Disclaimer: Hetalia no me pertenece.
Después de la cena que transcurrió sin ningún incidente, estaba de vuelta en su habitación con la vista fija en el techo. Se mordisqueaba el labio con fuerza mientras pensaba en como enfrentaría a sus nuevos amigos. A pesar de la charla que tuvo con Feliciano, aún tenía ciertas dudas que le atormentaban.
Rodo en la cama quedando de costado y abrazó una almohada contra su pecho. No se había atrevido a tomar su celular y revisar los mensajes que le llegaron hace rato, pero se armó de valor y tomó el aparato que descansaba a unos cuantos centímetros de él.
Reviso el primer mensaje, era de Alfred y Lovino sentía como si cada palabra escrita ahí, estuviera cargada de odio y rabia: ''Tus amiguitos no estarán ahí siempre. Ya verás lo que te espera, Vargas.''.
Ahora que el italiano lo pensaba bien, recordó lo que su hermano le había contado cuando llegó a la casa: ''…Los chicos se preocuparon bastante por ti. Hubieras visto, Lukas le arrojó una galleta a Alfred en la cabeza y Vash estaba tan molesto que iba a amenazar a Alfred con un arma, Lili le detuvo antes de que completara la frase.''
Les estaba enormemente agradecido por haber hecho aquello por él, pero sabía que Alfred estaría más que furioso. Revisó la hora y eran exactamente las una y media de la madrugada, suspirando dejó el teléfono y soltó unas cuantas maldiciones en voz baja.
Se levantó con algo de pesadez y tomó un abrigo que descansaba en uno de los colgadores del armario, se lo colocó y puso su celular dentro del bolsillo, para después salir de la habitación. Bajó las escaleras y notó que en el primer piso las luces estaban apagadas. Seguramente Feliciano y Rómulo ya estarían durmiendo en sus respectivas habitaciones.
Salió de la casa sin hacer ruido, el aire fresco de la madrugada le envolvió y una espesa neblina cubría las calles. Lovino sonrió y emprendió marcha hacía el parque que quedaba a solo unas pocas calles de su casa.
Cuando llegó al lugar, inmediatamente fue a sentarse a uno de los columpios que estaba algo mojado y frío. Sacó su celular del bolsillo de su abrigo y comenzó a borrar uno por uno los mensajes de esos imbéciles que solo se dedicaban a joderle.
Hasta que llegó a uno que fue recibido, según la hora que aparecía ahí, como a las dos de la tarde. El número era desconocido, y Lovino lo abrió con curiosidad: ''Espero que no te molesté que le haya pedido tu número a Feliciano. Pero quería saber cómo te encontrabas, ¿Estás bien?''.
Lovino frunció el ceño por unos segundos y escribió la respuesta: ''Estoy bien, gracias por preguntar. Tengo una duda, ¿Quién eres?''. Reviso el mensaje por segunda vez y lo envió.
Quién le haya enviado el mensaje, seguramente no le respondería ahora, después de todo, eran las dos de la madrugada. Guardó el celular en su bolsillo y se balanceó un poco en el columpió.
Su teléfono vibró y lo sacó de su bolsillo, notó que era otro mensaje del desconocido: ''Oh, sí, lo siento, soy Lukas.''
¿Lukas?, ¿El que le tiró la galleta a Alfred?. Una leve sonrisa asomó en sus labios al imaginarse la escena y respondió al mensaje: ''Por cierto, gracias por lo de hoy''. Lovino apretó enviar y miró el cielo que comenzaba a despejarse.
¡Hola!, creo que me he tardado, ¿No?. Pero bueno, ya subí el capitulo c:
SweetHoneyBee y Yolandachiku, gracias por sus comentarios. Me alegré bastante que les haya gustado.
Nos vemos~
