Hey muchas gracias por el apoyo, y bueno aqui el siguiente capitulo. puede que al comienzo este fic sea muy occ pero ya ira entrando mas en tema de las chicas y en cuanto a aclarar quienes son hijas de quien pues aqui les dejo un ayuda memoria xD

Chika - TsuHono

Riko- KotoUmi

Kanan -NozoEli

You y Hanamaru -RinPana

Dia y Ruby -NicoMaki

Mari y Yoshiko - Pues ahora veran :3


Capitulo II

Un hombre armado trasladaba un pequeño carrito en el cual llevaba algunos platos de comida y agua. Tras este personaje venían cinco más que al igual que el estaban armados y equipados en caso de cualquier percance.

Una vez que llegaron a un solitario pasillo en donde al final solo había una gran y pesada puerta de metal la cual era custodiada por dos hombres más, el sujeto principal dio la orden de que aquella puerta se abriera y así el ingresara con dicho carro dejando a todos los otros atrás esperando que el volviera.

Cuando el hombre se hallaba dentro de la habitación, en su rostro apareció una sonrisa sínica mientras veía frente a él a una mujer de cabello rubio y largo (ya por el tiempo) sentada en una silla de metal mientras sus manos, pies y cuello estaban encadenados con unos grandes grilletes recubiertos con un extraño liquido verdoso igual que las armas que los soldados solían llevar.

Hey gatita, gatita, gatita. Te he traído tu comida – se burlaba el hombre y ponía el carro delante de la mujer y dejaba ver una generosa porción de carne asada -¿Qué? ¿Acaso no vas a comer? –decía con enfado fingido y luego soltaba una carcajada –ja, lo siento, es verdad que no puedes porque estas encadenada –seguía burlándose, pero para su desgracia, la mujer ni siquiera había levantado la mirada desde que el había ingresado haciendo que de pronto el mal humor del hombre apareciera y no dudara en apuntar su arma en la cabeza de la mujer –¡Maldita bestia te estoy hablando, al menos mírame! –decía perdiendo la razón y entrando en cólera mientras pateaba el carro y este caía con la comida de la prisionera haciéndolo reír histéricamente –yo que pensaba en darte de comer hoy ya que no lo has hecho en toda una semana –seguía diciendo mientras la apuntaba y la mujer de pronto levanto la mirada dejando ver sus azules ojos oscurecidos por el rencor -¿Qué es esa mirada? ¿Acaso te crees mejor que yo animal? –el soldado no dudo en golpearla con la culata de su arma en el rostro haciéndola gemir por el golpe, luego este la tomo bruscamente del rostro y le acerco un cuchillo también recubierto con ese liquido verde -¿Acaso quieres una cicatriz parecida a la que te hice antes? –pregunto mirando la marca de una cruz que llevaba la mujer bajo su ojo izquierdo quien no dudo en mover su cara para zafarse del agarre y gruñir al hombre.

Juro que cuando salga de aquí, tu serás el primero de quien me encargue –le gruño con una voz seca mientras el sujeto reía.

¿Y cómo piensas salir? ¿Acaso tus amigas vendrán por ti? Digo no lo han hecho todos estos años y créeme menos lo harán ahora que las atraparon –la mujer abrió los ojos y el hombre reía mas al ver su reacción –así es salvaje, tus amigas son prisioneras al igual que tu, así que no creas que saldrás de aquí –dijo sin mas mientras la mujer desesperada trataba de liberarse mientras gruñía y le juraba que acabaría con su vida.

Satisfecho, el soldado simplemente abrió la puerta y se volteaba para salir cuando se topo de frente con una mujer castaña de lentes y una bata blanca.

Do-Doctora –dijo apenado el hombre mientras la mujer miraba el interior del lugar viendo a su prisionera alterada –e-ella se puso así y no pude darle de comer. Derribo el carro –se excusaba el soldado mientras la doctora levantaba una ceja.

Me quieres decir que ella, estando encadena de pies y manos, ¿derribo el carro? –Dijo la mujer mientras el soldado desvió la mirada –sabes que, solo sal de aquí antes de que le informe tu comportamiento a los altos mandos –finalizo la mujer mientras el hombre se retiraba con los suyos dejando a la doctora dentro de la habitación con la prisionera –Alexa por favor, cálmate –pidió la doctora mientras la mujer encadenada se detenía y la miraba con preocupación.

