dormí de maravilla, ¿y tú? — le sonreí con descaró. Por su cara pude darme cuenta que no esperaba esa respuesta, su nerviosismo aumentó. ¡Y qué esperaba! que yo le dijera "bien mi amor y tú", esa frase entregaba mucha información, confirmaría muy rápido su hipótesis, porque de seguro ya la tenía.

—¿Pasa algo genio? —arremetí contra él. Estaba disfrutando este momento; verlo descolocado era muy gracioso, estaba muy claro que él recordaba menos yo.

Me respondió cualquier tontera para cambiar el tema de conversación, y yo continué atosigándolo con preguntas. La verdad ya no me molestaba que no recordara, ya que yo estaba en las mismas condiciones que él, aunque yo sí tenía recuerdos, pero ¿por qué él no era capaz de decírmelo?

Después de un rato, al fin Shikamaru dijo algo sensato; decidí dejarlo respirar, así que le dije que lo esperaría en el comedor para desayunar. Salí de la habitación rumbo al comedor.

Esto iba a ser un desayuno "problemático", como diría él.

CONTINUARÁ…

Gracias por leer, ¿Qué les pareció?, ¿alguna sugerencia?, todo es bienvenido.