Los fantasmas del pasado
-Aún hay pequeños pueblos en los que se resiste para la extracción del químico.- dijo Damian. Un capitán de la muerte, estaba sentado al lado de Shoudren y su uniforma era del mismo color. Así que nirvana y los demás que no lo conocían supusieron que ese era el compañero del que el menor les había hablado, el cual se veía mucho mayor que Shoudren.
-¿Cómo puede darte problemas un puñado de pueblos?- se burló otro capitán más al fondo, el cual se había pasado bebiendo desde que todos llegaron.
Damian no le prestó atención y siguió hablando.
-El problema es que los soldados que se nos han brindado no son suficientes. Las personas se resisten a trabajar en la extracción, mi compañero y yo utilizamos necróticos pero entonces la gente hizo que la mina estallara…-
El capitán que estaba ebrio se comenzó a reír a carcajadas. -¡Eres un inútil Damian! Tú y ese pequeño idiota de tu compañero. ¿Qué tan difícil es ir y amenazar a todo el pueblo?
-Damian ya intento eso- dijo Nirvana entrando en la conversación, los ojos de todos se posaron en ella, incluso los de Him –Las personas no pueden ser amenazadas si no tienen nada que perder.-
Him sonrió complacido de que dijera eso, pero a Nirvana eso no le parecía algo de vital importancia, solo había dicho una obviedad. Y esas cosas ella la sabia porque a diferencia de los demás que estaban sobre la mesa, ella leía los reportes que se le entregaban.
-Es por eso que ustedes son tan especiales- dijo Him mirándolos a todos, uno por uno. El hombre ebrio pareció alzarse mas al ver que sus talentos eran reconocidos –Todos ustedes, no son los mismos que eran cuando entraron al ejército, ni siquiera me atrevería a llamarlos por completo humanos ahora. No. Ustedes son parte del arma que se ha desarrollado a lo largo del tiempo…- Him se puso de pie comenzando a caminar alrededor de la mesa, los demás lo seguían con la pura mirada.
-Espera un segundo Him- Hablo el ebrio mirando furioso al hombre –Se supone que nosotros somos tus armas.-
Him llego hasta el hombre poniendo sus manos en los hombros del tipo.
-Pues te has equivocado- le contesto
Todos miraron atentos a Him… Se les había hecho creer algo durante tanto tiempo y ahora Him aparecía y les daba una cena para decirles eso. Algo no estaba bien…
-Los necróticos fueron un gran avance en su momento, muy utilices para las invasiones, no sienten, no lloran, son solo un cascaron vacío, un muñeco que necesitaba que alguien lo moviera. Yo y un grupo de doctores y científicos descubrimos, por medio de la experimentación, que solo personas con habilidades y capacidades especiales eran los únicos que podían no solo soportar el químico, sino que también podían manipularlo de diferentes maneras.-
Him, utilizando más fuerza en sus manos comenzó a encajar sus dedos en los hombros del hombre. Este, al principio solo se quejó, pero luego comenzó a gritar, mientras lo hacía, Him proseguía con su explicación.
-Ustedes fueron los elegidos porque eran fuertes, tenían la voluntad y el talento que hacía falta. Les di este poder, porque eran los más capaces de soportarlo.- El hombre seguía gritando.
Poco a poco sus ojos se volvían claros y su cabello recobraba el color que el químico le había quitado. Varios soltaron una exclamación de asombro al comprender lo que Him le estaba haciendo. Alexandra, Karin, Shoudren y otros cuantos, que hasta ese momento no habían hecho más que aburrirse, ahora parecían emocionados y hasta fascinados por lo que Him estaba haciéndole al hombre.
-Claro que soportarlo y ser digno de este poder son cosas completamente diferentes- continuo Him, mientras los demás veían que donde Him tocaba al hombre este sangraba –Y tú, maldito desgraciado, no eres digno.- el hombre seguía gritando.
Nirvana pensó por un momento completamente horrorizada, que poner el químico en tu sistema era doloroso, extraerlo debía ser la peor de las torturas, el pobre hombre quizás ya se había vuelto loco por experimentar tal nivel de dolor.
-Te revelo de tu puesto como capitán- le susurro Him al oído al hombre y se alejó del hombre.
Mientras limpiaba sus dedos ennegrecidos por lo que había hecho los demás miraban como el hombre se retorcía en su propio aciento, su piel se había vuelto de un color grisáceo, de la boca le salía espuma de un color verdoso desagradable. Al final, el hombre soltó algo que solo podía parecer un gemido de agonía y cayó de improvisto en la mesa, inmóvil, muerto.
Karin soltó una pequeña risita que nadie más compartía. Todos habían quedado asustados por lo que habían visto. Him se acercó hasta Karin y la miro. Ella le sonrió a Him, todos estaban estéticos pensando en que le haría a ella, o a cualquiera de los demás, pero no hizo nada, solo le devolvió la sonrisa y volvió a su lugar en la mesa.
-A partir de ahora, no tolerare inútiles siendo mis capitanes. Si tengo que hacer lo mismo con todos ustedes y volver a buscar personas con el don, lo hare. ¿Me he hecho claro?-
-Si señor…- dijeron todos, unos más entusiastas que otros.
Y entonces la mirada de Him se enterneció.
-Los necesito a todos para lo que está por pasar-
-¿Qué está por pasar?- pregunto un hombre llamado Tyler. Él también era de otra base, recordó Kuriko. De Italia.
-Aun no puedo decirles…- Dijo Him divertido tomando vino. –Pero por ahora… todos ustedes serán reorganizados en diferentes secciones con distintas tropas.
-¿Por qué?- pregunto Deimos, un capitán que tenía una cicatriz en la quijada, mirando a su alrededor -¿No te estamos funcionando como estamos ahora?-
-No se trata de eso Deimos, al contrario. Es solo que para la fase dos para completar el arma que necesito. Lo que sea que estén haciendo todos ustedes me resulta inútil.-
-Damian y Shoudren, necesito que salgan de la habitación y cuando termine con todos aquí, les daré sus indicaciones.-
Los compañeros se miraron extrañados por un momento y luego salieron sin decir más.