Doc –gimió de pronto y la miro suplicante –¿e-es verdad que las chicas fueron atrapadas? –pregunto a lo que la mujer asintió y Alexa apretó los puños -¿Y las niñas? –la doctora la miro por unos segundos y negó.

Solo supe que tus nueve amigas con quienes peleaste en el pasado fueron atrapadas en la casona Sonada-Minami. Tiempo después encontraron a tu esposa en el centro y también la apresaron. Pero las jóvenes escaparon y no lograron dar con ellas –dijo mientras Alexa bajaba la mirada y suspiraba. Al menos las niñas estaban bien, aunque no sabía cómo se encontrarían sus hijas Mari y Yoshiko, aunque a la última no alcanzo a conocerla ya que había sido encerrada hasta hoy –como sea, será mejor que comas un poco –dijo la doctora quien en todos esos años había sido la única que la había tratado bien a pesar de las circunstancias y era con la única con quien hablaba de su vida –no sé cómo aceptaste pasar todos estos años encerrada por algo que no fue tu culpa –murmuro enfadada mientras le daba de comer ya que como Alexa estaba esposada ella no podía –teniendo una pequeña de dos años y otra en camino –suspiro frustrada y enfada por todo lo que la prisionera había pasado.

Bueno, alguien tenía que cargar con todas las muertes de inocentes que ocurrieron en ese entonces. Yo fui la principal causante de eso así que asumí la responsabilidad –murmuro mientras masticaba –además fueron considerados conmigo al permitirme estar los dos primeros años de vida con Mari, aunque no pensé que con Kiara tendríamos otro bebé –seguía hablando y la doctora la mirada –sumado a que se supone que solo debía estar diez años y no quince como llevo ya que un idiota resentido llego al poder e intenta erradicarnos –gruño apretando los puños y mirando a la mujer quien solo suspiro. A pesar de que ella quería ayudarla, sabía que su vida correría gran peligro si la ayudaba a escapar.

Solo espero que puedas salir de aquí –dijo la doctora mientras Alexa asentía.

Sí, yo también lo espero –murmuro rezando para poder salir a tiempo y detener a quien estaba creando todo este caos, por el bien de sus amigas, el de sus hijas y sobre todo, el de su especie.


En tanto en el monte, Mari se encontraba peleando contra Kanan o más bien, se encontraba esquivando los patéticos ataques de la chica peliazul mientras se burlaba más de ella.

¿Eso es todo lo que tienes? –dijo la rubia mientras veía como una agotada Kanan se limpiaba el sudor de su frente y gruñía para transformarse en un lobo que se lanzo con todo contra ella, pero Mari con agilidad la esquivo y se transformo en un oso dándole un gran abrazo al lobo quien simplemente se termino rindiendo y volviendo a su forma humana.

Bien, bien, tu ganas –decía la peliazul mientras sus amigas veían el encuentro y suspiraban al ver a la más fuerte del grupo ser fácilmente derrotada por la traviesa rubia. De pronto todas escucharon un aleteo y voltearon su mirada para ver como un pajarillo se transformaba en Yoshiko y las miraba seria, para luego ver a su hermana mayor quien ya había soltado a la peliazul y volvía a su estado normal.

¿Ya se aburrieron de jugar? –dijo con desprecio la joven de ojos magenta provocando al grupo quienes apretaron los puños, pero nadie espero que la que hablara fuera cierta pelivino quien no dudo en ponerse de pie y encarar a la mas joven.

¿Quién te crees que eres para tratarnos así? –gruño Riko haciendo que Yoshiko abriera los ojos sorprendida, para luego simplemente reír burlonamente y acercarse amenazadoramente hacia la joven de ojos dorados quien se puso nerviosa.

¿Ahora el gatito saco la voz? –se burlo recordando lo sucedido hace unas horas atrás mientras Riko simplemente se ponía roja entre la ira y la vergüenza provocando mas la sonrisa engreída de Yoshiko quien desprevenida se llevo un fuerte empujón de parte de cierta chica de cabello mikan haciendo que cayera al suelo.

