Disclaimer: Hetalia no me pertenece.


Cuando salieron de la primera clase, se extrañaron de solo encontrar a Tino, pero no a Vash. El finlandés les explico lo ocurrido en la clase de educación física, obviamente omitiendo lo que Alfred había dicho de Lovino.

Tanto a Vash como a Alfred les suspendieron, ambos aún estaban en la oficina recibiendo un regaño de parte del director. El grupo estuvo esperando por diez minutos al suizo fuera de la oficina, hasta que salió con una expresión entre rabia y vergüenza, mientras que Alfred ni les miró y se fue en busca de sus amigos.

—¿Te han suspendido?—Preguntó Lovino.

—Sí, por un día.

—Alfred es el único que debió haber tenido esa suspensión—Dijo Tino algo molesto.

—No importa, ya paso. Solo es un día—Musitó Vash restándole importancia.

Fueron a dar unas cuantas vueltas por la escuela y conversaron sobre algunos temas en común, cuando el timbre sonó fueron al salón correspondiente, les tocaba juntos.

Las clases pasaron sin ningún incidente, esta vez Tino se sentó con Lukas y Lovino con Vash. El italiano lograba ver lo que estaba escrito en el pizarrón, pero algo borroso y le dolía un poco la vista.

De vez en cuando le preguntó a Vash que decía en tal parte, pero fuera de eso no tuvo ningún otro problema.

Salieron al último recreo, que es el del almuerzo y fueron a buscar a Feliciano, que recién salía de su salón mientras hablaba con Kiku y Ludwig sobre algo irrelevante que le ocurrió mientras rebuscaba algo en la cocina de su casa.

Cuando se reunieron, fueron juntos a la cafetería y se dispusieron a almorzar. Lovino no sentía ganas de comer, tenía algo de sueño y sentía que los ojos le ardían, no mucho, pero aun así era molesto.

—¿No vas a comer?—Preguntó Feliciano.

—No, no tengo hambre, estoy algo cansado. Tengo sueño.

—Aprovecha de dormir un rato entonces—Le dijo Lukas—Puedes recargarte en mí y dormir, no me muevo mucho.

—¿Estás seguro?

—Adelante, no tengo ningún problema. Te despertaré cuando suene el timbre.

El italiano asintió y se apoyó en su amigo, le tomó un momento encontrar una posición cómoda y al poco rato ya estaba durmiendo. Feliciano sonrió y siguió disfrutando de su almuerzo al igual que el resto del grupo.


¡Hola de nuevo!, espero que el capitulo les guste.

Nos vemos~