-Antes que nada debo decirles, que en cuanto les diga que deben hacer, deben retirarse de la habitación.- Al ver que nadie hablaba supuso que lo habían entendido, por lo que prosiguió -A partir de ahora todos los que eran de la división del Norte serán asignados para la extracción del químico.-
-¿señor?- dijo una chica entre los murmullos -¿Qué pasara si pasa lo mismo que paso con Damian? ¿Qué debemos hacer si las personas se resisten o causan otro desastre?-
Him levanto una ceja mirándola con curiosidad –Los matan,- dijo haciendo un gesto con las manos como si fuera lo más obvio del mundo. Todos se quedaron sin habla.-Hay una nave que los llevara hasta su destino que está por salir en una hora, será mejor que se apresuren.- Los capitanes se levantaron de la mesa cerrando la puerta detrás de ellos. –Lo que me lleva a la siguiente división. Los que servían como policías y protección en los países seguirán con su función normalmente. Ya pueden irse- Y se retiraron…
El hombre tomo unos papeles que estaban al lado de su copa de vino y los reviso.
-Karin, Alexandra y Deimos…- Los tres levantaron la mano para que Him los identificara. –Ustedes tienen un trabajo importante. Últimamente, ha habido revueltas en varios puntos del mundo, ninguna relacionada así que no hay razones para creer que son de la resistencia. Pero debido a eso hay escases de necróticos. Ustedes se encargaran de eso.
Los tres se miraron entre ellos y luego a Him -¿Quiere que nos encarguemos de las revueltas?- pregunto Karin confundida. Him negó con la cabeza.
-Quiero que se encarguen de crear nuevos necróticos, tendrán todo el equipo que necesiten y está listo para partir cuando estén listos.-
-¿Por qué nosotros?- dijo Deimos mirando a ambas mujeres –No estoy seguro de que sea una buena idea…-
Him miro a los tres y sonrió -¿y porque no?-
-¿Usted sabe quiénes son estas mujeres? Tenemos un cierto… pasado.-
-Pasado…- repitió Him, dejando en claro que no le interesaba –Hago esto por una razón, y según su "pasado" hay registros que dicen que ustedes tres hacían un buen equipo.
Karin y Alexandra miraron a Nirvana y se encogieron de hombros en sincronía, las dos se pusieron de pie junto con Deimos y lo único que hicieron fue una corta despedida con la mano de su antigua compañera. La cual se sintió ahora más nerviosa de estar sola con Tyler y Him.
-Tyler- lo llamo Him, el hombre lo miro atento –Tú y Nirvana ahora serán enviados a una instalación en Italia. Esta es una de las misiones más importantes, necesito que vayan por algo y me lo traigan de vuelta.-
-¿de qué se trata?- pregunto el hombre
-Mi arma, se divide en tres partes… Las tres partes fueron creadas en diferentes instalaciones, por si se llegaba a saber de ellas y trataran de eliminarla, aun quedarían dos partes. Por fortuna nunca se supo de su existencia hasta ahora. Y me fue enviado un mensaje que estará lista la primer parte muy pronto, mientras tanto necesito que ustedes cuiden de eso.-
-Quiere que vayamos por esa arma, para traerla ante usted- Dijo Nirvana comprendiendo. Him asintió.
-Lo haremos- Dijeron ambos poniéndose de pie y saliendo de la habitación.
-Creo que estas apresurando las cosas- escucho Him, miro detrás de él, mirando tres sombras negras en la pared.
-él siempre lo hace, no conoce otra manera- hablo otra voz, la cual parecía sonreír.
-Ya basta.- dijo Him y las sombras se callaron –No se supone que deba verlas.
-Pero no lo haces- dijo otra voz, -nunca lo has hecho, solo somos sombras, jugando en los rincones de tu castillo, y en tu mente.-
-Silencio- dijo el hombre con fuerza, y al voltear de nuevo hacia la pared, no había nada.
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Kuriko recorrió varias de las primeras casas del pueblo, más allá había locales abandonados, todo el pueblo estaba desierto. La muchacha claramente estaba confundida, no sabía porque la ubicación los había llevado hasta ahí. Pero estaba segura de que ahí no podía haber nadie.
-Hay que buscar un refugio- Dijo Brick comenzando a adentrarse en las calles.
Butch y Boomer iban juntos, el moreno cada vez parecía depender más de su hermano para continuar caminando. Pero Boomer apenas y se quejaba. Brick se quedó mirando una vieja tienda a través del ventanal.
-Este es un buen lugar.- les indico a sus hermanos, ellos y Kuriko fueron hasta ahí.
-No creo que haya alguien ahí para abrirnos…- Kuriko estaba diciendo cuando Brick rompió el cristal de la puerta y la abrió desde dentro metiendo su brazo entre el cristal roto. La puerta se abrió y los cuatro entraron. –Por su puesto…- dijo Kuriko como si fuera obvio que iba a hacer eso.
Una vez adentro, Brick recorrió la tienda mientras Boomer ayudaba a Butch a recostarse quitándole la ropa y las vendas improvisadas.
-primero me abrazas heroicamente en el aire y ahora me desvistes, alguien está jugando con nosotros Boomer…-
El rubio solo rodo los ojos mientras le revisaba la cabeza a Butch. Brick llego de repente con una botella de wiski y vendajes.
-¡Brick tiene alcohol!- dijo Butch de repente más animado -¡qué buena idea hermano, bebamos!-
El mayor sonrió y le extendió la botella a Butch, el cual la destapo y le dio un trago, luego de eso soltó una exclamación.
-Dios, que delicia- dijo Butch sonriendo. –Los quiero hermanos-
Kuriko creía que eso se veía normal, hasta el momento en que Boomer y Brick tomaron a Butch con fuerza aprovechando que estaba desprevenido y volcaron sobre la herida el alcohol. – ¡Malditos bastardos, los odio!- grito Butch por el dolor de las heridas.