De pronto el ambiente se tenso completamente mientras Chika miraba con ira a Yoshiko quien de igual forma le devolvía la mirada dispuesta a cobrárselas con aquella joven mientras Riko miraba entre su amiga y la desconocida chica.

Discúlpate con Rik… -iba diciendo Chika, pero no alcanzo a terminar ya que Yoshiko envuelta en ira se había acercado a ella y le había dado un fuerte puñetazo en el rostro haciéndola caer unos metros de distancia dejando sorprendidas a las otras chicas del grupo.

Una vez que salieron de su estupor, las primeras en correr hacia una inconsciente Chika fueron You y Riko seguida por Hanamaru y Ruby, mientras por otra parte, Dia y Kanan, completamente enfadadas se acercaban amenazantes a Yoshiko quien estaba lista para hacerles frente a las dos, y cuando estaban a punto de golpearse, apareció Mari en medio desviando los golpes de las tres y enviándolas al suelo llamando la atención del resto y cuando alzaron la mirada, temblaron al ver los ojos de Mari brillar más de lo habitual como si de un feroz felino se tratase.

Pueden dejar de hacer estupideces –dijo seria y miro a su hermana quien frunció el ceño dispuesta a culpar al grupo, pero Mari la detuvo –Yoshiko deja de comportante como una idiota –aquel comentario hizo hervir la sangre de la menor quien simplemente se puso de pie y encaro a su hermana.

Pero sabes que tengo razón Mari. ¡Nosotras podríamos estar en este preciso momento liberando a mamá para ir luego por mami, pero en vez de eso tú decides entretenerte con estas chicas que ni siquiera saben defenderse decentemente y así quieres incluirlas en nuestro plan! –dijo con fastidio mientras Mari simplemente negaba por el arrebato de su hermana y veía como las otras jóvenes bajaban la cabeza.

Tienes razón –de pronto la voz de Chika las llamo a todas quienes se quedaron mirándolas –somos unas buenas para nada. Es por eso que queremos que nos ayuden a mejorar y ayudarlas a ir por su madre, así que por favor –Chika se agacho suplicando y las otra seis chicas la imitaron –ayúdennos a hacernos más fuertes.

Tanto Mari como Yoshiko miraron sorprendidas a las chicas para que luego Yoshiko desviara la mirada y se cruzara de brazos avergonzada mientras Mari se burlaba.

Bien, pero este será un entrenamiento muy duro –dijo la menor mientras las chicas la miraban felices y asentían –y será solo una semana –agrego sorprendiendo a todas mientras Mari la miraba interrogante y Yoshiko sonriendo sacaba entre su chaqueta un pequeño papel que era nada más y nada menos que el mapa de la cárcel donde estaba su madre.

Sabía que no me defraudarías Yocchan –decía Mari feliz mientras abrazaba a su hermana quien avergonzada pedía que la soltara mientras las chicas reían al ver esa escena –bien entonces solo hay que poner manos a la obra –decía la rubia mirando a todas las presentes y alzaba su puño – ¡Let´s go! –y todas la seguían alzando sus puños dispuesta a darlo todo para poder cumplir su meta y lograr liberar a sus madres.

Así fue como la semana paso volando entre los arduos entrenamientos de las hermanas Ohara y viendo las posibilidades de qué camino tomar para infiltrarse en aquella cárcel y que plan seguir en caso de que algo saliera mal.

Y a pesar de que Yoshiko no tenía mucha confianza en ese grupo, las chicas demostraron un gran desempeño y destreza sorprendiéndola un poco a ella y a Mari, aunque ninguna llegaba al nivel de ambas, pero para una semana de entrenamiento no estaban mal. Así que el día ya estaba prácticamente sobre ellas y se encontraban alistando todo y repasando el plan una última vez.

Por su parte Yoshiko estaba sentada mirando las estrellas tratando de relajarse y rogando para que todo saliera bien, de pronto escucho unos pasos y vio como Riko se acercaba a ella y se sentaba a su lado también mirando las estrellas.

No deberías alejarte mucho de tu novia –murmuro la menor mirando de reojo a Riko quien le devolvió la mirada sorprendida.

Chika no es mi novia. Es mi mejor amiga. Nos conocemos desde siempre prácticamente junto con You–afirmo mientras Yoshiko sonreía de lado y negaba recordando todas las veces que Chika se había enfrentado a ella esa semana por defender a Riko. Sin duda la pelivino era algo densa en ese sentido –además yo no la veo de ese modo –susurro desviando la mirada y llamando la atención de la menor quien simplemente se le quedo viendo haciendo sonrojar a Riko.

Como sea, ¿Qué haces acá? –pregunto la menor volviendo a mirar el cielo estrellado mientras la pelivino tarareaba algo haciendo que Yoshiko la mirara con el ceño fruncido topándose con los brillantes ojos dorados de la mayor.

Solo quería ver como estabas. Te ves… nerviosa –murmuro haciendo que la peliazul desviara la mirada ahora ella sonrojada haciendo reír a la mayor.

Geeez –suspiro de modo infantil y avergonzado mientras veía a Riko reírse de ella –no te burles de mi –le dio un leve golpecito haciendo que Riko se disculpara alzando las manos y poniéndose más seria pidiéndole que le contara lo que le pasaba –bueno tienes razón, estoy algo nerviosa, pero es más que nada por ver a mi madre… nunca la he visto en persona ¿sabes? Y ella a mi tampoco así que… no lo sé –susurro mientras Riko la miraba con ternura y no dudo en abrazarla sorprendiendo a la pequeña de ojos magenta –¡Q-QUE HACES!

Todo saldrá bien Yocchan, tienes a Mari-san y yo también estaré ahí para ti –le susurro la mayor separándose y dándole una tierna sonrisa que hizo que la cara de Yoshiko se tiñera completamente de rojo mientras asentía.

Por otro lado, ninguna se había percatado de que eras observadas por dos personas, una con una gatuna sonrisa y otra con una mano en su cadera y ambas cejas alzadas sorprendida al ver a su amiga "tímida" actuar así.

Is shiny , Kanan – dijo Mari sonriendo y abrazando a la peliazul quien se quejo pero de todas formas no se aparto del abrazo de la rubia.

A mí solo me parece raro ver a Riko actuar así –dijo la mayor mientras Mari la miraba y negaba murmurando algo de que ella también era muy densa para darse cuenta -¿eh? ¿cuenta de que cosa Mari? ¿Mari? Hey no me dejes y explícame –pedía mientras seguía a la traviesa rubia quien había comenzado a correr y se había arrojado sobre su hermana y Riko abrazándolas y avergonzándolas a ambas.

Hey chicas, ya es hora de irnos –de pronto la voz de Dia las llamo a todas quienes se voltearon y vieron al resto del grupo listo para partir – ¿o es que acaso ya no quieren? –le dio una sonrisa de suficiencia a Mari quien en un dos por tres se puso de pie y empuño su mano.

Por supuesto que lo haremos. Vamos –dijo sin más levantando a ambas jóvenes y entre las tres llegaron hasta el grupo, por su parte Kanan ya estaba ahí –bien, un, dos tres –todas pusieron sus manos unidas en el centro y se miraron para alzarlas – ¡AQOURS!


El plan era en un comienzo algo muy simple. Las chicas se infiltrarían por los conductos de aire en forma de hámster y Hanamaru , Ruby junto a Chika irían a unos cables de electricidad que cortarían ya que eran las que menos sabían pelear. Una vez hecho esto, las demás seguirían su camino en los conductos hasta llegar a una rejilla que daba en un pasillo que correspondía al que se encontraba Alexa encerrada. Una vez ahí y ya que no habría luz, Yoshiko, Mari, Dia y Kanan saldrían para encargarse de ambos hombres que cuidaban la puerta, por su parte, You y Riko vigilarían el pasillo en caso de que otro soldado mas apareciera.

Y probablemente su plan hubiera funcionado de no ser porque no contaban con que el lugar tuviera generador propio el cual permitió que la luz volviera exponiéndolas a ellas quienes se miraron en pánico.