Brick soltó un suspiro al revisar las heridas y notar que no había nada de qué preocuparse, su hermano iba a estar bien, a pesar de lo graves que se veían las heridas la verdad es que solo era un golpe superficial en la cabeza, pero la herida de su brazo debía ser cosida.
-Kuriko…- le llamo Brick sin dejar de atender a su hermano
-¿Qué pasa?- pregunto la muchacha tratando de no mirar lo que le estaban haciendo a Butch.
-Esto antes era un pueblo… necesito que revises las tiendas y las casas que estén cerca de aquí.-
-¿yo sola?- dijo Kuriko un tanto temerosa mirando cómo había empezado a oscurecer.
-Necesitamos comida… y agua- le dijo Brick a modo de respuesta a su pregunta comenzando a esterilizar una aguja para comenzar a suturar a Butch.
-Yo iré contigo- dijo Boomer poniéndose de pie y cargando un arma. Se puso de pie y le extendió a Kuriko una linterna. –No la enciendas hasta que yo te lo diga, podría haber alguien por aquí.-
Kuriko asintió y ambos salieron.
-Tranquilo Butch, esto no va a doler casi nada- estaba diciendo Brick mientras comenzaba con la primer sutura. Butch soltó un quejido.
-Púdrete.-
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Cuando Deimos, Karin y Alexandra salieron del comedor, los guardias miraron a ambas mujeres sonriendo. Y ellas les devolvieron las sonrisas entusiasmadas. Deimos las seguía detrás mirando a ambas mujeres.
-¿Tenemos un pasado?- repitió Karin mirando a su nuevo compañero -¿eso es lo mejor que se te ocurrió decir Deimos?-
El hombre miro a ambas y se cruzó de brazos. –Yo no quería estar emparejado con ustedes, es lo último que quiero.-
-¿porque?- Pregunto Alexandra molesta -¿por lo que paso en la nave de Him? O ¿por lo que te paso en la cara?-
Deimos miro hacia otro lado avergonzado, como si deseara cubrir su cicatriz con ese simple gesto –Porque antes de convertirnos en capitanes de la muerte nosotros éramos…- pero no termino de decir la frase, Karin y Alexandra lo miraron aún más molestas que antes.
-Termina esa frase cobarde- lo retaron a unísono. Pero el solo soltó un suspiro y comenzó a caminar.
-Ya no importa lo que hayamos sido. Una vez convertido en capitán, es lo único que siempre serás. Lo que hubieras sido en el pasado ya no importa, por eso es que nuestros nombres son cambiados cuando renacemos…- dijo el hombre pasando a las mujeres –Las veré en el puerto en una hora.
-Para nosotras sí importa, Deimos…- le dijo Karin, pero el hombre no se molestó en seguirlas escuchando. Ambas se tomaron de la mano pensando en que deberían hacer con él.
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Kuriko y Boomer avanzaban tranquilamente por la calle, Kuriko miraba por la ventana tratando de ver que habría en esa tienda.
-Estas muy callada, Kuriko - dijo Boomer notando que la chica se estaba quedando atrás. –Si te preocupa Butch, relájate, eso no es nada para él.-
-De eso se trata…- dijo Kuriko caminando –Yo no sé nada sobre la guerra… A pesar de que Him me crio unos años, nunca salí de ese lugar. Nunca tuve una misión, o dispare un arma, o salí al campo. Nunca pelee con nadie y jamás trabaje en equipo como ahora. Sé que soy una inútil.
Boomer la miro por unos momentos y luego sonrió.
-No eres una inútil, es verdad que no hiciste ninguna de esas cosas, pero no tienes por qué sentirte mal por eso. Deberías dar gracias que no viste los horrores de esta guerra como nosotros. Nunca tuviste que matar a alguien. No sé qué es lo que tú creas que sea la guerra, pero es mil cosas antes de ser siquiera "genial" es una estupidez. Por eso dejamos eso hace años.
-Pero ha sido mi culpa todo esto, si yo no les hubiera pedido que viniéramos Butch no estaría mal herido y todos nosotros estaríamos a salvo… Ahora, tal vez muramos aquí.-
-No vamos a morir- dijo Boomer entrando a una de las tiendas, parecía ser un supermercado, Kuriko lo siguió de cerca temiendo perderse. –Tengo varias cosas que hacer antes de que eso pase.-
Kuriko quiso preguntar qué cosas, pero estaba tan oscuro que no podía ver nada. –Boomer… voy a encender la linterna- pero antes de que lo hiciera se escuchó un golpe y algo siendo arrastrado, Kuriko se asusto
-¿Boomer?- dijo la muchacha temblando -¿Boomer dónde estás?- susurro aterrada, trato de encender la linterna, pero no pudo.
Una sombra se acercó hasta ella, no podía ver nada, pero sabía que había algo ahí moviéndose. Le lanzo la linterna y salió corriendo del lugar. –Buscare ayuda Boomer- grito deseando que la escuchara su amigo, y lo que sea que estuviera ahí no la siguiera.
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-Deimos es increíble- dijo Karin sentándose furiosa en el comedor, a su lado estaba Alexandra mirando la ventana que daba al patio de entrenamiento. –Desearía poder golpearlo en la cara, quizás se la arregle a golpes-
Nirvana estaba con ellas, ella estaba pasando tiempo con ellas antes de que su transporte saliera.
-¿conflictos tan pronto con su nuevo compañero?- dijo Nirvana mirándolas –No entiendo porque ahora se llevan tan mal… Antes de convertirse en capitanes ustedes se llevaban tan bien.-
Alexandra bajo la mirada un tanto incomoda, la mujer lo noto.
-Lo siento- se disculpó de inmediato, sé que tenemos prohibido hablar de nosotros en el pasado-
-Está bien...- Dijo Karin tomando la mano de Alexandra. –Con nosotras es imposible que nos hubieran separado aun volviéndonos capitanas, pero Deimos… es muy diferente. Antes de convertirnos… no podía dejar de poder creer que estaba vivo, aun con esa cicatriz tan horrible en su rostro, nunca cambio. Seguía siendo tan carismático como siempre. Pero supongo que una parte de él siempre nos culpara por separarnos de el en la nave de Him.-
-También se sobre eso.- dijo Nirvana recordando los archivos que había leído –Ustedes salvaron a unos soldados en la nave, pero tuvieron que quedarse…-
-Nuestra misión tenía que ser completada, pero engañamos a Deimos haciéndolo creer que volveríamos con el.- recordó Alexa mirando a la distancia. –Era demasiado protector con su equipo. Decía que éramos una familia.-
-Y ustedes eran parte de esa familia- pensó Nirvana mirando como las dos se tomaban de la mano.
-Hasta que Deimos decidió que lo mejor sería alejarnos lo más posible- dijo Karin pensando un poco más.
-Las voy a extrañar chicas- dijo Nirvana tomando las manos de ambas –Ustedes se convirtieron conmigo en capitanas, jamás voy a olvidarme de eso.-
-Eso fue porque morimos al mismo tiempo, Nirvana. Aunque Him nos quiera en lugares distintos, siempre seremos hermanas.-
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-¿Tú y Roxy van enserio?- pregunto Butch mirando a su hermano, el cual seguía suturándolo.
Brick levanto la mirada mirando a Butch, el cual tenía una sonrisa de medio lado. -¿Por qué el interés ahora?
-Tranquilo hermano, ya no somos niños, no es como cuando le dije a la pelirroja que no consentiría su boda si no te cuidaba en batalla…-
-Butch…- dijo Brick serio.
-No dije su nombre…- dijo él a la defensiva –Conozco la regla Brick, yo la invente. De eso no se habla.-
-Pues parece que estas a punto de hacerlo.-
-Solo quiero pensar en otra cosa que no sea tú enterrando una y otra vez una aguja en mi espalda.
-¿Cómo puedes estar tan afligido por una sutura cuando estas lleno de tatuajes?-
-Es muy diferente… y no has contestado mi pregunta- le dijo Butch. Brick guardo silencio –No estoy juzgándote… Lo sabes ¿verdad?-
Brick soltó un suspiro.
-No sé qué tan serio puede ser… ella y yo hicimos un trato.
-¿Es de ese tipo de tratos de "solo sexo"?- la sonrisa de Butch había vuelto, era la cara de un genuino pervertido.
-No…- dijo Brick perdiendo la paciencia.
-oh… bueno prosigue.
-Es complicado, ni yo mismo sé que es. Solo sé que si necesito hablar con alguien ella estará ahí para escucharme, y que si ella necesita lo mismo yo debo apoyarla.- Butch miro a su hermano y le sonrió. Brick soltó una pequeña risita –De acuerdo, también hay sexo.-
-¿Qué clase de sexo?-
-Del bueno…- le aseguro.
-Brick, mi hermano. Te acabas de ganar todo el respeto de los hombres del mundo. Y a nombre de todos los hombres del mundo te pido que choques ese puño- Butch extendió su puño y Brick lo choco con el suyo tratando de no reírse
-Eres un sociópata Butch-
-No soy yo el que tiene sexo con una chica del equipo…- Brick lo miro con una sonrisa y Butch se lo pensó mejor –No soy yo el que tiene sexo con Roxy…- corrigió –Aunque esa vez en Moscú… No recuerdo muy bien que pasó, estaba algo tomado y desperté desnudo.-
-Te emborrachaste tanto que te quitaste la ropa, tuviste sexo con una de las modelos a las que se supone íbamos a interrogar y Roxy y yo te llevamos a tu cuarto, no pasó nada entre ella y tú, lo sé porque yo estuve con ella-
De nuevo Butch insistió en que tenían que chocar el puño.
-Termine-
-Supongo que Roxy está acostumbrada a escuchar eso.-
Brick le extendió una camiseta negra que se había encontrado y Butch se la puso, agradeció a su hermano y se recostó, estaba cansado y Brick también lo estaba.
-Tengo mucha hambre- dijo Butch cerrando lentamente los ojos –Debimos comer en la fiesta de mama…-
-Pues ahora tendremos que aguantar… ¿Por qué no duermes un poco? Te despertare cuando Boomer y Kuriko vuelvan con comida.-
Butch le dio las gracias y se durmió. Brick miraba a su hermano dormir cuando escucho que había algo afuera, miro afuera, pero al no detectar movimiento alguno dio tres golpes seguidos al suelo una pequeña pausa y otro golpe. Solía ser una clave que tenía con sus hermanos para saber si estaban afuera. Pero nadie contesto, así que después de revisar que estuvieran solos en ese local y asegurarse que Butch estaría bien si lo dejaba solo, salió del local. Buscando algo, pero al no haber nadie regreso con Butch.
Y entonces se dio cuenta de algo que lo aterro por completo. Butch no estaba.
-Si esto es una broma, Butch, no es graciosa.- le dijo Brick mirando hacia todos lados.
Escucho como algo era arrastrado hacia el interior de la tienda, y decidió investigar al llegar no pudo ver nada, todo estaba oscuro, pero sintió un golpe por la espalda sorprendiéndolo, pero rápidamente se dio media vuelta y golpeo a su atacante, él pudo esquivarlo, era obvio que conocía el terreno y Brick no, tropezó en la oscuridad tratando de ver la identidad de su oponente, pero no pudo ver nada… solo sintió un terrible golpe en la cabeza que lo dejo inconsciente.
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-¡Jin!- grito Karin saludando al encargado. Al ver a las mujeres, el pobre chico se sonrojo, pero fue de todos modos a sentarse a la mesa con las mayores –Me alegra verte, tenemos que decirte que seremos reasignadas, así que no nos veremos más.-
-¿Qué? ¿Por qué?- pregunto el muchacho –tenía muchas cosas que preguntarles a ustedes…-
-Puedes preguntar ahora.- dijo Nirvana mirando el reloj –Tenemos al menos cuarenta minutos…-
Jin estaba comenzando a pensar en todo lo que les quería preguntar. Pero Nirvana se le quedo viendo un momento.