¿Qué se supone que hagamos ahora? –murmuro Dia mientras corria junto a You y Riko para ver si mas hombres venían mientras Kanan tiraba a un lado los cuerpos inconscientes de los hombres y Mari junto a Yoshiko miraban la puerta que se abría con un tipo de tarjeta.

Alguno de ellos debe tener la tarjeta –dijo Mari mientras Yoshiko asentía y registraba a ambos hombres encontrando la tarjeta y lanzándosela a Mari quien desbloqueaba la puerta, por su parte, Chika, Hanamaru y Ruby bajaban del ducto y miraban como Riko retrocedía nerviosa hacia las hermanas.

Chicas vienen muchos soldados con armas. No creo que podamos contra ellos –decía preocupada mientras Mari veía a Yoshiko quien al igual que ella estaba nerviosa, pero ambas asintieron y abrieron la puerta.

Ya estamos muy lejos para retroceder ahora –dijeron y ambas se asomaron dentro viendo como una mujer rubia encadenada alzaba la mirada y las miraba con sus azules ojos fríos.

¿Quiénes son ustedes? –dijo sin más dejando a ambas jóvenes congeladas y devastadas al no ser reconocidas por su madre. En tanto Kanan era la que ahora se acercaba preocupada y miraba a ambas.

Chicas ya están aquí esos hombres –gimió y luego con Riko miraban a la mujer quien al oír eso abría los ojos y gruñía.

Rápido, libérenme con esa tarjeta y métanse todas acá adentro –ordenaba y Kanan tras dudar un segundo obedeció tomando la tarjeta que tenia Mari y pasándola por las esposas que tenia la mujer aunque se sintió un poco débil y mareada al acercarse a esas cosas sin saber porque.

Rápido por acá – en tanto Riko corría con el resto del grupo y se metían al cuarto, pero Mari y Yoshiko seguían afuera congeladas –demonios –susurro la pelivino y junto a Kanan corrieron por ambas y alcanzaron a entrar al cuarto antes de que las balas de los primeros hombres impactaran sobre la puerta que Alexa había cerrado justo a tiempo.

Vamos gatita, entrégate pacíficamente junto a las personas que te liberaron y nadie saldrá herido –escuchaba la voz del soldado que siempre la molestaba y solo negó con la cabeza.

Claro, como si eso fuera a ser posible –murmuro mientras el hombre comenzaba a contar para ordenar a sus hombres que dispararan -¿Me gustaría saber quiénes son ustedes y porque me liberaron? –pero Alexa estaba más ocupada mirando a las jóvenes que estaban en un rincón mientras Kanan sacaba una foto y se la mostraba.

Son nuestras madres –dijo haciendo que la mujer abriera los ojos y luego las mirara sorprendida y comenzara a olfatear el aire haciéndola reír.

Vaya ahora las recuerdo. Conocí a algunas cuando eran una bebes –dijo mirando a todas las jóvenes, pero deteniéndose en Mari que estaba junto a Yoshiko. De pronto Alexa frunció el ceño y olfateo un poco más para terminar de salir de la duda y sorprenderse de ver a sus hijas e iba a decir algo, pero la voz del hombre la saco de aquello.

7,8… -escuchaba y miro a las chicas advirtiéndoles que no debían dejar que las balas las tocaran ya que como las esposas o cualquier arma que esos hombres portaban, tenían un liquido que contrarrestaba los efectos de sus poderes, pero les infringían mucho dolor y malestar -9 y –antes de que dijera diez, las jóvenes vieron como Alexa cambiaba sus ojos azules a unos amarillos salvajes y garras junto a colmillos le crecían. De pronto con un fuerte y certero golpe, le dio a la puerta mandándola a volar hasta la pared del fondo y con ellos derribando a todos los hombres que en aquel pasillo se encontraban.

Wooow –murmuraron las jóvenes mientras se asomaban al pasillo y luego veían a la mujer sonreír.

Bien, ustedes me liberaron, ahora yo las ayudare a que salgamos de aquí –dijo sin más y comenzó a correr seguida por las jóvenes quienes no dudaron en seguir a la imponente mujer.