-Jin, cuando nos conocimos, dijiste que tú te habías ofrecido para el puesto.- recordó Nirvana mirando al muchacho. -¿Por qué te ofreciste a algo como eso?-
El muchacho miro afuera por la ventana, en el campo de entrenamiento había potenciales capitanes de la muerte, pero aun no era seguro que fueran convertidos.
-Siempre me han parecido fascinantes los capitanes y los necróticos, quiero aprender de eso. Y quizás… con el tiempo yo también me pueda convertir en un capitán de la muerte. Ha sido mi mayor deseo desde hace años. ¿Cómo es que los necróticos están vivos? ¿Cómo funciona? Y ¿Cómo los manipulan?–
-Los necróticos son personas muertas revividas con el químico de Him- dijo Karin sin la más mínima empatía en su voz –nosotros los manipulamos porque somos capaces de mover el químico que se encuentra dentro de sus cuerpos igual que Him. Al principio utilizaba los cuerpos que quedaban en el campo de batalla, pero luego dejaron de ser suficientes, ahora tenemos que ir a la necrópolis por más. Por eso se les puso ese nombre… Necróticos. Muertos.-
Jin se quedó pasmado ante esa información.
Las tres mujeres se miraron entre si durante un rato pensando en que deberían decirle al chico.
-Cuando te conviertes en un capitán de la muerte, te explican sobre los necróticos y sobre las personas en las que se probó. La primera con la capacidad de utilizar el químico a su antojo fue una mujer llamada Scarlet, pero ella había muerto debido al exceso de químico, lo mismo paso con otra mujer en la que se utilizó, su nombre era Sedusa. Ambas murieron a causa del exceso. Entonces se decidió que se utilizaría en mucha menor cantidad. Y fue probado en dos niños pequeños, pero que habían demostrado ser muy fuertes y hábiles en batalla.
-Se dice que eran los mismos hijos de Him.- intervino Karin jugando con un tenedor
-Eso nunca se confirmó- dijo Alexandra contribuyendo. –
-Como decía… En los niños se colocó mucho menos, casi indetectable. Pero algo salió mal con uno de los niños y el químico fue extraído de su sistema, en cambio el otro niño, ese demostró tener la capacidad de soportarlo, pero de igual forma no duro mucho, pues la resistencia tomo a los niños y los destruyo junto con el químico.-
-Oh eso es lo que nos contaron- dijo Karin mirando a Jin
-Quiero convertirme en un capitán de la muerte.- repitió Jin son una sonrisa en su rostro.
-No es algo que puedas hacer solo si lo quieres- le contesto Karin encajándose el tenedor en el dedo.
-¿estás bien?- pregunto Jin mirando como quitaba el tenedor de su dedo y la punta estaba manchada de sangre tan oscura que parecía negra.
-Tienes que tener un don.- le dijo Karin dejando el tenedor en medio de la mesa con su sangre. –Him dijo que solo los capaces de soportarlo pueden convertirse en capitanes.-
El tenedor de pronto se puso de pie y parecía caminar hasta el muchacho, el cual lo veía fascinado.
-Pero si lo que quieres es convertirte en capitán- dijo Alexa sonriendo –Puedes intentarlo.-
Nirvana miro la entrada del comedor, Tyler estaba esperándola.
-Tengo que irme- les dio un fuerte abrazo a sus compañeras y después se fue.
Minutos después Deimos apareció en la misma mesa y ambas tuvieron que irse. Estaban listas para sus misiones.
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Para cuando Kuriko llego, no había nadie en el lugar. O eso pensaba al principio. Podía ver gracias a que una de las linternas que los chicos habían usado seguía funcionando y enfocaba donde Butch debió haber dormido, el polvo en el piso indicaba que lo habían arrastrado. Y pisadas mostraban hacia donde Brick había ido. Había ropa ensangrentada, pero no había cuerpos, ni se habían escuchado ruidos de armas… Aún estaban vivos, pero estaban en problemas
-¡Chicos!- grito ella mirando a todos lados de la tienda, ahora que era de noche, no podía ver nada. Estaba asustada. Tomo la lámpara y la apago, en ese momento escucho la campana de la puerta de atrás de la tienda. Alguien había entrado. Hecho una rápida mirada a todo el lugar y opto por esconderse debajo de una de las repisas, ya que estaba oscuro ella no podía ver nada. Pero deseaba que quien estuviera ahí con ella tampoco.
La persona paso a su lado, ella se cubrió a sí misma la boca tratando de hacer el menor ruido posible. Tenía miedo. Entonces el hombre se dio la vuelta comenzando a caminar de nuevo por donde había venido. Kuriko siguió en su misma posición unos momentos más, para estar segura de que no se lo encontrara. Miro a su otro lado, un espejo roto estaba en la pared contraria a donde ella estaba. El cual mostraba su reflejo, su cabello estaba suelto y lo traía sobre el rostro el cual tenía una expresión de completo terror.
Por un segundo quiso llorar. Pero de la nada, pensó en su hermana, Momoko… ¿alguna vez ella abría sentido miedo? No había forma de saberlo, pero si algo era seguro es que ella era capaz de seguir al quien hubiera secuestrado a sus hermanos y darle una paliza. Eso pensaba ella de su hermana. Cerró los ojos fuertemente, sintiendo como las lágrimas escurrían por sus mejillas.
-Estando ahí no vas a resolver nada- escucho una voz que la hizo abrir los ojos de golpe y mirar de quien era.
-Tu estas… muerta…- dijo Kuriko cubriéndose la boca.
La muchacha delante de ella le sonrió y le dio un beso en la mejilla, Kuriko sintió eso como un bloque de hielo.
-Sí, lo estoy- dijo Momoko encogiéndose de hombros –Kuriko, tu nunca vas a ser como yo.- Al escuchar eso la menor bajo la mirada avergonzada –No tienes que serlo. Se tu misma, basta de los complejos o de lo que sea que te esté pasando por la cabeza. Yo no era perfecta, tenía miedo. Siempre lo tuve…-
La menor se puso de pie, tenía la edad de su hermana cuando ella murió, pero ella se veía tan feliz en ese momento, tan calmada.
-Sabes lo que tienes que hacer- dijo Momoko abrazando a su hermana. La menor tenía frio, mucho. Tanto que le calaba hasta los huesos aquel contacto. Cerró los ojos por un momento y cuando los abrió de nuevo, ya no había nadie con ella.
Miro hacia todos lados, pero lo único que había era un listón rojo a sus pies. Ella lo tomo y con él se hizo una coleta. Tenía miedo, sí. Pero realmente no pensó mucho en eso mientras salía corriendo detrás del hombre que había secuestrado a sus amigos tan solo con una linterna en las manos.
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Cuando encontró al hombre se dio cuenta de que quizá era unos centímetros más alto que ella, a partir de que lo encontró, se dedicó a seguirlo a varios metros detrás de él. Desde la distancia y a pesar de que afuera la luz de la luna la ayudaba con su visión nunca pudo ver su rostro, pero le dio la oportunidad de ver cómo iba vestido, botas negras de militar, un pantalón negro y una camiseta negra. En su cinturón pudo notar que tenía un arma. Kuriko soltó un suspiro para darse valor a sí misma. Al menos podía darse cuenta de que no era del ejército de Him…
El chico siguió su camino adentrándose a la zona boscosa que separaba al pueblo de la base abandonada. Kuriko espero un poco para poder seguirlo una vez se adentró, lo seguía varios metros por detrás, pero se dio cuenta pronto que el parecía ser cuidadoso con sus pasos, como si evitara pisar ciertos lugares. Eso era debido a que habían instalado trampas, se dio cuenta por el mecanismo que había en uno de los árboles que el muchacho rodeo y ella imito.
Para cuando llegaron a la entrada que estaba en ruinas, Kuriko ya había grabado en su memoria todas las trampas, para lograr huir con los chicos cuando los encontrara. Una vez entraron Kuriko siguió al chico hasta un pasillo donde entro a una habitación cerrando la puerta justo detrás de él Kuriko se inclinó en la puerta tratando de escuchar algo.
-¿Encontraste a alguien más?- pregunto un hombre en la habitación, se escuchaba un tanto viejo.
-No… al parecer solo venían ellos tres. ¿Qué haremos con ellos?- le contesto el más joven. Kuriko supuso que era quien acababa de llegar.
-Los interrogaremos, quienes son, que hacen aquí, tenemos que asegurarnos que no sean capitanes de la muerte-
Kuriko escuchaba atentamente mientras se aseguraba de que nadie más apareciera de repente por el pasillo. Se separó de la habitación y comenzó a correr por los pasillos buscando a los chicos en las puertas.
-¡Sáquenme de aquí!- escucho la clara voz de Butch en una de las puertas. Corrió en dirección a su voz deseando que no la descubrieran por hacer ruido. La base parecía estar desierta, pero no podía confiarse.
-Butch- susurro Kuriko esperando respuesta del moreno.
-¿Kuriko?- la chica identifico de qué puerta se originaba ese sonido y abrió la rejilla en la que podía ver la cara de Butch, estaba atado en una silla con cadenas. La chica abrió la puerta y la cerro detrás de sí, corriendo hasta Butch -¿Qué diablos haces aquí?- dijo el hombre mirándola completamente -¿Qué demonios te paso?-
La muchacha saco de su ropa un clavo que había encontrado de entre los escombros.
-No hay tiempo, los que los secuestraron están por venir a interrogarlos, debemos salir de aquí.- se puso detrás de Butch y le dio el clavo viejo. Butch sonrió y comenzó a liberarse.
-Si Brick te ve con esa apariencia le va a dar un ataque…-
-Oh, genial, yo vengo a salvarlos y Brick tiene la desconsideración de desmayarse solo por mi peinado.-
Butch se hubiera reído, pero levanto la vista escuchando como alguien se acercaba.
-Sal de aquí…- le ordeno el chico y Kuriko lo obedeció. Salió de la celda, cerró la puerta para que nadie sospechara y corrió para ocultarse en la celda continua para que no la descubrieran.
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Abrieron la ventanilla mirando a Butch. Las cadenas a las que estaba atado estaban incrustadas en el suelo, por lo que Butch no podía zafarse tan fácilmente, o eso creía sus captores.
El muchacho entro a la celda quedando de pie frente a Butch. Kuriko no hizo ningún sonido desde su escondite, todo estaba tan callado en ese lugar que podía escuchar algunas cosas. Miro la linterna que tenía en las manos y comenzó a desarmarla.
Butch al ver la cara del muchacho se bufo. Su captor tenía unos ojos y cabello negro, en su cuello había unos lentes de visión nocturna. Eso explicaba como había podido secuestrarlos.
-Me secuestro un niño…- dijo Butch riéndose –Estoy bastante sorprendido-
-¿Quién eres?- dijo el muchacho cruzándose de brazos.
Butch no contesto solo miro a otro lado como buscando algo en la celda. El muchacho pareció molestarse cruzo los brazos. Tenía un poco de músculos, pero no tanto como Butch esperaba.
-¿Quién eres tú?- contesto Butch serio. -¿Qué es lo que quieres de mí? Porque si esperas dinero… lamento decirte que mi situación financiera es mala-
El muchacho pareció confundido.
-No quiero dinero, quiero respuestas. Te encontramos a ti y a dos hombres más y si no nos dices porque están aquí. Los matare, a ti y a ellos dos.
Butch se quedó serio ante aquello
-Si tocas un solo cabello de alguno de los dos voy a matarte maldito imbécil.-
El muchacho se quedó serio mirando a Butch por un segundo
-¿eso es todo lo que tienes pare decirme?-
El moreno ni siquiera se molestó en responder, solo miro al chico en silencio el cual se acercó hasta la puerta y la abrió, un hombre con una máscara entro con algo parecido a una batería y cables pasa corriente. Butch abrió los ojos al ver lo que pretendían hacer. Una vez el hombre se instaló y comenzó a cargar con corriente los cables y para comprobar que funcionaban, los hizo chocar entre ellos, generando que chispas saltaran.
-Última oportunidad…- le dijo el hombre de la máscara mirando hacia atrás donde estaba el joven en la puerta saliendo.
-Vete al infierno- le dijo Butch mirándolo con odio, y después de eso, el hombre coloco los cables en el pecho de Butch, el cual grito del dolor.
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Kuriko al escuchar aquello se puso de pie, no podía dejar que torturaran a Butch, tenía que hacer algo. Salió de la celda al mismo tiempo que el muchacho salió de la celda donde tenían a Butch.
Al verse, ambos quedaron sin palabras, no esperaban eso.
-¿Quién eres?- dijo el muchacho sacando su arma y le apunto a la chica.
Ella se acercó hasta él y la punta del arma estaba directo en el pecho de la chica. Estaría muy aterrada si la adrenalina no estuviera recorriendo por su cuerpo.
-¿Quiénes son ustedes?- dijo ella mirándolo con seriedad -¿Por qué le hacen eso a mi amigo?-
El muchacho sonrió.
-Si eres su amiga, entonces podrás morir con él-
Le dijo e iba a accionar el gatillo, pero Kuriko en un rápido reflejo aparto el arma y utilizo la linterna para electrocutar al muchacho en la nuca. El muchacho grito y soltó el arma. Kuriko al notar eso soltó al muchacho y corrió hasta el arma, pero el muchacho la tacleo antes de que eso pasara. Él estaba arriba de ella inmovilizándola mientras ambos trataban de alcanzar el arma. Finalmente Kuriko recordó algo que los hermanos le habían enseñado cuando eran más jóvenes.
Dejo de pelear por el arma para flexionar sus rodillas y golpear a su oponente justo en el estómago, el muchacho salió impulsado cayendo de espalda al suelo aturdido, Kuriko esta vez no le dio la espalda sin antes darle un golpe en la cara con su bota. El muchacho volvió al suelo comenzando a sangrar de la nariz. Se arrastró por el suelo tomando el arma, se levantó y apunto hacia el muchacho.
Butch soltó otro grito de agonía, y Kuriko miro al muchacho con odio.
-¡Libéralo!- le ordeno Kuriko.
El muchacho soltó una maldición y asintió, se acercó hasta la puerta, Kuriko bajo la guardia en ese momento, el muchacho aprovecho quitándole el arma y dándole un golpe justo en la cabeza
-¡Butch!- grito ella aterrada mirando como el muchacho le apuntaba.
El chico iba a jalar el gatillo cuando cayó de improvisto al suelo al lado de Kuriko, la muchacha miro hacia arriba, encontrándose con Brick y Boomer con miradas serias. El tipo de miradas que Kuriko nunca les había visto. Eran aterradoras.
Brick paso su mirada del muchacho a Kuriko y sus ojos se volvieron como platos. Los de Boomer igual, de improvisto, Boomer empujo a Brick al piso, corrió hasta Kuriko y le quito el liston de su cabello, soltándolo de nuevo. Brick por su parte parecía aturdido aun.
Kuriko quiso preguntar que había sido todo eso que Boomer había hecho, pero Boomer ya estaba tomando al chico y arrastrándolo por el cabello, entro a donde tenían a Butch con el muchacho como rehén, Kuriko lo siguió.
-Suelta a Butch- exigió Boomer en cuanto entraron, pero su sorpresa fue grande cuando se vio que Butch estaba ahorcando con las cadenas al hombre que hace poco lo estaba torturando.
-¡Papa!- grito el muchacho horrorizado al ver aquello. –Basta, suéltenlo- suplico el muchacho.
Pero Butch no hizo caso ante las suplicas del chico, Kuriko pudo ver la piel quemada del dorso de Butch y trato de ahogar un grito.
-Ken…- dijo el hombre levantando un brazo hasta el chico de cabello y ojos negros.
Boomer y Kuriko miraron al muchacho que estaba con ellos y lo soltaron, el muchacho cayo al suelo.
-Butch, suéltalo.- grito Boomer, y solo entonces Butch entro en razón.
El hombre cayo inconciente al suelo mientras el muchacho iba hacia el.
-Pues… ya los encontramos- dijo Brick entrando a la celda mirando al muchacho Ken, quitándole la mascara al hombre. Que sin duda era Utonio.
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Shoudren y Damian entraron de nuevo a la sala, Ahora solo estaba Him, la mesa y lo demás había desaparecido. Him miraba por la ventana a su fortaleza.
-Him...- lo nombro Damian mirando serio al hombre.
Cuando volteo, el hombre extendió los brazos y ambos fueron a abrazarlo.
-Los he extrañado- dijo él levantándose.
Damian sonrió de medio lado igual que Shoudren. Se separaron luego de un momento.
-¿Que pasara con nosotros?- quiso saber Shoudren luego de un momento de silencio.
La mirada de preocupación y curiosidad que el muchacho traía le pareció bastante curiosa a Him, pues esos dos nunca lo habían visto con expresiones de temor o miedo. Ellos confiaban en él, y eso era algo que Him había olvidado como se sentía, que la gente confiara en ti, que te tuvieran fé. Y esos dos soldados, tenían muchísima fé en el.
-Escuchamos que enviaste a varios de los capitanes a la extracción del químico...- dijo Damian cruzándose de brazos. -¿eso significa que hemos sido relevados de esa tarea?-
-Efectivamente- dijo Him comenzando a caminar fuera de la habitación.
Tanto Shoudren como Damian se miraron entre ellos un tanto aturdidos. No esperaban esa contestación realmente. Shoudren miro a Damian preguntándole que harían ahora solo con la mirada, pero Damian noto que Him dejo la puerta abierta.
-Andando- ordeno el mayor comenzando a caminar hacia donde Him se había ido, Shoudren que era mas joven y por lo tanto un poco mas pequeño que Damian tuvo que correr para alcanzarlos, pero Damian se aseguraba de que no se quedara demasiado atrás.
-¿Y ahora que vamos a hacer nosotros?- pregunto Shoudren detrás de Him.
De repente Him doblo en una esquina y ambos giraron con él, aun sabiendo que esa parte no tenia ningún lugar a donde ir, no había ventanas, ni puertas, ni a donde ir, solo era un pequeño espacio con un retrato de un angel con una espada y un demonio a sus pies peleando.
Ninguno de los dos pregunto a donde los llevaba o porque estaban en ese lugar, solo se quedaron unos pasos detrás de Him mientras el se dirigía al cuadro y lo volteaba. Ahora el demonio parecía estar arriba del Angel.
-Ahora necesito hacer cambios y comenzaremos con eso-
Se escucho un extraño sonido, como el movimiento de una palanca o un mecanismo a través de la pared. de repente, la pared donde Him había volteado el cuadro se abrió. Ninguno de los dos le pregunto nada a Him, pero estaban bastante impresionados por lo que estaban viendo, Him sonrió, complacido de que ninguno tuviera miedo o dudara de seguirlo hacia un pasadizo secreto y oscuro oculto en una pared, sino que casi se lanzan para saber que había ahí, pero no lo hicieron esperando a que Him se los consintiera.
-Adelante...- dijo Him y Shoudren sonrió corriendo hacia el corredor, perdiéndose con las sombras. Se escucho su risa entusiasmada del otro lado del pasillo. y el sonido de sus pasos alejándose.
Him miro a su lado, Damian no había avanzado, se quedo al lado de Him y ambos comenzaron a caminar a través del nuevo pasillo tranquilamente comenzando a conversar. Todo estaba oscuro, no se podía ver nada, pero Him y Damian podían ver gracias al químico. La oscuridad era para ellos mas común que la misma luz.
-Los he relevado de su tarea, no porque creyera que ustedes son malos en ella. Sino porque tengo algo mas importante para ustedes.- Damian y Him llegaron hasta unas escaleras en forma de caracol.
Ya que Damian no veía a Shoudren, supuso que el ya había bajado.
-¿mas importante que la extracción del químico?-
-Mucho mas importante...-
Damian miro a Him asombrado, el sonrió.
-¿que tanto sabes de la operación Cataclismo?-
El hombre se encogió de hombros -No mucho, se que es un arma y que esta dividida en tres partes.- le contesto.
Him arqueo una ceja, se supone que nadie debería saberlo, salvo quizás Tyler y Nirvana, pero a ellos apenas se los habia dicho hace un rato.
-Estábamos escuchando en la puerta- fue honesto. Lo que Him agradeció. Ellos no trataban de complacerlo, eran ellos mismos frente a Him y eso también lo agradecía. Quizás por eso es que a ellos les daba esa misión.
-Efectivamente... pero las tres partes del arma son un tanto peculiares, ustedes no tienen que traerme una parte, pues esta aqui mismo...-
Terminaron de bajar las escaleras, y Shoudren estaba justo ahí, mirando hacia enfrente. Cuando Damian lo miro fue hasta el y lo tomo por los hombros, el muchacho parecía no poder despegar la mirada de enfrente
-La operación Cataclismo, se ha estado realizando en secreto desde hace cinco años. Y por ciertas razones, aun no puedo revelareles todo chicos. Pero por ahora necesito que lo único que hagan es que cuiden a esta parte de la arma... hasta que llegue el momento de utilizarla.-
Después de eso, Him volvio a subir las escaleras. Damian al ver como Him desaparecía de nuevo entre las sombras miro hacia donde Shoudren miraba. Del otro lado de la habitación, había unos barrotes y estaba oscuro del otro lado, ambos se acercaron del otro lado, hasta que unas manos palidas salieron de los barrotes.
Damian por instinto puso a Shoudren detras de el y retrocedieron. Damian le dijo a Shoudren que se quedara ahí, las manos pertenecian a una mujer, esas manos tomaron los barrotes y apoyo la cabeza entre ellos mirando a los dos, la mujer del otro lado se reía por haberlos sorprendido.
-¿esta es el arma de Him?- dijo Shoudren mirando como la mujer se sentaba en el suelo mirando a ambos al otro lado de los barrotes.
Damian llego hasta ella y se miraron a los ojos. Ella le dijo algo al oido en un quedo susurro y el la miro sin palabras. la mujer miro al muchacho y de nuevo a Damian, el cual volvio con su compañero.
-así parece...- y despues de eso lo tomo de la mano regresando por donde habian venido, escuchando el eco de las risas de la mujer hasta llegar al cuadro del angel y el demonio cuando la pared volvio a cerrarse, las risas pararon.
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¡Hey aqui powerdark!
No se a ustedes, pero a mi me ha gustado mucho este capitulo, pero ustedes diganme que les parece. Muchas gracias por sus reviews de verdad que me encantan
La pregunta del dia: ¿les gusta eso de que los chicos tengan otras parejas?
Y para que vean que soy una buena persona voy a hacer algo que tenia mucho sin hacer:
Adelantos:
Brick: no me interesa si tuvieras una cura para el cancer, jamas voy a creerte otra vez -Brick le esta gritando a Utonio
Boomer: no estoy dispuesto a arriesgar toda mi familia por nada -Boomer esta preparándose para despegar
Butch: ¿no crees que ya he perdido mucho? - Butch esta muy serio al lado de Ken, quien esta en el suelo aparentemente inconciente.
Kuriko: esto fue un error -Kuriko le da su cubo a Ken
Nirvana: acabamos de llegar -Nirvana y Tyler estan frente a otra capitana.
Karin: felicidades Deimos, eres un idiota -Karin y Alex estan gritandole a Deimos
Alexandra: se que has sufrido mucho por nuestra culpa... Pero volveria a sacrificarme por ellos si pudiera -Alex abraza a Deimos.
